Читать книгу: «Fotografía de boda»
A mi padre por ser un ejemplo de vida
A mis hijas Sonia y Marina siempre en mi corazón a pesar de la distancia
A Inmaculada por ayudarme a ser feliz todos los días
A José Alberto Mariñas por su amistad
A Javier de Juan, Juan Carlos González Pozuelo, José Luis Guardia Vázquez y Víctor Martí por toda su colaboración en este proyecto

FOTOGRAFÍA DE BODA
Manuel Santos
© JdeJ Editores, 2016
© Juan Carlos González Pozuelo, 2016
© de los textos, Manuel Santos
© de las fotografías, El Marco Rojo
© de las fotografías, Xpression International
Fotografía del autor en solapa, Raúl Herrera y Miguel Mancera
Fotografía de la página 28, Shutterstock
Editor:
Javier de Juan y Peñalosa
Diseño y maquetación:
Juan Carlos González Pozuelo
www.juancarlosgonzalez.es
Coordinación editorial:
María Dolores Bagudá
JdeJ Editores
Sauces 7, Chalet 8. Montepríncipe
28660 - Boadilla del Monte (Madrid)
www.jdejeditores.com
Más información de la Colección FotoRuta:
www.FotoRuta.com
ISBN: 978-84-15131-73-1, edición en papel
ISBN: 978-84-122513-3-3, edición digital
Reservados todos los derechos. Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)
FOTOGRAFÍA DE
BODA
TÉCNICA, NARRACIÓN Y ESTILO
Manuel Santos

Índice
Proyecto en equipo de nivel internacional
CAPÍTULO 1
La fotografía de boda y otros eventos sociales
El auge de la fotografía de boda
Peculiaridades de la fotografía de boda
¿Qué buscan los novios al contratar a un fotógrafo especializado en bodas?
Aptitud y actitud
¿Qué tienen las fotografías de boda excelentes?
Estructura del libro
CAPÍTULO 2
Creando un estilo
Reportaje clásico
Estilo fotoperiodista: narrar el evento
Estilo retrato creativo: crear sobre el evento
Desarrolle su propio estilo
CAPÍTULO 3
Equipo fotográfico… y humano
Cámaras y objetivos más adecuados
Ajustes y método de trabajo
Iluminación
Otros componentes del equipo
Equipo humano: ayudantes y colaboradores
CAPÍTULO 4
Mejorando sus fotografías de boda
Comunicación con la pareja, empatía
Buscando la fotogenia de cada persona: fisonomía y rasgos peculiares
Posturas
Repaso de las configuraciones de luces más usadas en retrato
Repasando conceptos básicos de composición
CAPÍTULO 5
Desarrollo del reportaje de boda
Preboda
Antes de la ceremonia
La ceremonia
Postboda
CAPÍTULO 6
Paso a paso en dos bodas
Desarrollo de una boda realizada por El Marco Rojo
Desarrollo de una boda realizada por Xpression International
CAPÍTULO 7
Eficiencia digital: máxima calidad en el menor tiempo posible
Equipo informático y entorno de trabajo
Optimizando el flujo de trabajo, ‘software’ adecuado, Adobe Lightroom y Capture One
Importación, catalogación
Selección: algunas ideas para escoger rápidamente las mejores imágenes
Ajustes básicos y trabajo por lotes
Creación de álbumes en papel, tipos y calidades, proveedores
Creación de vídeos, galerías y otros productos orientados a Internet
Copias de seguridad
CAPÍTULO 8
Promoción del estudio
Localización del estudio
Socializando – ‘Networking’
Web en Internet
Promoción en Internet: pasos fundamentales (nombre de dominio, título y otras palabras clave, optimización para buscadores…)
Presencia en las Redes Sociales
Anuncios y otras acciones publicitarias
Conclusión
CAPÍTULO 9
Gestión del estudio
Plan de Negocio
Calculando sus costes
Cuánto cobrar
Financiación
Contabilidad y programas de gestión
Relación con sus clientes
Epílogo
Proyecto en equipo de nivel internacional
Cuando nos planteamos abordar la temática de la fotografía de boda para incluirla en la colección FotoRuta, sabíamos que se trataba de un proyecto ambicioso y que para desarrollarlo con éxito, era necesario sumar la colaboración de varios profesionales destacados en esta especialidad.
Necesitábamos, en primer lugar, un autor y coordinador del proyecto para la elaboración de un índice de la obra y que fuera el responsable del texto. Una vez elegido, deberíamos seleccionar de común acuerdo dos estudios de fotografía de boda, complementarios y de alta calidad, para la ilustración de la obra en todos sus aspectos.
Por sugerencia de Alberto Mariñas, editor de la página web Fotógrafo Digital, contactamos con Manuel Santos, profesor de fotografía y especialista acreditado en este campo, quien aceptó ilusionado el reto editorial. Coincidimos en elegir dos estudios que representaran estilos distintos y reconocidos en el ámbito internacional.
Tanto El Marco Rojo, personificado por Víctor Martí, como Xpression International, a través de José Luis Guardia, a quienes agradecemos su valiosa colaboración, vieron en este proyecto la oportunidad de compartir su experiencia y obra gráfica con todos los profesionales que se dedican a esta actividad.
Después de más de un año de trabajo presentamos esta edición que enriquecerá la línea temática y técnica de la colección FotoRuta y que, esperamos, sea del agrado de nuestros lectores. El profesional encontrará en esta obra las técnicas específicas, el paso a paso de ese día tan especial para los novios, así como ideas y propuestas para encontrar un estilo personal con el que desarrollar el reportaje de cada boda.
Todos los que han contribuido en este proyecto eran conscientes de que se trataba de conseguir un libro único que pudiera enriquecer la escasa bibliografía en español en este campo, por lo que se ha cuidado cada fase: texto, imágenes, diseño e impresión. A cada uno de ellos nuestro agradecimiento por su dedicación y, también, la enhorabuena por el trabajo realizado.
Javier de Juan y Peñalosa, editor

Sesión postboda en Dubái. Fotografía de Xpression International.
24-70 mm f/2,8 @ 24 mm, ISO 100, f/14, 1/100 segundos.
CAPÍTULO 1
La fotografía de boda y otros eventos sociales
AL FINALIZAR ESTE CAPÍTULO HABRÁ APRENDIDO:
•Las diferencias entre la fotografía de boda y otras especialidades fotográficas
•¿Qué buscan los novios al seleccionar un fotógrafo para su boda?
•Las condiciones en que se desenvuelve el fotógrafo de bodas
•Las claves de las fotografías de boda excelentes
El auge de la fotografía de boda
Durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, la fotografía de boda no constituía una especialidad en sí misma. Los fotógrafos profesionales tomaban un único retrato en estudio de la pareja con el atuendo para la ceremonia. Habitualmente esa fotografía, muy cuidada en su iluminación y frecuentemente retocada a mano, era el único testimonio gráfico producido por un profesional de la fotografía.
Más adelante, desde 1960 a 1980, se observa una expansión del negocio de la fotografía de boda al incorporarse cámaras de menor tamaño, películas más sensibles y flashes electrónicos portátiles que permitían realizar un reportaje completo de la ceremonia y la celebración posterior. La fotografía de boda salta del estudio a la calle buscando producir reportajes con un relato de los acontecimientos más importantes de ese día. No obstante, el uso de películas fotográficas de precio elevado y la necesidad de su revelado por laboratorios profesionales suponían un coste importante que obligaba a mantener acotado el número de fotografías. Por ello, los fotógrafos efectuaban muchas fotografías de grupo y posadas que restaban frescura y espontaneidad a la cobertura del evento. En esos años los laboratorios fotográficos incorporan servicios de revelado y encuadernación de álbumes fotográficos, que constituyen el principal producto vendido por los fotógrafos de boda. También introducen la producción del vídeo de la boda que se constituye en otro producto imprescindible para las parejas que se casan a partir de 1980.
A finales de la década de 1990 la fotografía de boda empieza a tener un gran reconocimiento popular. Entonces comienza a ser una especialidad reconocida y con infinidad de aspirantes a iniciarse en dicho campo. Una de las razones de ese auge puede que se encuentre en el descenso de oportunidades de trabajo en otros sectores, tales como el periodismo gráfico, la fotografía de moda o la publicidad. Ello ha promovido que muchos buenos profesionales de dichos campos hayan migrado a la fotografía de boda, aportando una valiosa renovación en las ideas y procedimientos.
Así mismo, algunas mejoras técnicas en los equipos fotográficos han facilitado mucho el trabajo de los fotógrafos de boda y la expansión de sus posibilidades creativas. Las altas sensibilidades ISO que pueden usarse en los modernos sensores digitales combinadas con las ópticas mucho más luminosas, permiten realizar fotografías en interiores con las luces existentes, sin necesidad de que el fotógrafo tenga que añadir iluminación suplementaria. Esas luces adicionales suponían un problema importante para el fotógrafo de bodas, por el tiempo necesario para su configuración y la mayor dificultad para poder moverse de forma rápida de un escenario a otro.
El procesado digital mediante programas de edición de imágenes como Adobe Photoshop, Adobe Lightroom o Capture-One ha elevado el listón de calidad y opciones creativas sustancialmente; porque permiten un ajuste preciso del color o su corrección de forma más personal, el retoque de imperfecciones de piel y todo tipo de efectos digitales disponibles para añadir un toque personal del fotógrafo, y no como antes del laboratorio.
Peculiaridades de la fotografía de boda
La fotografía de boda constituye una especialidad en sí misma, aunque comparte equipo, técnicas y procedimientos habituales de los reporteros fotográficos. Sin embargo, tiene algunas peculiaridades que requieren de una especial atención por parte de aquellos fotógrafos que deseen iniciarse en este campo. Veamos cuáles son y cómo se enfrentan a ellas los fotógrafos de boda más experimentados.
IRREPETIBLE
El enlace se celebra en un contexto que hace imposible su repetición en caso de error. Pero, a diferencia de otros tipos de reportajes, el error de un fotógrafo de bodas puede conllevar consecuencias importantes al estar vinculado por un contrato. Un reportero de un periódico puede recibir una recriminación de su jefe si no consigue una buena fotografía para ilustrar una noticia. Sin embargo, si un fotógrafo de boda no entregara el reportaje por cualquier motivo, incluso justificado, los novios podrían pedir una compensación legal por daños, como han demostrado varias sentencias de tribunales en diferentes países.
Por ello, los fotógrafos de esta especialidad buscan soluciones técnicas y procedimientos que les permitan garantizar su trabajo ante cualquier circunstancia. Llevar duplicado todo el equipo importante (cámaras, objetivos y flashes) es una de las más habituales. Otros fotógrafos sugieren a los novios realizar sesiones adicionales en días diferentes al de la ceremonia, como pueden ser una preboda, o postboda, no sólo para lograr un desembolso adicional sino, también, como una garantía añadida de contar con un conjunto adicional de fotografías tomadas en un entorno más controlado que el del día de la boda. A lo largo de este libro le iré presentando el equipo y los procedimientos usados por los fotógrafos de El Marco Rojo y Xpression International para asegurar el reportaje en todo tipo de condiciones.

En la imagen puede apreciar una de las muchas bodas de ritual judío que han realizado los fotógrafos de El Marco Rojo. Los novios se encuentran bajo la jupá —palio nupcial— donde el rabino realizará el ritual de unión matrimonial. Los eventos que ocurren en cada parte de la ceremonia, e incluso en la celebración, son bastante diferentes a los de una boda civil o católica, tal como podrá apreciar en detalle en el capítulo 6 donde les acompañaremos en el reportaje de una boda de este tipo. Antes de enfrentarse a un nuevo tipo de ceremonia de boda, busque información en Internet y después consulte a los novios sobre la secuencia de eventos, lo que suele ocurrir en cada uno de ellos y cualquier modificación o sorpresa que tengan prevista.
Nikon D750, 16 mm f/2,8, ISO 800, f/5,6, 1/160 segundos.
PREVISIBLE
Las parejas se casan siguiendo alguno de los numerosos tipos de ritos de matrimonio: cristiano, musulmán, judío, hindú, etc. A pesar de su variedad, todo ritual de boda implica una secuencia de acciones establecidas por parte de los novios y los oficiantes. Conocer dicha secuencia supone una gran ventaja para el fotógrafo, ya que en los instantes previos a cada parte de la ceremonia podrá escoger su equipo o situarse en el punto más adecuado.
Posteriormente, en las celebraciones, también hay un número importante de eventos que vienen dictados por las costumbres de los países, etnias y grupos sociales. No obstante, suele ser frecuente que haya un cierto número de acontecimientos adicionales propuestos por la pareja, sus familiares y conocidos, o, más últimamente, por los planificadores de bodas. Recoja el máximo de información, tanto sobre el ritual elegido como la secuencia de eventos durante la celebración, a través de las entrevistas previas para facilitarle una planificación detallada de la cobertura de la boda.
VELOZ
Aunque sea previsible la secuencia de pasos en una boda, ello no quiere decir que el ritmo de trabajo sea lento. Hay muchos momentos importantes que transcurren a toda velocidad, por ejemplo: cuando llega la novia o cuando se ponen los anillos. Un buen fotógrafo está continuamente atento a cualquier gesto o incorporación de otros personajes a la escena que fotografía, disparando centenares o incluso miles de fotografías. Cada momento tiene su importancia y usted tendrá que recogerlos desde la perspectiva de los diversos participantes, situándose rápidamente en el lugar y ángulo adecuado. Incluso para las fotografías de la pareja tras la ceremonia, que es posiblemente la parte del reportaje en que dispondrá de más tiempo, habitualmente no contará con más de veinte minutos para captar la esencia de la personalidad de los novios.

En las bodas hay muchos eventos que suceden rápidamente, incluso en aquellos momentos donde existe algo más de tiempo, como puede ser el baile posterior a la cena. Los fotógrafos de El Marco Rojo están siempre preparados para esos momentos donde la ternura entre los novios aflora unos segundos, los justos para asegurar la toma. Esta fotografía forma parte de una secuencia realizada a la pareja, mientras un ayudante sostenía una pértiga con un flash portátil que iluminaba la escena a través de un paraguas difusor a unos 4 metros a la derecha del fotógrafo.
Nikon D750, Nikkor 50 mm f/1,4, ISO 800, f/2,5, 1/100 segundos.
COLABORACIÓN IRREGULAR
No debería empezar un reportaje de boda pensando que encontrará una gran colaboración de los novios o de sus familiares y amigos. Incluso si la pareja le ha contratado por una importante cantidad de dinero, no considere que eso es una garantía de colaboración sino, en muchos casos, todo lo contrario. Frecuentemente entienden que si pagan esa elevada cantidad es para tener a un fotógrafo que realice fotografías excelentes sin molestarles, ni requerir ningún esfuerzo adicional por su parte.
Muchas personas desconocen la complejidad que supone realizar una buena fotografía. Procure informar a los novios en las entrevistas previas de cómo es su operativa en los diversos momentos clave del día de la boda. Explíqueles con fotografías de otros reportajes la importancia que usted da a las miradas y poses de los novios, a los escenarios y fondos, a la iluminación y otros detalles. Después incentive su colaboración inicial, por ejemplo solicitándoles lugares significativos en la historia de su relación donde les gustaría realizar algunas fotografías al terminar la ceremonia o en una sesión de postboda.
Considere también que la mayoría de las personas tienen todo tipo de complejos sobre su físico y cómo se refleja en las fotografías. A consecuencia de ello estarán nerviosas y preocupadas ante la cámara. Dichas inseguridades pueden suponer un freno para su colaboración. Convenza a la pareja de que su interés va más allá de la facturación, de que usted se va a esforzar por lograr sacar lo mejor de ellos. Para eso es muy importante dar confianza sobre todo a la novia o al novio que no se gustan mucho, que quizás se ven con unos kilos de más o que no les agrada su barbilla o nariz. En tales casos anticípese e indíqueles que su reportaje buscará reflejar las emociones de un día tan especial y que no será una sesión de retratos fotográficos.
Para subrayar esa idea y ganar su confianza, muéstreles fotografías de otras parejas donde lo importante no sea la belleza de la novia o el tipo atractivo del novio, sino las miradas y la complicidad que se aprecia entre ellos. Finalice indicándoles que su mejor colaboración será que logren olvidarse de que la cámara les acompañará durante todo ese día y permitan fluir sus emociones libremente sin pensar en la presencia del fotógrafo.
En el día de la boda debe conocer su oficio, saber qué ángulos y luces pueden mejorar el aspecto de distintas personas —consulte el capítulo 4 de este libro— para lograr obtener al principio de la sesión alguna fotografía que merezca la pena mostrar a los novios y se queden impresionados con lo que puede sacar de ellos… ¡En ese momento habrá ganado su confianza y logrará mejores fotografías durante el resto de las fases de la boda!
¿Qué buscan los novios al contratar a un fotógrafo especializado en bodas?
Muchas veces se habrá preguntado qué diferencia a un fotógrafo profesional de un aficionado, sobre todo en estos tiempos en que la sofisticación de las cámaras parece que hace innecesaria la intervención del profesional para realizar una buena fotografía. También se habrá cuestionado sobre qué factores son los que más valoran los novios al seleccionar un fotógrafo para su boda. Hay que matizar que muchas parejas eligen sólo por precio, buscando únicamente un servicio que les proporcione la documentación gráfica de su enlace y, por tanto, no valoran en gran medida la originalidad y calidad del reportaje. Sin embargo, muchos fotógrafos profesionales, entre ellos los dos estudios que participan en este libro, coinciden en contestar a esa pregunta con dos palabras: fiabilidad y calidad.
FIABILIDAD
Es posiblemente la característica más requerida e importante para las parejas que están preparando sus bodas. La imposibilidad de repetir la ceremonia y los esfuerzos, económicos y personales, puestos por los novios en la organización del evento hacen que tiemblen realmente al pensar que el reportaje fotográfico de su boda pueda ser un fracaso. Usted debe conseguir tranquilizarlos y transmitirles la seguridad de que si le contratan pueden confiar en obtener una cobertura completa y de calidad. Un fotógrafo profesional de bodas es alguien con los conocimientos y experiencia suficientes para garantizar un buen resultado en la gran variedad de situaciones que puedan darse a lo largo de un enlace matrimonial, incluso cuando son muy adversas las condiciones del entorno: meteorología, lugar elegido, familia, etc. Para ello es necesario que cuente con suficiente experiencia y pueda mostrarles otros porfolios de bodas realizadas por usted. Si todavía está introduciéndose en este campo, debería considerar realizar algunas bodas como ayudante de otro fotógrafo ya establecido, al objeto de contar con la experiencia necesaria para poder manejarse con soltura cuando desarrolle su actividad autónomamente.

La meteorología puede que no le acompañe en el día de la boda, pero ello no le eximirá de su compromiso de obtener buenas fotografías. Aproveche el drama que un día de lluvia puede aportar a las imágenes, como hicieron los fotógrafos de Xpression International en esta fotografía. Mediante el procesado digital compense la suavidad de la luz, convirtiéndola a blanco y negro y añadiendo luminosidad, contraste y enfoque a las zonas que desee destacar. Muestre este tipo de fotografías a las parejas que quieran contratarle para demostrarles que garantiza una buena cobertura en todo tipo de circunstancias.
15 mm f/2,8, ISO 400, f/7,1, 1/200 segundos.
CALIDAD
La segunda característica buscada por los novios es la calidad; conseguir que su reportaje fotográfico tenga unas imágenes de alta calidad técnica y estéticamente atractivas. En el siglo XXI, gracias a la televisión e Internet, se ha mejorado bastante la cultura audiovisual, por lo que la mayoría de las parejas sabe reconocer perfectamente cuando una fotografía está desenfocada, oscura o tiene un colorido extraño. Su profesionalidad debe garantizarles a las parejas unos resultados óptimos, donde cada fotografía tenga una calidad como mínimo similar a la que han apreciado en los álbumes de sus amistades o los sitios web dedicados a bodas. Se equivoca si piensa que sólo con saber manejar una cámara digital y tener algunos conocimientos básicos de tratamiento digital puede afrontar un reportaje fotográfico de una boda. Este libro le proporcionará los conocimientos técnicos y los métodos de trabajo de dos estudios especializados pero, será tarea suya el ponerlos en práctica y lograr aplicarlos de una manera fluida así como desarrollar su propio estilo.
Además de estos dos factores buscados por todas las parejas, hay otros cuya importancia también destacan los responsables de los estudios fotográficos El Marco Rojo y Xpression International: captar la personalidad de la pareja, dotar a las imágenes de un estilo característico que sea de su gusto, liberar a los novios de estar pendientes de detalles y ser resolutivos. Veamos cómo estos estudios abordan estos factores.
CAPTAR SU PERSONALIDAD
Hace unas décadas, las parejas que preparaban sus bodas se veían limitadas en la oferta de estudios fotográficos a aquellos que se encontraban en su propia ciudad o en un entorno relativamente próximo. En la selección primaban realmente los dos factores anteriores —fiabilidad y calidad— de modo que no se le pedía mucho más al reportaje fotográfico de una boda. Sin embargo, actualmente Internet y la profusión de medios han permitido que las parejas busquen entre centenares de estudios. Durante la selección revisarán sus sitios web y elegirán a los fotógrafos que generen imágenes con un estilo más afín a sus personalidades. Si la pareja tiene un estilo de vida sencillo y disfrutan de los deportes al aire libre, posiblemente se sientan más atraídos por un fotógrafo que muestre a otros novios en escenas distendidas y desenfadadas, situados en escenarios rurales y con unos colores luminosos que evoquen la atmósfera de sus aventuras fuera de la ciudad, rechazando a otros fotógrafos que tengan imágenes con poses muy cuidadas en localizaciones urbanas y edificios de arquitectura contemporánea. Víctor Martí indica que: “Cada vez más los novios buscan aquellos fotógrafos que puedan expresar mejor sus personalidades y forma de entender la vida. Procure que su sitio web y el porfolio que mostrará a sus clientes contenga reportajes que sean atractivos para los diferentes tipos de parejas que constituyen sus segmentos de mercado prioritarios”.

Al captar imágenes como ésta, Antonio Trigo de El Marco Rojo resume gráficamente la personalidad de la pareja. Observando la fotografía, nadie duda que los novios son deportistas, informales en el vestir y con una indudable tendencia a las escapadas románticas. Para simbolizar sus personalidades y aficiones, seleccione cuidadosamente tanto el escenario elegido como los elementos que aparezcan en su encuadre.
Nikon D4, Nikkor 135 mm f/2, ISO 200, f/10, 1/1000 segundos.

Para Xpression International una de las claves de su estilo es incluir en sus reportajes algunas imágenes donde la pareja se encuentre en un espacio con una arquitectura imponente, ya sea la Alhambra de Granada o el Taj Mahal en la India. Aunque en esta imagen a la pareja se les reconozca únicamente por sus perfiles, esto resulta suficiente para trasladar a los novios a ese momento único en sus vidas. Para centrar aún más la atención, la composición se apoya en crear un marco con la puerta del edificio en primer término y llevar las siluetas a negro sin detalle para contrastarlas con el mármol blanco del mausoleo. 24-70 mm f/2,8, ISO 100, f/8, 1/250 segundos.
ESTILO DEL FOTÓGRAFO
Muchas parejas buscan que el fotógrafo elegido aporte al reportaje algún aspecto que lo haga original o sino, al menos, que las fotografías se parezcan a las que vieron de la boda de tal actriz, cantante o simplemente en un blog de bodas. Por tanto, desarrollar un estilo propio muy reconocible es posiblemente la mejor garantía de una promoción fácil a través de Internet y las redes sociales. Sin embargo, debo advertirle que ese estilo debe mantenerse dentro de un cierto acotamiento ético y formal. No debe conseguir su estilo a cualquier precio y realizando cualquier locura con sus fotografías. Nadie desea un reportaje de boda donde el fotógrafo se haya dedicado a producir una exhaustiva crítica social de los invitados, tal como suele realizar en sus series el famoso reportero de Magnum Martin Parr. A diferencia de un fotorreportero que recoge lo que va buscando personalmente, sin más limitaciones que las legales, a usted le han contratado para documentar uno de los días más felices de una pareja, por lo que debe aproximarse a las personas con la empatía y respeto que la ocasión requiere. Además, no debería buscar su estilo fuera de unos márgenes razonables de creatividad. Por mucho que le guste la fotografía constructivista de Alexander Rodchenko o la abstracta de Alvin Langdon Coburn, una boda no es el lugar más adecuado para captar a sus personajes con unos puntos de vista o recursos técnicos tan inusuales y poco favorecedores. En el capítulo 2 le explicaré los estilos más habituales en fotografía de boda y algunas ideas para desarrollar su propio estilo, dentro de estas acotaciones dictadas por las finalidades comerciales que deben satisfacer este tipo de reportajes.
LIBERARSE DE TAREAS
Aunque no lo digan explícitamente en las entrevistas previas, al contratar a un fotógrafo profesional los novios desean liberarse y despreocuparse del problema de recoger visualmente la historia de su boda. Víctor Martí subraya que: “En ese día tan especial y complejo, nadie desea tener que ocuparse de recordar al profesional que fotografíe para el álbum esos zapatos tan exclusivos que ha comprado la novia o la llegada de los novios a la celebración en ese coche de época cuyo alquiler ha costado una fortuna. También es muy importante para nuestros clientes que tomemos buenas fotografías de los lugares donde se celebre, porque han dedicado mucho tiempo y cariño a elegirlos y para su decoración. Al contratar a un profesional los novios valorarán su experiencia en estar atentos a todo ese tipo de detalles y a las personas que puedan ser claves en el desarrollo de una boda”. Enseñe a los novios algunas fotografías suyas que les permitan apreciar su especial atención hacia ese tipo de detalles.

Ningún detalle es menos importante para aquella persona que se ha preocupado en buscarlo para hacer más especial el enlace. Recoja en sus fotografías todos los pequeños y grandes detalles y después agrúpelos de forma atractiva en una página del álbum, que seguro se convertirá en una de las más comentadas. Xpression International.
RESOLUTIVO
Los novios valorarán su actitud y capacidad para resolver todo tipo de imprevistos: tanto si comienza a llover cuando llega la novia, si la iluminación de la iglesia es terrible o si uno de los flashes no funciona. Generará mayor confianza en su capacidad resolutiva si les muestra diversas bodas en cualquier circunstancia, explicándoles también que toda boda es diferente y cómo sólo usted sabe aprovechar esas peculiaridades, e incluso las posibles eventualidades, para ofrecer a cada pareja un reportaje más original y único. Sea flexible con los cambios, que sin duda ocurrirán, sepa adaptarse a las nuevas circunstancias y, en vez de pensar sólo en los aspectos negativos, considere que pueden ser una oportunidad, aprovéchese de ellos para abordar el reportaje de forma diferente.
Además, deberá tener la empatía y capacidad para ofrecer soluciones a los problemas humanos que también aparecerán: la novia está enfadada porque su traje se ha arrugado, porque la madre se ha olvidado sus zapatos en casa o la pareja está muy tensa delante de la cámara. Tenga muy en cuenta que en ese día hay muchos sentimientos y están a flor de piel esperando para desbordarse en cualquier momento. Intente meterse en la piel de los novios y comprender sus problemas aunque a usted le parezcan triviales. Y, sobre todo, busque siempre transmitir tranquilidad a la pareja. Preferiblemente busque la ayuda de otras personas —padres o amigos— en vez de solicitarla a los novios y así no incrementará el nivel de tensión de la pareja.
CONFIANZA
Todos los puntos anteriores se resumen en una sola palabra: confianza. Su objetivo principal debe ser conseguir que la pareja de novios, que se acerque a consultarle para un reportaje fotográfico, salga de su estudio con la confianza plena en que usted logrará captar la historia en imágenes memorables del día más importante de sus vidas.
Aptitud y actitud
A lo largo de los siguientes capítulos le asesoraré paso a paso sobre los equipos y métodos para que pueda lograr fotografías excelentes en sus aspectos técnicos, así como salir airoso de aquellas situaciones creadas por las propias personas que fotografía. También le ofreceré ideas para que desarrolle su propio estilo y técnicas para promocionarlo. Sin embargo, antes de volcar todos sus esfuerzos en conseguir ser un buen fotógrafo de bodas, tengo que mencionarle dos capacidades fundamentales requeridas en esta especialidad que debería considerar si las posee antes de embarcarse en esta travesía. Estas capacidades son: aptitud física y actitud sicológica.
Empecemos por la aptitud. Realizar un reportaje de boda supone un esfuerzo físico importante: a lo largo de 8 horas, o más, pocos van a ser los momentos en que usted pueda sentarse o descansar, tendrá que estar en continuo movimiento para buscar diferentes encuadres y personas, agachándose y subiendo escaleras para conseguir otros puntos de vista. Además, tendrá que cargar con una o dos cámaras y al menos un par de objetivos, lo que supone moverse con otros tres a cuatro kilogramos permanentemente sobre su cuerpo. Si no cuenta con una aptitud física adecuada, realizar un reportaje de boda supondrá un trabajo agotador. También considere que el cansancio puede reducir su creatividad y capacidad de atención para fotografiar rápidamente los momentos mágicos. Evalúe su condición física, por ejemplo realizando un reportaje de su ciudad sin sentarse durante 5 horas, y verifique cómo el cansancio afecta a su creatividad. Si le ha resultado agotador, debería dedicar unos meses a entrenarse y mejorar su condición física antes de comprometerse a efectuar un reportaje de boda.
Su actitud sicológica es otro factor clave: sólo si incentiva su creatividad, mantiene un talante positivo y se renueva continuamente podrá conseguir las mejores fotografías. El campo de posibilidades que ofrece esta especialidad es inmenso; sin embargo, es frecuente apreciar cómo muchos fotógrafos recurren a fórmulas estereotipadas, aplicando las mismas soluciones técnicas y estéticas boda tras boda. Considere que no hay dos bodas iguales, que incluso si las fotografía en el mismo escenario, los novios van a ser diferentes físicamente y, sobre todo, en sus personalidades y formas de interactuar entre ellos, por lo que debería esforzarse en lograr captar esas peculiaridades. Si domina las técnicas básicas, que le iré mostrando en este libro, y se concentra en recoger en sus imágenes lo que hace únicos a esos novios, seguro que sus fotografías ganarán en originalidad y reconocimiento por sus clientes. Los fotógrafos de Xpression International han realizado muchas sesiones postboda en la Alhambra de Granada, sin embargo para José Luis Guardia: “Cada pareja supone un nuevo reto porque se van a comportar de forma muy distinta ante la cámara y en algunos casos hay que buscar una solución efectiva en poco tiempo. Algunas parejas son muy extrovertidas y no hay casi que dirigirlas, porque ellos mismos van a sugerir lugares y acciones interesantes. Otras parejas son bastante tímidas ante las cámaras, de modo que nosotros les indicaremos dónde y cómo situarse para lograr captar su relación de la forma más bella posible”.
¿Qué tienen las fotografías de boda excelentes?
Además de una alta calidad técnica y estética hay fotografías de boda que tienen algo que las hace especialmente atractivas. Veamos que tienen esas imágenes para situarlas en un nivel superior de excelencia.
BUENA NARRACIÓN
Captar una historia con un dispositivo como la cámara fotográfica, cuyo funcionamiento aísla cada instante del continuo de un evento y fracciona el espacio frente a ella no es tarea fácil, como todo fotorreportero conoce. Varios ensayistas, entre otros Roland Barthes, Max Kozloff o Susan Sontag, han analizado cómo la imagen fotográfica aislada nos enfrenta directamente a ella. Siempre debería considerar que la imagen fotográfica se construye y se lee de forma muy diferente al cine, donde el director con el montaje puede situar a los personajes, informar sobre lo que les ocurrió en el pasado, dirigirlos hacia el clímax de la historia… en conclusión, guiar al espectador en la narración que tiene prevista en su mente. Para lograr esa narratividad, antes de disparar sus cámaras, muchos fotógrafos de boda prefieren tener claro el relato que desean ofrecer a través de las páginas del álbum o del audiovisual que montarán posteriormente. Concebir el relato previamente facilita la búsqueda de imágenes que aporten descripciones o historias a la línea narrativa.
No obstante, también es cierto que las mejores imágenes de un reportaje de boda se comprenden perfectamente de forma aislada porque contienen suficientes referencias físicas o emocionales para transmitir al espectador cómo ha sido la boda y sus personajes. Las mejores fotografías de eventos sociales cuentan una historia; son capaces de describir la escena y la hora del día, los personajes, la acción que realizan e incluso permiten al espectador imaginar lo que ha quedado fuera del encuadre. Para llevar a cabo esta tarea, el fotógrafo habrá de emplear la descripción intrínseca al medio fotográfico pero también puede emplear otros recursos como la simbolización por elementos añadidos o incluso la ficcionalización completa de una historia, como suele ocurrir en las sesiones posteriores a la boda.

El novio decidió vestirse con el atuendo de fiesta escocés y a los fotógrafos de Xpression International les pareció una gran idea para transmitir el carácter divertido de los novios y su pasión por la naturaleza. Situarlos en una escala reducida dentro de la inmensidad de estas montañas, contribuye a la creación de una historia mucho más abierta y sugerente para el espectador, que si se hubieran limitado a fotografiarlos frente a la iglesia donde se casaron.
15 mm f/2,8, ISO 400, f/14, 1/125 segundos.
EMOCIONES Y SENTIMIENTOS
Muchas fotografías de boda excelentes, quizás no tengan el enfoque perfecto, incluso puede que estén algo trepidadas, pero ¡qué más da si han conseguido capturar la emoción de un momento único! El reportero de boda debe ser capaz de capturar momentos de gran intensidad, que incluso han pasado desapercibidos para los participantes, por ejemplo: las miradas del novio a la novia en el altar o una lágrima que se le escapa a la madre del novio.
En ese día tan especial, las mejores fotografías de boda logran registrar las emociones y sentimientos de los participantes. Posiblemente ése sea el rasgo que diferencie las buenas fotografías de boda de una mera sesión de retrato. Y para captar la esencia de esa persona el fotógrafo debe actuar rápidamente, porque muchas veces si tomara una segunda fotografía sería ya tarde pues la novia o el novio se “recompone” para la cámara. Si le llamamos la atención para que nos mire, la primera fotografía probablemente será la más auténtica, la que logre capturar la emoción de ese momento y ésa es la que debe practicar para ser capaz de registrarla de inmediato.
SORPRESAS
Esté permanentemente preparado para disparar, incluso si de repente la acción importante sucede detrás de donde usted estaba fotografiando. Puede que se encuentre fotografiando a la novia mientras la visten y el padre abra la puerta y se emocione al ver a su hija; o quizás, mientras fotografía a los grupos después de la ceremonia, unas niñas decidan extender el velo de la novia. Manténgase siempre alerta y explorando alrededor del sujeto principal que esté fotografiando. Cuando haya realizado un buen número de bodas, habrá incorporado esta forma de trabajo y la llevará a cabo de forma continua y casi sin pensarlo. Además de su atención permanente, su cámara debe estar siempre preparada para el disparo inmediato. En varios capítulos de este libro le explicaré las técnicas usadas por los mejores fotógrafos de boda para poder disparar rápidamente en esas ocasiones.
HUMOR
La responsabilidad y exigencia de realizar un trabajo muy profesional no debe de impedirle saber aprovechar, e incluso provocar, algunos momentos divertidos donde el humor sea el protagonista de sus fotografías. Si logra provocar una sonrisa en el espectador de su imagen, seguro que habrá conquistado su corazón.
Los fotógrafos de El Marco Rojo prestan mucha atención a los niños que asisten a sus bodas porque saben que no están actuando sino siendo ellos mismos y con su inocencia seguro que protagonizarán alguna acción divertida y digna de ser recordada con una buena fotografía. Aprenda a reconocer rápidamente qué invitados a la boda se prestarán más fácilmente a desarrollar una historia divertida y propóngales fotografiarles cuando la hayan preparado.

Incluso una habitación de hotel bastante convencional le permitirá encontrar escenarios para crear un momento divertido. Busque elementos discordantes que puedan provocar hilaridad, como lo hicieron los fotógrafos de El Marco Rojo con este atildado novio que parece a punto de ser duchado justo antes de la ceremonia.
Nikon D700, Nikkor 35 mm f/1,4, ISO 1000, f/3,2, 1/125 segundos.
LOS ERRORES
Por último, una sugerencia que debería guiar todo su trabajo en este campo: incluso el mejor fotógrafo puede cometer un error pero debe saber cómo salir de él. En este aspecto hay varias diferencias entre el aficionado y el profesional. El profesional procura que los errores no ocurran y aprende constantemente de ellos. Para lograr minimizar su impacto comprueba periódicamente su cámara y el resto de su equipo, verifica las fotografías que va tomando; y si algo falla o ha cometido un error, sabe cómo salir de él. Unas veces pidiendo a los novios repetir alguna fotografía o sugiriéndoles complementar el reportaje en otro lugar. Piense siempre que la pareja desea obtener un buen reportaje y estará a su disposición cuando les indique que considera necesario repetir alguna toma.
En caso de mayores problemas, un buen contrato le protegerá en muchas eventualidades de su relación laboral con las parejas. Sin embargo, considere que su mejor publicidad serán los clientes satisfechos y, para ello, necesita de conocimientos y experiencia suficiente que le permitan detectar y corregir los errores antes de que arruinen un reportaje y posteriormente todo su prestigio.
Estructura del libro
Este libro se ha concebido para suministrarle toda la información y técnicas necesarias para iniciar su negocio de fotografía de boda. En el capítulo 2 empezaré por describirle los diferentes estilos de cobertura de boda y cómo puede desarrollar el suyo propio. Podrá encontrar información sobre el equipo que precisa y cómo ajustarlo para conseguir el máximo rendimiento en el capítulo 3. A lo largo de los capítulos 4, 5 y 6 abordaremos la producción de reportajes de boda, describiendo las técnicas generales, cómo mejorar sus fotografías y la cobertura paso a paso de dos bodas. La selección, ajustes y postproducción digital, así como la construcción de sus álbumes en Internet, son tratados en el capítulo 7. Todo lo relacionado con la gestión y promoción de su estudio fotográfico se detalla en los capítulos 8 y 9.
El Marco Rojo y Xpression International, dos de los mejores estudios especializados en fotografía de boda, guiarán su aprendizaje. Lea atentamente los próximos capítulos y adapte las técnicas descritas a su método de trabajo.
Recuerde siempre que ninguna boda que realice en el futuro será idéntica a las descritas en este libro o a las anteriores que haya realizado, por lo que todo lo que aprenda deberá adaptarlo a las circunstancias peculiares de su próximo reportaje.

En el reportaje de boda no se obsesione con documentar la ceremonia. Seguramente tendrá más oportunidades de conseguir una fotografía que transporte a los novios a ese día soñado siguiéndoles con su cámara a lugares vinculados con su relación, por ejemplo aquella tetería donde se conocieron. Esas serán las fotografías más útiles para darle sorpresa y variedad a su reportaje.
24-70 mm f/2,8, ISO 800, f/ 2.8, 1/60 segundos.

Narrar las bodas de una forma fresca y desenfadada caracteriza el estilo de El Marco Rojo.
Cámara DJI montada en dron, objetivo de 3,6 mm (equivalente a 20 mm en fotograma completo), ISO 200, f/2,8, 1/320 segundos.
CAPÍTULO 2
Creando un estilo
AL FINALIZAR ESTE CAPÍTULO HABRÁ APRENDIDO:
•La evolución de estilos en la fotografía de boda
•Los tres estilos más habituales y sus técnicas específicas
•Cómo aprovechar su personalidad y experiencia previa para definir su propio estilo
•Algunas claves para desarrollar su estilo en los reportajes de bodas
Algunos fotógrafos de boda empezaron a trabajar en este campo ya desde muy jóvenes, como José Luis y Juan Carlos Guardia Vázquez que se iniciaron en el anterior estudio de fotografía y vídeo abierto por su padre José Luis Guardia Peinado en Granada, antes de fundar su nueva empresa como Xpression International. Otros empezaron en diferentes sectores de la imagen y derivaron en un momento hacia el reportaje de boda, tal es el caso de los socios de El Marco Rojo. Tanto unos como otros lograron tener éxito en este campo por su técnica profesional y por el estilo propio que han aportado a sus imágenes. ¿Cuáles son las claves de cada uno de estos estudios para abordar un reportaje de boda?
Le recomiendo que ahora salte al capítulo 6 y observe atentamente las fotografías incluidas en el desarrollo completo de las dos bodas realizadas por dichos estudios antes de proseguir con la lectura de este capítulo. No es necesario que lea dicho capítulo, sólo que se detenga a mirar tranquilamente sus imágenes. Sobre esas fotografías, hágase las siguientes preguntas:
•¿Cuál es el primer sentimiento y emoción que le transmiten?
•¿Qué le ha llamado más la atención de las fotografías? ¿Los escenarios? ¿Las acciones que transcurren en ellas?
•¿Transmiten la acción y la dinámica de una boda? ¿O son fotografías más reposadas y estudiadas?
•¿Qué destacaría de la iluminación usada? ¿Y del color?
•¿Cómo organizan los elementos dentro del encuadre? ¿Predominan las composiciones simétricas, con fotografías organizadas alrededor de un eje principal? ¿O son más frecuentes las composiciones asimétricas?
•¿Cómo usan el enfoque y la profundidad de campo? ¿Suelen estar todos los elementos perfectamente enfocados? ¿O hay personas u objetos desenfocados?
Observará que las respuestas van a ser muy distintas según analice el álbum de uno u otro estudio, lo cual es un signo claro de que sus métodos de trabajo son muy diferentes a la hora de realizar el reportaje de boda y aportarle un estilo personal. Los fotógrafos de Xpression International transmiten al espectador la pasión de la pareja situándola en edificios y lugares de una enorme belleza. Para ellos resulta crucial ser capaces de recoger todos los elementos del encuadre, por lo que prestan mucha atención a la iluminación, la exposición, el enfoque y el postprocesado, a fin de que el espectador pueda deleitarse en cada detalle de la imagen. La narración de la historia es una parte muy importante en su estilo y sus imágenes contienen el ingrediente de la emotividad a la vez que conservan una cuidada belleza que cautiva al espectador. Los fotógrafos de Xpression International consideran que el álbum impreso en un cuidado libro constituye la mejor forma de presentar sus reportajes. Para conseguir construir una atractiva historia trabajan en ella desde la concepción de las fotografías hasta el retoque y puesta en página.
Si seguimos ahora con El Marco Rojo, posiblemente cada una de sus respuestas será muy diferente. Lo primero que le llamará la atención será la espontaneidad y frescura con que capturan lo que ocurre delante de sus cámaras. Para ellos lo más importante es transmitir la acción y la emoción de sus participantes al espectador. Los escenarios no tienen aquí un papel predominante, por lo que les gusta elegir entornos urbanos más cotidianos o que tengan una cierta relación con la pareja y su estilo de vida. Usan todo tipo de recursos de iluminación, punto de vista y enfoque para subrayar la acción que está ocurriendo, no dudando en situar a la pareja a contraluz para expresar mejor el cariño que transmiten sus perfiles silueteados mirándose o realizando una toma desde arriba de la pareja tumbada a fin de capturar su complicidad. Si pueden, motivan a las parejas para que se salgan de poses clásicas y expresen sus propias personalidades en las imágenes.

Los fotógrafos de El Marco Rojo han logrado captar la espontaneidad del beso de esta pareja de recién casados, aislándolos de la escena y del resto de personas en la sala mediante un punto de vista elevado. De hecho, el fotógrafo Víctor Martí tuvo que subirse encima de la mesa, mientras su ayudante iluminaba la escena con el flash montado sobre una pértiga. Como suele ser habitual en su estilo lo importante es la acción que transcurre, la narración de un momento especial de la pareja, que en este caso se enfatiza al incluir al rabino que acaba de certificar su unión en una interesante composición basada en triángulos.
Nikon D750, Nikkor 24 mm f/2,8, ISO 800, f/4,5, 1/80 segundos.
Hay tantos estilos de reportaje de boda como fotógrafos. El fotógrafo Joe Buissink explicaba en un vídeo reciente que “Si llevamos a diez fotorreporteros a un evento para tomar fotografías, todas serán diferentes porque cada persona que dispara el obturador lo hace basándose en quién es y cuando piensa que es el momento adecuado. Cada uno usará objetivos y puntos de vista diferentes pensando en quienes son ellos mismos […] Nadie puede disparar el obturador sin que haya algo de él mismo en esa imagen”.
No obstante, sí podría intentarse una cierta clasificación de los estilos de reportaje de boda que puede ayudarle en la búsqueda de su estilo propio. La mayoría de los fotógrafos especializados y libros sobre fotografía de boda se refieren a los siguientes estilos: reportaje clásico, fotoperiodístico y retrato creativo. A continuación profundizaremos en la concepción, equipo y método de trabajo de cada uno de ellos.
Reportaje clásico
Existe una larga tradición de reportajes de boda a lo largo del siglo XX, en ellos, los estudios fotográficos de retrato aplicaban sus conocimientos y experiencia para conseguir una secuencia de fotografías donde la pareja y sus familiares fueran recogidos con la solemnidad que la ceremonia de enlace requería. La mayoría de esas fotografías son excelentes retratos posados en estudio o en un entorno de iluminación muy controlado, donde se presta una extrema atención a todos los detalles. Aún sigue siendo bastante común en muchos países y muy solicitado por los contrayentes.
Este tipo de reportaje suele planificarse con sesiones preboda o postboda en estudio o en localizaciones donde se pueda trabajar tranquilamente. Además de esas fotografías más posadas es habitual ofrecer realizar un reportaje durante la ceremonia, que incluya también retratos de grupo de la familia y amigos al finalizar la misma. El álbum resultante es más un conjunto de retratos posados que una historia en sí misma, porque esa narración suele aportarla el operador de vídeo que es habitual contratar en este tipo de cobertura de boda.
En el reportaje clásico, el fotógrafo toma el control en la mayoría de las situaciones, dirigiendo la acción, sugiriendo las poses o cambiando de posición a los participantes. En caso de contar con un planificador de boda, su colaboración puede resultar una buena ayuda, ya que tiene la experiencia de muchas otras bodas para resolver problemas y hacer que la secuencia de actividades se desarrolle fluidamente.
Sin embargo, si sus intervenciones son muy frecuente puede hacer que las fotografías se aprecien como excesivamente posadas. Todos hemos asistido a ceremonias donde el fotógrafo solicita continuamente una “sonrisa para la cámara”. Esta operativa se encuentra tan inmersa en el inconsciente colectivo de los participantes, que en muchas ocasiones incluso el oficiante o los propios novios detienen la acción, por ejemplo cuando cortan la tarta, para que el fotógrafo capte mejor el momento. Si la mayoría de las fotografías se ven demasiado preparadas, el conjunto del reportaje perderá espontaneidad y se apreciará una cierta rigidez en la secuencia de acciones. Aunque no hay que olvidar que muchas parejas desean ese tipo de reportaje tradicional, sin demasiadas concesiones a la experimentación artística o a la improvisación de acciones fuera del marco de los momentos clave de cada etapa de la ceremonia.

Las imágenes de parejas en estudio con atrezo y fondos pintados fueron durante décadas el único testimonio fotográfico del enlace. El fotógrafo situaba la iluminación cuidadosamente, dirigía la pose y retocaba extensamente el negativo obtenido antes de realizar las copias. Fotografía de pareja con vestuario de boda, primeras décadas del siglo XX.
EQUIPO
En la era de la fotografía química, para este tipo de reportajes era común usar cámaras de medio formato (6x4,5 cm y 6x6 cm) e incluso era habitual recurrir a cámaras de placas de gran formato (9x12 o 13x18 cm) para el retrato nupcial en estudio. Al evolucionar hacia la fotografía digital, muchos de esos estudios siguen considerando necesario disponer de una cámara de altas prestaciones que les proporcione una cierta aura de profesionalidad, por lo que escogen cámaras digitales de formato medio tipo Hasselblad, Mamiya o Pentax. El tamaño y peso de esas cámaras hace difícil fotografiar instantes rápidamente, requiriendo de un método de trabajo más lento y organizado.
Por supuesto, el entorno favorito de estos fotógrafos es su propio estudio donde pueden disponer de varios fondos y elementos de atrezo, así como un buen surtido de flashes y accesorios de iluminación. En caso de trabajar en localizaciones o para la ceremonia suelen llevar como mínimo un par de cabezas autónomas de flash con sus trípodes y paraguas. Además, recurren a equipos de flash portátiles para suplementar la iluminación durante la ceremonia, de modo que puedan disparar a las altas velocidades de obturación que requieren ese tipo de cámaras para no producir fotografías con trepidación.
MÉTODO DE TRABAJO
Habitualmente los fotógrafos situarán los equipos de iluminación en el altar o en el lugar escogido para las fotografías de grupo al menos media hora antes del comienzo de la ceremonia, así como realizarán las mediciones y fotografías de prueba necesarias. Durante la ceremonia suelen limitarse a recoger los momentos cumbre, tales como la entrega de los anillos y las arras, el primer beso, etc. Una vez acabada la ceremonia empezarán a organizar las composiciones de los diferentes grupos en la escena preparada anteriormente, fotografiando uno tras otro con el énfasis habitual en poses perfectas y sonrisas. A veces esta secuencia puede hacerse interminable, por lo que el fotógrafo debería contar con la participación activa de algún familiar de los novios o un planificador de bodas, que vaya llamando previamente a los integrantes de cada próxima fotografía. En esta sesión debería sugerir que los familiares y amigos no realicen fotografías con sus propias cámaras, pues ello distraerá la atención de los miembros del grupo. Además usted deseará que le compren sus fotografías y no que circulen otras imágenes de mucha peor calidad de los grupos que usted ha compuesto e iluminado cuidadosamente.
Después de la boda fije una fecha para realizar con más calma los retratos de la pareja en estudio. Recuerde a los novios la conveniencia de ir peinados y maquillados de forma similar a cómo estaban el día de la boda. Esta sesión suele durar alrededor de una hora; en ella el fotógrafo realiza algunas tomas de la pareja de cuerpo entero, seguidas de planos medios de ambos y finalizando con retratos de primer plano por separado de cada uno. Todas las fotografías serán procesadas digitalmente para conseguir eliminar cualquier imperfección y acentuar los detalles más interesantes de la pareja y de sus trajes. A pesar de lo arraigada que está la costumbre de que el novio no vea el traje de la novia antes de la ceremonia, cada vez es más frecuente que algunos fotógrafos de este estilo —e incluso de otros— convenzan a la pareja para realizar una sesión preboda con los trajes reales que van a llevar. Considere y hable esta opción con la pareja, pues esa sesión servirá para que conozca mejor a los novios y también para que ellos le conozcan a usted y su método de trabajo, consiguiendo que el día de la ceremonia estén menos tensos ante la cámara.
Por último, fije una fecha para revisar su selección de fotografías con la pareja, que suele ser reducida, ya que sólo incluye la mejor toma de cada momento y de cada grupo. Sobre dicha selección la pareja puede indicar las imágenes que desea para el álbum, solicitar las copias que requiera y también suele ofrecérseles la posibilidad de que se lleven el conjunto de copias para que sus familiares y amigos puedan escoger las que más les gusten. Este conjunto de copias debería entregarlos a tamaño reducido (9x12 cm) o con algún tipo de marca de agua para evitar reproducciones indeseadas de las mismas.
Estilo fotoperiodista: narrar el evento
Los fotógrafos, que pueden englobarse en este estilo, buscan narrar con sus imágenes el desarrollo de una boda, de la misma manera que lo haría un fotoperiodista al cubrir una noticia. Ello implica realizar las fotografías casi sin que los participantes se den cuenta del trabajo del fotógrafo, siguiéndolos según van desarrollándose las fases de la ceremonia y estando muy atentos a la interacción entre los participantes, así como a las posibles sorpresas que puedan hacer única esa boda: desde las lágrimas del abuelo, cuando ve salir a la novia del coche, al niño que se acerca a la novia y tira de su velo.
Los seguidores del estilo fotoperiodista no dirigen a la pareja ni a los otros participantes, dejan que fluya la acción, no componen en poses, ni les piden que sonrían o muestren alguna emoción en particular. Organizan la composición mediante su posición y el encuadre sólo en su visor, se mueven rápidamente alrededor de la acción y disparan muchas fotografías para lograr atrapar todo lo que va ocurriendo… inclusive las sorpresas. El procesado digital de este tipo de reportajes suele ser reducido, limitándose a los ajustes generales de luces, sombras y equilibrio de color, así como un ligero enfoque. También es muy popular recurrir a la conversión a blanco y negro para acentuar el carácter de reportaje asociado a periódicos y revistas.

Captar instantes cargados de emoción es una de las claves para narrar las historias en los reportajes de El Marco Rojo. Estas son las fotografías que hacen pararse al espectador cuando está viendo el audiovisual o el álbum de la boda. Si logra al menos un par de estas fotografías en cada uno de los escenarios de una boda, la narración del reportaje tendrá picos de emoción a los que sólo tendrá que añadir otras imágenes puente para construir una preciosa historia sobre la pareja.
Nikon D3S, Nikkor 85 mm f/1,4, ISO 800, f/2, 1/2500 segundos.
Algunos de los mejores fotógrafos que han tenido éxito con este estilo vienen precisamente de medios de prensa o televisión. De hecho, Víctor Martí y Antonio Trigo, socios fundadores de El Marco Rojo, eran operadores de cámara en una cadena española de televisión antes de iniciar su andadura en el campo de la fotografía de boda. Estaban habituados a narrar historias con sus cámaras de vídeo para los informativos y, en un momento determinado, decidieron reorientar su andadura profesional hacia el campo de la fotografía de eventos sociales, empezando por fotografiar a los hijos de sus compañeros de trabajo y, posteriormente, realizando sus primeros reportajes de bodas.
Aunque parezca que el estilo fotoperiodístico pueda resultar poco previsible, ya que no organizan ni repiten ninguna fotografía; precisamente por eso, los resultados de los buenos fotorreporteros al cubrir una boda son mucho más emocionantes y dinámicos. Además, en la práctica, interfieren muy poco en el desarrollo de las ceremonias. Por todo ello, muchas parejas de novios prefieren elegir esta clase de reportaje para sus bodas, pues les permite olvidarse de la presencia del fotógrafo, pudiendo así concentrarse en vivir esos momentos tan especiales y atender a los invitados correctamente.
En este tipo de cobertura de bodas suele pactarse en el contrato una cantidad fija por el reportaje completo, que puede variar en función del número de fotógrafos que trabajarán y de los servicios adicionales —sesión preboda, sesión de photocall durante el baile, etc. En ese precio el fotógrafo incluye la entrega a la pareja de una selección de unas 400 imágenes en alta resolución con su procesado completo en una memoria USB o DVD, de manera que la pareja puede realizar directamente las copias necesarias en papel o formato electrónico para sus familiares. Si los novios desean la producción de un álbum u otros productos se les presupuestarán y facturarán aparte.
EQUIPO
No es fortuito que haya crecido espectacularmente el número de seguidores de este estilo con el avance de la fotografía digital en el campo profesional. Gracias a su menor peso y tamaño, las cámaras digitales réflex y las modernas híbridas son especialmente apropiadas para los fotógrafos que desean moverse más libremente a la hora de construir el relato de una boda. Su método de trabajo requiere adaptarse a las condiciones de iluminación de la escena, por lo que buscan cámaras que les garanticen poder usar índices ISO elevados (1600 o superiores) con buena calidad de imagen. Suelen preferir objetivos luminosos con aperturas máximas entre f/1,4 y f/2,0, para poder realizar tomas a pulso incluso en condiciones de iluminación muy escasas.
El estilo fotoperiodístico intenta captar la iluminación propia de la escena, sacando el máximo partido a la iluminación natural o artificial ya presente. Su meta es reflejar la atmósfera de luz preexistente y, en caso de necesitar mejorarla, buscan que en el conjunto siga predominando la luz principal de la escena original. Si fotografían al novio ajustándose la corbata en un espejo cerca de una ventana y el resto de la habitación se encuentra demasiado oscuro, puede que enciendan alguna lámpara situada en la habitación para añadir un toque de luz en esa zona o quizás rellenen un poco esas sombras reflejando algo de luz mediante un panel reflector. En su equipo habitual suelen incluir algún panel reflector plegable y también un pequeño flash portátil, que les proporcione una fuente de luz suplementaria en caso de una escena que requiera destacar alguna zona o completar una iluminación excesivamente reducida.
MÉTODO DE TRABAJO
Los primeros reporteros gráficos que lograron captar fotografías de los políticos y famosos en actitudes no posadas, como el celebrado Erich Salomon en la década de 1930, las denominaban fotografías cándidas queriendo remarcar con ese término su carácter de fotografía tomada sin que lo advirtieran sus protagonistas. El estilo fotoperiodístico aplicado a la fotografía de boda supone continuar ese método de trabajo común a todo buen reportero fotográfico, que se caracteriza por tres cualidades: discreción, intuición y rapidez.
La discreción supone no intervenir dirigiendo las escenas y lograr pasar desapercibido por las personas que fotografía; ello implica una cierta mimetización con el entorno para lograr que los sujetos realicen sus movimientos sin estar pendientes del fotógrafo. Y para conseguirlo es mejor no empezar a fotografiar inmediatamente, por ejemplo cuando entre en la habitación donde se vista la novia. Inicialmente puede hablar con ella y su familia, empezar midiendo la luz y realizando alguna fotografía a detalles para que se vayan acostumbrando a su presencia, para sólo, tras un cierto tiempo, comenzar a fotografiar todo lo que le interese de lo que va ocurriendo.
Por supuesto, este método de trabajo requiere de buenas dosis de paciencia por parte del fotógrafo, combinadas con mucha intuición sobre lo que va a ocurrir. Considerando que no pedirá una sonrisa a la novia, tendrá que prever cuando puede suceder un gesto simpático de atrapar con su cámara, por ejemplo, si se gira hacia el padre que acaba de entrar en la habitación. Un buen fotoperiodista debe tener su mente y su visión concentrada en lo que está ocurriendo; pero no sólo alerta a lo que está frente a su cámara sino también detrás o a los lados de la escena principal, pues muchas veces es allí donde se desarrollará el instante más mágico. Esta intuición es el resultado de un conocimiento preciso de la secuencia de eventos de una ceremonia, ya sea una boda civil o religiosa, combinado con una larga experiencia fotografiando en situaciones muy diferentes.
Y, por último, debe ser capaz de disparar su cámara rápidamente para no perder ese instante mágico. De nada le servirá su intuición si en ese momento se detiene a ajustar la exposición en su cámara o su sistema de enfoque no es lo suficientemente rápido. Acostúmbrese a cambiar de posición y encuadre, a la vez que sigue disparando continuamente sin separar el ojo de su visor y, por supuesto, sin consultar la pantalla de su cámara. Previamente asegúrese de que los parámetros de su cámara estén correctamente ajustados y después concéntrese por completo en lo que va sucediendo.

En esta fotografía Víctor Martí y Antonio Trigo, de El Marco Rojo, iban buscando el encuadre adecuado cuando se dieron cuenta de ese niño curioso que no perdía detalle y, rápidamente, decidieron incluirlo en el encuadre. Como puede apreciar, muchas veces la mejor fotografía se encuentra si observa siempre con una mirada amplia lo que ocurre alrededor, en vez de focalizarse únicamente en el sujeto principal de su imagen.
Nikon D750, Nikkor 35 mm f/1,4, ISO 250, f/4,5, 1/2000 segundos.
Uso de modos automáticos y semiautomáticos para estilo fotoperiodístico
Hay fotógrafos muy reconocidos en este estilo, como Joe Buissink, que prefieren usar su cámara en modos automáticos o semiautomáticos, al objeto de estar siempre preparados para una situación emocionante que, de repente, suceda fuera de la escena principal. Su truco es el siguiente: mientras fotografía la escena principal, usa la memoria de medición de la cámara que le permite bloquear la exposición en un modo automático o semiautomático, siempre que mantenga el botón de bloqueo pulsado una vez que ha medido en el lugar correcto. Después si algo ocurre fuera de la escena principal —por ejemplo, una amiga que entra con el ramo en la habitación— puede girar la cámara rápidamente hacia ella y al soltar el dedo del botón de bloqueo, su cámara ajustará la exposición a la nueva situación permitiéndole disparar muy rápidamente.
Le aconsejo que consulte el magnífico vídeo de Buissink (https://youtu.be/00K7pBWOInk) donde explica esta técnica y muchas otras que le permiten conseguir la clave de sus reportajes de boda: registrar instantes únicos cargados de emociones.
El fotógrafo de estilo fotoperiodístico busca narrar una historia completa de la boda, por lo que empezará con el proceso de vestirse de los novios, continuará en la ceremonia y seguirá disparando en la fiesta y el baile. Al cobrar una cantidad fija por todo el reportaje puede dedicar su atención a pequeños detalles y gestos entre los participantes que aportan fotografías importantes para la narración, pero que en una boda tradicional no estarían entre las fotografías escogidas para incluir en el álbum o para pedir copias por los familiares.
Todo puede ser importante para la narración. Documente exhaustivamente los detalles, como los zapatos, la tiara o los anillos, que contribuyen con sus primeros planos a dar variedad al relato. Siga a los participantes continuamente, capte la interacción entre ellos, incluso si son pequeños gestos o movimientos. Un niño acercándole el ramo a una novia, una mano posándose sobre otra o el beso de una amiga a la novia en la siguiente fotografía transmiten sentimientos al espectador, haciéndole que se sumerja más en la historia que desee narrarle. El fotógrafo de este estilo no sugiere ni dirige las poses, sino que recurre a provocar sentimientos en la pareja —por ejemplo, sugiriéndoles que comenten el momento en que se conocieron o qué sintieron cuando hablaron por primera vez de casarse— para que ellos se olviden de la cámara, se miren o se rían… ¡y entonces disparar su cámara! mientras están distraídos y ensimismados en su diálogo.

En el día de la boda se suceden muchos momentos fugaces de una gran intensidad emocional, por lo que el fotógrafo de estilo fotoperiodístico debe estar muy concentrado en todo lo que ocurre para poder atraparlos. Esta imagen, tomada mientras se maquillaba a la novia, logra captar muchas de las emociones de sus personajes, entre ellas alegría, ternura, amistad, ilusión y esperanza. A los fotógrafos de El Marco Rojo les gusta mucho asistir al proceso de vestirse de los novios, pues el entorno más íntimo de una habitación propicia que la familia y amigos expresen más fácilmente sus emociones.
Nikon D-750, 35 mm, ISO 800, f/3,5, 1/80 segundos.

Un retrato de grupo no tiene porqué ser aburrido. Para evitarlo no hay nada mejor que buscar una acción sencilla y pedir a los participantes que la realicen simultáneamente, ya sea dar un paso al frente o saltar desde una silla. Mida la exposición y ajuste su cámara para disparar en modo ráfaga a la máxima velocidad que le permita su cámara. Después elija la mejor toma en la edición y cree una historia divertida en vez de un retrato de grupo convencional. El Marco Rojo.
Nikon D4, 85 mm f/1,4, ISO 320, f/5,6, 1/250 segundos.
No se preocupe por el número de fotografías que tome, sino por buscar la esencia de este estilo: transmitir emociones. Al realizar una boda con este estilo es normal que vuelva a su estudio con tres o cuatro mil fotografías. No se agobie por esas cantidades, ya le indicaré en capítulos posteriores cómo seleccionarlas rápidamente y construir una historia.
Aunque algunos fotógrafos de este estilo se niegan a realizar imágenes de grupos, suelen hacer algunas concesiones, sobre todo por la insistencia de los propios participantes en tener las fotografías que tradicionalmente han visto en todos los álbumes de bodas. Aquí el fotoperiodista puede aportar su toque personal de frescura y humor para distanciarse de la fotografía de grupo habitual. En vez de pedirles que se coloquen ordenadamente mirando a la cámara y sonriendo, indíqueles que realicen alguna acción: desde situarse en círculo alrededor de la novia a que den un paso de baile. Víctor Martí insiste en “la importancia de realizar estos grupos durante el cóctel porque dejarlo para más adelante supone un riesgo importante, ya que no es tan fácil reunir a las personas y, en general, están ya más en otra dinámica. Sugiérales a los novios que limiten el número de grupos para que no se convierta en una sesión interminable y puedan disfrutar del cóctel y de la celebración de la boda”.
Suele ocurrir que algunos de los invitados desean también tomar fotografías de los grupos. Además de que no podrá hacer mucho por impedírselo, considere que usted facturará por el reportaje y no por las copias vendidas, por lo que realmente no le supondrá ningún perjuicio a su facturación. Quizás hasta beneficiarse de dicha situación porque animen a la acción a los que están en el grupo y contribuyan a un ambiente más distendido. Ahora bien, insístales en que siempre se mantengan a una cierta distancia para no interferir en su trabajo y disparen simultáneamente sus tomas para que todo el proceso no se retrase.
Estilo retrato creativo: crear sobre el evento
El estilo de retrato creativo está inspirado por las sesiones fotográficas para revistas de moda y por mucha de la fotografía creativa contemporánea. La cobertura de la boda suele incluir algunas fotografías de la ceremonia en un estilo más fotoperiodístico o tradicional; sin embargo, en otros momentos no está limitada al seguimiento de los personajes que implica el estilo fotoperiodístico, sino que el fotógrafo interviene para dirigir la atmósfera general que desea ofrecer en cada escena.

Los reportajes de Xpression International pertenecen al estilo de retrato creativo, pues la mayoría de sus fotografías, como ésta, tomada en el interior de la Alhambra de Granada, no se diferencian de las mejores imágenes en la historia de la fotografía de moda. En esta imagen se condensan las claves de su estilo: una cuidada composición y atención al color, acentuando el contraste con los colores pasteles de la fotografía mediante los velos rojos, una iluminación que destaca las formas y texturas de los tejidos y una exposición perfecta para captar todos los detalles de un entorno espectacular.
15 mm f/2,8, ISO 800, f/3.2, 1/80 segundos.
El fotógrafo selecciona escenarios interesantes o sorprendentes, donde busca o añade iluminaciones que provoquen una atmósfera, ya sea de ensoñación o dramática. Sugiere acciones, movimientos y poses a la pareja, tal como si estuviera dirigiendo una película. Busca puntos de vista y encuadres inusuales, que le permitan destacar las formas de los edificios de alrededor o concentren la mirada sobre la pareja. También este estilo suele incorporar mucha postproducción digital, desde añadir una atmósfera determinada de luz a la escena a retocar bastante la piel y los cuerpos de los participantes.
En la mayoría de las imágenes de este estilo puede decirse que se combinan la creatividad del fotógrafo y la personalidad de la pareja que se casa para concebir imágenes de gran belleza. Muchos personajes famosos contratan a estos fotógrafos porque desean que expresen sus bodas con su estilo característico, incluso sabiendo que los elevados gastos de producción de este tipo de fotografías les costarán varios miles de euros. De hecho, su demanda es cada vez mayor, entre otras cosas porque la difusión de cobertura de bodas de personajes populares en las revistas está provocando que muchas otras parejas, incluso de menor capacidad económica, deseen lo mismo para sus propias bodas.
Dentro de este estilo general pueden identificarse numerosos subestilos. Entre los más habituales y demandados se encuentran los siguientes:
•Estilo de vida (Lifestyle): El fotógrafo desea añadir un tono más desenfadado a la documentación de las aficiones y actividades de la pareja. La parte del reportaje más centrada en los protagonistas suele realizarse en una sesión preboda o postboda en algún entorno apropiado. Por ejemplo, si a la pareja les gustan los caballos y la vida rural, se podría efectuar en un club hípico; mientras que si prefieren el surf, ¿por qué no situarlos en una playa con otros deportistas?
•Dramático: En este estilo el fotógrafo busca crear atmósferas de luz únicas, mediante la aplicación abundante de flashes portátiles, accesorios de iluminación y gelatinas de colores. Muchos de estos trabajos se ejecutan de noche para poder usar solamente luz artificial y crear efectos aún más impactantes.
•Ensoñación: La intención es trasladar al espectador a mundos imaginarios seleccionando escenarios que puedan alejarle de la realidad más inmediata, incluso usando técnicas de montaje fotográfico, y también por medio de recursos técnicos como dejar fuera de foco grandes áreas de la imagen, usar tonos pasteles o, al contrario, muy saturados, zonas muy sobreexpuestas, etc.
•Vintage: Cuando los escenarios y elementos de atrezo de las fotografías en el reportaje buscan reflejar una atmósfera de tiempos pasados. Preste mucha atención a los detalles y el estilismo para no caer en reproducir fotografías demasiado antiguas. Si busca recrear décadas anteriores (de 1960 a 1980), sitúe a la pareja en un bar de aquellos años o en un Volkswagen escarabajo de entonces, no en un coche antiguo de época. Habitualmente los fotógrafos de este estilo se apoyan mucho en cámaras antiguas de película o en un procesado digital que recrea los efectos de desvanecimiento y pérdida de algunos colores en los positivos fotográficos antiguos y las películas instantáneas tipo Polaroid.
EQUIPO
El equipo del fotógrafo de retrato creativo incluirá dos o más cámaras digitales con objetivos muy similares a las usadas en el estilo fotoperiodístico, es decir ópticas luminosas, habitualmente de distancia focal fija y con aperturas máximas entre f/1,4 y f/2,8. También suelen añadir alguna óptica especial (lentes de foco variable o lentes de efectos tipo LensBaby) y filtros para varios efectos (filtros difusores, degradados, polarizadores, etc.).
Aunque muchos de estos fotógrafos usan bastante la luz natural, les gusta tener el control del color y del balance de luces y sombras en todo momento. Por ello no dudan en llevar varios flashes portátiles o incluso flashes de estudio con sus generadores, además de sus trípodes y accesorios, para lograr controlar al máximo la iluminación en todo tipo de circunstancias y permitirles crear atmósferas de luz únicas para cada imagen.
MÉTODO DE TRABAJO
Durante la mayor parte del día de la boda, el fotógrafo de retrato creativo trabajará de forma muy parecida al fotoperiodista. En la preparación del novio y la novia buscará lograr una narración coherente y variada. Efectuará tomas de los detalles que le interesen, modificando su posición o iluminación si es necesario; así como algunas fotografías que recojan las acciones que van transcurriendo. También buscará un par de lugares especiales donde su ayudante irá preparando la iluminación, para después situar a los novios por separado y captar los retratos con poses sugeridas por el propio fotógrafo.
Mientras se celebra la ceremonia no hay lugar para excentricidades creativas, ya que la mayoría de las parejas desean que estas fotografías sean percibidas como naturales, por lo que es mejor volver a un estilo fotoperiodístico que colisione lo mínimo posible con los rituales del enlace. Después de la ceremonia y antes de la celebración, el fotógrafo y la pareja se ausentarán a los sitios escogidos para la sesión de fotografías más elaboradas y creativas. Si las localizaciones se encuentran demasiado lejos, la logística para llegar y realizar con un mínimo de tiempo las fotografías puede ser compleja. En ese caso, o también si se desea tener una boda menos interrumpida por la sesión de retrato creativo, debería hablar con los novios durante la fase de planificación y contratar una sesión de preboda o postboda para esas fotografías especiales.
Debido a la mayor complejidad técnica de las iluminaciones usadas en este estilo, suele ser habitual requerir de otro fotógrafo o de un ayudante, que vaya preparando la iluminación de la siguiente escena mientras el fotógrafo se encuentra realizando las tomas de la anterior. Este es un asunto importante que debe hablarse previamente con la pareja y realizar el presupuesto de forma acorde.
Desarrolle su propio estilo
Si usted desea establecerse como fotógrafo de bodas, es muy probable que ahora se encuentre pensando qué estilo de los anteriores se adapta más a su personalidad, conocimientos y experiencia. Tanto si es autodidacta como si ha estudiado fotografía en una escuela, posiblemente la mejor forma de iniciarse en este campo profesional es trabajar como ayudante de un fotógrafo de bodas ya establecido. En este caso, el estilo de dicho fotógrafo marcará seguramente una primera senda para comenzar su propia investigación, pues le dará las bases técnicas y prácticas necesarias para posteriormente evolucionar hacia su propio estilo más personal.
Si no ha trabajado con ningún fotógrafo de este campo, pero sí cuenta con alguna experiencia en otros tipos de fotografía, pregúntese si puede adaptar lo aprendido en su trayectoria profesional al campo de la fotografía de boda. Víctor Martí y Antonio Trigo (El Marco Rojo) decidieron plantear la cobertura de sus bodas de una forma similar a cómo realizaban sus reportajes con la cámara de vídeo en mano para la televisión. También profundice en otros fotógrafos clave para usted, aunque sean de otras especialidades. Víctor Martí considera que “han sido claves para su evolución los fotoperiodistas desde los más clásicos hasta los actuales: Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, Robert Frank, William Klein, Mary Ellen Mark, Sebastiao Salgado, Steve McCurry o James Nachtwey, así como los españoles Ramón Masats o Cristina García Rodero. También en nuestros comienzos —continúa Víctor Martí— nos fijábamos mucho en los mejores estudios norteamericanos de fotografía de boda que eran un referente para nosotros. Hemos aprendido mucho de los estudios canadienses Davina+Daniel y Two Mann, así como del mejicano Fer Juaristi, por su forma de considerar las bodas y cómo editan sus trabajos”.

Desde sus comienzos, la fotografía de arquitectura ha sido una de las preferencias de los fotógrafos de Xpression International y les han encargado muchos trabajos en ese campo; por ello, fue una consecuencia lógica aplicar todos sus conocimientos y experiencia en esa especialidad a sus reportajes de boda. En esta fotografía han capturado la emoción de la entrada de la novia con el padre pero también han recogido la impresionante bóveda de la basílica de San Juan de Dios en Granada.
15 mm f/2,8, ISO 3200, f/3,2, 1/80 segundos.
Revise sus mejores fotografías realizadas hasta la fecha, busque identificar en ellas algunas pistas que le puedan guiar en el desarrollo de su propio estilo. Si posee gran cantidad de imágenes donde se acerca mucho a sus personajes, recogiendo sus gestos y expresiones, probablemente se sentirá cómodo aplicando el estilo fotoperiodístico a sus reportajes de boda. En caso de tener un buen conjunto de trabajos con modelos y empresas de moda, busque aplicar esa experiencia a sus reportajes de boda con una forma más cercana al retrato creativo. Si en cambio se encuentra con imágenes de arquitectura y paisajes muy elaborados, posiblemente un estilo más tradicional y pausado, donde todo está más controlado, se adapte mejor a usted. Una vez escogido su punto de partida, a medida que realice más bodas, su estilo se irá definiendo cada vez con mayor claridad.
No les diga a sus clientes que puede ofrecerles cualquier tipo de reportaje de boda. En primer lugar porque no podrá cumplirlo, les creará frustración a ellos y a usted, haciendo que en poco tiempo su reputación pueda caer por los suelos. Cualquier estilo exige realizar un buen número de bodas para dominarlo, por lo que será mejor que concentre todo su esfuerzo en mejorar su técnica y lograr que, con la práctica, sus reportajes sean cada vez fluidos. Además, si logra dominar un estilo y añadirle su sello personal, habrá logrado posicionarse de forma diferente frente a los competidores, lo que redundará en una mayor facilidad para promocionarse y hacer que sean las propias parejas las que lo busquen.
Sobre todo piense que no hay un estilo mejor que otro a la hora de realizar el reportaje de una boda. Hay parejas para todo tipos de estilos fotográficos. Lo importante para ellos es que usted, como profesional, pueda garantizarles que el reportaje de ese día único será similar en calidad a los que pueda haberles mostrado en su porfolio.
Atención a las prioridades de las parejas
Aunque le contraten a usted por su estilo creativo y original, asegúrese de hablar con la pareja sobre todas las fotografías que ellos consideran importantes para que pueda garantizarles su cobertura. En algunas ocasiones los novios pueden dar por asumido que, además de sus fotografías con un estilo más personal y artístico, usted realizará la cobertura de toda la ceremonia y de los grupos. Especifique claramente todos esos puntos en el contrato y pídales a la pareja que lo revise con atención, anotando explícitamente las ceremonias y los grupos que desean incluir en el reportaje.
Además, solicíteles que mencionen a aquellos familiares y amigos especiales para los novios. Piense que si usted no concreta que la mejor amiga de la novia es aquella chica extranjera, tímida, que fue su compañera de curso en Inglaterra, resultará muy probable que no aparezca en ninguna imagen con la consecuente frustración de la novia.
CONSEJOS PARA LA BÚSQUEDA DE UN ESTILO
Analice buenas fotografías de boda… y de otras especialidades fotográficas
Seleccione un pequeño número de imágenes de sus fotógrafos favoritos —no sólo de boda, sino también de moda, publicidad u otras especialidades fotográficas— y analícelas en profundidad. Si puede le aconsejo que las imprima o que las consulte en un libro, para poder apreciarlas más tranquilamente; pues desgraciadamente en la era Internet no nos detenemos lo suficiente a observar las fotografías relajadamente, ya que exploramos las galerías y páginas web a toda velocidad. Sobre cada una de ellas analice qué le ha motivado a elegirla, qué iluminación ha usado, cómo está compuesta la imagen, etc. A menudo realizo el ejercicio de pedir a mis alumnos que escojan una de sus fotografías favoritas y se concentren en mirarla sin distracciones durante al menos diez minutos. Mientras tanto deben escribir lo que la imagen les va sugiriendo, qué cosas nuevas ven en ella, que aspectos técnicos o compositivos aprecian, etc. Normalmente después de los dos primeros minutos les resulta difícil continuar el ejercicio; sin embargo, si mantienen su atención pasado este punto, suele ocurrir que empiezan a entusiasmarse al apreciar muchas cosas que se les había pasado por alto. ¡Pruebe a hacerlo con algunas de sus imágenes favoritas; seguro que descubrirá muchas de sus claves ocultas a primera vista!
Evite los ‘efectos de moda’
Sus clientes desean un álbum que sea atractivo para ellos, para sus hijos y para sus nietos. Si aplica algún efecto que pueda ser popular ahora, debería considerar cómo puede apreciarse dentro de unos años. ¿Recuerda la moda de convertir a blanco y negro toda la fotografía excepto una pequeña zona en color? ¿O los novios reflejados en todo tipo de objetos? ¿O, yendo aún más atrás en el tiempo, aquellas fotografías con mucho flou (desenfoque suave) y grano de la época hippie en la década de 1970? Todos recordamos técnicas aplicadas a la fotografía de boda que a día de hoy se aprecian como caducadas. Evidentemente las fotografías que realice cualquier fotógrafo van a ser herederas de la técnica actual y de las influencias del arte, la cultura y la sociedad que haya recibido y siga recibiendo. Sin embargo, una cosa es que su fotografía tenga una apariencia contemporánea y otra es que busque todo tipo de efectos para conseguir artificialmente dotar de un aire de modernidad a sus fotografías. Si aplica efectos en la toma y/o en el procesado, recuerde que debe aplicarlos de forma discreta, para que el protagonismo en sus reportajes de bodas lo sigan teniendo los personajes de sus fotografías y las historias que ocurren ese día.
La inspiración como punto de partida, no para copiar directamente
Busque en otros fotógrafos y artistas algún elemento que le sirva como base para empezar a crear sus propias imágenes. No pretenda copiar aquella fotografía de boda que le pareció lo máximo, porque en el mejor de los casos sólo conseguirá una copia mala. Piense que esa imagen es el resultado de muchos factores e incluso si lleva a la pareja al mismo lugar, los ilumina de forma parecida, dispara con el mismo objetivo… habrá factores que le resultarán imposibles de clonar: sus protagonistas, sus personalidades y las reacciones a sus indicaciones y, en general, su forma de interactuar con ellos. Elija algún elemento inspirador de esas fotografías favoritas —la suavidad de la luz, las composiciones en diagonal, las sombras interesantes proyectadas o cualquier otro— y busque aplicarlo, no copiarlo, en sus próximos reportajes.
Exprima su equipo en días de experimentación, no en las bodas
En días que no tenga reportaje de boda, seleccione algún elemento de su técnica —puede ser un objetivo o una nueva ventana para su flash— aplíquelo de varias formas a diferentes sujetos, usando todas las posibilidades que le ofrecen las variaciones de ese elemento. Si por ejemplo elige un objetivo, un día puede disparar todas las fotografías con los diafragmas más abiertos que le permita dicho objetivo, otro día puede buscar sobreexponer algunas zonas de los fondos, otro a desenfocar mucho algún primer plano incluido en la escena.

La experimentación para conseguir fotografías panorámicas verticales de interiores de edificios le ha permitido a Xpression International dominar esta técnica, incluso en situaciones muy complejas de iluminación. José Luis Guardia subraya “la importancia de medir muy bien, de equilibrar la exposición en situaciones como la de este contraluz donde conseguimos recoger el detalle en sombras del bello artesonado del techo así como de la Alhambra a través de la ventana”.
15 mm f/2,8, ISO 800, f/4, 1/60 segundos.
Coherencia en los días de boda
Sin embargo, en los días de boda debe dejar a un lado la experimentación continua anterior. En el reportaje de boda es muy importante conseguir coherencia, es decir, que el conjunto del reportaje posea una unidad de estilo. Por ello, si le gusta usar un diafragma intermedio, f/4 por ejemplo; porque ha observado que en sus objetivos zoom de apertura máxima f/2,8, usar f/4 le permite obtener una buena resolución, a la vez que una profundidad de campo limitada para obtener una buena separación del fondo. Entonces aférrese a ese diafragma f/4, realice la mayor parte de sus fotografías con ese diafragma y logrará tener una coherencia en todas ellas, lo que le permitirá combinarlas en el álbum o audiovisual de la boda sin problemas de transición entre unas y otras.
Coherencia en el procesado digital
El procesado digital aportará el aspecto final a sus fotografías, por lo que debe buscar también aquí coherencia y unidad de estilo. No hay nada más terrible que hojear un álbum de boda donde el fotógrafo parece querer demostrar su dominio de Photoshop mediante cambios continuos de ajustes de revelado y otros efectos digitales. Si usted decide que al estilo de vida de la pareja y a los escenarios rurales donde les fotografió les irían bien altas luces muy cerca de sobreexposición, negros poco profundos, tonos poco saturados y una ligera dominante amarilla, ajuste un par de fotografías con ese procesado y manténgalo constante en la mayoría de las imágenes restantes.

La atención a los detalles es una de las claves del estilo del estudio Xpression International. Observe la cuidada pose de la novia, con el cuerpo girado respecto a la cámara, una pierna flexionada y el rostro hacia el fotógrafo, al objeto de evitar una postura que parezca demasiado estática. Una vez situada la novia corrigieron la disposición de su vestido para que la cola cayera de manera más atractiva sobre los escalones.
24-70 mm f/2,8 @ 59 mm, ISO 1600, f/3,5, 1/80 segundos.
El camino hacia un estilo es largo e inacabable, pues incluso los mejores fotógrafos de boda están continuamente renovándose y explorando nuevas posibilidades para sus imágenes. No lo tome como un viaje con un objetivo final, sino como un proceso de desarrollo continuo… ¡Y disfrute con el viaje! Observando y comparando los reportajes que realizaba y los actuales, los de otros fotógrafos y los suyos propios, verificará sus avances y errores. Aprenda de ambos: por sus avances, felicítese y continúe en esa senda; en sus errores, identifique claramente qué le falló y busque soluciones para que no le ocurra en el futuro…O quizás ¡eureka!, ese accidente le ha indicado un nuevo camino para innovar.
Al principio busque buenas fotografías que puedan inspirar las suyas propias, analice en detalle a los mejores fotógrafos de boda. Hoy día es sencillo con Internet; por ejemplo puede empezar por el sitio web de Wedding & Portrait Photographers International (www.wppionline.com), donde encontrará varias competiciones donde participan los mejores fotógrafos de esta especialidad, o los concursos periódicos que organiza la International Society of Professional Wedding Photographers (www.ispwp.com). También puede consultar otras asociaciones europeas, como la Masters Photographers Association (www.masterphotographersassociation.co.uk) o la norteamericana Professional Photographers of America (www.ppa.com). Recuerde siempre que el análisis de esas imágenes le puede ofrecer soluciones técnicas e innovaciones estéticas; pero ninguna boda que le encarguen, ni por supuesto ninguna de las parejas, van a ser idénticas a las de esas fotografías. Por ello, aproxímese a cada boda con un espíritu creativo, sin las restricciones de querer copiar aquella imagen que le sorprendió de tal fotógrafo. Explore los lugares donde se desarrolla, hable con las personas y deje que fluyan sus emociones, para que usted pueda registrarlas.
Para lograr ese desarrollo fluido de un reportaje de boda necesita disponer de un equipo suficiente y, sobre todo, dominar completamente su aplicación a las circunstancias más habituales en esta especialidad. Ahora que ya conoce los estilos predominantes en los reportajes de boda, le guiaré en el próximo capítulo a elegir el equipo más adecuado y verificar si tiene todo lo necesario para comenzar a desarrollar su propio estilo.

Para construir sus relatos de boda no necesitará una gran cantidad de equipo, busque uno ligero que le permita moverse con agilidad para encontrar nuevos encuadres. El Marco Rojo.
Nikon D3s, 22 mm f/2,8, ISO 1000, f/ 5, 1/60 segundos.
CAPÍTULO 3
Equipo fotográfico… y humano
AL FINALIZAR ESTE CAPÍTULO HABRÁ APRENDIDO:
•Qué características considerar para seleccionar su cámara y objetivos
•Cómo ajustar su cámara correctamente
•Cuáles son los objetivos más útiles en fotografía de boda
•A conseguir un conjunto equilibrado de objetivos por un buen precio
•Los accesorios de iluminación más útiles y portátiles para su equipo
•A seleccionar un flash de mano y ajustarlo correctamente en las situaciones más habituales
•Cómo llevar de forma cómoda y segura su equipo fotográfico
•La importancia de rodearse de un equipo humano
Cámaras y objetivos más adecuados
La elección de su equipo fotográfico estará determinada en gran medida por el tipo de fotografía de boda que realice. Si se decanta por un estilo periodístico necesitará un equipo más ligero que le permita moverse con facilidad, mientras que si fotografía mucho en interiores no le quedará más remedio que invertir en objetivos más luminosos pero también más pesados e incómodos. Por supuesto, además de estos factores dependientes del método de trabajo, hay otros de gusto personal o simplemente derivados de una mayor familiaridad con ese tipo de equipamiento. En las páginas siguientes le guiaremos para que configure su equipo de acuerdo a su estilo, sus tipos de bodas y su presupuesto.
ELECCIÓN DE CÁMARA
Debido a la rápida evolución de las cámaras digitales le resultaría poco útil una relación de equipo recomendado para cada estilo fotográfico, pues seguramente ya estará a la venta alguna cámara mejor para cuando tenga este libro en sus manos. Por ello le ofreceré una relación de características que debe tener en cuenta para elegir el equipo idóneo. Estas características son muy deseables para todo tipo de fotografía de boda y son independientes del momento en que desee comprar su cámara.
Objetivos intercambiables: réflex o híbridas
Al considerar en este libro únicamente la fotografía profesional de bodas no consideraremos las cámaras compactas entre sus posibles compras. Las únicas ventajas de las cámaras compactas son su menor tamaño y peso reducido, así como las menores posibilidades de que el polvo entre en el sensor. Aunque existen cámaras compactas de gama alta con sensores de ruido reducido y ópticas de buena calidad, no cubren las necesidades de la fotografía profesional que requiere de objetivos específicos de la mayor calidad, así como de unas prestaciones y controles que sólo se incluyen en las cámaras réflex o híbridas de objetivos intercambiables.
Desde hace décadas las cámaras réflex SLR (réflex de un sólo objetivo) han constituido la opción preferida por los fotógrafos de boda. El profesional busca cámaras que ofrezcan calidad de imagen, buena medición de luz, enfoque rápido, solidez y durabilidad. Estas cualidades se encuentran en las cámaras réflex de gama media o alta de la mayoría de los fabricantes actuales. Además, las cámaras réflex constituyen algo más que una cámara, son el centro de un sistema completo de objetivos, flashes y otros accesorios, que permiten al fotógrafo expandir las posibilidades de su equipo para fotografiar todo tipo de sujetos y de condiciones. Para Victor Martí, “las características más importantes para nosotros es que sean réflex, tengan enfoque rápido y un buen número de lentes de calidad disponibles. Nosotros, desde el principio, usamos Nikon y nunca hemos cambiado de marca. Han tenido cámaras mejores y peores, pero últimamente ha conseguido productos extraordinarios, sobre todo en lo que se refiere a calidad de imagen con altas sensibilidades ISO”. Para la elección de su cámara SLR busque entre los modelos de gama media o alta aquellos que se comporten mejor en las características que le explicaremos en los siguientes apartados.

Las dos opciones de cámaras más usadas en fotografías de boda: las cámaras réflex (Canon 5D MarkIII y Nikon D750) y las cámaras híbridas de gama alta (Fujifilm X-T1 y Sony A7).
Aunque hasta hace pocos años el único tipo de cámara a considerar para fotografía de boda eran las cámaras SLR, actualmente van ganando terreno las denominadas cámaras híbridas. Este tipo de cámaras permiten intercambio de ópticas pero en ellas se ha sustituido el sistema de visión ocular a través del objetivo y el pentaprisma por un visor electrónico; básicamente son visores parecidos a los que montan las cámaras de vídeo con un pequeño monitor LCD donde se visualiza la escena captada por el sensor a través del objetivo que esté montado. La eliminación del sistema óptico de visor permite que estas cámaras híbridas sean más ligeras y de menor tamaño.
Actualmente varios fabricantes incluyen en sus cámaras híbridas sensores de tamaño considerable y niveles de ruido muy reducido, por lo que muchos fotógrafos de boda están incorporando este tipo de cámaras en su trabajo. José Luis Guardia comenta que “después de cargar durante 8 horas con un equipo pesado de réflex y objetivos, tu cuerpo acaba agotado y tu creatividad se resiente. Las cámaras híbridas de Fujifilm que usamos ahora reducen el peso a menos de la mitad y hoy en día cuentan con sensores excelentes y conjuntos de objetivos de la máxima calidad”.
Sus principales desventajas provienen de que la escena se visualiza como en los visores de vídeo con los problemas inherentes a los visores electrónicos, o sea que la imagen puede tener una pequeña ralentización o sobreexposición si se cambia de punto de vista rápidamente, sobre todo cuando hay cambios importantes de iluminación entre una escena y otra. En compensación el visor electrónico permite añadir información extra sobre la visualización de la escena, así por ejemplo podrá ver su histograma en tiempo real superpuesto a la escena; o manejar todos los menús de su cámara sin apartar el ojo del visor.
Megapíxeles: sólo los necesarios
No se obsesione con adquirir una cámara dotada con el sensor de mayor número de píxeles en el mercado. Efectivamente, contar con un sensor de un gran número de píxeles permite recortar y quedarse con una pequeña parte de la imagen, manteniendo un nivel de calidad razonable. Pero también es cierto que la mayoría de los profesionales no recurren a esa opción, sino que prefieren acercarse al sujeto, bien físicamente o por medio de teleobjetivos, para que el encuadre recoja al personaje correctamente y sin necesidad de arreglos posteriores. Por otra parte, para los álbumes de boda y la mayoría de los productos que ofrecerá a los novios, le bastará con una cámara de un mínimo de 16 millones de píxeles. Con ese número de píxeles puede realizar copias de hasta 60 x 40 cm sin interpolar y llegar al 80 x 100 cm con una pequeña interpolación (del 33%).
También hay que considerar la ralentización en su flujo de trabajo que implica mover ficheros de gran tamaño desde su tarjeta al disco duro y cada vez que accede a ellas desde el disco. Si su cámara tiene 21 megapíxeles, los ficheros RAW que genere tendrán un tamaño de unos 26 megabytes y los TIFF resultantes sin ninguna capa de ajuste pesarán ya unos 63 megabytes. Multiplique por el gran número de fotografías que se realizan en una boda y verá que sólo los RAW pueden ocuparle más de 20 gigabytes. ¿Para qué usar un tamaño de imagen superior, si no es necesario para ofrecer una alta calidad significando mayor espacio en disco y una ralentización notable de las labores de selección y ajuste?
Enfoque rápido
Para todos los tipos de reportajes fotográficos se requieren cámaras que enfoquen rápidamente y permitan varios modos de ajuste del autofoco. Compruebe la velocidad del sistema de autoenfoque y su funcionamiento en condiciones de iluminación débil. Muchas cámaras de gama baja simplemente no son capaces de enfocar rápidamente en el interior de una iglesia poco iluminada.
Además el sistema de autoenfoque de su cámara deberá permitir el autoenfoque único de cada disparo y también el continuo, que ajusta el enfoque siguiendo al sujeto mientras dispara una ráfaga de fotografías. Los modos de autoenfoque para ráfagas le serán muy útiles en numerosas ocasiones, por ejemplo cuando esté siguiendo a los novios en una escena informal después de la ceremonia.
Alta sensibilidad (ISO)
Muchas de las escenas en una boda, tanto en la preparación de los novios como en la ceremonia, transcurren en interiores con reducida iluminación. “A menudo veo a la gente muy preocupada por el valor ISO a que dispara su cámara. Lo importante no es que llegue a un ISO muy alto, sino que, a los ISO con los que usted suele trabajar, la cámara responda realmente bien”, comenta José Luis Guardia. Verifique el comportamiento de la cámara a ISO 1600 y 3200, observe si reproduce bien una carta de colores estándar, el ruido en zonas de sombra y la resolución de detalles (reproduciendo una carta de prueba de objetivos o un periódico). Si a esas sensibilidades no le convencen los resultados, debería buscar otro modelo de cámara si quiere fotografiar bodas.
Rapidez de disparo
A lo largo de una ceremonia de boda se suceden muchos momentos únicos que transcurren rápidamente y añaden esa “chispa” de vida al reportaje. No puede permitirse fallos al captarlos, bien porque su cámara no enfoque rápidamente o porque haya un cierto retardo en el disparador. La mayoría de las cámaras DSLR e híbridas no tienen retardos apreciables desde el momento en que pulsa el disparador hasta el que se abre el obturador; sin embargo, las cámaras compactas de gama alta pueden tener un cierto retraso que es inadmisible para estas ocasiones.

Para las escenas espontáneas la combinación de un sistema de autoenfoque rápido y el modo ráfaga de su cámara le ayudarán a no perder ese momento mágico. Fotografías El Marco Rojo.
Nikon D750, Nikkor 35 mm f/1,4, ISO 400, f/2,2, 1/125 segundos.
Pruebe también la velocidad de disparo en ráfagas; normalmente una velocidad máxima de 6 fotogramas por segundo es más que suficiente para este tipo de eventos (¡no está fotografiando deportes!). Además deberá considerar el tiempo de grabación de una ráfaga; ese tiempo va a depender de la velocidad de transferencia del procesador de su cámara y de la velocidad de escritura que admita su tarjeta de memoria. No hay nada más frustrante que perder un instante único porque la cámara se encuentra ocupada y ¡transfiriendo datos, cuando tendría que estar tomando fotografías!
Ergonomía, controles y menús
Varios factores a los que no se les presta mucha importancia a la hora de escoger una cámara para eventos sociales son la ergonomía y la facilidad de manejo de controles y menús. En esas ceremonias se requieren muchas horas de manejo continuo de la cámara, por lo que ésta debe adaptarse bien a la mano, sin posibilidad de que se deslice o resbale accidentalmente, con el disparador y los controles más usados fácilmente accesibles y sin retirar el ojo del ocular. Considere también el peso del cuerpo de la cámara sumado al del objetivo más pesado de los que usará en una ceremonia. ¡Usted tendrá que llevar ese peso durante horas, bien al cuello o en su mano! Y aunque una diferencia de 150 a 250 gramos no parece mucho, sin duda supone un mayor cansancio al cabo de unas horas. De modo que le aconsejamos que compare los pesos de los conjuntos de cámaras más objetivos que esté evaluando para comprar.
Además examine los menús de aquellas funciones que se cambian frecuentemente durante la boda (ISO, Balance de Blancos, Compensador de Exposición, Modos de Disparo y Enfoque, etc.), deberían ser accesibles rápidamente y sin intricados submenús. A ser posible deberían tener sus propios controles directos o poder configurarlos en otros controles programables de acceso directo.
Sobre tarjetas de memoria
Las tarjetas de memoria son el equivalente digital de las películas en fotografía analógica: el soporte donde se almacenan sus imágenes. Todo depende de ellas y muchas veces no se les da la importancia adecuada. Si antes un fotógrafo profesional elegía las mejores películas de calidad profesional por sus características y fiabilidad, ¿por qué ahora se arriesga a comprar una tarjeta de un fabricante de consumo masivo?
Considere también que las tarjetas de gama alta de los fabricantes más reconocidos pasan mayores controles de calidad que garantizan las mejores prestaciones y fiabilidad. Una vez que acabe su reportaje de boda, todo se encuentra en esas preciosas tarjetas, por lo que de su fiabilidad depende que no falle usted ante sus novios. Para prevenir fallos por su envejecimiento, José Luis Guardia recomienda escribir la fecha de compra en las propias tarjetas con un rotulador permanente para poder desecharlas cuando llevan más de un año de uso.
Además, si son tarjetas de memoria lentas, no podrá sacarle todo el partido a la velocidad de disparo de ráfagas de su cámara. Su lentitud en escritura también le afectará cuando quiera revisar una secuencia recientemente disparada, ya que la cámara estará ocupada más tiempo grabando las fotografías antes de poder visualizarlas en la pantalla.
Considere la opción de usar varias tarjetas de memoria más pequeñas en vez de una sola donde pueda disparar toda la boda, de modo que si posteriormente falla una tarjeta puede que pierda una parte de la boda pero no toda ella. Actualmente las tarjetas favoritas para El Marco Rojo son las de 16 gigabytes, que les permiten disparar unas 500 fotografías RAW en cada una, aprovechando los intervalos entre cada bloque de fotografías para cambiar la tarjeta y tener una nueva vacía disponible para el siguiente bloque.
Batería
Pocas personas valoran el tiempo de duración de la carga de una batería a la hora de seleccionar su cámara… ¡hasta que justo en el momento cumbre de una ceremonia salta el aviso de descarga! Existen diferencias importantes en la duración de la carga de las baterías entre unos fabricantes y otros, e incluso entre los diferentes modelos del mismo fabricante. Además de revisar sus especificaciones, compruebe la opinión de otros usuarios o incluso alquile una para poder comprobar su duración real.
En fotografía de eventos sociales su cámara debería poder trabajar todo el día sin necesidad de cambiar de batería. En caso de que ésta se agote tras varias horas de uso continuo, considere comprar una empuñadura que permita incorporar baterías extras para no tener que cambiarlas durante todo el evento. Además, estas empuñaduras facilitan el disparo de fotografías en formato vertical mediante el botón disparador adicional que incluyen para esta función. Este pequeño detalle ergonómico lo agradecerá su codo y antebrazo al final del día, ya que no tendrá que elevarlo para disparar en vertical.
Sistema de flashes asociado
Toda cámara profesional usada para eventos sociales debería contar con un sistema de flashes portátiles de altas prestaciones, que le permita complementar su iluminación siempre que lo necesite. Los principales fabricantes de cámaras profesionales incluyen en su catálogo un conjunto de flashes portátiles, que permiten la sincronización de la cámara a un transmisor o flash maestro, y de éste a varios flashes esclavos que se dispararán simultáneamente cuando accione el disparador de su cámara. Para poder asignar una iluminación concreta a las diferentes zonas de la escena, cada unidad deberá poder ajustarse a mayor o menor potencia que el valor del flash maestro. Busque también en las pruebas que los flashes compatibles con su cámara tengan una buena valoración de su sistema de medición TTL, con en el que la cámara mide la iluminación que aportan los flashes sobre la escena y puede cortar su potencia para conseguir una exposición correcta. (Vea más adelante en este mismo capítulo la sección dedicada a flashes portátiles para más información).
ELECCIÓN DE OBJETIVOS
Al análisis de los objetivos debería dedicarle tanto o más tiempo que el dedicado a estudiar la cámara que adquirirá… y no sólo eso, debería asignarle un presupuesto mayor que el dedicado a su cámara. ¿Por qué asignarle un mayor presupuesto a su conjunto de objetivos que a su cámara? En primer lugar porque un objetivo profesional de gama alta logra resultados profesionales, al menos desde el punto de vista técnico, ¡el artístico lo tendrá que poner usted! Un objetivo de gama alta tiene un diseño óptico y una calidad de lentes y construcción que le permiten tener muchas de las cualidades que usted desea para su fotografía de boda. Si compara las fotografías tomadas con un objetivo de gama alta frente a uno de gama media o baja observará: mayor resolución de detalles en todo el plano focal (no sólo en el centro como los objetivos de gama baja o media), menor distorsión de las formas en los bordes (¡menos caras deformadas o edificios que se inflan!), mejor reproducción del color (compruebe la calidad de los tonos pasteles y saturados que puede conseguir con uno y otro objetivo) y desenfoques/bokeh mucho más suaves y con formas más bonitas.
Otra razón, no menos importante, es su vida útil: un buen objetivo le prestará servicio durante más años que una cámara. Seguro que el sensor u otros componentes electrónicos de su cámara empezarán a fallar o su cámara estará desfasada tecnológicamente antes de que su objetivo empiece a dar problemas. Por lo que su inversión en un buen objetivo puede amortizarla durante muchos más años que su cámara.
Y una última razón, pero no menos importante, se deriva de las exigencias de la fotografía de boda que requiere una gran fiabilidad y resistencia en los equipos. Usted no podrá repetir la boda por problemas con un objetivo de mala calidad que le falló en el momento más inoportuno. Tampoco podrá retrasar la salida de la ceremonia porque haya empezado a llover un poco. Un buen objetivo tiene componentes mecánicos de alta calidad e incluso puede estar sellado para garantizarle un funcionamiento óptimo durante años en las condiciones más difíciles (lluvia, viento, arena, etc.), sin que puedan penetrar polvo o agua que lo estropeen.
Para la fotografía de boda y eventos sociales no es necesario disponer de un conjunto muy amplio de objetivos. De hecho, en su elección debería primar la calidad de sus objetivos sobre el número de ellos. A continuación le ofreceré algunas ideas útiles que pueden ayudarle en su selección.
Distancia focal - Ángulo visual
La mayoría de las escenas que necesitará recoger en las bodas pueden realizarse con una gama de distancias focales que cubra desde un gran angular moderado (distancia focal de 24 o 35mm con cámaras de sensor de fotograma completo) a un teleobjetivo medio (200mm). Si elige un objetivo de menor distancia focal y mayor campo visual le provocará deformaciones importantes en la imagen (sobre todo en los bordes), que no suelen favorecer a las personas que aparecen en ellas, pues sus facciones se reproducirán alargadas y curvadas. Las columnas y otras partes de los edificios también se curvarán, por lo que en la imagen final lo que primero llama la atención son todas esas características “especiales” que la mayoría de las veces sólo distraen de la historia que está ocurriendo delante de la cámara y que es lo que debería priorizar.
Por otra parte, si está pensando en la compra de un teleobjetivo de distancia focal superior a 200mm, debería considerar la distancia a la que tendrá que trabajar para poder recoger un plano medio de sus sujetos. Un teleobjetivo de 300 o 400 mm le obligará a situarse a demasiada distancia, lo que hace prácticamente imposible una buena comunicación con la pareja; además, si lo usa para realizar instantáneas imprevistas de la familia y amigos, se encontrará más de una vez con alguien que pasa por en medio de su línea de tiro.
Muchos fotógrafos de boda consideran casi perfecta la combinación de dos zoom de calidad, uno que cubra desde angular moderado a tele corto (24 a 70 mm por ejemplo) y otro que cubra de tele corto a tele medio (70 a 200 mm). El primero le permitirá abordar con total seguridad las tomas cercanas en interiores antes y durante la ceremonia, así como también las fotos de grupo. Con el segundo podrá fotografiar primeros planos de los novios o planos medios aislándolos del fondo mediante una profundidad de campo reducida en la sesión después de la ceremonia.
Zoom versus focal fija
Un buen objetivo de distancia focal fija con una excelente calidad de imagen y pocas distorsiones y aberraciones resulta mucho más fácil de diseñar y más barato de fabricar que un objetivo de distancia focal variable (zoom). En la mayoría de sus imágenes los fotógrafos de El Marco Rojo usan el Nikkor 35 mm f/1,4 o el Nikkor 85 mm f/1,4, que los consideran una combinación perfecta para utilizar en dos cuerpos de cámara. Tenga en cuenta que hay excelentes objetivos de focal fija (35 o 50 mm) que le costarán menos de la cuarta parte de un objetivo zoom de calidad. Algunos objetivos de distancia focal fija ofrecen una relación calidad/precio increíblemente alta, entre ellos hay que mencionar los siguientes: Nikkor 35 mm f/1,8 G-ED (sobre 530 €), Canon o Nikkor 50 mm f/1,4 (sobre 380 €), Canon 100 mm f/2,8 macro (sobre 490 €) y Canon 200 mm f/2,8 (sobre 690 €). Estos objetivos de menor precio no suelen llevar un sellado contra inclemencias del tiempo, pero por su coste más reducido no le dolerá reemplazarlos si se estropearan algún día.

Los fotógrafos de El Marco Rojo llevan este equipo en los reportajes de bodas. En la fila superior: Dos cuerpos de cámara Nikon D3s y D600, objetivos fijos Nikkor 85 mm f/1,4, 35 mm f/1,4, 50 mm f/1,4 y zoom Nikkor 17-35 mm f/2,8. Segunda fila: cargadores y baterías de repuesto, transmisores-receptores por radiofrecuencia Phottix para disparo de flash, cables de sincronización de flash y dos flashes Nikon SB-900. Tercera fila: pértiga-soporte para iluminación, estuches para tarjetas de memoria, discos duros, filtro cálido CTO para flash y lector de tarjetas de memoria. Fila inferior: accesorios de limpieza de objetivos, rótulas para colocar flashes y accesorios sobre la pértiga, filtro multifacetado de efectos y paraguas para flash. En el extremo derecho se puede apreciar encendida una luminaria led de IceLight.
Por tanto, si se encuentra con un presupuesto ajustado, quizás debería considerar comprar tres objetivos fijos de calidad que cubran la gama aconsejada (24-200 mm), por ejemplo un 24 o 28 mm, un 50 mm y un 135 o 200 mm, y su coste estará todavía por debajo del importe de dos objetivos zoom de gama profesional con una calidad de imagen similar. Ahora bien, tenga en cuenta que elegir distancias focales fijas implica no poder cambiar rápidamente de ángulo de cobertura; lo que le obligará en algunos momentos a cargar con dos cuerpos de cámara, cada uno con un objetivo fijo diferente para poder realizar tomas más amplias o de detalle desde el mismo punto. Si prefiere un equipo más ligero, le resultará más cómodo un sólo cuerpo con un objetivo zoom adecuado a cada ritual de la ceremonia.
“Si desea usar objetivos fijos y no cargar con un equipo muy pesado, la mejor solución son las cámaras híbridas”, indica José Luis Guardia. “Nosotros hemos notado que nuestra creatividad bajaba después de cargar durante más de diez horas dos cuerpos réflex con objetivos pesados y una mochila. Ahora vamos mucho más ligeros cuando nos colgamos dos cámaras Fujifilm X-T1 con dos objetivos estupendos como el 23 mm f/1,4 (35 mm de distancia focal equivalente en formato completo) y el 56 mm f/1,2 (85 mm distancia focal equivalente), o una combinación de zooms como el Fujifilm 10-24 mm f/4 (equivalente a 15-35 mm) y 50-135 f/2,8 (equivalente a 70-200 mm), este último dotado de un estabilizador muy bueno. De esta forma seguimos más activos y con menos cansancio durante las últimas horas del reportaje de boda”.
Respecto al coste total del equipo, ya se mencionó anteriormente la importancia de llevar dos cuerpos de cámara, por si uno de ellos se estropeara, de modo que incluso si opta por elegir objetivos zoom debería llevar dos cuerpos de cámara. Así que en sus consideraciones económicas le aconsejamos comparar el coste de dos tipos de equipo mínimo para bodas:
•Dos cámaras con dos objetivos zoom que cubran la gama de distancias focales aconsejadas (24 a 200 mm)
•Dos cámaras combinadas con un conjunto de tres o cuatro objetivos fijos (por ejemplo: 24, 50, 85 y 200 mm)

Los fotógrafos de Xpression International llevan el siguiente equipo en sus reportajes de bodas. En la fila superior: un flash Fujifilm EF-42. Segunda fila: objetivo fijo Fujinon XF-90 mm f/2 (equivalente a 135 mm en formato completo), antorcha pequeña de luz led, bolsa para tarjetas de memoria y objetivo zoom Fujinon XF-10-24 mm f/4 (equivalente a 15-36 mm en formato completo). Tercera fila: cámara Fujifilm X-T1 con objetivo zoom Fujifilm XF-16-55 mm f/2,8 (equivalente a 24-84 mm en formato completo), cámara Fujifilm X-T1 con objetivo zoom Fujinon XF-50-140 mm f/2,8 (equivalente a 75-210 mm en formato completo) y cámara Fujifilm X-T1 con objetivo fijo Fujinon XF-23 mm f/1,4 (equivalente a 35 mm en formato completo). Última fila: monopie de fibra de carbono.
Apertura máxima
Un gran número de ceremonias de bodas transcurre en interiores por lo que siempre agradecerá disponer de objetivos muy luminosos, que le faciliten usar velocidades de obturación más elevadas. Piense que un objetivo de apertura máxima f/2,8 le permitirá captar 4 veces más luz que uno de apertura máxima f/5,6. De forma práctica eso significa ganar dos pasos EV e implica que si su fotómetro le mide, por ejemplo, f/5,6 a 1/15 segundos con su objetivo de f/5,6 tendría muchas posibilidades de que su fotografía saliera movida, mientras que si usara un objetivo de apertura máxima f/2,8 podría fijar ese diafragma con una velocidad de 1/60 segundos de forma que la fotografía no resultara con trepidación o con los sujetos movidos.
Los objetivos zoom de calidad alcanzan aperturas máximas de f/2,8 en todo el recorrido de distancias focales. Compruebe que la apertura máxima de su objetivo sea constante en todas las distancias focales, pues en caso contrario puede encontrarse con que su zoom en distancias focales elevadas tenga una apertura máxima muy reducida que dificulte su uso en condiciones de baja iluminación.
Autoenfoque
Debería probar el sistema de autoenfoque (o también denominado autofoco) de su cámara con cada objetivo que compre buscando dos características fundamentales: rapidez y precisión de enfoque. No todos los sistemas de autoenfoque de los objetivos funcionan del mismo modo, pudiendo haber notables diferencias de rapidez y precisión entre objetivos de gama media y gama alta. Para José Luis Guardia “hay objetivos que enfocan excepcionalmente bien incluso usando diafragmas muy abiertos, como el Fujifilm 56 mm f/1,2 (85 mm distancia focal equivalente) que supera a todos los que he probado, mientras que en otros he observado que presentan problemas cuando hay poca luz y se abre mucho el diafragma”.
Compruebe también si en autoenfoque con disparo foto a foto puede reenfocar manualmente sobre el enfoque ofrecido por la cámara sin tener que activar el manual; ya que esta opción puede serle útil en condiciones de baja iluminación o bajo contraste, donde la cámara no sea capaz de enfocar con precisión. Siempre que adquiera un objetivo, y sobre todo si tiene un precio elevado, compruebe que enfoque correctamente pues en bastantes ocasiones no salen de fábrica con un ajuste fino y así podrá cambiarlo antes de que haya pasado el plazo de reembolso o reajustarlo dentro del periodo de su garantía.
Estabilizador
Los objetivos con estabilizador incorporan un conjunto de sensores que detectan pequeñas vibraciones y activan un motor conectado a un conjunto de lentes que se mueven en sentido inverso al de la vibración para corregir la proyección de la imagen y la fotografía no resulte con trepidación. Aunque esta característica no es fundamental para fotografía de boda, hay que reconocer la ventaja de poder fotografiar sosteniendo la cámara en la mano al menos 2 pasos de obturador por debajo de lo habitual para la distancia focal que use (por ejemplo: podrá usar una velocidad de 1/30 segundos con un objetivo 100 mm a pulso cuando lo habitual hubiera sido poner una velocidad de 1/125 segundos). Ahora bien, considere también que los objetivos dotados con estabilizador incrementan su peso (ligeramente) y su precio de manera notable. No siempre son la solución, ya que debe contar no sólo con la trepidación de la cámara sino también con el movimiento de los sujetos en la escena y que no hay estabilizador que los detenga si usa velocidades bajas.
Sellado
En los objetivos de altas prestaciones los fabricantes incorporan sistemas de sellado contra las partículas y las inclemencias del tiempo. Mediante gomas estancas en botones y otras piezas móviles ofrecen una elevada protección a las lentes en condiciones meteorológicas adversas. Aunque piense que no será frecuente que fotografíe una boda en el Himalaya, lo que a buen seguro le ocurrirá alguna vez es que empiece a llover cuando la pareja salga de la ceremonia y no podrá dejar de fotografiarla por ello. Siempre será posible pedir a alguien que le proteja de la lluvia con un paraguas pero si desea evitarse angustias por su equipo, opte por objetivos sellados y vivirá un poco más despreocupado. Además, el sellado garantiza menores problemas de reparaciones debidas al polvo, arena, humedad y otros agentes que puedan introducirse dentro del objetivo.
Ajustes y método de trabajo
MENÚS DE CONFIGURACIÓN INICIALES
Hay una serie de ajustes iniciales que son imprescindibles para configurar la cámara independientemente del tipo de escena que se vaya a fotografiar en un reportaje de boda. A continuación le indicaré los parámetros en que sitúan dichos ajustes El Marco Rojo y Xpression International a fin de sacarle el máximo partido a sus cámaras.

Las líneas de fuga de los muros concentran la atención sobre la novia y acentúan el dinamismo de la escena. Para lograr una imagen más dramática los fotógrafos de Xpression International convirtieron la imagen a blanco y negro, incrementaron mucho el contraste original de la escena y ajustaron por zonas la luminosidad. Fotografía ganadora del premio nacional en fotografía de boda de Estados Unidos (Grand Imaging Award) y medalla de platino (PPA) New Orleans, Estados Unidos.
15 mm f/2,8, ISO 100, f/5,6, 1/200 segundos.
Enfoque
Asegúrese de que el Autofoco esté activado en el cuerpo de la cámara (Nikon, Fujifilm) o en el objetivo (Canon). Verifique a continuación que el modo de enfoque automático sea el que necesite: foto a foto o continuo.
Modo de medición
Para fotografiar bodas usará casi exclusivamente modo manual.
Ajustes de reproducción
Aquí hay poco que tocar. Solamente ajuste el tiempo de revisión de la fotografía y también verifique que la cámara no gire las fotografías verticales, ya que resulta más rápido girar la cámara para verlas.
Ajustes de toma
•Formato de archivo de imágenes: elegir RAW. Tenga mucho cuidado de no seleccionar un formato de archivo con menor resolución que la máxima proporcionada por el sensor de su cámara (por ejemplo, en Canon 5D MarkII los formatos S-RAW1 y S-RAW2 sólo proporcionan archivos de 10 y 5 megapíxeles frente a los de 21 que ofrece el sensor).
•Espacio de color: Adobe RGB, aunque no es necesario fijarlo para los ficheros RAW ya que contienen la información de color en bruto que proporciona el sensor; sí viene bien activar este espacio para que la cámara lo use al visualizar los histogramas y tenga una idea más cercana de la distribución de tonos y colores de la imagen.
•ISO alto: desactivado para que la cámara no permita los ISO demasiado elevados, en algunos fabricantes (Nikon, por ejemplo) puede fijar un ISO máximo que no debería ser superior a 3200.
•Exposición múltiple: desactivada
•Rol usado por segunda tarjeta de memoria (en cámaras que posean esta función): puede optar por usarla como tarjeta adicional para cuando acabe la principal (modo overflow) o mejor si selecciona el modo backup para que la cámara copie las fotografías a las dos tarjetas y de esa forma tenga una copia de seguridad inmediata de su reportaje.
•Estilo de foto (Canon) o control de imagen (Nikon): no afectan al RAW sino a la visualización del archivo RAW en la pantalla de su cámara, por lo que conviene dejarlos lo más neutros posibles, eligiendo neutro o estándar. Puede elegir realizar un ligero incremento en el control de nitidez/enfoque para que al revisar el enfoque de las tomas realizadas pueda verificar mejor el grado de enfoque conseguido —ese ajuste de nitidez afecta únicamente al archivo JPEG generado para guardarlo junto al RAW o para la visualización en su cámara, no al archivo RAW.
•Viñeteado: algunas cámaras poseen los parámetros de diferentes objetivos y pueden corregir la falta de exposición en los bordes de la imagen en función del objetivo usado. Como la mayoría de los programas de conversión de RAW ofrecen mejores correcciones para este tipo de problemas, desactive esta función en la cámara.
Otros ajustes
•Autofoco: seleccione el número máximo de puntos que proporcione el sistema de autofoco de su cámara para lograr enfocar con precisión una zona concreta de su escena. Active también la luz de ayuda al sistema de autofoco.
•Pasos de diafragma (EV): situar en 1/3.
•Pasos ISO: también ajustar en 1/3.
•Medición matricial: algunas cámaras incluyen un modo de medición que tiene en cuenta si hay rostros de personas en la imagen; active este tipo de medición si lo tiene en su cámara para que le ayude a controlar mejor la exposición en los modos semiautomáticos.
•Funciones de botón AF: búsque en los menús de personalización o de funciones especiales para asignar al botón AF (Canon) o AF-L (Nikon) una misión concreta. Lo más útil es programarlo para que bloquee el autofoco cuando lo pulse; de esta forma no tendrá que pulsar a medio camino el botón disparador para bloquear el enfoque, con la posibilidad de que lo libere y falle en el enfoque al recomponer el encuadre de su imagen.
•Botón de función: cada vez más cámaras (Fujifilm y Nikon, por ejemplo) poseen uno o varios botones de funciones programables por el usuario. Resultan muy útiles porque puede programar estos botones para aquellos parámetros que cambie más y estén escondidos en los menús.
•Metadatos: por último, aunque no menos importante, configure su cámara para incluir el nombre del fotógrafo, el copyright, su correo electrónico y otros datos en cada archivo de imagen que genere. Al tener esos datos en cada imagen podrá demostrar su autoría en caso de litigio y también en caso de que pierda alguna tarjeta de memoria con sus fotografías, si alguien la encuentra podrá ponerse en contacto con usted. También le aconsejamos que escriba su teléfono en cada tarjeta con rotulador indeleble porque ¡no todo el mundo sabe extraer los metadatos de una imagen!
MENÚS EN FUNCIÓN DEL CONTEXTO
Otros ajustes de su cámara dependen del lugar y la acción que vaya a fotografiar. Cada vez que cambie a una escena diferente revise los siguientes ajustes:
ISO
Para conseguir fotografías con la mejor calidad de color y menor ruido, debería siempre ajustar la sensibilidad ISO a la mínima que le garantice una exposición correcta. También tenga en cuenta que la sensibilidad ISO escogida debería garantizarle que el sujeto principal aparezca nítido y sin trepidación a causa de una velocidad de obturación excesivamente lenta.
Balance de blancos
En principio, si trabaja en RAW puede ajustarlo en automático pues la cámara sólo va a incluir ese dato en el archivo RAW y realmente será en el revelado del RAW cuando lo ajustará al valor más conveniente. No obstante, hay algunas situaciones donde conviene fijar un valor concreto, sobre todo cuando hay mezclas de varios tipos de iluminaciones. Si tiene luz de atardecer filtrándose por la ventana y además va a usar algunas lámparas de la habitación donde se viste la novia, debería realizar una exposición de prueba con un balance de blancos predefinido, por ejemplo tungsteno, y confirmar que los tonos que aportan los dos tipos de iluminación son adecuados. En caso contrario, pruebe con otro balance de blancos. Si uno de ellos fuera muy diferente, intente filtrar esa luz con un filtro de gelatina de conversión. Hacerlo en la toma le ahorrará mucho tiempo de procesado, ya que compensar dos luces con balances de blancos diferentes en el revelado RAW puede ser bastante laborioso.
Modo de medición y disparo
El modo de medición que seleccione va a depender de su estilo y de la acción en la escena que vaya a fotografiar. La mayoría de los fotógrafos de boda de estilo reportaje documental prefieren usar medición promediada al centro para poder realizar fotografías en modos manual y semiautomáticos de forma rápida, así como para permitirles medir una zona en concreto activando el disparador a medio recorrido o con el botón de bloque de exposición.

En esta escena José Luis Guardia de Xpression International midió con el fotómetro de su cámara en medición puntual las zonas de altas luces del vestido de la novia y las sombras a la derecha de la imagen para poder decidir qué exposición sería la más correcta. Finalmente expuso un punto y medio por encima de la medición que indicaba la cámara para el vestido, con la finalidad de no sobreexponerlo y poder tener algo de detalle en las paredes en sombra.
15 mm f/2,8, ISO 1600, f/4, 1/80 segundos.
Si en su escena dominan los tonos oscuros o claros, será mejor que cambie a modo de medición puntual para que el fotómetro de la cámara no evalúe incorrectamente la escena al medirla en su conjunto. Ajuste modo de medición puntual y mida sobre la zona más iluminada que desee con detalle —por ejemplo en el vestido de la novia— después sobreexponga 1 o 1,5 EV para llevar esa zona al extremo derecho de su histograma. Víctor Martí y Antonio Trigo sugieren “usar el botón programable Fn de las cámaras Nikon para activar el modo de medición puntual. En general realizamos la medición puntual sobre la piel de la cara. De este modo, el fotómetro nos está indicando la medición para reproducir la piel de una persona de piel blanca como un gris del 18%, o sea, ligeramente más oscura de lo que en realidad es. Podemos decir que estamos subexponiendo ligeramente sobre un punto o punto y medio. Así tenemos un margen de error por si las altas luces del vestido de la novia se encuentran en una zona demasiado iluminada. En cualquier caso, si hay una iluminación muy concentrada en el vestido, volveremos a medir en esa zona y tomaremos una decisión en función de la diferencia de luz entre piel y vestido”.
Para la mayoría de las escenas, sobre todo aquellas que transcurren a un ritmo más pausado, como las fotografías de la pareja en algún lugar especial después de la ceremonia, elija modo de disparo manual para tener el máximo control de diafragma y velocidad de obturación. Los fotógrafos de El Marco Rojo y Xpression International no usan otro modo de disparo porque prefieren medir previamente en varias zonas y seleccionar la combinación diafragma-velocidad más adecuada a sus propósitos, fijarla en el modo manual y entonces concentrarse en la acción que transcurra.
Víctor Martí de El Marco Rojo sugiere también disparar tres o cuatro fotografías de cada escena para asegurarse de que no haya gestos indeseados, muecas, ojos cerrados o bocas en posiciones extrañas. Aconseja usar el disparo en ráfaga sólo en algunos momentos donde la acción transcurra muy rápidamente, como puede ser la salida de los novios de la iglesia.
Otros fotógrafos eligen el modo de disparo con prioridad al diafragma, en aquellas escenas donde pueda resultar útil fijar el diafragma y que la cámara ajuste la velocidad de obturación adecuada. Por ejemplo, cuando desee una escasa profundidad de campo en primeros planos enfocados de la novia vistiéndose, seleccione modo Prioridad al diafragma, ajuste a un diafragma muy abierto y concéntrese en sus movimientos y gestos. Realice alguna fotografía de prueba y corrija con el compensador de exposición en caso necesario.
Autoenfoque y disparo múltiple
Si lo necesita, cambie el modo de autoenfoque en función de la escena que vaya a fotografiar. José Luis Guardia de Xpression International explica que “usamos fundamentalmente autoenfoque de un solo disparo (One shot), cambiando en ocasiones a AI-servo cuando la pareja está bailando o hay algo de acción, pues en ese modo se comporta mucho mejor el seguimiento del enfoque. También en esas escenas donde prevea acción y movimiento de sus personajes puede activar el modo de disparo múltiple (ráfagas). Antes lo usábamos bastante para que al menos varias de las fotografías tuvieran foco preciso, incluso si la cámara fallaba al enfocar en algunos de los disparos. Sin embargo, actualmente con las nuevas cámaras, sobre todo con las híbridas de Fujifilm, lo usamos menos porque enfocan siempre de forma muy precisa”.
Iluminación
FLASHES PORTÁTILES: TIPOS Y ACCESORIOS
La mayor parte de las fotografías de boda transcurren en escenarios fuera del estudio del fotógrafo. Ello implica disponer de iluminación adicional por si fuera necesario complementar la disponible en dichas localizaciones. Actualmente los equipos de flash de pequeño tamaño concebidos para ser controlados por cámaras SLR constituyen la opción más cómoda para el fotógrafo de boda; a continuación le explicaré qué características debería valorar en estos equipos.
Potencia
En primer lugar considere la potencia, en un flash portátil viene indicada por el Número Guía que ofrece el fabricante en sus características. Con el Número Guía y la distancia entre el flash y el sujeto puede calcular fácilmente el diafragma que debe ajustar en la cámara; solamente tiene que dividir el Número Guía por esa distancia (en metros). El Número Guía se indica para una sensibilidad dada, normalmente 100 ISO. Si incrementa la sensibilidad tendrá que buscarlo para esa sensibilidad o calcularlo simplemente multiplicando por la raíz cuadrada de 2 (aproximadamente 1,41) cada vez que doble la sensibilidad ISO. Así, por ejemplo, al usar un flash con Número Guía de 40 para 100 ISO, si lo desea usar a ISO 400, como ha duplicado dos veces el ISO (de 100 a 200 y de 200 a 400) tendría que realizar el cálculo: 40 x 1,41 x 1,41= 79,5 (80 si hace el cálculo exacto con un número mayor de decimales).
Elija flashes que tengan un Número Guía elevado, pues muchas fotografías de grupo requieren situar los flashes a bastante distancia para iluminar al sujeto y la escena en conjunto. Si tiene un Número Guía de 40 y sitúa el flash a una distancia de 6 metros, la fórmula anterior le indica un diafragma de 6,6; suficiente para obtener una buena profundidad de campo a esa distancia con un objetivo angular moderado. Pero si el flash tuviera un Número Guía inferior tendría que situar un diafragma demasiado abierto y correr el riesgo de una profundidad de campo pequeña o recurrir a incrementar la sensibilidad en su cámara lo que le provocará más ruido y peor calidad de color. Como mínimo elija flashes con un Número Guía superior a 40 para su equipo de fotografía de boda.
Modos de flash
La mayoría de los flashes modernos vienen con tres modos de funcionamiento:
•Manual: el fotógrafo ajusta el flash para que entregue toda o parte de su potencia y también es responsable de situar el diafragma para que la exposición sea correcta.
•Automático: la célula fotoeléctrica de la propia unidad de flash mide la luz del flash que rebota en el sujeto y corta el destello cuando considera que la exposición es correcta.
•TTL (siglas de Through the Lens): la cámara capta la luz emitida por el flash y corta el destello cuando considera que la exposición es correcta. Este modo requiere de un flash que sea capaz de comunicarse con la cámara para intercambiar parámetros y órdenes de activación/desactivación.
Modo manual
En fotografía social los dos modos más usados son el manual y el TTL, así que veamos cómo sacar el máximo partido de ellos. En el modo Manual deberá conocer el Número Guía para la sensibilidad que esté usando en ese momento y la distancia del flash al sujeto, después aplique la fórmula:
Diafragma o no f = Número Guía / distancia
por ejemplo, para un flash de Número Guía 60, si la distancia flash al sujeto es de 6 metros:
f/ = 60/6 = 10
el diafragma que necesitaría sería de f/10.
Consulte el Número Guía que indique el fabricante de su flash si necesita usar otra sensibilidad ISO. Si no cuenta con dicha tabla puede calcularlo aproximadamente, considerando que cada vez que duplica la sensibilidad ISO el Número Guía se multiplica por la raíz cuadrada de 2 (aproximadamente 1,4). También puede calcularlo fácilmente sabiendo que cada vez que dobla su sensibilidad dos pasos (por ejemplo de 100 a 200 y de 200 a 400), el Número Guía se duplica. O sea que si tiene Número Guía de 60 para 100 ISO, si incrementa su ISO a 400 el Número Guía aproximado será de 120.
Considere que si su flash cuenta con una antorcha motorizada con zoom, el flash abrirá más o menos el cono de luz para adaptarse al ángulo de cobertura de su objetivo. Eso significa que el flujo luminoso para una posición de flash adaptada a un objetivo de 24 mm será menos concentrado que para una posición de 100 mm, ya que se dispersará sobre una zona más grande. Suele ser habitual que el fabricante del flash le indique su potencia máxima para la mayor distancia focal, tenga en cuenta que el Número Guía si usa una distancia focal menor puede ser bastante más reducido, por ejemplo un Metz 58AF tiene un Número Guía de 58 para la posición de antorcha adecuada a un objetivo de 105 mm pero baja a 29 cuando se ajusta para un objetivo de 24 mm.

Si usa el flash para iluminar una zona de la fotografía, el mejor modo de ajustar la exposición es en modo manual. Para esta imagen los fotógrafos de El Marco Rojo situaron el flash con un paraguas difusor en el pasillo del fondo a la derecha, ajustando su potencia para iluminar la pared del fondo y crear una atractiva silueta de la novia con el ramo. En esta fotografía supieron sacar mucho partido a la luz disponible: colocaron a la novia de forma que la parte inferior de su vestido quedara iluminada por el propio aplique de luz situado en la pared izquierda del pasillo e incluyeron el otro aplique a la derecha de la foto en un primer plano muy desenfocado que le da profundidad y color a la imagen.
Nikon D3S, Nikkor 85 mm f/1,4, ISO 1000, f/4, 1/80 segundos.

Un flash colocado a 1 metro de una pared blanca proyecta una luz con mayor o menor cobertura en función de la posición zoom. La primera imagen (1) está realizada con la pestaña difusora del flash (14 mm); en la segunda (2), el zoom se encuentra en una posición de 24 mm; en la tercera (3), de 50 mm; en la cuarta (4), de 200 mm. En todos los casos, el encuadre corresponde a una porción de pared de unos 4 metros de ancho por algo más de 1,5 metros de alto.
El Número Guía dependerá también de los accesorios que coloque entre el flash y el sujeto. Si decide usar la pestaña difusora que tienen muchos flashes para ampliar el ángulo de cobertura del flash su Número Guía bajará aún más.
Los Número Guía suministrados por los fabricantes suelen ser indicativos y más bien ¡generosos! (o sea, mayores de lo que las pruebas demuestran). Para usar su flash en modo Manual de forma profesional debería realizar unas fotografías de prueba que le permitan conocer los Número Guía más exactos para las configuraciones más habituales en sus reportajes. Para cada distancia focal habitual que use pruebe a situar su flash a varias distancias y en cada una pruebe varios diafragmas hasta encontrar el adecuado. Al final de su prueba debería tener una tabla similar a la siguiente.
| FLASH “X” PARA OBJETIVO DE DISTANCIA FOCAL 35MM A ISO 200 | |
| Distancia | Diafragma para exposición correcta |
| 2 metros | f/16 |
| 3 metros | f/11 |
| 4 metros | f/8 |
| 6 metros | f/5,6 |
| 8 metros | f/4 |
Si suele usar el flash para completar la iluminación a la salida de la iglesia considere que si se sitúa con un objetivo angular de 35 mm y un flash para rellenar a la pareja, podrá iluminar correctamente a ambos porque la luz del flash llegará de forma muy similar a los dos novios. Pero si decide también realizar allí fotografías de grupo con el mismo objetivo, las circunstancias serán muy diferentes. Piense que los miembros del grupo situados más alejados recibirán mucha menos luz del flash que los situados en primer plano. En este caso la mejor solución es alejarse del grupo y cambiar a otro objetivo de mayor distancia focal. Al alejarse disminuyen las diferencias de distancias entre los miembros del grupo más alejados o cercanos respecto a la distancia del flash a los sujetos más centrados, por lo que la exposición de todos ellos resultará mucho más uniforme.

En esta disposición, fotografiando con un objetivo gran angular a corta distancia del grupo, la quinta fila se sitúa al doble de distancia que la primera. Aplicando la ley del inverso del cuadrado, puede verificar que la fila quinta sólo recibe el 25% de la luz, por lo que estará subexponiendo esa zona 2 pasos de diafragma.
Si cambia a un teleobjetivo corto y se aleja del grupo, situándose a cuatro veces la distancia anterior respecto de la primera fila, la quinta fila se situará solamente a un 25% más de distancia. Aplicando de nuevo la ley del inverso del cuadrado, ahora obtendrá que la quinta fila recibe el 64% de la luz que llega a la primera.
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