Читать книгу: «Las palabras son arañas»


LAS PALABRAS SON ARAÑAS
© Sara Lafuente
© de la imagen de cubiertas: Carlos Manso Cuadrado
Diseño de portada: Carlos Manso Cuadrado
Iª edición
© ExLibric, 2020.
Editado por: ExLibric
c/ Cueva de Viera, 2, Local 3
Centro Negocios CADI
29200 Antequera (Málaga)
Teléfono: 952 70 60 04
Fax: 952 84 55 03
Correo electrónico: exlibric@exlibric.com Internet: www.exlibric.com
Reservados todos los derechos de publicación en cualquier idioma.
Según el Código Penal vigente ninguna parte de este o
cualquier otro libro puede ser reproducida, grabada en alguno
de los sistemas de almacenamiento existentes o transmitida
por cualquier procedimiento, ya sea electrónico, mecánico,
reprográfico, magnético o cualquier otro, sin autorización
previa y por escrito de EXLIBRIC;
su contenido está protegido por la Ley vigente que establece
penas de prisión y/o multas a quienes intencionadamente
reprodujeren o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria,
artística o científica.
ISBN: 978-84-18470-43-1
Nota de la editorial: ExLibric pertenece a Innovación y Cualificación S. L.
SARA LAFUENTE
LAS PALABRAS SON ARAÑAS
Índice
Agua
Azahar
El caminante sobre el mar de nubes
Fe mojada
La vida es una frase hecha
Catarsis
Lamento del poeta
Cadenas
Resplandor
Tengo un gato negro
Ojos de sentir
Hambre
Himno del poeta exiliado
Intermitencia
La vida entre guitarras
Ideas moldeadas de una realidad
El parón que dio el tiempo lo puso todo del revés
Dónde quiero que estés
Desausencia
En mitad de un verso
A todos ellos
Hablando de amor
Poesía para la cordura
Poesía para tus entrañas
Ideas desnudas
Solo ser
Allí abajo
Lágrimas de Tierra
A la serpiente
Intensidad
Trabajo frente al espejo
A las doce de la noche
The Climb
Lista de deseos por incumplir
Preámbulo a los versos
Querido lector, no quiero ni puedo hacer cuenta sobre las horas que he pasado pensando en ti. Después de tanto tiempo preparándome para ti, al final he conseguido llegar al punto que buscaba. La escritura me parece arte, el arte de saber aunar palabras, el arte de crear esas ideas, sentimientos e imágenes con tan solo un par de operaciones sumatorias, porque las palabras siempre suman, nunca restan.
Para mí las palabras son arañas, arañas que tejen y unen estas unidades para crear ideas, para crear frases. Hay frases que son igual de estremecedoras que una gran telaraña bien hecha. Hay telarañas que son poesía. Siempre quise escribirte, y siempre quise ser leída; dejar sobre el papel mis ideas, las cosas que vi y en las que pensé. Los sentimientos que me vencieron, los que me hicieron ser como soy y los que conviven conmigo.
Bienvenido a mi pequeño “exilio vocabilístico”, bienvenido al remanso de mi mundo interior. Te regalo un pequeño trozo de mí, un atisbo de mis ideas versadas. Te regalo la libertad que me han otorgado mis propias palabras.
Con todo mi cariño,
Sara.
TIERRA
AGUA
Que estos versos que ahora te lamen las heridas
lleguen a lo más profundo.
Que las letras que aquí te dejo
destilen canciones de soledad.
No todo es blanco o negro.
Y la vida, desde la tinta de mi pluma,
mil veces se me va.
Tan solo he sabido encontrar en mi poesía
un pequeño oasis de libertad.
AZAHAR
Qué amarillo era el trigal
por el que solía pasear,
dejando a la vida caminar.
¡Qué amarillo era el trigal!
Qué verdes eran los campos
sentados frente al mar.
Montaña y mar se fundían sin descanso
mirando al sol en su posar.
Cuántos años tuvieron que pasar,
que ahora me hallo lejos, en la costa del Azahar.
EL CAMINANTE SOBRE EL MAR DE NUBES
Esbelta silueta talla el horizonte,
sobre una roca se mostraba impasivo;
entre nubes paseaba su mirada ausente,
su rostro se dibujaba intranquilo.
Un hombre sobre una roca se posaba,
las nubes se vestían de algodón.
Nunca podré descubrir aquello a lo que miraba,
ni siquiera me mostró su corazón.
Un hombre se posaba resuelto
en la faena del vivir,
y sobre aquel monte esbelto
el hombre fue a morir.
FE MOJADA
No pienses que me voy.
Da igual, esta vez es distinto.
Esta vez no voy a atar cabos,
no hay puertos para mí.
Mi alma no descansa.
Las olas la mecen
y se encuentra adormilada.
No quiere salir de esta inmensidad infinita.
No quiere ver nada más que agua,
ni siquiera recordar lo que hay ahí fuera.
Solo quiere agua, agua y agua.
LA VIDA ES UNA FRASE HECHA
Y aunque por mucho madrugar
no amanezca más temprano,
¡ancha es Castilla,
y qué verdes eran sus campos!
CATARSIS
Los pies vuelan sobre mi cabeza,
van dando tumbos y se enredan;
brincan sobre las horas, y estrechos
se deslizan entre el tiempo.
Sin miedo a vivir,
sin miedo a contarlo,
sin preocuparse de ser o estar,
solo viajando a contratiempo.
Los pies ahora me caminan cerca del cielo
y han asomado la cabeza por el agujero.
Y allí arriba, en aquel reino,
no se asoma ninguna realidad con complejos.
Justo allí arriba se han parado.
No han seguido su camino,
se han posado a esperar
en un presente fortuito.
LAMENTO DEL POETA
Poeta de luna,
músico a la soledad.
No se posa sobre él
el rocío ni el clavel.
Los luceros no se encienden,
las calles no le buscan,
porque saben que el poeta ya no está.
No está en los parques ni en los bares.
No está en los recuerdos de las calles.
El poeta ya no está.
Solo queda su lamento
por no querer pensar
y por dejar pasar el tiempo.
Solo quedan los esbozos de una vida llena de sufrimiento
Y ahora, ¿quién canta su lamento?
CADENAS
Caballos negros con melenas desbocadas
trazan con sus hermosas herraduras nuestro camino,
y sobre ellas muestran la senda ya marcada.
Son solo ellos los que saben el destino
de nuestras vidas ya abocadas,
a lo más profundo del abismo.
Caballos negros llegan a trotadas
irrumpiendo por el sendero,
buscando la luna enterrada.
Un clavel juega a ser su señuelo
para atraparlos en la noche,
la noche que ahora ya está encerrada.
Бесплатный фрагмент закончился.
