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Sobre este libro
¿Qué es lo que ha convertido a tantas mujeres en únicas? ¿En qué lugares de su entramado neuronal residen las habilidades que exhiben para gobernar países, pilotear aviones, cambiarnos la vida con sus descubrimientos científicos, dirigir empresas y, al mismo tiempo, ser amas de casa, madres ejemplares, amigas siempre presentes, parejas y compañeras extraordinarias de vida? ¿Pueden todas las mujeres potenciar las capacidades cerebrales con las que han venido a este mundo?
Índice
Sobre este libro
Prólogo
Capítulo 1
De Cleopatra a Malala
El cerebro femenino hace historia
Cerebros femeninos… en la práctica
De amas de casa y operarias a CEOs y presidentas
Mujeres en acción. Presente y proyecciones futuras
Mujeres admirables: Malala Yousafzai
Capítulo 2
El punto de partida
Iguales… pero diferentes
Sentirse hombre o sentirse mujer: el punto de partida
La diferenciación
El “interruptor macho”
Las influencias del sistema hormonal
Mujeres admirables: Amelia Earhart
Capítulo 3
Ellas y ellos - Sensibilidad, neuroplasticidad y cultura
Miradas en el espejo. Lo masculino y lo femenino
Neuroplasticidad, cultura y subcultura
Diferencias, acciones y reacciones
“Ellas” y “ellos”. El cerebro etiquetado
El moldeamiento social de la emocionalidad según el género
Mujeres admirables: Phan Thị Kim Phúc
Capítulo 4
Ellas y ellos - Lo parecido y lo diferente debajo del cráneo
Parecidos y diferentes
Las funciones del cerebro
Redes y huellas sinápticas en el cerebro de ambos sexos
Lo femenino y lo masculino en las redes neuronales
Percibir, sentir, pensar y actuar. Bases neuronales
Las neuronas espejo en el universo femenino
Glía o neuroglía
Redes masculinas, redes femeninas
Mujeres admirables: Mary Barra
Capítulo 5
El cerebro resiliente: una “fortaleza” femenina
¿Qué entendemos por resiliencia?
Élites de afrontamiento: Indira, Eva y Simone
El cerebro resiliente
Resiliente… ¿se nace o se hace?
Mujeres admirables: Louise Michel
Capítulo 6
Inteligencia social, emoción e intuición en el cerebro femenino
Pensar, intuir, sentir y actuar en el universo femenino
¿Qué ocurre en el cerebro?
¿Qué entendemos por inteligencia social?
Habilidades femeninas relacionadas con la cognición social
El rol de las neuronas espejo
El fenómeno de las “influencers”
La intuición en el cerebro femenino
Intuición y emociones en la toma de decisiones
La influencia de la maternidad
Mujeres admirables: Hedy Lamarr
Capítulo 7
El cerebro ejecutivo de la mujer en acción
La mujer ejecutiva
El cerebro ejecutivo
La corteza prefrontal femenina: funciones e implicancias en la madurez y el desempeño ejecutivo
Los componentes ejecutivos de Lezak en el cerebro femenino
Lo cognitivo y lo socio-emocional en el sistema ejecutivo femenino
Pensar en “él”. Las trampas de la memoria emocional en el desempeño ejecutivo de la mujer
Mujeres admirables: Máxima Zorreguieta
Capítulo 8
Química y emocionalidad en el cerebro femenino
Emoción, acción y reacción: investigaciones que nos ayudan a comprender el universo femenino
Las investigaciones de Antonio Damasio
Las investigaciones de Joseph LeDoux
Ellas y ellos: emociones, vida sexual y conducta
El rol de las hormonas y los neurotransmisores
El modelo de Helen Fisher
La generosidad femenina en acción
Mujeres admirables: Boudica, la reina guerrera
Capítulo 9
La agilidad mental en el universo femenino
La importancia de reconocer y capitalizar las diferencias
El soporte físico de la mente
Revelaciones anatómicas sobre la relación mente-cerebro
Las mujeres y sus modelos
Agilidad mental y desarrollo cerebral de la mujer
Amigos y enemigos de la agilidad mental
La importancia de la actividad intelectual
La importancia de la actividad física
La importancia de revisar y cambiar hábitos relacionados con la alimentación y el descanso
El impacto de la calidad del sueño
Hábitos saludables para lograr un sueño de buena calidad
Mujeres admirables: Édith Piaf
Capítulo 10
Entrenamiento - Cómo potenciar las habilidades del cerebro femenino para el trabajo y para la vida
Neurociencias aplicadas: por qué debemos ir al gimnasio cerebral
Fundamentaciones científicas
Método de entrenamiento del cerebro femenino®
Características y fundamentaciones
Guía y áreas de trabajo
Contenidos e implementación
El entrenamiento neurocognitivo
Entrenamiento para lograr autoliderazgo emocional
Pensamientos, hábitos saludables y actitud
La felicidad en el cerebro
El efecto positivo de la risa a la luz de las neurociencias
Cambiar el cerebro es cambiar la vida
Bibliografía consultada
| Braidot, Néstor PedroÚnicas: la mujer a la luz de las neurociencias / Néstor Pedro Braidot. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Granica, 2020.Libro digital, EPUBArchivo Digital: descarga y onlineISBN 978-987-8358-13-01. Superación Personal. 3. Neurociencias. I. Título.CDD 158.1 |
Fecha de catalogación: Marzo de 2020
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Investigación y revisión técnica: Viviana Brunatto
Ilustraciones de interior: Mariano Lucano
Diseño de tapa: Estudio Olivieri
Conversión a eBook: Daniel Maldonado
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A las tres mujeres que iluminan y enriquecen mi vida:
Lucía, Natalia y Milena

Prólogo
Cuando comencé a escribir esta obra, compenetrado en plasmar avances de la neurobiología de género, focalicé en las investigaciones de las neurociencias que pudieran ayudar a comprender dónde residen las características diferenciales del cerebro femenino.
¿Qué es lo que ha convertido a tantas mujeres en “únicas”? –me pregunté–. ¿En qué lugares de su entramado neuronal reside la habilidad para gobernar países, pilotear aviones, cambiarnos la vida con sus descubrimientos científicos, dirigir empresas y, al mismo tiempo, ser amas de casa, madres ejemplares, amigas siempre presentes, parejas y compañeras extraordinarias de vida?
Fue entonces cuando comencé a leer biografías de mujeres que, por una razón u otra, habían trascendido a través de los siglos. Esas historias me atraparon tanto como los avances de las neurociencias que, por cierto, me fascinan.
Desde Boudica, la reina de los icenos que, antes del año 61, generó una sublevación a gran escala nada menos que contra el Imperio Romano, hasta Malala Yousafzai, que en el siglo XXI se enfrentó con los talibanes y obtuvo el Nobel de la Paz siendo prácticamente una niña, las biografías que he leído me han asombrado tanto que decidí plasmarlas en estas páginas. Al terminar la obra, me di cuenta de que había escrito, en realidad, un homenaje a la mujer.
¿De dónde viene esta maravillosa combinación de inteligencia, resiliencia, sensibilidad e intuición que caracteriza a estas criaturas extraordinarias? ¿Dónde reside la fortaleza para atravesar las distintas etapas de la vida desafiando imposibles que se desprende de las historias que he leído y que comparto con el lector en esta obra?
Debajo del cráneo, las mujeres son muy parecidas a los hombres porque su cerebro está programado por la naturaleza para cumplir idénticas funciones. Sin embargo, existen unas cuántas diferencias. Por ejemplo, todos nacemos con un hipotálamo, pero uno de sus núcleos alcanza un mayor tamaño en el cerebro masculino.
Asimismo, hombres y mujeres revelan diferencias en cuanto al tipo de sensibilidad, el grado de agresividad, el funcionamiento de algunos sistemas de memoria, el procesamiento de la información, la toma de decisiones y las preferencias sensoriales, entre muchas otras.
También se observó que las mujeres en general tienen un cerebro más interconectado, lo que les otorga superioridad en habilidades relacionadas con el manejo del lenguaje y la conversación, y que no utilizan las mismas zonas cerebrales que los hombres para resolver problemas, aun cuando lleguen a idénticos resultados.
El modo de pensar y sentir también es diferente según el sexo, y en ello tiene mucho que ver la neuroplasticidad: nuestros cerebros son permanentemente modificados por la cultura; de hecho, nadie discute que, al igual que el masculino, el cerebro femenino tiene inscripto en sus redes neuronales un conjunto de arquetipos definidos por el medio social.
Para finalizar, los invito a leer esta obra, en la que profundizo en cada uno de los temas que aquí les adelanto y en muchos otros, con el pedido de que no soslayen las reseñas y las pequeñas biografías de las mujeres admirables que he seleccionado, en especial las de aquellas que son poco conocidas y a las que la humanidad les debe tanto.
También he incluido un conjunto de prácticas elaboradas especialmente para “ellas”, basadas en nuestro Método de Entrenamiento del Cerebro Femenino®, que ha sido diseñado para contribuir a la potenciación de las capacidades de la mujer en el trabajo y en la vida.
Y recuerden:
Independientemente de su edad, su ocupación y su lugar en el mundo, toda mujer puede potenciar sus habilidades cerebrales naturales, como la empatía, el lenguaje y la comunicación, y trabajar en pos del desarrollo de aquellas en las que quizás esté en desventaja con relación al hombre, como las visoespaciales y el razonamiento matemático.
Néstor Braidot
Capítulo 1
De Cleopatra a Malala
El cerebro femenino hace historia
Desde que el mundo es mundo, y siempre que se lo han permitido, la mujer demostró con creces sus capacidades para convertirse en una protagonista destacada, tanto por sus emprendimientos –que en numerosos casos la convirtieron en una empresaria exitosa– como por su indiscutible habilidad para desempeñar cargos importantes en ámbitos políticos, gubernamentales, científicos, empresariales, académicos y sociales (entre tantos otros).
¿Dónde reside, en qué se apoya, cuáles son los pilares de este desempeño que, desde mi lugar “masculino” en la vida, me ha dejado boquiabierto infinidad de veces?
Podría comenzar hablando sobre esa maravillosa combinación de inteligencia, fortaleza, sensibilidad e intuición que caracteriza a la forma de pensar, sentir y actuar de las mujeres exitosas, o por explicaciones de tipo neurobiológico en las que se basa gran parte de esta obra.
Sin embargo, y luego de haber leído infinidad de informes científicos, estudios psicológicos, biografías y, fundamentalmente, luego de años de trabajar e interactuar con ELLAS (las mayúsculas aquí no son casuales), estoy convencido de que hay un factor de tipo cultural inscripto en el cerebro femenino que, a lo largo de los siglos y sucesivas generaciones, les ha otorgado una fuerza de una intensidad inigualable. Ese factor es la resiliencia.
Desde Cleopatra Séptima, que llegó al trono en el año 51 a.C. y con solo 18 años defendió a Egipto en la lucha contra la expansión del Imperio Romano, hasta Malala Yousafzai, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2014 con una edad similar, la mujer se destaca por sus habilidades para emprender y perseverar.
Más aún, Cleopatra resistió hasta el extremo de matarse para no convertirse en esclava (cuando su pueblo fue invadido por los romanos) y Malala, si bien hoy reside en Inglaterra, continúa arriesgando su vida en la defensa de los derechos de las niñas y las mujeres en su país (Pakistán).
A diferencia de Cleopatra, que heredó el trono, Malala se abrió paso sola desde mucho antes: ya a los 13 años, y bajo el seudónimo Gul Makai, denunciaba en un blog de la BBC los sometimientos de la mujer bajo el régimen talibán. “Pensaron que con sus balas me callarían para siempre, pero fracasaron”, dijo en una oportunidad.
Y así fue… y así es. Nada ni nadie hizo callar y retroceder a las maravillosas mujeres cuya determinación, junto con sus capacidades cerebrales innatas y adquiridas, nos iluminarán a lo largo de esta obra.
Cerebros femeninos… en la práctica
La fortaleza de la mujer para atravesar las distintas etapas de la vida desafiando imposibles, sumada a las capacidades diferenciales de su cerebro (tanto en lo innato como en lo adquirido), se refleja claramente en los resultados que obtiene en los diferentes ámbitos en los que se desempeña.
En este apartado iré varias veces desde el presente al pasado, y viceversa, remitiéndome a hechos que datan de cien años atrás, por ejemplo, cuando en Occidente se produjo la primera ola de participación femenina en el mundo del trabajo organizacional (durante la Primera Guerra Mundial). Este hecho tuvo su correlato en el ámbito político, que permitió a la mujer demostrar con creces su enorme capacidad. Si bien su derecho a votar comenzó a instaurarse en el siglo XIX, esto es, demasiado tarde, tuvo una especie de efecto dominó, ya que varios países se fueron sumando rápidamente.
Entre los pioneros en legalizar el sufragio femenino se encuentran Nueva Zelanda (1893) y Australia (1902).
En Europa las mujeres pudieron votar por primera vez en Finlandia (año 1907) y luego en otros países escandinavos cuya organización social sigue siendo un modelo para el mundo entero: Suecia y Noruega.
En España el derecho de la mujer a votar fue reconocido en la Constitución de 1931; en Francia data de 1944; en Alemania, de 1918 y en los Estados Unidos, de 1920.
Afortunadamente, otros países fueron más allá, permitiendo a la mujer presentarse a elecciones y acceder al parlamento. Nuevamente, Finlandia dio el primer paso, constituyéndose en un ejemplo para el mundo sobre los grandes beneficios de integrar el enorme potencial del cerebro femenino a la toma de decisiones que definen el presente y el futuro de un país.1
Teniendo en cuenta que en aquella época Finlandia ni siquiera era una nación, sino un ducado autónomo dependiente de Rusia (de la que se independizó diez años más tarde), se entiende por qué ese país sigue siendo un sinónimo de igualdad de oportunidades.
Otro dato histórico relevante es que en Finlandia las mujeres ingresaron a la universidad en 1870 y hoy son mayoría en los claustros.
El cerebro femenino en acción
María Montessori
(1870-1952)

Médica, pedagoga científica, psiquiatra, filósofa, antropóloga, y humanista italiana.
Fue la primera mujer en graduarse en Medicina en Italia. De formación multidisciplinaria, desarrolló su propia clasificación de enfermedades mentales y renovó por completo los métodos pedagógicos de principios del siglo XX.
| La incorporación progresiva de las mujeres en el mundo del trabajo dio como resultado una mayor productividad.Este fenómeno comenzó a observarse con claridad durante la Primera Guerra Mundial, debido a que muchas se vieron obligadas a reemplazar laboralmente a sus maridos, que se encontraban luchando en el frente.En el sector industrial, el alto desempeño de la mujer facilitó y promovió su incorporación.En el sector servicios, la presencia femenina fue creciente. Esta tendencia continuó hasta nuestros días. Por ejemplo, en la Unión Europea la mayor parte de la población activa femenina está empleada en servicios. |
Quisiera destacar que tomé un período que no encaja exactamente con los cien años que integran cada siglo porque los acontecimientos sociales y políticos (principalmente en Europa y los Estados Unidos) se precipitaron con mucha rapidez a partir de 1914, sacando a las mujeres de las tareas hogareñas a las cuales estuvieron confinadas durante milenios y transportándolas a escenarios impensados, como las líneas de producción de las fábricas, las universidades y los parlamentos.
LA MUJER EN EL MUNDO DEL TRABAJO ORGANIZACIONAL Primeros pasosLa gran ola de inclusión de la mujer en el mundo del trabajo organizacional, que tuvo su correlato en cambios socioculturales sin precedentes, se produjo al comenzar la Primera Guerra Mundial.Debido al reclutamiento de la población masculina para ir al frente (unos 65 millones de soldados en total), muchas comenzaron a asumir responsabilidades que eran impensadas años atrás, cuando parecían estar destinadas solo al cuidado de los hijos y las tareas domésticas.Las cifras en la Europa de aquel entonces son impactantes:Aproximadamente el 40% de la producción (en los países participantes) estaba a cargo de mujeres.En el sector bancario europeo, el número de puestos ocupados por mujeres se multiplicó por 6,5, pasando de 9.500 puestos a aproximadamente 62.000.En 1916, casi todos los tranvías, las ambulancias y los camiones urbanos eran conducidos por mujeres.En el comercio, la participación femenina se multiplicó por dos: pasó de medio millón a un millón.En las fábricas de armas, cerca del 40% de la plantilla estaba integrada por mujeres.En Gran Bretaña el número de mujeres que trabajaban en las fábricas de metales se multiplicó por tres: pasó de 180.000 a aproximadamente 600.000.En los centros de salud, el 90% del personal estaba constituido por mujeres.En las compañías telefónicas, la mayor parte de los puestos estaban ocupados por mujeres. |
Este devenir de la historia impactó tanto en aquellas que fueron sorprendidas por los sucesos –concretamente, por la escasez de mano de obra masculina debido al reclutamiento de los varones para la guerra–, como en las que venían luchando contra viento y marea para ocupar su lugar en un mundo empecinado en segregarlas, privándose tanto a sí mismo como a ellas de los enormes beneficios de su talento.
De amas de casa y operarias a CEOs y presidentas
Si la historia provee más casos de hombres destacados en comparación con la cantidad de mujeres, ello no se debe a cualidades diferenciales masculinas, sino al tiempo que les llevó a ellas quitarse las cadenas del patriarcado, a ciertos oscurantismos religiosos y otras formas de sometimiento que en algunos países orientales y africanos llegan incluso a la crueldad.
En el mundo occidental, la Revolución Francesa (con la Declaración de derechos del hombre y el ciudadano) marcó un antes y un después que, afortunadamente, fue copiado por la Constitución de los Estados Unidos y ha inspirado a varios otros países.
En la actualidad, y si bien continúa siendo desigual la participación de las mujeres en los ámbitos político y empresarial con respecto a la de los hombres, es suficiente con observar las posiciones que ocupan las más poderosas en el ranking Forbes para dimensionar sus admirables logros2.
| LAS DIEZ MUJERES MÁS PODEROSAS DEL MUNDORanking Forbes 2018 | |||
| Ámbito | Actividad | ||
| 1 | Angela Merkel | Político | Canciller alemana. |
| 2 | Theresa May* | Político | Primera ministra británica. |
| 3 | Christine Lagarde | Financiero | Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). |
| 4 | Mary Barra | Empresarial | Presidenta y CEO de General Motors. |
| 5 | Abigail Johnson | Empresarial | Presidenta y CEO de Fidelity Investments. |
| 6 | Melinda Gates | Filantrópico | Copresidenta de la Fundación Bill & Melinda Gates. |
| 7 | Susan Wojcicki | Empresarial | CEO de YouTube. |
| 8 | Ana Botín | Empresarial | Presidenta del Banco Santander. |
| 9 | Marillyn Hewson | Empresarial | CEO de Lockheed Martin. |
| 10 | Ginni Rometty | Empresarial | CEO de ibm. |
| * Theresa May renunció a su cargo en junio de 2019. Christine Lagarde lo hizo el 2 de julio de 2019. |
De este ranking se desprende que los ámbitos donde más se destacan las cualidades femeninas relacionadas con el poder son el político y el empresarial.
También se desprende que la mayoría de las posiciones no fueron alcanzadas por herencia, sino por mérito propio.
El cerebro femenino en acción
Michelle Obama
Abogada y escritora - Primera dama de los Estados Unidos desde 2009 hasta 2017

La capacidad femenina para acceder a posiciones de liderazgo es sorprendente.
El caso de Michelle Obama, hija de un obrero y egresada de las escuelas públicas de Chicago en un país que no ha superado la discriminación racial, pone en evidencia que no existe un techo para las mujeres decididas a formarse académicamente y luchar por sus convicciones.
Autora de “Lets Girl Learn”, su proyecto más ambicioso, recorre el mundo promoviendo la igualdad de género y el acceso a la educación para que, tal como lo hizo ella, las niñas de hoy se conviertan en mujeres que ocupen posiciones de responsabilidad en países, empresas o donde ellas elijan hacerlo.
Un buen ejemplo es el de la canciller alemana Angela Merkel3, cuyo poder ha sido legitimado por la mayoría de los ciudadanos de su país durante varios años, y constantemente es puesto a prueba por otros líderes mundiales: ha enfrentado situaciones muy complejas, como la crisis de la Unión Europea, particularmente la del Brexit, y negociaciones difíciles, como lidiar entre el rechazo y la aceptación de la inmigración (dentro y fuera de Alemania).
Asimismo, en rankings que incluyeron figuras masculinas, Angela Merkel superó a líderes de enorme influencia, como el Papa Francisco, el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, y los exitosos empresarios Bill Gates y Mark Zuckerberg, entre otros.
Afortunadamente, los indicadores de las entidades que recaban datos sobre la participación laboral femenina son alentadores en el sentido de que, si bien sigue siendo desigual y las mujeres (en promedio) ganan menos que los hombres, en varios países se registra un crecimiento positivo.
Por ejemplo, en las empresas multiproductoras denominadas “espaldas anchas” (por su poder de mercado) la presencia femenina va en aumento, tanto en la Dirección como en varias áreas funcionales, entre ellas, Administración, Marketing, Recursos Humanos y Producción.
Este aumento no es casual y se debe, entre otros, a los siguientes factores:
• Las cualidades diferenciales del cerebro femenino sobresalen en áreas que se nutren de la inteligencia creativa, particularmente en marketing (publicidad, marcas, diseño de nuevos productos).
• La capacidad analítica y las habilidades para tareas que dependen de un buen desempeño de las funciones ejecutivas del cerebro le permiten a la mujer desempeñarse extraordinariamente en las áreas de ingeniería, producción y departamentos administrativo-contables (entre otros).
• Las cualidades diferenciales del cerebro femenino para la empatía facilitan su desempeño en procesos complejos de negociación, en los que la mujer también se destaca por su velocidad mental y sus habilidades para interactuar con los demás. Lo mismo sucede en secretarías de alto nivel, ventas, atención al cliente y relaciones públicas.
• La capacidad femenina para liderar equipos de trabajo es indiscutible y está avalada por numerosos estudios científicos. Este éxito se debe a que, por lo general, su estilo es más democrático y participativo, lo cual repercute positivamente en el clima laboral.
• La habilidad femenina para el multitasking (hacer varias cosas a la vez sin perder concentración) es superior a la masculina. Esta superioridad se debe al moldeamiento del cerebro por el estilo de vida. Como la mayoría de las mujeres son madres, esposas, amas de casa y profesionales, comerciantes o empresarias simultáneamente, logran fragmentar la atención con facilidad. Más aún: esta habilidad se potencia en aquellas que van a los gimnasios cerebrales y comprueban que descansar 15 minutos cada dos horas resetea el cerebro y lo hace más productivo.
El cerebro femenino en acción
Gertrude B. Elion
(1918-1999)

Bioquímica y farmacóloga estadounidense.
Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1988.
Su trabajo hizo posible el trasplante de órganos.
Desarrolló medicamentos contra el cáncer, la leucemia infantil, la gota, las infecciones urinarias, la malaria, el herpes viral y diversas enfermedades autoinmunes.
| El cerebro femenino en los parlamentos del mundoDatos de 2018 | |
| • Ruanda: 61,3%• Cuba: 53,2%• Bolivia: 53,1%• México: 48,2%• Islandia: 47,6%• Granada: 46,7%• Namibia: 46,2%• Suecia: 46,1%• Costa Rica: 45,6%• Nicaragua: 44,6% | • Sudáfrica: 42,7%• Senegal: 41,8%• Finlandia: 41,5%• Noruega: 40,8%• España: 40,6%• Nueva Zelanda: 40%• Francia: 39,6%• Bélgica: 38,7%• Dinamarca: 37,4%• Austria: 36,5,3% |
| Fuente: Elaboración propiaDatos: Unión Interparlamentaria (UIP) y ONU |
En el ámbito político, la participación femenina se ha incrementado a nivel mundial y esa tendencia continúa en ascenso en modo sorprendente si tenemos en cuenta que recién en 1948 se reconoció el sufragio femenino como derecho humano universal, y que en Europa las mujeres pudieron votar por primera vez en 1907 (Finlandia).
Los datos de 2018 arrojan resultados notables, no solo porque en algunos países la cantidad de mujeres en el parlamento supera el 50%, sino también porque los que tienen un porcentaje mayor son del Tercer Mundo. El caso más llamativo, entre los más rezagados en este sentido, es el de Estados Unidos: 19,6%, un número inferior al de Arabia Saudita.
En el mundo laboral las cifras son opuestas dado que, junto con Canadá, Estados Unidos es el país con mayor contratación de mujeres (aproximadamente el 48%) y se estima que en 2024 el 26% de los puestos ejecutivos estarán ocupados por ellas.
En el ámbito científico la mujer se ha destacado en todas las ciencias y en todos los niveles, sin embargo, y tal como puede leerse en un especial del diario español El País, “no las vemos porque la historia se ha encargado de esconderlas”.
De esto dan fe los informes actuales. Para la UNESCO, menos del 30% de investigadores científicos en el mundo son mujeres y, más aún, sus posibilidades de ascender y hacer carrera son menores a las de los hombres. En lo personal, y si bien existen brechas que complican el desarrollo de la mujer en este campo, no tengo dudas de que este número va a cambiar: pocas veces he visto luchas más firmes y sólidas como las que se visibilizan en la primera década de este siglo por la igualdad de género.
Por ello, por mi admiración por la mujer y, particularmente, “por su cerebro”, en esta obra hallarás pequeñas biografías de mujeres de ciencia cuyos descubrimientos han generado avances que mejoraron la calidad de vida de muchas personas en el mundo entero.
Mujeres en acción. Presente y proyecciones futuras
El notable protagonismo que han adquirido algunas mujeres, que se visibiliza año tras año el 8 de marzo, cuando se celebra internacionalmente su día, explica (en parte) el interés creciente por descubrir el soporte neurobiológico que sustenta sus logros.
En lo relacionado con el liderazgo y todos los puestos que requieran habilidades de comunicación, el cerebro femenino se lleva la mayor parte de los créditos dado que posee mayor cantidad de neuronas espejo que el masculino, por lo tanto, es más empático y más comunicativo.
| Cuando las mujeres progresan, las empresas progresan; sin embargo, estas continúan desperdiciando su talento.Las tasas de ocupación femenina han aumentado mucho durante los últimos cien años, y el ascenso de la mujer hacia las posiciones de CEO ha sido y sigue siendo notable.Sin embargo, hay diferencias que es imprescindible zanjar.• En los cargos altos siguen siendo minoría (en comparación con los hombres).• Su nivel de ingresos (en promedio) sigue siendo menor que el de los varones. |
La empatía emocional, que es la capacidad de sentir lo que otra persona está sintiendo (aunque en un grado menor), hace que la mujer tenga cualidades superiores a las del hombre para implementar la denominada gerencia de la felicidad, cuyo foco consiste en asegurar el buen clima laboral.
El interés en este tipo de gerencia tiene su correlato en el liderazgo del futuro, enfocado en la espiritualidad en el mundo de las organizaciones e inserción social de los sentimientos. Ello no implica pasar a un segundo plano las habilidades cognitivas y los conocimientos técnicos necesarios para un buen desempeño; lo que se busca es potenciarlos en ámbitos de trabajo que propicien la motivación, la creatividad, la armonía y el bienestar laboral.
Hablando siempre “en promedio”, dado que hay muchos hombres que implementan eficazmente esta especie de “filosofía práctica” en el mundo del trabajo que es la gerencia de la felicidad, no caben dudas de que el cerebro femenino tiene condiciones extraordinarias para ello.
El cerebro femenino en acción
Josephine Esther Mentzer
(1908-2004)

Estadounidense.
Nacida en el barrio obrero de Queens (Nueva York), creó la gigantesca industria de cosméticos Estée Lauder, que lleva el apellido de su marido, Joseph Lauder, quien se convirtió en su socio.
Su pasión por el cuidado de la piel y la cosmética comenzó a revelarse durante la adolescencia, cuando fabricaba cremas faciales y ungüentos en un horno casero.
En 1998 fue la única mujer en la lista de “Los 20 genios comerciales más influyentes del siglo XX”, publicada por la revista Time. Previamente, en 1978, se convirtió en la primera mujer en ser condecorada con la Legión de Honor.
Por ejemplo, en un informe presentado por Deloitte para el diario El Financiero (en Centroamérica, donde trabajo durante parte del año) puede leerse lo siguiente:
• “Las mujeres exitosas crean climas laborales más sólidos para sus equipos con relación a sus pares masculinos”.
• “Por su empatía, las mujeres suelen estar muy preparadas para gestionar entornos diversos o cambios dentro de la organización”.
Destaca el informe, con el que coinciden otros que he leído y con mi propia experiencia como consultor, que los puestos clave ocupados por mujeres se ubican en una amplia gama de industrias, entre ellas, servicios financieros, alimentos y bebidas, consumo masivo y salud.
Ahora bien, ¿cuántas mujeres ocupan el lugar que merecen? ¿Cuántas ganan el dinero que deberían ganar? La investigación empírica confirma que debería haber más mujeres en puestos de liderazgo; sin embargo, y aun cuando han demostrado con creces sus habilidades para conducir equipos de trabajo, en las gerencias y los cargos superiores la mayoría de los puestos siguen ocupados por varones y, lo que resulta más incomprensible aún, la mujer continúa en desventaja en materia de ingresos.
Para que el lector pueda verlo con mayor claridad, en los apartados que siguen proporcionaré algunas cifras. Teniendo en cuenta que los datos cuantitativos terminan siendo abrumadores y difíciles de retener, utilizaré solo los que considero necesarios para que se pueda visualizar que en el siglo XXI hay varias zonas, incluidos los países avanzados, en los que la mujer continúa en desventaja, tanto para acceder a puestos gerenciales como en materia de ingresos.
Comenzaré por un informe que, si bien data de 2014, contiene datos recabados por la firma Mercer a nivel casi planetario (en 28 países y entre 1.700.000 empleados de ambos sexos)4.
Las siguientes son las principales conclusiones:
• […] “uno de los factores más significativos que limitan el potencial de crecimiento es la menor participación de las mujeres, con una tasa de empleo por debajo de las tasas masculinas en todos los tramos de edad y en todo el mundo, además de subsistir significativas diferencias salariales y de pensiones entre hombres y mujeres, incluso en zonas desarrolladas como Europa y Estados Unidos”.
• […] “la eliminación de este desequilibrio podría suponer un aumento del PBI de estos países en aproximadamente un 34%, pero para que esto se produzca las empresas necesitan un programa multidisciplinar que apoye a las mujeres”.
Las negritas en las palabras del párrafo anterior no son casuales, y esto no es una apología del feminismo con el que, por otra parte, tengo discrepancias (ver recuadro).
| Los nuevos paradigmas superan la desaparición del machismo, dado que promueven la retribución y el reconocimiento por los logros, independientemente del género. |
Es, simplemente, apoyar a las mujeres para que puedan quitar del camino las piedras que les impiden obtener lo que merecen.
Lamentablemente, falta bastante camino por recorrer. Por ejemplo, en los países que integran la muestra Mercer se observa que ellas representan el 41% de la fuerza de trabajo a nivel mundial, pero solo el 19% accede a niveles directivos-ejecutivos.
En caso de que, como bien proponen los autores de este informe, cambien los enfoques actuales y se le dé a la mujer el lugar que merece por sus habilidades harto demostradas, el crecimiento futuro sería el que se proyecta en el gráfico de la página siguiente.
Ahora vayamos hacia lo positivo que, por cierto, hay que destacar: cotejando esta realidad con la que se vivía hace cien años hemos avanzado mucho. En aquel entonces (segunda década del siglo XX) comenzaba la Primera Guerra Mundial y, como ya dije, al poco tiempo se produjo lo que podríamos denominar la primera gran ola de inclusión de la mujer en el mundo del trabajo organizacional.

Datos: Mercer, When Women Thrive, Business Thrive Research, 2014. https://www.mercer.com/content/dam/mmc-web/Files/Gender-Diversity-When-women-thrive-businesses-thrive-Mercer.pdf
Si bien la industria textil había sido pionera en promover una amplia participación femenina en los talleres, al estallar la guerra muchas mujeres se vieron obligadas a trabajar en lugares impensados, ya sea para mantener a su familia o porque eran llamadas por el gobierno debido a que los hombres estaban en el frente.
Esto permitió tomar conciencia no solo de la capacidad de la mujer, sino también de su versatilidad en el mundo del trabajo, ya que muchas salieron de sus casas para incorporarse como obreras en fábricas de todo tipo, incluidas las de armas, cargaron y trasladaron carretillas con carbón, y manejaron camiones cuando era necesario. En algunos sectores, como el comercio, el número de mujeres ocupadas se multiplicó por dos durante la guerra.
Otro de los indicadores más llamativos de la época procede de los bancos ingleses, que de ocupar cerca de 10.000 mujeres pasaron a contar con 65.000.
Lamentablemente, esta interesante y efectiva participación femenina en el mercado laboral fue desalentada al finalizar la contienda y muchas quedaron desempleadas, ya sea porque los hombres que volvieron reclamaron su lugar o porque (algunos años después) los varones que habían sido niños durante la guerra se ocuparon de desplazarlas.
Sin embargo, y esto es lo más importante: así como la guerra cambió sus vidas, también las cambió a ellas; muchas lograron conservar su trabajo a pesar de la persecución masculina y la gran desigualdad salarial. Otras comenzaron a luchar encarnizadamente por sus derechos.
| EL TALENTO FEMENINO CUENTA CON ALIADOS INTERNACIONALES… E INCONDICIONALESEntre las organizaciones internacionales que apoyan a la mujer en su lucha por la igualdad de oportunidades en lo relacionado con la remuneración y el acceso a cargos de alto nivel se encuentra la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que pertenece a las Naciones Unidas.En marzo de 2015, sus informes revelan que, si bien las mujeres que trabajan están en una posición mejor que 20 años atrás, el progreso no ha satisfecho las expectativas debido, entre otros, a indicadores como los siguientes:En los Consejos de Administración de las empresas relevadas por la OIT, solo el 19% de los puestos son ocupados por mujeres.Solo el 5% por ciento de los directores ejecutivos de las empresas más fuertes del mundo son mujeres.Aún persiste la brecha salarial de género. Las mujeres ganan, en promedio, el 77% de lo que ganan los hombres (datos a nivel mundial). En América Latina, este porcentaje oscila entre el 64% y el 90%.La brecha salarial se ensancha por la maternidad: con frecuencia, las mujeres sin hijos ganan más. |
Las que tuvieron la suerte de convivir con hombres de mente abierta pudieron demostrar los grandes beneficios de contar con dos ingresos en el hogar, mejorando la calidad de vida de la familia (en términos económicos) y el acceso a mejores servicios de salud y educación para sus hijos.
A mediados de 2014, esto es, un siglo después del año de inicio de aquella contienda, aproximadamente el 41% de la fuerza laboral en el mundo estaba representada por mujeres (hablando siempre en promedio, ya que hay países donde este porcentaje es mucho menor, y otros donde es mucho mayor).
Sin embargo, y coincidiendo con la investigación de Mercer, la Organización Internacional del Trabajo da cuenta de que falta mucho camino por recorrer debido a que la participación de la mujer en el extremo superior, es decir, en la línea jerárquica de las organizaciones grandes, sigue siendo muy baja.
En lo que tiene que ver con los microemprendimientos y las empresas pequeñas, se calcula que el número de mujeres que las dirigen es de aproximadamente el 30%. Es importante tener en cuenta que en la mayoría de los casos han sido sus mentoras y fundadoras (los datos se recabaron en 80 de los 108 países miembros de la OIT).
| Los informes del Banco Mundial destacan el papel clave de la mujer en la disminución de la pobreza y la desigualdad.Se calcula que su participación contribuyó a reducir en un 30% la pobreza extrema y un 28% la desigualdad en la última década. |
Por último, cabe destacar que los porcentajes que he citado hasta aquí tienen variaciones y diferentes matices según los países y regiones. Por ejemplo, en el mundo desarrollado la mujer goza de una libertad dentro del mercado laboral que no existe en aquellos con altos índices de desempleo y tampoco donde los condicionamientos culturales y religiosos las relegan al hogar y al cuidado de los hijos.
No obstante, se observan cambios muy alentadores. Por ejemplo, según el informe del año 2010 de la OIT, la tasa de empleo femenino en Oriente Medio, África, América Latina y el Caribe registró un aumento significativo.
Afortunadamente, cada día son más las que se suman a la conquista de espacios donde puedan desarrollarse y aportar su potencial, y lo hacen sin descuidar sus obligaciones familiares, otro motivo por el cual, lo admito, siento una enorme admiración por la mujer, esto es, por su determinación, por su capacidad para definir prioridades, tomar decisiones y hacer “bien” infinidad de cosas a la vez.
Sin duda, ha venido al mundo con una plataforma imposible de imitar y que en esta obra estudiaremos en profundidad: su cerebro.
Mujeres admirables: Malala Yousafzai
Malala se hizo conocida mundialmente en 2014 cuando, teniendo solo diecisiete años, recibió el Premio Nobel de la Paz por su lucha por el derecho de los niños a la educación. De origen pakistaní, se convirtió en una reconocida activista por los derechos de las mujeres en el valle del río Swat, luchando nada menos que contra el régimen talibán, que había prohibido la asistencia de las niñas a la escuela.
Uno de sus datos biográficos más sorprendentes se remonta a 2009, cuando, con solo doce años, ya escribía en un blog para la bbc amparándose en el seudónimo de Gul Makai. A través de ese medio denunciaba las atrocidades sufridas bajo el régimen talibán, que ocupó militarmente el valle del río Swat matando a muchos de sus habitantes, volando escuelas y prohibiendo la educación de las niñas.
Su voluntad inquebrantable en la lucha por sus ideales se manifestó en una valentía fuera de lo común: sobrevivió a un ataque feroz contra un autobús en el que viajaba, resistió las amenazas de muerte hacia ella y su padre emitidas por los talibanes, y superó heridas físicas con un tratamiento muy complejo (tuvieron que implantarle una placa de titanio en el cráneo y colocarle un dispositivo auditivo en el oído izquierdo).
El cerebro femenino en acción
Malala Yousafzai

Nació el 12 de julio de 1997 en Mingora, Pakistán.
La lucha por la educación igualitaria ha sido y es el motor más visible de su vida desde que era una nena.
En 2014 recibió el Premio Nobel de la Paz junto al hindú Kailash Satyarthi, por su inquebrantable lucha por los derechos de los niños y niñas a la educación.
En 2013 fue considerada una de las personalidades más influyentes del mundo.
Malala fue recibida por el presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, y obtuvo la ciudadanía honoraria otorgada por el Gobierno de Canadá. La University of King’s College de Halifax (Nueva Escocia) la honró con el doctorado Honoris Causa, Suecia le entregó el Premio de los Niños del Mundo, y recibió el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que otorga el Parlamento Europeo (entre otros reconocimientos internacionales de enorme importancia).
En 2015, Naciones Unidas exigió, en su nombre, que todos los niños del mundo estuvieran escolarizados a finales de 2015.
Malala obtuvo también el Premio Simone de Beauvoir (2013), el Premio unicef de España por su defensa del derecho de las niñas a la educación, el Premio de la Paz Internacional Tipperary (2013), el Premio Embajador de Conciencia por Amnistía Internacional (2013), el Premio Internacional Infantil de la Paz, Holanda (2013) y el Premio Peter Gomes de la Universidad de Harvard 2013, entre muchos otros.
1. Finlandia aprobó el sufragio y el derecho de presentarse a elecciones sin distinción de género en 1906.
2. https://www.forbes.com/lists/power-women/#1bbb07ee5a95
3. El ranking Forbes sobre las 100 mujeres más poderosas e influyentes del mundo ubicó a Angela Merkel en el primer puesto durante siete años consecutivos.
4. https://communityofinsurance.es/2015/06/14/cuando-las-mujeres-prosperan-las-empresas-prosperan-investigacion-global-de-mercer-sobre-la-diversidad-de-genero/
Capítulo 2
El punto de partida
Iguales… pero diferentes
Hace unos años, leí un artículo muy interesante sobre la revolución opt-out5 en The New York Times Magazine. Al dialogar con la periodista Lisa Belkin sobre las diferencias de géneros, una de las entrevistadas hizo una muy buena síntesis: ‘’It’s all in the fMRI” (todo está en la IRMf)6.
Esta sigla alude a la resonancia magnética funcional por imágenes, una técnica que permite observar qué zonas se activan en el cerebro ante cada estímulo mientras este trabaja, y es muy utilizada para investigar las similitudes y diferencias entre hombres y mujeres a nivel neuronal.
Por ejemplo, la neuroimagen de la gráfica siguiente fue obtenida durante una investigación de la Universidad de Basilea, Suiza, que llegó a la conclusión de que las mujeres tienen un procesamiento distinto de las emociones en comparación con los hombres.
En términos de los autores de este trabajo:
• La excitación emocional generalmente aumenta la formación de la memoria episódica.7
• La amplia evidencia indica que las mujeres superan a los hombres en memoria episódica.
• Las mujeres evalúan los estímulos emocionales como más excitantes que los hombres.
• Las mujeres evalúan en particular las imágenes negativas y positivas, pero no neutras, como emocionalmente más excitantes en comparación con los hombres.8
Hombres y mujeres procesan la información emocional en forma diferente

Fuente: https://www.jneurosci.org/content/35/3/920
Imagen: Universidad de Basilea.
En principio esto no parece nada nuevo, de hecho, es sabido que ambos sexos tenemos mundos emocionales distintos. Lo interesante es que ahora podemos leer cómo se manifiesta este fenómeno en el cerebro.
Por ejemplo, Paul y Tania tienen en común un cerebro dividido en cuatro lóbulos y, dentro de estos, las mismas estructuras: el hipocampo, la amígdala, el tálamo y el hipotálamo, entre otras que irás conociendo a lo largo de esta obra.
Ahora bien, si Paul se pregunta cómo puede ser que Tania le reproche algo que ocurrió hace cinco años, y que él había olvidado por completo, puede hallar la respuesta interiorizándose sobre los hallazgos de investigaciones como la de la citada universidad suiza y otras que llegaron a idénticas conclusiones: la memoria emocional de la mujer es significativamente superior a la del hombre.
Estos conocimientos son muy útiles para cualquier profesional que se dedique a la terapia de pareja y tienen grandes aplicaciones en otros campos.
Por ejemplo, en las organizaciones los utilizamos para correlacionar el trabajo de las áreas cerebrales con los marcadores somáticos, la toma de decisiones, la creatividad, la conducción de equipos y la conducta (entre otras variables).
| Los cerebros de hombres y mujeres son muy parecidos y, a la vez, muy distintos.Por ejemplo, los recuerdos de contenido emocional se fijan con mayor facilidad en la memoria de ambos géneros; sin embargo, la mujer supera al hombre dado que experimenta con más intensidad las emociones. |
En el área comercial, el universo femenino y la emocionalidad son ampliamente estudiados dado que los clientes, particularmente las mujeres, eligen productos y servicios por la experiencia que significa su consumo. Cuanto mayor sea la impronta emocional, mayor será el nivel de recordación y fidelidad a una marca.
Estas miradas en el interior del cerebro también permiten desarrollar técnicas de neuroaprendizaje y neurocapacitación que superan a las existentes dado que hombres y mujeres aprenden de manera diferente y resuelven problemas de manera diferente.
Por ejemplo, si a una secretaria y a un secretario los conectan a un magnetoencefalógrafo mientras resuelven el mismo acertijo y llegan al mismo resultado, las neuroimágenes seguramente van a mostrar que siguieron caminos distintos.
Estos avances en la investigación sobre el funcionamiento del cerebro se verán potenciados en el corto plazo, ya que existe un campo muy interesante de investigaciones focalizadas en desentrañar sus misterios.
Entre las más importantes, se encuentran las estadounidenses (cuyo principal mentor ha sido el presidente Barak Obama) y el Proyecto Cerebro Humano (HBP) de la Comisión Europea.
• La magnetoencefalografía es una de las técnicas más prometedoras para conocer las diferencias morfológicas y funcionales de los cerebros femenino y masculino, entre otras razones, porque tiene capacidad para trabajar en tiempo real.Tal como puedes observar en la imagen, mientras la participante trabaja en un ordenador, el equipo (que en el futuro no será más grande que un secador de cabello) va estudiando su cerebro. |
Si bien están orientadas a descubrir tratamientos para enfermedades de tipo neurológico, estas investigaciones también contribuyen a que día a día sepamos más sobre las diferencias neurofisiológicas entre el cerebro masculino y femenino que predisponen tanto al hombre como a la mujer para procesar la información de una forma determinada y, posteriormente, decidir y actuar en consecuencia.
En función de mi experiencia, no creo que falten muchos años para que la observación cerebral se convierta en una práctica de costumbre en uno de los ámbitos en los que trabajé toda mi vida: el de las organizaciones.
Por ejemplo, una multinacional que necesite un líder para una subsidiaria en un país con serios problemas económico-sociales puede introducir a los postulantes en un equipo y analizar cómo reacciona su cerebro ante imágenes impactantes, como puede ser una revuelta originada por un conflicto gremial de corte violento.
Sin duda alguna, el cerebro del hombre se iluminará de forma diferente al de la mujer, y lo mismo sucederá si, ante el mismo hecho, ambos géneros deben resolver un mismo problema y tomar una decisión.
¿De qué sexo será la persona elegida? No lo sabemos. Si bien los parámetros universales nos llevarían a inferir que en un contexto así puede funcionar mejor un hombre, el mundo está repleto de ejemplos de mujeres que han sido y son sumamente efectivas en ámbitos más difíciles que el descripto.
Sentirse hombre o sentirse mujer: el punto de partida
Hablar de diferencias de géneros y, más específicamente, de las cualidades diferenciales de la mujer –en las que también tienen una importante influencia los cuadros hormonales– exige que nos remontemos a la etapa de gestación, donde ambos sexos comienzan a configurarse como tales.
| Las capacidades intelectuales y emocionales son independientes del género y de la identidad sexual. |
Para introducirnos en el tema, lo primero que necesitamos tener presente es que sentirse hombre o sentirse mujer no siempre coincide con el sexo biológico.
En esta obra me referiré a personas heterosexuales, es decir (y valga la redundancia), a aquellas que siendo físicamente mujeres se sienten mujeres, y a aquellos que siendo físicamente hombres se sienten hombres.
Ello no implica ningún tipo de discriminación dado que, lo destaco:
El alto desempeño no tiene que ver con las preferencias sexuales, sino con las capacidades de las personas.
Mis lectores y, sobre todo, los participantes de mis seminarios, saben que considero un verdadero anacronismo (por no hablar de prejuicios absurdos) la importancia que algunos reductos de la sociedad le siguen dando a la orientación sexual.
| Ha habido momentos en que ser gay me ha resultado duro e incómodo, pero también me ha dado confianza en mí mismo, en seguir mi propio camino y levantarme frente a la adversidad y la intolerancia.Además, me ha dado piel de rinoceronte, lo que viene muy bien en el momento en que te conviertes en el consejero delegado de Apple.Timothy D. CookDirector ejecutivo de Apple Inc. en 2015. |
En la práctica, la efectividad profesional de personas que se han definido públicamente como gays no es superior ni inferior a la de cualquier otro colectivo.
Por ejemplo, en 2015, cuando comencé a profundizar en este tema, circuló por todos los portales del mundo la siguiente frase: “Estoy orgulloso de ser gay”, que pertenecía nada menos que a Tim Cook, CEO de Apple, una de las empresas más exitosas del mundo. En el mismo año, alguien que había llegado nada menos que a ser presidente de un país (Colombia), César Gaviria Trujillo, comunicó a través de su sitio de internet su condición de homosexual.
| • Los últimos descubrimientos científicos coinciden en que la orientación sexual comienza a definirse en la etapa fetal, por lo tanto, tiene un origen biológico.La mayoría de los especialistas sostienen que las diferencias genéticas hacen que los niveles hormonales durante la gestación sean diferentes, o bien, que el cerebro del niño o la niña que vendrán a este mundo reaccione en forma diferente ante la influencia hormonal.Por ejemplo, una investigación publicada en Science (1993;261:323), en la que participaron 114 familias, señala que existe un componente genético que predispone a la homosexualidad y que posiblemente sea este el que orienta la impregnación hormonal en el cerebro. |
¿Qué necesidad hay de hablar sobre este tema –pensé–, dado que a la hora de elegir un buen líder lo que toda empresa analiza son sus antecedentes, su formación y sus habilidades? Sin embargo, al leer con mayor profundidad las declaraciones de Cook lo comprendí y encontré otro ejemplo extraordinario de resiliencia: él afirma que, gracias a pertenecer a una minoría (se calcula que alrededor del 5,5% de la población estadounidense es homosexual)9, sabe mejor lo que significa ser parte de ella y que eso, además de convertirlo en una persona “más empática”, lo ha ayudado a vivir “una vida más completa”.10
El cerebro femenino en acción
Jane Addams
(1860-1935)

Estadounidense.
Premio Nobel de la Paz en 1931.
Socióloga y con grandes habilidades para el liderazgo, luchó en contra de las guerras y por los derechos de las mujeres (incluyendo el sufragio) durante toda su vida.
En 1889 fundó una de las primeras casas de acogida de inmigrantes en los Estados Unidos, y en 1915, la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad.
Vivió públicamente y con naturalidad su relación de pareja con otra mujer, Mary Rozet Smith, con quien convivió durante más de treinta años.
Queda claro, y este no es el único caso, que muchas personas con condiciones para distintas actividades han logrado desplegar su potencial debido a circunstancias especiales, como las de Cook y las que veremos al finalizar cada capítulo, donde sintetizo la vida de un conjunto de mujeres que he seleccionado como admirables y a quienes les dedico esta obra.
En el ámbito de las ciencias, la neurobiología de la identidad sexual es un tema muy complejo, ha corrido y sigue corriendo mucha tinta.
Por ejemplo, en 2014 la Universidad Médica de Viena comunicó que, según sus investigaciones, la transexualidad tiene su correlato en el cerebro debido a que los hombres y las mujeres tienen ciertas microestructuras de conexiones neuronales diferenciadas y que, en el caso de los transexuales, esas microestructuras se sitúan en una posición intermedia entre ambos sexos. 11
En lo que respecta a la homosexualidad, una exhaustiva investigación sueca (Instituto Karolinska, Estocolmo) que escaneó el cerebro de 90 personas, halló que los hombres homosexuales y las mujeres heterosexuales tienen los dos hemisferios cerebrales del mismo tamaño, mientras que los hombres heterosexuales y las mujeres homosexuales tienen más grande el hemisferio derecho, es decir, que algunos atributos físicos del cerebro homosexual se asemejan a los del sexo opuesto12.
En las neuroimágenes también se observó que la conectividad de la amígdala (una estructura crucial en la vida emocional) de las lesbianas se asemejaba a la de los hombres heterosexuales y, a su vez, que el cerebro de los hombres homosexuales se asemejaba al de las mujeres heterosexuales.
Por su parte, uno de los pioneros en estudiar el tema, el neurocientífico Simon LeVay, autor del libro The Sexual Brain, identificó diferencias en la estructura del cerebro de hombres homosexuales con relación a los heterosexuales adultos13.
En líneas generales, la idea de que la orientación sexual comienza durante el desarrollo fetal es ampliamente compartida.
Una de las teorías que la aborda, cuyo nombre te apunto por si deseas investigarlo, se denomina Pre-natal hormonal hypothesis (balance hormonal antes del nacimiento). Si bien está clara la influencia de las hormonas en la diversidad sexual, no se sabe por qué se producen estas diferencias, aunque la mayoría apunta a los genes, por lo tanto, tienen un sustrato biológico.
La diferenciación
El sexo que tendrá una persona comienza a aparecer en el ámbito intrauterino en la octava semana de gestación, debido a la acción de las hormonas sexuales (testosterona en los varones y estrógenos en las mujeres). Antes, los embriones son prácticamente iguales.
| La diferenciación sexual primaria se produce durante el desarrollo embrionario por la acción de los genes XX (mujer) y XY (hombres). |
Normalmente se distingue entre diferenciación sexual primaria (genética, cromosómica), y diferenciación sexual secundaria (que corresponde al desarrollo genital)14.
Las células tienen 46 cromosomas. 44 son iguales en ambos sexos, se agrupan en 22 parejas de autosomas. La otra pareja son los cromosomas sexuales; XX para la mujer y XY para el hombre. Esta pareja es la que determina el sexo.
El cromosoma Y (masculino) es más pequeño y contiene muchos menos genes que el X (femenino).
Esta diferencia no tendrá relación alguna con la inteligencia, sino con la forma de percibir, pensar, razonar, sentir y actuar.
La conformación de las características masculinas está determinada por un gen que es exclusivo del cromosoma Y, que orgánicamente genera la transformación de las gónadas del embrión en testículos. Si este cromosoma no está presente, el ser humano que vendrá a este mundo se irá configurando como femenino, dado que se irán desarrollando los ovarios.
El “interruptor macho”
Lo que se conoce como “interruptor macho” es un gen, denominado SRY, que se ocupa de enviar el mensaje que dispara la formación de los testículos y otras características biológicas masculinas. El embrión XX no contiene este gen, por lo tanto, sin este interruptor la persona que vendrá a este mundo será una niña15.
Antes de que aparezca el sry, los embriones masculinos y femeninos son prácticamente iguales, y es precisamente este gen el que inicia la diferenciación sexual primaria o gonadal.
En opinión de uno de los mejores especialistas en el tema, el profesor Hugo Liaño:
La naturaleza tiende espontáneamente a producir hembras, pues hay experimentos que así lo han demostrado […] Está claro, por tanto, que la condición sexual básica del humano es femenina, de modo que la masculinidad es un esfuerzo que la naturaleza hace usando las hormonas andrógenas, sobre todo la testosterona, para cincelar un ser con hechos diferenciados del más primario o femenino.16.
Sorprendente ¿verdad? Admito que cuando comencé mi primera carrera universitaria, y leía todo lo que estaba a mi alcance sobre el cerebro, me quedé anonadado cuando me hablaron sobre esta condición sexual básica con la que venimos a este mundo; de hecho, la genética es un campo de estudios verdaderamente apasionante.
Sin embargo, y aun cuando las evidencias científicas son indiscutibles, la denominada “ideología de género” afirma que las diferencias entre el varón y la mujer no tiene que ver con hechos naturales que determinen el sexo, sino más bien con pautas socioculturales, por lo tanto, cada ser humano es libre de elegir el género al cual pertenecer.
El cerebro femenino en acción
Dolores Ibárruri Gómez
(1895-1989)

Política española conocida como “La Pasionaria”.
Ocupó el cargo de diputada en dos oportunidades, la segunda, cuando tenía 82 años.
Hija de mineros, apasionada por la lectura y con gran habilidad para la oratoria, fue una figura relevante durante la guerra civil española, en la que luchó por las causas republicanas.
Madre de seis hijos, entre ellos, trillizos, fue encarcelada varias veces por su militancia política y su lucha incansable por los derechos de las mujeres.
| Las hormonas que determinan los caracteres sexuales femeninos se llaman estrógenos; las que determinan los masculinos se llaman andrógenos (la principal es la testosterona).Los organismos de hombres y mujeres generan los dos tipos de hormonas; lo que marca la diferencia es la proporción que se encuentra en cada sexo. |
Coincido en todo lo relacionado con la “libertad”. Libertad para vivir, libertad para sentir, libertad para amar. Lo que no se puede negar, aun cuando las influencias socioculturales son indiscutibles, es que al sexo de una persona lo determina la naturaleza, no la sociedad.
En términos de una experta en el tema, Louann Brizendine (que citaré varias veces en esta obra), no existe un cerebro unisex:
Si en nombre de la corrección política intentamos refutar la influencia de la biología en el cerebro, comenzaremos a combatir nuestra propia naturaleza.17
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Primeros pasosLa gran ola de inclusión de la mujer en el mundo del trabajo organizacional, que tuvo su correlato en cambios socioculturales sin precedentes, se produjo al comenzar la Primera Guerra Mundial.Debido al reclutamiento de la población masculina para ir al frente (unos 65 millones de soldados en total), muchas comenzaron a asumir responsabilidades que eran impensadas años atrás, cuando parecían estar destinadas solo al cuidado de los hijos y las tareas domésticas.Las cifras en la Europa de aquel entonces son impactantes:Aproximadamente el 40% de la producción (en los países participantes) estaba a cargo de mujeres.En el sector bancario europeo, el número de puestos ocupados por mujeres se multiplicó por 6,5, pasando de 9.500 puestos a aproximadamente 62.000.En 1916, casi todos los tranvías, las ambulancias y los camiones urbanos eran conducidos por mujeres.En el comercio, la participación femenina se multiplicó por dos: pasó de medio millón a un millón.En las fábricas de armas, cerca del 40% de la plantilla estaba integrada por mujeres.En Gran Bretaña el número de mujeres que trabajaban en las fábricas de metales se multiplicó por tres: pasó de 180.000 a aproximadamente 600.000.En los centros de salud, el 90% del personal estaba constituido por mujeres.En las compañías telefónicas, la mayor parte de los puestos estaban ocupados por mujeres.
• La magnetoencefalografía es una de las técnicas más prometedoras para conocer las diferencias morfológicas y funcionales de los cerebros femenino y masculino, entre otras razones, porque tiene capacidad para trabajar en tiempo real.Tal como puedes observar en la imagen, mientras la participante trabaja en un ordenador, el equipo (que en el futuro no será más grande que un secador de cabello) va estudiando su cerebro.