Читать книгу: «Luces y sombras»

Шрифт:



GRUPOS DE INVESTIGACIÓN

Gestión Contable, Financiera y Tributaria [GECOFIT]

Investigación en Contabilidad y Organizaciones [GICOR]

Teoría Contable



657.072

U58

Luces y sombras en los informes contables sobre ambiente y cultura /

Medellín : Ediciones UNAULA, 2020.

190 páginas (Serie Libro Resultado de Investigación)

ISBN : 978-958-5495-52-4

I. 1. Contabilidad - Colombia, 2. Contabilidad - Investigación científica, 3. Contabilidad - Metodología, 4. Información contable - Colombia, 5. Contabilidad - Estudios de casos - Colombia, 6. Contabilidad - Procesamiento de datos - Colombia, 7. Informes contables - Colombia, 8. Contabilidad pública - Colombia, 9. Estados contables - Informes - Medellín (Antioquia, Colombia), 10. Estados contables - Informes - Salento (Quindío, Colombia), 11. Estados contables - Informes - Roldanillo (Valle del Cauca, Colombia), 12. Instituciones públicas - Informes y balances, 13. Medio ambiente - Informes contables, 14. Cultura - Informes contables

II. 1. Universidad Autónoma Latinoamericana (UNAULA). Grupo de Investigación en Contabilidad y Organizaciones (GICOR)

Serie Libro Resultado de Investigación

El texto es resultado de las investigaciones realizadas por Grupo de Investigación en Contabilidad y Organizaciones [GICOR] de la Universidad Autónoma Latinoamericana - UNAULA 28-000006. Consolidación de las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente en lo referente a rendición de cuentas en casos de estudio de entidades de interés público de Salento, Quindío, Roldanillo, Valle del Cauca, y Medellín, Antioquia. Convocatoria: 01 de 2018

Gestión Contable, Financiera y Tributaria [GECOFIT] de la Universidad La Gran Colombia, Armenia. Consolidación de las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente en lo referente a rendición de cuentas en casos de estudio de entidades de interés público de Salento, Quindío, Roldanillo, Valle del Cauca y Medellín, Antioquia. Convenio específico de cooperación en investigación n.° 007 de 2019, proyecto con número interno 346.

Grupo de Investigación Teoría Contable de la Universidad de Manizales. Proyecto: Consolidación de las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente en lo referente a rendición de cuentas en casos de estudio de entidades de interés público de Salento, Quindío, Roldanillo, Valle del Cauca y Medellín, Antioquia. OTRO SÍ n. n.° 1. Convenio específico de Cooperación en Investigación n.° 007 de 2019

Ediciones UNAULA

Marca registrada del Fondo Editorial UNAULA

LUCES Y SOMBRAS EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE Y CULTURA

Abraham Felipe Gallego Jiménez et al.

© Universidad Autónoma Latinoamericana – UNAULA

Primera edición: diciembre de 2020

ISBN: 978-958-5495-52-4

Hechos todos los depósitos que exige la Ley

Edición:

FONDO EDITORIAL UNAULA

Corrección:

ANA AGUDELO DE MARÍN

Fotografías:

DANIELA VÁSQUEZ ARBOLEDA (MEDELLÍN)

JUAN DAVID RÍOS SÁNCHEZ (MEDELLÍN)

CRISTIAN CARDONA SALAZAR (ROLDANILLO)

DARWIN JOHAN HENAO LADINO (SALENTO)

Diagramación e impresión:

EDITORIAL ARTES Y LETRAS S.A.S.

Universidad Autónoma Latinoamericana

Cra. 55 No. 49-51 Medellín - Colombia

Pbx: [57+4] 511 2199

www.unaula.edu.co

Diseño epub: Hipertexto – Netizen Digital Solutions

“El pensamiento busca reconstituirse. Y para ello tiene que desmitificar el ideal del progreso y atreverse a mirar atrás, a volcar el pensamiento sobre lo ya pensado para recuperar la vocación de pensar” (Ángel Maya, 2002)

CONTENIDO

PRÓLOGO

PRESENTACIÓN

CAPÍTULO 1. DESTELLOS EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE Y CULTURA

Introducción

Metodología

Desarrollo

El concepto de cultura

Relación sociedad y ambiente

Aproximación a la relación cultura y contabilidad

La relación de la contabilidad y el ambiente

La divulgación de información organizacional social y ambiental

Discusión: estudio de caso de tres municipios en Colombia

Conclusiones

Referencias

CAPÍTULO 2. CONTRALUZ EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE Y CULTURA. ESTUDIO DE CASO ROLDANILLO, VALLE DEL CAUCA

Introducción

Metodología

Resultados

Informes sobre cultura en Roldanillo

Reportes sobre ambiente en Roldanillo

Discusión de resultados

Conclusiones

A manera de provocación

Bibliografía

CAPÍTULO 3. CONTRASTE EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE. ESTUDIO DE CASO EN SALENTO (QUINDÍO)

Introducción

Metodología

Resultados

Sección 1: Descripción del territorio de Salento y los actores políticos objeto de estudio

Sección 2: Descripción de los reportes ambientales emitidos por los organismos institucionales relacionados con el cultivo de pino y eucalipto

Sección 3: Identificación de las necesidades de información requeridas por algunos colectivos sociales relacionados con el cultivo de pino y eucalipto

Discusión de resultados

Conclusiones

Referencias bibliográficas

CAPÍTULO 4. CLAROSCURO EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE Y CULTURA. ESTUDIO DE CASO MEDELLÍN, ANTIOQUIA

Introducción

Metodología

Resultados. Los informes sobre cultura en Medellín

Otras formas de comunicación de cultura en la ciudad

La rendición de cuentas a partir de informes ambientales

Discusión de resultados

Conclusiones

Ejemplificación de la forma de comunicar la realidad cultural mediante la contabilidad

Bibliografía

CAPÍTULO 5. UNA PROPUESTA EN BLANCO Y NEGRO PARA ELABORACIÓN DE INFORMES CONTABLES SOBRE AMBIENTE Y CULTURA

Introducción

Metodología

Resultados

Informe del patrimonio cultural y ambiental común

Bibliografía

CONSIDERACIONES FINALES

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

NOTAS AL PIE

PRÓLOGO

He aceptado el grato encargo de presentar el libro Luces y sombras en los informes contables sobre ambiente y cultura, escrito por los distinguidos colegas.

La lectura de los textos contenidos en este libro ha sido un ejercicio que me ha llenado el espíritu de esperanza en el futuro disciplinar contable y su deber frente a la sociedad y a la naturaleza, pues las juiciosas reflexiones y las retadoras perspectivas que proponen, como alternativas de desarrollo investigativo y de ejercicio profesional, permiten otear un panorama de compromiso con los colectivos sociales en la búsqueda de escenarios de equilibrio y sustentabilidad en los ámbitos ambientales y socio-culturales.

La sociedad humana, en general, atraviesa desde hace más de medio siglo por una etapa de franco y continuo deterioro en sus condiciones de vida, producto del trato irresponsable que se la ha dado a la Tierra, la casa común. El criterio, hasta ahora dominante, de concebir a la naturaleza como un recurso inacabable, resistente al uso y al abuso, nos ha llevado a un estado de crisis de tal magnitud, que su solución es casi imposible, pues el tiempo para encontrarla, asumirla y aplicarla, se está acabando.

¿Cómo fue que llegamos en el mundo a esta situación tan crítica? Creo que para responder esta pregunta hay que retroceder un buen tiempo en la historia de la humanidad, aproximadamente medio milenio, cuando comienza el modelo económico capitalista a dar sus primeros pasos, como alternativa de reemplazo, en Europa, de la estructura feudalista de organización social y productiva. De forma concomitante, se produjeron hechos sin precedentes que afectaron otros territorios del orbe. A grandes saltos, intentaré poner de presente los hitos más importantes, para explicar este devenir humano que actualmente nos llena de incertidumbre y pesimismo, como anuncio del desastre total.

Con el denominado Renacimiento, como alegoría a la salida de una etapa de oscuridad, el volver a nacer, luego de mil años de dominio de un pensamiento retrógrado y fanático, que tiranizó a buena parte del mundo, parecía que vientos de libertad soplaban sobre la población europea, para liberarla de las cadenas de la opresión religiosa. Fueron los mismos religiosos quienes desde los monasterios comenzaron a construir los primeros hitos del renacer de la curiosidad y del conocimiento.

A la par, una nueva visión de los procesos productivos y de comercio estaba germinando en esas tierras, con Venecia, Génova y Pisa como punta de lanza de los reinos más avanzados, cuyas actividades de intercambio, a través de las rutas marítimas y terrestres, estaban transformando el mundo. Esta dinámica va de la mano del surgimiento de una nueva clase social, que va reemplazando al señor feudal, sostenido por los siervos; es la burguesía, denominada así, porque ya no reside en los castillos señoriales, sino en los burgos o villas, y constituye el motor de las nuevas formas productivas y de las actividades económicas y financieras. La nueva dinámica se va conociendo como capitalismo.

Así se van formulando otras maneras de gestionar los negocios y de dar cuenta de estos. El conocimiento, que durante la época medieval se había mantenido en los monasterios, guardianes de valiosas bibliotecas, comienza a salir a la luz.

Las teorías astrofísicas, la alquimia transformada en la química, las matemáticas y la lógica, surgen iluminando las mentes e impulsando los procesos investigativos y de conocimiento, obstaculizados durante tantos siglos de temor y represión a cualquier pensamiento que no fuera una loa a las doctrinas católicas dominantes formuladas desde el Vaticano.

De la mano de las matemáticas se perfecciona la formulación de una propuesta contable, nacida de la práctica comercial veneciana en los s. XIII-XIV, denominada “de partida doble”, que impulsa la nueva estrategia económica, que paulatinamente va permeando las diversas actividades de producción, de intercambio y de dinamismo mercantil. Esta práctica se difunde gracias a las publicaciones De las cuentas y de las escrituras del monje Lucca Paccioli (1494) y Della mercatura et del mercante perfetto del economista Benedetto Cotrugli (escrito en 1458 y publicado en 1573).

Nuevos pensamientos y teorías atrevidas, que contradecían los viejos postulados bíblicos, sobre la conformación del mundo, impulsaron a vigorosos navegantes a probar suerte y aventurarse por el mar-océano, en busca de nuevas rutas para llegar a la India, productora de las anheladas especias, ante la imposibilidad de pasar por Constantinopla, tomada por los otomanos a mediados del s. XV. A finales de este siglo, Colón arriba a Abya-Yala1 (América), creyendo que había llegado a la India.

La actividad económica europea se ve potenciada por el éxito de la empresa colonizadora, cuya acción invasora y arrolladora contra los pueblos originarios del (para los europeos) Nuevo Continente, buscaba en primer término apropiarse de las riquezas de los denominados pueblos salvajes, además de convertirlos a la religión católica, la única religión verdadera, mandato recibido por Colón y sus acompañantes, de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel. Durante los siglos XVI a XVIII, España, y en general Europa, reciben el fruto de la colonización de las ricas tierras americanas, que permite a las monarquías y clases nobles gozar de increíbles comodidades, construir fabulosos palacios y vivir a cuerpo de rey.

Como resultado de este proceso invasor, las costumbres europeas se impusieron en el “Nuevo Continente”, fruto de las estrategias de intervención, violentas y no violentas, generando una nueva cultura, a lo largo de más de tres siglos de ocupación. Cultura, que además de destructora del imaginario de los aborígenes, identificados como salvajes, también impusieron costumbres depredadoras de la naturaleza, desequilibrando la armonía con la que los habitantes de Abya-Yala, habían convivido por milenios en sus territorios comunales.

Imponer en los indígenas el sentido de propiedad de la tierra fue uno de los aspectos más extraños para los pueblos originarios, asunto que hasta nuestros días es odioso para ellos. Tal condición implicaba la introducción de una nueva forma de relación social, que generaría desde ese momento una de las causas más importantes para el desequilibrio social del denominado Nuevo Mundo. Al concebirse la tierra como propiedad privada, el dueño es legalmente reconocido como determinador absoluto del destino de su propiedad. En el caso de Colombia, los indígenas fueron desplazados a la periferia y los colonos, los nuevos propietarios, concentraron bajo sus dominios extensos territorios, que fueron pasando de generación en generación hasta los días de hoy.

El naciente capitalismo llegó con los europeos a Abya-Yala para quedarse. Sin embargo, también se adoptaron rasgos feudales de relación social, que permanecieron por siglos en estas tierras, como el esclavismo o el servilismo. Pero, sin duda las relaciones productivas capitalistas fueron desarrollándose y creciendo en la Colonia, a la saga de los progresos que se vivían en la metrópoli europea. Fruto de esta visión de explotación de los recursos de las nuevas posesiones, los colonos impusieron una actividad de expoliación de las riquezas, con el fin de garantizar los requerimientos de la Corona española. Por más de tres siglos, Europa se financió, en gran medida, con el fruto de la explotación de tales riquezas.

Así, a finales del s. XVIII y principios del s. XIX, los vientos de la Revolución Francesa permearon los idearios de independencia de estos territorios, que aparejados con los de la Revolución Industrial, conformaron nuevas condiciones de vida y de progreso social. El capitalismo va fortaleciéndose en los polos de desarrollo industrial. Europa, con Inglaterra y Alemania a la cabeza, y EE. UU. en América, marcan la pauta y se muestran como el modelo de progreso al que todos los países deben aspirar. Sin embargo, lo que no se muestra es el cómo tales países han llegado al estadio de bienestar que han alcanzado. Lo que se oculta es que el capitalismo ha generado unas relaciones de intercambio productivo absolutamente asimétrico entre los países productores de materias primas y los consumidores de éstas.

Así como en los tiempos coloniales, cuando los recursos de las colonias fluían a las metrópolis, ahora los hidrocarburos (petróleo, carbón, gas, etcétera), los metales valiosos (oro, plata, uranio, cobre, zinc, y demás), los productos agrícolas y otros bienes, fluyen a los centros capitalistas, en condiciones desventajosas para los países de origen. El neocolonialismo impera en las relaciones económicas internacionales. El capitalismo pasó de una etapa que favoreció el desarrollo interno en los países avanzados de Europa, Norteamérica y Asia, después de la revolución industrial, a otras etapas que han significado el atraso, la depredación de sus riquezas naturales y el desequilibrio ambiental.

A fines del s. XIX, se impone por primera vez, en buena parte del mundo, la versión neoclásica de la economía, cuya consecuencia fundamental fue la priorización del crecimiento del capital financiero, lo que generó una dinámica especulativa bursátil que desembocó en la gran crisis de 1929-1933. Esta circunstancia caótica vivida por muchos países, agravada por las consecuencias de dos guerras mundiales, fue parcialmente corregida, desde lo económico con la implantación del modelo proteccionista keynesiano, que produjo la denominada economía del bienestar.

En estos tiempos, a mediados del s. XX, se conforma la primera arquitectura financiera internacional, con la fundación de instituciones de cobertura mundial como el Banco Mundial (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento), el Fondo Monetario Internacional, el Acuerdo monetario de Breton Woods, entre otras. Esta estructura del manejo de los aspectos financieros internacionales, apoyada por la también recién creada Organización de Naciones Unidas, permite a los países capitalistas poderosos, entre ellos EE. UU., Gran Bretaña, Francia, gestionar el mundo económico.

La economía mundial se recupera al amparo del modelo keynesiano, fundamentalmente los países europeos, soportados por el Plan Marshall. En estos entornos de los países denominados “desarrollados” se impulsa fuertemente el consumismo, que crece aparejado con el crecimiento industrial. Se desarrollan de forma incomparable las grandes corporaciones y el mundo se va convirtiendo en la aldea global. Los países del llamado tercer mundo siguen aportando las materias primas que los desarrollados requieren para satisfacer su vida de confort. Se potencia el capital corporativo y, como consecuencia, el financiero.

Los países socialistas europeos que aparecieron a principios y mediados del s. XX, como consecuencia del alineamiento posterior a la Segunda Guerra Mundial, comienzan a decaer en sus dinámicas socioeconómicas y son absorbidos en su mayoría por la ola de crecimiento de los fuertes entornos capitalistas. Alemania del este es la primera, con la caída del Muro de Berlín en 1989, y luego, el Tratado de Belabezha, de 1991, disuelve la URSS. Como consecuencia de estos procesos socio-políticos y económicos, se termina la Guerra Fría entre EE. UU. y sus aliados, que enfrentaban a la URSS.

Durante la primera mitad del s. XX, las grandes corporaciones establecen sus estrategias a la medida de un mundo convulsionado por dos guerras mundiales, que obligaron a acomodarse más a satisfacer las demandas internas de los países, que al gran comercio global. Proceso diferente fue el desarrollado durante la segunda mitad del siglo, cuando se desarrolla en forma decidida la globalización de los mercados, con el soporte comunicacional de la naciente tecnología de la información y de la comunicación. Sin embargo, a lo largo de todo el siglo, estas poderosas empresas no interrumpieron sus actividades de explotación ventajosa de los recursos, y, como consecuencia, la depredación de los territorios explotados, en los diversos renglones de la actividad económica, por ejemplo, las empresas petroleras, las mineras o las madereras.

Todas estas actividades de las grandes transnacionales contaban con el apoyo de los gobiernos de los países expoliadores sin el conocimiento, o a veces en complicidad de los expoliados. A continuación, se reproduce un diálogo telefónico, entre el presidente de EE. UU., Franklin Delano Roosevelt y el Primer ministro de la Gran Bretaña, Winston Churchill, que parece haber ocurrido un año antes de la finalización de la II Guerra Mundial:

El agosto 8 de 1944 se firmó el Acuerdo Petrolero Angloamericano, que dividía el petróleo de Medio Oriente entre Estados Unidos y Reino Unido. Roosevelt dijo a Churchill: “El petróleo persa... es suyo. Compartiremos el petróleo de Irak y Kuwait. Respecto al de Arabia Saudita, es nuestro”. No obstante, el acuerdo no tuvo en cuenta a la gente de los países involucrados (BBC, iWonder, 2015)2.

En otras ocasiones las empresas multinacionales, EM, expertas en los tipos de contratación para la explotación de las riquezas naturales en países subdesarrollados o periféricos, contaban con el apoyo de las clases dirigentes de esos países, seguramente animados por jugosas comisiones, tal como ocurrió en el pasado reciente, por ejemplo, con el caso Odebrecht.

Los marcos institucionales y legislativos, novatos en el tratamiento de este tipo de compañías, favorecieron una activa participación de la empresa multinacional, en las economías locales. La perspectiva dependentista analizó el papel de la EM como la gran fuente de explotación de recursos naturales de los países del centro a los países de la periferia. En este mismo sentido, consideró a las burguesías anfitrionas como las que institucionalmente posibilitaban la expoliación (Dos Santos, 1973, en Torres, D., 2011)3.

Para la década de 1970, la preocupación ambiental comenzaba a aparecer en las agendas de investigación y de gestión de entidades académicas y gremiales del mundo. Tal como se menciona en la introducción de este libro, el Instituto Tecnológico de Massachusetts elaboró para el Club de Roma, en 1972, un documento titulado “Los límites del crecimiento” (Meadows et al., 1972). La conclusión del informe fue la siguiente: Si el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en la Tierra durante los próximos cien años. En 2012 se edita la última edición de Los límites del crecimiento. En esta edición los autores disponen de datos fiables en numerosas áreas (el clima y la biosfera, en particular), según los cuales ya estaríamos en los límites físicos. 2050 es el año límite; después parece que no hay retorno.

A partir de la década de 1980, el sistema económico mundial da un viraje y adopta nuevamente el modelo neoclásico de la economía, tal como había ocurrido un siglo atrás. Las características fácticas del entorno no son las mismas, pero los objetivos son similares, y tienen que ver con la dinamización de la economía que se hallaba estancada por la existencia de las barreras arancelarias y el proteccionismo. Se predica la apertura del mercado, por lo que se estimulan los tratados de libre comercio, se revisa el GATT (OMC), para América se aprueba el Acuerdo de Washington, para el sector financiero se formula el Acuerdo de Basilea, se revisan y emiten los decálogos regulatorios por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, es decir, se construye la Nueva Arquitectura Financiera Internacional, NAFI, que actualmente rige la economía mundial.

Desde los ochenta del siglo XX, el mundo dio un viraje hacia el predominio del capital financiero. El capitalismo financiarizado se instaló en las economías intervenidas por las poderosas instituciones multilaterales de las finanzas, Banco Mundial (BM) y Fondo Monetario Internacional (FMI), apoderándose de buena parte del rendimiento de las actividades productivas y de financiación, para reclamar cada vez mayor proporción de los PIB nacionales y convertirse así en el negocio más rentable que pueda imaginarse en el mundo actual, sin importar de cuál escenario nacional se trate (Álvarez et al., 2020)4.

Las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado marcaron el inicio del montaje estratégico que arrojó el actual escenario que hoy por hoy nos domina y expolia. Gobiernos de países como Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, aliados en su intencionalidad de estimular sus poderosas, pero estancadas economías, y con el propósito de ayudar a sus grandes empresas trasnacionales de la producción de bienes y servicios, llevaron a cabo planes y acciones para reordenar el mundo, mediante diversas medidas (privatización, desregulación interna, eliminación de las barreras arancelarias, estímulo a la desaparición de los regímenes socialistas-comunistas, etcétera), para construir y ampliar el libre mercado, escenario propicio para acrecentar sus tasas de ganancia y los acumulados de riqueza (Álvarez et al., 2020).

Quizás la principal estrategia para posicionar el capital financiero como punta de lanza, la constituyó el impulso de la Nueva Arquitectura Financiera Internacional, NAFI, telaraña intangible que interviene la economía de todos los países y sustrae buena parte de la riqueza producida en los procesos productivos de la economía real y los acumula en beneficio del nuevo capital, el financiarizado, alcanzando exorbitantes tasas de ganancia, mediante la intermediación financiera en los mercados bursátiles (Álvarez et al., 2020).

El resultado de toda esta actividad suprarregulacionista y concentradora de riqueza, ha sido múltiple y complejo.

De una parte, se han producido diversas crisis, a saber: la de finales de los noventa, caracterizada por la contabilidad creativa de grandes corporaciones, lo que afectó a los mercados bursátiles, llevando a la quiebra a grandes compañías como World Com, Enron, Tyco, Global Crossing, Parmalat, entre otras, y que arrastró a la auditora Arthur Andersen; la de 2008-2009, denominada de las “hipotecas sub-prime”, que afectó notablemente la economía de EE. UU.; la crisis europea de la segunda década del s. XXI, que afectó las economías de España, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, la cual aún no se ha podido superar plenamente.

De otra, ha estimulado la concentración de riqueza en los ámbitos financieros dominantes en el mundo, lo que ha traído como consecuencia el incremento de la pobreza en muchos países del llamado tercer mundo, lo que ha estimulado las migraciones, el racismo, la desprotección en salud, en educación, en vivienda, de multitudes.

Ante el evidente cambio climático, global, exponencial y persistente, que para revertirlo habría que emplear varias décadas, si se diera una drástica transformación en las formas de vida, la dinámica de la humanidad consumista y depredadora de la naturaleza, fundamentalmente en los países del primer mundo, continúa impávida. Desde 1992, la ONU ha convocado a quince cumbres climáticas, sin resultado positivo. Se han aprobado regulaciones para exigir que las empresas ajusten sus actividades a estándares protectores del medio ambiente, como las normas GRI o las ISO, cuya vigencia cumple tres décadas, también con resultados inocuos.

El control cada vez mayor del capital financiarizado en las grandes empresas productivas también ha influenciado su actuar en el plano transnacional, en la búsqueda de recursos y mercados explotables en los diferentes ramos de la economía, agrícola, industrial, minero y de servicios, lo que ha exacerbado los procesos de intervención en países susceptibles de ser aprovechados por sus riquezas naturales o socioculturales. Las grandes compañías transnacionales petroleras y mineras, las madereras, las hoteleras, las de comunicaciones, las industriales, las constructoras, las grandes superficies del comercio, etcétera, extienden su actividad y ejercen su poder para acceder a los preciados recursos o extender sus mercados, sin importar los atropellos a derechos poblacionales o al ambiente natural, pues lo que interesa es la rentabilidad y la reproducción del capital corporativo y financiero.

El modelo capitalista, con sus diversos ajustes y reformas, en los cinco siglos de vigencia, nos ha traído a este escenario de crisis y debacle. La humanidad debe reflexionar frente a esta realidad y construir una nueva ruta para transitar, si se quiere permanecer en la casa común, en nuestra Tierra. Hasta ahora y luego de la formulación de la partida doble, la contabilidad ha estado al servicio del capital, ignorando otros aspectos del cuidado de la riqueza patrimonial, que es su auténtico deber ser. Ha llegado la hora para que la contabilidad cumpla con su misión, la de informar, controlar y salvaguardar el patrimonio social.

Aunque el tiempo que nos resta es ya muy corto, de cumplirse las predicciones de los investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology), existe una consciencia naciente sobre la importancia del cuidado de la naturaleza y de la responsabilidad socio ambiental. Y, en particular, la contabilidad ha comenzado a dar sus primeros pasos en la construcción del nuevo camino. Ruta que puede verse afectada por las circunstancias extrañas a las que, todos los habitantes del mundo nos hemos visto sometidos por la pandemia del COVID-19, que nos ha obligado a refugiarnos en nuestros hogares y que, por ahora, desconocemos la magnitud de su trascendencia para el futuro. Sin embargo, sí podemos afirmar que las falencias provocadas por este injusto e irracional sistema económico dominante ha acusado sus falencias y desproporcionalidades, mostrando su debilidad para enfrentar los requerimientos de esta crisis, que incrementa las suyas propias, de forma alarmante.

Hay que advertir que el dominio del modelo financiarizado ha permeado los diferentes entornos regulatorios, y más, cuando se trata de países sometidos, mediante “acuerdos”, como el de Washington, o el de Basilea, que Colombia cumple, sin importar las condiciones y consecuencias, en lo económico, ambiental y social. Fruto de esas directrices, la regulación contable está absolutamente permeada de orientaciones que sirven al gran capital financiero y al interés de los países dominantes y de las grandes corporaciones transnacionales. Las NIIF, las NICSP-IPSAS, las Cuentas Nacionales, con sus Cuentas Satélites, y la regulación para el sector financiero, están formuladas bajo el mismo guion, fruto de la aplicación conceptual del modelo económico neoclásico dominante.

Además de denunciar estos modelos regulatorios que maniatan a la disciplina y a la profesión para comprometerse con su auténtico deber ser social, debemos aunar nuestras fuerzas para sumar a las ya existentes en pro de construir el camino-solución a este complejo estado del mundo. Un ejemplo de denuncia lo constituye la Encíclica Laudatos Si escrita por el papa Francisco en 2015.

Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sostiene y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Francisco denuncia una relación directa entre destrucción del medio ambiente, pobreza y explotación económica y advierte que no sirve luchar contra uno de estos tres factores si no se atacan los otros. Al mismo tiempo, alza la voz contra la tecnificación obsesiva y un falso humanismo que, en el fondo, relega a la persona en beneficio de la máquina (Marirrodriga, J., 2015)5.

El presente trabajo, fruto del empeño investigativo de los profesores, nos ofrece reflexiones, inquietudes, cuestionamientos y perspectivas para aportar a la construcción el nuevo rumbo que la disciplina y los contables debemos seguir, en pro de contribuir a recuperar las condiciones adecuadas de vida, basada enel respeto a la naturaleza y en la justicia social.

Por ello, el esfuerzo que debe realizarse dentro de la disciplina y de la profesión contable es arduo y complejo, tanto en lo relacionado con la reconstrucción del saber, como en la estrategia de aplicación, lo que implica el previo convencimiento y apoyo de las estructuras gubernamentales, que bien sabemos, por tradición centenaria, han estado en armonía con los estrados del poder internacional, por encima de las consecuencias que ello pueda acarrear para los intereses de la población colombiana.

Cuando los profesores autores de este trabajo incursionan en la problemática ambiental y social referente a tres municipios de Colombia, evidenciada en la búsqueda contable publicada en los informes anuales, tanto de empresa públicas como privadas de los municipios en cuestión, abordan de forma crítica y constructiva la precaria condición existente en los informes examinados, que responden a la forma típica como se conforman estos documentos, fruto de la aplicación de la normativa existente en el país, que está en concordancia con estándares internacionales contables.

La distancia identificada en este trabajo, entre lo que se informa a los colectivos sociales y lo que debería informarse, es amplia y constituye el motivo de estudio y la base del aporte de la investigación. A partir del juicioso análisis de contenido de los documentos y de las entrevistas realizadas a los funcionarios responsables de la información, los investigadores establecen aciertos y falencias del proceso informativo contable, para construir un conjunto de valiosas reflexiones y propuestas que seguramente estimularán muchos de los avances disciplinares que se requieren para satisfacer las necesidades informativas de los núcleos poblacionales relacionados.

Quiero destacar algunos de los muchos elementos que son dignos de mención, como puntos de apoyo para investigaciones que deben realizarse en el futuro, para llenar los vacíos identificados en la información que debería producir y que actualmente no construye la contabilidad, al estar atada al modelo funcionalista económico-contable-financiero dominante en el mundo.

• Estudiar y comprender la contabilidad como fenómeno social, capaz de dar respuesta a los cambios y a la forma de representación de hechos, que van desde lo económico hasta lo social, lo ético, lo cultural lo ambiental, superando la fraccionalidad técnica en la que por décadas se ha visto la contabilidad (Agudelo Vargas, 2013)

• Construir metodologías y formas de entendimiento diversificadas que adicionen a la tradicional visión financiera de lo contable, aspectos económicos complementarios tanto en unidades físicas como en unidades monetarias que representen de una manera más fiel los aspectos de la realidad que han escapado a esta lógica hegemónica

• Conformar espacios interdisciplinares en los que los contables continúen en la construcción de un marco teórico, instrumentos de medición contable, indicadores biofísicos e interrelación entre la sustentabilidad ambiental, social y económica; y su validación con instituciones públicas, privadas y colectivos sociales, con el propósito de materializar hechos concretos relacionados con la suficiencia de la información desde las dimensiones ambiental y social, complementarias al análisis económico y financiero como perspectivas tradicionales y vigentes de la contaduría pública

• Al considerar a la cultura como una construcción social cambiante, la contabilidad se transforma desde sus modos de producción para que tanto el canal como el mensaje permitan claridad y comprensión. Esto es de interés para la disciplina contable, porque posibilita la ampliación de técnicas contables cualitativas y el fortalecimiento epistemológico con mayor fundamento en las ciencias sociales y de la vida (Vaca López y Ramírez, 2018)

• La investigación amplía la posibilidad de mostrar conforme la polifonía, un sentido armónico de las realidades representadas y representables contablemente a partir de la revisión de los reportes generados en las entidades de interés público en los contextos abordados, que por sus características territoriales generan la necesidad de seguir rutas metodológicas complementarias, que coexisten para dar cuenta de los aspectos ambientales y culturales

• Comprender la contabilidad de manera ampliada permite representar aspectos como la identidad, la cultura, la naturaleza, el ambiente, entre otros, que constituyen riquezas de la humanidad. Está el reto de conceptualizar estas formas de representación y llegar a la instrumentalización acorde con la naturaleza de los hechos; para ello se requiere preparar unidades de valor diferentes a la moneda, unidad de valor social, unidad de valor cultural, unidad de valor ambiental, que alimenten los reportes contables

Por lo demostrado en este trabajo, avizoro para el próximo futuro, de este calificado grupo de investigadores, atrevidas propuestas y prometedoras realizaciones, relativas a la adecuación de los procesos de medición-valoración, que enriquezcan la tradicional base crematística, con unidades de valor físicas y socio-culturales, con las que podamos ofrecer a los diversos usuarios de la información contable una amplia gama de estados e informes, que suplan las falencias actuales y permitan a los responsables de la gestión de la riqueza patrimonial tomar las mejores decisiones en pro de la justicia social y de la sustentabilidad ambiental.

Finalmente, debo manifestar la satisfacción que he sentido al leer el trabajo que va más allá de una inteligente crítica, pues en él se analizan las complejas circunstancias actuales, se proponen diversos y atractivos caminos de solución, que seguramente serán los seguidos por el ejemplar grupo de investigadores, para quienes van mis felicitaciones por el excelente trabajo, con mis mejores deseos para que continúen con la productiva labor creativa.

Harold Álvarez Álvarez

C. P. Docente-Investigador

Pereira, julio de 2020

Fuentes

¿Cómo llegó el petróleo a dominar el mundo? BBC, iWonder https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150331_iwonder_historia_petroleo_finde_dv

Dos Santos, 1973, en Torres, D. 2011. Globalización, empresas multinacionales e historia. https://elpais.com/elpais/2015/06/16/opinion/1434479145_446806.html

Álvarez, H., Bedoya, A. y Franco, D. 2020. Eco-contabilidad, Propuesta para la fundamentación teórica de la T3C. En proceso de publicación.

Marirrodriga, J., 2015 Laudato si: Francisco evoca a Francisco de Asís https://elpais.com/elpais/2015/06/16/opinion/1434479145_446806.html

Meadows et al. (1972). Los límites del crecimiento. http://www.donellameadows.org/wp-content/userfiles/Limits-to-Growth-digital-scan-version.pdf

PRESENTACIÓN

El libro Luces y sombras en los informes contables sobre ambiente y cultura surge de la preocupación frente a la forma en que se producen y legitiman los reportes territoriales. Esta es una situación recurrente en los municipios objeto de estudio, lugares de los cuales han hecho parte como habitantes nativos, temporales o permanentes, los investigadores. Al entender la contabilidad como espacio para la comunicación entre diferentes agentes sociales, y frente a la complejidad, tanto de la vida cultural como ambiental, se hace necesaria la revisión a la manera como se comunican los resultados y los aspectos que, de la realidad vista por la comunidad en los territorios, requieren su incorporación para garantizar la pretensión contable de representación fiel.

En el marco del proyecto interinstitucional “Consolidación de las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente en lo referente a rendición de cuentas en casos de estudio de entidades de interés público de Salento (Quindío), Roldanillo (Valle del Cauca) y Medellín (Antioquia)”, la investigación se desarrolló con un enfoque cualitativo. Propone la comprensión de la realidad en la producción de informes sobre cultura y ambiente mediante estudios de caso múltiple que abarcan los tres municipios en mención, los cuales presentan una polifonía de significados en torno a la cultura y el ambiente, y cuya tradición cultural, imbricada en la colonización antioqueña, otorga matices en sus prácticas sociales frente a la preservación de la cultura y el ambiente como patrimonios de interés común entre los pobladores.

El libro está conformado por cinco capítulos. En el primero se desarrolla una revisión de las formas de construcción de los reportes tradicionales, a los cuales la investigación se refiere como contabilidad convencional, frente a las tendencias heterodoxas de la contabilidad denominadas emergentes o alternas, con el propósito de vislumbrar los escenarios disciplinares desde los cuales construir el ambiente propicio para atender a la demanda social de información neutral y que dé cuenta de los conflictos territoriales frente al patrimonio natural y cultural común.

Entendiendo la metodología de estudios de casos múltiples como la ruta trazada para el desarrollo de la investigación, se presentan, en los capítulos 2 a 4, los casos para cada uno de los municipios estudiados: Roldanillo, Salento y Medellín. Los cuales a pesar de su disimilitud socio económica, presentan una conjunción de prácticas sociales arraigadas que la colonización antioqueña legó a los ciudadanos, en lo tocante a la preservación de la cultura y el ambiente, aspectos que son cohesionadores frente al territorio y el sentido de comunidad. Al cierre de los capítulos ponemos a disposición de las comunidades académicas algunas herramientas didácticas que pudieran emplearse en el aula contable para hacer parte de la formación disciplinar.

En el capítulo 5 se presenta, como contribución, una propuesta a manera de guía y caja de herramientas para la generación de informes sobre cultura y ambiente, surgida de las demandas informativas de las comunidades que, mediante la interpretación de los resultados de la investigación, aportan conceptos, unidades de medida, significados y sentidos de los aspectos de la realidad cultural y ambiental que se encuentran opacados en las actuales formas de comunicación de las organizaciones territoriales.

Se presentan las consideraciones finales, más que conclusiones, como invitación para continuar construyendo, en esta vertiente disciplinar, el tránsito entre las construcciones teóricas hacia metodologías que promuevan la legitimación de prácticas informativas contables.

Los investigadores agradecen a las universidades que, con su voluntad de trabajo colaborativo, hicieron posible el desarrollo del proyecto de investigación: Universidad la Gran Colombia, Armenia, Universidad Autónoma Latinoamericana – UNAULA, y Universidad de Manizales. A la Asociación Colombiana de Facultades de Contaduría Pública – ASFACOP, por la cofinanciación del proyecto, y a las comunidades de los tres municipios que, por medio de su conocimiento tradicional, permitieron darle sentido y voces a la construcción que se presenta.

Los investigadores

CAPÍTULO 1
DESTELLOS EN LOS INFORMES CONTABLES SOBRE SOBRE AMBIENTE Y CULTURA

Diego Fernando Rodríguez Jiménez1

Introducción

El desarrollo del trabajo no tiene otro interés que el de aportar a la construcción del pensamiento contable en Colombia, expresando la importancia que tiene la contabilidad en el progreso de la divulgación de información, para este caso de características no financieras. La propuesta se acoge a un enfoque contable emergente el cual favorece un discurso alternativo social, cultural y ambiental. La discusión gira en torno a la necesidad de ampliar la reflexión y la comprensión de los informes contables, financieros y de gestión, la importancia de incorporar la dimensión socio-ambiental y cultural en la divulgación de información organizacional, reconocer otros actores del territorio y suplir sus necesidades dentro de los reportes organizacionales con información adicional a la presentada tradicionalmente para los propietarios, El Estado y las entidades financieras.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), en la década de 1930, asume un enfoque filantrópico; la sociedad de bienestar, asociada con la reconfiguración del rol Estado-sociedad-empresa. En los años cincuenta, se presenta el libro Responsibilities of the Businessmen escrito por Howard R. Bowen, donde definió la RSE como:

Una tercera vía entre una economía basada en la doctrina de la laissez faire y una economía planificada. En la década de 1970 se configuraron dos corrientes claramente definidas y antagónicas: Por un lado, la corriente de los accionistas que, bajo un enfoque netamente financiero, entendió que la empresa no debía ocuparse de actividades distintas a la de defender el patrimonio de aquellos. Y por el otro, la corriente de quienes afirmaban que la empresa debía extender sus actividades a otros grupos de interés diferentes de los inversores o dueños (Maldonado García, 2015).

La corriente de los accionistas, personificada en el profesor Milton Friedman (1970),

enfatizará que el objetivo fundamental social empresarial era producir las máximas ganancias para el propietario. Se enfatizaba el sentido del valor para el accionista, que va a imperar hasta los años noventa del siglo XX. Esta perspectiva manifestadora del poder tecno-estructural y de la lógica de la economía neoclásica, y gracias al lema del valor para el accionista, torna subsidiario lo social, funcional a lo económico (Ariza Buenaventura E. D., 2011).

Por otra parte, el profesor Freeman (1994) les da el sentido a los grupos implicados, profundizando que la responsabilidad de la empresa no es sólo con los propietarios, sino con todos los que tengan intereses legítimos con la empresa (stakeholders). La RSE incorpora valores que propenden por el bienestar de los intereses privados. Para Friedman & Miles (2001), las cuestiones éticas cobrarán cada vez más importancia a la hora de valorar las inversiones del mercado de capitales y esto hará crecer la demanda de información social de los inversores convencionales.

Los primeros debates globales sobre el ambiente se generan en la conferencia convocada por las Naciones Unidas en Estocolmo, 1972, impulsada por el informe del Club de Roma (los límites del crecimiento). “En este informe es la primera vez que se reconoce que los recursos naturales no son ilimitados y que, por lo tanto, la economía los debe manejar de manera más cuidadosa” (Eschenhagen, 2007).

En 1987, se presenta el concepto Desarrollo Sostenible en la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, titulado “Nuestro futuro común”, presidido por Gro Harlem Brundtland, el cual define: “Está en manos de la humanidad asegurar que el desarrollo sea sostenible, es decir, asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias” (Naciones Unidas, 1987).

Posteriormente surge la iniciativa del Pacto Global que impulsa el desarrollo de los Objetivos del Milenio (2000–2015) y se presentan los Objetivos del Desarrollo Sostenible (2015–2030), agenda global que, en materia ambiental, ha promovido la estandarización de Sistemas de Gestión Ambiental – SGA, la adopción de estándares GRI (Global Reporting Initiative) y recientemente la acogida voluntaria de las organizaciones hacia la presentación de Reportes Integrados.

Así, el fenómeno de la sostenibilidad ha sido globalmente promovido por el sector gubernamental e impulsado por el sector privado. De esta manera, los reportes organizacionales que divulgan información social y ambiental han aumentado considerablemente en las últimas décadas (Maldonado García, 2015; Quinche Martín, 2017; Aranguren Gómez & Maldonado García, 2009; Gómez Villegas & Quintanilla, 2012; Archel Domench & Husillos Carqués, 2009).

Por su parte, la contabilidad, que históricamente se ha ocupado de registrar los acontecimientos económicos y financieros con el propósito de satisfacer las necesidades de información de propietarios, inversionistas, Estado y entidades financieras, ha empezado a repensar sus prácticas, sistemas, modelos y marcos conceptuales para que sean más amplios e incorporen la categoría ambiental, social y cultural en la disciplina contable.

Las crisis generadas por el capitalismo han estimulado que la comunidad contable se cuestione sobre cómo la disciplina puede aportar al logro de la sostenibilidad de la vida en el planeta. Esto ha invitado a pensar la contabilidad desde posturas emergentes que favorecen discursos alternativos desde lo humano, social, ambiental, cultural y prácticas que validen y visibilicen la riqueza de la vida en el planeta y el sentir de los pueblos como partícipes de decisiones colectivas para el buen vivir.

Metodología

Investigar la cultura y el ambiente desde una perspectiva contable, conduce a una redefinición de la contabilidad que permite la representación –con un lenguaje multidisciplinar– de realidades económicas, sociales, ambientales, culturales y políticas. Es una ruptura del paradigma tradicional soportado en la utilidad económica, el derroche e hiperconsumo y el tránsito hacia una contabilidad del cuidado, fundamentada en las ciencias de la naturaleza y de la vida, protectora de los derechos de existencia y dignidad, compatible con el respeto de toda forma de vida en el planeta. Es una invitación a pensar la contabilidad desde la diversidad cultural y ambiental propia del contexto colombiano. El enfoque de investigación utilizado es cualitativo, la metodología centra su atención en la descripción de las diferentes posturas teóricas frente a la producción de la información social, ambiental y cultural, cuyo objetivo es evaluar y analizar el grado de divulgación de la información suministrada por la empresa y los diversos actores sociales que confluyan en un territorio determinado.

Desarrollo
El concepto de cultura

La persistente ambigüedad del concepto de cultura es notoria. Lo es mucho menos la idea de que esta ambigüedad no se deriva tanto de la forma en que la gente define la cultura como de la incompatibilidad existente entre numerosas líneas de pensamiento que han convergido históricamente sobre el mismo término […] En la famosa distinción de Sapir entre una cultura que encarna «cualquier elemento socialmente heredado de la vida humana» y una cultura que «se refiere a una idea más bien convencional del refinamiento individual», la misma palabra aparece en dos campos semánticos obviamente distintos: en el primer caso, se opone a «estado de naturaleza», es decir, falta de sabiduría socialmente heredable; en el segundo, se contrasta con un «estado bruto» determinado por la dejadez o por el fracaso en los procesos (educativos) de refinamiento. […] En realidad, la misma palabra representa dos conceptos teóricos diferentes (Bauman, 1999, pág. 102).

Para Bauman (1999), el uso de la palabra cultura se encuentra tan profundamente engranado en el estrato precientífico común de la mentalidad occidental que todo el mundo lo conoce bien gracias simplemente a su experiencia cotidiana, aunque dicho conocimiento pueda ser a veces inconsciente. Se expone que existe una jerarquización del concepto a partir de la cual se explica que el concepto de cultura es heredado o adquirido, es la esencia o rasgo especial de los hombres (Bauman, 1999, pág. 118).

[...] la palabra «cultura» se emplea para dar cuenta de diferencias aparentes entre comunidades de gentes (temporal, ecológica o socialmente discriminables, diferenciables). Esta utilización ubica el concepto diferencial de cultura entre numerosos «conceptos residuales», ideados frecuentemente en el ámbito de las ciencias sociales para explicar el sedimento de idiosincrasias desviadas que no resultan explicables mediante aquellas regularidades juzgadas como universales y omnipotentes (comparte, pues, la función con las ideas, la tradición, la experiencia vital, etcétera) (Bauman, 1999, pág. 118).

“La naturalización de la cultura formaba parte del moderno desencantamiento del mundo. Su deconstrucción, que siguió a la culturalización de la naturaleza, resultó posible, y tal vez inevitable, a raíz del reencantamiento posmoderno del mundo” (Bauman, 1999, p. 15). La cultura del postmodernismo se caracteriza por la adquisición de nuevos valores estándar, donde el sujeto se encuentra deleitado en el afán de lo nuevo, interesado simplemente por el presente inmediato.

En palabras del profesor Cruz Kronfly (1996), “la velocidad se apodera en la forma de vida de todos los hombres y el consumo se convierte en la razón de ser que otorga identidad a los sujetos mediante el espejismo simbólico de bienestar que confieren las marcas”. La racionalidad imperante en la cultura moderna occidental se manifiesta en el consumismo, se basa en el confort, los lujos y homogeniza de manera uniforme las masas, así las relaciones de las personas son ciertamente vacías, corroídas por la desconfianza y la desesperanza, según Zygmunt Bauman, citado por Cruz Kronfly (2009): “La manada humana ya no se gobierna por lazos éticos capaces de crear compromisos más o menos duraderos y profundos, sino por vínculos estéticos” (Cruz Kronfly, 2009).

Relación sociedad y ambiente

El profesor Galafassi (1998) describe que “el pensamiento occidental ha dirigido sus preocupaciones de manera separada hacia las cuestiones de la naturaleza, por un lado, y la problemática social por otro” (p. 359). El autor tiene claro que hay una resistencia en incorporar la relación de los hombres con la naturaleza a los paradigmas, marcos teóricos y metodologías, en este caso, en el área de la sociología, pero es igual para cada disciplina.

En cuanto a la relación sociedad y ambiente, el profesor Guido Galafassi (1998) afirma que

Los problemas de la naturaleza y el ambiente no eran vistos como indispensables en la sociedad occidental, pero en las últimas décadas la cuestión ambiental ha cobrado un creciente interés por la sociedad, debido a la alteración del clima, la degradación de la biodiversidad y la acumulación de basura en el ambiente (p. 86).

Sin embargo, la problemática ha sido analizada con las categorías propias de cada disciplina, incorporando a cada cuerpo teórico, a su manera, la dimensión ambiental, por lo tanto, cada saber designa los aspectos y elementos que serán relevantes, generándose de esta manera, una variada gama de interpretaciones sobre una misma problemática, desconectadas entre sí, la mayoría de los casos.

Así, cada área de la ciencia toma la dimensión ambiental desde sus propias estructuras de análisis, generando perspectivas parciales, dándole a la dimensión ambiental un tratamiento que sólo responde al objeto de estudio de cada disciplina en particular. “La problemática ambiental en su génesis es inminentemente social” (Galafassi 1998). A continuación, se describirán las principales corrientes teóricas y disciplinarias consideradas por Galafassi (1998) que intentan explicar la problemática ambiental incorporada en cada disciplina:

• Dentro de la Ecología (rama de la biología), que estudia la relación de los seres vivos y el medioambiente en términos de flujo de materia y energía; el ser humano pasa a ser un componente más del ecosistema y es analizado con base en las leyes generales que rigen todo el conjunto

• Por su parte, la Teoría de Sistemas supone la existencia de sistemas con partes relacionadas y que, de un modo similar como funciona un organismo, cada parte contribuye al mantenimiento general del sistema; la sociedad, de este modo, aborda la relación con el ambiente, afirmando que los sistemas se mantienen mediante una autorregulación

• Dentro del campo de la economía, la explicación del deterioro ambiental se basa en que al ser el ambiente un bien común, es utilizado sin pagar por él. Se trata simplemente de una economía de mercado, las cosas que no tienen dueño no tienen precio y, por lo tanto, no son apreciadas. En consecuencia, esta corriente lo que hace es ponerle un precio o un dueño a todo, y dejar que el mercado defina la degradación ambiental óptimo.

• La Ecología Económica se propone integrar conceptos ecológicos y económicos. Básicamente se incorporan conceptos de termodinámica en el análisis económico. Por su parte, la Ecología Crítica y Neo-Marxista orienta su crítica fundamentalmente hacia la forma de la organización social capitalista y al sistema de mercado como asignación de recursos. Reivindica la práctica ambiental de las culturas tradicionales, basándose en principios de igualdad.

Aproximación a la relación cultura y contabilidad

Abordar el concepto de cultura, al igual que el de contabilidad, nos expone ante un abanico de posibilidades conceptuales. Por una parte, la cultura posee múltiples sentidos, teorías, y escuelas de pensamiento. Según el diccionario filosófico de Abbagnano (1986), el término “cultura” tiene dos significados fundamentales, el primero, concerniente a “Formación del hombre, su mejoramiento y perfeccionamiento”, el segundo hace alusión al resultado de esta formación, como un “conjunto de los modos de vivir y de pensar cultivados, civilizados, pulimentados a los que se suele dar el nombre de civilización”.

Warley, en el libro La cultura versiones y definiciones plantea que:

el concepto de cultura presenta dicotomías porque, por un lado, puede considerarse concreto, particular, individual, homogéneo –es una serie de cosas, bienes materiales y catalogables, libros, películas, pinturas, etcétera, es aquello que singulariza a una nación, una comunidad o un sector social determinado, también se puede hablar de una cultura individual al referirse a los hábitos, conductas, gustos, moralidad de un sujeto; en fin, la cultura es un bloque sólido que se vuelve característico precisamente por su unicidad–, pero en el reverso, la cultura puede considerarse abstracta, universal, social, heterogénea –un conjunto de valores, hábitos, conductas, concebidas en relación con normas y pautas de obvia naturaleza social, una característica de la especie humana, es un mezcla de múltiples tradiciones– (Warley, 2003).

Empero, tras las múltiples dicotomías del concepto se encuentran conjuntos de manifestaciones que pueden ser abordadas como dimensiones de la cultura, una dimensión económica, social, política y ambiental; en el texto Algunas relaciones entre contabilidad y cultura, los autores expresan (como resultado de su investigación), que la cultura tiene una perspectiva económica cuando se encuentran elementos como mercancía, acumulación y consumo, es así como obras de arte, museos, sitios de turismo, bibliotecas, son promovidos por las industrias culturales para obtener beneficios económicos.

La relación de la contabilidad y el ambiente

Gray, Kouhy & Lavers (1995) afirman que las teorías económicas hegemónicas se centran en describir la realidad financiera y no en prescribir cómo debería mejorarse, atendiendo a la relación fines-medios, por lo tanto, tienen muy poco que aportar al estudio de la contabilidad social y medio ambiental en el marco de la sustentabilidad. Desde este punto de vista, la “contabilidad tradicional” ha manifestado una postura indiferente a la problemática ambiental, así el discurso social y ambiental en contabilidad ha sido capturado por la lógica economicista.

Desde esta perspectiva, “el propósito de la contabilidad ambiental es suministrar información para evaluar la sostenibilidad de los recursos” (Mantilla Pinilla, 2006). En este sentido, se define la contabilidad ambiental como el sistema que permite reconocimiento, organización, valoración y registro de las condiciones y los cambios en los recursos naturales y del ambiente, articulando indicadores de evaluación de la sostenibilidad ambiental, estableciendo sistemas de información que faciliten el control y fiscalización de las acciones que afectan la condición de la naturaleza.

Por otra parte, Jack Araujo (1995) expone:

[...] La contabilidad ambiental es social no sólo porque se preocupa del ambiente y de los recursos naturales como tales, sino en su relación con el hombre, ya que, en la medida en que el ambiente y los recursos naturales se deterioran, ello atenta contra la calidad de vida, incluso atenta contra la vida misma de las personas, y es por ello por lo que la contabilidad tiene algo que decir en relación [con] ese problema [...] Por lo tanto, la contabilidad ambiental debe tener un sistema informativo, es decir, un sistema de cuentas para manejar la parte económica financiera, que se expresa mediante costos y gastos, y un sistema informativo que desemboca en unos informes con base en indicadores; todo lo cual permita medir el impacto de la actividad económica de la empresa en la sociedad, mostrando los esfuerzos que la empresa hace por su reposición, mantenimiento, conservación o deterioro de las condiciones socio-ambientales y de los recursos naturales (pp. 145, 146).

Desde esta perspectiva, la contabilidad ambiental establece una manera diferente de representar la realidad, pues en un primer momento tiene que hacer visible los problemas ambientales que causan las organizaciones. Por lo tanto, la contabilidad ambiental debe adoptar una dinámica especial que permita reconocer y valorar los recursos naturales dentro de la organización; además de convivir en equilibrio constante con la racionalidad económica y la realidad social. Según Jack Araujo (1995, 146), “hay intereses que buscan un progreso y un desarrollo económico, mientras que otros buscan un progreso en la persona, en el individuo. De alguna manera estos dos intereses buscan conciliarse”.

En este sentido, la investigación sobre contabilidad ambiental debe ser muy cautelosa dada la ampliación de la conciencia colectiva sobre el problema ambiental en los últimos años, pues la comunidad internacional se ha visto obligada a emitir normas para implementar sistemas en las organizaciones que sean amables con el medio ambiente, “con ello, el riesgo medioambiental gana un importante espacio en la agenda contable y en los portafolios de servicios de asesores y consultores empresariales” (Gómez Villegas, 2009, pág. 63).

La divulgación de información organizacional social y ambiental

El asunto de divulgar información social y medioambiental por las organizaciones se ha vuelto muy frecuente. Maldonado García (2015) afirma que la masiva publicación de informes de responsabilidad social de las organizaciones busca dar cuenta del desempeño de las empresas en relación con sus impactos ambientales, sociales y económicos. Sin embargo, Gómez Villegas & Quintanilla (2012) advierten que el crecimiento del número de informes de RSE, que supondría mejoramiento en la sostenibilidad, “contrasta con los datos alarmantes en materia de calentamiento global, aumento de crisis sociales y hambrunas, incremento en la concentración de la riqueza, entre otros indicadores socio ambientales abiertamente contradictorios con este aparente compromiso con la RSE” (pág. 139).

Se señala que el discurso hegemónico de la sostenibilidad va estableciendo paulatinamente reglas, guías y normas de carácter público y privado, en medio de un juego de legitimación de organismos normalizadores globales. Archel Domench (2014) argumenta que hasta el momento la divulgación de información social y medioambiental se ha efectuado desde los postulados de la teoría económica clásica. Uno de los modelos internacionales más acogidos es la memoria de sostenibilidad2 del Global Reporting Initiative (GRI).

En la nueva era de comunicación de las organizaciones, “la rendición de cuentas sobre el medio ambiente y la transparencia [...] se han convertido en aspectos fundamentales en el discurso sobre la responsabilidad social corporativa” (Mejía Giraldo, 2013). Sin embargo, los diferentes grupos de interés empiezan a desconfiar de la denominada RSE, “ya que existe la sospecha de que sus prácticas han sido utilizadas como mecanismo manipulador de la opinión pública (Husillos, 2007)”, (Maldonado García, 2015, pág. 16).

Aranguren Gómez & Maldonado García (2009) afirman que, “en la medida en que se conozcan los diferentes entornos en los que se produce la divulgación de información sobre responsabilidad social, se podrán aportar a la literatura herramientas para el estudio y la revelación de este tipo de información”.

Realizando un barrido teórico en los trabajos de Maldonado García (2015), Ariza Buenaventura (2012), Rodríguez Jiménez (2019), en materia de responsabilidad social empresarial y divulgación de información para la sostenibilidad social y ambiental, se presentan la Tabla n.° 1, sobre contexto global de estudios de RSE y la Tabla n° 2, el contexto Latinoamericano de estudios de RSE.

Tabla n.° 1 Contexto Global Estudios de Responsabilidad Social Empresarial


Líneas de Investigación Referentes
Una línea de investigación muy dinámica es la que ha orientado su pesquisa hacia el análisis de los factores que influyen en la divulgación de información sobre RSC (Maldonado, 2015, pág. 18). En este campo encontramos investigaciones como las realizadas por “Trotman & Bradley (1981), Patten (1991), Gray, Kouhy & Larvers (1995a), Hackston & Milne (1996), Moneva & Llena (2000), Gray, Mohammed, Power & Sinclair (2001), Newson & Deegan (2002), Simpson & Kohers (2002), Hibbitt (2003), Pérez (2006), Mahoney & Roberts (2007), Aranguren (2008), y Byus, Deis & Ouyang (2010), entre otros” (Maldonado 2015, pág. 18).
Investigaciones que se han enfocado a analizar empresas de países desarrollados, principalmente en Europa y Norteamérica, que cuentan con empresas de gran tamaño y un mercado de valores desarrollado (Maldonado, 2015, pág. 18). Andrew, Gul, Guthrie & Teoh, 1989, Rahman, 2001, Aranguren, 2008 (Maldonado 2015, pág. 18).

(Maldonado García, 2015, Ariza Buenaventura, 2012, Rodríguez Jiménez, 2019).

La línea de trabajo, originada en los referentes europeos y norteamericanos, constituye la escuela principal de los estudios sobre contabilidad (Ariza, 2012, pág. 98) y la divulgación de información socioambiental. Europa y Norteamérica lideran la tendencia hacia la elaboración de estudios empíricos, en particular se puede identificar una línea principal en el análisis, consolidación e interpretación de las cifras o contenidos en los informes (Maldonado García, 2015). Ariza Buenaventura (2012) argumenta que este tipo de literatura generalmente es de orden cuantitativa, de modo que su integración en bases de datos se destina a analizar las tendencias o correlaciones” (pág. 98).

En contrapeso al enfoque principal, se empieza a ver un interés por abordar el problema desde otras perspectivas de carácter interpretativo y crítico (Gómez & Quintanilla, 2012; Ariza Buenaventura, 2012; Quinche, 2017). Los desarrollos académicos de escuelas europeas que lograrían ampliar la comprensión del problema desde la contabilidad recogen la tradición sociológica, política y ecológica, a partir de allí surgen nuevas necesidades y aparecen estudios que relacionan a la contabilidad como una práctica social e institucional (Hopwood, 1987).

Las líneas de trabajo en América Latina se encuentran influenciados por la corriente principal, se atribuye que existe un insuficiente desarrollo de la divulgación en materia de RSE en la región, causado por la escasa legislación, así como también el costo asociado a la publicación del reporte y la cultura de la confidencialidad de la información.

Aranguren Gómez & Maldonado García (2009) refieren que los marcos teóricos más utilizados en América Latina para abordar estudios de organizaciones que relacionen contenidos sociales y ambientales en los informes divulgados son la teoría de la legitimidad, y la teoría de la economía política.

Tabla n.° 2. Contexto Latinoamericano Estudios de Responsabilidad Social Empresarial


Líneas de Investigación Referentes
Trabajos dirigidos al análisis de la evolución del concepto, su aplicación y las dimensiones sobre las cuales están trabajando las empresas (Maldonado, 2015, pág. 18). Teixidó, Chavaria & Castro, 2002; Bigné, Chumpitaz, Andreu & Swaen, 2005; Solarte, 2006; Yepes & Ospina, 2006; Yepes, Peña y Sánchez, 2007; Suárez, 2007; Fuenzalida & Torres, 2008, y Herrera & Abreau, 2008 (Maldonado, 2015, pág. 18).
En cuanto al análisis de la medición y la información divulgada sobre RSC, son escasos los estudios en América Latina. Los más representativos se centran en la revisión sobre el desarrollo de la RSC en Argentina, incluyendo una exploración sobre el tema del reporting (Maldonado, 2015, pág. 19). Roitstein (2004) (Maldonado, 2015, pág. 19).
Análisis de la dinámica divulgativa de más de doscientos cincuenta informes de empresas de la región (Maldonado, 2015, pág. 19). Araya (2006) (Maldonado, 2015, pág. 19).
Estudio que sugiere que la implementación de la RS en América del Sur es un proceso amarrado al origen institucional y a las relaciones que pueden tener la organización con sus matrices (Ariza, 2012, pág. 103) Mazzio (2008) (Ariza, 2012, pág. 103).
Estudios sobre la relación y papel que tiene la auditoria para la comprensión de la información de RS (Ariza, 2012, pág. 103). Carrizo (2010) (Ariza, 2012, pág. 103).
Estudio que cuestiona los sentidos de la responsabilidad social promovidos por el ámbito empresarial, destacando que estos no se han caracterizado por la inclusión de las demandas sindicales, con lo que su legitimidad queda en duda (Ariza, 2012, pág. 103). (Ariza, 2012, pág. 103).

(Maldonado García, 2015; Ariza Buenaventura, 2012; Rodríguez Jiménez, 2019)

La mayoría de los estudios previos realizados se han dirigido de manera preferencial al análisis conceptual del tema y rastreo descriptivo de la dinámica empresarial. Además, toman mucha importancia los estudios sobre aquellas organizaciones que cotizan en los mercados bursátiles, para abordar este grupo de empresas se presentan estudios comparativos de indicadores de la agenda empresarial, que reproducen el comportamiento de las compañías multinacionales con las que tienen relación comercial (Maldonado, 2015) para divulgar información social y ambiental.

En el ámbito colombiano, este tipo de información ha empezado a tener relevancia en la última década (Gómez Villegas, 2012; Ariza-Buenaventura, 2012; Quinche Martín, 2017). Gómez & Quintanilla (2012) manifiestan que desde el año 2006 se inicia la publicación de reportes de sostenibilidad en Colombia bajo las directrices de la guía GRI, a pesar de la baja producción de informes de sostenibilidad, en comparación con países como Brasil, México y Chile, el país experimento un auge en la divulgación de este tipo de información.

Discusión: estudio de caso de tres municipios en Colombia

Este apartado se describe el contexto y el aporte al desarrollo de la investigación contable, que los grupos de investigación GICOR de la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín, GECOFIT de la Universidad La Gran Colombia, seccional Armenia, y Teoría Contable de la Universidad de Manizales proponen con miras a consolidar las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente en lo referente a rendición de cuentas, mediante estudios comparados para derivar en la consolidación de las líneas de investigación institucionales.

En el contexto descrito, el alcance de la investigación permite la identificación de conflictos relacionados con las dimensiones sociales y ambientales, y la indicación de la manera como se develan por medio de los informes culturales y ambientales por cada uno de los municipios objeto de estudio, Roldanillo, Salento y Medellín, que permitieron a los investigadores obtener diversidad de formas narrativas, se evidencian informes que transitan desde el marco legal regulativo hasta el ancestral informe oral. Así se encuentra la presencia simultánea de diferentes lenguajes, visiones de mundo, formas de representación, intereses, voces sociales e históricas de un mismo discurso.

Los reportes socio ambientales corresponden a la “rendición de cuentas” de las entidades de interés público, de los cuales el orden temático debe ser determinado por los presuntos conflictos en donde se demuestre la existencia o ausencia de éste (rendición de cuentas); el propósito superior de los reportes socio ambientales es la legitimación social.

La consolidación de las bases conceptuales y metodológicas para la elaboración de reportes organizacionales sobre cultura y ambiente requiere fundamentación teórica desde tres saberes particulares: la cultura, el ambiente y la contabilidad, y las relaciones existentes entre estos conceptos en lo referente a la rendición de cuentas.

Como parte del proceso de generación de confianza pública es necesario que en la rendición de cuentas existan elementos de legitimación de los reportes generados, por tanto, la reflexión sobre el diálogo articulado con los actores sociales del desarrollo, su validación en los procesos de generación de información, así como su participación y consulta en la elaboración de los mismos, se convierte en pieza clave para garantizar la cobertura de las necesidades informativas de quienes se entienden grupos de interés directos o indirectos de la acción social organizacional (Sánchez-Vásquez, L., Vaca-López, A., Rodríguez-Jiménez, D., Ríos-Obando, J., y Gallego-Jiménez, A, 2019. p. 15).

El presente trabajo invita a la comunidad contable hacer la reflexión de cuál es el sentido vital de la contabilidad, a quién sirve, para quién informa, qué informa y qué omite informar. Adicionalmente, se espera incidir en la generación de información contable que mejore la rendición de cuentas en entidades de interés público y promuevan la investigación en torno a una problemática disciplinar que requiere la participación, diálogo y articulación de saberes tradicionales con los generados por la disciplina en el campo académico para la mejora de las condiciones de rendición de cuentas organizacionales.

Бесплатный фрагмент закончился.

Возрастное ограничение:
0+
Дата выхода на Литрес:
22 октября 2025
Объем:
196 стр. 27 иллюстраций
ISBN:
9789585495524
Правообладатель:
Bookwire
Формат скачивания:

Похожие книги