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Metafísca 4 en 1


Metafísica 4 en 1© Saint Germain

D. R. © Editorial Lectorum, S. A. de C. V., 2020

Batalla de Casa Blanca, Manzana 147-A, Lote 1621 Col.

Leyes de Reforma, 3a. Sección

C. P. 09310, México D. F.

Tel. 5581 3202

www.lectorum.com.mx

ventas@lectorum.com.mx

Primera edición: enero 2021

ISBN: En trámite

D. R. © Portada: Angélica Carmona Bistráin

D. R. © Imagen de portada: Shutterstock®

Características tipográficas aseguradas conforme a la ley.

Prohibida la reproducción parcial o total sin autorización escrita del editor.

Metafísca 4 en 1

1  .

2  .

3  .

4  Capítulo I

5  Capítulo II

6  Capítulo III

7  Capítulo IV

8  Capítulo V

9  Capítulo VI

10  Capítulo VII

11  Capítulo VIII

12  Capítulo IX

13  Capítulo X

14  Capítulo XI · El Dios Himalaya

15  Capítulo XII

16  Capítulo XIII

17  Capítulo XIV · Fe–Esperanza–Caridad

18  Capítulo XV

19  Capítulo XVI · Día de Acción de Gracias Rayo personal de Jesús y otros rayos creados

20  Capítulo XVII

21  Capítulo XVII

22  Capítulo XVIII

23  Capítulo XIX · Por medio de su Rayo personal, Jesús revelará ahora su deseo a los estudiantes (Habla el Amado Maestro Ascendi

24  Capítulo XX

25  Capítulo XXI

26  Capítulo XXII

27  Capítulo XXIII · Preparación de la Pascua (Por el Maestro Ascendido Jesús)

28  Capítulo XXIV

29  Capítulo XXV · Día de Navidad

30  Capítulo XXVI

31  Capítulo XXVII · Víspera de Navidad (Por el amado Maestro Jesús)

32  Capítulo XXVIII

33  Capítulo XXIX · (Plática de Saint Germain en el día de Acción de Gracias)

34  Capítulo XXX · (Plática de Saint Germain en el día de Navidad)

35  Capítulo XXXI · (Plática de Jesús en el día de Año Nuevo)

36  Capítulo XXXII

37  .

38  .

39  Instrucciones fundamentales Parte I Ejercicios de meditación (Misterios develados)

40  Instrucciones fundamentales Parte II

41  Instrucciones fundamentales Parte III

42  Instrucciones fundamentales Parte IV Descripción del templo de Luxor

43  .

44  .

45  Arcángel Jofiel

46  Arcángel Chamuel

47  Arcángel Gabriel

48  Arcángel Rafael

49  Arcángel Uriel

50  Arcángel Zadkiel

51  Arcángel San Miguel

52  El séptimo rayo

53  .

54  Domingo

55  Lunes

56  Martes

57  Miércoles

58  Jueves

59  Viernes

60  Sábado

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Metafísica 4 en 1

El libro de oro

*

Hacia mi mágica presencia

*

La práctica de las llamas

*

Meditaciones diarias

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El libro de Oro

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Contrariamente a lo que se ha venido diciendo respecto a que el Maestro Saint Germain ha dejado una prohibición de divulgación de su enseñanza tenemos el gusto de referir al estudiante al Capítulo N° 29, tercer párrafo, que dice textualmente: “Yo apreciaré profundamente toda la asistencia que los estudiantes bajo esta radiación puedan dar para que los libros sean editados y puestos ante la humanidad, ya que este es el más grande servicio que se puede ofrecer en este momento».

Saint Germain

El libro de oro de la hermandad Saint Germain

Esta es la Sagrada Enseñanza que el Ascendido Maestro Saint Germain ha dispuesto para esta Su Era de Oro, y que forma el Tercer Ciclo de Enseñanza de la Hermandad Saint Germain, después de lo cual el discípulo queda en conocimiento pleno de su Presencia “Yo Soy”.

Cuanto más estudies y medites el contenido de este libro, más protegido y más elevado serás, aunque también se te hace notar que el Amado Maestro no titubea ni usa ningún disimulo para ponerte en cuenta de los peligros y castigos que te acarreas si enfocas tu atención en leyes, pasos y vibraciones inferiores a lo que él aquí te enseña.

Aquí están, pues, los Reglamentos Divinos. El cumplimiento de estos Reglamentos depende de ti.

Capítulo I

Dios en acción es la vida en todas sus actividades y dondequiera que se manifieste. La falta de conocimientos en la forma de emplear el pensamiento-sentimiento es lo que provoca que los humanos estén constantemente obstaculizándole el paso a la Esencia de Vida. Si no fuera por esta causa la vida expresaría su perfección con toda naturalidad y en todas partes.

El amor, paz, belleza, armonía y abundancia son las tendencias naturales de la vida. A ella le es indiferente quien las utilice y constantemente está surgiendo para revelar de más en más su perfección siempre con ese impulso vivificante que le es propio.

Yo Soy

Yo Soy es la actividad de la vida. ¡Resulta extraño que los estudiantes más sinceros no siempre lleguen a entender el auténtico significado de esas dos palabras!

En el momento que tú dices Yo Soy, creyéndolo, abres la fuente de la Vida Eterna para que corra sin impedimentos a lo largo de su camino; es decir, le abres una amplia puerta a su flujo natural. Cuando dices Yo no soy, tiras la puerta en plena cara de esta Magna Energía.

Yo Soy es la plena actividad de Dios. Te he colocado frente a frente infinidad de veces la Verdad de Dios en acción. Quiero que comprendas que la primera expresión de todo ser individualizado en cualquier parte del Universo, bien sea en pensamiento, sentimiento o palabra, es Yo Soy, reconociendo así su propia victoriosa divinidad.

El estudiante, al tratar de comprender y aplicar estas potentes, aunque sencillas leyes, tiene que mantener una guardia estricta sobre su pensamiento y expresión, ya que cada vez que uno piensa o dice no soy, no puedo o no tengo está ahorcando la Magna Presencia Interior, consciente o inconscientemente y en forma tan tangible, como si se colocaran las manos alrededor del cuello de alguien; sólo que con respecto a una forma exterior el pensamiento puede hacer que la mano lo suelte en cualquier momento, mientras que cuando uno hace una declaración de no ser, no poder o no tener se pone en movimiento la energía ilimitada que continúa actuando hasta que uno mismo la ataja y transmuta la acción.

Esto te mostrará el enorme poder que tú tienes para calificar, determinar u ordenar la forma en que quieres que actúe la gran energía de Dios. Y te digo, amado estudiante, que la dinamita es menos peligrosa. Una carga de dinamita sólo desintegrará tu cuerpo, mientras que los pensamientos ignorantes lanzados sin control ni gobierno atan a la rueda de la reencarnación indefinidamente, o sea que, mientras dure un decreto sin atajar, sin transmutar o disolver, continúa imperando per sécula seculorum, ¡y por disposición del propio individuo!

Por esto verás cuan importante es que tú sepas lo que estás haciendo cuando usas expresiones incorrectas impensadamente, ya que estarás empleando el más potente y divino principio de actividad en el universo, o sea, el Yo Soy.

No entiendas mal. No se trata de una expresión o idea oriental, extranjera, vana, liviana, ni de ninguna exageración. Se trata ni más ni menos que del más alto Principio de Vida usado y expresado a través de todas las civilizaciones que hayan existido. Recuerda que lo primero que toda forma de vida consciente de sí misma expresa es Yo Soy. Es mucho más que yo existo. Es después, en su contacto con lo exterior, con actividades incorrectamente calificadas, que él comienza a aceptar cosas menores que Yo Soy.

Ahora ves, amado discípulo, que cuando tú dices yo estoy enfermo estás deliberadamente interviniendo la perfección natural que encierra el proceso vital. ¿No ves que lo estás bautizando con algo ajeno que jamás poseyó?

A lo largo de interminables centurias de ignorancia e incomprensión, la humanidad ha cargado de falsedad e irrealidad hasta la atmósfera que la rodea, pues no tengo que repetirte que cuando tú anuncias estoy enfermo es una mentira flagrante respecto a la Divinidad. ¡Ella (Yo) jamás puede ser sino perfecta y llena de Vida y salud!

Te pido, amado estudiante, en el nombre de Dios, que dejes de emplear esas expresiones falsas respecto a tu divinidad, pues es imposible que tengas libertad mientras continúes usándolas. No podré jamás insistir demasiado contigo en que cuando verdaderamente reconozcas y aceptes la magna presencia de Dios Yo Soy en tu interior, positivamente, categóricamente, no tendrás más condiciones adversas.

En nombre de Dios te suplico que cada vez que te descubras comenzando a decir o a comentar que estás enfermo, pobre o en otras situaciones adversas, inmediatamente inviertas la condición fatal para tu progreso, y declares mentalmente, pero con toda la intensidad de tu Yo Soy, ya que Él es todo salud, opulencia, felicidad, paz y perfección. Cesa de darles poder a las condiciones exteriores, a personas, lugares y cosas. El Yo Soy es el poder de reconocer la Perfección en cada uno y en todas partes.

Cuando piensas en la expresión Yo Soy, significa que tú ya sabes que tienes a Dios en Acción expresando en tu vida. No permitas que las falsas apreciaciones y declaraciones continúen gobernándote y limitándote. Rememora constantemente: Yo Soy, por consiguiente soy Dios en acción; Yo Soy vida, opulencia, verdad, manifestados ya.

Así, recordándote esta Presencia Invencible, mantienes la puerta abierta para que Él (la Presencia Yo Soy) teja en tu manifestación exterior toda su perfección.

Por Dios, no creas que puedes continuar usando decretos errados y que de alguna manera se van a enderezar y vas a manifestar cosas buenas, porque es imposible que eso suceda. En los hatos usan hierros para marcar con fuego a las reses. ¡Yo quisiera poder marcarte con un hierro que te fijara en la conciencia Yo Soy, y que no pudieras apartarte del uso constante de esa Presencia Grande y Gloriosa que eres!

En cuanto cualquier condición menos que perfecta aparezca en tu experiencia, declara vehementemente que no es verdad. Que tú aceptas sólo a Dios, la perfección, en tu vida. Cada vez que aceptes las falsas apariencias, las tendrás expresadas y manifestadas en tu vida y tus experiencias. Y no se trata de que tú creas o no lo que te estoy diciendo. Esto es una Ley. Comprobada a través de eones de experiencia. Hoy te la entregamos para liberarte.

Tú sabes que al mundo occidental le gusta engañarse con la idea de que le basta con no creer o no aceptar la antigua idea oriental de la brujería, para estar liberado de ella. La brujería no es sino el mal uso de los poderes espirituales, los mismísimos que usamos para el bien. La peor clase de brujería es empleada hoy por la política, con el uso del poder mental mal calificado. Si esta misma tremenda fuerza fuera empleada en sentido inverso, o sea, para recordar que la Acción de Dios está en cada persona que ocupa un puesto oficial, el que la emplea en esta forma no solamente se liberaría él mismo, sino que llenaría el mundo político de libertad y justicia y viviríamos pronto en un mundo natural en donde la Acción de Dios sería imperante en todo momento.

Como lo fue en Egipto lo es hoy. Aquellos que mal usan el poder mental, se atan ellos mismos a la inarmonía, encarnación tras encarnación. Hazte tú el propósito: Yo no acepto ni adopto condiciones del ambiente ajeno, ni de nada de lo que me rodea. Sólo de Dios, del bien, de mi Yo Soy.

Necesitas adquirir el hábito de gobernar tu energía. Si no siéntate varias veces al día y aquiétate. Aquieta tu ser exterior. Esto permite que se te supla con energía. Aprende a ordenarla y controlarla. Si quieres que ella (tu energía) esté quieta, mantente quieto. Si la necesitas activa, ponte activo. Tienes que enfrentarte a las cosas y elevarte por encima de ellas.

El estudiante debe estar alerta para reconocer en sí mismo sus hábitos. No debe esperar que alguien se lo diga. Debe examinarse y cortar todo lo que no sea perfecto. La forma de hacerlo es declarando que no se tiene tal o cual hábito indeseable. Luego, siendo yo creación de Dios, soy hijo de Dios perfecto. Esto trae una liberación que no es posible conseguir de ninguna otra forma.

Mantenerse en viejas costumbres es como vestirse de ropa antigua. Recuerda:

No debes esperar que otro te las recuerde. Nadie lo puede hacer por ti; debes hacerlo tú mismo.

En este trabajo, en esta enseñanza y en esta radiación, todas las cosas viejas en el individuo salen para ser consumidas. Antes de quejarte de cada cosa que experimentes en ti y en tu mundo, recuerda que vienen para que te las quites, para que las transmutes. Ten cuidado de no fijar la atención en aquellas cosas de las cuales te quieres limpiar. Y es ridículo estar recordando las cosas que no resultaron. ¿No es algo maravilloso que después de siglos que tienes construyéndote limitaciones, puedas en poco tiempo limpiarlas y liberarte por medio de tu propia atención y esfuerzo? ¿No vale bien la pena? La forma más rápida de lograrlo es empleando humorismo. La sensación liviana y campante que da el humorismo permite hacer maravillosas manifestaciones.

Si tú te empeñas e invocas la Ley del Perdón, puedes consumir todas las malas creaciones del pasado con la Llama Violeta Transmutadora y ser libre. Debes estar consciente de que la Llama Violeta es la Activa Presencia de Dios actuando.

Cuando sientas un deseo de hacer algo constructivo, hazlo. Empéñate y lógralo, así se caiga el mundo. Que veas o no la manifestación no te debe preocupar.

Aún cuando los estudiantes sólo conocen las cosas intelectualmente, no deben permitir que sus mentes se la pasen regresando a las condiciones malas o erradas, ya que ellos saben que esa actividad les estropea el éxito. Es increíble que las personas no dominen este enemigo. Ningún estudiante puede triunfar hasta que deje de regresar a las condiciones negativas que está tratando de superar.

El trabajo íntegro de un Maestro es el de tratar de hacerle comprender al estudiante lo que significa aceptar. Aquello con lo que el individuo está de acuerdo mentalmente, está aceptado por él. Si él fija su atención en una cosa, se estará haciendo uno o unificándose con la cosa. Estará identificándose con aquello, malo o bueno. Cuando la mente acepta o está de acuerdo con alguna cosa o condición, el individuo está decretando aquello en su mundo.

Aquello que tú escuches o que medites con atención estarás aceptándolo, poniéndote de acuerdo, identificándote con ello por virtud de tu atención. ¿Crees tú que un hombre que ve una serpiente cascabel enroscada camina deliberadamente hacia ella para que lo muerda? ¡Por supuesto que no! Pues esto es lo que los estudiantes hacen cuando permiten que su atención regrese a los problemas.

La actividad interior gobierna de acuerdo con el Plan de Perfección. El exterior, cuando se le deja hacer, siempre gobierna erradamente. Cuando un cuadro constructivo se ilumina en tu mente, es una realidad, y surge a la realidad siempre que tú lo mantengas en tu recuerdo. Es posible hacerse tan consciente de la Presencia de Dios, que en cualquier momento se puede ver y sentir su radiación derramándose en uno.

Para todo lo que él no quiere, el estudiante demuestra toda la confianza en el mundo exterior. Para todo lo que sí desea, debe obligarse a tener la misma confianza en lo espiritual. Debe siempre confiar en sí mismo, y debe pensar: ¿Cómo puedo yo usar las indicaciones que se me han dado para intensificar esta actividad?

Capítulo II

Cuando Jesús dijo: «Yo Soy la Resurrección y la Vida», emitió una de las más grandes expresiones que se puedan hacer.

Cuando Él dijo Yo Soy, no se refería a la expresión exterior, sino a la Magna, Maestra Presencia del Dios Interior, porque dijo repetidamente: «Yo de mi ser propio no puedo hacer nada. Es el Padre nuestro, el Yo Soy, el que hace las obras».

También dijo Jesús: «Yo Soy el Sendero, la Vida y la Verdad», reconociendo así el único poder: Dios en acción dentro de Él.

También dijo: «Yo Soy la Luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo», anunciando cada dicho de importancia vital con las palabras Yo Soy. Una de las formas más poderosas de liberar el poder de Dios: amor, sabiduría, verdad y ponerlo en acción en la experiencia exterior, es esa declaración Yo Soy en todo y en cualquier cosa que se desee.

Ahora vamos a referimos al dicho más poderoso de todos, tal vez uno de los más grandes que haya sido lanzado a la experiencia exterior por medio de la palabra: «Yo Soy la puerta abierta que ningún hombre puede cerrar».

¿Tú no ves cuán vital es esto? Cuando llegues a comprender plenamente esas afirmaciones magnas, te darás cuenta de la grandeza de su alcance.

Cuando tú reconoces y aceptas plenamente el Yo Soy como la magna presencia de Dios en ti, en acción, habrás tomado uno de los mayores pasos hacia la liberación.

Ahora bien, fíjate bien en la afirmación: «Yo Soy la puerta abierta que ningún hombre puede cerrar». Si tú pudieras realizarlo, tienes la llave que te permite atravesar el velo de la carne, llevando contigo toda la conciencia imperfecta que hayas acumulado, la puedes transmutar, o elevarla a esa perfección a la cual has entrado.

No podré jamás ponderar demasiado la importancia de meditar en el Yo Soy todo lo más posible, como siendo la Magna, Activa Presencia de Dios en ti, en tu hogar, en tu mundo y en tus asuntos. Cada respiración es Dios en acción en ti. El poder de expresar tu pensamiento y tu sentimiento es Dios Activo en ti. Como tú tienes libre albedrío, es asunto tuyo calificar la energía que proyectas en pensamiento y sentimiento, determinando cómo quieres que actúen para ti.

Nadie puede preguntar: ¿Y cómo es que yo hago para calificar la energía? Todo el mundo conoce la diferencia entre lo destructivo y lo constructivo en pensamiento, sentimiento y acción.

El estudiante, al recibir esta instrucción, debe constantemente analizar el motivo que lo impele para detectar si hay algún sentimiento de orgullo intelectual, de arrogancia o de testarudez en la mente y cuerpo exterior. Si hay algún deseo solapado de discutir o de probar que la instrucción está errada, en lugar de recibir la Bendición y la Verdad, el individuo ha cerrado inconscientemente la puerta, y por el momento ha anulado su habilidad de recibir el bien ofrecido.

También quiero recordarles a los discípulos, que no obstante sus opiniones personales respecto a lo que debe ser o no la Verdad, yo he comprobado a través de muchas centurias estas instrucciones condensadas que ahora les estamos dando. Si se quiere recibir mayor beneficio posible y obtener la comprensión que da la absoluta liberación, hay que oír con una mente enteramente abierta; con la conciencia de que el Yo Soy, la activa Presencia de Dios en ti, es tu habilidad certera de recibir, aceptar y aplicar sus limitaciones, la instrucción que se te está dando, acompañada por la radiación. Esto permitirá a todos los estudiantes comprender estas sencillas, aunque magnas, aseveraciones de la Verdad, que los bendecirán y los liberarán grandemente.

Hace muchos siglos que se le repite a la humanidad: «No se puede servir a dos amos». ¿Por qué? Porque no existe sino una Inteligencia, una Presencia, un Poder que pueda actuar, y esa Presencia es Dios en ti. Cuando tú te vuelves a la manifestación exterior y crees en el poder de las apariencias, estás sirviendo a un dueño falso y usurpador que sólo encuentra una apariencia porque contiene energía de Dios, la cual está usando mal.

Tu habilidad para levantar la mano y la vida que fluye a través del sistema nervioso de tu cuerpo es Dios en Acción. Amados estudiantes, traten de utilizar esta forma sencilla de recordar a Dios en Acción dentro de ustedes.

Cuando camines por la calle piensa por un momento: Esta es la Inteligencia Divina y el Poder que me hace caminar, y ésta es la Inteligencia que me dice a dónde voy. Verás que ya no es posible que continúes sin comprender que cada movimiento que hagas es Dios en acción. Cada pensamiento en tu mente es Energía Divina que te permite pensar. Ya que sabes que éste es un hecho indiscutible (ya que no tiene discusión posible) ¿por qué no adorar y dar plena confianza, fe y aceptación a esta Magna Presencia de Dios en cada uno, en lugar de mirar la expresión externa que está calificada y coloreada por el concepto humano de las cosas?

Cada forma exterior no es sino una parte de la vida por medio de la cual cada individuo puede lograr saber el origen verdadero de su ser (esto lo aprende a través de su propia experiencia); luego vuelve a la plenitud de perfección de origen apoyado en la autoconciencia que ha adquirido.

La expresión exterior de vida no es sino un constante y cambiante cuadro que la mente exterior ha creado, presumiendo ser el actor verdadero. De modo que la atención está constantemente fija en la apariencia externa que sólo contiene imperfecciones, y lo cual ha hecho que los hijos de Dios hayan olvidado su propia Divinidad, teniendo de nuevo que regresar a ella.

Dios es el Dador, el Recibidor y el Don, y es el único Dueño de toda la Inteligencia, Sustancia, Energía y Opulencia que existen en el Universo. Si los hijos de Dios aprendieran a dar, únicamente por el gozo de dar, sea amor, dinero, servicio o lo que fuera, la expresión externa no podría carecer de una sola cosa. Sería imposible.

Lo desafortunado en la humanidad, que ha causado tanto egoísmo y condenación sin precedentes entre una y otra persona, es la insistencia en la posesión personal de las maravillosas bendiciones de Dios. No hay sino un Amor actuando, una Inteligencia, Poder y Sustancia en cada individuo, y eso es Dios. La alerta que se le puede dar a cada estudiante es contra el deseo de reclamar y apropiarse del poder para sí únicamente.

Si en cada acto de la personalidad se le diera pleno crédito y poder a Dios únicamente, ocurrirían transformaciones increíbles en aquel que así le entrega todo el crédito a quien le pertenece.

Raramente se ha logrado comprender la oferta y la demanda. Positivamente hay abundante y omnipresente oferta, pero la demanda tiene que ser estipulada antes de que la Ley del Universo le permita surgir a la expresión y uso del individuo.

El individuo, ya que tiene libre albedrío, debe hacer la petición o la demanda conscientemente y con plena determinación, y ya verá cómo no puede dejar de expresarse no importa lo que sea, siempre que el individuo mantenga una conciencia resuelta y sin debilidades. La siguiente afirmación sencilla, usada con sincera determinación, le traerá al individuo todo lo que él pueda posiblemente desear: Yo Soy la gran opulencia de Dios hecha visible en mi uso ahora y continuamente.

Elemento limitador que tantos estudiantes sienten es, por ejemplo, que ellos comienzan declarando la Verdad cuando usan la afirmación antes dicha, pero antes que hayan pasado muchas horas, si se analizan ellos conscientemente encontrarán que en sus sentimientos hay trazas de duda o temor. Estos dos sentimientos, naturalmente, neutralizan en gran parte la fuerza constructiva que traería rápidamente el deseo o la demanda.

Una vez que el estudiante puede darse cuenta de que todo buen deseo es Dios en acción impulsando su energía hacia el pleno cumplimiento, y que es autosostenida, comprenderá el amor sin límites, el poder y la inteligencia que posee y con los que podrá lograr cualquier propósito.

Con esta sencilla comprensión, la palabra fracaso sería completamente borrada de su mundo y, en poco tiempo de su conciencia, porque vería que está manejando una inteligencia y un poder que no pueden fracasar. Así, estudiantes e individuos entrarían en su pleno dominio de acuerdo con la intención de Dios.

Jamás ha sido el propósito de nuestro gran Padre, todo amor y sabiduría, que a ninguno de ellos (sus hijos) les faltara nada. Es porque ellos permiten que se les fije la atención en la apariencia exterior, la cual es como la cambiante arena del desierto. De manera que ellos consciente o inconscientemente se separan de la Gran Inteligencia y Opulencia.

Esta gran opulencia es la herencia de la cual todo el mundo puede disponer, siempre que se vuelvan de nuevo hacia el Yo Soy, el Principio Activo de Dios, eternamente dentro de nosotros mismos, como hacia la única fuente de vida activa, inteligencia y opulencia.

A través de todas las edades han existido ciertas normas de conducta, necesarias para todo estudiante que desee alcanzar ciertos logros. Se trata de la conservación y gobierno de la fuerza vital a través del sexo.

Para el individuo que ha estado usando esta energía sin pensar en gobernarla, el hecho de decir «Yo voy a dejar esto», sin la comprensión de la actitud correcta de conciencia, no sería sino simplemente suprimir un flujo de energía que él ha provocado que fluya en dirección diferente.

Para el estudiante que desea gobernarse va esta afirmación, que es lo más eficaz de todo lo que se le pudiera dar, si la usa con comprensión. Es la Magna afirmación de Jesús: «Yo Soy la Resurrección y la Vida». Esta afirmación no solamente purifica el pensamiento, sino que es la fuerza elevadora y ajustadora más poderosa que se puede usar para la corrección de lo que es la más grande de las barreras a la altura del logro espiritual. Todo el que empiece a sentir el impulso interior de corregir esta condición, y que use la afirmación continua y firmemente, elevará esta maravillosa corriente de energía hacia el punto más alto del cerebro, como fue originalmente proyectado. El individuo sentirá su mente inundada con las más maravillosas ideas, con abundante poder sostenedor y con habilidad, que sale a la expresión y uso, para bendecir a toda la humanidad.

Yo le pido a cualquier estudiante que observe y ensaye los resultados en su mente y cuerpo. Sientan profundamente el dicho de Jesús: «Yo Soy la Resurrección y la Vida», repitiendo tres veces en silencio o audiblemente, y observen el ascenso de conciencia que van a experimentar. Hay algunos que necesitarán varias repeticiones para sentir la elevación sorprendente que otros sienten a la primera vez. Esto les demostrará en una forma pequeña lo que se puede lograr con su uso continuo.

No hay sino una sola manera de liberarse de algo negativo, y es que después que tú sepas el error que tienes que superar, quitarle tu atención exterior completamente, fijándola firmemente en la mencionada afirmación.

Cualquier condición de la experiencia externa que uno desee superar, lo puede lograr con el uso de esta afirmación, así como también para cambiar el flujo de la energía mal dirigida. Yo tuve un estudiante que sintió el impulso de redirigir esta gran energía, y con el uso de esta única energía logró ascender su cuerpo. En un año, una transformación maravillosa se operó en toda su apariencia externa. Es increíble que de todas las afirmaciones que nos vienen de Jesús, y que no es sino una parte de lo que Él enseñó, tan pocos humanos reciban el tremendo impacto de esas maravillosas palabras de sabiduría.

En toda la historia del mundo no han sido dadas tantas grandes afirmaciones como las que Él enseñó, cada una de las cuales, usada conscientemente, contiene la radiación acompañante que Él logró. De manera que no solamente tienen ustedes este poder del Yo Soy, sino también su asistencia individual cuando usan sus afirmaciones. Siempre se debe contemplar el verdadero significado de estas grandes afirmaciones del Maestro Jesús.

Cuando tú logras comprender que el pensamiento, sentimiento y expresión tuya del Yo Soy ponen en acción el Poder de Dios sin límite alguno, entonces recibes lo que tú deseas. No debe ser ningún problema para el estudiante el ver y comprender que la apariencia externa no es sino la distorsionada creación del hombre, el cual está creyendo que en el exterior hay una fuente de poder aparte, cuando un momento de reflexión le hará realizar que no existe sino un solo amor, una sola inteligencia y un solo poder que puedan actuar, y que eso es Dios.

Los defectos humanos o las discrepancias externas no tienen nada que ver con la Perfección Omnipresente de Dios, ya que todo lo imperfecto es sólo creación del concepto exterior humano. Si el hombre se volviera hacia su Yo Superior sabiendo que Este es Dios, sabiendo que Él es toda Perfección y que la apariencia externa no es sino creación humana, por el mal uso de su poder Divino; si él medita sinceramente y acepta la Perfección de Dios, verá en seguida que en su vida y experiencia se manifiesta esta misma perfección.

No hay otra forma posible de traer esta perfección a tu mente, cuerpo y experiencia, sino por medio de la aceptación de la Gran Presencia de Dios en ti. Este reconocimiento pleno hará que el poder interior proyecte dicha perfección de Dios a tu experiencia visible.

Dile a los estudiantes que yo te estoy enseñando como mensajero de la Verdad afirmaciones de la Verdad que te producirán resultados positivos si las usas y las mantienes sin titubeos. Los Metafísicos saben que la Verdad no les funciona porque hoy hacen las afirmaciones y las olvidan durante toda la próxima semana.

El deseo de Luz y Verdad es la Presencia de Dios en el deseo, proyectándose hacia la acción. Para lograr iluminación usa esta frase: «Yo Soy la plena comprensión e iluminación de esta cosa que quiero saber y comprender».

El día que se abran tus ojos y veas algunos de estos maravillosos seres ascendidos, el gozo te durará para toda la eternidad. Si tú no aceptas la verdad de que tú tienes la habilidad para lograr esto, jamás lo lograrás.

En el mismo momento en que tú expresas «Yo Soy la Resurrección y la Vida», inmediatamente surge toda la energía de tu ser hacia el centro de tu cerebro, que es la fuente del ser individualizado. Yo no podré jamás ponderar demasiado el poder de esta afirmación. No hay límites para lo que puedes hacer con ella. Fue la que usó Jesús en sus más grandes pruebas.

Debes saber que cuando tú decretas algo constructivo, es Dios el que te está impulsando a actuar. Es lo más tonto del mundo preguntar: «¿Y tú has comprobado esto en tu propia experiencia?» porque cada individuo tiene que comprobarlo por él mismo, o no le significará nada hasta que él mismo haga la prueba.

El sentimiento lleva consigo cierta visión coexistente. Uno, a menudo siente la cosa con tal claridad que verdaderamente la ve desde la posición interna.

A medida que entras en el estado ascendido, se manifiestan simultáneamente el pensamiento, el sentimiento, la visión y el color.

El sonido armonioso es tranquilo. Es por esto que la música más deleitosa es aquietante en sus efectos, mientras que la música ruidosa es enteramente opuesta.

Capítulo III

Desde la radiación de la Gran Cintura Electrónica les proyecto estoy hoy; desde el corazón de la Ciudad de Oro se proyectan los Rayos Gemelos sobre los cuales están la palabra, la luz y el sonido.

El tiempo nos ha alcanzado rápidamente y debemos estar más despiertos respecto a los grandes cinturones electrónicos que rodean toda la creación desde la deidad hasta el individuo.

La Cintura Electrónica que rodea la Ciudad de Oro es impenetrable, mucho más que lo que podría ser un muro de acero de muchos pies de anchura. Así, en un grado menor, el individuo que tiene suficiente comprensión del principio activo de su Ser Divino, puede rodearse de un círculo o cintura electrónica, la cual él puede calificar de la manera que se le antoje, pero ¡ay de aquel individuo que la califique destructivamente! Si alguno tuviera la temeridad de hacerlo, se encontraría que este cinturón de fuerza electrónica encerraría su forma exterior y la consumiría; pero aquellos que construyen y califican con sabiduría, con el amor grande de Dios, y con poder constructivo, se encontrarán moviéndose en un mundo intocado por la ignorancia humana.

Ha llegado el período cósmico en que aquellos que han logrado cierto grado de comprensión deben crear, aplicar y usar este maravilloso círculo electrónico. Cada creación, que es acción autoconsciente, tiene este círculo de fuerza electrónica rodeándolo con toda naturalidad, pero hasta cierto grado su fuerza está descontrolada y, por consiguiente, disipada.

Al crear conscientemente este gran anillo de fuerza electrónica pura, detienes toda filtración de tu esencia ilimitada y la mantienes en reserva para uso directo y consciente. Después de unos meses de esta actividad creadora y consciente dentro de este anillo electrónico hay que tener mucho cuidado al dirigir esta fuerza. Que no sea en ninguna otra forma que la del Amor Divino.

En los principios de la individualización del hombre, él estaba naturalmente rodeado de este círculo mágico; pero a medida que su conciencia iba descendiendo se hacían rasgaduras en el gran círculo de fuerza, causando filtraciones, hasta que desapareció. El círculo no fue una creación consciente del hombre: era un círculo natural envolvente, por su estado puro de conciencia.

Ahora los estudiantes de la Luz tienen que ponerse a la obra conscientemente, y sin titubeos crear este Círculo Electrónico en torno a sí mismos, visualizándolo perfecto, sin quebraduras en su construcción. Así será posible conscientemente alcanzar más adentro en la Cintura Electrónica de la Divinidad, y allí recibir sabiduría, amor y luz sin límites, como también aprender la aplicación de leyes sencillas por medio de las cuales, todo poder creador es posible. A pesar de que al estudiante le es recomendado mirar siempre, sin jamás olvidarlo, hacia su propio Ser Superior, creador de su individualización, sin embargo, no se ha obtenido un solo logro en el cual no se haya dado la asistencia de aquellos más adelantados.

Como no hay sino un solo Dios, una sola Presencia y su Actividad Todopoderosa, resulta que aquel más adelantado no es sino un poco más del Ser Divino en Acción. En este reconocimiento vas a comprender por qué es que puedes sentir «Yo Soy aquí y Yo Soy allá», puesto que no hay sino un solo ser Divino en todas partes.

Cuando el estudiante por fin comprenda, que la ascendida hueste de maestros no es otra cosa que su propia conciencia más adelantada, entonces va a sentir las grandes posibilidades a su alcance, así sea que se dirija a Dios directamente, a uno de los ascendidos maestros de luz o a su propio Yo Soy. En realidad no hay diferencia, porque todos son uno solo. Pero hasta que no se llega a este estado de conciencia sí hay diferencia, porque es casi seguro que el individuo sentirá una división del Ser Único, cosa que no es posible sino en la ignorancia de la actividad externa mental.

Cuando el estudiante piensa en esa expresión, exterior, debe en todo momento recordar que es la actividad externa de la inteligencia única, guardándose así él mismo contra la división —en su propia conciencia— de este magno y único poder Divino centrado en él.

De nuevo debo recordarte que este Gran Poder Ilimitado de Dios no puede introducirse en tu uso exterior sino por virtud de tu propia invitación. No hay sino una sola clase de invitación que pueda hacer que fluya, y es tu sentimiento profundo de amor y devoción.

Cuando uno haya generado el Círculo Electrónico en torno a sí mismo, no hay otro poder que lo pueda penetrar sino el Amor Divino. Y en cuanto a penetrar en el Radiante, Candente Círculo de la Deidad, es sólo tu Conciencia de Amor Divino lo que puede penetrarlo, y a través del cual la Deidad retoma su Gran Derrame, el cual te llega a través de mensajeros tan trascendentes que sobrepasan en tal forma tu concepto actual, que no es posible transmitirte en palabras la Majestad del amor, sabiduría y poder de estos grandes seres.

Permíteme recordarte de nuevo que aquel estudiante que «ose y calle» se encontrará elevado a la radiante trascendencia de esta esfera interna. Y será por medio de su visión y experiencia que logrará comprender esto que te estoy diciendo. El Alma que posee suficiente fuerza para vestirse de su armadura de Amor Divino y avanzar, no encontrará obstrucción alguna, pues no hay nada entre su presente conciencia y esa Esfera de Magna Trascendencia Interna que obstruya el acercamiento del Amor Divino.

Cuando tú hayas mirado y tocado dentro de este Círculo Interno, vas a comprender cuan imperfecta es la presente expresión del Amor Divino. Una vez que uno hace conciencia de estas Grandes Esferas, a las cuales uno puede llegar, se encuentra sin temor alcanzando más y más profundamente la radiación interior de ese Gran Eje Inteligente del cual han procedido toda creación y todos los mundos.

Hay entre ustedes almas fuertes y valientes, que comprenderán esto y que pueden usarlo para gran bendición propia y de los demás. Hay también otros que comprenderán que la Presencia que late en cada corazón es Dios, que la esencia que surge para vitalizar la forma exterior es Dios en acción, que la actividad que hace circular la sangre por todo el cuerpo es Dios. Entonces, amado estudiante, pon atención a lo siguiente: ¿No ves tú qué gran error es hundirse en la ignorancia del ser exterior y sentir dolor, molestias, perturbaciones, todo creado por la ignorancia y actividad de ese ser, cuando unos momentos de meditación te harán realizar que no puede haber sino una Presencia, una Inteligencia, un Poder que es Dios actuando en la mente y el cuerpo?

¿Ves tú ahora cuán sencilla, aunque poderosa, es esta conciencia dentro de ti, que puede soltar el pleno reconocimiento de la Grande y Pura Actividad de Dios a la mente y el cuerpo, y que permite que la maravillosa y trascendente Esencia llene cada célula hasta derramarse?

A mí me parece que tú no puedes menos que captar la sencillez de tu propio Ser Interno actuando en ti mismo. Vuélvete constantemente hacia Él. Ámalo, alábalo, ordénale que surja en cada célula del cuerpo, en cada necesidad de la actividad externa, en el hogar, con los negocios, etcétera. Cuando tu deseo se proyecte revestido en la Presencia, Poder e Inteligencia de Dios, no puede fallar. Tiene que traer aquello que tú necesitas o deseas, ya que el deseo no es sino una actividad menor que un decreto y el decreto es el reconocimiento del deseo cumplido. Yo te aseguro que no debes jamás tener ningún temor respecto al uso de este gran Poder.

Bien lo sabes tú sin que se te diga que si lo usas mal, generarás inarmonía. Si lo usas constructivamente, te traerá tales bendiciones que no puedes sino vivir alabando y dando gracias. Este Poder está esperando tu dirección consciente.

La persona que dijo un día bíblico: «¿Quién de vosotros puede con el pensamiento añadir un codo a la estatura?», ahogó la actividad y el progreso individual, ya que el pensamiento y el sentimiento son el Poder Creador de Dios en Acción.

El uso incontrolado del pensamiento y el sentimiento han traído toda clase de discordias, enfermedades y molestias. Sin embargo, pocos son los que creen esto, y continúan creando caos en sus mundos con sus pensamientos y deseos desordenados cuando podrían, tan fácil como respirar, tornar a usar su pensamiento constructivo, y con el motivo del Amor, construirse un paraíso perfecto en un período de dos años.

Hasta la Ciencia ha comprobado que la forma exterior y el cuerpo interior se renuevan completamente en pocos meses; de manera, pues, que por medio de la aplicación de las leyes verdaderas del Ser ¡cuán fácil es causar la perfección del cuerpo exterior entero, y que cada órgano recobre su actividad normal y perfecta en poco tiempo! Sería imposible que la inarmonía entrara en el pensamiento o en el cuerpo. Esta es la puerta abierta de Dios ante ti que ninguno puede cerrar sino tú; que nadie puede obstruir ni interferir. Usa valientemente tu dominio y poder Divino y se libre.

No puedes mantener esta libertad perfecta sino por medio del conocimiento consciente y aplicado. Te voy a dar un secreto, que si fuera comprendido por el individuo iracundo o discordante lo arrancaría de esa actividad destructiva, aunque no fuera sino por un motivo puramente egoísta. La persona iracunda, condenadora, que envía pensamientos y palabras destructivas hacia otra, recibe de vuelta la cualidad negativa con que cargó sus sentimientos, palabras y pensamientos. En cambio, la otra, si está estabilizada en su poder Divino, recibe la energía que le haga falta, calificándola. Así el creador de discordias a través de su ira y condenación, se está destruyendo él mismo, a su mundo y asuntos.

He aquí un punto vital que deben comprender los estudiantes. Cuando uno conscientemente busca alcanzar el Círculo Electrónico Interior de Dios, hace de su expresión y actividad exterior un canal incesante para el flujo de la Esencia pura que le viene de la Divinidad. Esto en sí, aunque él se conserve completamente silencioso, es uno de los más grandes servicios, conocido por pocos seres que están conscientes de lo que significa para la humanidad.

Aquel que está tratando de alcanzar el interior del Círculo Electrónico Interior llega a ser un manantial continuo; y la propia radiación es una bendición para la raza humana.

Así, centuria tras centuria, han habido aquellos altruistas mensajeros de Dios a través de los cuales es derramada, para la bendición de los que no comprenden, la Presencia Elevadora de esa energía fluyente. Cuando se encuentran uno o más que puedan ser un canal para esta gran presencia acumulada, semeja los primeros goteritos de una filtración en una represa.

A medida que se mantiene firme la conciencia, y a medida que se aumenta la brecha en la represa, mayor volumen de agua pasa y, al final, toda obstrucción es eliminada y se proyecta íntegra la fuerza para ser utilizada.

Al contrario del agua estancada que se desborda, disipándose porque no tiene dirección, el Poder Divino, así soltado, va directamente al canal de conciencia más receptivo, y allí se amontona esperando la oportunidad de manifestarse más y más.

Así, el estudiante de la Luz, aparte de su actividad en dispensar la Verdad, se convierte, como quien dice, en un pozo artesiano de cuyas profundidades fluye esta magna esencia de Dios.

Los estudiantes deben en todo momento recordar que no importa que hayan cometido en errores. Dios jamás critica ni condena, sino que en cada tropiezo dice dulce y amorosamente «levántate, hijo, y comienza de nuevo, continúa ensayando hasta que logres la verdadera victoria y la libertad de tu dominio divino».

Siempre, cuando uno se hace consciente de haber cometido un error, el primer acto debe ser invocar la Ley del Perdón y pedir fuerza y sabiduría para no repetir el error una segunda vez. Dios, todo amor, tiene una infinita paciencia y no importa el número de nuestros errores siempre se puede decir: «Elévate y sube al Padre». Tal es el amor y la libertad en que los Hijos de Dios tienen el privilegio de actuar. No hay sino un solo proceso invencible, evolucionador y es a través del poder de generar conscientemente el Amor Divino. El Amor, siendo el eje de toda vida, cuanto más lo usemos conscientemente, más fácil y rápidamente libraremos el magno Poder de Dios que, como una gran fuerza acumulada, siempre está esperando una apertura para proyectarse por nuestra propia conciencia.

Por primera vez en muchas centurias, los faros o rayos de la Ciudad Dorada, situada en el Plano Etérico sobre el Desierto de Sahara, están puestos en operación activa sobre América y la Tierra toda. Puede que haya algunos individuos que puedan ver estos rayos sin saber lo que significan.

El hombre no puede seguir pensando que puede continuar generando fuerzas destructivas y seguir sobreviviendo. Aquellos que pueden esparcir el conocimiento del Círculo Electrónico, ya no deben ser privados de sus beneficios. Que lo divulguen junto con la alerta.

Usa esta afirmación: «Yo Soy la actividad cumplida y el poder sostenedor de toda cosa constructiva que yo desee». Úsalo como un decreto general, porque el poder sostenedor está en todo lo que existe. Yo Soy aquí y Yo Soy allí, decretado en todo lo que quieras lograr, es un estupendo decreto para usar la Única Actividad y para elevarse por encima de la conciencia de separación.

Capítulo IV

El fuego creador que Yo Soy es la Llama de Dios. Su Presencia Maestra está anclada en el corazón de todos los hijos de Dios, aunque en algunos no es sino una chispa. Sin embargo, al tratarla correctamente, esa chispa puede convertirse en un gran Fuego Creador y una Llama Consumidora.

Esta Magna Presencia en sus actividades múltiples es la actividad omnipresente que todos pueden usar sin limitación, solamente si pudieran quitar de su conciencia aquello que no es sino apariencia y que los ha atado a través de años sin fin.

Hoy, el Cetro de Poder y Autoridad está a la vista frente a cada estudiante que va adelantando. Al principio puede alcanzarlo mentalmente y tomar ese Cetro de Autoridad y usarlo; pero pronto se dará cuenta de que lo puede usar casi tangible y visiblemente.

No es una promesa vana que aquellos que buscan la luz recibirán este dominio. Cuando atravesamos un bosque sabemos que podemos regresar por el mismo sendero, pero la decisión es nuestra. Asimismo, después de centenares de años buscando poder y autoridad en lo exterior, encontramos que mañana habrá desaparecido, como si estuviera sobre arena movediza.

Por la aceptación gozosa de tu dominio Divino puedes pisar firmemente la base segura de la Roca de la Verdad, que es Dios mismo, y de la cual ningún disturbio exterior puede jamás tocarla una vez que tú lo hayas aprendido por experiencia propia.

Los estudiantes de la Verdad se preguntan por qué vacilan en su decisión de mantenerse firmemente asidos o anclados en la Presencia de Dios, ya que esto representa el dominio que andan buscando. No analizan la forma en que están actuando para indagar qué es lo que están haciendo que les cause tal perturbación y duda; pero, para aquellos que aprovechan la autoridad que les pertenece e investigan profundamente en sus propias causas, les será muy fácil separar la cizaña de los granos de oro y sentirse pronto libres de la perturbación que les hace dudar de ellos mismos, y hasta de la Presencia de Dios, que late en sus corazones.

Cuando los estudiantes tengan consigo mismos y con Dios, la Presencia Yo Soy, la suficiente honradez para arrancar todo lo que esté causando ese disturbio interior, sentirán esa Magna Luz, irradiación del Gran Ser Divino, y encontrarán que con poco esfuerzo e inteligencia se convierte en Poder. Fuerza y Seguridad asidos a esa Roca de la Verdad que es una de estas Grandes Joyas del Reino de Dios; y esta Luz deslumbradora los envolverá a la más leve invitación.

¡Oh estudiante de hoy! Mantente asido a esta Magna Presencia que late en tu corazón, cuya vida fluye a través de tus venas, cuya energía se derrama en tu mente. Tú tienes libre albedrío y puedes calificarla y bendecirla para que te perfeccione o te haga imperfecto. Recuerda siempre que por aquello de no invocar esta Magna Presencia te has encontrado creando inarmonías y desórdenes. Tienes que darte el tiempo suficiente para lograr el pleno reconocimiento a este gran poder y entregarle toda la actividad de tu vida.

No te impacientes porque las cosas no se compongan tan rápidamente como a ti te gustaría. Ellas funcionan de acuerdo con la velocidad de tu propia aceptación y la intensidad de tus sentimientos.

Esta gran energía que surge a través de tu cuerpo y mente, es la pura energía electrónica de Dios, la Gran Presencia Yo Soy. Si tus pensamientos son mantenidos gozosamente en tu ser divino, como origen de tu ser y tu vida, esa energía pura electrónica actuará sin cesar, e incontaminada, por calificación discordante humana.

Pero si tú permites, consciente o inconscientemente, que tu pensamiento comience a infestarse con la discordia que a menudo lo rodea, tú mismo le cambias el color y la calidad de esta energía radiante y pura.

Ella está obligada a actuar, y tú eres el que dicta cómo ha de comportarse hacia ti. No creas jamás que tú puedes escapar de este hecho sencillo. Es una Ley inmutable y ningún ser humano puede cambiarla. Los estudiantes tienen que comprender y mantener esta actitud si desean hacer progresos continuos.

Yo les digo amados míos, que por más que duden, teman y se rebelen ante la auto-corrección, ella es la puerta abierta a su propia gran iluminación y libertad de toda la limitación humana exterior.

Hay muchos estudiantes que cuando llegan a un cierto grado de comprensión, los resultados de sus actividades purificadoras les son revelados y enfrentándose a los muchos errores cometidos y que hay que corregir, se desconsuelan criticándose y condenándose ellos mismos y a Dios. Este es otro gran error. Todo aquello que les es revelado para ser corregido, debe alegrarles grandemente, puesto que es una oportunidad para adelantar corrijiéndo errores que antes estaban ocultos. Conociendo que Dios es el poder de pensar, saben que tienen dentro el poder de corregirse y deben poner manos a la obra.

La vida de Dios que les late en el pecho es prueba suficiente de que poseen la inteligencia y el Poder de Dios con que disolver y consumir todos los errores y creaciones discordantes que han fabricado en su contorno, consciente o inconscientemente, y pueden decirles a estas creaciones indeseables: «Yo Soy la Magna Llama Consumidora que ahora y para siempre disuelve todo error pasado y presente, su causa y su núcleo y toda creación indeseable, por lo cual mi ser externo sea responsable».

Es extraño, pero parece que los estudiantes tienen dificultades para anclarse en el reconocimiento del poder ilimitado que manejan cuando pronuncian Yo Soy, cuando hasta el intelecto, que es sólo la actividad externa, sabe esto. Los estudiantes deben intensificarlo con todo su empeño, sintiendo intensamente la verdad de ello, y entonces encontrarán gran rapidez y poder adicional al usarlo. Yo te digo, amado estudiante, que ha llegado el momento en que puedas usar este poder con gran autoridad para desatarte de las cadenas de limitación que te han aprisionado por tanto tiempo.

Ponte con determinación a ordenar tu casa. Si fueras a albergar un huésped distinguido, no dudo que pasarías días trabajando con ahínco, puliendo y preparando todo para recibirlo. ¡Cuánto más importante es el preparar para este gran principio de amor y paz, el principio del Fuego Consumidor que habita dentro de ti y controla el elemento fuego!

Cuando uno piensa en Oromasis, príncipe del elemento Fuego, está pensando en la llama del Fuego Creador y está invocando su ayuda en el avivamiento de este poder creador, lo cual trae resultados inimaginables.

Cuando tú hablas en el nombre, poder y autoridad del gran Yo Soy, estás soltando energías sin límites para que se cumplan tus deseos. ¿Por qué, entonces, seguir permitiendo que la duda y el temor te acosen cuando Yo Soy es la puerta abierta de la opulencia de Dios, esperando para derramarse en salud, bendiciones y prosperidad? Atrévete a ser, a sentir y a utilizar esta Magna Autoridad, Dios en cada uno.

¡Amado estudiante! ¿No te das cuenta de que puedes manifestar la perfección en unos minutos o en unas pocas horas, tomando la determinación de afirmar con suficiente intensidad.

«Yo Soy la inmensa energía electrónica que fluye, renueva y llena cada célula de mi mente y mi cuerpo ya en este mismo momento?». ¿No ves tú que a pocos minutos u horas puedes disipar cualquier disturbio de mente o cuerpo y permitir que esa pura Magna Energía haga su labor sin influencia, sin ser afectada o colorida por elemento alguno de tu propio pensamiento? Si tú puedes renovar un nervio, un órgano, construir cualquier miembro de tu cuerpo a su original perfección, casi inmediatamente, ¿por qué no sentirlo y utilizarlo? Y a medida que experimentes los resultados admirables, asombrosos, tu fe y confianza saltarán a efectuar su perfecta actividad y tu mente adquirirá toda la confianza necesaria en esta gran Presencia y Poder y su uso omnipresente e ilimitado.

Cuando parezca haber una falla de energía, plántate alegre y seguro con determinación, y declara: «Yo Soy la Magna Presencia de esta energía alerta y radiante que surge a través de mi mente y mi cuerpo, disolviendo todo lo que sea diferente a ella misma. yo me planto para siempre en esta alerta y radiante energía y gozo para siempre».

Tú puedes pasar esta energía pura por tu mente y tu cuerpo así como paso yo mi mano por tu frente. En mi memoria no existe un momento en que haya habido tanta asistencia al alcance del estudiante de la Luz y tú debes aprovecharlo con intenso gozo.

Al principio, si no sientes ninguna fuerza electrónica pasar a través de ti, de ninguna manera creas que no has recibido esta gran energía, ya que tú le has ordenado, con la autoridad de Dios Yo Soy, que fluya por tu mente y tu cuerpo.

Lo mismo se puede hacer por los negocios o asuntos que no estén manifestando todo el orden y armonía que se desee. Puedes ponerte de pie (porque esto te hace sentir la autoridad) e invocar a tu gran presencia Yo Soy y mandarla al mundo de tus negocios. Ordénale que consuma todo lo que no sea igual a ella misma y que lo reemplace con la perfección de Dios que Yo Soy. Ordénale que se mantenga a sí misma, que manifieste su autoridad incesante y que limpie tu mundo de toda cosa discordante. Y terminas declarando: «Yo Soy la suprema autoridad, Dios en acción».

No es necesario ponerse nervioso, ni tampoco permitir que el cuerpo se ponga tenso, sólo debemos subir en la supremacía y dignidad de nuestra autoridad divina y limpiar todo lo que necesite estar limpio. Al hacer esto, no es necesario hablar con voz fuerte, sino con voz baja, pero con tono de Maestría.

Ponte de pie en tu cuarto y declara:

«Yo Soy dueño de mi propio mundo. Yo Soy la victoriosa inteligencia que lo gobierna. Yo ordeno a esta gran radiante e inteligente energía de Dios que entre a mi mundo, le ordeno que me traiga la opulencia de Dios, hecha visible a mis manos y para mi uso. Le ordeno que cree toda la perfección. Yo no soy ya más el niño en Cristo, sino la Presencia Maestra que ha alcanzado su plena estatura. Yo hablo y ordeno con autoridad».

Se pueden disolver los errores cometidos y recrear inmediatamente la perfección que se desea. Saber que es autosostenida, siempre que no se mezcle con actividades destructivas del pensamiento y el sentimiento.

Yo deseo mucho que tú sientas que eres la única autoridad en tu mundo. Mientras tú no tengas intención de dañar a alguien no temas jamás que al perfeccionar tu mundo vas a desfigurar el mundo de otro o de otros. Tampoco importa lo que digan los demás, o cuánto intenten ellos interrumpirte con sus dudas, temores y limitaciones. Tú eres la suprema autoridad en tu mundo y cuando te acosen esas condiciones, todo lo que tienes que hacer es decir: «Yo Soy el gran circulo mágico de protección alrededor mío que es invencible, que repele todo elemento discordante que intenta entrar a molestarme. Yo Soy la perfección de mi mundo y ésta es autosostenida».

¡Oh amado! Ya no es necesario vacilar, inquirir y preguntar acerca de que «Yo Soy la Autoridad». Anda, atrévete, usa esta autoridad de Dios que se expresa en el Yo Soy de todo cuanto existe. Porque tú has estado deseando la Presencia de los grandes Seres Ascendidos. Pues decreta: «Yo Soy la presencia visible de aquellos llamados Ascendidos Maestros que deseo ver aparecer aquí ante mi y cuya asistencia invoco».

Ha llegado el punto en que puedes descargar toda discordia de tu mente. Llena tu mente con esta esencia electrónica pura y ninguna discordia podrá entrar mientras tú la mantengas llena con esta Presencia. Te repito que tú eres la autoridad en tu mundo y si tu pensamiento está lleno de esta Esencia, no puede tocarlo siquiera ninguna discordia. Vamos a tomar esta autoridad y la vamos a usar, vamos a limpiar toda discordia y vamos a declarar sin vacilación alguna: «Yo Soy la supremacía del hombre. A donde quiera que yo me dirija. Yo Soy Dios en acción».

Capítulo V

La gran necesidad de hoy es la curación de las naciones y los individuos. Así como se ayuda al individuo derramando en él la energía electrónica a través de su mente y su cuerpo y por medio de su Yo Soy, llenando cada célula, así, en un grado mayor de expansión, se puede tratar a una nación. Una nación es un gran cuerpo de individuos y de creaciones de la naturaleza. Tenemos el mismo poder para efectuar esto siendo, como lo somos, la presencia de Dios Individualizado. Sabemos, pues, que Yo Soy está presente en todas partes, y cuando la conciencia se apodere de esta expansión, la energía se lanza a actuar en todas partes, tanto en las células del cuerpo mundial como en las células individuales. Debemos darnos cuenta de que la Presencia Activa de Dios Todopoderoso está presente en todas partes, que no hay la más diminuta porción en que esté ausente, que esta presencia activa liga a toda la creación humana y consume al instante todo lo inarmonioso o indeseable, y que lo único que la detiene es el libre albedrío del individuo a través de su ignorancia y su propia creencia.

A través del Yo Soy la Divina Sabiduría actúa repeliendo todo lo que no deba entrar en el sistema. La Omnipresente Sabiduría, a través de nuestra acción consciente, siempre nos está insinuando el no aceptar nada de aquello que en nuestros sentimientos, pensamientos o alimentos pudiera perturbar nuestra actividad armoniosa.

Las corrientes de energía cósmica pura están siempre fluyendo por todas partes como los rayos de un faro. Nuestras actividades exteriores siempre deben estar receptivas a estas corrientes de vida que son energía cósmica pura y que siempre están fluyendo en la atmósfera de la Tierra.

Es verdad que donde las condiciones son demasiado densas para que esta energía las penetre, ella las rodea por encima y por debajo y sigue su camino. Desde el año 1932, cada individuo camina dentro de grandes corrientes sanadoras. Por el poder de Ciclópea (Vista), la Estrella Secreta de Amor, y los rayos provenientes de la Ciudad Dorada, las tremendas corrientes sanadoras son dirigidas conscientemente a través de la atmósfera de la Tierra. Estas, como comprenderás, son la Energía de Dios en acción y naturalmente autosostenida. La conciencia individual de esta Presencia te permitirá contactar estos rayos en cualquier momento.

A los estudiantes que posean un sentido de patriotismo y que deseen ayudar a su propia nación, les diré que estas corrientes sanadoras llegan no sólo a individuos, sino a condiciones, ambientes y lugares oficiales, como una llama inteligente, y que en la actualidad están haciendo una labor de protección y elevación para los hijos de la Tierra, como jamás anteriormente, desde la creación de este planeta; y que mientras más personas se dan cuenta de esta operación, mejores serán en el papel de mensajeros y asistentes en este trabajo extraordinario.

Hay una influencia siniestra con la cual nos estamos enfrentando en la actividad terrena; es una fuerza mental que respalda las guerras y se manifiesta conscientemente. Los que deseen trabajar para disolver esta situación deben meditar la idea siguiente hasta que capten el pleno significado que encierra: Deben saber que si ellos dirigen esta energía electrónica a través de la Tierra, ella irá directamente y sin interrupción al sitio indicado y verá obrar la energía en forma insospechada.

Hay individuos que siendo muy bondadosos y dedicados, se dan cuenta de pronto de que tienen que abandonar ciertos alimentos y ciertas actividades, lo que les produce una especie de shock. Yo les diré que la Divina Inteligencia dentro de cada uno hará que dejen con naturalidad las cosas que no estén de acuerdo con la Gran Presencia, a cada paso y cuando sea necesario. Para que un individuo se abstenga de algo conscientemente, tiene que sentir que hay algo más fuerte que merezca anclarse en ello. A medida que los estudiantes se hacen conscientes de esto, les viene la fuerza y la confianza para dar el paso.

Aquellos que vienen a tu casa merecen la protección divina que a ti te gusta darles. Yo sugiero que una vez por día cargues la atmósfera de tu casa con pura energía electrónica, o sea, con la Presencia de Dios, para que no entren en tu casa ni comida, ni presencias indeseables. Envuelve a tus visitas en el manto electrónico de la Presencia Yo Soy, pero no fuerces estas cosas en personas que no las hayan pedido.

Cuando tú dices Yo Soy, reconoces el poder que destruye toda barrera y oposición. El ser humano es como un león muerto de hambre en la selva. Rompería cualquier cosa para obtener la comida. La conciencia rompería en pedazos a su mejor amigo para salirse con las suya.

En todo elemento Astral hay el elemento del deseo humano. A menos que la mente se cierre completamente al Mundo Astral, se encontrará uno constantemente interrumpido en toda buena decisión, porque se le habrá dejado la puerta abierta a una fuerza mucho más sutil que toda fuerza que haya en el mundo físico. Muchos piensan que hay fuerzas buenas en el Mundo Astral; yo te digo que ninguna fuerza que venga del Mundo Astral es jamás buena. Cualquier fuerza buena que parezca venir de allí, ha fabricado su propio túnel para poder pasar.

En primer lugar, ¿qué forma el Mundo Astral? No hay sino un solo lugar donde se pueda albergar una creación indeseable humana, y es en el próximo escalón de actividad humana: El Reino Astral. Este plano de actividad astral contiene todas las formas indeseables acumuladas a través de los siglos. De manera que es fácil ver que nada bueno puede salir de contacto alguno con el plano Astral. No contiene absolutamente nada del Cristo.

Algunos tienen una confusión que denominan «La Estrella Astral», pero eso está errado. Se llama en realidad «La Estrella Astrea». Este es un ser cósmico de la Cuarta Esfera, y cuyo trabajo es el de consumir todo lo más posible de lo que pertenezca al Reino Astral, como también el de llamar la atención de individuos atraídos al Plano Astral. Este gran ser, al fin y al cabo, aclara la comprensión de estos individuos y disuelve sus deseos de mantener algún contacto con ese reino infeliz. No hay niños en el Plano Astral. El hogar de los niños que dejan la Tierra es el Plano Etérico. La gente encarnada, cuando está dormida, se encuentra en la misma esfera que los desencarnados.

La Presencia Yo Soy posee una conciencia autosostenedora de tal magnitud, que si uno sale con ella al dormirse, se pueden alcanzar alturas increíbles. Si tú tienes conciencia de tu Yo Soy en tu conciencia exterior, y te llevas esta conciencia cuando entres a otros planos, es una presencia sostenedora increíble.

Hay un momento en la experiencia de nuestra vida en la cual tenemos necesidad del uso y reconocimiento consciente de la frase: «Yo Soy la Presencia de Dios en acción». Cuando tú tengas esa conciencia y la lleves voluntariamente a través del velo del sueño, tu alma fuera del cuerpo actúa con poderes ilimitados.

Suponiendo que en el estado de vigilia tengas necesidad de algo, antes de dormirte puedes muy bien expresar lo siguiente: A través del Magno Poder, e Inteligencia que Yo Soy, mientras mi cuerpo duerme, hago el contacto necesario que me cumplirá abundantemente este requerimiento, no importa cuál sea.

Debes conocer que esta actividad autosostenida no puede fallar en absoluto, y que es una forma grandiosa de poner en movimiento a la Presencia Yo Soy, ya que cualquier cosa que el Yo Soy ordene mientras el cuerpo duerma tiene que ser obedecido. Yo conocí un caso en que había necesidad de protección. El que la usó tenía cierta conciencia de la Presencia. El individuo cayó por un barranco, pero la Presencia Yo Soy al instante construyó una forma que atrapó al individuo y lo puso a salvo antes que la caída continuara.

Cuando se tiene conciencia espiritual y se va a cualquier ambiente donde exista peligro, debe hacerse un tratamiento rápido para su propia protección, ya que mientras uno no haya ascendido, el cuerpo tiene tendencia de contactar el pensamiento exterior de la humanidad. Si el estudiante sube una montaña, debe hacer un trabajo protector, consistente en afirmaciones protectoras. Si mantiene siempre esa labor protectora puede muy bien evitar la destrucción de terceros.

Ejemplo: «Dios es el poder omnipotente protegiendo y dirigiendo este avión (barco, tren o carro), de manera que se mueva en una zona absolutamente a salvo». En el camino tienes que estar en acción consciente todo el tiempo. Habrá

quienes piensan que esto significa temor, pero no es así; por el contrario, es el reconocimiento del Poder Protector Omnipresente.

Dios todo lo ve y todo lo conoce. Él mira hacia adelante y evita contactos indeseables. Cuando tú digas: «Dios está manejando este vehículo» la vista divina va delante mirando cuadras y kilómetros y vendrá el impulso de salir a vías libres de interrupciones de tráfico. Nuestro paso será sin obstrucción de ninguna clase porque es Dios quien está manejando el vehículo.

Hay dos motivos que causan accidentes en los estudiantes. El primero, que enfadándose, dejan abierta su aura y la puerta Astral. Segundo, que se olvidan de hacer el trabajito protector. Cada vez que hacemos algo con actitud positiva y dinámica, el exterior va adquiriendo más confianza, más fe y no puede fallar.

Otra forma de protegerse es la de proyectar el cinturón electrónico en contorno nuestro o de terceros, diciendo: «Yo Soy el cinturón o el anillo o el círculo protector alrededor mío (o de fulano)» . Ese cinturón electrónico se forma al instante y es impenetrable e invulnerable a toda cosa negativa. Date cuenta que cuando tú dices Yo Soy, lo que quiera que tú ordenes es Todopoderoso e instantáneamente cumplido. No puedes usar la presencia Yo Soy sin que logres actividad instantánea.

Repite a menudo: «Yo Soy la inteligencia protectora omnipresente y omnipotente que gobierna esta mente y este cuerpo». Esto es instantáneamente cumplido y en acción porque has dicho Yo Soy. El Yo Soy que está en todas partes presente está en ese punto haciendo el trabajo en ese momento. Esta es la forma como pones en acción la Todopoderosa presencia Yo Soy, por los medios más directos. Ella es todo en todos. Y recuérdale a tu conciencia exterior que cuando tú dices Yo Soy has puesto en función todos los atributos de la Divinidad: estás ya en un punto en que debes ver actividad instantánea. Cuando tú dices Yo Soy, en cualquier condición, significa que se está efectuando una acción instantánea por el poder más grande del Universo. En el mismo momento en que te haces consciente de que el Yo Soy es la plena actividad de Dios, y que contiene todos los atributos de Dios, entras en pleno uso de ese magno poder.

Di a menudo: «Yo Soy la presencia que produce este hogar maestro». Cuando tú dices: «Yo Soy la ascensión de este cuerpo físico ahora», has aceptado y entrado en esa acción en el mismo instante. Cuando estás luchando por adquirir luz en acción ilimitada, estás esforzándote por lograr la cosa más grande que existe en el mundo. Llena tu mundo con la presencia Yo Soy y cuando lo hagas, siente que lo estás haciendo conscientemente.

Si tú dices en conciencia «Yo Soy la perfecta actividad de cada órgano y célula de mi cuerpo», tiene que manifestarse. Sólo tienes que estar consciente de esto y se hará. Usa a menudo «Yo Soy la perfecta salud manifestada ahora, en cada órgano de mi cuerpo». Pon tu confianza en tu Yo Soy, en vez de ponerla en una medicina exterior. No puedes decir, por ejemplo: «Yo Soy la perfecta actividad inteligente en este cuerpo» y al mismo tiempo estar pensando en que vas a tener que tomar una medicina.

Para limpiar la mente di: «Yo Soy la inteligencia perfecta activa en este cerebro». Para los ojos y oídos di:

«Yo Soy la perfecta visión mirando a través de estos ojos»; «Yo Soy la perfecta audición oyendo a través de estos oídos». Ponte a hacer estos tratamientos con empeño y no puedes fallar. Tienes las riendas, úsalas y evita toda palabra que recuerde la condición limitada anterior. Cuando estés consciente del Yo Soy, no te importa lo que haga nadie en este mundo; y no debe preocuparte otra cosa que tu propio mundo, ya que tú has realizado que el Yo Soy está en todo.

Para cuadrar el círculo usa la actividad Yo Soy. No hagas caso a lo que diga nadie. Sólo di, específicamente, lo que tú quieras producir. Repite, repite, repite: «Yo Soy la única presencia actuando en esto, Yo Soy la única presencia actuando en mi mundo».

Para encontrar cosas perdidas: «Yo Soy la inteligencia y el ojo todo avizor que encuentra todo». Te va a asombrar la sensación que te va creciendo por dentro cuando tú no tengas que mirar a ninguna otra cosa sino a tu amado y magno Yo Soy.

Borra de tu mente todo menos la operación consciente de Yo Soy, pues es el más alto poder. Lograrás la idea de que todos estos aparentes milagros se producen con facilidad.

Suponiendo que tú quieres iluminar una habitación, di: «Yo Soy la iluminación de este cuarto». Entonces actúa sobre los electrones del cuarto, ya que iluminar la atmósfera de un cuarto es tan fácil como levantar la mano. Tu capacidad para iluminar un cuarto es tan adecuada como el lograrlo a través de una lámpara eléctrica. Tú puedes tan fácilmente conducir la corriente eléctrica universal a través de ti, como la electricidad corriente es conducida a través de los cables. Para hacer visible la iluminación que está dentro de tu propio cuerpo, o sea, para irradiarla visiblemente, di: «Yo Soy la iluminación visible a través de este cuerpo ahora». Dentro de ti hay un punto focal.

El Yo Soy que está en ti creó todo en el universo. Cuando tú entres en la confianza de tu Yo Soy, Él borrará toda obstrucción. Usa a menudo: «Yo Soy el poder y la presencia consumidora de todo temor, duda y confusión que pueda haber en mi mente exterior, sobre la invencible actividad del Yo Soy». Continúa este ejercicio y siempre sabrás instantáneamente lo que debes hacer.

La conciencia del individuo encubre la forma con los conceptos pertenecientes a Él y cuando éstos son agrupados alrededor del individuo que ha generado cierta energía, no le impone a éste otras condiciones que las de su propio mundo.

Cada vez que te sientas gozoso y lleno de impulso aprovéchalo, úsalo y decreta.

Capítulo VI

Constantemente recuérdale a la conciencia exterior que cuando tú dices Yo Soy, pensando en el poder infinito de Dios, has puesto en función ese poder para cumplir con éxito la idea que tienes en conciencia.

Los estudiantes sinceros no deben olvidar esto por un solo momento, hasta que la verdad se radique y actúe automáticamente. Verán, pues, qué ridículo es decir «estoy enfermo, estoy económicamente restringido», cuando parezca faltar cualquier cosa.

Yo te digo que es imposible que seas afectado si te mantienes en la idea anterior. Úsala. Cuando tienes catarro, no necesitas que se te diga que debes usar un pañuelo. Entonces, ¿por qué necesitas que se te recuerde que la actividad exterior no tiene sino sólo un poder que le permite moverse, y que es la presencia Yo Soy Dios en ti? Lo malo de los estudiantes sinceros, es que no meditan lo suficiente a menudo sobre esta verdad, para que su Maravillosa Presencia entre en actividad.

Por ejemplo, si tú dices: «Yo Soy la majestuosa y victoriosa presencia que llena todos los cargos oficiales» te darás cuenta cuán bendecido serás por hacerlo.

Cuida tus contactos exteriores constantemente para que no aceptes en ignorancia la apariencia de cosas, o el temor de aquellos que se llaman financistas. Dios gobierna tu mundo, hogar, negocios y eso es todo lo que te concierne.

No creas jamás que estás dejando que la imaginación se desborde porque sientes la cercanía de la Gran Presencia Individualizada. Regocíjate, cree en esa Gran Presencia que mantiene en ti todo lo que tú puedas desear o usar. Tú no dependes de cosas exteriores. Con esta feliz entrada a este Magno Poder y Presencia que contiene todo, ¿no ves tú que si todo se acabara, tú siempre estarías provisto? Yo quiero que sientas, aceptes gozoso y que con todo tu ser conozcas que el poder de precipitación no es un mito, es real. Los que entren en este sentimiento con suficiente profundidad tendrán la precipitación de todo lo que desean.

Hay niños que han sido castigados por ver seres angélicos y por manifestar que tienen una percepción interior. Son los padres de esos niños los que deberían ser castigados por atreverse a interferir en el don divino de la libertad del niño. Si los grandes vivieran más en el imaginar consciente y en la aceptación de la Gran Presencia, cuya existencia duda la humanidad, sentirían esa presencia elevándolos y dándoles su inteligencia.

¡Mi amado!, si de pronto sientes que necesitas fuerza o valor, expresa: «Yo estoy aquí surgiendo y supliendo instantáneamente».

Si tú necesitas armonía, de mente o cuerpo: «Yo estoy allí supliéndote instantáneamente y no necesitas esperar».

No le des un pensamiento al mundo o a los individuos que no comprenden estas cosas. Continúa regocijado en la presencia activa, visible, de lo que tú desees manifestar y ver precipitado en tu vida y tu uso: «Yo Soy la presencia activa y visible de esto que yo deseo, ya manifestado».

Nuestro sentido común debe decirnos que a menos que nosotros esperemos, aceptemos y gocemos ya aquello que deseamos, ¿cómo lo vamos a lograr? El pobre e insignificante ser exterior se pavonea diciendo:

«Yo Soy demasiado importante para poner atención a semejantes cuentos de hadas». Pues permíteme informarte que algún día los individuos que hablan así van a ponerse muy contentos con estos cuentos de hadas y llenarán su mente con esas ideas para verlas surgir.

En cada contacto con el mundo exterior de los negocios y cada vez que haya una condición negativa que aparente tocar tu mundo, instantáneamente toma esta determinación: «Yo Soy la precipitación y la presencia visible de cualquier cosa que yo desee y no hay hombre ni cosa que pueda interferir en ello».

Cuando yo hablo de precipitación, no sólo me refiero a la apertura de los canales invisibles, sino a cualquier canal, ya que todo es precipitación, lo creado y lo no creado aún, y no hay sino una pequeña diferencia de actividad.

Cuando yo reconozco quien Yo Soy, he entrado en el gran silencio donde está la más grande actividad de Dios. Este reconocimiento debe traer grandes revelaciones al individuo si él acepta esto gozosamente.

En tu experiencia exterior, la práctica de cualquier actividad desarrolla más y más tu eficacia, ¿no es así? Si uno puede aplicar esto a una actividad exterior, ¿no ves tú cuánto más importante lo es para una actividad interior? Cuanto más lo uses mayor poder manifestarás. Sabes tú que puedes hacerlo con las cosas espirituales, de manera más grande y rápida que con lo exterior, ya que en el espíritu el poder actúa instantáneamente. No hay espera cuando el Yo Soy actúa.

El hecho de que la musculatura se desarrolle con el ejercicio te debe hacer comprender que el mismo esfuerzo por el poder interno, naturalmente, tiene que producir muchos mayores resultados. Por ejemplo, los hombres creen que tienen que hacer ejercicios físicos para desarrollar los músculos. Pues yo he hecho muchas veces que mis estudiantes desarrollen un bello y simétrico cuerpo con músculos poderosos sin haber hecho un solo ejercicio físico. En todo desarrollo, tanto del exterior como del interior, la primera parte del ejercicio es mental. Debemos saber que no hay sino un solo poder y energía y que viene de la presencia Yo Soy en cada uno. Por consiguiente, el ejercicio de tus facultades interiores es llamado mental; pero yo te digo que es Dios en acción, porque tú no puedes formar un solo pensamiento sin la inteligencia y la energía de Dios para lograrlo. Por lo tanto tu actividad mental es la energía de Dios en acción. Ahora verás, pues, cuan fácil y posible es producir un cuerpo físico, fuerte y simétrico, sin hacer ejercicios físicos para lograrlo.

La mayoría de los hombres científicos, médicos o profesores de cultura física, negarán esto; pero yo les aseguro que es solamente que no han penetrado profundamente respecto a la energía o el poder que está actuando, pues ninguna actividad puede tener lugar si no es por el uso de esta energía y poder interior. La gente permite que le entren dudas y temores con respecto a los conocimientos de estas grandes facultades que son libres y para el uso de quien las quiere utilizar en cualquier momento. Lo que pasa es que se encuentran sumergidas como un corcho mantenido debajo del agua, el cual, apenas se le suelta, salta a la superficie. Yo te aseguro que es lamentable que los estudiantes sinceros pasen tantos años esforzándose, ensayando y dejando el uso de estas facultades, y luego, porque no las ven operar inmediatamente, se dejan caer de nuevo en un estado de inactividad hasta que algo los vuelve a animar, para recaer de nuevo.

El reconocimiento persistente y determinado de esta Presencia Yo Soy te llevará al logro absolutamente cierto, a menos que tú lo abandones.

Yo veo en este momento a un buen número de individuos que con un poquito de incentivo y la descripción sencilla de estas prácticas, saltarán a la libertad, especialmente aquellos que reciben la instrucción verbal junto con la radiación que la acompaña.

¿No es desastroso que los hijos e hijas de Dios se sometan a las limitaciones cuando con un esfuerzo persistente y determinado abrirían la puerta y entrarían en esta gran cámara interior llena de luz, joyas, oro y substancia de todos los alimentos del universo? Y luego con esta verdad plena frente a ellos, estos individuos vacilan aún por la imposibilidad de creer que pueden dar el paso, tomar este cetro y ser libres.

Amado, de nuevo te digo: canta la gran melodía de la Presencia Conquistadora del Yo Soy. Canta en tu corazón continuamente, siéntela con toda tu habilidad, agárrate fuertemente a esa determinación. El conocimiento y el sendero de esa maestría, se te abrirá y se te manifestará la libertad eterna. Simplemente continúa recordándote que ya has traspasado el velo.

Cualquier maestría que el individuo haya adquirido sobre sus asuntos y su mundo es, y siempre debe ser, un retiro sagrado, un santuario interior, en donde ningún otro individuo inquisidor pueda entrar. Nadie puede lograr la maestría pretendiendo encontrar esa maestría en otros.

Buscar, encontrar y aplicar la ley del propio ser es el camino seguro hacia la maestría, y únicamente cuando el individuo la ha logrado es que puede comprender realmente lo que es la verdadera maestría. No hay sino un dominio que buscar y es el dominio sobre el propio ser exterior.

Puedes marchar al lado de un Maestro durante años y no descubrirlo hasta que las propias facultades interiores se lo revelen a uno. Se puede vivir en la misma casa con un Maestro durante años y no saberlo hasta que surge una crisis y el poder real se revela.

Que un Maestro discuta o revele sus propios logros sería disipar sus fuerzas y eso no se debe hacer jamás.

Si un estudiante tiene la dicha de una bella experiencia y luego la comenta con terceros, generalmente hay tantas dudas que surgen en los oyentes y que se derraman sobre él, que pronto comienza a dudar de sí mismo. Es verdaderamente cómico ver cuán convincentes son los argumentos ajenos. El estudiante que escucha esos argumentos ajenos debe hacerse justicia a sí mismo, a su Yo Superior, y escuchar lo expresado por esa su experiencia interior.

En el propio momento en que comienza a entrar la duda, si se le permite la entrada, continuará entrando a raudales. Igual cosa ocurre con el Yo Soy. Si vuelves a Él tu atención, allí se precipita la energía. Amado mío, ¿no ves que cuando deseas alguna revelación o inspiración al decir Yo Soy eso, pones en movimiento el poder con todas sus facultades, con todas las substancias y que tiene que asumir cualquier forma en que se fije la atención?

El Yo Soy es la mente insondable de Dios. Al buscar comprensión, el estudiante corriente sólo está contactando la memoria de lo que ha sido, en lugar de ir al Corazón de Dios y extraer aquello que aún no ha sido.

Los discípulos a veces no ven que han existido muchas civilizaciones con vastos logros totalmente desconocidos hoy en día. Atlántida, Lemuria y la Tierra de Mu, son sólo fragmentos de otras grandes civilizaciones que han existido.

Para lograr hacer cosas poco comunes, aquellos estudiantes que lo deseen, deben tomar la decisión siguiente:

«Yo Soy el corazón de Dios y ahora produzco ideas y cometidos que jamás han sido producidos anteriormente».

Considera que somos aquello que deseamos ver producido. La presencia Yo Soy es pues el Corazón de Dios. Se entra inmediatamente en el Gran Silencio en el mismo momento en que se pronuncia Yo Soy. Si tú reconoces que tú eres Yo Soy, entonces lo que sea que tú declares queda instantáneamente manifestado.

Creer es tener fe en lo que tú crees que es la Verdad. Hay, pues, un entretejido entre la creencia y la fe. Al principio se hace la creencia; si se mantiene se convierte en fe. Si tú no crees que algo es verdad, no lo puedes traer a la manifestación. Si tú no puedes creer en tus propias palabras cuando pronuncias «Yo Soy tal o cual cosa», ¿cómo puede establecerse y manifestarse el dicho de Shakespeare: «No hay nada bueno ni malo, el pensar lo hace así»? es absoluta verdad.

Si ya sabes que la Energía Divina le entra al individuo en un estado de pureza perfecta, entonces tienes que ver que es el propio individuo quien recalifica a esa energía, imponiéndole su propia impureza. Esta energía le entra al hombre continuamente con el latido del corazón y él la tiñe con su propia calidad y la proyecta hacia fuera. Este es su privilegio como Creador, a Imagen y Semejanza del Padre. Nuestra conciencia individual está siendo proyectada, formando ambiente en contorno nuestro. Por eso recibe vibraciones de pesar, de tristeza, de alegría, de amor, bondad, etcétera. Y las siente como si fueran propias. Si son buenas, no tiene nada de qué preocuparse; pero si son de impaciencia o de tristeza, debe decirles que se retiren y ordenar que se trasmuten para no continuar expandiendo esa atmósfera y contagiando a otros.

Cada uno de nosotros tiene color y sonido. Cada actividad nuestra es, pues, de un color y de un arpegio con una frase musical. Si es distorsionada, sale un sonido feo, disonante y de color sucio. A cada persona que lanza una creación afeante se le devuelve la responsabilidad de aquello. Todo contiene inteligencia.

No consideres el elemento tiempo. Cuando afirmes algo que desees sea manifestado, hazlo con gozo y manténlo firmemente hasta que se manifieste. Si mantienes constante la presencia Yo Soy, mientras haces aquello que tú deseas, entrarás en la plenitud y perfección de todo lo que ya está preparado para tu uso. Todo logro permanente debe ser el resultado del esfuerzo consciente de cada individuo.

¿Qué es la lástima? es ponerse de acuerdo con lo imperfecto. No te dejes jamás invadir por la lástima, pues es como si te dejaras arrastrar a las arenas movedizas teniendo alas con qué elevarte a las alturas, por encima de toda cosa destructiva, elevando al mismo tiempo aquello que estás atestiguando y que quiere producirte esa lástima. No juzgues; manténte firme en la presencia Yo Soy y todo manifestará la perfección.

Para toda condición imperfecta que tú veas, especialmente la vejez, di: «Yo Soy la perfección de ese individuo que tiene la apariencia de vejez».

Así habrás puesto en acción a Dios dentro del individuo, ya que Él también pronuncia el Yo Soy, aunque no sea sino despectivamente. En este caso lo has impulsado a usarlo constructivamente.

No importa lo que tú oigas decir o conversar en el mundo exterior; manténte firme. No te dejes afectar, pues tú estás produciendo perfección y tienes que hacerla manifestar conscientemente.

Si no estás atento, puede que dejes entrar una expresión que te perseguirá por años si no la borras. Cuando conscientemente estés usando la gran Ley, conoce que el poder activo del pensamiento de Dios sabe perfectamente la dirección hacia donde va y actúa.

Conscientemente dile a tu Yo Soy que haga lo que sea necesario, dile: «Yo Soy la inteligencia que califica esto con lo que sea necesario». Esto, por supuesto, si te encuentras en el caso de no saber qué hacer en un momento dado. El todo es que vuelvas tu mente al Yo Soy que te guía y te mantiene.

Yo tuve un discípulo que calificó en tal forma su círculo electrónico con el poder de curación, que lo llamaban “la sombra sanadora”. En el instante en que uno hacía contacto con su círculo electrónico era sanado.

¿Por qué se individualizó Dios? Para tener algo a que amar. ¿Por qué fueron divididos los rayos? Para expresar amor. El amor es el Principio Activo de Dios. Cuando tú amas, estás envolviendo aquello que amas en ese Manto de Dios, en aquella Presencia Radiante. Jamás critiques.

Cuando aparentes ver una actividad sexual incorrecta, levanta la conciencia del personaje a un ideal, de manera que el pensamiento de él entre en control consciente y así su actividad sexual se eleve a un plano superior.

El uso limpio y apropiado del sexo es para la expansión del amor en la procreación de una forma, de manera que el alma que viene pueda tener un carácter y un temperamento armonioso y amoroso. El pensamiento y sentimiento de los padres son la actividad modeladora. La naturaleza del principio Vida en el individuo es amar.

La diferencia entre la compasión y la lástima es la siguiente: en la compasión se invoca a la presencia Yo Soy para que produzca la perfección. La lástima es energía con una sensación de imperfección y sólo intensifica la imperfección que se está manifestando.

Para controlar a un animal se usa el «Yo estoy aquí y Yo estoy allí». Ordeno el Silencio. O se le mira a los ojos y se conoce que el amor de Dios lo controla.

Capítulo VII

Cuando se dio la orden «Hágase la Luz», la primera actividad fue la obediencia. Surgió la luz en cantidades ilimitadas, y así ocurre con todo lo que se refiere a la actividad exterior del único Principio Activo: Dios. Quiero decir que la primera actividad de todo lo externo es la obediencia perfecta a la presencia Yo Soy, pues sólo así se puede expresar armoniosamente la esencia pura.

Hay que esforzarse por mantener tranquila en todo momento la expresión exterior; así sea entre amigos, parientes, socios o lo que sea, de cualquier condición o edad, pues cada vez que surge el impulso de discutir, criticar o resistir, es la señal de que la conciencia carnal se está entrometiendo para llamar la atención sobre ella. Ese es el momento de darle la orden de observar obediencia y silencio. Lo importante es conservarse en calma, en gracia de amor, luz y obediencia.

Es inútil discutir; silencia tú el exterior. Cuando el estudiante entra ya en el sendero consciente, la menor apariencia de resistencia o de perturbación le indica que debe decretar: «Yo Soy la obediente e inteligente actividad de mi mente y cuerpo; Yo Soy el poder que gobierna y ordena todo armoniosamente». Todavía no puedo entrar a enumerar los elementos perturbadores de las actividades exteriores, porque sería impulsar en el estudiante una resistencia o, tal vez, un complejo de culpabilidad. Cuando los estudiantes estén lo suficientemente fuertes para escuchar estas verdades, se les darán. Basta con la mención hecha de que deben estar en guardia para no aceptar resistencia ni tentaciones de criticar. Cada uno debe usar muy a menudo la declaración: «Yo Soy la guardia invencible establecida y sostenida en mi mente, mi cuerpo, mi hogar, mi mundo y mis asuntos». Esta guardia es la presencia Yo Soy, y, naturalmente, es Infinita Inteligencia. La conciencia de esto establecerá esa guardia de actividad inteligente, que no tendrá que ser repetida constantemente una vez que sea establecido el impulso, o sea, el momentum.

Volvamos al punto de que cada vez que usamos el Yo Soy, sabemos que está actuando el poder del Amor, la Sabiduría y la Inteligencia Divinas. Usa también la declaración: «Yo Soy la acción plenamente liberadora del amor divino». (Recuerda que el Amor, como virtud o atribución de Dios, es una entidad viviente, ya que Dios es Vida y todos sus atributos están vivientes.)

Yo sugiero como actividad preparatoria para cada día que los estudiantes declaren con firmeza y con gozo (sabiendo de antemano que el propio poder dentro de la declaración la hace mantenerse vigente): «Yo Soy el amor, la sabiduría y el poder con su inteligencia activa, lo que estará actuando en todo lo que yo piense y haga hoy. Yo le ordeno a esta actividad infinita que sea mi protección y que actúe en todo momento, haciendo que yo me mueva, hable y proceda únicamente en orden divino».

Y es bueno que durante el día se declare: «Yo Soy la presencia gobernante que me precede a donde yo vaya durante este día, ordenando perfecta paz y armonía en todas mis actividades».

De esta manera se deja la puerta abierta para el flujo constante de la presencia interior que transformará tu mundo, te impedirá el contacto con la desarmonía y hará que la paz y la armonía se hagan en todo contacto exterior.

No importa cuál sea la manifestación dentro o fuera del cuerpo; el estudiante debe adoptar la firme determinación de que su cuerpo es el Templo del Altísimo.

Esta es una verdad incontrovertible, y esta actitud mantenida conscientemente traerá el cuerpo a la actividad perfecta, como es la intención divina. Yo les recuerdo en todo momento a los estudiantes que no hay otra forma de lograr adquirir una cualidad o un atributo deseado, sino reclamándolo, sabiendo que existe en nuestro espíritu perfecto. El exterior se ha acostumbrado a creer en la imperfección del ser humano y, por consiguiente, no puede manifestar perfecciones bajo tales condiciones. El pensamiento del estudiante, en general, es el siguiente: «Bueno, ya comprobé que no manifiesto esta cualidad que yo deseo y debe ser porque no estoy lo suficientemente adelantado». Pero yo te aseguro que no importa lo que esté manifestando el cuerpo o ser humano, el fracaso es imposible cuando se ha puesto en movimiento el Yo Soy, ya que se ha pronunciado la Verdad, además de movilizar los atributos de Dios. Muchas veces he visto a mis discípulos a punto de manifestar una gran victoria, y no solamente han fallado en el último momento, por la duda y la falta de persistencia, sino que le han cerrado la puerta por tiempo indefinido.

El estudiante debe obligarse a mantener en su mente que cuando se ha puesto en movimiento el Poder de Dios, al pronunciar el Yo Soy, primero ocurre el caos universal antes de dejar de cumplirse la afirmación. No puede jamás dejar de actuar la actividad Yo Soy, a menos que el exterior se lo impida. Esto puede ocurrir cuando la precipitación asoma ya en el plano terrenal y la «efluvia» ataca para destrozarla.

Todo estudiante debe vigilarse con gran atención para no usar el Yo Soy en expresión negativa, porque cuando se dice: «Yo estoy enfermo, o Yo he fracasado, o Yo no estoy actuando correctamente», se está lanzando esta magna energía para destrozar aquello que deseas lograr. Esto ocurre siempre que se usa el pronombre Yo, como ya lo sabes, pues ésa es la válvula que abre el «Poder Universal». Conociendo que Yo Soy eres tú mismo, cuando dices: «me duele la cabeza, tengo el estómago malo, etcétera»; estás lanzando la energía para que actúe en esos órganos en la forma que estás decretando, pues es igual cuando usas diferentes verbos y el pronombre posesivo. Se refieren éstos a una persona: Yo. No hay sino una sola persona que pueda afirmar en tu mundo, Tú. Cualquier expresión que únicamente pueda ser apropiada por ti, para ti, está incluyendo la energía y la actividad de la presencia Yo Soy. La actitud correcta es que si un órgano aparenta estar rebelde, hay que declarar y mantener con firmeza: «Yo Soy la única y perfecta energía actuando aquí, por lo tanto, toda apariencia de perturbación es instantáneamente corregida».

Este es el punto importante que hay que mantenerles a los estudiantes, y si por la fuerza de la costumbre usas algún agente exterior, como por ejemplo, un medicamento, úsalo parcamente, siempre aclarándote a ti mismo la verdad, hasta que adquieras la maestría suficiente para gobernar enteramente por vía de tu presencia Yo Soy.

Yo te aseguro que aunque creas que el agente medicamentoso te ha aliviado, siempre es la presencia Yo Soy la que le ha comunicado al medicamento el poder de aliviarte. Por ejemplo, Yo, Saint Germain, he observado el mundo médico por muchos siglos, y cada vez que un individuo en autoridad dice que tal o cual medicina ya no sirve, al poco tiempo la medicina desaparece por completo del escenario. Lo que ocurre en la mente de todo individuo pensante es que consideran que ciertas hierbas o substancias tienen una acción química que corresponde al elemento dentro del cuerpo. Y yo te digo: ¿Qué es lo que te da la afinidad química? El poder de tu Yo Soy que te permite pensar. Así cuando le das la vuelta al «Círculo de Actividad», encuentras que no hay sino una Inteligencia y Presencia actuando, el «Yo Soy Dios en ti».

Entonces, pues, ¿por qué no te enfrentas a esta verdad? Plántate sin vacilación y piensa: «Yo Soy esa presencia en acción». Es la misma Vida en mí y en todos los remedios a los cuales les da su poder.

¿No es mucho mejor ir directamente a la Suprema Fuente de todo, y recibir su Omnipotente e Inagotable asistencia, que no puede fallar, en lugar de concederle a algo interior que te lleva a otro algo exterior, a lo cual tú le has concedido el Poder de aliviar la condición a la cual diste el poder de molestarte?

Yo sé que no es fácil dejar muy viejas costumbres. Pero un poco de meditación obligará al raciocinio exterior a soltar su dependencia en estos remeDios exteriores y depender exclusivamente de la gran presencia Yo Soy.

Por supuesto que no hay otro modo de convencer a un estudiante respecto a esta cuestión vital, sino por la aplicación de estas verdades con determinación y firmeza. Además nadie puede demostrarle hasta qué grado se puede aplicar la verdad; sólo él puede determinar ese grado. A veces la energía interior, acumulada por el deseo, es de tal magnitud, que el individuo se asombra ante los resultados.

La palabra que emplean los orientales es om. Significa lo mismo que Yo Soy (I am). A mí personalmente me gusta más el Yo Soy, porque el estudiante siente más la acción de Dios en él. Para los orientales om es una presencia universal, y no da la conciencia que da la presencia Yo Soy actuando en el individuo. Esto explica la condición que existe hoy en la India, que por la confusión de tantas castas, han caído en el error de creer que lo que es importante es la entonación en que cantan om. Sí es verdad que impone una actividad, pero no la de energizar la acción del individuo y, por consiguiente, la diferencia de entonación es de poco beneficio.

El sistema de los Maestros Ascendidos desde tiempo inmemorial ha sido el uso consciente de la Presencia Yo Soy. El reconocimiento y plena aceptación de Dios en acción en el individuo es lo que imparte más y más la inteligente actividad, plena y completa, de la Presencia de Dios. Esto es la práctica de la Presencia de Dios, o sea, la Deidad.

Aquellos orientales que han alcanzado grandes alturas, y que los hay sin duda, lo han logrado a fuerza de meditar sobre esta verdadera actividad. Tal vez la verdad más sencilla y más poderosa que el individuo puede sostener es que cuando él diga Yo Soy pone en acción dentro de sí mismo, consciente o inconscientemente, la plena energía de Dios sin adulteración alguna. La energía se convierte en poder, a través del uso consciente. El hecho de que un individuo está encarnado como ser humano es una orden de elevar su mundo a un estado de actividad perfecta. Cuando la conciencia del individuo es elevada, todo el mundo de ese ser es subido al plano de actividad interior.

La frase oriental O mani padme hum significa «Dios actuando en el individuo». Usa el Yo Soy en lugar de om en todo momento, porque tal vez tú has vivido encarnado en cuerpos hindúes conociste ese uso, y para impedir que se invoque un uso inferior, emplea el Yo Soy, para que te lleve a la altura completa.

Cada vez que tú usas el Yo Soy, pones la pura energía en Dios en movimiento, sin color ni tinte de concepto humano. Es la única forma de mantener la pura energía de Dios incontaminada por calificaciones humanas. Enormes resultados se logran en corto tiempo por medio del uso de las afirmaciones siguientes: «Yo Soy la pura inspiración; Yo Soy la Luz pura en acción aquí» (visualiza esto en y a través del cuerpo en el propio momento); «Yo Soy la pura revelación de todo lo que yo quiero saber».

Mantén para siempre dentro de ti las riendas del poder. La gente teme abrazar el Gran Poder de Dios y dejarlo obrar. ¿Y qué puede haber en Dios que te dé temor? Tienes que reclamar o apropiarte lo que tú desees. Di:

«Yo Soy ahora el ser ascendido que deseo ser». Esto te envuelve inmediatamente en la Presencia Ascendente.

«Yo Soy la eterna liberación de toda imperfección humana». Esto realiza quien es Yo Soy. «Yo Soy, acepto ahora mi perfección completa y terminada ya».

Usa las explicaciones de las afirmaciones para tu propia comprensión, pues la conciencia carnal es un Santo Tomás, incrédulo y criticón. No lo dejes dudar. Di: «Este cuerpo mío es el templo de Dios viviente y es ascendido ahora».

Las instrucciones generalmente son para que el estudiante se compruebe la Ley a sí mismo. Di a menudo: «Yo Soy el poder que gobierna esta actividad y, por consiguiente, siempre es normal».

En todo el Universo no hay un individuo que pueda reconocer el Yo Soy ajeno para ninguna otra persona. Uno puede dirigirse al Yo Soy colectivo y, por supuesto, porque en ese Yo Soy entra uno también, pero no es lo mismo cuando se trata del Yo Soy individual. Cada paso alcanzado por ti en el reconocimiento de que eres, es una adquisición permanente y no se puede retrogradar.

Capítulo VIII

La felicidad, a veces llamada dicha, es buscada por todo el mundo y, sin embargo, una gran cantidad de los que la buscan con empeño siguen pasando de largo frente a la llave de esa felicidad.

El autocontrol y la autocorrección son simplemente la llave de la dicha perfecta así como el poder inherente que la mantiene invariable. Sin embargo, una vez que se aprende la verdad de que uno mismo es la Presencia Yo Soy y la inteligencia que controla y ordena todas las cosas lograr esto es muy sencillo.

Rodeando a cada persona existe todo un mundo de pensamientos creados por él mismo. La Presencia Divina, la semilla del Yo Soy —que es la única Presencia que actúa en el universo y la cual dirige toda energía—, se encuentra dentro de este mundo mental. Por medio de la actividad consciente del individuo esta energía se puede incrementar más allá de todos los límites.

La Presencia Divina Interior puede ser comparada con la semilla de un durazno. El mundo mental o de pensamientos que la rodea se asemeja a la pulpa. La pulpa no sólo simboliza el mundo mental creado por el individuo, sino la sustancia electrónica universal esperando ser impulsada por la determinación consciente del individuo, para ser precipitada a su uso perceptible en la forma que a él le convenga o desee.

Por medio del autocontrol se nos presenta el camino seguro hacia la comprensión y uso de este poder consciente. ¿Qué quiero indicar con la palabra «autocontrol»?:

1) Aceptar que la inteligencia Yo Soy es la única Presencia activa,

2) entendiendo esto, también sabemos que no hay límites ni restricciones para el uso de este poder, y

3) que los seres humanos al haber recibido libre albedrío, libre selección y libre actuación, lo que crean en su mundo mental es todo aquello en lo que fijan su atención.

Por fin ha llegado el momento cuando todos deben saber que el pensamiento y el sentimiento constituyen el poder creador más grandioso en la vida y el universo. Sólo hay una manera de usar el poder pleno del pensamiento-sentimiento, que llamamos Dios en acción, y es manejando el autocontrol y la auto-corrección, con ellos se puede adquirir rápidamente el entendimiento para emplear y dirigir este poder del pensamiento sin limitación alguna. Cualquier persona puede mantener su pensamiento firme en cualquier deseo, del mismo modo que una llama de acetileno se mantiene quieta sobre una soldadura, una vez que ha alcanzado el suficiente auto-control. Asimismo sabiendo que la Presencia Yo Soy es la que está pensando, o sea que es Dios en acción, en el momento en que se deja fija la conciencia en cualquier deseo se advertirá que se puede traer a la visibilidad, o precipitar, lo que se necesite, quiera o desee. No se trata de no poder pensar en alguna otra cosa; si ese fuera el caso, ¿cómo se podrían llevar a cabo las innumerables obligaciones que llenan nuestros días? Por eso es siempre que se tenga que recordar el punto en cuestión se sabe que es Dios, o la Presencia Yo Soy, invariablemente quien, con todo su poder, está actuando para precipitarnos el deseo.

Escucha atentamente, se ha probado de innumerables formas que la felicidad no es producto del efecto que produce una cosa. El individuo se hace maestro, o dueño de su mundo, gracias, únicamente, a la comprensión de la causa que origina las cosas.

El autocontrol se practica pensando y declarando de inmediato ante cualquier discordia que se presente: «No señor. Mi Yo Soy es perfecto y esto no puede ser cierto. Anulo, pues, aquello que esté hecho por mi conciencia exterior y sólo reconozco la perfección manifestada». ¿Entonces qué sucede? Puesto que has abierto la puerta a Dios, Yo Soy, él corrige todo lo externo.

Saint Germain dice: «Querido estudiante si consiguieras vislumbrar el magnificente brillo que se presenta en ti en el momento que sostienes de este modo tu autocontrol frente la actividad exterior, aumentarías todos tus esfuerzos para alcanzar el autocontrol y maestría sobre toda manifestación externa. De este modo se le permite a la magna Presencia Yo Soy liberar su enorme poder en nuestra conciencia y uso exterior».

En este momento vamos a eliminar de la mente de los estimados discípulos la noción de espacio, tiempo y distancia. En la naturalidad y seguridad del autocontrol se encuentra la llave que abre la puerta a todas las esferas superiores o planos superiores. La gran verdad que dice: «Donde está tu conciencia estás tú», y que el Yo Soy está en todas partes es lo que todo estudiante debe recordar.

La idea de que hay espacio, tiempo y distancia únicamente es una invención del hombre. Cruzar a través del finísimo manto que separa a la conciencia de su pleno poder y actividad interior, es solamente una cuestión de estado de conciencia, es decir, de pensamiento-sentimiento. Las personas que están luchando por alcanzar la Luz habitan continuamente en las esferas superiores. La perfección de estas esferas excede toda imaginación. En el momento que entres en ellas, consciente y libremente, descubrirás que todas las cosas que ahí existen son tangibles como cualquier edificio de aquí.

Alcanzar esta maestría les será más fácil con la afirmación «Yo Soy el poder de mi autocontrol total, sostenido para siempre». Los estudiantes deben estar conscientes de que en el momento en que reconozcan la intervención de la Presencia Yo Soy, no es posible que sea obstruida o interrumpida de alguna forma. El conocimiento de la eternidad se alcanza cuando se sabe que no hay ni tiempo ni espacio.

Para tener acceso, completamente consciente, a una esfera que esté más arriba que el mundo físico únicamente hay que adaptar o transformar la conciencia. ¿De qué manera lograrlo? Entendiendo que ya estás allí conscientemente.

Di frecuentemente: «Ya no puedo ser afectado por dudas y temores gracias a la energía del círculo electrónico que yo he creado a mi alrededor. Yo agarro dichoso el cetro de mi Yo Soy y paso con decisión a cualquiera de las esferas superiores en que yo quisiera entrar, asimismo guardo viva y perfecta memoria de mis actividades allí».

Con este ejercicio estarás, en corto tiempo, disfrutando de la libertad ilimitada y la felicidad perfecta de desenvolverte en cualquier esfera que tú elijas.

Tan accesible y sencillo como ir a tus estanterías a tomar el libro que necesites es estar consciente de las cosas que están mil años adelante. La enorme creencia en el tiempo y espacio, aceptada por la gran mayoría, ha sido el gran obstáculo para la libertad humana.

Aquellas personas que se han desilusionado al darse cuenta que la riqueza y los efectos exteriores de las cosas no pueden traer la felicidad, entienden la maravillosa bendición que dentro de su propio pensamiento creativo —energía e inteligencia— tienen: toda la dicha, perfecta libertad y autoridad.

En el momento que el estudiante entienda que aquello en lo que él fija su atención se le adhiere, es decir que se convierte en parte de él o se transforma en aquello de acuerdo con la atención que le ponga, verá la importancia de mantener su pensamiento lejos de todo lo destructivo en la esfera humana. Por eso el estudiante tiene que aprender a solicitar, antes de poner su atención en las cosas destructivas, a la amada Presencia Yo Soy.

Cuando comentamos y discutimos los defectos de nuestros familiares, amigos y asociados, esos defectos se registran en nuestras conciencias y parecen que aumentan en el otro. Esto se debe a que ponemos nuestra atención en lo destructivo y nos transforma en ello.

El hecho de que existan en el mundo ciertos hijos de Dios que dirigen incorrectamente y contaminan la energía electrónica que les viene de su Presencia Yo Soy —magos negros o brujos—, no es razón suficiente, simplemente porque sabemos de sus acciones, para que permitamos que nuestra atención se fije en eso. Lo que nos concierne es mantener nuestra atención libre para que se concentre en nuestro propio autocontrol manejándolo para que se cloque en lo que nos es útil.

Cuando se vuelven a repasar o a analizar cosas negativas y destructivas, o cuando alguien les ha hecho algún mal y se permiten volver a recordar el incidente, pocos se dan cuenta de que esos hechos se están grabando y reconstruyendo en sus conciencias puras, ensuciándolas y atrayendo el resultado, de esa manera vuelven a ocurrir una y otra vez.

Es tonto permitir que nos afecten y perturben actividades, reales o imaginarias, de la conciencia exterior, esto es algo yo quiero grabar en las mentes de los estudiantes, ya que una vez que sepan «Yo Soy la única Presencia todopoderosa actuando en mi mente, mi cuerpo y mi mundo», ya no los afectará ni perturbará ninguna entidad del mundo exterior. Deben saber que no importa lo que otros traten de hacerles son completamente inmunes a las molestias y perturbaciones de esas mentes.

El individuo se sentirá libre de la ambición de las riquezas y de todo lo que el mundo exterior pueda ofrecerle, cuando se de cuenta de que su propio pensamiento-sentimiento le puede producir todo lo que necesite.

No existe nada como un mundo «sobrenatural» se los aseguro. En el momento que entramos a una esfera superior se hace tan real y verdadera como ésta. Se trata, simplemente, de otro estado de conciencia. Te diré que de aquí a cien años, para contento de tus familiares, existirán cientos de personas que serán capaces de usar los rayos cósmicos para limpiar y conservar sus casas, y cuando ya no sientan la necesidad de seguir las modas implantadas por las ideas mercantiles, tejerán sus propias prendas «de un solo hilo y sin costuras» confeccionadas con los rayos cósmicos.

Varios estudiantes me preguntan a qué se debe que los maestros, con todos sus poderes creadores, optan por vivir en habitaciones modestas. La razón es muy simple. La mayoría de sus actividades las realizan en esferas superiores, mandando magnos rayos de Luz, para bendecir a los seres humanos, desde sus moradas de Luz y sabiduría tan hermosos y trascendentes, como para volverse etéreos frente a aquellos que aún habitan cuerpos físicos. Si los estudiantes consiguieran entender esto se evitarían mucha confusión y tendrían más tiempo para utilizar en la actividad de la gran Presencia Yo Soy.

Esto los conduciría a un estado trascendente, el cual consume el deseo por las riquezas del mundo exterior que no son sino porquerías en comparación al poder creador inherente en toda persona. Este estado puede manifestar el poder trascendente por medio del autocontrol y la maestría. Amado estudiante, hijo del Dios Único, yo te digo: ¿No vale acaso la pena aplicar tu más sincero esfuerzo cuando sabes que no puedes fracasar? Libérate para siempre de todas esas cadenas y restricciones que han torturado a la humanidad a lo largo de las edades, empuña el cetro de tu Magno Poder Creador. Yo te garantizo que todo aquel que se esfuerza en alcanzar el cetro y la maestría obtendrá toda la ayuda que requiera.

Aquel que comprenda totalmente el poder de su habilidad creadora debe saber que es capaz de crear todo lo que desee, no importa cuál sea el rango vibratorio, en la Luz, o en cualquier otra condensación que quiera mantener.

Tú sabes que, de mismo modo en que tienes la habilidad de transportar tu pensamiento de Caracas a Nueva York al mismo tiempo, eres capaz de transformar tu pensamiento desde un estado de Luz a una condensación tan espesa como el hierro. Con esto te darás cuenta que lo que tú haces, a cada instante consciente y voluntariamente, puedes hacerlo con mucho más poder si concentras tu atención conscientemente fijándola en aquello que deseas manifestar.

Lo que origina esa duda que te inquieta es el hecho de que tú aún no hayas precipitado de lo invisible a lo visible. Tu valor y determinación surgirán hasta el día en que logres manifestar una simple precipitación, así, en el futuro, no tendrás problemas en precipitar lo que se te antoje. “La atención” es el conducto por medio del cual la Magna Energía es atraída y fluye a su realización.

A lo largo de las centurias la humanidad ha construido los muros que la limitan. Es el momento de derribarlos y consumirlos a como dé lugar. Al inicio es necesario tener determinación para conseguirlo, sin embargo cuando uno entiende que es el Poder de Yo Soy el que está trabajando se sabe que no se puede fallar. En el exterior únicamente es necesario mantener nuestra atención fija en el objeto que deseamos hacer visible, nos concentramos, y de pronto encontramos el objeto materializado; y quedamos maravillados al comprobar que hemos vivido todo este tiempo sin hacer uso de este poder.

De la sustancia precipitada, o condensación de Luz, se desprende un largo rayo que es controlado por la mente del que lo utiliza. Este resplandor es muy grande si esa conciencia se eleva muy alto.

La «Joya de Luz» todavía está en su trascendente estado de perfección. Esta joya es una sustancia condensada —como el diamante, esmeralda o rubí—, pero, evidentemente, adquirirá la condición de aquel que la lleva. La joya o piedra perderá su brillo si el rango vibratorio de esta persona es bajo, en tanto que si su pensamiento es elevado, esta piedra se volverá muy luminosa.

El estudiante sincero, que está descubriendo la Luz, tiene que calificar todo lo que hay a su alrededor con la calidad de su Presencia Yo Soy, sin importar qué apariencia tenga.

Si por causa del miedo crees que hay una Presencia perturbadora, sólo tú eres el causante, porque si existiera alguna Presencia perturbadora y tú la calificaras con la Presencia Yo Soy, verías que es improbable que ella te pueda trastornar. Dado que no hay sino una sola energía actuando, en el mismo momento en que tú sabes que ella es la Presencia Yo Soy, has modificado aquella actividad con perfección.

La esperanza es una vigorosa conciencia calificadora. La viva esperanza es algo maravilloso, pues siempre precipita o manifiesta. A lo largo de los siglos el hombre ha tejido un manto que le oculta las esferas superiores. Ahora bien, el sentido común y la razón dicen que si él ha creado este manto entonces él puede destruirlo.

Una poderosa emanación ha surgido hacia los estudiantes; esta emanación se mantendrá hasta que ellos reciban el trabajo que hoy se ha pronunciado. Pero algo que se debe profundizar es transmitirles, por medio del pensamiento-sentimiento creativo, la sencillez, facilidad y certeza con que puede ser materializada la idea. Esta acción detendrá la pregunta: «¿lo conseguiré?», y en su lugar se formulará un «yo puedo» y Yo Soy. Ante cualquier afirmación y resolución añadan su deseo de guardar el recuerdo de cada experiencia así como los resultados.

De tiempo en tiempo, si los estudiantes se esfuerzan recibirán una la iluminación que les otorgará toda la confianza necesaria. Manténganse aferrados a una idea y estén seguros de que cualquier conocimiento que necesiten se presentará instantáneamente.

No puede existir una cualidad o apariencia en tu mundo sin que tú mismo se lo permitas, en otras palabras, cuando tú dejas que tu atención se fije en algo externo, en ese momento le estás dando el poder de actuar en tu mundo.

Capítulo IX

Incluso para los estudiantes más sinceros hay una cosa que es muy importante, y es la obligación que tienen de darle tiempo a la meditación por la mañana o por la noche, así como la de calmar la actividad exterior para que la Presencia Interior pueda brotar sin obstáculos.

Meditar quiere decir sentir realmente la activa Presencia de Dios, es por eso que cuando se está meditando no debemos llevar con nosotros todas las perturbaciones que nos han alterado hasta ese momento. Todo aquello que nos pueda alterar hay que quitarlo conscientemente del sentimiento y de la atención, ya que es una forma de sentir la Presencia de Dios y no para mover todos los disgustos. Cuando se pronunció esta sentencia: «Conoced la Verdad y ella os hará libres», fue con el propósito de aceptar y reconocer la actividad de la gran Presencia Yo Soy. Por eso:

1) Vuélvete consciente de que el Yo Soy es el Primer Principio y que es la completa confianza de liberación; ahora mismo.

2) Entiende que: «Yo Soy es la Presencia activa que rige toda manifestación en tu vida y tu mundo perfectamente». De este modo has accedido a la Verdad que te proporcionará toda libertad.

Ahora tengo que decir algo que si no fuera tan serio sería cosa de risa. Si tu perrito continuamente llevara huesos de la cocina a la alfombra de tu salón tú lo castigarías. Evidentemente juzgarías que está haciendo algo impropio. ¿No te das cuenta, querido estudiante de la Verdad, que desde el momento en que dejas que tus pensamientos recuerden experiencias desagradables estás actuando mucho peor que el perrito? Aparentemente es muy difícil de entender —y ese es el problema— que nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe detener el agua que ya pasó por debajo del puente. Es decir que las pérdidas, las experiencias desagradables o cualquier desperfecto que haya ocurrido en tu vida no deben, de ningún modo, ser retenidas y recordadas en el presente. Perdona y olvida, pues son cosa del pasado. Dar y perdonar son dones divinos. Por ejemplo: Si una persona que ha emprendido un negocio ha fracasado, se debe, siempre, la inarmonía mental de su actitud y sus sentimientos. Si cada persona que se encuentra en circunstancias similares creyera firmemente que únicamente existe Dios en acción, alcanzaría el éxito más perfecto.

Aquella persona que no controle su mundo sensorial se encontrará destruyendo todo, lo propio y lo ajeno, ya que cada individuo tiene libre albedrío. Esta es la gran Ley, a menos que el individuo rectifique sus pensamientos y sentimientos y los conserve rectificados.

Todo ser encarnado ha cometido una gran cantidad de faltas. Y esta es la razón por la cual nadie debe tomar la postura de: «Yo Soy más santo que tú», por el contrario, si se está sintiendo crítica, se debe implorar por la Ley del Perdón, ya que condenar u odiar a otro hijo de Dios provoca que nunca se pueda mejorar. En lugar de reprochar debe decírsele mentalmente a esta persona: «Te envío la totalidad de mi amor divino para bendecirte y para que prosperes». Esta es la actitud que libera de las decepciones de la actividad exterior.

Aquellas personas que asiduamente están recapitulando en sus mentes, o en sus conversaciones, algún negocio que fracasó, deben estar conscientes de que si no solicitan la Ley del Perdón para borrar totalmente aquella situación, finalmente, ellos mismos se arruinarán.

Si por algún mal, imaginario o real, hay alguien que mantiene una actitud vengativa acarreará sobre sí mismo alguna incapacidad física o mental —como parálisis o mal de Parkinson—. Aquel antiguo dicho que dice: «A menos que tú perdones, ¿cómo esperas ser perdonado?» es una de las más duras leyes en la experiencia humana. ¡Si consiguieras ver de qué forma se adhieren las cosas que ya no se quieren cuando te permites recordar los problemas que sabes que ya no tienen remedio!

En realidad las cosas más hermosas que está buscando la humanidad son la Paz y la Libertad, ya que siempre son las puertas de la felicidad. Conocer a Dios en la Presencia Yo Soy, es la única manera de recibir la Paz y la Libertad ya que esta Presencia es la única Inteligencia que actúa en tu vida y tu mundo en todo momento. Acepta esto, vívelo. La idea deformada de la libertad financiera es una de las cosas más sorprendentes que he atestiguado desde que estoy en el Estado Ascendido. No existe mas que una roca segura sobre la cual se puede edificar la libertad financiera eterna, y es la de sentir y entender en todas las fibras del ser «Yo Soy la sustancia y la abundancia ya perfeccionadas en mi mundo, de todas las cosas provechosas que yo pueda pensar o desear». Esta es la auténtica libertad financiera. Esta idea te la traerá y no permitirá que se te escape.

Por otro lado el ser humano puede utilizar, consciente o inconscientemente, lo que necesite de esta Presencia Yo Soy o de esta Energía Divina para que, a través de la actividad exterior, acumule millones de dólares. ¿Sin embargo qué seguridad tiene de que los va a conservar? Es imposible que algún ser en el mundo físico sea capaz de conservar la riqueza acumulada si no tiene en cuenta que Dios es el Poder que la produce y la conserva, eso te lo puedo asegurar. Constantemente, frente a ti, ves innumerables ejemplos de grandes riquezas que se acaban en una noche.

En años recientes han habido en el mundo miles de personas que se han visto en este caso, pero si aún después de haber perdido sus riquezas toman la decisión consciente: «Yo Soy la riqueza de Dios en acción ahora manifestada en mi vida y mi mundo», la puerta se les abre instantáneamente para recibir, «una vez más», la abundancia. ¿Por qué se dice «una vez más»?, porque si fueron ricos lograron construir un gran momentum de confianza. Todas las condiciones estaban dadas para que la riqueza no se fuera pero, en la mayoría de los casos, estas pérdidas se dan por que se permite la entrada a grandes tristezas, normalmente oDios y condenación, por eso se cierra la puerta al mejoramiento.

Querido hijo de Dios, déjame asegurarte que nunca, en este mundo, hubo un estado tan malo que estuviera fuera de la activa Presencia de Dios, Yo Soy, con su inmortal impulso y valor para reconstruir de nuevo la independencia financiera. Lo siguiente es algo que yo quiero que los estudiantes entiendan: en estos días en los que tronos, gobiernos y fortunas individuales se derrumban, es necesario que entiendan y sepan que sus riquezas se han perdido por ignorancia y desconocimiento. La Presencia Yo Soy en ellos, Dios en acción, es lo que con seguridad reconstruye la fe, la confianza, la riqueza, o sea, cualquier cosa en la que ellos quieran enfocar su atención consciente; de este modo ellos permiten que esta energía interior circule a través de sus deseos, pues éste es el único poder que nunca ha dejado de conseguir algo.

Aquella persona que haya vivido una supuesta pérdida económica debe utilizar en el acto la extraordinaria afirmación de Jesús: «Yo Soy la Resurrección y la Vida... (de mi negocio, mi comprensión o lo que sea pertinente)». Querido estudiante, te digo francamente que no existe esperanza alguna, en el cielo o en la Tierra, para aquel que insista en conservar en su mente pensamientos y sentimientos de odio, condenación y crítica de cualquier tipo, incluso hasta un pequeño resentimiento. Todo esto nos conduce al punto más importante y es que únicamente te debe importar tu propia actividad y tu mundo. Juzgar a otro es algo que no te incumbe, ya que tú no conoces las fuerzas que lo influyen a él a ni a sus circunstancias. De otra persona tú solamente conoces el ángulo que ves, y si alguien envía pensamientos de odio, condenación o crítica a un tercero, que fuera totalmente inocente de toda tentativa de dañar al prójimo, yo te digo que éste estaría cometiendo algo más infame que un asesinato físico. ¿A qué se debe esto? Dado que el pensamiento-sentimiento configura el único poder creador y pese a que dicho sentimiento-pensamiento no puede dañar el objetivo, tiene que arrastrar y regresar —siempre con energía almacenada— la naturaleza del mensaje enviado por la persona que lo lanzó. Por eso es que tales pensamientos perjudiciales dirigidos a otros están arruinando los negocios y asuntos del que los envía. No existe forma alguna de evitarlo, a menos que aquella persona despierte y, conscientemente, modifique las energías.

Vamos a dar otro paso. A lo largo de todas las eras han existido sociedades comerciales en las cuales una o más personas han intentado, deliberadamente, dañar a sus semejantes, de ese modo personas completamente inocentes han sido inculpadas y encerradas. Así te aseguro que, es una Ley que nuca falla, aquel o aquellos que pueden ocasionar el encarcelamiento de personas inocentes, despojándolas de su libertad de acción, se atraerán la misma calamidad —hasta la tercera y cuarta encarnación— en sus propias vidas.

Yo elegiría mil veces morir, que ser el instrumento que pudiera despojar de su libertad a cualquiera de los hijos de Dios. No hay mayor crimen, en la experiencia humana actual, que el uso de las evidencias circunstanciales, ya que en el noventa y nueve por ciento de cada cien casos se descubre después que esta pruebas han sido absolutamente falsas. La Verdad, algunas veces, nunca es conocida por los sentidos exteriores. Queridos estudiantes, así pues, ninguno de aquellos que buscan la Luz se convierta, jamás, en juez de ningún hijo de Dios.

Supongamos que una persona a la que amamos mucho está procediendo irracionalmente. ¿Qué es lo primero que normalmente hace todo el mundo? Criticarlo y juzgarlo. Lo mejor que se puede hacer en favor de esa persona es llenarlo de amor y darle a conocer, mentalmente: «Yo Soy Dios en acción la única inteligencia y actividad controlando a este hermano o hermana». Seguir hablándole mentalmente a su conciencia es la ayuda más granDiosa que se le puede dar.

La mayor parte de los argumentos verbales que se le pueden dar a esta persona crearían un estado antagónico, incrementando, en vez de eliminar, la actividad negativa. Trabajando en silencio alcanzarías tu objetivo con absoluta seguridad.

Lo que la Presencia Yo Soy de un tercero desea realizar es algo que nadie puede saber. Si estas importantes verdades se utilizaran más seguido traerían la paz a las vidas de los seres humanos. El esfuerzo que se pone en algunos negocios, muchas veces, no puede frenar el decaimiento de los mismos, esto se debe a que en la con ciencia de los socios hay hacia otro algún un juicio, condenación o un sentimiento de odio oculto y disimulado.

El individuo o estudiante que anhele progresar rápidamente en la Luz no debe, de ningún modo, dormirse hasta que no haya emitido su amor a toda persona que él considere que, en algún momento, le ha hecho algún daño. Este pensamiento de amor sale derechito, como una flecha, hacia la mente del otro individuo, ya que no existe nada que lo pueda detener, y difundirá su energía y eficacia en el lugar al que ha sido enviado. Es indudable que se restituye en el mismo momento en que es emitido. No hay ninguna otra cosa que sea causante de tantos malestares del cuerpo y de la mente como el sentimiento de odio enviado hacia otra persona. No se puede predecir cómo irá a reaccionar en la mente y el cuerpo del que lo envía. En uno puede que produzca un efecto, y en otro un efecto diferente. Que se entienda bien: el rencor o resentimiento no son sino otra forma de odio, odio de un grado menor.

«Yo Soy el pensamiento-sentimiento creador perfecto que está presente en todas las mentes y corazones de todo el mundo en todas partes». Este es un maravilloso pensamiento para vivir siempre con él. Es algo extraordinario. No sólo da paz y tranquilidad al que lo envía o al que lo genera, sino que provoca dones sin límites que vienen de la Presencia.

Otro pensamiento es: «Yo Soy la magna Ley de Justicia y protección divina actuando en las mentes y corazones de todo el mundo». Puedes emplear y usar esta afirmación, con enorme fuerza y poder, en cualquier circunstancia. Otro es: «Yo Soy el amor divino que llena las mentes y corazones en todas partes».

En la experiencia humana absolutamente todo puede ser regido por la Presencia Yo Soy. El uso de la Presencia Yo Soy es la actividad más alta que se puede enseñar. En el momento que tú dices Yo Soy pones a Dios en movimiento. Ejecutarás el formidable poder del Yo Soy, en el momento que conozcas y sientas la magnificencia del uso de esta expresión. Cuando tú dices «Yo Soy el Poder de Dios Todopoderoso», habrás liberado y soltado la plena actividad de Dios y no existe otro poder que pueda operar.

Otra aseveración es: «Yo Soy la memoria consciente y la comprensión en la utilización de estas cosas». Cuando tú digas: «La Presencia Yo Soy me viste con mi traje de luz eterna y trascendente», esto actúa ese momento realmente.

Esta Presencia Yo Soy es el lugar secreto del Altísimo. Las cosas santificadas que te estoy revelando no debes dejarlas de lado. Son como perlas. Siempre procura decir: «En todo momento Yo Soy la perfecta prudencia en mi hablar y en mi trabajo porque Yo Soy la Presencia protectora». Entonces la salvaguardia siempre está preparada.

El poder de Dios siempre está esperando para ser encaminado. Inseparable de la expresión Yo Soy está implícita la actividad autosostenida. En este momento sabes que no existe el tiempo; esto te aporta a la acción inmediata y tu precipitación pronto tendrá lugar. Antecediendo a la manifestación, precipitación, siempre sentirás una tranquilidad absoluta.

Sentencias metafísicas para las personas que están enfrentando un asunto legal: «Yo Soy La Ley. Yo Soy La Justicia. Yo Soy El Juez. Yo Soy El Jurado».

Entonces afirma, pues ya sabes que el Yo Soy es Todopoderoso, que sólo la Justicia Divina puede hacerse aquí.

Capítulo X

De todos los siglos de actividad hemos alcanzado el punto céntrico donde las experiencias de las eras entran en acción instantánea, donde todo espacio y tiempo se transforman en la Única Presencia de Dios en Acción ahora.

Sabes que lo que late en tu corazón es la Presencia de Dios, Yo Soy, por eso entiendes que tu corazón es la Voz de Dios y en la medida en que tú meditas y dices: «Yo Soy la suprema e inteligente actividad de mi mente y mi corazón», enviarás a éste el auténtico y divino sentimiento en que puedes confiar.

Ha sido tanto tiempo durante el cual la humanidad sólo ha amando con el exterior del círculo, que una vez que el estudiante se dé cuenta que Dios es el verdadero Amor y que la actividad de Dios Amor se proyecta gracias al corazón, entenderá que al concentrar su atención en el deseo de proyectar amor hacia cualquier ideal, puede generar amor a un grado inimaginable; y, del mismo modo, sabrá que es un privilegio superior de la actividad exterior de la conciencia. Hasta ahora los seres humanos no han comprendido que el Amor Divino es un Poder, una Presencia, una Inteligencia, una Luz y una Entidad que puede ser acrecentada al tamaño de una llama ilimitada, que toda persona, especialmente si es estudiante de la Luz, tiene la capacidad de generar esta Presencia de Amor que se convierte en una interminable, invencible, entidad pacificadora, presente en donde quiera la persona la dirija.

Existen personas que piensan y afirman que: «al Amor no se le puede mandar». Pero yo te aseguro que el Amor es el Primer Principio de la vida y puede ser generado a cualquier nivel y de forma ilimitada, para uso eterno. Tal es el extraordinario privilegio, uso y orientación conscientes que puede tener el Amor.

Si yo digo «generar» quiero decir abrirle la puerta con fervor consciente a la emanación de este interminable germen de Amor Divino que es el Corazón de tu Ser, el Corazón del Universo.

Los estudiantes se podrán convertir en una fuente de esta emanación gracias a la meditación de este poder ilimitado de Amor, del que podrán disponer usándolo, dirigiéndolo, conscientemente.

En el momento en que mis queridos estudiantes deseen acelerar su liberación de tales o cuales actividades exteriores, molestias dolorosas, etcétera, les recomiendo decir: «Yo Soy la Presencia que manda la energía inagotable, la sabiduría divina haciendo que mi deseo sea cumplido». Esta afirmación te hará libre de cualquier circunstancia indeseable, y es el procedimiento que la propia Ley de tu Ser permite. Ahora que ya sabes esto, también puedes decir: «Ahora esta Presencia Yo Soy permanece intacta ante cualquier alteración de la condición externa. Tranquilo yo pliego mis alas y moro en la acción perfecta de la Ley Divina y en la Justicia de mi Ser, decretando que todo en mi círculo emerja en perfecto orden divino».

Este es el más grande honor del estudiante y, en todo momento, debe ser su regla. Ahora te diré algo que debe resultarte muy alentador. Todo estudiante que está esforzándose por alcanzar la Luz está siendo templado como si fuese el mejor acero para que resista mucho tiempo, aguante mejor todo y sea aún mejor. Esto es lo que la experiencia de la vida le trae a la persona. Si continúan brotando experiencias angustiantes, cuando uno anhela ser liberado, éstas no son otra cosa sino el fortalecimiento del carácter para darle una última, perfecta y eterna Maestría sobre todas las cosas externas. Entendiendo esto puedes alegrarte de la experiencia, ya que te está llevando hacia la gloriosa, extraordinaria, Presencia Yo Soy para que te asolees en ella.

Así que, querido estudiante, no te impacientes en medio de las experiencias que parecen pesarte. Afróntalas con alegría, porque cada paso que des hacia adelante lleva a la Meta Eterna y no volverá a ocurrir. Que el estudiante siempre recuerde pronunciar la siguiente aseveración: «Yo Soy el valor, la fuerza, el poder de avanzar a través de toda experiencia, cualquiera que sea, y permanezco jubiloso, enaltecido, lleno de paz y armonía en todo momento, por la gloriosa Presencia que Yo Soy».

Para el corredor, el momento previo a la carrera está lleno de gloriosa anticipación, pero conforme se aproxima a la meta, y el contrincante se aproxima, él saca sus últimas energías, el aliento se le termina y con el salto final alcanza la línea del triunfo. Sucede lo mismo con los estudiantes en el sendero. La Presencia Yo Soy no pueden fallar, lo sabes con la práctica, de forma que todo lo se necesita es apretarse el cinturón, aparejarse para lo que sea necesario y despedirse con la mano del adversario. Pero el estudiante es más afortunado que el atleta, ya que sabe desde el inicio que no puede fracasar porque: «Yo Soy la energía inagotable e inteligente sosteniéndome».

Dentro de la Presencia Yo Soy se encuentra el poder de precipitación. Esto se tiene que recordar en todo momento. «Yo Soy el Principio vital en éste mi cuerpo. Soy la Inteligencia gobernante del Universo en todas partes, hasta en el Corazón de Dios. En el momento que yo desee precipitar algo, sin importar qué cosa sea, yo sé que Yo Soy el Poder actuante, Yo Soy la Inteligencia regente, Yo Soy la Sustancia que está siendo usada y, ahora, la envío a la manifestación visible para mi uso».

Meditar sobre esta frase que acabo de dar le permitirá al estudiante ingresar en esta actividad sin tensión ni ansiedad.

La cuestión del dinero es lo que desafía al estudiante en el tema de la precipitación. Desde siempre la primera pregunta es: ¿De qué forma se puede precipitar dinero sin obstruir o exceder el límite asignado por el Tesoro Nacional? A partir de que se implantó el dinero como patrón de cambio, y siendo, como se sabe, el oro lo que ampara o resguarda este patrón, en otras palabras, lo que da confianza a toda emisión, hay que recordar que han existido incontables catástrofes de todo tipo, en las cuales se ha perdido oro o remesas de dinero con valor de billones. Del mismo modo miles de toneladas de oro de distintos países se ha perdido: sumergido en la profundidad del océano o enterrado en el fondo de la Tierra por cataclismos. Luego, como la precipitación nace del aire, lo que resulta es oro en su estado natural y para que hubiera peligro de sobrepasar el límite del permiso legal para su uso tendría que ser precipitado en enormes cantidades. Asimismo, el uso del oro siempre es legal y como el mundo tiene entregada una comisión para que cantidades mayores de oro sean producidas, ¿por qué no ayudar al mundo y precipitarlo? Ahora bien, yo no me hago responsable por las preguntas que les sean hechas en el momento que muestren su precipitación de oro. Ustedes no tienen idea de la gran curiosidad de la mente exterior en cuanto se inquieta por la atención que pone en el oro. A menos que se diga que poseemos una mina de la cual lo hemos extraído, por ejemplo, la mente humana se entusiasma de inmediato. Cualquier petición para averiguar el origen de su oro es una forma sutil de indagación para revelar vuestra fuente «e ir pegado». Mi consejo es alegar ante estas preguntas: «Esto es oro. A usted no le incumbe en dónde lo he obtenido. Examínelo, analícelo. Puede rechazarlo si no es cien por ciento oro, pero si es oro puro, usted está obligado a tomarlo por la Ley de su Gobierno».

No obstante, nunca olviden que la Presencia Yo Soy es quien lo manda. Es ella la que lo precipita y quien lo hace fluir sin obstrucciones.

Capítulo XI · El Dios Himalaya

Esta es la primera ocasión que la Presencia de esta Entidad Luminosa es llevada al conocimiento del mundo externo. Los Montes Himalayas reciben su nombre de Él. A partir de que éstos fueron descubiertos han formado una corriente sagrada de vida y se ha conservado inexorable. Esta es la razón por la cual las almas que ingresaron en su irradiación se elevaron a la unión con la Reluciente Forma de Él, desde ahí ellas han estado enviando sus Rayos de Actividad para beneficio de la humanidad. Por esto el Tibe tiene un gran magnetismo.

Del mismo modo que el destino de la India y América se ha entrelazado, como dos lianas que unen el Árbol de la Vida, así, una vez, más la ayuda radiante viene para fusionar en armonía las mentes de forma que su progreso continúe sin dificultad.

Actualmente hay miles de personas que, originarios de la India, han reencarnado en América. Además existen miles de americanos reencarnado en la India, esto es para trasladar su mezcla y su proceso nivelador en ambas regiones de la Tierra.

Esta gran Entidad que, después de incontables siglos en el Gran Silencio te ha sido mostrada, da este paso hacia acá para practicar el proceso consciente de espíritu y manifestación, entregándote el cáliz de fuego líquido espiritual, vertiéndolo en los corazones de los hombres para inducir en ellos un mayor anhelo de Luz procedente de la Gran Fuente de Luz Yo Soy Dios en acción en todos lados.

El ingreso de esta Gran Presencia a la actividad humana se propagará a manera de un filamento de luz a lo largo de toda América, esparciendo su Luminosa Presencia como una capa de Nieve Dorada que va cayendo apaciblemente, así será absorbida por las mentes humanas, de las cuales, la mayor parte no se percatará, aunque algunas si sentirán esa fuerte Presencia interior.

En caso de que aquellos que estén bajo esta irradiación continúen un progreso, pulcro y armonioso, será posible llamar su atención sobre ciertas actividades del torrente nervioso que apresurarán sus conocimientos sobre la forma externa, lo que quiere decir, control sobre todas las condiciones que simulan aprisionarlos.

Igual que tus discípulos debes estar alerta para modificar todas las condiciones negativas que se muestren a los sentidos. Por ejemplo: Si sientes frío, modifica tu conciencia y afirma que eso no es verdad, que lo natural es la temperatura agradable.

Si sientes calor, modifícalo con la conciencia de una frescura normal. Si por causa de una buena noticia estás loco de contento, hay que decir: «Paz, cálmate». No es bueno forzar la balanza alterando la Ley del Ritmo. Impón la calma, serenidad y confianza. El equilibrio es lo ideal en cualquier comunicación entre los sentidos, esto es moverse en el sendero del medio, manteniendo la tranquila maestría del Yo Soy. Esto permitirá establecer una corriente fluida y continua de energía e ideas creativas que se originan en el corazón del Gran Sol Central que es el origen de este Gran Ser, el Dios Himalaya. Asimismo esto te facultará para recibir y utilizar de una mejor forma y con mayor maestría la radiante energía que Él irradia. El motivo por el cual he llamado tu atención sobre Él es para que puedas absorber en forma ilimitada esa energía. Conjuntamente con la que extraes por tus esfuerzos conscientes.

Los Maestros son los que han elegido a los estudiantes para que éstos reciban su radiación, los estudiantes deben entender que los Maestros no vienen a ellos por su iniciativa individual. Es un honor tan grande que no se puede explicar con palabras. Únicamente se puede ver o sentir. La misión del Maestro, asimismo, no es la de adjudicarse sus compromisos, ni solucionar sus problemas, sino la de divulgar el entendimiento inteligente que los discípulos pueden aplicar en sus vidas, y así ellos mismos resolverán sus problemas. De este modo obtienen la fuerza, el coraje y la confianza para continuar paso a paso en la maestría consciente que somete el ser y el mundo exterior.

Llega un momento en el crecimiento espiritual, cuando nosotros escuchamos a los estudiantes suplicándonos con gran sinceridad: «Ayúdennos, Grandes Maestros, a resolver nuestros problemas». Les diré que, para darles ánimo y fuerzas, la Radiante Presencia de los Maestros se les otorga dándoles energía, coraje, confianza y Luz, pero no tienen la menor idea. Los estudiantes desconocen esto totalmente. Únicamente existe una forma en que todo aquel que tiene conocimiento lo puede utilizar para ayudar permanentemente a aquellos hermanos que solicitan ayuda, y es la de adiestrarlos en estas sencillas leyes que les darán el control sobre el ser y el mundo exterior, la victoria. Ya que hacer lo que los estudiantes solicitan, es decir que sus problemas sean resueltos, provocará un retraso en su progreso y debilitarlos enormemente. Solamente manifestando su propia fuerza alcanzarán las victorias y, dado que no puede venir de ninguna otra forma, ganarán confianza. De esta manera el estudiante obtiene la totalidad de sus propios poderes. El estudiante avanza sin ningún problema hacia su meta de victoria con la práctica consciente de su poderosa presencia Yo Soy.

El motivo por el que el estudiante desconoce la ayuda que los Maestros le estamos dando es para no dejar que se apoye en un soporte exterior. El error más grande que podemos cometer es hacer o decir algo que delatara nuestra Presencia, ya que con eso el estudiante se apoyaría totalmente en nosotros. El estudiante no tiene nada que temer por alguna otra cosa y debe saber que siempre le damos toda la ayuda posible de acuerdo al grado de avance que va consiguiendo.

La Tropa Ascendida, el Maestro Jesús y la Presencia Yo Soy, son una misma cosa. Yo te aseguro que gracias al uso y reconocimiento de la Presencia Yo Soy puedes producir verdaderamente cualquier forma que desees manifestar en la conciencia exterior. Sólo tienes que practicarlo.

Lo que cada estudiante necesita recordarle continuamente a la conciencia exterior es que cuando se dice Yo Soy esto o aquello, se está poniendo a Dios en acción y esto es la misma vida individualizada, la Vida del Universo, la Energía del Universo, la Inteligencia en el Corazón del Universo rigiéndolo todo, absolutamente todo. Recordarle continuamente esta verdad a la conciencia exterior es fundamental, vital. Esta conciencia origina el entusiasmo optimista que irá creciendo constantemente. Nunca debe detenerse el gozo de este uso, ya que es definitivamente el sendero de la Maestría Completa.

Los estudiantes deben entender que ellos son el Poder Consciente que gobierna sus vidas y sus mundos, y que pueden colmarlos con cualquier cosa que requieran o deseen.

Aquellos que padecen de problemas físicos recurrentes deben, a menudo, hacer conciencia de: «Yo Soy el aliento perfectamente controlado de mi cuerpo», y conjuntamente con esto deben hacer, tan seguido como se requiera, la respiración rítmica. Estas acciones les darán estabilidad a la hora de respirar, lo que es de gran ayuda para el controlar del pensamiento.

Los estudiantes sinceros deben tener presente otra cosa de vital importancia: tienen que evitar atender cosas perturbadoras y negativas, ya que éstas permiten entrar elementos indeseables que se graban automáticamente. Cuando no es posible evitarlo debe hacerse la siguiente afirmación: «Yo Soy la Presencia vigilante que consume al momento todo lo que busque perturbarme». De este modo no sólo se protege uno mismo, sino que también ayudará a la otra persona. Si bien no hay nada a lo que se deba temer, es preciso mantener una guardia consciente hasta que se haya alcanzado la suficiente maestría para controlar los sentimientos, pensamientos y la receptividad.

Intenta mantenerte lo más posible en el gozo y alegría de la Presencia Yo Soy. Concédele todo el poder y no guardes preguntas en tu mente. Desecha todo a los cuatro vientos, dale todo y aguarda sus mágicas revelaciones. La extraordinaria, prodigiosa Presencia es capaz de resolver todos los problemas, todas las cosas y contestar a cada una de las preguntas que requieran explicaciones y respuestas. «Yo Soy la milagrosa Presencia trabajando en todo lo que necesito que se haga» es una maravillosa afirmación de gran ayuda.

Las personas que meditan o descubren lo que quiere decir yo o Yo Soy obtienen resultados, revelaciones y bendiciones más allá de toda imaginación. Estoy convencido de que tus estudiantes muy pronto empezarán a sentir y a manifestar la sorprendente actividad de este conocimiento. Yo mismo lo estoy percibiendo ahora en ustedes.

En tanto tu cuerpo duerme, en los planos superiores hay intercambio de ayuda y un constante visiteo. Es algo que tu ser externo no puede conocer.

Una gran cantidad de revelaciones, que se lanzarán a tu mente, te llegarán en el mismo momento en que seas capaz de apaciguar la mente exterior y ponerla bajo control. Y sabiendo que «Yo Soy la esencia misma de todo aquello que yo anhelo», te es posible crear en forma perceptible y tangible cualquier cosa que tengas en la conciencia.

El Maestro Himalaya quiso venir a este plano de acuerdo con una necesidad imperante. Él aporta una mixtura especial de América e India, y por eso que le es posible mostrarse aquí. Cualquier otra actividad concluye en la medida que la Presencia Interior entra en acción. Es natural y preciso ya que la actividad obedece a la Presencia Yo Soy. Una Nieve Dorada es diseminada sobre América por la Presencia para ser asimilada, no sólo por las personas, sino por las partículas de la atmósfera. En el momento en que los estudiantes, voluntariamente, se transforman en focos de esta emanación, son glorificados y ayudados.

Es indispensable que los estudiantes entiendan que en ciertas necesidades nacionales, como también personales, se carece de las cualidades precisas para salir adelante. Es por este motivo que Grandes Entidades espaciales vienen hacia la Tierra. Ellas poseen cualidades superiores que, en un momento dado, la situación requerirá. Los estudiantes que logren entender esto hallarán un nuevo elemento ingresando en sus vidas, lo cual los favorecerá enormemente.

Cuando se confía en recibir algo de la Presencia Interior la actitud de expectativa o de esperanza es fundamental. Esta es una cualidad muy beneficiosa para el que la fomenta. Por ejemplo, si hemos creado un proyecto que esperamos con alegría, nos sentimos colmados de expectativa. Para que se manifieste lo que deseamos podemos emplear esta expectativa que es de gran ayuda. Cuando tú llamas por teléfono a alguien para que te espere en algún lugar de la ciudad, sales con la esperanza del encuentro; del mismo modo, si deseas conocer a los Maestros, un requerimiento para conseguirlo es la esperanza de verlos. ¿Por qué no? Ponte ahora en expectativa.

Capítulo XII

Las experiencias producto de los supuestos misterios de la vida si son bien entendidos, resultan ser bendiciones encubiertas, ya que cualquier experiencia que nos hace fijar nuestra atención en la única Presencia Yo Soy, Dios en acción, nos habrá ayudado como un designio maravilloso y bendición.

Las situaciones infortunadas se originan porque las personas siempre se ponen a buscar en los principios externos su vida, la inspiración y también el Amor, que no es sino la Presencia Suprema y su Poder en el Universo.

Nunca debemos perder de vista que el Amor es el eje del Universo alrededor del cual todo se mueve, sin importar cuáles sean las circunstancias a las cuales tengamos que enfrentamos. Esto no quiere decir que tengamos que amar la discordia, inarmonía o alguna otra cosa que no sea semejante al Cristo, por el contrario sí podemos amar a Dios en acción, a la Presencia Yo Soy en todas partes, ya que lo opuesto al odio es el Amor y nadie puede odiar sin haber amado intensamente primero.

Toda persona es una energía y tiene que ser el Principio Gobernante de su vida y su mundo. Si se toma como base que en cada ser humano está la Presencia Yo Soy actuando siempre, se entiende que cada quien mantiene entre sus manos físicas el cetro del mando y no debe olvidar que la imbatible Presencia de Dios es, siempre, la actividad inteligente de su mundo y sus proyectos. Esta idea mantiene la atención apartada de la forma exterior, que de ningún modo contiene la Verdad, a menos que sea irradiada por la Presencia Yo Soy.

Sin importar cuál sea el problema a resolver, sólo existe un Poder, una Presencia y una Inteligencia capaz de solucionarlo. Cuando se acepta esto se está dando paso a la Presencia de Dios contra la cual ninguna actividad exterior puede interferir, a menos que la atención se aparte consciente o inconscientemente de esta aceptación y reconocimiento del Supremo Poder de Dios.

El Principio vital siempre está activo y constantemente intenta manifestar su natural Perfección, pero las personas con su libre albedrío, consciente o inconscientemente, lo caracterizan con toda clase de distorsiones. La persona que conserve su atención fija en la Presencia «Yo Soy en Dios y con Dios», se transforma en un Invencible Poder que ninguna manifestación humana puede derribar.

Si se toma conciencia de «Yo estoy aquí. Yo estoy allá», surgen personas que nos ayudan cuando es preciso, esto se debe a que el Yo Soy también está adentro de los amigos. La liberación de todo imperio o obstrucción únicamente puede venir de esa Presencia, Yo Soy Dios en acción, en la vida de la persona.

Cuando las apariencias parecen estar venciendo, normalmente se requiere de una gran tenacidad para aferrarse a la Presencia. Hay un antiguo dicho que afirma: «Nadie ha fracasado mientras no se rinda». Esto es cierto, ya que si un individuo incorpora a Dios como su inteligencia gobernante, no existirá actividad humana capaz de obstruir la gran irradiación que fluye a su alrededor.

A lo largo de las centurias los seres humanos han puesto su atención en las apariencias, incitando de ese modo toda clase de discrepancias y malestares; pero actualmente existen miles que están comenzando a comprender que la Presencia de Dios dentro de ellos es totalmente invencible, a tal grado de encontrarse constantemente elevados por encima de la discordia, inarmonía e injusticia del mundo externo. Mientras que la humanidad no aprenda a fijar su atención en la Presencia Yo Soy o Dios Interior, se encontrará envuelta por cosas despreciables, pero gracias a la Presencia Yo Soy cada ser humano tiene la capacidad de elevarse por encima de la discordia y la perturbación de ese mundo externo.

En un principio cuando las nubes de la apariencia pesan mucho cuesta trabajo mantenerse firme, pero la actividad constante de la atención fija en la Presencia de Dios Interior, es como un rayo que atraviesa y dispersa la peligrosa tormenta.

Conforme se avanzando uno siente que es cada vez más y más invulnerable ante la creación humana que produce tantos desórdenes. La frase de Jesús: «Conoced la Verdad y ella os hará libres» es sin duda alguna una de las más grandes y sencillas Verdades, ya que la base es saber que la Gran Verdad a la que Él se refirió era el recuerdo de la Invencible Presencia de Dios Interno. Cuando tú sepas eso, estés seguro de ello y lo repitas en todo momento, te darás cuenta que dentro de ti habita la Presencia.

El siguiente paso es decretar: «Yo Soy la Presencia iluminadora, por ella cualquier cosa que yo necesite saber puede ser extraída, ya que Yo Soy la Sabiduría, Yo Soy el Poder revelador que me trae todo ante mí para yo pueda entender y actuar acorde».

Cuando se ha comprendido que «Yo Soy la Única Inteligencia y la Única Presencia actuando», es muy sencillo ver que tú tienes el cetro entre tus manos físicas y que gracias a esta Presencia Yo Soy puedes mandar que te sea revelado todo lo que precises saber. Y yo te garantizo que esto no interfiere, de ninguna manera, con el libre albedrío de otra persona y pedir lo que a uno le corresponde no hace ni ningún daño pues al exigirlo no se está obstaculizando a nadie.

Si llega a suceder que alguien actúa para quitamos algo que nos pertenece, tenemos el derecho, a través de la Presencia Yo Soy, de decretar que toda la acción sea ajustada o que lo nuestro nos sea restituido. Cuando suceda esto debemos tener mucho cuidado porque en cuanto accionemos la Ley Divina en Amor y la Justicia Divina empiece a mostrarse, no tenemos que llenarnos de lástima ni interrumpir la actuación de la Ley. Como los seres humanos son totalmente dominados por su ser exterior y no piensan en el poder de Dios que les da la Vida, cometen con toda facilidad una gran cantidad de injusticias, pero esto no quiere decir que nosotros vamos a dejar que esto suceda en nuestro propio mundo. ¡No! Principalmente cuando sabemos que dentro de nosotros está el Poder de Dios para ordenar y solicitar rectificación y justicia en cualquier parte.

Ahora daré un ejemplo: Una de mis estudiantes, con gran capacidad espiritual, se encontraba en medio de un problema así que le dije que decretara sus derechos y pidiera justicia. Tomó mi consejo y a las personas que querían actuar injustamente contra ella comenzaron a pasarles cosas. Siendo su alma bondadosa, comenzó a sentir remordimientos y desear no haber pedido justicia. Se acercó a mí y me preguntó: «¿Qué debo hacer?». Yo le dije: «Manténgase firme en el decreto que ha formulado. Usted no es responsable de las lecciones que tienen que aprender las personas que la han perjudicado, de manera que permítales recibir sus lecciones y no deje que esto la trastorne».

Justamente cuando las personas empiezan a conducirse incorrectamente, en ese mismo instante y minuto, accionan la Gran Ley Universal de la Retribución y no pueden impedir que esa retribución algún día les golpee en alguna parte, así como no son capaces de paralizar el movimiento de los astros. Para la inocente víctima la lección parece tardar mucho en manifestarse pero entre más tarde en aparecer será más poderosa en su labor cuando llegue. No existe se humano alguno que sea capaz de evitar esta Ley.

Una gran cantidad de estudiantes creen que cosas malas les pueden ser enviadas por otro, pero yo les garantizo que esto no ocurre. La única forma en que algo malo nos pueda suceder es dar entrada a los pensamientos indeseables, dejando ingresar la crítica, el odio y la condenación. Si se ha hecho esto, entonces se habrá generado aquel mal que el otro desea.

Pero el que conoce el poder de Dios que hay dentro de sí mismo no tiene nada que temer, ni nadie a quien temer. Cada persona puede, si así los quiere, sentir la totalidad de la actividad de Dios, en su vida y mundo. Simplemente se trata de que tú elijas lo que quieras tener. Si lo que quieres es Paz y Armonía, entérate de esto: «Yo Soy el Poder que lo produce». Si quieres arreglos en tus asuntos afirma lo siguiente:

«Yo Soy la Inteligencia y el Poder que los produce y ninguna otra actividad exterior puede impedírmelo».

En el supuesto misterio que la permanente actividad de la Vida tiene está la Magna Presencia Yo Soy, permanentemente dispuesta a bendecirte con su maravilloso toque divino, siempre que tú se lo permitas. ¿Y cómo se lo permites? ¡Con la feliz aprobación de esta Magna Presencia y este Gran Poder en ti! Y no titubees en solicitarla para que actúe en tu vida cotidiana, incluso en los detalles más pequeños que no te importe que tan insignificantes parezcan, ya que no existe en el Universo otro poder actuando a través de tu mente, conciencia, organismo y mundo.

En cada cosa que desees que se realice afirma con regularidad: «Yo Soy la Presencia». Esto abre la puerta para que el Poder de Dios actúe trayéndote lo necesario. No tengas compasión por lo exterior, que por su desconocimiento obra mal, ya sea en ti o en otra persona.

Consérvate pacifico y sereno, pues sabes que Dios es la única Inteligencia y Poder actuando en tu mundo y tus proyectos. «Yo Soy en ti» es la fuerza y la curación autosostenida, mostrándose en tu cuerpo y mente. Esta afirmación te conserva en mayor armonía. Encara a Dios y siempre florecerá la Energía para ordenar cada situación. Aquellas personas que entienden esta Ley no quedan sometidas a la injusticia, ni a las situaciones que el ser exterior de otros intenta establecerles.

Continuamente recuérdale esto a la mente exterior. Siempre cerciórate que dentro de ti y en tus asuntos no hay otra cosa actuando mas que la Presencia y el Poder de Dios.

Repite en cualquier situación que «No existe nada oculto que no me sea revelado» (ve que tan distinta es esta postura a la que aplican los «ocultistas» al no consentir que sus preceptos sean revelados). Esta aseveración es muy necesaria. Nunca olvides que ante lo que conciban los terceros, la defensa es llenarlos de Amor Divino (Llama Violeta, Rosa, etcétera). Cuando otras personas intentan disfrutar haciéndole a otro alguna maldad o injusticia, nunca lo consiguen ya que siempre pierden alguna capacidad gracias a la cual la hubieran podido gozar.

Las demás personas tienen la misma facultad que tú de emparejarse con Dios, pero si no lo hacen, no es algo que te incumba.

Dios, que conoce y revela todas las cosas, es la Presencia y el Absoluto Poder omnisciente. Tú puedes afirmar por otro: «Amada Presencia Yo Soy en esta persona, solicito tu Poder consciente, tu Perfección, tu Sabiduría y tu Inteligencia regente para que hagas que todo se le arregle y reciba la Paz y el Descanso que tanto necesita. Yo Soy la presencia que gobierna y ordena que esto se haga ahora. Eleva su Conciencia a la Luz resplandeciente en la cual sea capaz de ver y conocer el Reposo y la Belleza que son suyos por su propio Servicio y Creación».

Consentir que la lástima nos acarree e introduzca en situaciones muy destructivas es un error. Toma la actitud de «Yo Soy la Única Presencia actuando allí».

Si se quiere ayudar a aquellos que han desencarnado: «Yo Soy la Presencia que mantiene a esa persona en el plano al que pertenece, instruyendo e iluminando».

Si el estudiante tiene el pensamiento adecuado y colma de Amor a su propio Ser Divino, recibirá total consuelo de toda dificultad.

Para corregir situaciones di: «Yo Soy la Presencia restableciendo y ordenando esta situación».

Las cosas han sido deformadas lastimosamente por los seres humanos en general y por los doctores en especial. La persona que quiera ascender a la Presencia Yo Soy y vivir allí requiere de la energía que justamente despilfarra. El más grande canal de desperdicio que tiene la humanidad es el deseo carnal, los doctores, en gran medida, son responsables de esta terrible situación, porque enseñan y abogan por la exaltación de estos apetitos.

Esta pérdida de energía es lo que imposibilita aferrarse a la Presencia Yo Soy, lo suficiente para alcanzar la Maestría. En el 95% de los casos es el origen del envejecimiento, la pérdida de la vista, del oído y de la memoria, ya que estas capacidades dejan de trabajar cuando la corriente de energía vital deja de fluir a la estructura celular de la masa cerebral. Las personas no reciben adecuadamente este flujo de energía sino hasta que lo aprenden a base de golpes. La voluntad no puede nada si se carece de esta energía vital.

Esta energía, que los seres humanos malgastan, es la que les permitiría unirse sólidamente a la Presencia Yo Soy. Es la vida que se requiere para aferrarse a la Presencia de Dios Yo Soy. Si durante incontables siglos el ser exterior ha empleando su energía vital para crear situaciones desfavorables, ese derroche se convierte en un canal abierto y constante opuesto a la conciencia individual.

Sólo existe una forma de cambiar lo que se ha construido por ese canal equivocado que mantiene al ser amarrado a la mala utilización y manifestación de la energía. Y es que siempre que se presente la ocasión, o la expresión del concepto erróneo, el pensamiento se dirija, inmediatamente, al Ser Superior.

Muchas personas piensan que es posible controlar el apetito carnal utilizando pura fuerza de voluntad, forzándose a someter el impulso ya sea sexual, de beber alcohol, fumar cigarrillos, tomar drogas o de cualquier vicio. Estas acciones no llevan a ningún lado, ya que lo que se está haciendo es reprimir el impulso lo que produce que se manifieste en otra forma. Lo único que funciona es cambiar la atención y salir de allí de la siguiente manera: «Yo Soy la Presencia que cambia esto y lo cambia ahora, porque la Acción de Dios siempre es inmediata».

Ante cualquier situación equivocada lo primero es invocar la Ley del Perdón y la Llama Violeta transmutadota. Recuerda que al colocar en movimiento o energizar algo actúa inmediatamente. Cuando se utiliza el Yo Soy se pone en movimiento el Poder de Dios y actúa.

Posiblemente uno de los estados más deplorables en el que tiene que vivir el ser humano es el conocido como «derecho legal» para conservar amarrado a otro ser a la actividad sexual, cuando lo éste desea es libertarse y salir de abajo. No obstante en la ignorancia de la mente externa todavía existen personas que tienen un enorme progreso de la actividad Amor. El Amor Puro jamás opera más abajo del corazón. El Amor Verdadero nunca demanda unión carnal de ningún tipo. El Gran Ejército de Luz Ascendido siempre está con aquellos que quieran actuar con rectitud. Mándales tus pensamientos y obtendrás su ayuda.

Si tú eres de los que conocen y practican la Presencia Yo Soy tienes un poder invencible e irreductible. La puerta abierta para llegar al Corazón de Dios es la Ley del Perdón. Es el eje del Universo, la nota principal.

Aquí se encuentran los temas más profundos de esta disertación. No los utilices para enseñar a aprendices, ya que no lo entenderán.

Capítulo XIII

Yo Soy la Resurrección y la Vida. Yo Soy la Energía que utilizas en cada labor. Yo Soy la Luz iluminando cada célula de tu ser. Yo Soy la Inteligencia y la Sabiduría, rigiendo cada uno de tus esfuerzos. Yo Soy la Sustancia omnipresente sin límite que puedes usar y manifestar en forma. Yo Soy tu Fuerza, tu perfecto Entendimiento. Yo Soy tu Habilidad para emplearla constantemente. Yo Soy la Verdad que te da la perfecta Libertad ahora. Yo Soy la puerta abierta a la Luz de Dios que nunca pierde. Doy las gracias, he entrado en esta Luz de lleno, usando el entendimiento perfecto. Yo Soy tu Vista, que conoce todas las cosas visibles e invisibles. Yo Soy tu Oído, escuchando las campanas de la Libertad que tengo ahora. Yo Soy tu Habilidad de sentir el más fascinante bálsamo a voluntad. Yo Soy la Totalidad de cualquier Perfección que desees manifestar. Yo Soy la Comprensión total, Poder y Uso de toda esta Perfección. Yo Soy la Revelación total y el uso de todos los poderes de mi ser que Yo Soy. Yo Soy el Amor, el excelso Poder impulsor detrás de toda acción.

Quiero darles a los estudiantes, bajo esta emisión, la más afectuosa advertencia para que vigilen sus emociones, para que, en ningún momento, aprueben un sentimiento de celos de los avances que otros logren. Todos los estudiantes deben tener siempre presente que, sin importar de qué se trate, no les incumbe lo que hagan otros estudiantes, exceptuado el saber que: «Allí Yo Soy la Presencia de Dios en Acción».

Cuando un estudiante se asombra y se pregunta en su mente sobre el avance de otro, retrasa excesivamente su propio progreso y esto no es admisible bajo ningún pretexto.

Todo estudiante debe saber que lo único que le concierne es perfeccionar, armonizar y expandir su propia mente y mundo. En cuanto los estudiantes comprenden que la armonía de su mente y sentimientos es el único requerimiento indispensable de la «Gran Ley de su Ser», la Perfección se manifestará velozmente. Si no sostienen esta idea no les será posible avanzar a otro nivel.

En cuanto los estudiantes entiendan esto y empiecen a emplear la Presencia Yo Soy, estableciendo la armonía y el silencio de su actividad exterior, se darán cuenta que son capaces de sentir, ver y ser la Perfección que tanto han anhelado. Si los estudiantes y amigos sienten un Amor sincero y profundo por cada uno, ese sentimiento es la bendición más maravillosa y el poder más inspirador. El estudiante de esta forma pude examinarse continuamente, para valorar el poder que está manifestándose en él.

En el momento en que uno se siente acusador, indiscreto o inarmonioso en relación con alguna persona, situación, lugar o cosa, es una señal inequívoca de que el yo exterior está interviniendo; la postura que se tiene que tomar es la de enmendarse rápidamente. Cada persona, principalmente los estudiantes, debe tener presente que la única cosa que les debe importar es ver, sentir y ser la Perfección en su propio mundo.

El motivo por la cual, a estas alturas, estoy reiterándolo tanto es por que este punto es de suma importancia, ya que cuando los estudiantes comienzan a experimentar manifestaciones poco comunes, en un principio, sienten la tentación de pensar esto: «Yo puedo utilizar la Ley mejor que esta otra persona». Esto, tú lo sabes sin necesidad de explicártelo, es un error.

La afirmación Yo Soy no se puede utilizar por mucho tiempo, incluso conscientemente, sin comenzar a sentir un convencimiento más profundo cada vez que se dice: «Yo Soy todas las cosas». Recuerda con regularidad lo que estas dos extraordinarias palabras significan, y siempre utilízalas junto con la afirmación: «Cuando digo Yo Soy, estoy poniendo en movimiento el Inmenso Poder de Dios en la afirmación junto con la cual utilicé Yo Soy». En la frase bíblica «Antes que Abraham era, Yo Soy», Abraham simboliza la manifestación exterior de la Vida y Yo Soy el origen de la Vida, que era la manifestación a través de Abraham. De ese modo, antes que cualquier manifestación sucediese ya existía Perfección de Vida, y sin principio y fin la Vida es así.

¡Mi querido estudiante! Mi corazón se llena de júbilo ante la proximidad con la que, varios de ustedes, están sintiendo la certeza de que son la Majestuosa Presencia Yo Soy. Hagan todo lo posible por sentir pacíficamente, plácidamente, y si no les es posible ver de otra forma, cierren sus ojos y admiren la Perfección en todas partes. Se les presentarán más y más pruebas de la extraordinaria Presencia de esta Verdad. Sentirán, oirán, verán y comprobarán ese portento de portentos que como chiquillos han vivido, así como los milagros realizados.

Para ayudarte han sido escritas definiciones y explicaciones sobre el uso de esta Poderosa presencia, Yo Soy. Ustedes, que se aferran a la Verdad, llegarán al triple ejercicio de ver, oír y experimentar los llamados milagros, que lo serán hasta que entiendan de qué manera se originan, después descubrirán que simplemente son verdades y siempre las podrán emplear una vez que las comprendan.

Con toda mi experiencia, acumulada a lo largo de los siglos, no puedo más que decirte, a manera de estímulo, que mi corazón rebosa de satisfacción con tu cercanía a la toma del Cetro del Dominio. ¡Adelante, mi valiente! ¡No titubees! ¡Empuña tu Cetro de Dominio! Elévalo, porque Yo Soy el Cetro, la Llama Inextinguible, la Luz Deslumbrante, la Perfección, que alguna vez conociste. ¡Acércate! Permíteme sostenerte en mi fuerte abrazo, que en donde por tanto han habido dos haya solamente uno, Yo Soy. Yo Soy el Sabio, el Constructor, la Perfección manifestada en este momento.

Una vez más me dirijo a las personas que quieren resolver sus problemas. Únicamente existe una Presencia en el Universo capaz de resolver, y siempre puede, cualquier dificultad y ésa es la Presencia Yo Soy presente en todos lados. ¡Querido! Permíteme decirte con todo afecto: «No tiene ningún mérito querer resolver únicamente un problema, ya que donde había uno puede aparecer una docena, pero si eres consciente de que la Actitud Perfecta es entrar en la Presencia Yo Soy y que ella es el Remediador indiscutible de cada dificultad, harás que desaparezcan todos los problemas tan concluyentemente como que Yo te hablo, porque cuando vives en la Presencia Yo Soy continuamente, calmadamente y con suficiente decisión, en lugar de tener innumerables problemas donde uno no había sido solucionado, habrás entrado en una etapa donde no tienes ni uno.

Decreto al poder en las palabras pronunciadas hoy, que lleven a todo el que las oye o lee la Convicción Verdadera y la Comprensión tras ellas.

Para el Cerebro. «Yo Soy la aceleración de las células de esta (mía o tuya) estructura cerebral, ocasionando que se expanda y reciba de la Poderosa presencia Interna la Dirección Inteligente».

Debes tener presente que posees el poder de aplicar conscientemente tu pensamiento de la forma que quieras a través de la Presencia Yo Soy. Nadie te puede decir qué tienes hacer, porque eres un Ser Libre con Libre Albedrío. Si lograras tomar conciencia de cada pensamiento que pasa por tu mente durante seis semanas, y lo mantuvieses aplicado con la Perfección, notarías los más extraordinarios resultados. Afirma frecuentemente: «Yo Soy el Maestro Interior mandando y controlando cabalmente todos mis procesos de pensamiento, en la Perfección de Cristo, como Yo deseo que sean».

Bendiciendo y sosteniendo a otras personas en la Luz. Cuando visualizas en la Luz o bendices a otros, tienes una actividad doble, pues mandas energía de más calidad. Al realizar esto se tiene como resultado automático una cierta cantidad de protección, pero el pensamiento, la naturaleza en la Luz y la bendición se almacenan sobre todo en nuestra conciencia y simultáneamente incrementa esa facultad en la persona a la cual se ha enviado.

Siempre toma la actitud de que: «Yo Soy lo que quiero Ser». Todo el tiempo debes utilizar, conscientemente, la Presencia Yo Soy. En raras ocasiones, incluso entre los estudiantes, lo que la Presencia Yo Soy representa ha sido entendido plenamente. Sólo esporádicamente ha aparecido un auténtico entendimiento del Yo Soy, Jesús fue el primero en darle importancia en el mundo externo, con excepción de los retiros de los Maestros Ascendidos. Con suma importancia reitero que no debes darle ninguna importancia al elemento tiempo. En el momento en que le das suficiente libertad a la Presencia Yo Soy, la manifestación aparece de inmediato. Vamos, emplea, entiende y permite que la Presencia Yo Soy se haga cargo del tiempo.

En el momento en que haces una afirmación de la Verdad y te aferras a ella, tienes que recibir. Lo exterior por sí solo no tiene ningún poder. Tu obligación es sencillamente la de saber que la Presencia Yo Soy está actuando. En ciertas ocasiones el Yo externo, sin percatarse, está aguardando el momento de la manifestación.

Te puedo garantiza con certeza y emoción que Dios Todopoderoso se impulsa a la acción cuando ordenas en nombre de la Presencia Yo Soy. Siempre recuerda que cuando estás trabajando con personalidades, estás trabajando con la mundo humano, externo, y tienes todo el derecho, así como el poder, de decretar su obediencia y silencio, ya sea en tu propio yo externo o en el otro.

Si consiguieras contar hasta diez antes de hablar, podrías dominar cualquier impulso repentino, detrás de esto existe una Ley Suprema, que puede auxiliar enormemente al estudiante. Cuando hay un impulso repentino, se produce una liberación, o precipitación, de energía almacenada. Si hay enojo, esta se carga energía al momento con alguna clase de ira o destrucción.

Para el poder de autodominio afirmar: «Solamente la Perfección de Dios emerge». Esto guiaría cualquier situación de impulso sin control con la que la persona se enfrente. Si el estudiante ya ha permitido que algo que no es deseable se vaya, lo que procede es extinguirlo conscientemente al momento.

El uso continuo de «Dios Bendiga esto», enfocado hacia objetos inanimados produce increíbles resultados. La forma más sencilla de sentir y ver la Perfección es cargando cada sentimiento y pensamiento que surge con la Perfección. En cuanto tengas el impulso de hacer cualquier cosa, cárgalo inmediatamente con la Perfección.

Historia del Tren de un pueblecito. El sonido del silbato es la advertencia, Yo Soy es el control del tren.

Normalmente las personas no considerarían arrollar niños y matarlos. No obstante por medio del pensamiento-sentimiento y las palabras, liberan energía cargada negativamente, la cual destruye los impulsos más altos en otros. Cuando tu temperamento no tiene control ni dirección, posee las mismas cualidades que todos los demás temperamentos, pero tu Presencia Yo Soy es la mejor manera de controlarla.

No existe en el mundo nada más deplorable que una persona que tiene un pensamiento de restricción sobre otra persona. Un pensamiento negativo orientado hacia una persona sensible, en muchas ocasiones restringe a ésta por años, y, la mayoría de las veces, las consecuencias son fatales. Todo el mundo tiene que darle libertad mental a los otros. Cuando hables de libertad para ti, cerciórate primero de otorgársela a los demás. Si deseas ayudar a otro con alguna situación, di lo siguiente: «Allí Yo Soy la Manifestación Perfecta».

La energía y la sustancia tienen el mismo fundamento. Evidentemente la sustancia tiene energía interiormente. El corazón o núcleo de la sustancia es la Acción Inteligente. En su estado natural la Vibración siempre es pura. La Vibración es energía en acción y debe ser cargada.

La Vibración es el «Aliento de Dios» actuando en cualquier sustancia. Cuando respires piensa: «Yo Soy la Energía Perfecta de cada aliento que inhalo, Yo Soy el Ambiente Puro de mi mundo».

Crea la costumbre de llenar asiduamente tu mundo con la Perfección. En el pasado la vieja práctica de pensar negativamente ha llenado tu mundo. Ahora lo primordial es tomar conciencia de que, todo el tiempo, estás llenando tu mundo con la Perfección. Por la mañana lo primero que vas a hacer es levantarte y decir con emoción: «Este día Yo Soy la Presencia llenando mi mundo con la Perfección».

No te preocupes de las personas.

Tomando la posición de: «Yo Soy la Perfección manifestándome a través de cualquier funcionario», activa el «Yo Soy el Poder y la Acción allí».

Lo primero que dirás en la mañana será: «Este día yo lleno todo en mi Mundo con la Perfección porque Yo Soy la Perfección». «Yo cargo esta mente y cuerpo con la Perfección Absoluta y no tolerare cualquier otra cosa».

«Yo Soy el milagro y Yo Soy la Presencia obligando su manifestación por medio de la Sabiduría, Amor Divino y Poder».

Capítulo XIV · Fe–Esperanza–Caridad

Ahora quiero llamar la atención a la Presencia Activa de la Fe, Esperanza y Caridad. En esta reflexión pensaremos en la Fe como el Poder Emanador, Conquistador; la Esperanza, es canal abierto actuando a través del manto en la Presencia Pura; la Caridad es la disposición para no pensar en cosas negativas, no discutir lo malo, no ver lo desfavorable, no escuchar lo dañino y no sentir lo nocivo.

Los estudiantes siempre deben estar al pendiente de la Actividad Interna de la mente externa y de no dejarse engañar por su actuación. Esto puede parecer una contradicción pero no lo es, y aunque no lo parece a primera vista es de vital importancia. Si tienes algún sentimiento de oposición —de cualquier tipo— extírpalo de raíz, pues vigila a la conciencia y sabes que forma parte de lo externo y obstruirá el camino de tu progreso en tanto no lo elimines.

El camino correcto hacia el autocontrol y la Maestría Absoluta consiste en mantener una postura apacible y serena ante cualquier cosa y es necesaria para alcanzar todo lo que deseas.

Fe, Esperanza y Caridad, los Maestros Cósmicos. Cuando te hablo de estos tres principios, siempre activos en la vida de las personas, es por que quiero que garantizarte que no son sólo facultades dentro de ti, también son Seres de Gran Luz y adelanto que asimismo son conocidos como la Fe, Esperanza y Caridad. Los estudiantes y personas que hacen un esfuerzo consciente por fomentar y transmitir estos principios en sus mundos, descubrirán que consiguen mucha ayuda de estos Poderosos y Conscientes Seres, de cuyos nombres se originan las caracterizaciones de estas cualidades. La labor específica que estos Seres Cósmicos, autoconscientes e inteligentes, realizan para la humanidad es la de estimular y propagar estas cualidades. Por eso tiene que hacer que los estudiantes entiendan que esto no es sólo una frase o sentencia de las Escrituras. Actualmente, por causa de la necesidad de Fe, Esperanza y Caridad en las mentes y corazones de los seres humanos, estos Grandes Seres han resurgido del «Silencio cósmico».

La Energía Maligna —que hubiera destruido la Fe, Esperanza y Caridad en las mentes de toda la gente del mundo— está destinada a arruinarse. De una actividad supuestamente negativa va a emerger una enorme bendición. Dado que la fuerza hipnótica que fue creada se ha consumido a si misma, muchos seres humanos se están cuestionando sobre lo que los motivó a actuar de cierta forma. Finalmente, su propia rebeldía generará la energía que será utilizada para cambiar los sucesos.

Dios, que es Mejoramiento, desconoce lo que es el fracaso. Permite que los estudiantes siempre recuerden esto, porque les ayudará a conservar la Paz y el Equilibrio de la mente que es tan necesaria.

El Majestuoso Ser «Caridad», posee una fuerza consumidora, que le es inherente, para disolver y arrasar el rencor, la crítica y la condenación, utiliza los Rayos Cósmicos como una fuerza equilibradora en los éteres de donde los seres humanos obtienen su aliento y sustento. De ese modo, y a pesar de ellos mismos, están asimilando el Fuego de estos Rayos.

Tú sabes que, muchas veces, cuando alguien se desmaya se pueden poner debajo de su nariz sales o amoníaco. Realmente esto es lo está sucediendo debajo de las narices de la humanidad. Ahora mismo está respirando esta Presencia Consumidora. (Solicítales a tus estudiantes que no discutan este punto con no-creyentes, pero recuérdales que es vital que ellos lo entiendan.)

Ahora quiero insistir muy seriamente en algo a los estudiantes. Existen una enorme cantidad formas efectivas para ayudar al estudiante comprometido y sincero, muchas de las cuales ellos desconocen, pero si su deseo por la Luz es auténtico sabrán aprovecharlas.

Desentenderse de todo y concentrarse contenta y determinadamente en la «Única Poderosa presencia que Yo Soy», nos provee de un flujo continuo de éxitos. No existe esfuerzo alguno realizado en el Nombre y Presencia que Yo Soy que pueda fallar alguna vez, no obstante se tiene que seguir avanzando de una victoria a otra, hasta conseguir utilizar el Completo Dominio de su Cetro.

Quisiera animar y consolidar la conciencia, adelantada y trascendental, de la Ley del Perdón. La forma adecuada de emplazar a la Ley del Perdón a la acción, es afirmando: «Yo Soy la Ley del Perdón y la Llama Consumidora de toda Acción Inarmoniosa y de Conciencia Humana». Esta afirmación moviliza la acción completa.

No siempre que utilizamos la afirmación «Convoco a la Ley del Perdón», estamos realizando la acción, esto se debe a que necesitamos estar conscientes de quién es y en dónde está esa Inteligencia que permite ser manifestada.

Cuando contemplo a los estudiantes, me doy cuenta de que tan importante es continuar reiterando que la Presencia Yo Soy se utilice habitualmente, ya que está realizando cosas importantes para ellos. Mi propio Ser se eleva cuando veo entre los estudiantes, cuya atención se mantiene en la Presencia Yo Soy con firmeza, cómo se transforman en poderosos imanes de la Luz y de que forma ésta se apresura a rodear a cada uno, como si fuera una madre que arropa a su amado hijo. Si fueran capaces de ver y ser conscientes de esto, aunque fuera por un instante, su perseverancia emergería como una Llama Conquistadora la cual no se puede abandonar.

La hora es adecuada, y Yo te envío a ti y a cada estudiante, una Esfera Consciente de Luz, ciñendo el corazón y el cerebro de cada uno para que puedan absorber con más regularidad la Bendición consciente de la Poderosa presencia Yo Soy. Considero que la mayoría de ustedes sentirán esto. Nada es capaz de obstruir esta acción de bendición, ya sea que la sientan o no.

A aquellos bienaventurados que algunas veces encuentran alteraciones en su hogar, yo les sugiero que utilicen y sientan profundamente esta afirmación: «Yo Soy la Presencia Conquistadora estableciendo la Paz, el Amor y la Armonía en mi hogar y entorno». Cualquiera que la utilice con voluntad podrá crear una ambiente armónico, sereno y amoroso en su hogar. Muchos tendrán que conducirse con un considerable ánimo para distinguir su acción continua. En numerosas ocasiones alcanzarán resultados inmediatos. Crear esto en la conciencia es aceptar que la Presencia Yo Soy es el Poder Gobernante en sus hogares, porque naturalmente es la Presencia Gobernante.

Si los estudiantes, y seres humanos en general, que tienen problemas para mantener el autocontrol, se sentaran en silencio durante cinco minutos, pensando para sí mismos y sintiendo profundamente: «Yo Soy Amante Caridad», descubrirán un enorme sentimiento de alivio.

Para los desmayos. Tú eres consciente de que el individuo jamás se desmaya; únicamente la personalidad hace eso. Por eso, si alguien que padece desmayos constantes toma determinantemente la posición de: «Yo Soy la Presencia dominante que prohíbe esta necedad y conservo el control de mi Mente y Cuerpo eternamente», logran controlarlo para siempre.

Cuando se comience a sentir el más leve síntoma, hay que hacer conciencia inmediatamente de que: «Yo Soy la Presencia dominante y conservo mi Conciencia aquí». Uno tiene que entender que se tiene el Control Absoluto del cuerpo al invocar la Presencia Yo Soy. Entre más se utilice esto, más rápidamente se hará la manifestación.

Pregunta: Si el Gran Sol Central es el Centro Corazón del Infinito, ¿dónde se encuentra eso que es el Centro Cerebro?

Respuesta: En el Estado Puro, en el Infinito como en lo Finito, donde no existe imperfección, donde la actividad del cerebro y del corazón se convierten en uno, porque la fuerza impulsora de toda actividad que sale es amor del corazón. Por lo tanto, en el Estado Puro, el corazón y el cerebro son iguales porque el amor, la sabiduría y el poder están contenidos en el Amor Divino.

La Energía Infinita siempre está presente aguardando ser empleada, sin embargo únicamente interviene en la Vida de una persona bajo el Mando Consciente de ésta. Hay un momento en el cual es tal el progreso y las cosas suceden tan velozmente, que parece que se manejan solas, pero no es así.

Decididamente, sólo existe un camino hacia la Maestría autoconsciente, y ése es el de la Dirección Consciente de la Energía Eterna, orientada hacia todo lo que quieras. Ahora esto nos conduce hacia otro importante punto.

De la atención se deriva una acción indirecta que es el deseo, pero el deseo mantenido por el uso establecido de la atención provoca que éste se torne en una manifestación invencible. Esto te dará una pequeña idea de cuan significativo es que la dirección consciente este unida al deseo. La utilización consciente de la Presencia Yo Soy, como del uso de esta Energía orientado conscientemente de hacia una meta, siempre debe ser un esfuerzo entusiasta. Jamás, y bajo ningún pretexto, debe ser como un compromiso o provocar estrés, ya que en el momento en que afirmas: «Yo Soy la Presencia, la Inteligencia, rigiendo esta Energía hacia una empresa determinada», estás accionando la Ley de una forma perfecta, sencilla, calmada y no requieres de ningún esfuerzo, como «jalarse los pelos». Por esta razón debe ser un método tranquilo, sereno y fijado.

Debe entenderse que es el Maestro el que escoge al estudiante y no el estudiante el que elige al Maestro; y si el estudiante lograra entenderlo, los resultados llegarían antes. Para contactar los Maestros Ascendidos digan: «Yo Soy la Presencia disponiendo el camino y trayendo el contacto visible con los amados Maestros Ascendidos».

Utilizando la Presencia Yo Soy, tienes la autoridad completa y el control absoluto sobre todas las situaciones perturbadoras. Cuando afirmas en la Presencia Yo Soy, estás afirmando en la «Presencia» que el Ser Ascendido es. Tienes que entender completamente que si tú dices Yo Soy, es el Poder de Dios íntegro actuando y que no conoce la derrota.

Capítulo XV

De la Sustancia Omnipresente de Dios y de la Gloriosa Plenitud de la Luz emana la opulencia de todas las cosas.

El estudiante que es lo bastante fuerte y resistente para mantenerse únicamente con su «Poderosa presencia Yo Soy», que nunca, ni por un solo minuto, separa la Presencia y el Poder de Dios, descubrirá que continuamente se eleva hacia esa Poderosa Perfección, eternamente libre de toda creencia o noción de restricción.

Es muy dichoso aquel que sea capaz de conservarse indivisible dentro de esta Poderosa presencia. Para beneficio de ciertos estudiantes que siendo muy sinceros —y no obstante están permitiendo, sin tener conocimiento de ello, que su atención se desvíe de esta Presencia Integra— deseo explicar algunos puntos, sin pretender interponerme en el libre albedrío de cada uno. Los documentos de los que hablaré están en nuestro poder y abarcan los últimos cien años.

Hoy quisiera hablarte sobre el fraude de la astrología.

No existe ser viviente que poniendo atención a la astrología pueda al mismo tiempo intentar ingresar en la Presencia del Yo Soy y quedarse ahí. El deseo humano, así como la ocasión de defender y retribuir los deseos exteriores, está por debajo del uso actual de la astrología. Permíteme referirte un suceso espantoso que se encuentra en nuestros archivos: «No hay ninguna cosa o etapa de estudio que haya originado más fracaso e injusticias indirectas, que el artificio actual de la astrología».

Hace algunos años hubo en la ciudad de Chicago un extraordinario estudiante de Metafísica que consintiendo conscientemente la falsedad de su horóscopo, fue incitado a suicidarse.

Lo que la más necesita la humanidad, y sobre todo los estudiantes, es la firme roca y la conciencia de la Poderosa presencia Yo Soy sobre la cual puedan estar a salvo y libres de los precipicios que componen las conjuras externas. Los estudiantes no necesitan conocer preceptos negativos como una muerte próxima o la llamada fuerza de la mala estrella del destino; a lo único que deben creer es a la «Invencible Presencia Yo Soy que empapa todo», la cual es la única y total Vida de tu Ser, y hacia ella es adonde tu atención debe ser orientada y conservada sólidamente.

No existe ningún nivel que el estudiante no sea capaz de alcanzar en la Presencia Yo Soy, pero si su atención se desvía con la astrología, numerología y las muchas «prácticas adivinatorias» de hoy, no habrá precipicio en donde no se desplome.

El empleo actual de la astrología no tiene nada que ver con el uso que tenía siglos atrás. Entonces no transmitía declaraciones negativas de ninguna especie. El gran problema de fijar la atención en ella es que los estudiantes dan mucha más credibilidad a las afirmaciones nefastas de lo que quieren aceptar. La energía funesta y negativa creada en la Tierra por la humanidad todo el tiempo utiliza artilugios como éstos para captar y mantener la atención, sobre todo la del estudiante que está avanzando y, así, conservarlo en lo que lo atrae hacia abajo en lugar de elevarse.

Cuando se dicta un horóscopo que marca el deceso de alguna persona, muchas mentes fijan su atención en esa declaración e indirectamente consuman un auténtico homicidio tan velado que las personas se asustarían si se les comprueba que ellos formaron parte de él, pero ésa es la verdad.

Si desde el Gran Punto de Vista Interno fueras capaz de ver aunque sea por un día, la energía devastadora originada y utilizada a través de la utilización actual de la astrología escaparías de ésta como si se tratase de una serpiente venenosa que espera morderte para introducir la muerte en tus venas.

Querido estudiante, yo te digo, en nombre de tu Luz, Progreso y de Todo Progreso, que te mantengas dentro de tu propia Poderosa presencia Yo Soy. Si quieres evadir la rueda de la encarnación eternamente, no permitas que tu atención sea captada o fragmentada por ninguna cosa exterior.

Del Gran Amor de mi corazón —observando y conociendo desde el Punto de Vista Interno, lo cual tú aún no puedes hacer—, Yo insisto en que te apartes todo aquello, una afirmación o situación, que sea negativo. De ese modo te elevarás hacia la Libertad y Bendición Eterna de la Luz Perfecta, Eterna e Ilimitada en las Alas de tu Poderosa presencia Yo Soy.

Tal y como dije, de ninguna forma pretendo entrometerme en tu libre albedrío, sin embargo, ante ti están abiertas las puertas de la Libertad Eterna siempre que creas en la verdad que he declarado y en que te servirá para entrar por esas puertas y recibir la Bendición Eterna de la Luz, que aguarda para rodearte.

Cuando en tu Vida, hogar y medio ambiente existan situaciones de las cuales te quieras deshacer, decreta por medio de la Presencia Yo Soy, que sean consumidas y desintegradas ante su Intensa Luz y Poder.

Nunca más, querido estudiante que te encuentras bajo esta emisión, volveremos a retomar contigo este punto; que la Presencia Yo Soy dentro de ti te instruya para ver la Luz y la Verdad de lo que te he explicado. Dentro de ti he vislumbrado la Luz Gloriosa que puede ser impulsada a una Radiación Deslumbrante y que te posibilitará manifestar la Perfección. Por este motivo te he brindado mi humilde ayuda, por mi propia voluntad, pero si tu personalidad insiste en permitir que la atención se fije en algo que no sea la Poderosa presencia Yo Soy—que yo sé que es la más Poderosa y la única Presencia Elevadora y Remediadora de todos los problemas—, entonces habrán sido inútiles mis humildes esfuerzos.

Querido mío, yo te garantizo que has alcanzado un punto en el que tienes que ir para arriba o para abajo. Con tu atención fija y aceptación mantenidos firmemente en la Poderosa presencia Yo Soy, no existe situación, energía o Presencia en la Tierra, o en el cielo, que sea capaz de obstruir extraordinario y glorioso logro de la Libertad eterna y la Perfección.

Si dentro de ti no está eso que origina el sentir y que te habla sobre el Gran Amor Divino —que me habilita para comunicarte esta Verdad para tu protección—, entonces tenemos que aguardar hasta que dentro de ti la Verdad de Ello emerja.

Cuando los estudiantes y las personas han comprendido y aceptado la Poderosa presencia Yo Soy y, posteriormente, han permitido que su atención se fije o distraiga en cosas externas, sea consciente o inconscientemente —lo cual tiene poca diferencia—, estarán dando, intencionadamente, la espalda a la Presencia que es la Fuente del Ser y la Vida dentro de ellos. Con todo el Amor de mi Ser afirmo, que: «Yo Soy la Presencia que los habilita para ver y sentir esta Verdad, así como para permanecer junto y dentro de Ella, por amor a tu propio y extraordinario progreso».

Los que permanezcan lo suficientemente firmes y convencidos de esa Poderosa presencia, tropezarán con innumerables pruebas que aparecerán en sus vivencias gracias a su Poder e Inteligencia Ilimitada.

¡Querido estudiante!, hacia ti están tendidas numerosas manos de la Tropa Ascendida para proporcionarte su ayuda, en cuanto seas capaz de conservar íntegra tu atención en la «Presencia Activa de Dios en ti» y soportes imperturbablemente los efectos de toda apariencia exterior.

«La Verdad es Fuerte y Permanece». Siente todo el tiempo Su Majestuosa Presencia. Es un error que el estudiante se sienta defraudado cuando cierta cosa en la que se ha esforzado no se manifiesta rápidamente, si él todavía no ha producido el Gran Poder y ni la energía necesaria para producirlo velozmente. La atención única y permanentemente tiene que estar en el Yo Soy.

Imaginemos que yo declaro: «Yo Soy la Poderosa presencia Yo Soy en Acción», y posteriormente —como una hora después—, permito que mi atención se fije en un horóscopo adverso o en alguna situación exterior que indica algún tipo de catástrofe. ¿No te das cuenta cómo eso inhabilitaría el decreto, que desata el Poder de Libertad, realizado por mí?

Jesús afirmó: «No podéis servir a dos Maestros». Esto significa que no puedes partir la atención —porque tienes que frenarte, mirar y escuchar—. Yo te digo: Si le otorgas poder a otra cosa que no sea tu Poderosa presencia Yo Soy no serás capaz de avanzar. Desgraciadamente, lo que sucede con una gran cantidad de estudiantes es que no logran asirse sólidamente a la Poderosa Verdad de su Ser el tiempo necesario para alcanzar el empuje y la energía suficiente para permanecer inmóviles ante el arrastre de la apariencia externas y su fascinación.

Lo que me resulta raro es que en el momento en que la atención del estudiante ha sido otorgada al Poder Omnipotente de la Presencia Yo Soy —que es el Único Principio Activo de Vida que tiene Dios en Acción dentro y alrededor de él—, no sea capaz de ver que si su atención se fija en las cosas exteriores, está partiendo el poder y atrasando la granDiosa actividad y realización que, de ninguna otra forma, la Presencia Yo Soy atraería. Pese a que ya hemos pasado por la misma situación, tenemos la inmensa paciencia para aguardar el momento en que el Amado Estudiante pueda aferrar y sostener su Cetro del Dominio de la Poderosa presencia Yo Soy.

Puedo mostrarte documentos que dan fe de los sucesos más espantosos y de los crímenes que, diariamente, han sido realizados por medio de la influencia astrológica. La influencia proporcionada pone la Ley en acción para consumarla. El poder se carga inmediatamente dentro de ti, cuando tu atención se fija en alguna cosa. Por ejemplo, si los adivinos no dejan de influir constantemente tu pensamiento con el supuesto aviso de la muerte de fulana de tal, ella morirá. Esto es horrendo. Fulana de tal es un hijo de Dios y tiene todo el derecho de existir aquí tanto tiempo que se haya establecido. Existen crímenes aún peores que un homicidio físico y que no tienen comparación, ya que se llevan a cabo intencionalmente por personas que saben lo que están haciendo. La Ley tiene una eficaz y certera acción, y es que quienes actúan de cierta forma deberán saldar la desgracia con una experiencia equivalente.

Para evitar influencias negativas de otros, afirma: «Yo Soy la Presencia invalidando todo esto para que no me pueda afectar a mí, ni a mi hogar o mundo». La cosa más fácil del mundo para desvanecer conscientemente algo que ha sido promulgado en tu presencia es simplemente decir: «Yo Soy la Única Presencia actuando aquí».

Para cuando no quieras continuar algo afirma «Por medio de la Presencia que Yo Soy este asunto terminará ahora y para siempre». Procede como si fueras a estrellarte contra un muro para derribarlo. Si realmente sientes y estás decidido a hacer algo, liberas la energía que la lleva a cabo. Procura estar cociente del Ilimitado Poder a tu servicio.

El sentimiento está en la visión y audición, ya que somos capaces de oír y ver sin necesidad de utilizar ni las facultades de la vista ni las del oído.

En el mismo instante en que uno se enfurece, perfora otras esferas con las mismas propiedades negativas y una gran cantidad de energía de la misma especie se esparce rápidamente. Los celos son el cauce abierto a lo largo del cual se mueven una infinidad de acciones devastadoras. Aquello que se realiza conscientemente es mucho más poderoso. La energía que es liberada no hace diferencia entre el rey y el limpiabotas, actúa porque el individuo la ha puesto en acción.

Los sentimientos aceptan lo que captan en el momento en que son estimulados. Puedes sentarte a oír una plática negativa sin que te afecte, siempre que tomes el control del sentimiento en el plexo solar. Nada es capaz de puede ingresar en tu mundo en tanto no sea invitada.

Nunca ha surgido algo positivo del juego. La señora X poseyó, en alguna época, un poder extraordinario así como influencia en su ambiente; sin embargo comenzó a jugar, y no sólo perdió todo su dinero, sino también su poder. ¿No es preferible apoyarse en la Presencia Yo Soy que en un canal de juego? Cualquier cosa que capte tu atención es una actividad encubierta de lo exterior para quitarte tu libertad.

Si deseas conseguir libertad económica di: «Yo Soy las Riquezas de Dios fluyendo a mis manos y uso que ninguna cosa es capaz contener».

Afirma con regularidad: «La Presencia Yo Soy rige todo canal existente en manifestación. Todo lo gobierna».

Vivencia de un estudiante. Mientras el cuerpo físico de un estudiante dormía, éste escuchó y fue testigo de un estallido de Luz. Si cuando escuchó el estallido hubiese afirmado conscientemente: «Asimilo en mi mente y cuerpo la fuerza del estallido de Luz», hubiera podido recibir sus beneficios. Lo más importante en tales circunstancias es que el estudiante se mantenga alerta para ante cualquier manifestación esté consciente de la asimilación de su Poder. Regocíjate de que la Poderosa energía de la Presencia Yo Soy actuando, te brinde Su Fuerza y Poder.

Manda a la memoria externa que conserve y traslade a la conciencia externa todo aquello que quieras saber. La Ley se pone en marcha cuando utilizas la Presencia Yo Soy y no puede fracasar.

Dios únicamente opera por medio de la conciencia de las personas, si fuese de otra forma, Él no los conservaría aquí. Dios sólo es capaz de actuar en el mundo físico a través de sus individualizaciones, incluso la naturaleza —el suelo, las plantas, absolutamente todo— está regida por la Inteligencia Individual.

Toda la energía y fuerza que se requieren para un proyecto específico, cuando la Presencia Yo Soy las libera, están omnipresentes. Efectivamente, por medio de la utilización de la Presencia Yo Soy eres capaz de liberar el poder, del cual aún no tienes ninguna noción.

Cuando, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), el general Foch dijo «¡No pasarán!», él liberó el poder, gracias al cual el decreto fue cumplido. Por más de una hora Foch había estado orando y cuando salió estaba tan lleno con esa energía que en el momento en que pronunció la orden, ésta se transformó en la Presencia Gobernante, en la condición ambiental en torno de él y Dios actuó. Las palabras «¡No pasarán!» constituyen un decreto. Éste es activo, poderoso, real y libera su colosal poder. Únicamente hay Un Poder que actúa, proporciónale libertad total.

Permanece con Él y permite que actúe. Mantente en Él y con Él. No existe algún otro poder capaz de actuar. A semejanza del glaciar que desciende por la montaña, se mueve continuamente. Tú marchas imperturbablemente hacia delante y estás adquiriendo un impulso al que nada puede resistírsele. Es un esfuerzo, energía y una forma de realización garantizada de todas las cosas buenas. La única vía para el dominio permanente es este.

Utiliza constantemente para la limpieza: «Yo Soy la Presencia aquí que conserva mi hogar y ropa pulcros». Pasado un tiempo la energía se vuelve tan poderosa, que instantáneamente aniquila o repele cualquier cosa no deseada. Entre más conscientemente actúes en una cosa, ésta se torna más concentrada.

Si afirmas: «La Presencia que Yo Soy carga esta cosa con energía, poder, amor, etcétera», el agua se puede cargar tan fuertemente, que hervirá con el poder de la energía reunida allí. No permitas que nada se cuestione en tu mente si el mandato funcionó o no.

Cada vez que decretes, afirma «Yo sé que está actuando con todo Poder». Tienes que saber:

Qué significa Yo Soy. Qué es para ustedes Yo Soy. Qué es para ti Yo Soy. Lo que eres capaz de hacer con Yo Soy.

Entiende esto y sostente sólidamente con rigurosa determinación.

El poder y la fuerza para hacer esto se encuentra dentro de ti, y si logras sostenerte en esta Poderosa presencia Yo Soy, te será dada mucha ayuda.

Capítulo XVI · Día de Acción de Gracias Rayo personal de Jesús y otros rayos creados

Los Rayos divididos emergiendo hacia la individualización, a la expresión visible, son la primera actividad. Utilizo el término expresión individual o visible, cuando me refiero a la actividad física, no es que ésta no sea siempre visible, ya que lo es; pero me refiero a ello como visibilidad, para aquellos en la forma física.

Asimismo, verás a la naturaleza de tu Ser como el Rayo de Luz que eres, como la Cualidad Natural de la Vida que tanto anhelas. Pronto llegará el día en el cual muchos, muchísimos, estudiantes comenzarán a utilizar los Rayos de Luz de los cuales forman parte, fundamentalmente el Rayo de la Visión y de la Luz.

Incluso en el mundo físico actual se están descubriendo las cualidades y aplicaciones de estos rayos. Estas son actividades que, aunque son ajenas a la actividad visible, son conocidas para la Presencia Interna. En realidad la manera en que se utilizan estos Rayos en la actualidad es muy elemental, pero para llevarlos a través del manto se necesita únicamente otro paso.

El poder de la Presencia e Inteligencia Yo Soy para utilizar estos Rayos siempre será muchísimo más poderoso que cualquier procedimiento técnico en el cual estén siendo empleados. No obstante, para el estudiante que aún no ha descubierto su habilidad para utilizar estos Rayos, la investigación del científico será un extraordinario aliciente para encontrar la sorprendente habilidad que tiene el individuo para usarlos.

Es vital saber que existen Rayos Naturales que se filtran a través de la atmósfera, o cinturón etérico, hacia adentro de la Tierra. Al decir Naturales, quiero decir que son los Rayos que la Divinidad o Gran Sol Central proyecta, y que en los últimos años se han hecho permanentes.

Inmediatamente se encuentran los Rayos Creados, que fueron generados y emitidos por la Tropa Ascendida, por los que han ascendido en cuerpo. De todos los Rayos estos últimos son los más poderosos ya que son manejados conscientemente.

Los Rayos Naturales, que poseen cierta potencia natural, son los que los científicos están estudiando.

Como se ha señalado en la Presencia Mágica, la preparación de estudiantes deseosos y con la capacidad de ser elevados e instruidos sobre el uso de estos Rayos es indispensable. Hay entre ustedes algunos que son capaces de hacer esto y, como están formados con una tenacidad fijada en la Luz, más y más de la Ley les será revelado en lo relativo al empleo de estas potentes energías.

Siento una inmensa dicha ante las posibilidades que tú y otros estudiantes tienen. Confío en que dentro de ti mismo encuentres la fuerza y el valor constante para aferrarte fuertemente al trabajo externo e interno que, con un sentimiento de dicha y confianza en los ilimitados poderes que la auténtica libertad trae, se realiza para ti.

Una y otra vez he intentado darte palabras de ánimo y, por medio de esta acción, envolverte con la emanación de la fuerza que es animosa y valerosa en la Luz. La dichosa y amorosa serenidad en la actitud de los estudiantes es extraordinariamente alentadora, ya que la actitud correcta que se tiene que mantener es la esperanza.

A los estudiantes que están pasando por experiencias negativas, yo les aconsejo que, conscientemente, bloqueen todo el poder que, sin saberlo, han estado otorgando a estas condiciones. Si es necesario tratar alguna situación para entenderla, inmediatamente alejen que cualquier poder que les haya sido dado y a continuación sepan que: «Yo Soy la Armoniosa Presencia que siempre prevalece por encima de cualquier cosa que la condición sea».

Repetiré nuevamente lo que he señalado con anterioridad, pero que no ha sido captado totalmente: «Cualquier persona, sobre todo el estudiante, que en su mente, hogar o mundo haya conocido la inarmonía o restricción, puede con un empeño firme y sin tensión —aferrándose con decisión al siguiente decreto—, hacer que su hogar quede libre de cualquier cosa perjudicial: Yo Soy la Presencia gobernante conduciendo en perfecto Orden Divino, mandando la Armonía, Felicidad y Presencia de la opulencia de Dios en mi mente, mi hogar y mi mundo».

Cuando afirmo: «Yo Soy la Presencia gobernante», tengo la completa seguridad consciente de que he puesto en acción todo el Poder y la Inteligencia de Dios para crear las condiciones que busco y que éstas serán autosostenidas.

Creo que no has entendido perfectamente que en el momento en que utilizas la expresión «Yo Soy la Presencia en mi mente, hogar y mundo», no sólo estás mandando a la Presencia Conquistadora de esta actividad a través de tu propia conciencia, sino que además estás solicitando la ayuda de la Presencia de Dios o Yo Soy, en el hogar y mundo de la persona que lo contacte.

Es importantísimo que el estudiante entienda esto. Si no ves la manifestación inmediata de la armonía que quieres no te desalientes, continúa sintiendo la Presencia Conquistadora Yo Soy. ¿No te das cuenta que cuando estás en esta Conciencia únicamente la Presencia de la cual eres consciente actúa? Cualquier otra actividad exterior que no deseas sólo es una actividad deformada de esta Magna Energía. Por eso, cuando afirmes «Yo Soy la Presencia Conquistadora, yo ordeno a esta Presencia Yo Soy que rija perfectamente mi mente, hogar, proyectos y mundo», has emitido el más extraordinario decreto que se puede hacer, y cuando le hagas frente a cualquier apariencia únicamente tienes que sentir el poder sostenedor de esto. De ese modo hallarás la Perfección manifestada en tu mente, hogar y mundo.

Yo quisiera que para que mantengas ante ti la Poderosa Verdad que respalda estas afirmaciones leas, en especialmente esta parte, cada día.

En este momento llegamos a un punto primordial: el del Rayo o Rayos Personales emitidos directamente por Jesús. Varios preguntarán: ¿Por qué precisamente Jesús? Yo respondo: Esto se debe a que la humanidad ha sido educada de tal forma que fija su atención en la Presencia de Jesús, el Cristo, y son muy pocos los que saben sobre la Tropa Ascendida de los Grandes Maestros de la Gran Hermandad Blanca, que tienen poder ilimitado.

Tú poseerás el Rayo Personal de Jesús, el Cristo, durante las siguientes siete semanas. Los que sean capaces de hacer a un lado todo pensamiento de otras personalidades y reciban, hablando mentalmente, estos Rayos dentro de su mente, hogar y mundo con los brazos abiertos, descubrirán que casi cualquier cosa es posible.

Te garantizo que la idea de los Rayos Personales de Jesús, el Cristo, no es una ilusión, y tú, nuestro Amado Mensajero, posees las cualidades personales de Jesús el Cristo, por el uso de la Presencia Ascendida de Jesús-Cristo y tu valiente posición.

Del mismo modo que el Mensajero otorga riquezas, sabiduría y verdad, así los estudiantes deben, por medio de la Presencia Yo Soy y en su afectuosa sinceridad al Maestro, afanarse por el bienestar y salud de los Mensajeros. Así se abrirán las puertas al estudiante, ya que de otra forma no se abrirían.

Hay indicios de que a algunos pronto les serán revelados ciertos usos de Luz Líquida. Quiero que, si estás listo, fijes tu atención en esto para que puedas recibirlos. Permíteme decirte que alegrarte siempre del avance de tu hermano o hermana es la actitud correcta ya que cada persona recibe aquello que más necesita en esa etapa determinada, y si alguien recibe una cosa, otra persona puede recibir otra. Por eso, en ninguna etapa debes sentir el deseo de tener la misma cosa que alguien más recibe (en cuanto a revelación se refiere). Así como no existen dos personas iguales o con en el mismo nivel de progreso, debes entender que alguien no puede recibir en el mismo momento una cosa igual a la de otro.

Bendecir constantemente y regocijarse de cualquier revelación que le sea dada a su compañero es la actitud más extraordinaria que puede tener el estudiante, pues de eso modo la puerta se mantiene abierta continuamente a esa Gloriosa Presencia Interna.

Las conocidas como «mentes prácticas» sienten que, salvo aquello que puedan sentir y palpar, no existe nada real; pero no existe forma en que se pueda recibir algo de enorme dimensión de la Poderosa presencia Interna a menos que uno tenga fe en los Poderes y Leyes Ilimitados de la Inteligencia de Dios Individualizada.

La mente práctica que todo el tiempo duda de las cosas y que no es capaz de ver, aún tiene que recorrer un largo trecho, a menos que suprima sus dudas de la misma forma que de un árbol se corta una rama indeseable. Sabes que una vez que la rama ha sido cortada para que no regrese de nuevo es una excelente idea destruirla en la Llama Consumidora. Parece complicado que el estudiante entienda completamente del inmenso poder que es la conciencia de esta Presencia Consumidora. Para muchos resulta difícil apartar de su pensamiento la idea de que es algo imaginario, pero si fueran capaces ver desde el punto Interno, se darían cuenta que Ella tiene una Presencia y Poder Poderosos que son muy reales.

Quisiera que sintieras este Deslumbrante Rayo de Luz penetrando en cada partícula de tu Ser durante dos minutos.

Existen algunas actividades que, previamente a que la atención exterior se coloque en ellas, deben ser contactadas por la Presencia Interna. Para el estudiante esto es difícil de concebir. En primer lugar el estudiante tiene que penetrar, y únicamente puede penetrar por medio de su Presencia Interna.

Bendecir en la noche y mañana a esa Magnífica Presencia de Vida que anima la mente y el cuerpo es algo muy sencillo, pero extraordinario. Sentir profundamente esta acción de gracias por la Presencia de la Vida —que dentro de si misma contiene todas las cosas— es una cosa descomunal. Únicamente tienes que estar agradecido con la Vida por todo lo que contiene y es. La misma Presencia de la Vida nos habilita para realizar las cosas de las cuales estamos conscientes y deseamos hacer, ya que no podemos movernos sin esta Presencia y ni siquiera podemos pensar sin ella. Si uno adoptase este decreto «Yo Soy la Presencia pensando a través de esta mente y este cuerpo», recibiría valiosas ideas.

El primer sitio donde comienza a darse la obstrucción es en el cerebro, ya que es el punto de contacto con ideas erróneas las cuales se almacenan rápida y profundamente en la estructura cerebral, porque ahí se concentra la actividad atómica. Sin embargo, la atención que se fija en la Presencia Yo Soy libera el Poder de la Perfección que se localiza dentro del electrón, en el centro del átomo, de tal forma que las ideas falsas y la obstrucción de la Luz simplemente se deshacen y desaparecen.

Pregunta: ¿Adónde te diriges?

Respuesta (Saint Germain): A la Ciudad Dorada.

«A partir de ahora y hasta dentro de tres semanas después de Año Nuevo es tiempo de gran júbilo en la Ciudad Dorada ya que proporciona una excelente ocasión para enviar su propia Radiación Poderosa, por medio de la Luz y de los Rayos del Sonido, al mundo físico. Si los seres humanos fueran capaces de entender y valorar este hecho, ocurrirían cosas importantes; sin embargo eso no imposibilita a las personas para que lo puedan entender y reciban su maravilloso beneficio».

Apartar completamente la mente de cada personalidad sería la cosa más sencilla si los estudiantes lo pudieran entender y utilizar. Sólo tienen que saber «Yo Soy la Única Presencia allí»; esta afirmación abrirá las puertas, ¡Oh, tan amplias!

El Amor y la Súplica a un Ser Ascendido habilitan para que la emanación sea concedida, y no es factible que suceda de otra forma.

Nadie es capaz de entorpecer el avance o desarrollo de otro por mucho tiempo. Ya que si el bloqueador no libera y afloja su influencia sobre el otro, que está listo para ir más alto, será apartado por su propia acción. Las personalidades serán eliminadas o alejadas armoniosamente del mundo del individuo siempre y cuando uno continúe aferrándose firme y sinceramente a la Luz.

En esta etapa de progreso es preciso saber «Yo Soy la Presencia Activa de todos los canales de distribución de todas las cosas actuando para mi beneficio». En el momento en que el pensamiento dice «Esto es todo lo que tengo» arráncalo de raíz y afirma «Hoy Yo Soy la Opulencia de Dios en mis manos y uso».

Esta afirmación se tiene que mantener como un Silencio Sagrado dentro de cada persona. Para ser usado acepta esto como un conocimiento sagrado y venerable. Es absurdo, que justificadamente tomes algo que pertenezca a cualquier persona cuando utilices tu propio Yo Soy.

Estás afirmando para tu propio mundo, por eso no puedes quitar nada de nadie cuando conoces su propia Ley: «Yo Soy la Presencia actuando en todas partes». No existe de posible división de la Presencia Yo Soy.

Cuando necesites dinero, decreta: «Yo Soy la Presencia Activa, trayendo inmediatamente este dinero a mis manos y uso». Apartarse del significado del dinero es muy útil. Este únicamente es una forma de intercambio, no le concedas poder. Una vez más pon toda tu energía en Dios y, posteriormente, cuando ordenes, sin que importe lo que desees, automáticamente tendrás todo el poder a la mano para atraer el cumplimiento del decreto.

El Aliento de Dios, autosostenido eternamente, es siempre el movimiento dentro de cualquier elemento. El aliento de Dios es cualquier pulsación. Simplemente la conciencia de que: «Yo Soy la Presencia de la salud perfecta», es este aliento de Dios actuando.

«Yo Soy la Presencia de la misericordia en la mente y el corazón de cada uno de los hijos de Dios», de esto procede una enorme acción vibratoria. Sostén con ímpetu lo siguiente: «Yo Soy la Mente Pura de Dios».

Capítulo XVII

Cuando seas lo bastante fuerte como para resistirlo, nosotros te traeremos en forma detallada una de las más prodigiosas expresiones del uso correcto e incorrecto de esta «Poderosa presencia Yo Soy».

En lo que es ahora la cordillera de Los Andes, en América del Sur, aconteció este evento real; fue en un tiempo muy antiguo, cuando los hijos de Dios comenzaron a olvidar, por vez primera, su origen y empezaron a demandar la Energía Poderosa, la cual ellos sabían que era suya.

Los estudiantes y los seres humanos, incluso en la angustia que ellos se han creado, únicamente poseen una idea muy limitada de que tan intensamente fue utilizada esta energía en el pasado para motivos egoístas. Nunca se ha se ha sabido de una condición anterior similar. Aún quedan restos de la ciudad subterránea que describiremos y en la cual esto sucedió.

¡Oh, que los hijos de Dios despierten a la maravillosa actividad del uso de los Poderes de la Luz para el bien de la humanidad, cuando su atención esté fija sinceramente en esa Luz!

Si hoy en día los numerosos estudiantes en la Tierra de los distintos ángulos de la Verdad fueran capaces de ahuyentar las tinieblas de la mente exterior y creer en los supuestos milagros de todos los tiempos, el cascarón del Yo exterior se despedazaría y permitiría que la Luz entrara. Una de las formas más eficaces para abrir la puerta a la actividad consciente de la «Luz de la Presencia Yo Soy» es tener fe y creer en las cosas que no se ven.

Así como tu utilizas el automóvil y el avión para recorrer grandes distancias velozmente, la «Gran Presencia Yo Soy» utiliza el cuerpo. El cuerpo vendría a ser el avión, el cerebro su poderoso motor por medio del cual la Presencia Yo Soy lo impulsa.

Estoy convencido de que los estudiantes todavía no entienden la sutil forma que la duda adquiere. Una forma sutil de duda sería una pregunta en la mente sabiendo o no lo relativo a la Todopoderosa presencia Yo Soy. Los que intentan o desean discutir el tema de la existencia de la Gran Verdad de la Vida, lo crean o no, están permitiendo que la duda entre en sus vidas.

Actualmente, ninguna mente racional y sincera, que haya cambiado su atención y la haya fijado sólidamente en la «Presencia Yo Soy» es capaz de discutir, dudar o cuestionar la Omnipotencia de la Presencia Yo Soy.

La difícilmente reconocible duda que permite ingresar en la mente argumentos relativos al Origen de su Ser, únicamente es carencia de fortaleza para alzarse en contra de la Ley de la Resistencia, fortaleza por medio de la cual se evalúa el incremento de lo exterior.

Existe una gran diferencia entre un razonamiento sincero para conocer la Verdad y la predisposición humana de alegar en contra de la realidad en la que quiere creer. Siempre recibimos con gusto, muy dignamente, a la pregunta sincera de la Verdad, pero no tenemos nada que ver con la naturaleza humana cuya tendencia predominante es la de discutir en contra la Realidad de la Verdad. Entre más acepte un individuo la discusión sobre la Verdad en la Vida, más grande será el muro que éste erija para tener que vencerlo después, ese lejano día en el que deberá saltarlo.

Se hallarán parados al borde de un precipicio, al que caerán en cualquier momento, aquellos estudiantes que condenan, critican o se detienen a juzgar este canal de expresión de la Verdad, sin otro motivo más que su propia invención.

Quiero que todos entiendan que este resplandor de Luz ha sido creado con alguna intención específica y que continuará realizando su labor, eliminado cualquier personalidad o todas las personalidades que existan. Explico esto abiertamente para que los estudiantes en esta radiación puedan entender que están tratando con poderosas fuerzas, que son tan reales como lo es la misma realidad. Los que no pasen esta prueba y resistir el fulgor de la Luz, no requieren culpar nunca a alguien más, sólo a si mismos, ya que poseen libre albedrío y se les ha otorgado el empleo de la «Poderosa presencia Yo Soy», por medio de la cual pueden conservar el absoluto autocontrol.

Una vez más debo explicarte que si eres lo suficientemente imprudente como para pretender discutir la Verdad Sagrada que se te está entregando para tu propia libertad y uso, con personas que no conocen nada sobre ella, estás introduciéndote en las insondables aguas de la duda y las preguntas. Únicamente puedo decirte que en el pasado, a los estudiantes que eran conducidos a los retiros para su adoctrinamiento no les era permitido —y nunca se les ocurrió— discutir entre ellos la Verdad. Ellos callada y seriamente emplean el conocimiento impartido por su Maestro, y seguros alcanzan los resultados que desean.

Sería preferible que los estudiantes fueran lapidados en las calles, en lugar de criticar, condenar o juzgar la Luz que les es otorgada; porque si ingresaran en la Presencia Yo Soy, como han sido enseñados, cada duda y cada dificultad en sus vidas se esfumaría como la niebla frente al resplandor matutino de la luz solar.

Estoy convencido de que todos los estudiantes son lo bastante fuertes como para escuchar la Verdad y utilizar la Fuerza de la Presencia Yo Soy para controlar y mandar lo exterior, con la finalidad de tomar la Presencia completa, sabiduría, amor, energía y riqueza de la Gran y Todopoderosa presencia Yo Soy, que les da la habilidad para sentir, vivir, pensar y el deseo de alcanzar la Luz, la Verdad.

Con la «Vara de Fuego» colocada en la conciencia de los estudiantes quiero expresar abiertamente que su hermano y hermana, que les están otorgando esto, únicamente son Mensajeros de los que han conocido y usado esta Ley durante incontables siglos. Estos Grandes Seres, en quienes has colocado tu atención, no son una leyenda, ni una invención de la imaginación exterior. Son seres cariñosos, vivos y sabios que tienen un poder que pueden orientar o utilizar bajo su propio juicio, hecho que es imposible de pensar por la mente humana.

El estudiante, anteriormente, siempre había contado con un período de tiempo casi ilimitado para decidir si quería moverse en la Luz o si prefería seguir errando en el desconocimiento de su Presencia y Energía Poderosos. En incontables ocasiones los ciclos cósmicos han cambiado, y el tiempo en el que los hijos de Dios tienen que tomar la decisión final, o sea, decidir a quién servir ha llegado.

Nunca en la historia, en el pasado del Mundo, han sido proporcionadas tantas oportunidades o ayuda a los hijos de la Tierra para que afronten el «Esplendor del Sol de la Luz Eterna de Dios», y marchen dignamente y sin miedo dentro de Su Radiante Esplendor, libres, para siempre libres de toda restricción, habitando en la opulencia de esa Luz, rodeándolos como un manto de armonía y reposo.

Nuevamente te digo, querido estudiante, que «Si no eres capaz sentir en tu corazón la Verdad de estas enseñanzas llevadas a ti en una fuente de oro, entonces jamás, en el nombre de tu Presencia Yo Soy, digas o hagas algo que desaliente a otro acerca de la Luz que puede recibir. En la plenitud del Gran Amor de mi Ser, te otorgo la Verdad, sencilla y auténtica, y que su Magnificencia motive el entendimiento y el conocimiento que significan el Osar, Hacer y Callar».

Cualquier pregunta en tu mente acerca de la autenticidad o existencia del origen de tu enseñanza, únicamente paraliza tu avance y ocasiona que te retrases meses o años en ejecutar aquello que puedes realizar fácilmente en unas cuantas semanas si tienes tu mente libre y en paz.

Yo conozco y siento, puesto que te he elegido, cada uno de tus pensamientos. Es natural que el estudiante crea, por momentos, que sus actos o pensamientos están escondidos y que son ignorados, pero para la Tropa Ascendida no existe acto alguno o pensamiento que les sea desconocido, ya que todo lo que tú piensas o sientes se consigna en el mundo etérico entorno tuyo de una forma tan natural como la nariz de tu rostro.

Por eso jamás cometas el error de pensar que puedes sentir o actuar secretamente. Resulta sencillo ocultar algo del Yo exterior, pero de la Presencia Yo Soy —que es la Tropa Ascendida— jamás sin dificultad. Esto, mi amado estudiante, es lo máximo que me es permitido decir para ayudar a ponerte en guardia. En adelante, no se volverá a hacer alguna referencia complementaria sobre esta cuestión. No olvides que la decisión, si deseas o no continuar adelante, se encuentra dentro de ti.

En este momento te diré algo muy alentador. El único motivo posible por el cual el Rayo Personal de Jesús en aquel tiempo se pudo otorgar a los que se encuentran bajo esta emisión, fue porque siete estudiantes de este grupo fueron testigos hace dos mil años de la Ascensión de Jesús, el Cristo. En ese entonces Él los vio y los reconoció como los ve actualmente, y ahora no sólo está reconociendo, sino dando ayuda.

Así como este Esplendor llega a ustedes, queridos míos, llega a los corazones de aquellos capaces de recibir la Presencia. Muchos que sienten un profundo amor por Jesús o de Jesús, por medio de los canales ortodoxos, gracias a esta Radiación serán despertados a la Presencia de Dios que hay en su interior. Además de esto, la acción conjunta de Jesús con la Tropa Ascendida está extendiendo su manto de amor, paz y Luz sobre la raza humana, siendo esta la época del año cuando se obtiene más fácilmente la atención general.

¡Querido mío! Creerás que es algo inaudito cuando yo digo que los Maestros de Luz y Sabiduría poseen en todas direcciones pasadizos a través de la Tierra, del mismo modo que tú, en la Tierra, tienes carreteras para ir de costa a costa en auto.

No considerarías que esto es algo tan increíble si pudieras entender la estructura atómica de la Tierra, porque los grandes que desde el inicio han ayudado al progreso de la humanidad, únicamente tienen que utilizar determinados Rayos para caminar a través de la Tierra, y sería tan sencillo como cuando tú caminas por el agua; salvo con la diferencia de que ellos dejan detrás de si una abertura, en tanto que si tú caminas a través del agua ésta se cierra detrás y el camino se tapa.

Sucede igual con los Grandes Seres que han hecho brillar para los seres humanos los senderos hacia la Luz. El sendero permanece para que los niños de menos Luz siempre lo puedan localizar y seguirlo. Si ellos en alguna ocasión cometen un error y toman un camino equivocado, tienen la Presencia Yo Soy para encausarlos y llevarlos de nuevo hacia el poder principal, hasta que, del mismo modo, ellos puedan ser Iluminadores y Portadores de la Antorcha del sendero para aquellos que aún tienen que continuar.

«Yo Soy la Poderosa presencia, que jamás se vuelve impaciente o se siente desanimada por los largos períodos durante los cuales los hijos de la Tierra le dan la espalda a la Luz para deleitarse con las actividades de los sentidos exteriores, hasta el día en que se vuelven muy repugnantes para ellos y con su último aliento exclaman: ¡Oh, Sálvame Dios!»

Sólo puedo sonreír cuando me imagino que piensas que soy un anciano gruñón, pero no es así, sino que con el valor preciso debo señalarte las Verdades que hay en tus necesidades, para que de ello obtengas beneficio. Después de todo, en cuanto me conozcas más, no me considerarás ni tan anciano ni tan gruñón.

En tanto sigas haciendo preguntas continuamente, no encontrarás las puertas del conocimiento completamente abiertas.

Si el deseo de la humanidad por alcanzar la Luz es auténtico —lo que determinará si esta actividad autosostenida vale la pena— los Rayos Naturales se volverán perpetuos para la Tierra y serán acumulados en el centro. El mundo está constituido de Tierra, agua y aire. Los Rayos son el Fuego Cósmico interpenetrando estos tres elementos. Los Rayos atraviesan la Tierra donde se suavizan, forman y entretejen el Esplendor Luminoso de la actividad condensada de la Luz.

En un punto al sur del centro del Desierto de Gobi un Rayo penetra en la corteza terrestre, el otro lo hace justamente al oeste del lago Titicaca en la cordillera de Los Andes. Este es el lago más grande de América del Sur y de la Tierra, y siglos atrás fue un lugar de suma importancia.

En la Tierra estos son los dos sitios de Luz más fuertes. Durante cada período una Actividad Cósmica, que no se puede obstaculizar, tiene lugar. Hasta en el más mínimo detalle las granDiosas leyes Cósmicas son precisas y algo como el fracaso o las catástrofes no tiene relación con ellas.

La Gran Presencia Yo Soy es la única cosa que tienes que considerar en tu vida. Vigila y manda tus sentimientos, porque si no, llegará un momento en el sin darte cuenta te atraparán.

Si llega a sucederte algo y tú, que conoces la Ley, te desanimas tendrás que retornar a la Presencia Yo Soy de inmediato y preguntar qué debes hacer; por el contrario, algunas veces logras mantener tan fija tu atención en el desaliento que, incluso, necesitas de un sismo para moverte y desviar tu atención de ahí.

Recibe este decreto: «Ni la vista y el oído tienen que manifestarse, esta tenacidad tiene que abrir paso».

Adopta la posición inquebrantable de que «Yo Soy la Presencia de mi vista y oído perfectos», para remediar esas situaciones. Cada persona debería tomar el decreto «Yo Soy mi vista y mi oído perfectos».

Inicialmente los cuentos de las Mil y una noches procedieron de los Maestros, quienes, para ayudar a los seres humanos, los dieron como Verdad Velada, y aquellos que, gracias a la fe, creyeron en ellos recibieron extraordinarias manifestaciones.

Tiene que haber fe al inicio de estas extraordinarias manifestaciones para poder navegar con la marea hasta que seamos capaces de manifestar la realidad, ya que la Fe es el poder sustentador y si logramos mantenerla formada, se vuelve real.

Cuando entras completamente en su acción siempre están las dos actividades de la Ley: en primer lugar, la condensación, y en segundo, la transformación en éter. Síguelas tranquilamente y no permitas que te entorpezcan el tiempo, lugar o las cosas.

La mente exterior tiene que permanecer serena y firme, la voluntad exterior e interior tienen que hacerse una. En tanto la atención se mantenga firme en ellos con una fuerte determinación, les será revelado más acerca de la Operación Interna, hasta que sean capaces utilizarla conscientemente.

Capítulo XVII

Cuando seas lo bastante fuerte como para resistirlo, nosotros te traeremos en forma detallada una de las más prodigiosas expresiones del uso correcto e incorrecto de esta «Poderosa presencia Yo Soy».

En lo que es ahora la cordillera de Los Andes, en América del Sur, aconteció este evento real; fue en un tiempo muy antiguo, cuando los hijos de Dios comenzaron a olvidar, por vez primera, su origen y empezaron a demandar la Energía Poderosa, la cual ellos sabían que era suya.

Los estudiantes y los seres humanos, incluso en la angustia que ellos se han creado, únicamente poseen una idea muy limitada de que tan intensamente fue utilizada esta energía en el pasado para motivos egoístas. Nunca se ha se ha sabido de una condición anterior similar. Aún quedan restos de la ciudad subterránea que describiremos y en la cual esto sucedió.

¡Oh, que los hijos de Dios despierten a la maravillosa actividad del uso de los Poderes de la Luz para el bien de la humanidad, cuando su atención esté fija sinceramente en esa Luz!

Si hoy en día los numerosos estudiantes en la Tierra de los distintos ángulos de la Verdad fueran capaces de ahuyentar las tinieblas de la mente exterior y creer en los supuestos milagros de todos los tiempos, el cascarón del Yo exterior se despedazaría y permitiría que la Luz entrara. Una de las formas más eficaces para abrir la puerta a la actividad consciente de la «Luz de la Presencia Yo Soy» es tener fe y creer en las cosas que no se ven.

Así como tu utilizas el automóvil y el avión para recorrer grandes distancias velozmente, la «Gran Presencia Yo Soy» utiliza el cuerpo. El cuerpo vendría a ser el avión, el cerebro su poderoso motor por medio del cual la Presencia Yo Soy lo impulsa.

Estoy convencido de que los estudiantes todavía no entienden la sutil forma que la duda adquiere. Una forma sutil de duda sería una pregunta en la mente sabiendo o no lo relativo a la Todopoderosa presencia Yo Soy. Los que intentan o desean discutir el tema de la existencia de la Gran Verdad de la Vida, lo crean o no, están permitiendo que la duda entre en sus vidas.

Actualmente, ninguna mente racional y sincera, que haya cambiado su atención y la haya fijado sólidamente en la «Presencia Yo Soy» es capaz de discutir, dudar o cuestionar la Omnipotencia de la Presencia Yo Soy.

La difícilmente reconocible duda que permite ingresar en la mente argumentos relativos al Origen de su Ser, únicamente es carencia de fortaleza para alzarse en contra de la Ley de la Resistencia, fortaleza por medio de la cual se evalúa el incremento de lo exterior.

Existe una gran diferencia entre un razonamiento sincero para conocer la Verdad y la predisposición humana de alegar en contra de la realidad en la que quiere creer. Siempre recibimos con gusto, muy dignamente, a la pregunta sincera de la Verdad, pero no tenemos nada que ver con la naturaleza humana cuya tendencia predominante es la de discutir en contra la Realidad de la Verdad. Entre más acepte un individuo la discusión sobre la Verdad en la Vida, más grande será el muro que éste erija para tener que vencerlo después, ese lejano día en el que deberá saltarlo.

Se hallarán parados al borde de un precipicio, al que caerán en cualquier momento, aquellos estudiantes que condenan, critican o se detienen a juzgar este canal de expresión de la Verdad, sin otro motivo más que su propia invención.

Quiero que todos entiendan que este resplandor de Luz ha sido creado con alguna intención específica y que continuará realizando su labor, eliminado cualquier personalidad o todas las personalidades que existan. Explico esto abiertamente para que los estudiantes en esta radiación puedan entender que están tratando con poderosas fuerzas, que son tan reales como lo es la misma realidad. Los que no pasen esta prueba y resistir el fulgor de la Luz, no requieren culpar nunca a alguien más, sólo a si mismos, ya que poseen libre albedrío y se les ha otorgado el empleo de la «Poderosa presencia Yo Soy», por medio de la cual pueden conservar el absoluto autocontrol.

Una vez más debo explicarte que si eres lo suficientemente imprudente como para pretender discutir la Verdad Sagrada que se te está entregando para tu propia libertad y uso, con personas que no conocen nada sobre ella, estás introduciéndote en las insondables aguas de la duda y las preguntas. Únicamente puedo decirte que en el pasado, a los estudiantes que eran conducidos a los retiros para su adoctrinamiento no les era permitido —y nunca se les ocurrió— discutir entre ellos la Verdad. Ellos callada y seriamente emplean el conocimiento impartido por su Maestro, y seguros alcanzan los resultados que desean.

Sería preferible que los estudiantes fueran lapidados en las calles, en lugar de criticar, condenar o juzgar la Luz que les es otorgada; porque si ingresaran en la Presencia Yo Soy, como han sido enseñados, cada duda y cada dificultad en sus vidas se esfumaría como la niebla frente al resplandor matutino de la luz solar.

Estoy convencido de que todos los estudiantes son lo bastante fuertes como para escuchar la Verdad y utilizar la Fuerza de la Presencia Yo Soy para controlar y mandar lo exterior, con la finalidad de tomar la Presencia completa, sabiduría, amor, energía y riqueza de la Gran y Todopoderosa presencia Yo Soy, que les da la habilidad para sentir, vivir, pensar y el deseo de alcanzar la Luz, la Verdad.

Con la «Vara de Fuego» colocada en la conciencia de los estudiantes quiero expresar abiertamente que su hermano y hermana, que les están otorgando esto, únicamente son Mensajeros de los que han conocido y usado esta Ley durante incontables siglos. Estos Grandes Seres, en quienes has colocado tu atención, no son una leyenda, ni una invención de la imaginación exterior. Son seres cariñosos, vivos y sabios que tienen un poder que pueden orientar o utilizar bajo su propio juicio, hecho que es imposible de pensar por la mente humana.

El estudiante, anteriormente, siempre había contado con un período de tiempo casi ilimitado para decidir si quería moverse en la Luz o si prefería seguir errando en el desconocimiento de su Presencia y Energía Poderosos. En incontables ocasiones los ciclos cósmicos han cambiado, y el tiempo en el que los hijos de Dios tienen que tomar la decisión final, o sea, decidir a quién servir ha llegado.

Nunca en la historia, en el pasado del Mundo, han sido proporcionadas tantas oportunidades o ayuda a los hijos de la Tierra para que afronten el «Esplendor del Sol de la Luz Eterna de Dios», y marchen dignamente y sin miedo dentro de Su Radiante Esplendor, libres, para siempre libres de toda restricción, habitando en la opulencia de esa Luz, rodeándolos como un manto de armonía y reposo.

Nuevamente te digo, querido estudiante, que «Si no eres capaz sentir en tu corazón la Verdad de estas enseñanzas llevadas a ti en una fuente de oro, entonces jamás, en el nombre de tu Presencia Yo Soy, digas o hagas algo que desaliente a otro acerca de la Luz que puede recibir. En la plenitud del Gran Amor de mi Ser, te otorgo la Verdad, sencilla y auténtica, y que su Magnificencia motive el entendimiento y el conocimiento que significan el Osar, Hacer y Callar».

Cualquier pregunta en tu mente acerca de la autenticidad o existencia del origen de tu enseñanza, únicamente paraliza tu avance y ocasiona que te retrases meses o años en ejecutar aquello que puedes realizar fácilmente en unas cuantas semanas si tienes tu mente libre y en paz.

Yo conozco y siento, puesto que te he elegido, cada uno de tus pensamientos. Es natural que el estudiante crea, por momentos, que sus actos o pensamientos están escondidos y que son ignorados, pero para la Tropa Ascendida no existe acto alguno o pensamiento que les sea desconocido, ya que todo lo que tú piensas o sientes se consigna en el mundo etérico entorno tuyo de una forma tan natural como la nariz de tu rostro.

Por eso jamás cometas el error de pensar que puedes sentir o actuar secretamente. Resulta sencillo ocultar algo del Yo exterior, pero de la Presencia Yo Soy —que es la Tropa Ascendida— jamás sin dificultad. Esto, mi amado estudiante, es lo máximo que me es permitido decir para ayudar a ponerte en guardia. En adelante, no se volverá a hacer alguna referencia complementaria sobre esta cuestión. No olvides que la decisión, si deseas o no continuar adelante, se encuentra dentro de ti.

En este momento te diré algo muy alentador. El único motivo posible por el cual el Rayo Personal de Jesús en aquel tiempo se pudo otorgar a los que se encuentran bajo esta emisión, fue porque siete estudiantes de este grupo fueron testigos hace dos mil años de la Ascensión de Jesús, el Cristo. En ese entonces Él los vio y los reconoció como los ve actualmente, y ahora no sólo está reconociendo, sino dando ayuda.

Así como este Esplendor llega a ustedes, queridos míos, llega a los corazones de aquellos capaces de recibir la Presencia. Muchos que sienten un profundo amor por Jesús o de Jesús, por medio de los canales ortodoxos, gracias a esta Radiación serán despertados a la Presencia de Dios que hay en su interior. Además de esto, la acción conjunta de Jesús con la Tropa Ascendida está extendiendo su manto de amor, paz y Luz sobre la raza humana, siendo esta la época del año cuando se obtiene más fácilmente la atención general.

¡Querido mío! Creerás que es algo inaudito cuando yo digo que los Maestros de Luz y Sabiduría poseen en todas direcciones pasadizos a través de la Tierra, del mismo modo que tú, en la Tierra, tienes carreteras para ir de costa a costa en auto.

No considerarías que esto es algo tan increíble si pudieras entender la estructura atómica de la Tierra, porque los grandes que desde el inicio han ayudado al progreso de la humanidad, únicamente tienen que utilizar determinados Rayos para caminar a través de la Tierra, y sería tan sencillo como cuando tú caminas por el agua; salvo con la diferencia de que ellos dejan detrás de si una abertura, en tanto que si tú caminas a través del agua ésta se cierra detrás y el camino se tapa.

Sucede igual con los Grandes Seres que han hecho brillar para los seres humanos los senderos hacia la Luz. El sendero permanece para que los niños de menos Luz siempre lo puedan localizar y seguirlo. Si ellos en alguna ocasión cometen un error y toman un camino equivocado, tienen la Presencia Yo Soy para encausarlos y llevarlos de nuevo hacia el poder principal, hasta que, del mismo modo, ellos puedan ser Iluminadores y Portadores de la Antorcha del sendero para aquellos que aún tienen que continuar.

«Yo Soy la Poderosa presencia, que jamás se vuelve impaciente o se siente desanimada por los largos períodos durante los cuales los hijos de la Tierra le dan la espalda a la Luz para deleitarse con las actividades de los sentidos exteriores, hasta el día en que se vuelven muy repugnantes para ellos y con su último aliento exclaman: ¡Oh, Sálvame Dios!»

Sólo puedo sonreír cuando me imagino que piensas que soy un anciano gruñón, pero no es así, sino que con el valor preciso debo señalarte las Verdades que hay en tus necesidades, para que de ello obtengas beneficio. Después de todo, en cuanto me conozcas más, no me considerarás ni tan anciano ni tan gruñón.

En tanto sigas haciendo preguntas continuamente, no encontrarás las puertas del conocimiento completamente abiertas.

Si el deseo de la humanidad por alcanzar la Luz es auténtico —lo que determinará si esta actividad autosostenida vale la pena— los Rayos Naturales se volverán perpetuos para la Tierra y serán acumulados en el centro. El mundo está constituido de Tierra, agua y aire. Los Rayos son el Fuego Cósmico interpenetrando estos tres elementos. Los Rayos atraviesan la Tierra donde se suavizan, forman y entretejen el Esplendor Luminoso de la actividad condensada de la Luz.

En un punto al sur del centro del Desierto de Gobi un Rayo penetra en la corteza terrestre, el otro lo hace justamente al oeste del lago Titicaca en la cordillera de Los Andes. Este es el lago más grande de América del Sur y de la Tierra, y siglos atrás fue un lugar de suma importancia.

En la Tierra estos son los dos sitios de Luz más fuertes. Durante cada período una Actividad Cósmica, que no se puede obstaculizar, tiene lugar. Hasta en el más mínimo detalle las granDiosas leyes Cósmicas son precisas y algo como el fracaso o las catástrofes no tiene relación con ellas.

La Gran Presencia Yo Soy es la única cosa que tienes que considerar en tu vida. Vigila y manda tus sentimientos, porque si no, llegará un momento en el sin darte cuenta te atraparán.

Si llega a sucederte algo y tú, que conoces la Ley, te desanimas tendrás que retornar a la Presencia Yo Soy de inmediato y preguntar qué debes hacer; por el contrario, algunas veces logras mantener tan fija tu atención en el desaliento que, incluso, necesitas de un sismo para moverte y desviar tu atención de ahí.

Recibe este decreto: «Ni la vista y el oído tienen que manifestarse, esta tenacidad tiene que abrir paso».

Adopta la posición inquebrantable de que «Yo Soy la Presencia de mi vista y oído perfectos», para remediar esas situaciones. Cada persona debería tomar el decreto «Yo Soy mi vista y mi oído perfectos».

Inicialmente los cuentos de las Mil y una noches procedieron de los Maestros, quienes, para ayudar a los seres humanos, los dieron como Verdad Velada, y aquellos que, gracias a la fe, creyeron en ellos recibieron extraordinarias manifestaciones.

Tiene que haber fe al inicio de estas extraordinarias manifestaciones para poder navegar con la marea hasta que seamos capaces de manifestar la realidad, ya que la Fe es el poder sustentador y si logramos mantenerla formada, se vuelve real.

Cuando entras completamente en su acción siempre están las dos actividades de la Ley: en primer lugar, la condensación, y en segundo, la transformación en éter. Síguelas tranquilamente y no permitas que te entorpezcan el tiempo, lugar o las cosas.

La mente exterior tiene que permanecer serena y firme, la voluntad exterior e interior tienen que hacerse una. En tanto la atención se mantenga firme en ellos con una fuerte determinación, les será revelado más acerca de la Operación Interna, hasta que sean capaces utilizarla conscientemente.

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9786074573367
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