Читать книгу: «Mensajes de Luz»
SANDRA BONNET
Mensajes de Luz

Bonnet, Sandra
Mensajes de Luz / Sandra Bonnet. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Autores de Argentina, 2020.
Libro digital, EPUB
Archivo Digital: online
ISBN 978-987-87-1252-9
1. Narrativa. I. Título.
CDD 204.3
EDITORIAL AUTORES DE ARGENTINA
www.autoresdeargentina.com info@autoresdeargentina.com
MENSAJES DE LUZ
Mail:infomensajesdeluz@gmail.com
Queda hecho el depósito que establece la LEY 11.723
Impreso en Argentina – Printed in Argentina
Este Libro está dedicado a todas las Semillas Estelares que hicieron de su voluntariado una filosofía de vida, llevando la Luz y Despertando a las Almas.
“La Tierra en Espiral se eleva al Cielo, donde reside la Eternidad de la Esencia”
AGRADECIMIENTOS
Gracias María Paulina Zalatel por ser un faro en mi vida, por acompañarme en esta aventura multidimensional de Ser.
Por haber estado conmigo en la adversidad y también en la alegría, pero por sobre todas las cosas por amarme incondicionalmente.
Gracias a doña Gerónima Micaela Medina, mi madre que con su vida y el dolor por su partida me enseño el amor incondicional.
Gracias Marta Cecilia Menéndez por ser tan generosa de haberte compartido, para que este libro fuese posible, Vos y Pau fueron pilares fundamentales para este nacimiento.
Gracias a todas las personas que entraron y salieron de mi vida mientras se escribía este Libro y fundamentalmente Gracias al Equipo Espiritual que con su manifestación hicieron posible plasmar este Libro en la Tierra. Gracias, Gracias, Gracias…
PRÓLOGO
La autora de este nuevo libro Sandra Bonnet, de la cual ya teníamos como antecedente su Libro ORD y JIL, Mis Ghias Espirituales, donde ya se manifestaba como Semilla Estelar, de allí su bella conexión con los Ghias Espirituales.
En este nuevo capítulo de su vida como escritora, Sandra se abre a una nueva forma de comunicación, que integra a la poesía. Que no es una poesía nacida de la emoción terrenal, sino del encuentro de su Alma con su Yo Superior. Que desde su sabiduría le va mostrando nuevos caminos de apertura, hacia aquello conocido en lo desconocido. Donde el inconsciente se desobtura y se abre, en deliciosos mensajes escritos en sus primeros capítulos, que tienen como punto culmine los poemas, bajados desde espacios finitos del infinito.
Recorrer sus páginas es una aventura inteligible de la mente, que se traspasa más allá del cuerpo mental, más allá del cuerpo emocional y llega al cuerpo espiritual, donde ese encuentro vibracional se hace presente, porque nuestra propia Alma es llevada hasta esa vibración.
Es una experiencia mística de sanación, de esperanza, de una nueva forma de vida. Las palabras van acompañando ese escalar que lentamente se presenta como luces, formas y colores distintos. En nuestro avance por sus páginas, hayamos conocimientos recordados, olvidados, experimentados y nuevos.
Es encuentro con lo cotidiano, pero también con una nueva mirada, ya no somos aquello que creíamos ser antes, pero tampoco seremos definitivamente aquello que hoy somos. A través de las palabras y los poemas, descubrimos una permanente evolución del aquí y ahora de Sandra, quien nos lleva de su mano. Por eso, solo este presente que nos muestra la autora, también se vive como una permanente evolución.
Al llegar al final de esta nueva obra, nos damos cuenta que Sandra vive su crecimiento como escritora, desde una entrega simple, amorosa, y abnegada al servicio de quienes la guían, para poder ser parte del engranaje del Servicio Universal, de la elevación de nuestra densidad como humanos.
Gracias Sandra Bonnet, por tu disponibilidad como escritora.
Lic. Marta Cecilia Menéndez Pereira
INTRODUCCIÓN
El rumbo era el mar. Así llegaron los primeros mensajes, como un presagio de aquello que sería el salto cuántico, que cambiaría nuestras vidas para siempre.
Y sería en primavera, llegamos un 21 de septiembre, al lugar donde todas las calles desembocan en el mar, señalado por la tapa de ORD y JIL, aquella playa marcada con el arcoíris, llena de pinos y acacias, donde no entendía porqué fluían y fluían los escritos.
Aquí encontré la paz y el marco apropiado, la vibración exacta para recibir estos Mensajes de Luz.
Junto a mi Alma Gemela que acompañaba, que sostenía y ponía lo mejor de sí, aceptando el nuevo desafío.
Aquí creció y se fortaleció hasta nacer, este amado libro…
Con el susurro del viento, con el subir y bajar de las mareas, con la fuerza de la luna y el sol entibiando el alma…
I
REFLEXIONES
Y me pregunto…
¿A dónde nos llevará esta nueva vibración en todos nuestros planos?
¿Cómo salirse de lo cotidiano para poder ver lo que realmente está pasando?
Interrogante que habita en el alma
cuando se despoja del ego que la asfixia,
cuando logra verse eterna
y sin necesidad alguna,
cuando logra sentir que la inunda
un enorme amor incondicional,
que la une con el Todo.
Ya deberías crecer Alma y ser lo que eres, es el único camino posible. El entretenimiento había acabado, las propagandas de una vida de sufrimiento, daba sus últimos giros, para comenzar la nueva vida.
Esa vida de adentro hacia afuera, con la esencia adelante y el ego atrás. Contribuyendo con el momento cósmico inevitablemente presente.
Aprendí a escuchar el silencio que tanto costó aprender y pensé: ¿qué Ser habita en mí, que urge por salir que batalla a punto de estallar? Y pienso, ¿de qué se alimenta? ¿Cuál es su Maná?, ¿qué es lo que lo mantiene en exquisito y profundo respirar? Tal vez deba indagar, sondear en su Alma apacible y serena.
II A VECES TÚ Y A VECES YO…
El mar iba sanando las heridas profundas de un ego atormentado. Ese ego tan distinto al Alma y a veces tan igual, y deambulo en un enigma que me acerca y aleja de la orilla. ¿Dónde están mis dones?
¿Qué hice con los regalos del cielo? ¿Cómo saber cuándo soy Esencia?
Me envuelvo en la llama violeta que atraviesa los continentes, y puedo ver cuando éramos una sola lengua y las divisiones no existían, solo había deseos de expansión…
Y la energía se derramaba sin cauce, cuando muchos despertaban y otros no resistían. Fue cuando pudimos ver a los animales y plantas, fue cuando pudimos hablar sin palabras. ¿Dónde estábamos todos?
III EL LLAMADO
En una travesía cósmica coincidí con ellos, en aquel tiempo del no ser. Cabalgué en caballos blancos, y me envolví en espirales dorados.
¿Por qué recuerdas Alma? me pregunto, ¿para qué?
Llegué a un planeta distinto, escuché otro idioma, respiré otro aire de paredes oblicuas y de techos abiertos. Una antorcha iluminaba la memoria, y el recuerdo.
¿Qué quieres de mí, Alma? que hoy te dejas ver, que hoy te conviertes en voz, llegas a mí y activas mis dones. Te veo activa como queriendo salir, me traes una información cada día, que yo debo plasmar.
¿Por qué agitas mis alas y me empujas a mi destino?
Y me pregunto, ¿estoy dispuesta a conversar contigo?
Ya no puedo enmudecerte, traspasaste todas las capas, ardes en mí.
Ya no puedo esconderme.
El reloj marco la hora del llamado.
IV TU VOZ
Me senté en el camino para investigar, de qué se trata este llamado. ¿Cuál será el mensaje? Me interrogué sin escatimar respuesta, ¿tal vez una fantasía invadió mi mente?
¿Dónde estaban estas palabras, por qué brotan en este instante? ¿A dónde conducirán mis pasos y que puertas se abrirán?
Y me decías ¿por qué estás en la bodega si debes conducir el barco? ¿Por qué atascas tu camino? La coherencia me había abandonado, y no encontraba el rumbo. Solo estaba presa de mis necesidades.
Tal vez, por eso no vi lo importante, lo trascendental, viví todos mis egos para escuchar Tu Voz.
Alma mía, te siento anclada en mi pecho punzante y reveladora, accionando, recorriendo mí sangre. Ya no callas, ya no lo harás, y esto crea un cambio inevitable.
V VOLVER A ELEGIR
¿Qué haré con mi dualidad? me pregunté, ¿cómo convivir y plasmar, y ser parte de un cambio que atraviesa? Es la Nueva Tierra naciente, es la gran revolución del Alma.
Se terminó el tiempo y había que elegir, o volver a elegir lo que ya se había elegido.
¿Acaso piensas o pretendes creer, que fuiste preparada para vivir una vida sin compromisos? Es el cosmos que te llama y te afila en la batalla, tienes un solo camino no te engañes, el Alma respondía con firmeza.
¿Qué tengo que hacer? pregunto temblando, creyendo que nada puedo hacer.
Que lo intenté todo, que no tuve la fuerza necesaria.
Que me sometí a un sistema devastador que carcome mis huesos, que endurece mi corazón.
Que embrutece mis manos, que adormeció al pájaro que cantaba en todas las estaciones, que aniquiló mis dones y despojó mi Alma.
¿De quién hablas? respondió el Alma.
Quizás hablas de tus escorias o lo que tu mente supone, pues tu Alma y tus Dones aún conservan su fragancia.
Solo el ego fue tocado, trabajado con esmero, pasaste por un mortero que devolverá un diamante.
VI EL VIAJE DEL ALMA
Ya preparada para el viaje del Alma, me disponía a tomar lo que el universo había creado, sin oponer resistencia alguna.
Tomé mi caballo blanco y se me dio una espada, me envolvió un manto dorado que iluminaba mi rostro, un cofre y una pluma fueron mi equipaje.
Esta vez fue mi Alma, quien eligió el rumbo ataviada de gracia, abundante y reluciente, alquimizaba todo a su paso.
Siento liviano el cuerpo y ágil la mente, me desborda el corazón con sus titánicos latidos. Mi mano no se queda quieta, escribe en todo tiempo, está más allá de lo que sucede. No puedo detenerla, no tiene límites, me apasiona su vida que no deja de crear.
Encontraré una aldea de montañas de colores, contaré lo que callan, me sentaré en su cima y abriré caminos. El Alma hablaba en voz alta y audible...
VII SEA LA LUZ
En un instante cambió el motivo, lo cotidiano era obsoleto.
El Alma estaba libre y liberó al Yo atrapado, esclavo y sumiso con su vida gris.
Le puso colores, lo atavió con flores, dibujó su sonrisa y fue libre su espíritu.
No volviendo a ser esclavo, ya cerró su pasado.
Para estar libre en Presencia, bajando el néctar sagrado, bebiendo el cáliz del Alma.
Pasó sus días en calma, llena de amor y poesía.
Que las palabras que me fueron dadas, sean el alivio de las almas que duermen, sean la fuerza de los que están despiertos, la medicina de los enfermos y las respuestas de los que buscan.
Sean la luz de la noche oscura, y sea el agua en el desierto.
Eres el bálsamo que llevas dentro, el mar profundo la tempestad, el suelo que pisas, la brisa suave.
Tu tinte celeste derramarás, llevando paz en tu linaje.
VIII ESTE FUEGO
De pronto presentí, que un nuevo salto cuántico acudía muy de prisa a mi vida, modificándolo todo. ¿Qué sería?, ¿acaso una nueva travesía? ¿acaso un viaje sin moverme? ¿tal vez un cambio en mi estructura? cosas que sólo el Alma sabe.
Una púrpura carcaza se disipa por el aire.
En el cielo, caminantes ya retoman la jornada.
El nuevo acontecer comienza a desplegarse.
Este fuego que hoy se enciende, ya nunca será apagado.
Siendo libre vas surcando por la senda establecida, por caminos ya sabidos, por caminos ignorados.
Vas gestando lo que archivas.
Fuego que cierra las heridas por ser sagrada su eterna huella, lleva en su mano todo lo que habita, queriendo descubrir la paz naciente.
Envuelta en llamas La Palabra, hizo su rezo cósmico la columna inamovible de los tiempos. Plegaria celeste, que lleva por dentro inigualable poder rugiente.
IX LA LIBERTAD
Observa con atención, toma las medidas exactas.
Ves el roble, que desmaya conservando su postura.
Clava la espada en su espesura, verás brotar el agua clara.
Captura las formas de la especie humana, corrige sus partes y tamízalas en el cosmos.
Ponle colores y nuevas células, talla sus aristas y alquimiza sus lados.
Pon manos a la obra.
Muchas simbologías sin comprender llegaban en esos días, cosas que solo el Alma comprendía. Llenaron el todo de la nada misma, y surgió el espacio necesario para plasmar.
¿Dónde me dirijo ahora y cómo encauzo mi libertad? Tengo que administrarla, porque voy a conservarla como el bien más preciado.
Dedicaba mis días a lo que vine, a Ser, acompañada de un amor incondicional tanto terrestre como cósmico.
Una nueva posibilidad surgía, me la traía el viento envuelta en palabras.
Oda celeste que te vuelves blanca, empuja a la antorcha hoy encendida. Me traes calma y prisa, me llenas de incienso, que cubres por dentro, alargas mis días.
¡Oye Alma! de lo más profundo de mi Ser invoco tu Presencia. Ineludible Esencia que abre mis cerrojos, hoy sacudes mis despojos, con tan onda inspiración focalizas mi atención y disipas mis corazas. Descubiertas hoy mis trabas, ya culmina la función.
X CÓDIGOS SAGRADOS
La inteligencia infinita se abría ante mí, y podía leer los códigos sagrados numéricos geométricos inversos. Acudían y se desplegaban, no me alcanzaban las hojas para anotar tamaña información. ¿Cómo plasmar esto en la tierra?
Acudí a un lugar específico, necesitaba mucha tranquilidad para poner en palabras todo lo acontecido.
Solo una persona podía acompañarme, mi Llama Gemela, que en ese momento había recuperado toda su energía.
Allí recibí una parte de los primeros códigos.
Se abrió el Libro Mayor, sus letras doradas, recopilación del no tiempo estaban ante mí, era demasiado. En un segundo entendí el valor de toda mi existencia, se justificaron tantas vidas y tantos aprendizajes.
Comprendí la razón del Todo, bajé e hice tierra por un tiempo, para luego poder compartirlo.
Me esperaba mi hamaca, mi biblioteca, y el mar me acariciaba. Sus manos me acompañaban, en los días que hacíamos tierra. Disfrutábamos de lo que amábamos hacer, sin descuidar el Propósito.
Voy y vengo, camino en las dimensiones, es natural todos los tiempos habitan en mí, y llegan las informaciones para ser dadas.
XI EL MAPA
Alma que me elevas a una vida distinta cada día, que me alejas de los fantasmas de mi ego triste y frustrado, que me haces viajar en el tiempo sin moverme, que me das alas y me haces volar sin aviones, que calmas mi tempestad y sacias mi sed.
Alma que todo me das, que promueves mi libertad más allá del Yo que me esclaviza, eres el pan del cielo, mi vitamina, la luz que me alumbra, mi eterna guía.
Era en otoño el día que salí definitivamente y para no regresar de Egipto, del Egipto del Yo. Ya no era un simple intento, sabía que este nuevo viaje no tendría retorno, ya no volvería a someterme, y el mapa se desplegó ante mí, mostrándome su guardado tesoro, ese día pude verlo ya no volvería a cerrar mis ojos.
Ahora te ocuparás de lo importante, me decía el Alma, acabado el yugo, tomarás las riendas.
La estrella alumbrará tu camino, ya están tejidas las redes de contención cósmicas, todo está aconteciendo.
Esa noche, una pluma blanca cayó del cielo. Se mojó con la escarcha y la bruma marina, la sostuve en mi mano, me traía un mensaje.
El mensaje de mi liberación, ya no dependería de nada ni de nadie. Al cabo de un tiempo, mucha gente dependería de mí, y yo no sería su tirano.
Aquel tesoro escondido, en un mapa desplegado ante mis ojos, sería la causa de mi salida, siempre estuvo ahí. Solo que nunca lo vi, hasta que se hizo presente.
Todo cambiaría para siempre.
XII EL CAMINO
¡Cuéntame Alma! ¿soltaré mi mente de esclavo? ¿Otra vez volveré al desierto sin encontrar la Tierra Prometida? ¿Volveré a murmurar y querré volver a Egipto?
¿O finalmente encontraré el camino más corto, el cual me lleve a la Tierra que fluye leche y miel? A la Nueva Tierra. Con los tiempos cósmicos, aun viviendo en la tierra.
No andarás los mismos caminos. El tiempo es más corto con la nueva era, y ya has pasado largas horas del desierto. Ahora llegarás sabiendo que nunca retrocederás, porque eres necesaria en otro lugar.
Aquella mañana tomé un camino distinto al que tomaba habitualmente, no miré atrás.
Una fuerza aún no experimentada surgía de mí, logré divisar un atajo, fue allí donde agradecí por la libertad de mi alma.
Había recobrado mi fuerza, aquella fuerza que había traído para cumplir mi Misión. Los tambores sonaban y las campanas replicaban su sonido, todo era posible.
Escaso es el tiempo que queda para el salto cuántico, prepara tu mente me susurraba el Alma al oído, cosas impensadas venían a mi mente.
¿Acaso hay algo que escape a la Voluntad Divina?
¿Puede algo suceder sin ser creado?
¿Experimentar el cielo acaso es imposible?
¿Por qué sería más fácil vivir en la adversidad que en la Paz del Espíritu?
Todos eran interrogantes que me sumergían en un torbellino imparable. Esencia muéstrame tu luz, invade mis sentidos, embriágame de tu sabiduría.
XIII SURGEN
Llevaba años escribiendo y viajando, cada vez con más fuerzas y entusiasmo. Los años de la juventud habían vuelto, la pasión de hacer lo que se ama embellece tanto por dentro como por fuera, y eso era extensible a mi Llama Gemela.
¿De qué vida son estas palabras que surgen como borbotones del Espíritu? ¿Acaso fueron vividas? ¿Acaso fueron soñadas o inventadas?
Surgieron de este presente, que ya está listo para ser vivido. Surgen del hoy, del ayer, y del mañana, surgen del no tiempo.
El caballo va domado por los montes, sus relinchos ya no son frecuentes. Conoce el camino a su casa, su belleza se contempla desde lejos.
Sus memorias, quedarán aquí plasmadas.
Alma mía, me llenaste de palabras nuevas. Me estremece tu susurro cotidiano, elevando mi vibración. Te siento cerca, y en ti me refugio cada día.
XIV OTROS SOLES
Acababa de tomar un té con jengibre y limón, la luz estaba tenue y mi pluma muy ligera.
Largas caminatas para contemplar una montaña blanca, con dibujos de los cuentos. Allí pasamos días contemplando, esperando respuestas.
Y nació el cuarto hijo, derramando sus dones, distinto de los otros tres. Ajustado totalmente a los tiempos vigentes, me regaló una pluma nueva, y muchas ganas de seguir.
Entre tanta naturaleza, ya nos olvidamos de las ciudades. Pasamos muy puntuales, dejando la luz que alumbra.
Tan lejanas experiencias, muchas cosas ya vividas hoy alternan compartidas, dando paso a las nuevas.
Una lámpara azul, un ramo de fresias, adornaban la habitación de la exquisita casona.
Un fuego que ardía lento y un aroma silvestre, era el refugio adecuado.
Experimentas el retorno de las aves, en el amanecer sereno de otros soles. Concurren a la cita, indulgentes palomas del recuerdo.
Alma, háblame de los tiempos remotos. Lléname de melodías nuevas, acompasadas por la silueta de la lluvia, que moja las hojas secas del otoño.
¿Te animas a crecer cada día? ¿A romper los paradigmas establecidos por programas recurrentes? ¿A tomar todas tus herramientas y dones, y crear algo distinto para la evolución del planeta? Entonces, tu paso por la tierra dejara huellas.
XV DE COLORES Y SONIDOS
Acaricio el terciopelo de los niños cuando rezan, acabada su plegaria, se irán pronto a jugar. A soñar, con cometas y castillos de colores. Ilusiones trasmitidas, de los que vieron más allá.
Se acercaba una barca roja y blanca, una soga amarrada se anclaba en la arena y el viento entonaba su silbido, agitando el latido, divulgando secretos. Componiendo la melodía de la danza cósmica.
En la selva se escuchó el pájaro, que estremecía con su canto. Su plumaje de colores y su cabeza blanca con pintas negras, adornaba el selvático lugar. El ruido del agua incesante, trasmutaba los sonidos de lugares compartidos, que fluyen al azar.
Las notas sonaban y sonaban en mi mente, queriendo componer. Me abstraía la melodía, elevaba el espíritu, la creación cobraba sentido. Ya no era un cuento de hadas, ni una nebulosa abstracta, eran cosas que podía comprender.
XVI EN PRESENCIA
Busca algo compatible, me decía la Voz. Cosas impensadas para la mente, que en esos momentos estaba automatizada. Solo repetía lo cotidiano, la nueva transformación había llegado.
Y te preguntaba Alma, ¿por qué bulles dentro de mí?
¿A dónde me tironeas despegándome del suelo? ¿Qué sucede que llevas tanta prisa? Tú que eras calma y serena, inmaculada Esencia.
Salta, salta, salta, es el tiempo indicado.
No mires atrás ni adelante, mantente en Presencia.
En Presencia acontecerán todas las cosas, hay una inmensa red dorada.
Así me instruías.
¿Y qué es eso de estar en Presencia?, le preguntaba al Alma. ¿Dónde estoy cuando no estoy en Presencia? ¿Acaso estoy en un tiempo lineal? ¿Acaso muero con el pasado y resucito en un futuro? Qué me aleja del presente, para no despertar mi conciencia.
Navegaba sin brújula.
Y de pronto se hizo presente, acalorada, inconfundible, con su voz firme y apacible. Estar en Presencia es conectarte al Todo, a cada instante. Es donde ya no hay pasado ni futuro, solo un eterno presente. Donde fluye la vida, y el amor incondicional.
¿Y para qué debo estar en Presencia? Soy solo un mortal arrastrado por su ego, que vive una vida común, y carece de artificio.
Olvidas tu parte Divina, el poder que emerge de ti, tus dones y condiciones. Estarás en Presencia, para que mi Voz se escuche a través de ti.
Ahora escribe.
XVII SE SENTÓ JUNTO A MÍ
Llovía, cerca de la escalera se oía un piano.
Se vislumbraba una extensa conversación, todo era acerca de un plan que debería ejecutarse en un tiempo determinado. Cerrada la puerta, aún se oían las distintas opiniones. Gente muy encumbrada, debatían la próxima estrategia. ¿Cuál sería el plan que los convoca, y los une sin proponérselo?
El Alma guardaba silencio, como hacía mucho que no sucedía. ¿Acaso tenía algo grave que contarme?
Yo la buscaba en las noches en mis viajes celestes, había enmudecido. Tal vez debería esperar el momento adecuado, respire hondo y me sumergí en el infinito.
Cuanta coraza hay en tu pecho hoy, conociste el dolor, el más profundo. Observa a tu alrededor, trasmutas el tiempo y mi mano recorre tu sombra, espejando tu destello.
Siento frío, ese frío del invierno que congela mi ánimo. Me inunda el desgano y me empuja la voluntad. Deambulo por las noches buscando las mañanas, que me lleven a la primavera donde todo florece, y mi frio es más suave, cuando me entibia el sol.
Se sentó junto a mí, me miró fijamente y me dijo: ya es hora de vaciar los pensamientos, de clasificarlos, de crear tu canción, de beber el vino de los tiempos.
¿Dónde estoy? ¿qué estoy haciendo? Porqué me persigues y me hablas, de una realidad que desconozco.
Porque te presentas ante mi vestida, desnuda, descalza, hablando, callada, estás, partes, renaces.
A donde voy, quizás quiera volver.
XVIII SALIENDO DE MÍ
Ensayaba su alquimia en su casi laboratorio espacial, los cuatro elementos alineados. Convocados en la retórica guarida, desvelados asistían desafiantes. ¿Qué me contarás si ya no hay misterios? Ya fueron corridos los velos, la velocidad se llevó todo. Las energías elevadas del planeta consumen. ¿Para qué están las naves? ¿Cuál es el misterio?
Me acechaba la litúrgica palabra de los que no veían, resucitaba los temores plebeyos de anecdóticas historias repentinas. Personajes sin sentidos se aglomeraban taciturnos, involucrándome sin comprensión.
Estoy aturdida y sin espacio Alma. Ya no respiro, en el fondo de un abismo creado por mí.
Acude a mi llamado, y rescátame del ego complaciente, de la tertulia de los ignorantes.
Solo saliendo de mí, podré verme Alma. Y ese día, encontraré el camino por ti trazado. Y se abrirá mi mayor bien, y acudirán todos los tesoros escondidos en aquel mapa.
Y me pregunté: ¿por qué el camino se atasca y se llena de piedras? Quizás este sendero busque otro sendero, y el mar busque otro mar.
Tal vez, aquel salto no sea metafórico. Acudo a mi Ser poderoso y lumínico, que conversa conmigo en otra dimensión, en el espacio de las posibilidades infinitas.
XIX TU DIVINA VOLUNTAD
¿Qué quieres de mí, Alma por qué no te expresas? Y solo pones piedras en mi camino, ¿hasta cuándo estaré en el mundo de los que no ven? ¿Cuándo el sol mirará mi rostro? Después de tanta lluvia y granizo azotándome, ¿por qué no me dejas alternativa?, ¿por qué me obligas a preguntar, y me empujas a los grandes cambios?
¿Por qué te distraes en la mediocridad de los que duermen?, ¿qué pasó con tu rutina? Quizás esta alterada y tu ego no encuentra salida. Quizás los cambios son desde el Alma, por eso no lo ves y no comprendes, el idioma es diferente.
¡Muéstrame el camino Alma, y haré tu Divina Voluntad! Mi Ser me acorraló, cerrando el grifo del agua que fluye. Ya debo entender, que hay algo más que el día a día.
Sácame la piedra que atasca mi camino. Que la sincronicidad y la magia, alquimice mi destino, desata los nudos del yugo diario. Vuelve a mí en la bonanza del Espíritu.
Para que todo esto acontezca, deberás de aceptar los cambios evolutivos. Los saltos cuánticos, sin oponer resistencia. Es cuando la alquimia volverá a ti, en forma integral y absoluta.
¿Cuáles son esos cambios? ¿Y cuáles son esos saltos cuánticos? ¿Acaso son esos que al ego llenan de terror? ¿Cuándo dejarás de aprender Alma?
Solo tu disponibilidad creará la sincronía del camino, y desatará los nudos producidos por el ego, aferrado hacer su voluntad.
Te mostraré el camino, que será tres veces reconfirmado. Llegarán las plumas trayendo el mensaje, ¿estás dispuesta hacer lo que viniste hacer?
Solo lo haré respaldada integralmente, en el camino dorado de la alquimia. Sin desiertos, con abundante agua que fluya. Ese es mi pedido, en este nuevo salto cuántico. Escucharé y tú me responderás, me abrirás las ventanas de los cielos, me ungirás con aceite, y me envolverás con la luz de los que ven.
¡Aquí estoy!, para hacer la Divina voluntad. Respaldada por los cielos, en el camino dorado de la virtud.
Acompañada de mí Llama Gemela, recuperada en plenitud.
Бесплатный фрагмент закончился.
