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Dinero BItcoin

¿Por qué algunos ven una estafa y

otros una oportunidad de riqueza?

Ivan U. Loguti


© Ivan U. Loguti

© Dinero Bitcoin

Noviembre de 2021

ISBN papel: 978-84-685-6354-1

ISBN ePub: 978-84-685-6353-4

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Este libro se ha escrito únicamente con fines informativos. No es un libro de asesoramiento sobre tecnología e inversiones. La información contenida está basada en la percepción del autor y la formación que ha tenido sobre el tema, buscando que sea lo más completa y precisa posible. Mucha de la información presentada puede ser verificada en distintas fuentes; sin embargo, no se excluye la posibilidad de errores en la tipografía o el contenido.

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A Dios por darme el regalo increíble que es la vida.

A mis padres Flor y Felipe por amarme plenamente.

A mis hermanas Fanny y Denia por cuidar siempre de mí.

A mi esposa Eva por ser mi apoyo y

cómplice incondicional en todas mis facetas.

A mi hija Dana por todo el amor y la felicidad

de color púrpura que le da a mis días.

A mi hijo Dante por todo el amor y la felicidad

de color azul que le da a mis días.

Índice

Opiniones sobre el libro

Prólogo

Introducción

Primera parte. ¿Qué es el dinero?

La ignorancia colectiva

El dinero como instrumento de cambio

El dinero como unidad de cuenta

El dinero como mecanismo de control

Segunda parte. Breve historia del dinero

El origen del intercambio

Trueque

Intercambio indirecto

Metales preciosos

Papel moneda

El Patrón oro

Dinero en tiempos de guerra (1914-1944)

El acuerdo de Bretton Woods

Divisa o dinero Fiat

Tercera parte. Dinero Bitcoin

¿Por qué se creó Bitcoin?

¿Qué es Bitcoin?

¿Cómo funciona Bitcoin?

¿De dónde vienen los bitcoins?

Los atributos del dinero y de Bitcoin

Otros atributos de Bitcoin

Cuarta parte. El valor del Bitcoin

¿Qué es una reserva de valor?

El valor intrínseco del dinero y de Bitcoin

El respaldo del dinero

El respaldo y valor de Bitcoin

¿Qué tan grande podría llegar a ser Bitcoin?

La deuda de Estados Unidos

Quinta parte. Entrando al criptoverso

Cambiando el paradigma

Wallet o cartera de bitcoin

Creando una wallet o cartera de bitcoin

¿Cómo recibir bitcoins?

¿Cómo enviar bitcoins?

¿Cómo adquirir bitcoins?

Sexta parte. Algo más sobre Bitcoin

Algunos miedos comunes sobre Bitcoin

Palabras finales

Glosario

Recursos

Epílogo

Sobre el autor

Opiniones sobre el libro

Hay pocas tareas más complejas que describir en lenguaje simple y entretenido, algo sumamente complejo técnicamente y este libro lo logra y con honores. Dinero Bitcoin, es un viaje completo por todo lo que un individuo de la era digital necesita saber sobre la primera y más importante criptomoneda, con gracia literaria y sin olvidar de todo el contexto necesario para no dejar cabos sueltos, este libro es de las mejores herramientas en español para acercarse a esta fascinante tecnología.

Seba de Individuo Digital.

https://www.youtube.com/c/IndividuoDigital

Con Bitcoin se han venido a resolver varios problemas que antaño se tenía identificados pero que nadie había tenido a bien resolver de forma unificada e inquebrantable.

El acierto de Satoshi Nakamoto fue el tomar diversas tecnologías, metodologías, técnicas y con ellas crear un sistema que permite el intercambio de valor entre pares y sin necesidad de un tercero que intervenga para permitirlo. Es tal vez esta última parte la más importante, evitar el tener que confiar en alguien más no solo brinda libertad y soberanía, sino que además permite retomar algo que hemos perdido a lo largo de esos años sin apenas habernos dado cuenta. Ese algo es el conocimiento real de lo que el dinero es. Por ello este libro es una excelente herramienta para volver a mirar hacía ello. Preguntarnos y cuestionarnos si entendemos lo que en realidad significa. Darnos cuenta que lo único que tenemos como individuos para prosperar es esfuerzo (energía) y tiempo, y este último es escaso, implacable y cruel, no detiene su paso, por mucha energía que empleemos en ello.

Creemos que entendemos el dinero, pero seguramente después de leer este libro te des cuenta de que hay cosas que necesitas replantearte y/o volver a estudiar.

Con la lectura de este libro podrás entender que el esfuerzo y el tiempo son la medida de valor más importante, podrás entender por qué Bitcoin tiene valor y por qué, por primera vez en la historia moderna, tenemos la forma de devolverle a cada individuo la posibilidad de tener un mejor dinero, un dinero con muchas características y propiedades que podrán ayudar a que la humanidad evolucione. Pero antes, debes estudiar, prepararte y sobre todo tener el valor de abrazar lo nuevo y dejar lo obsoleto, y este libro es una excelente herramienta para empezar ese camino.

@Decentralized.b

https://dinerosinreglas.com/

Prólogo

Antes que nada, quiero felicitar a mi amigo Iván por tomarse el tiempo para difundir sobre el Bitcoin. Si no conoces acerca del Bitcoin, este libro te llevará de la mano en este camino fascinante que inició Satoshi Nakamoto allá por el año 2009.

Si buscas Bitcoin en Google encontrarás cientos de millones de resultados, siendo muy pocas las fuentes confiables donde verdaderamente encontrarás “valor”.

En lo personal, inicié el camino del Bitcoin y las criptomonedas en general, allá por el año 2013, donde el BTC por primera vez tocaba la preciada barrera de los US$ 1000.

A lo largo de la historia, Bitcoin ha demostrado tener una volatilidad extrema. Donde un día puede ganar un 20% y al día siguiente perder un 30%. Ahora bien, de lo que no hay dudas es que su tendencia es alcista desde que empezó a negociarse por apenas unos centavos en 2010.

En abril de 2021 el BTC anotó su máximo histórico en US$ 64.800, y todo indicaba que se dirigía a las preciadas 6 cifras, pero no fue así y bajó hasta los 30K actuales.

¿Por qué hago hincapié en los precios? Es para que puedas dimensionar la volatilidad que tiene el activo. Si vas a invertir en él, debes saber muy bien en que te metes; no muy distinto a otro tipo de inversión financiera.

A diario me preguntan: ¿Es un buen nivel para comprar Bitcoin a un determinado precio? Siempre respondo lo mismo: Si confías en la tecnología que hay detrás (la Blockchain), y además repasa su evolución del precio, te darás cuenta fácilmente el futuro que tiene BTC como reserva de valor.

La cadena de bloques es el verdadero poder que se esconde detrás de Bitcoin, se puede decir que es el combustible que hace que funcione.

Ahora bien, el Bitcoin, tiene un largo camino por recorrer, ya que es muy disruptivo y pone en jaque al dinero tradicional (FIAT). Gobiernos, Bancos, Fondos de Inversión y demás actores financieros, defenderán a capa y espada su negocio.

Al momento de escribir este prólogo, los reguladores de diferentes países hacen todo lo posible por tratar de frenar el avance del Bitcoin.

Si bien a corto plazo, todas estas trabas influyen en su precio, no hay de qué preocuparse en el largo plazo; ya que nada ni nadie puede detener al Bitcoin, por una simple razón: es descentralizado. Nos pertenece a todos.

Podría hacer varias páginas del por qué Bitcoin es uno de los activos con mayor potencial a futuro, pero me quedó con estos 3 hitos:

1.Sólo se emitirán 21 millones de ejemplares, ni uno más ni uno menos.

2.Por medio de su Blockchain todo es transparente y seguro.

3.Es la primera criptomoneda y la que más nodos activos tiene en el mundo.

A lo largo de mi carrera como inversor, he tenido la posibilidad de asistir a numerosos eventos en diferentes partes del mundo, y nunca deja de sorprenderme el interés que despierta el Bitcoin. Tanto en gente joven que recién empieza en el mundo de las finanzas e inversiones, como así también a veteranos en el mundo de la bolsa de valores.

El objetivo de mi prólogo, como así también el libro que ha escrito Iván, no es que salgas corriendo a comprar BTC o cualquier otra criptomoneda a ciegas, sino más bien que te informes y aprendas sobre esta nueva tecnología. Los hábitos de gran parte de la humanidad han cambiado, y todas las señales apuntan a que estos cambios de paradigmas han llegado para quedarse. Y Bitcoin es parte de este nuevo futuro. Es sólo cuestión de abrir la mente. Estar informado en los tiempos que corren es de suma importancia, ya que el Bitcoin al ser un activo disruptivo y de “moda”, es aprovechado muchas veces por estafadores para engañar a inversores desprevenidos.

Si alguien te dice alguna vez que inviertas en Bitcoin y te garantiza que duplicarás tu dinero, huye corriendo. Ten por seguro que se trata de una estafa. Ya sea que inviertas en Bitcoin o cualquier otro activo financiero, las ganancias jamás, pero jamás están aseguradas. Son activos de renta variable, y están expuestos a las fluctuaciones normales de los mercados.

Una vez más, aprende sobre esta tecnología e invierte tiempo en estar informado. Luego, las oportunidades aparecerán solas. Todo se alinea cuando uno está realmente informado sobre un tema. Y tú, ¿Estás dentro o fuera de la nueva tendencia?

Para finalizar, cierro con estas 2 reglas de oro del legendario inversor Warren Buffett: Regla 1: “Nunca pierdas tu dinero”. Regla 2: Nunca olvides la regla 1.

Andrés Tejero

CEO CriptoTendencia.com | EnQuéInvertir.com

Introducción


Puedes creerlos o no, puedes comprenderlos o no, incluso puedes enterarte de ellos o no; y sin embargo, los cambios suceden.

Si eres un ser humano común, seguramente ya has escuchado o leído algo acerca de Bitcoin. De no ser así, tal vez indica que pasas mucho tiempo alejado del internet o bien que eres alguien muy distraído.

Cual sea el caso, la intención de este libro no es llenarte de información técnica acerca de la tecnología Blockchain, la cual respalda a Bitcoin; sino más bien, tratar de transmitir de forma sencilla ¿qué es Bitcoin? y por qué es importante en nuestras vidas.

Sin duda, Bitcoin abrió un nuevo concepto en Internet y con ello, una nueva era para la tecnología y la civilización humana. Su creación, permitirá romper uno de los paradigmas más grandes de nuestros tiempos, el dinero.

Y es precisamente la idea colectiva que se tiene acerca del dinero, lo que ha hecho que Bitcoin pase frente a los ojos de millones de personas sin ser detectado. Esto porque el 95% de la población mundial, no entiende y no sabe qué es el dinero. Por esta razón, considero que para entender qué es Bitcoin, primero hay que tener claro qué es el dinero.

Por lo consiguiente, mi deseo es externar una idea clara y completa de lo qué es el dinero, porque con ello procuro facilitar y simplificar la noción de lo que es Bitcoin.

No intento, sumergirnos en cuestiones muy técnicas o avanzadas sobre Bitcoin; sino más bien presentar las razones de por qué es relevante para nuestro presente y futuro.

Antes de continuar, me es grato decirte que no necesitas aprender sobre programación básica o avanzada. Tampoco comprender complejos algoritmos para poder utilizar Bitcoin.

Entender Bitcoin, es más acerca de un concepto que una habilidad o formación profesional. Puedes verlo como el WhatsApp®, millones de personas no conocen el código que permite enviar y recibir mensajes; no obstante, lo utilizan sin problemas cada día.

O bien, considera el hecho de que puedes conducir un vehículo sin la necesidad de saber algo de mecánica. Así es Bitcoin.

Es una herramienta y saberla utilizar, no depende de que tengas que aprender cómo se programó o qué partes lo conforman. Con esto, lo que quiero transmitir es que no hay porque abrumarse con tratar de aprender sobre la tecnología que respalda Bitcoin. Si nuestro conocimiento básico no es afín, será muy difícil y tardado asimilar la información que concierne a su programación.

Por eso, si tu intención es aprender sobre las bases técnicas, este no es el libro adecuado.

Lo importante es comprender los fundamentos que le dan valor como dinero real; dado que nunca antes la humanidad había visto algo como Bitcoin.

Pero ¿cómo se originó Bitcoin? ¿Por qué fue creado? ¿Es necesario que exista? ¿Lo necesito yo, un ciudadano de a pie? ¿Me ayudará de algo? ¿Servirá para las generaciones futuras?

Las respuestas a estas y otras preguntas, las podrás encontrar en los siguientes capítulos de este libro, espero que sea de tu agrado y más allá de invitarte a comprar Bitcoins, te invito a que aprendas sobre el dinero y sobre esta criptomoneda que tiene el potencial de cambiar al mundo y a la humanidad como la conocemos.


La raíz del problema con la moneda convencional es toda la confianza que se requiere para que funcione. Se debe confiar en que el banco central no degradará la moneda, pero la historia de las monedas fiduciarias está llena de violaciones de esa confianza. Se debe confiar en los bancos para que retengan nuestro dinero y lo transfieran electrónicamente, pero lo prestan en oleadas de burbujas crediticias con apenas una fracción de reserva.Satoshi Nakamoto

Primera parte.

¿Qué es el dinero?

La ignorancia colectiva


Mi pueblo perece por falta de conocimiento.Oseas 4:6

Siendo honestos, muy rara vez la humanidad logra percibir una gran idea a la primera. La mayoría de las veces cuando se introduce una nueva idea revolucionaria, toma algo de tiempo; averiguar todas las supuestas “terribles implicaciones y desgracias” que vienen con ella antes de que podamos usarla bien. En ese sentido, Bitcoin no es diferente.

Adicionalmente, más allá del miedo tecnológico y la incertidumbre de las personas, creo que la principal barrera para conocer Bitcoin es: «No saber qué cosa es el dinero».

Al igual que en mi caso, supongo que muchos damos por hecho su significado, ya que el dinero es tan común en nuestras vidas que creemos que sabemos todo de éste.

El dinero es tan obvio para nosotros porque siempre ha estado ahí; exactamente de la misma forma desde que nacimos. Incluso tiene una “relación” con nosotros antes y después de nuestra vida. Tal es el caso, con los gastos médicos previos al nacimiento o después de morir con los gastos de un funeral. Esto en cierta medida, nos puede jugar una trampa, porque «lo damos por entendido». El problema se vuelve mayor, porque “no sabemos que no sabemos, pero creemos que sabemos”, por lo cual no le otorgamos el interés que en verdad requiere. Como resultado, colectivamente no tenemos idea plena de lo que representa.

En los sistemas educativos pareciera que hubiese “una mano rara y mal intencionada” para no enseñar al respecto, dejándonos a todos ajenos e ignorantes al tema. ¿Quién recibió clases, sobre dinero, en la escuela a los 7, 8, 9 o 10 años? ¿Y en la universidad?


Es bueno que la gente no conozca el sistema bancario y monetario; si no habría una revolución mañana por la mañana.Henry Ford

¿Cómo es que un tema tan importante en nuestras vidas se ha pasado por alto en las escuelas?, ¿acaso nadie se ha dado cuenta en pleno siglo XXI? Hace algunos años leí un libro titulado “Los 4 acuerdos” del autor Miguel Ruiz. Un buen libro donde el autor comparte la sabiduría de la cultura Tolteca (México); sobre cómo llevar una vida más ligera a nivel personal y emocional. Al principio del libro el autor hace referencia a que cada individuo cuando nace, se encuentra con un entorno y una sociedad con reglas y normas ya establecidas. Así como lo son la religión, costumbres, fronteras e idiomas; que de cierta forma moldearán la vida de cada nuevo individuo. En otros términos, la sociedad que nos precede, ya tomó unos acuerdos previos a nosotros, los cuales nos transmiten y enseñan; para que, de esa forma, podamos integrarnos a esa sociedad como nuevos miembros.

Lo anterior, desde luego también aplica para el dinero. Cuando tomamos conciencia en nuestra infancia, el dinero ya está en la sociedad y asumimos que si todos lo utilizan es porque así debe ser. A pesar de ello, para la mayoría cuando ya es adulto trabaja por años por algo que no puede explicar qué es. Pregunta a alguien si sabe lo que representan esos billetes y después de varios titubeos, la misma persona se dará cuenta que no tiene sus ideas claras.

Para mí, entender lo que realmente es, me tomó leer varios libros y unos cuantos años. Tiendo a analizar mucho las cosas y esta fue una de esas. No por lo complejo sino por lo sencillo que es. Incluso, cuando comprendí lo que era el dinero, dudé de que Bitcoin podría serlo.

Comprender el dinero es intuitivo, deja a tu sentido común que trabaje y será sencillo. El dinero es simplemente cualquier cosa que sea útil para almacenar e intercambiar valor.

El dinero como herramienta puede servir en al menos 3 funciones, como instrumento de cambio, como unidad de cuenta y cómo reserva de valor.

Esta última función se abordará con detalle en la Cuarta parte.

El dinero como instrumento de cambio

En definitiva, la noción de lo que es el dinero no es complicada en sí misma. Y quizá por eso es subestimada. Académicamente, podríamos decir que el dinero es una herramienta de intercambio generalmente aceptada por las personas en un tiempo y espacio determinado.

Esto nos permite acotar que el dinero está definido por una serie de reglas y normas que las personas aceptan seguir.

Generalmente, los académicos definen al dinero como “un medio” (del inglés medium), yo prefiero indicarlo como “una herramienta”; porque me da la impresión de que se puede asimilar mejor su función. Cabe destacar que ambas son correctas. En efecto, el dinero es aquello por lo que se intercambian todos los demás bienes y servicios. Por lo tanto, entendemos que el dinero no se acepta para su uso directo sino para su intercambio por productos que sí se utilicen de forma directa. Lo anterior es clave, no lo olvides. No comemos dinero; comemos lo que podemos adquirir con ese dinero.

Ahora bien, esta definición no muestra todo el panorama; debido a que no revela la parte que corresponde a lo que verdaderamente representa el dinero. Esto es porque indica para qué sirve el dinero, pero no lo que representa. Debemos interiorizar la idea de que cada caloría de energía y cada segundo que destinamos para trabajar o dar un servicio, es nuestra riqueza y nuestro valor lo que estamos aportando. Son los únicos recursos que tenemos como seres vivos capaces de crear.

Por esta razón, lo que recibimos como pago debe ser digno representante de ese valor aportado. Puesto que literalmente estamos dejando micro partes de nuestra vida en cada actividad que desempeñamos. Y esas micro partes no regresarán nunca. La vida es finita y cuando nuestro reloj de arena suelte el último grano hacia abajo, no podremos girarlo para reiniciar de nuevo. No existe cantidad de dinero que pueda remplazar o incrementar nuestro tiempo en esta vida.

Entonces debemos estar conscientes de que el dinero es más que una herramienta que nos sirve para comprar palomitas e ir al cine. El dinero debe ser algo capaz de preservar lo más posible nuestro esfuerzo en el tiempo.


Esto hace que en esencia el dinero sea básicamente tiempo y energía humana almacenados y transferidos a cualquier cosa que lo represente: monedas, billetes o números en un ordenador.

En todo caso, debe servir como un estuche que nos permita guardar y llevar nuestra riqueza.

En efecto, también debe ser ideal para transferir nuestra energía económica hacia alguien más; quien a su vez nos transfiere su energía económica en forma de valor, bien o servicio.

Por lo consiguiente, el dinero “contiene la información” de que alguien ha invertido y almacenado tiempo y energía al producir algo.

Cuando tú recibes dinero asumes que equivale al valor que has aportado y por eso lo aceptas. De ahí su importancia en la vida, a causa de que ese dinero nos permite interactuar en la sociedad; con el valor creado por los otros individuos. En cierta manera, el ser humano siempre ha tenido que cambiar su tiempo y esfuerzo por los medios de subsistencia.

En la prehistoria sucedía lo mismo: si no tenías ganas de salir a recolectar, cazar o cultivar, pues no tenías comida para tu sustento. Con esto en mente me atrevo a replantear el concepto de dinero:


El dinero es la herramienta que permite almacenar el tiempo y la energía que una persona ha invertido al producir algo; para después ser utilizado como medio de intercambio.

Cabe mencionar que, si el dinero equivale a nuestro tiempo y energía, entonces también equivale a nuestra libertad. Esto debido a que los individuos productores son ellos mismos los motores de trabajo. Lo anterior quiere decir que para obtener dinero tienen que ocuparse y ser “privados” de hacer otras cosas.


El dinero es libertad acuñada.Fedor Dostoievski

Por ello, tener el suficiente dinero te permite romper esas cadenas y ser el dueño completo de tu tiempo y de tus acciones. Los ricos no son ricos por tener millones, su riqueza es la libertad y todo el tiempo disponible que pueden tener, debido al flujo de dinero que poseen para cubrir su sustento. En definitiva, para ser libre se necesita tener dinero. Aún en la libertad se tiene que comer y vestir.


La riqueza no se mide con dinero, sino con tiempo, cuantos días puedas vivir sin trabajar, manteniendo tu nivel de vida, ese será el tamaño de tu riqueza.Robert Kiyosaki

Algo que no se debate y que creo debería de ser; es que, si el dinero es una representación de nuestro tiempo y energía, entonces debería ser un derecho humano elegir el tipo de dinero que deseamos para resguardar nuestra riqueza.

Puesto que somos nosotros los que aportamos esos recursos. Reconocer como un derecho humano, el tener la libertad de elegir como representar nuestro esfuerzo, haría que fuese un dinero más justo y digno para todos.

Entiendo que inicialmente habría inconvenientes, mientras se converge en qué utilizar, pero sin duda seríamos más conscientes de la importancia del dinero al sentir que es un derecho propio y que debería ser respetado, puesto que implica el esfuerzo vital de cada persona.

El dinero como unidad de cuenta

Casi todo en nuestra economía, incluido su valor total, se mide en términos de dinero. También, la forma más precisa de medir las deudas, de unos con otros, es el dinero.

El dinero puede representar con cierta facilidad el tiempo y la energía que alguien tiene que invertir para cubrir una deuda. Si alguien pide prestado $1000 y tiene que pagar $100 mensuales durante un año con los intereses, el deudor claramente puede estimar el trabajo que le implicará cubrir su deuda.

Esto hace que el dinero nos permita pagarnos entre nosotros. Por lo cual, se puede ver al dinero como una herramienta diseñada para llevar las cuentas de esas deudas. Lo podemos entender como los “vales” que las personas pueden utilizar para cambiar por algo. Pero para obtener esos vales debes hacer o dar algo a cambio también. De esta forma, entre más vales tenga una persona se puede asumir que ha dado o hecho más cosas para obtenerlos. Es como si fuera un registro, no escrito de los favores que nos debemos entre nosotros o deudas por pagar; sobre todo entre extraños y personas en las que no confiamos. Si aportas algo a los demás es razonable esperar que luego quieras algo para ti. Pues bien, el dinero es la herramienta que nos ayuda a llevar las cuentas de ese “algo”. El dinero que recibes a cambio de tu trabajo no es más que un papel que certifica que la sociedad te debe algo, por el tiempo y esfuerzo que has invertido. El dinero en tus bolsillos, te sirven como “promesas de pago”. Alguien te dará algo a cambio de él. Derivado de esto, podemos cambiar nuestro tiempo individual por el tiempo de otras personas que ni siquiera conocemos de una manera muy sencilla. Luego con dinero en mano, tú decidirás por qué cosa cambiarlo y la sociedad también decidirá si te alcanza para ello. Recuerda que los vales que recibes deben ser proporcionales al valor que has creado.

El dinero como mecanismo de control


Dadme el control del dinero de una nación, y no me importa quien haga sus leyes.Meyer A. Rothschild

La creación de deuda, por medio del dinero, permite un control de quien lo emite hacia quienes lo utilizan. Hoy en día si quieres esclavizar a un país, ya no tienes que invadirlo; simplemente hay que convencerlo de que acepte un préstamo. La deuda y el tiempo harán el resto para que ese país esté sometido.

La razón de esto, es que como el dinero es utilizado para medir deudas, también puede ser utilizado para crearlas. Hasta ahora, ya sabemos al menos lo que representa el dinero real: libertad, tiempo y energía de trabajo. Pero, si el dinero representa todo esto, ¿Quién se encarga de medir cuánto tiempo y cuánta energía hay en total? En realidad, absolutamente nadie lo hace. Entonces ¿cómo funciona todo? Volviendo al tema anterior de los vales, si lo piensas, es muy vulnerable porque si alguien se pone a falsificar dinero básicamente se está “atribuyendo” que ya hizo muchos favores a otros.

Entonces ante este problema, debemos delegar a alguien la tarea de “generar” el dinero equivalente, esperando y confiando ciegamente que lo haga de forma responsable y con ello, que lo “RESPALDE”.

Sin duda, algo tan valioso sólo se le puede asignar a personas buenas y con los mejores deseos para todos, libres de toda tentación, incluso la de crear dinero para ellos mismos. ¿O no? Bueno pues, los encargados de esta “estresante” labor son los Estados-nación (los políticos) y los bancos (usureros).

(Aquí quiero aclarar que, por Estado, me refiero al grupo de personas que se benefician directamente de él; ya que desafortunadamente, la estructura de poder sobre determinado territorio y población, que representa un Estado, se ha concentrado en pequeños grupos políticos que aprovechan dicha estructura para utilizarla como un mecanismo de extracción de riqueza).

El Estado es, como espero puedas intuir, el monopolio territorial con el derecho a gravar a sus ciudadanos. El Estado es quien tiene la posibilidad legal de extraer y quitarnos nuestro tiempo y energía por medio del dinero; a causa de que, el Estado, se “auto atribuye” que merece cobrar muchos favores de sus ciudadanos. En estricto sentido, la moneda de curso legal es un sello de aprobación del Estado que mágicamente convierte pedazos de papel de la nada en dinero y que la gente debe aceptar.

Podemos esperar entonces, que ese Estado, creará las leyes y las condiciones que sean necesarias —y sin dudarlo— para poder conservar el control del dinero. Por ejemplo, legalizar y respaldar (con su palabra) el dinero falso que emiten.


El monopolio de la emisión de dinero gubernamental, como el monopolio postal, no tiene su origen en el beneficio para el pueblo, sino únicamente en el deseo de aumentar los poderes coercitivos del Estado.Friedrich Hayek

Después de todo, ¿cómo sabríamos con certeza que las personas encargadas de hacerlo no lo hacen a su favor?, ¿acaso existe la transparencia legal para auditar sus cuentas bancarias, como lo pueden hacer con las tuyas?, ¿quién decide cuántos papelitos imprimir el próximo mes? Y desde luego, ¿acaso estas personas privilegiadas son seres supremos que viven libres de sentir la tentación?, y ¿¿tooodos, en serio?? ¿No te parece extraño que los políticos “luchan incansablemente” por tener el “honor” de servir a los ciudadanos? Y también, ¿cómo protegen a los banqueros cuando han tomado el poder, según por el bien de todos?


La creencia en que puede salvarnos un «genio político, el gran Estadista, el gran líder» es la expresión de la desesperación. No es nada más que la fe en «los milagros políticos», el suicidio de la razón humana.Karl Popper

Más bien luchan por estar cerca de la impresora de dinero y el poder que eso significa, al final siguen siendo humanos y la tentación sin duda la tienen.

O incluso, existe la posibilidad de que alguien mal intencionado se pueda infiltrar; fingiendo ser un siervo de la nación y sacarle provecho, a toda esa maquinaria llamada Estado.

El sistema actual parece proteger y facilitar el saqueo de la riqueza de las naciones, hacia los grupos de poder.

Evidentemente, un actor mal intencionado, no expondría sus intereses en sus discursos; sino todo lo contrario, buscaría las palaras adecuadas para seducir y endulzar a quienes le otorgarán el poder de gobernar. Todo esto ocurre cada día en cualquier lado del mundo.


Las causas de la inflación no son, como suele decirse, múltiples y complejas sino simplemente el resultado de la excesiva impresión de dinero.Henry Hazlitt

Si te has preguntado ¿por qué un gobierno noble, salvador y de buen corazón regala dinero en lugar de regalar oro o plata a los ciudadanos? pues simplemente porque los metales preciosos tienen un valor que no pueden adquirir de la nada, y obtener ese valor tiene un costo real que el gobierno no asumirá; mientras que regalar billetitos con el rostro de tus héroes favoritos implica la mera acción de encender la impresora y ponerle papel; e incluso en la actualidad sólo tienen que teclear los dígitos para que aparezcan en una cuenta bancaria.

Cabe mencionar, que incluso la emisión de dinero conocida como inflación es un tipo de impuesto (no legalizado ni reconocido como tal) que sirve para extraer riqueza de los ciudadanos. Los políticos, astutamente ofrecen incrementar los salarios de los trabajadores como ayuda para la economía (y para ganar sus votos); cuando la razón de fondo es la pérdida de poder adquisitivo derivado de la misma creación “ad infinitum” de dinero que provoca el Estado.


La impresión y la centralización del dinero, permite que su distribución sea premeditada, alevosa y corrupta.

Tal vez podrías pensar: si los gobiernos pueden imprimir todo el dinero que quieran, entonces ¿por qué nos cobran impuestos?

Hay quienes dicen que es para controlar la inflación cuando en realidad la inflación se crea precisamente por emitir moneda, si fuera el caso entonces simplemente se buscaría reducir la cantidad de dinero emitido.

En mi opinión, la respuesta es sencilla, con los impuestos se crea un sentido de obligación hacia la colectividad y esto de paso crea una noción de sumisión, control y dominio por parte del Estado hacia sus ciudadanos.

Alguien que no cumpla sus obligaciones como buen ciudadano, sufrirá las consecuencias que el Estado considere adecuadas.


Ni la vida, ni la libertad, ni la propiedad de ningún hombre está a salvo cuando el legislativo está reunido.Mark Twain

Al mismo tiempo, se crea una idea colectiva de correspondencia moral, donde los ciudadanos, de buena fe, cumplen con sus deudas y obligaciones; esperando a que el Estado haga su parte. Si el funcionamiento social de nuestro entorno se beneficia justamente por el cobro de impuestos, entonces es bueno hacerlo.

No obstante, el problema de fondo no es la imposición de un tributo hacia el Estado, sino más bien, el mal uso que se le concede, provocando una voracidad por incrementar siempre los impuestos y tratar de cumplir a medias con las obligaciones del Estado.

Además, no sólo es el cobro de impuestos, sino que estos representan una parte de tu tiempo y tu energía que terminan siendo mal utilizados, inclusive para pagar guerras.

Por último, para comprender como hemos llegado a este punto, haremos una pequeña revisión de la historia acerca del dinero.


Debemos recordar:1.El dinero es una herramienta de intercambio.2.El dinero es básicamente tiempo y energía humana almacenados.3.El dinero es la herramienta que permite almacenar el tiempo y la energía que una persona ha invertido al producir algo; para después ser utilizado como medio de intercambio.4.La sociedad debe ser la que establezca los acuerdos o reglas que definen al dinero, no el grupo en el poder.5.El dinero puede ser una herramienta para medir la deuda.6.El dinero centralizado puede ser una herramienta de control.7.El poder que ejercen los políticos; por medio de los Estados sobre sus ciudadanos, es debido a que pueden controlar el dinero.


Mucha gente descarta automáticamente la moneda electrónica como una causa perdida debido a todas las empresas que fracasaron desde la década de 1990. Espero que sea obvio que fue solo la naturaleza centralmente controlada de esos sistemas lo que los condenó. Creo que esta es la primera vez que probamos un sistema descentralizado y no basado en la confianza.Satoshi Nakamoto

Segunda parte.

Breve historia del dinero


Si no aprendemos de la historia, nos vemos obligados a repetirla. Cierto. Pero si no cambiamos el futuro, nos veremos obligados a soportarlo. Y eso podría ser peorAlvin Toffler

El origen del intercambio

El dinero ha sido la herramienta más poderosa jamás creada por el hombre. Su invención y su uso ha permitido el auge y caída de grandes culturas alrededor del mundo por miles de años. Incluso el libro más leído por el ser humano, la Biblia, lo menciona más de 100 veces.

Para entender la existencia y la razón del dinero, debemos preguntarnos ¿por qué las personas tenemos que realizar algún intercambio?

El intercambio es la esencia de nuestra vida social y económica.

Si no existiera el intercambio entre los individuos; no tendríamos ni una ni otra, al menos como las conocemos. El intercambio tiene su origen, en el deseo humano por cubrir sus necesidades; y dado que cada persona ocupa su tiempo limitado y esfuerzo para producir sólo una cosa a la vez; no tenemos la capacidad individual de satisfacer plenamente dichas necesidades.

Si apelamos a un ejemplo, no podemos ser buenos herreros y buenos carpinteros al mismo tiempo.

De no existir el intercambio, los hombres tendríamos que buscar la autosuficiencia; limitando la supervivencia de la especie a la capacidad de cada persona.

Cada individuo es único, y como tal posee habilidades y conocimientos; que le permiten explotar y aprovechar la gran variedad y dispersión de los recursos a su alcance.

Esta gran variedad y sus combinaciones, permite la creación extensa de valor que puede ser intercambiado.

Por ende, el intercambio se convirtió en la sangre, no solo de nuestra economía, sino de la civilización misma.

A fin de que permite una interacción fluida entre los individuos y los bienes que producen cada uno.

Por otro lado, es evidente que un intercambio voluntario sucede porque ambas partes esperan obtener un beneficio al hacerlo. El intercambio implica una elección entre las alternativas de renunciar a algunos bienes con la expectativa de adquirir otros.

Fundamentalmente, un intercambio es un acuerdo entre A y B, dónde los bienes y servicios de un hombre se transfieren por los bienes o servicios de otro.

Si lo comprendemos bien, el intercambio se originó solamente porque ambas partes dieron una valoración diferente a los dos productos. Cada uno de ellos valora más lo que recibe a cambio que lo que entrega.

Es decir, esta valoración diferente de las cosas, es relativa a cada individuo.


Si un intercambio entre dos partes es voluntario, no tendrá lugar a menos que ambas partes crean que se beneficiarán de él. La mayoría de las falacias económicas derivan del perder de vista esta simple reflexión.Milton Friedman

Por esta razón, con el pasar de los años, los intercambios han tenido que evolucionar; dándose una tendencia natural, por descartar los bienes y servicios menos atractivos como medios de intercambio hasta llegar a lo que conocemos como dinero. En la historia del dinero, que se extiende por miles de años, ha tenido, tal vez, unos cuatro o cinco cambios importantes. Hemos visto que cada cambio, trajo un nuevo tipo de dinero capaz de resolver los principales problemas que no pudo solucionar el tipo de dinero predecesor.

Recordemos que el dinero es una herramienta de uso y como tal podemos mejorarla, según sea necesario.

Trueque

El primer tipo de intercambio que surgió fue el trueque. En estricto sentido, no es dinero. Es más bien una actividad y se le ha denominado como intercambio directo. Las personas podían cambiar lo que producían por las cosas que producían otras personas, ambos con fines de uso directo.

Este tipo de intercambio es escasamente mejor que la pura autosuficiencia, porque se limita a la capacidad de dos individuos.

La gente intercambiaba todo tipo de cosas, tales como, huevos, pan, vacas, inclusive el propio trabajo y no existían medios de pago estándar.

Claramente, el trueque no resolvía grandes problemas. Por ejemplo, si tenía un cerdo y quería comer una gallina, ¿cómo podría conseguir la gallina? Tendría que buscar a alguien que tuviera las gallinas que valieran el equivalente al cerdo y que al mismo tiempo ese alguien estuviese interesado en el cerdo. Es decir, para efectuar el intercambio no sólo necesitaba hallar a alguien que tuviera lo que yo deseaba, sino que ese alguien también quisiera lo que yo tenía.

Tampoco resultaría práctico fraccionar al cerdo para adquirir una gallina. Además, sería difícil llegar a un acuerdo y fijar la tasa de cambio de cerdo por gallinas; recordemos que el intercambio implica una valoración relativa a cada persona.

Esto hacía que el trueque necesitara de una coincidencia de deseos temporal (al mismo tiempo) y espacial (en el mismo lugar).

Tenían que alinearse varias condiciones para efectuar un intercambio satisfactorio entre ambas partes.

Ahora, imagina tener que hacer varios intercambios cada día, solo para obtener un poco de comida; evidentemente era muy desgastante y mucha pérdida de tiempo.

Además, en una sociedad desarrollada con muchos productos, el trueque implicaría un esfuerzo excesivo.

Otro problema con el trueque es que no es escalable, es decir, no puede funcionar con grandes cantidades de personas al mismo tiempo. A pesar de ello, el trueque sigue funcionando hoy en día en ciertas comunidades o nichos. Esto debido a que todos pueden percibir claramente un valor en las cosas a intercambiar. Todos pueden verificar de primera mano si algo realmente es un cerdo o una gallina.

Intercambio indirecto

Con el paso del tiempo, el hombre descubrió como reducir los errores del trueque, dando paso al intercambio indirecto.

La aparición del intercambio indirecto, pudo ser intuitiva para las personas, al percibir que reducían tiempo y esfuerzo al realizar los intercambios.

Muchos aprendieron que al hacer trueque por un producto o mercancía que después podrían intercambiar con mayor rapidez que su producto original, eras más práctico; puesto que esto minimizaba el desgaste y la espera por las coincidencias que el intercambio directo implicaba.

Lo que significa que, a través del intercambio indirecto, las personas cambiaban su producto; no por un bien que necesitaran utilizar directamente, sino por otro bien que podían cambiar con cierta facilidad para luego obtener el bien que deseaban.

Esto encaminó a las personas hacía el intercambio de artículos raros o de colección como piedras, conchas marinas, plumas, sal, entre otros. Marcando una ventaja clave sobre el trueque “clásico” al convertirse en bienes de mayor comercialización o vendibilidad. Naturalmente, las diferentes características de estos bienes hicieron que algunos artículos fuesen más atractivos para ser utilizados como “enlaces” en la comercialización.

Algunos productos no eran perecederos y su durabilidad era obvia. Otros podían ser cómodos para trasladar; algunos más eran fácilmente divisibles en porciones más pequeñas sin perder su valor.

Eventualmente, en regiones limitadas, el tiempo permitió filtrar uno o dos tipos de bienes o productos que terminaban siendo utilizados de forma generalizada como instrumento de intercambio. Un ejemplo claro fue la sal. Los romanos la utilizaban para pagar a los soldados encargados de la seguridad de la ruta de la sal. Los soldados recibían parte de su paga en forma de bolsitas con sal, lo que se llamaba Salarium Argentum, de ahí el origen de la palabra salario. Aunque en otro sentido, estos instrumentos de cambio, presentaban otro problema a una mayor escala.

Por ejemplo, si alguien se las arreglaba para conseguir muchos de esos artículos raros, fácilmente podría beneficiarse; “saltándose” la premisa de obtener un bien por medio del trabajo y ganar poder sobre el tiempo y energía de los demás. Es decir, objetos raros pero que se pueden conseguir con cierta facilidad tampoco pueden servir como dinero. Obtenerlo debe implicar una dificultad elevada, debido a que se pretende cambiar por el tiempo y esfuerzo de alguien más.

Además de esto, el crecimiento de las sociedades y la expansión territorial de las mismas, provocaban un “traslape” entre los bienes más comerciables de una región contra los de la otra.

Cuando las personas querían comerciar fuera de su territorio, necesitaban algo que la mayoría estuviera de acuerdo en el valor que tenía.

Para resolver también estos importantes problemas, el grupo de objetos de bienes o mercancías tuvo que volverse más específico y más pequeño.

A lo largo de los siglos, distintas civilizaciones y la libre competencia del mercado convergieron y prefirieron usar como dinero a los metales preciosos; no por su belleza, sino porque cumplían con características que los convertían en buenas formas de dinero.


Debemos recordar:1.El intercambio se origina por el deseo del hombre de satisfacer sus necesidades.2.El trueque permite el intercambio directo —entre 2 personas— de productos para su consumo, siendo escasamente mejor que la auto suficiencia.3.El intercambio indirecto resolvió los problemas de coincidencia que requería el trueque.4.El mejoramiento del intercambio indirecto permitió a las personas descartar los productos menos comerciables y “valorar” los que se podían comerciar con mayor facilidad.5.Distintas civilizaciones prefirieron usar como dinero a los metales preciosos; no por su belleza, sino porque cumplían con características que los convertían en buenas formas de dinero.

Metales preciosos

Desde las civilizaciones pasadas hasta nuestros días, hemos aprendido que la forma más eficiente de representar al dinero han sido el oro y la plata.

Ambos poseen atributos tangibles que les han permitido destacar sobre cualquier otra mercancía y ser muy comerciables.

El desarrollo del libre mercado, llevó a buscar algo que fuera reconocible por todos, que pudiera transportarse fácilmente, que fuera duradero, divisible y aceptado por unanimidad. Además, eran conocidos por ser escasos y difíciles de obtener, a diferencia de otros objetos raros.

Otra característica que impulsó el uso de los metales como dinero, fue lo complicado que era falsificarlos. Esto hizo que; la escasez combinada con la dificultad de falsificación, se convirtieran en buenas opciones para servir como dinero.

Los metales preciosos, cumplieron bien con ese rol durante siglos. Por esta razón, cuando la finalidad de utilizar oro y plata como herramientas de intercambio fue clara; se inició la acuñación de las monedas para ese propósito.

Según la historia, las primeras monedas surgieron en China, y en lo que hoy es Turquía, hace unos 2.500 años. Ahora se podía “convertir” unas gallinas en su equivalente en monedas de oro, así mismo con un cerdo. De esta forma, era posible comerciar y comprar lo que se deseaba.

Como reserva de riqueza, eran buenos. Si por alguna razón alguien debía mudarse, el oro y la plata permitían almacenarse y transportarse con “cierta facilidad” como joyas o monedas.

Los metales preciosos aportaron varios de estos beneficios, pero uno lo hizo mucho mejor: el oro. Miles de años de historia y evolución lo convirtieron en el claro ganador del concurso. Gracias sobre todo a que no se descompone y que es muy difícil de encontrar y, por tanto, escaso.

También, el oro y la plata fueron muy demandados como ornamento; por lo que tuvieron un uso práctico con un valor asociado.

Esto permitió que se les conociera como “dinero mercancía”. A pesar de ello, los metales preciosos tienen al menos cuatro problemas claros como herramientas de intercambio.

El primero radica en que no hay oro accesible en cualquier parte del mundo, limitando su posesión. Esto provocó muchas guerras en el pasado por el control de este recurso.

El segundo problema gira alrededor de su custodia o resguardo. En todo caso, al ser un recurso valioso, es necesario costear el cuidado de los metales preciosos para mantenerlos seguros de malos actores. Alguien con mucho oro y plata, debe asumir el costo de almacenamiento y protección que eso implica.

El tercer problema, se presenta en los costos asociados a la transferencia o envío de grandes cantidades de metales, debido al peso de los mismos.

El cuarto problema, está asociado a su certificación o autenticidad. Debido a que existen distintas purezas de los metales, es necesario conocer la calidad del metal si son utilizados en una transacción, o bien para evitar posibles falsificaciones.

A pesar de estos inconvenientes, el oro y la plata han logrado superar la prueba del tiempo y se mantienen como una de las formas más conocidas y aclamadas como refugio de valor.

Papel moneda

Durante gran parte de su historia, China utilizó oro, plata y seda para grandes sumas y cobre para las transacciones diarias.

Las monedas de cobre eran creadas con agujeros cuadrados en el centro para poder llevarlas con una cuerda, similares a los collares. Para transacciones grandes, los comerciantes calculaban el precio como el número de cuerdas de monedas. Cada cuerda agrupaba 1000 monedas; algunos datos indican que pesaban cerca de 10 libras ó 4.5 kg. La otra forma de dinero comúnmente utilizada por los comerciantes en China fueron los rollos de seda.

Con el paso del tiempo, los comerciantes de las rutas de la seda y del té, comenzaron a dejar esas pesadas cadenas de monedas y los voluminosos rollos de seda con alguien de su confianza, que registraría la cantidad de “dinero” que el comerciante tenía en depósito en una hoja de papel. Esta variante de papel moneda apareció por primera vez durante la dinastía Tang; funcionaba como un pagaré.

Los comerciantes podían regresar y canjear el papel por las cadenas de monedas cuando lo desearan. Esto simplificó considerablemente la carga y el volumen que transportaban los comerciantes, beneficiando a la economía de la región.

Sin embargo, estos papeles no estaban estandarizados, puesto que eran emitidos por particulares. Ante esto, el gobierno local, durante la dinastía Song en 1023, decidió aprovechar la oportunidad y asumir la responsabilidad de la emisión del primer papel moneda del mundo producido por un gobierno. Estos llevaban sellos y un número de serie, y estaban decorados con patrones rojos y negros.

Con el paso de los siglos, esta “ingeniosa solución como custodia” llegó a Europa y permitió que familias comerciantes como los Medici, en el siglo XV en Florencia, actuaran como auténticas casas de subasta para estos pagarés.

Aplicaron este conocimiento al almacenamiento y resguardo de oro y plata. Para formalizar el acuerdo bastaba con sellar y firmar un vale, que respaldaba al depósito realizado. Era una especie de pagaré o cheque que se podía reclamar en cualquier momento que se quisiera.

Las personas no tardaron en darse cuenta que “los vales” al ser conocidos por todos en el rumbo —por la confianza en la solvencia que tenían los Medici— resultaban más prácticos como medios de cambio y servían como si fuesen dinero.

Fue cuestión de tiempo que la economía local pudo funcionar solo con vales y sin necesidad de los metales en circulación. Debido a que esto resultaba ser más cómodo para todos.

Los orfebres también entraron en el negocio; quienes percibieron que algunas de las monedas que almacenaban para sus clientes estaban acumulando polvo.

Esto porque las personas que las poseían no las necesitaban y preferían tenerlas guardadas.

Entonces, como buenos comerciantes, supusieron que podían dar esas monedas polvorientas en préstamo y cobrar un interés por ello. Así que decidieron prestar algunas de estas monedas de oro.

No obstante, se dieron cuenta que en realidad las personas preferían llevarse un vale —como préstamo— en lugar de cargar con las monedas. Es decir, terminaron prestando vales como dinero.

Esto les permitió una ventaja inigualable por sobre cualquier individuo o autoridad, pues literalmente tenían el control de dinero ilimitado en sus manos. Debido a que podían prestar las mismas monedas varias veces entregando solo trozos de papel como “equivalentes”.

Los nuevos banqueros notaron que las personas confiaban en esos vales como si fueran dinero real.

Y como era de suponer, se vieron tentados a abusar de esa confianza y decidieron emitir sigilosamente más vales de los que podrían respaldar con metales.

Cada vez más el papel moneda privado de los comerciantes y orfebres circuló y comenzó a competir con las monedas de las coronas.

Y el hecho de que estos nuevos banqueros representaban la concentración de la riqueza local, pronto fueron capaces de seducir a las autoridades en turno para trabajar en conjunto formando lo que llamo una “simbiosis corrupta”, que incluso aplica en nuestros tiempos modernos. Al cabo de unas pocas generaciones, la gran riqueza de los Medici, fue tanta que ayudó a impulsar al Renacimiento Italiano y elevaron a la familia a enormes niveles de poder político.

Así mismo, también tuvieron una formidable influencia en la sociedad al grado de poder casarse con familias reales e inclusive ser elegidos como Papas católicos.

Esto encausó que las cuestiones de dinero, poder y política ahora se concentraban a través de la Iglesia y el Estado.

El oro fue el mejor dinero, debido a su dureza para falsificarlo y producirlo. Sin embargo, tiene limitaciones muy grandes. La misma condición física que lo hizo valioso también es su mayor defecto; por lo que se optó por usar su “representación equivalente” en papel.

Sin duda este ‹‹defecto natural›› del metal precioso fue la excusa perfecta para que los gobiernos asumieran, por medio de una confianza autoasignada, el rol de controlar el suministro de dinero y la tentación que ello implica.

En síntesis, el papel moneda resolvió algunos problemas propios del dinero basado en metales preciosos. Sin embargo, este tipo dinero tuvo un problema mayor, ya que estaba estrechamente ligado a la confianza.

Para que funcionara, las personas debían de confiar plenamente en su emisor. Y dado que el emisor era un ser humano, la historia demostró que todos cayeron en los brazos de la tentación para crear más papel moneda del que debían. Y lo sigue demostrando.

De igual forma, el papel moneda se convirtió en una forma injusta de dinero; concentrando la riqueza y el poder en unos pocos; sin que estos hicieran más que el mínimo esfuerzo que implica firmar y sellar trozos de papel; otorgándose con ello, el cobro de muchos favores o deudas a sus sociedades.

El Patrón oro

Hasta el siglo XVI, algunas partes de Europa todavía utilizaban monedas metálicas como única forma de dinero.

Esto fue impulsado por la toma de territorios a través de la conquista; lo que les proporcionó nuevos recursos —como los metales preciosos— permitiendo seguir acuñando una mayor cantidad de monedas.

Las revisiones y evaluaciones teóricas tempranas del patrón oro, se abordaron desde mediados del siglo XVII en Gran Bretaña. Surgieron diversos informes sobre su acuñación legal y tecnologías disponibles para realizarlo.

En 1717, Sir Isaac Newton emitió un informe sobre la Casa de la Moneda Inglesa dirigido a los Comisionados del Tesoro; para abordar sobre el precio y la relación del oro con la plata y las posibles consecuencias de su acuñación. Dando las bases para el Patrón oro.

Sobre todo, en el siglo XVIII, el papel moneda comenzó a dominar, ya que resultaba más atractivo en lugar de cargar con las monedas de oro.

El uso del papel moneda, permitió un comercio fluido entre las naciones de Europa y también una competencia entre dichas naciones por la estabilidad del valor de sus propias monedas.

Los siglos XVII y XVIII serían tiempos de guerras increíblemente costosas, distintos territorios europeos habían entrado en conflictos bélicos; llevando a la mayoría de las principales naciones del continente al borde del colapso financiero. Ante la abrumadora situación, la acción tomada —por algunos países— fue la creación de un banco central para atender la deuda nacional. El Banco de Inglaterra fue de los primeros en asumir tal función1.

El papel moneda se había utilizado en Inglaterra y Europa durante varios cientos de años, pero su emisión nunca había estado controlada o al menos ligada directamente al oro.

Para inicios del siglo XIX, el Patrón oro surgía como un concepto innovador, el cual mezclaba las ventajas del papel moneda con las ventajas de las monedas de metal. Esto es, el Patrón oro, era dinero de papel respaldado por el metal.

En el año de 1816, se produce una nueva moneda británica de una libra hecha de oro, convirtiendo oficialmente al metal dorado como el estándar de valor en Inglaterra.

Posterior a esto, el Banco de Inglaterra dispuso de una producción no inflacionaria de billetes estándar que representaban una cierta cantidad de oro y en 1844 sus billetes emitidos se convirtieron en oficiales en el país.

El Patrón oro se hizo internacional en las primeras décadas del siglo XIX, tras su adopción por las principales economías europeas. Para inicios del siglo XX, la mayoría de las naciones desarrolladas estaban vinculadas al Patrón oro.

En los años venideros, las condiciones políticas y sociales fueron casi ideales en el mundo; debido a la confianza y estabilidad económica que ofreció el Patrón oro; debido a que, el metal dorado era el regulador de la expansión o contracción de las economías nacionales. La principal ventaja que ofreció el Patrón oro, fue la de servir como “ancla” que limitaba la creación desmedida de dinero.

Incluso, los gobiernos colaboraban juntos para que el sistema funcionara, debido al clima de tranquilidad y prosperidad generalizada que había traído en los países de Europa, fundamentalmente después de las guerras napoleónicas.

El Patrón oro incentivaba a la productividad de los países y un entorno estable de baja inflación; debido a que dichos países, “competían comercialmente” por obtener oro o al menos conservar el propio.

Cabe mencionar, que contrariamente a la creencia popular, la gente generalmente no utilizaba a las monedas de oro como medio de intercambio para andar por las calles; sino más bien, las personas usaban principalmente billetes de papel que estaban relacionados a las existencias del metal dorado.

Sin embargo, estas existencias tampoco fueron en proporciones estándares o equivalentes en todos los países. Los “ratios de reserva” variaban de entre el 40% y el 80%.

Esto es, no existía una reserva del 100% en oro, por cada billete emitido; pero al menos, no había un descontrol en la emisión monetaria.

En la historia, los humanos hemos convergido en que el oro es la forma más sólida de dinero.

A pesar de ello, el oro no pudo escapar al control de las autoridades centrales y personas de poder, quienes se las ingeniaron para acomodar las cosas a su favor.

El mismo Patrón oro, fue un intento por concentrar y centralizar el control del dinero en manos de gobiernos, bancos y bancos centrales; con la intención de transferir la riqueza de los dueños del metal hacia quienes controlaban la emisión del “dinero papel respaldado”.

Con el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914, se terminó abruptamente con la estabilidad que el Patrón oro había proporcionado al mundo. La razón de ello, fue que los gobiernos en conflicto, necesitaron imprimir dinero sin restricción alguna para financiar el esfuerzo bélico.

Dinero en tiempos de guerra (1914-1944)


El odio hacia el Patrón oro brota de la superstición de creer que el Estado omnipotente puede generar riqueza lanzando al mercado meros trozos de papel.Ludwig Von Mises

En lo que pareciera un movimiento oportunamente anticipado, se crea en 1913 la Reserva Federal (FED) en Estados Unidos, justo antes del inicio de la Primera Guerra Mundial.

Los banqueros y los políticos estadounidenses decidieron que, por el interés del país, y el de ellos desde luego, lo mejor era tener permanentemente un banco central.

Aunque parece increíble, la mayoría de las personas desconocen que, la Reserva Federal, no pertenece al gobierno de los Estados Unidos, sino más bien, es una empresa privada que “brinda” sus servicios bancarios a la nación americana.

De reserva federal sólo tiene el nombre, el cual, fue ingeniosamente puesto para evitar el rechazo público.

Entre las funciones de esta muy privilegiada empresa, estaba aumentar o contraer el suministro de la única moneda nacional, el dólar estaba respaldado en el oro, y el control estratégico sobre él permitiría evitar los periodos de inestabilidad y caídas.

Esto le concedió al gobierno de Estados Unidos actuar de forma unilateral y con prontitud ante las exigencias que se presentarían durante los años del conflicto bélico.

Al otro extremo, con el inicio de la Primera Guerra Mundial en Europa en 1914, los gobiernos suspendieron el Patrón oro, con la intención de poder aumentar la oferta monetaria y pagar los gastos propios de la guerra. Los países comenzaron a depreciar sus monedas para poder exportar más. Fue un período de tipos de cambio fluctuantes y devaluación competitiva.

Desde luego; esto junto con el entorno bélico, provocó que muchos países perdieran el control sobre la emisión de su moneda y enfrentaran tasas de inflación muy elevadas.

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9788468563534
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