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Adiós Mr. Bully

La esperanza de desterrar el bullying o acoso escolar

PEDRO ROMERO



Hablar del bullying es tocar un tema muy delicado. Un tema que abarca muchas aristas, de las cuales tenemos que hacernos cargo si esperamos desterrar este mal. Bullying es una palabra inglesa que significa acoso escolar, que es una forma de hostigamiento. Bullying está compuesto por la voz bully, que quiere decir «matón» o «buscapleitos», más la terminación -ing, que indica la acción o el resultado de una acción. Este vocablo no está registrado en el diccionario de la Real Academia, pero puede ser definido como maltrato o conducta agresiva de un individuo hacia otro, de manera repetitiva, con el fin de producirle daño premeditadamente. Este tipo de acoso se caracteriza por mostrar un comportamiento cruel, brutal y muchas veces inhumano con el principal objetivo de infligir daño a una determinada persona para asustarla o someterla.

El bullying puede deberse a diferentes factores, y en realidad no hay que descartar ninguno. Todo aquello que pueda influir en este mal social debe ser considerado. Inclusive desde el hogar, fuente principal de información del ser humano, que es una de las principales causas del origen de los comportamientos tanto del agresor como del agredido. Por ello, este libro trata de contribuir a la erradicación de este mal.

Romero Romero, Pedro Luis

Adiós Mr. Bully / Pedro Luis Romero Romero. - 1a ed. - Villa Sáenz Peña : Imaginante, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-8919-09-6

1. Bullying. 2. Acoso Escolar. I. Título.

CDD 302.343

Edición: Oscar Fortuna.

© 2021 Pedro Romero

© De esta edición:

2021 - Editorial Imaginante.

www.editorialimaginante.com.ar

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Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra bajo cualquier método, incluidos reprografía, la fotocopia y el tratamiento digital, sin la previa y expresa autorización por escrito del titular del copyright.

ISBN 978-987-8919-09-6

Conversión a formato digital: Libresque

Esta obra se la dedico a todos aquellos niños que sufrieron el bullying y que se convirtieron en mártires del cambio en la sociedad

Prólogo

Es un honor para mí escribir un prólogo para un gran amigo y ejemplo a seguir. Creo que es una hermosa experiencia ver a Pedro todos los días, preocupado por lo que puede cambiar de la sociedad. Y me siento orgulloso de tener un amigo así cerca. Es contagiante, tanto así, que ha logrado que lo acompañe en la enorme y linda travesía de apoyar a los demás, principalmente a los que no tienen la posibilidad de tener un guía para hacer un cambio en su vida.

Ahora, este libro me parece muy profesional tocando el tema sobre cómo combatir el bullying o acoso escolar. Estoy seguro de que será muy necesario para realizar cambios sustanciales en la forma de cómo hacerle frente.

Según un estudio de la UNESCO, cada año hay aproximadamente 250 millones de estudiantes sometidos a una forma u otra de violencia en el entorno escolar. Y el meollo del problema es que todos debemos interiorizar que tenemos los mismos derechos y debemos respetar las diferencias, buscando tratar a los demás como nos gusta que nos traten.

Los casos de bullying son detectados y denunciados cuando se producen, pero no existe ninguna prevención. No hay capacitación y entrenamiento para los docentes, y muy poco han hecho los gobiernos. Creo que es una tarea de todos. Una tarea que implica acción y no solo tener la primera voluntad.

Pedro menciona frases como: “… la vida te permite luchar para aprender, para ser mejor persona, para valorar lo que consigues y para ayudar a otros a conseguirlo…”, lo que es fundamental si deseas tener una vida sana y feliz.

Pero también es cierto lo que dice en otra página: “… para problemas radicales, soluciones radicales. Si bien es cierto, que debemos formar, capacitar y entrenar a maestros, padres de familia y alumnos, debemos poner los límites para que todos tomen la atención necesaria del problema…”.

Porque el problema debe concitar la atención de los involucrados para darle la solución que se espera. No pretendo ampliar lo que dice este libro, solo reafirmarlo. Y corroborar algo más, la dedicación que el autor le pone a sus obras, a sus conferencias, con la gente que acude a él por ayuda. Porque esa debe ser la convicción de cada persona de esta sociedad. Cambiamos la sociedad en la medida que logramos el cambio de nuestra actitud.

Pedro Romero, estoy contigo en este noble reto de ayudar a los demás, con el amor de padre, de hermano, de amigo, de docente y de guía.

Sebastián Romero, tu hijo.

Introducción

Hablar de las convicciones de cada persona nos hace reflexionar sobre situaciones y realidades distintas, y desde esos puntos de vista, la perspectiva de cada persona puede ser opuesta a otra o en otros casos enfocados por ideologías radicalizadas de acuerdo al medio, relaciones y sociedad.

Adiós Mr. Bully trata un tema que no es abordado con la importancia que se debe, este problema es el bullying o acoso escolar. Gran problema que se ha extendido y multiplicado por el mundo sin ningún tipo de orgullo, sino más bien con signo de aberración y desprecio; porque nadie quiere ser violentado de ninguna manera, no desde el punto de vista de un ser humano. Violentar a otra persona como si no hubiéramos evolucionado o como si tuviéramos que pelear por comer, como un homínido de la Edad de Piedra.

El bullying no hace distinciones sociales o de sexo. A pesar de la creencia extendida de que las instituciones educativas situadas en zonas menos favorecidas son, por definición, más conflictivas, lo cierto es que el bullying está presente en casi cualquier contexto social.

En las sociedades en las que la tecnología y el exceso de trabajo de los padres originan la pérdida de contacto y comunicación entre padres e hijos, esto facilita que los problemas psicológicos vengan sin que los llamen. El bullying suele tener lugar en el aula y en el patio de la escuela. Este tipo de violencia, por lo general, afecta a niños, niñas y adolescentes entre 12 y 15 años, aunque bien puede extenderse a otras edades.

Una forma de prevención es lograr consolidar buenos hogares. Con buenos hogares, los demás entornos podrán interactuar mejor con el ser humano y, consecuentemente, este tomará lo que es más conveniente para él.

Nosotros tomamos las alternativas que consideramos válidas para nuestro desarrollo. Ahora, realmente nosotros ¿tenemos un concepto válido de lo que significa desarrollarnos y conquistar etapas en nuestra vida?

«… En los últimos años se ha puesto atención, en todos los medios y en cualquier parte, al maltrato de niños por otros, los abusadores, solo que se utiliza el término inglés bullying. Pareciera que se está descubriendo el fenómeno, aunque existe desde que existen los infantes. La entrada, al respecto, del Oxford Advanced Learner’s Dictionary dice: “Bully: a person who uses their strength or power to frighten or hurt weaker people”. Y de Bullying: “to frighten or hurt a weaker person; to use your strength or power to make somebody do something”. (Alguien que utiliza su fuerza o poder para atemorizar o lastimar a personas débiles. Atemorizar o herir al débil; usar la fuerza o el poder para obligar a alguien a hacer algo.)», así lo señala Ignacio Trejo Fuentes.

El ser humano se ha enfocado en lograr la aprobación de los demás a través del dinero y se concentra en tener resultados exitosos en el trabajo o en los negocios, descuidando a su familia. Ahí comienza el mal, cuando un niño descuidado y excluido coge manías, aprende de otro entorno o del internet, y su frustración emocional la traslada a otros medios, agrediendo a otros niños de quienes puede abusar.

El agredido también viene de un hogar disfuncional, sin apego, sin comunicación y por esta razón es que no denuncia la agresión.

Espero contribuir mucho con este libro. Porque no solo motivará la lectura de muchas personas que pueden resolver el problema, sino por la extrema necesidad de evitarlo, y por consiguiente, también por lograr una mejor sociedad. Yo les diré cómo.

Espero que este libro inicie una corriente tan fuerte que permita formar un ejército contra el bullying, pero un ejército de personas dispuestas a amar y contribuir, de sumar y dispuestas a dar.

Este será el inicio de una serie de conferencias en instituciones educativas, institutos y grupos homogéneos de personas, para que puedan tomar conciencia y convencerse de lo que debemos hacer en adelante.

Este libro se lo dedico a todos los niños que sufrieron o sufren bullying, comprometiéndome con ellos a ser un luchador incansable para erradicar este mal de la sociedad.

PEDRO ROMERO


VALORES CONTRA EL BULLYING
EL BULLYING Y LA SOCIEDAD

«Hoy voy a intentar ahorcarme. Espero que funcione», dijo una niña llamada Beatriz que era atormentada por Camila, que era cabecilla de las compañeras que la golpearon, la insultaron personalmente y a través de las redes. El colegio no le daba importancia a la situación, a pesar de que hubo varias quejas y algunos presenciaron en una oportunidad la violencia física. Los padres de Beatriz le dijeron que no tenía que ser hombre para aprender a defenderse. Y la niña, la víctima, optó por callarse en los futuros ataques, ya que no encontraba ayuda. Las amenazas continuaron y la desesperación se apoderó de ella, porque sentía que no conseguía ningún apoyo. La carta de Beatriz hablaba de sentirse sola y que nadie, absolutamente nadie, la comprendía. En julio del 2017 cumplió tres años de fallecida.

Como Beatriz, hay muchos casos que se dan con frecuencia y pasan desapercibidos en la sociedad. Y es que el problema debe ser resuelto por todos: padres, profesores, alumnos, autoridades y la sociedad en su conjunto.

«Un hombre no es más que el producto de sus pensamientos. Lo que él piensa, él se convierte».

Mahatma Gandhi

La sociedad ha contribuido a incrementar la ruptura de las relaciones familiares, consecuentemente, males como el bullying acrecientan su estadística en vez de decrecer.

Hoy en día, es mayor el número de problemas familiares, el abuso de internet, de los juegos electrónicos, de la brecha cada vez más grande de comunicación entre padres e hijos, han aparecido las conductas negativas y destructivas de los niños y que devienen en un comportamiento de agresor o de víctima, en el ya conocido bullying. Los países de mañana son los niños de mañana. Es un tema que no nos debe preocupar solamente, sino que nos debe ocupar. Cuando hay una crisis, hay una oportunidad y un cambio.

La oportunidad es de traer a los padres a las escuelas, involucrarlos y hacerlos participar. Y marcar los patrones de convivencia en las instituciones educativas. Los patrones de conducta deben ser los más importantes, porque sabemos que la actitud cambiará el logro personal de resultados en las notas. Generamos una actitud para tener éxito y para ello debemos implementar campañas dentro de las escuelas para lograr “formar”, lo que es algo estratégico y clave para realizar un cambio y desterrar el bullying.

Y el mal va creciendo en forma exponencial y se debe generar teorías y talleres para formar a los padres y, por consiguiente, se formará a los hijos.

«Nadie me puede hacer daño sin mi permiso».

Mahatma Gandhi

El futuro del mundo pende de los niños que van a la escuela. Está colgado de esta medición, si nuestros niños están mal, entonces tendremos más violencia intrafamiliar, violencia sexual, dado que son 7 de cada 30 familias en promedio en Latinoamérica. Y en el caso del bullying, tenemos una creciente intimidación o acoso escolar de 5 de cada 30 alumnos por aula, una estadística preocupante que nos delinea el futuro.


«… Hace tiempo vi un bellísimo vídeo en el que un niño pedía a Santa Claus que en la escuela dejen de molestar a su hermanita melliza, Amber, quien padece obesidad. La carta es verdaderamente emotiva, habla del gran amor entre hermanos y nos invita a que nosotros tomemos también cartas en el asunto.

Para empezar, me pregunto: si por primera vez en la historia se están llevando a cabo tantas campañas para erradicar el bullying o acoso escolar, ¿cómo es posible que suceda todo lo contrario?». Yordanka Pérez Giraldo.

El 65 % de los niños han visto bullying o lo han sufrido en menor o mayor grado. El acoso escolar es una forma agresiva de una o varias personas hacia otra con o sin razón. Es intencionado, agresivo y repetitivo, sino no es bullying. Tenemos que identificar a los acosadores o victimarios y a los acosados o víctimas.

«La chica que llamas GORDA, pasa días sin comer para bajar de peso.

El chico a quien le dices feo pasa horas arreglándose para lucir bien, para que personas como tú lo acepten.

El chico o la chica, de quienes te burlas en la escuela, debe ser aceptado tal cual es, valorándolo, integrándolo y aceptándolo en su totalidad».

Los acosadores son personas que necesitan tener el dominio sobre otro para sentirse poderosos y así ser reconocidos. Y carecen de habilidades sociales y no muestran ningún tipo de capacidad de empatía, suelen tener problemas de violencia en su propio hogar y no tienen capacidad de autocrítica y manipulan a su antojo la realidad.

Mientras que el perfil de los acosados arroja que son sumisos, tienen baja autoestima y además no poseen una personalidad segura. Además, presentan una incapacidad absoluta para defenderse por sí mismos, apegados demasiado a la familia, carecen de autonomía plena, y, por lo tanto, suelen presentar algún tipo de diferencia con el resto de sus compañeros de clase, en relación a raza, religión, físico, opción sexual, entre muchas otras.

Una vez identificados los acosadores y los acosados debemos hacerles seguimiento. Pero insisto, todo comienza con la formación de maestros, padres y alumnos.

La sociedad torna entonces su mirada a los docentes, en busca de la solución a un problema que aparentemente nace y se enquista en la escuela; y nosotros, en pose de inocentes, nos escudamos en manuales de convivencia, en cátedras de ética y valores, en castigos que no hacen efecto y en excusas para disfrazar un problema, que creemos ajeno, frente al que nos consideramos impotentes.

Si bien es cierto que en ocasiones la sociedad le asigna a la escuela misiones que no le competen, en su totalidad también lo es, que los docentes hemos olvidado el compromiso que nuestra profesión nos exige, además del rol de la escuela como institución educadora y formadora.

Así las cosas, el acoso escolar o bullying es un fenómeno que puede reflejar malestares sociales, más allá de lo que pasa en un salón de clase o el patio de un colegio, no siendo esto excusa para que los docentes y las escuelas dejen de asumir una postura que ayude a minar dicho malestar.

Y los padres también son parte responsable al compartir los problemas de los niños, pero en forma defensiva, como si el mundo los atacara y la familia, de alguna manera, fuera discriminada. «Si te dicen algo malo, le pegas» o «no te invitó a la fiesta, entonces no le hables», son comentarios que a menudo dicen los padres y que los hijos los graban permanentemente.

El presente es un regalo por eso se llama presente. Y debemos trabajar el presente para ese futuro que esperamos.

Las consecuencias del acoso escolar son muchas y profundas. En la víctima de acoso escolar, las consecuencias se notan con una evidente baja autoestima, inseguridad, actitudes pasivas, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, depresión, ansiedad o pensamientos suicidas. También se suman a esta lista, la pérdida de interés por las cuestiones relativas a los estudios, lo que puede desencadenar en una situación de fracaso escolar, así como la aparición de trastornos fóbicos de difícil resolución.

«La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe de las propias».

Antio Fraguas.

Las víctimas de acoso escolar suelen caracterizarse por presentar un constante aspecto contrariado, triste, deprimido o afligido, por faltar frecuentemente y tener miedo a las clases, o por tener un bajo rendimiento escolar. En el apartado físico, estas víctimas suelen somatizar su problema, presentando dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, así como llanto constante. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los niños que presenten este cuadro o síndrome estén sufriendo un acoso escolar. Antes de hacer un diagnóstico del problema, es necesario investigar y observar más al niño.

En cuanto a los efectos del bullying sobre los propios agresores, algunos estudios indican que los ejecutores pueden encontrarse en la antesala de las conductas delictivas. También el resto de espectadores, la masa silenciosa de compañeros que, de un modo u otro, se sienten amedrentados por la violencia de la que son testigos, se sienten afectados, pudiendo provocar en ellos cierta sensación de que ningún esfuerzo vale la pena en la construcción de relaciones positivas.

Para el agresor, el bullying le dificulta la convivencia con los demás niños, le hace actuar de forma autoritaria y violenta, llegando en muchos casos a convertirse en un delincuente o criminal. Normalmente, el agresor se comporta de una forma irritada, impulsiva e intolerante. No saben perder, necesitan imponerse a través del poder, la fuerza y la amenaza, se meten en las discusiones, cogen el material del compañero sin su consentimiento y exteriorizan constantemente una autoridad abusiva y exagerada.

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Возрастное ограничение:
0+
Дата выхода на Литрес:
22 октября 2025
Объем:
84 стр. 24 иллюстрации
ISBN:
9789878919096
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Bookwire
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