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Inkdustry Colombia.
Confesiones de una Silla de Tatuajes / Inkdustry Colombia. – Barranquilla, Col. : Producción Independiente, 2021.
192 p. : il., col. ; 16 x 24 cm.
ISBN 978-958-49-4636-2
ISBN Digital 978-958-49-4889-2
1. Inkdustry Colombia (Barranquilla, Colombia)--Novela. 2. Historias reales: generalidades (Barranquilla, Colombia)—Literatura y retórica. I. Tít.
©Confesiones de una Silla de Tatuajes es una realización de Inkdustry Colombia S.A.S.
©Idea original y textos
Gustavo Adolfo Paternina Sánchez
Coordinación Proyecto Editorial
Carolina Algarin Amaris
Transcripción
Michelle Estrada Cabrales
Edición
Andrea Morales Jiménez
Corrección de estilo
Jesús David Acevedo
Diana Rueda Delgado
Ilustraciones
José Miguel Curcho
Gustavo Paternina
Diagramación
Estefanía Arcón Barceló
Concepto de diseño y portada
Carolina Algarin
Fotografía portada
Ruben Darío Yepes
Diseño epub: Hipertexto – Netizen Digital Solutions
A todos mis amigos, frecuentes y ocasionales.
A toda mi familia... gracias.
#LOSTATUADOSSOMOSMÁS
PORQUÉ ESTAS CONFESIONES
En mi recorrido como artista he sido testigo fiel de que en verdad CADA CABEZA ES UN MUNDO. He visto y plasmado sobre lienzos humanos un mismo diseño repetidas veces, y cada una de ellas es una experiencia nueva y completamente diferente a la anterior. Muchas veces me he sorprendido de como existen tantas interpretaciones sobre un mismo tatuaje.
En mi día a día, al igual que en el de muchos artistas, veo y conozco personas nuevas, cada una con sus gustos particulares su maneras, diferentes, de ver y hacer las cosas. Realmente es muy divertido, y puedo asegurar un poco aventurero, la gran cantidad de experiencias que podemos recopilar de nuestros amigos y clientes.
Cada uno de nosotros tiene motivaciones particulares a la hora de decidir que tatuaje hacerse. Cada persona disfruta de libertad y autonomía sobre el diseño, el tamaño y el lugar del cuerpo donde se lo quiere hacer para que tenga el significado que desea.
Me he encontrado sentado, entablando una conversación, hablando de todo un poco y realizando una pieza sobre algún cliente, y me han hecho una misma pregunta diferentes personas, en diferentes momentos y en reiteradas ocasiones:
- “DEBES ESCUCHAR MUCHAS HISTORIAS DIFERENTES CUANDO ESTÁS TATUANDO”
- SÍ, MUCHAS LA VERDAD... ¿TE CUENTO ALGUNAS?
EL AUTOR
A mi estudio siempre llegan grandes historias...
| 1 | DEL AMOR, AL AMOR... Y AL DESAMOR Ella y él... No eres tú, soy yo Quizás lo nuestro no sea para siempre, pero es ahora Estoy con ella y tú estás con él Pasaron más de 15 años Todo por un lunar ¿Y si mañana no estamos juntos? Así ya no quieras estar conmigo Ella nunca lo sabrá Dame otra oportunidad Al infinito y más allá Lo que Dios ha unido, no lo separa el hombre Una prueba de amor Feliz cumpleaños, bebé No fue suficiente Nunca más Carpe Diem |
| 2 | DE LA MOTIVACIÓN Y LOS BUENOS MOMENTOS Cada segundo que pasa, es un segundo menos Brillaremos juntos Mi sueño hecho realidad De caer 10 veces, me levanté 11 Todo me sale bien Yo escojo mi propio camino Libertad La niña dragón #LosTatuadosSomosMás San Benito Atrapasueños Metamorfosis Música y ritmo: ¡Que cante mi gente! ¡La recompensa al final de la cascada! La vita è bella |
| 3 | TRISTE, PERO ALGUIEN DEBE HACERLO No importa la distancia En el cielo tengo una estrella Yo aquí y tú allá Mira la luna El primer trago para el suelo Nunca debiste partir Por lo menos me despedí Un héroe sin capa En esta vida y en la otra El amor te alejó de mí 14 años después Mi pequeño ángel Punto y coma Una flor mandala sin mandala Una última rosa Semper Fi |
| 4 | LOS CAMINOS: LA VIDA Y LA FAMILIA Me dan ganas de matarte, pero eres mi mejor amiga ¡Mi héroe! El Alcahueta Juntas e inseparables Más que un primo, un hermano De mamá con amor Familia que se tatúa unida... Yo no sé cómo parar ésto Ecuación de Dirac E=mc2 ¡Barco, timón y ancla! “Recuerda quién eres” 4/4 La princesa del rey Más que un cromosoma de más |
| 5 | AUNQUE USTED NO LO CREA La flor extraña ¡Tatúate la nalga! El coleccionista “O” M.C.E. Prohibido el paso Héctor Lavoe ¡Café por favor! Un búho que no parezca búho Hazme un pulpo Los Gustavos y su ¡Hptica! 79.857 puntos Todo puede malir sal Hamburguesa ¿doble carne? ¡Quien lo vive es quien lo goza! ¡Quítala! ¡Quítala! ¡Kame, kame ha! |
| CUÉNTAME TU HISTORIA | |
| HABLEMOS DE TATUAJES | |
Carpen diem, quam minimum credula postero:
“Aprovecha el día, no confíes en el mañana”.
| DEL AMOR, AL AMOR... Y AL DESAMOR | 1 |

Ella y él...
Una gran historia de amor, como muchas otras que suelo ver en mi estudio. Dos chicos que se aman profundamente, que están en el mejor momento de su relación y que están seguros que siempre estarán juntos.
Hace poco más de seis meses que Camila y Oswaldo se conocen. Creen que el destino los ha unido para no separarse nunca. El brillo de los ojos de Camila y la entrega de Oswaldo no miente. Juntos han tomado la decisión de tatuarse el nombre de cada uno en el otro.
El eterno otro.
Camila llevará el nombre de Oswaldo.
Oswaldo llevará el nombre de Camila.
Los he asesorado y sugerí que la fecha debía ir. La fecha en la que él firmó el primer gran capítulo de su vida hacia una historia de amor sensacional, el día que le pidió que fuese su novia.
Ahora Camila y Oswaldo, junto a sus respectivos tatuajes, van por las calles desbordando amor. La verdad es que me alegra mucho. Me quedo pensando que el amor es para valientes. Más allá de cualquier cosa, ambos han decido querer permanecer en el tiempo del otro.
El amor hace vencer el miedo a arriesgarse, es un paso importante y por eso: ¡Felicidades!
El amor y los tatuajes son solo para valientes.

No eres tú, soy yo
Después de 3 años de relación, Rafael consideraba que no podía seguir con Andrea.
Sentía que aquello que los mantenía juntos se extinguió. Desde hace rato se lo había planteado. Quería terminar la relación, pero no encontraba una manera de hacerlo.
El día que decidió dejarla se acercó a mi estudio y me pidió que le tatuara el nombre de su chica, la ‘Andrea’ tatuada en Rafael sería un homenaje a todo el tiempo que estuvieron juntos.
Me contó que le iba decir que la relación no podía continuar, que no era culpa de ella, era culpa de él y ese tatuaje era un símbolo de amor y respeto por todas las cosas que compartieron juntos.
Nunca pregunté cómo lo había tomado ella. Allí creo que, entraría el gran silencio a una historia de amor que curiosamente para muchos, acababa con un final inesperado. Mientras otros se tatuan en la efervescencia del momento o de sus emociones, por el contrario, Rafael lo hacía como una despedida para honrar el amor y el respeto que sentía por ella.
Espero que Andrea, de algún modo u otro, lo haya tomado bien.

Quizás lo nuestro no sea para siempre, pero es ahora
María y Andrés no estaban seguros de cuánto tiempo más iban a poder estar juntos, seguramente tendrían sus motivos.
Siendo honesto, por prudencia no pregunté nada. Pero allí estaban en el estudio, y yo estaba dispuesto a plasmar sus recuerdos.
Estuvimos hablando un rato y después de buscar varios diseños e ideas encontramos un par de rosas que, a partir de ese día, simbolizaban ese amor que tenían pero, que al igual que la vida de una rosa, acabaría pronto y se perdería en el olvido.
¡Ánimo chicos! quizá no sea ahora, pero la vida siempre nos da una revancha y de un modo u otro llegará el momento de ser felices.

Estoy con ella y tú estás con él
Camila y Andrés se conocieron hace poco. Fue amor a primera vista. Se acercaron a mí y me pidieron la mayor discreción del mundo. Se querían tatuar el nombre de su pareja.
Cuando comencé a diseñar, me detuvieron casi de inmediato. El pedido venía con una sorpresa y habían recurrido a mí porque confiaban en mi trabajo y en mi profesionalismo.
En eso ella me dijo:
-Yo me quiero tatuar el nombre de mi novio, y él se quiere tatuar el nombre de su novia, pero yo no soy su novia ni él es mi novio-
Lo primero que pasó por mi cabeza fue: ¡¿Qué?!
Pero bueno, no soy nadie para juzgar así que chicos, manos a la obra; cada uno es dueño de su propia verdad y de su vida. No somos quien para juzgar a otros por lo que hacen. A mí me parece una linda historia de amor, porque a pesar de todo, aman y respetan a sus parejas (más o menos).
Me los he encontrado un par de veces, cada uno por su lado. Me he limitado a saludar, sonreir y seguir deseando lo mejor para sus vidas.

Pasaron más de 15 años
Elena y Rafael son primos, se conocen de toda una vida por obvias razones familiares, a pesar de que se gustaron siempre, no pudieron estar juntos por respeto a sus padres.
Ella decidió después de salir del colegio, irse para otra ciudad y hacer su vida.
Elena se casó, tuvo un par de hijos y no volvió a hablar más con Rafael.
Rafael hizo lo mismo: consiguió una novia, se casó, pero no tuvo hijos.
Después de muchos años el matrimonio de Elena no funcionó, las cosas no se dieron y dejó al padre de sus hijos para regresar a casa.
Rafael se enteró y de inmediato, decidió que era el momento. Acabó con su matrimonio, le pidió formalmente la separación a su esposa y se vino a Barranquilla a buscar a Elena después de 15 años.
Elena y Rafael hablaron y decidieron darse la oportunidad que la vida les había negado. Contra viento y marea están juntos.
Llegaron a mi estudio y me pidieron algo para representar esta unión. Mi consejo fue un par de golondrinas. Escogen una sola pareja para toda la vida y sin importar que tan fuerte sea el viento o la tormenta cuando vuelan, siempre buscarán a su pareja.
Las golondrinas eligen ser de una sola pareja para toda su vida.
¡Felicitaciones a los dos! No es fácil, pero primero está la felicidad de cada uno de nosotros.

Todo por un lunar
No recuerdo muy bien el nombre de aquella pareja de ancianos que llegaron en compañía de su hija a mi local a tatuarse.
Al principio pensé que se habían perdido y habían entrado al estudio por equivocación.
Me saludaron y me contaron lo que querían hacer: la señora en sus años de juventud tenía un lunar cerca de su labio, -sí ese lunar sexy que algunas veces vemos que llevan las modelos que las hacen ver todavía más atractivas- aunque por culpa de una crema para quitar manchas se le había aclarado cuando tenía unos 40 años. Ella quería volver a tenerlo porque ambos recordaban como él la llenaba de piropos y elogios por ese lindo lunar.
Imposible negarse a tan dulce petición. Reconstruí su lunar y al tenerla en la silla tatuándose, mientras ellos se tomaban de las manos porque ella nunca se había hecho un tatuaje y tenía temor, solo podía pensar en cuánto amor podría haber en esos puños apretados más allá del temor o del miedo.
Más nunca volví a saber de ellos pero tienen el trofeo de la pareja con más tiempo juntos que he conocido: 60 años de amores.
¡Todo por un lunar!

¿Y si mañana no estamos juntos?
Este par de chicos viven el sueño idílico del amor. Se gustan, tienen muchas cosas en común y comparten mucho tiempo juntos. Quieren hacer algo que marque este momento tan genial de sus vidas, pero también asoma ese miedo que muchos tienen de que las cosas no funcionen en algún momento o terminen separándose por algún motivo.
Siempre he creído que hay temores normales y ese temor lo considero un temor completamente normal. Los he animado a tomar la decisión y a no temer por las cosas que puedan pasar más adelante, a que disfruten esta linda oportunidad que la vida les ha dado. Con mucho cuidado escogimos realizar la fecha en la que se conocieron, para que cada uno pueda recordar cómo comenzó todo.
A este par de chicos sí les he seguido el paso y al día de hoy disfrutan de una linda relación, ¡espero que sigan así!
Andrés y Laura, ¡espero no hacer nunca un cover-up de ese tatuaje!

Así ya no quieras estar conmigo
Siempre recordaré a Kathe. Una linda mujer, buena en sus estudios y sobre todo, buena persona (dentro de lo poco que pude conocer de ella).
Kathe tenía por aquel entonces 20 años. Lo recuerdo bien porque iba en 4 semestre de la facultad de medicina, en uno de los edificios universitarios en los que estuvo uno de mis antiguos estudios.
Kathe, al igual que muchas chicas de esa edad, se enamoró de un muchacho mayor. Según me contó era un tipo interesante y trabajador. Después de un año de relación ella sentía que lo amaba mucho más pero él ya no quería estar con ella.
Se acercó a mí, me contó su historia y, aunque traté de persuadirla, ella quería tatuarse el nombre del chico que era dueño de su amor, así él ya no quisiera estar con ella.
Solo dibujé el diseño, armé mis máquinas y mientras realizaba el tatuaje llegó su novio. Seguramente ella le había comentado que se iba a tatuar su nombre y él llegó para intentar disuadir su cometido. Ella solo volteó la cara y me pidió que siguiera; aunque era un momento incómodo para mí, no podía negarme, era su deseo.
No he realizado el cubrimiento de ese tatuaje aún y, según lo que ella me ha contado, el chico con el que está saliendo ahora no le molesta y hasta la entiende. Me alegra por ti Kathe. Espero que encuentres a alguien que pueda valorarte tanto como te lo mereces!

Ella nunca lo sabrá
José se enamoró perdidamente de una chica. La conoció en una fiesta de unos amigos de la universidad, se gustaron, salieron a pasear, se divirtieron juntos. Aparentemente ella solo lo veía como un amigo más. Después de un par de meses de estar saliendo, ella le dijo a José claramente que no quería tener novio, que quería seguir disfrutando de su vida sin ese tipo de relaciones, que él era un buen chico y le gustaba mucho, pero que aún no estaba preparada para una relación seria.
José se acercó un poco apenado, tomó valor y me contó el motivo de su visita al local y la razón de ser de su tatuaje. Le pusé mi mano en el hombro y le dije que no se amargara por eso. Si esa chica era tan importante que se hiciera ese tatuaje. Siempre lo iba a llevar como ese bello recuerdo de algo tan bueno que, así como vino, se fue.
Seguramente ella nunca sabrá más de ese gran chico que dejó ir, tampoco sabrá que él se tatuó su nombre por la fuerza de los sentimientos que sentía ella.
¡¿Pero qué podemos hacer?!
La vida es así y nadie manda en el corazón del otro.

Dame otra oportunidad
No sé qué hizo Carlos y tampoco iba a preguntar.
Me dijo: -Tavo, hazme un nombre con un apellido aquí en la costilla.
–¡Listo hermano, de una! Este es el diseño. ¿De quién es el nombre?
-Tavo te cuento. Cometí un error con mi novia, estuve saliendo con otra chica y se dio cuenta, discutió conmigo y ahora no quiere saber nada de mí.
Me eché a reír al mismo tiempo que él por lo curioso del asunto. Mientras estaba haciendo el tatuaje me preguntó si le podía regalar un minuto de celular para hacer una llamada. Obvio no vi ningún problema.
-María, soy Carlos. No me cuelgues, perdóname por favor. De verdad no ha pasado nada, solo charlábamos como amigos, te lo juro que no ha pasado nada. Dame otra oportunidad. De verdad no te he fallado ni te fallaré. Estoy tatuándome tu nombre donde Gustavo Paternina. Yo solo quiero estar contigo y lo estoy haciendo para que estés segura de mí, dame otra oportunidad-.
Les cuento que dio resultados positivos la osadía de Carlos.
María lo perdonó y están bien las cosas hasta el día de hoy, pero...
¿Y si no lo hubiera perdonado?

Al infinito y más allá
¿Hasta dónde crees que va a llegar tu relación? ¿Cuánto tiempo crees que van a estar juntos? ¿Has pensado que es por siempre? ¿Podrías calcularlo o te apuestas el todo por el todo pensando que tu relación llegará hasta el fin de tus días?
Ana y Paulo lo hicieron. Están seguros de lo que quieren para la vida y tienen la convicción de que han tomado la decisión correcta al estar juntos. Me contaron un par de anécdotas divertidas de su relación mientras sacábamos los diseños pero lo único en lo que no se ponían de acuerdo era en quien iba primero, así que se pusieron a jugar piedra papel o tijera. Ganó Ana y muy emocionada se sentó en la silla de tatuar. Parecía que no fuera con ella, ni le dolió.
Cuando llegó el turno de Paulo, entró confiado y se hizo su tatuaje. Escogió la costilla, igual que Ana, pero a Paulo si le dolió. Casi no me dejó terminar el tatuaje. Su chica se burló de él todo el tiempo y entre broma y broma le tomó fotos, hizo un par de videos, les envió el contenido a sus amigos por WhatsApp.
Paulo alcanzó a molestarse un poco y, aunque se le pasó la rabia de inmediato, no dejó de ser un momento divertido.
Por lo que veo en redes sociales aún están juntos. Eso va para largo, seguramente, ¡al infinito y más allá!

Lo que Dios ha unido, no lo separa el hombre
Omar y Angie han decidido casarse en la iglesia ante Dios para bendecir su amor. Conozco a Omar desde hace muchos años, un gran amigo. Él me presentó a Angie cuando comenzaron a salir. Una gran pareja con muchos valores y mucho amor. Ella ha quedado embarazada y están listos para tener su primer hijo.
Omar me ha pedido un favor muy especial y particular al mismo tiempo: quiere que los tatué en la celebración justo después de la misa de su matrimonio. A mí me pareció excelente idea, así que, sin pensarlo dos veces, acepté.
Llegó el gran día de los novios, alisté mi equipo portátil de tatuar y me fui para la iglesia donde se iban a casar.
Primero fui a acompañarlos en la ceremonia, luego nos fuimos todos para el salón de eventos que habían reservado. Nadie sabía, era una sorpresa para todos sus acompañantes.
Me senté en la misma mesa que el hermano de Omar y armé el equipo con las normas de higiene y bioseguridad del caso. Omar y Angie vinieron a la mesa y les tatué los anillos de matrimonio ante la mirada desconcertada de algunos. El sacerdote que estaba de invitado también en la fiesta se acercó y les comentó que le parecía una buena idea, que todo lo que se haga por amor y para honrar a Dios es bienvenido y bien visto a sus ojos.
Omar y Angie siguen felizmente casados y sé que así seguirá siendo durante mucho tiempo.

Una prueba de amor
Nunca me ha gustado mucho la idea de que alguien deba hacer algo por gusto de otra persona.
Juan e Isabela son novios, sin ánimo de meterme en lo que no me incumbe, Juan me pareció muy dominante y posesivo con Isabela. Al punto de que él fue el que sacó la cita para el tatuaje y decidió el diseño.
Por motivos profesionales pregunté en más de una ocasión a Isabela si de verdad se quería realizar el tatuaje. Me contestó que a ella no le gustaban mucho pero él quería que ella se tatuara su nombre en uno de sus glúteos.
Si me hubiese dicho que no se lo quería hacer, sin ningún problema habría dado por cancelada la cita, pero ella insistió que sí se lo quería hacer.
Juan estaba un poco jocoso con el tema. La verdad yo no tenía ninguna objeción con respecto a tatuar, había consentimiento de la chica que se realizaba el tatuaje y bueno, más de una vez he visto a alguien dudar si tatuarse o no aún teniendo todas las ganas del mundo.
En medio de la conversación que se dio entre nosotros, Isabela me comentó que esa era la prueba de amor que él le había pedido. Atrás quedaron las épocas en las que los chicos le pedían a las chicas hacer el amor como prueba de amor, quizás porque ahora es más fácil acostarse en la primera cita.
Así que con ustedes amigos, sin mucho cuento y sin mucho chiste:
¡LA NUEVA PRUEBA DE AMOR!

Feliz cumpleaños, bebé
¿Un anillo? ¿Un suéter nuevo? ¿Quizás un par de zapatos?
¡Mejor un tatuaje!
Edwin cumple años y Milena quiere darle un regalo. Él se ha tatuado en varias oportunidades conmigo pero a ella no le gustan los tatuajes.
Mile me llamó, me pidió la cita para el día del cumpleaños de su novio. Como él y yo somos amigos me indicó que no le dijera nada. Mile organizó todo muy bien, le dijo a Edwin que acompañaría a una amiga a tatuarse y que si la podía recoger en mi local.
Edwin no vio nada extraño en eso. Milena llegó antes, según planeado, y aún así, con todo el miedo que le producía hacerse un tatuaje, se hizo un corazón con la inicial de Edwin y me hizo preparar un corazón con la M.
Cuando Edwin llegó, lo hice seguir y le pedí que se sentara en la silla de tatuajes. Le mostré el diseño y se lo coloqué sobre la piel. Ante su mirada desconcertada, Mile le mostró el que se había hecho ella con su nombre. Edwin brincó de la felicidad, ella le dio un fuerte beso y le dijo: ¡Feliz cumpleaños, bebé!
Estoy seguro que él nunca esperó eso de ella, aun después de haberle insistido tanto en que se tatuaran juntos.
¡Tomen ejemplo niñas!

No fue suficiente
Lo has intentado todo: rosas, chocolates, cartas, has buscado mil maneras de hacer que ella regrese contigo. En la vida somos dueños de nuestras decisiones y actos, y sí, creo que debemos hacernos responsables de los errores que hemos cometido.
Carlos es un amigo frecuente del local, lo he tatuado en un par de ocasiones. Lleva consigo un tatuaje de su mamá, y un balón de fútbol, pero esta vez la razón de su visita es diferente.
Tuvo una discusión fuerte con su novia. Asegura que no fue por lío de faldas ni nada por el estilo y me comenta que a veces las cosas simplemente se vuelven difíciles y comienzan las peleas por todo. Así llevaban ya varios meses: terminaban y regresaban, terminaban y regresaban. Pero esta vez siente que fue diferente, que fue una discusión bastante fuerte y ella no quiere saber más nada de él.
Carlos me ha pedido el favor que le tatúe el nombre de su amada para tratar de convencerla con ese último gesto del amor que le tiene.
Después de hacerle un par de chistes al respecto y escoger el tipo de letra, ¡manos a la tinta! Se lo hizo en la parte interna del brazo izquierdo, un poco doloroso pero él lo quería justo en esa zona.
¡Listo! Unos toques finales a las líneas y el nombre está hecho. Un poco de crema y hasta luego. Acordamos que me llamaría el día siguiente para comentarme cómo le había ido.
La esperada llamada entró al día siguiente y ¿adivinen quién no volvió con Carlos?
Para mi amigo no fue suficiente tatuarse el nombre de su ex novia, ella estaba determinada a no regresar. Aún no hemos hecho ese cover-up, él aún carga el nombre de su antiguo amor.
¡Y creo que lo va a tener como un recuerdo durante bastante tiempo!

Nunca más
No todas las historias tienen un final feliz y ese es el triste caso de Mary. Al igual que muchas otras chicas que han confiado y han creído encontrar el amor de su vida, a Mary también le pasó.
Ese amor que ella en su momento se tatuó sobre su costilla, resultó no ser el gran amor que ella esperaba que fuera. Su novio, un chico solo un año mayor que ella, le fue infiel con otras chicas en reiteradas ocasiones. Se aguantó la primera y la segunda vez pero a la tercera, con un rotundo nunca más, decidió poner fin a esa triste historia.
Mary se acercó a mí para pedirme que hiciéramos un cover-up. Me preguntó que podíamos hacer para tapar ese nombre que tantas tristezas y malos momentos le hizo pasar. Después de unos minutos estuvimos deliberando entre distintos tipos de diseños y combinaciones. Por la complejidad del lugar decidimos hacer una pluma, para poder cubrir completamente el tatuaje anterior.
El proceso fue doloroso porque nos tocó imprimir muy bien el negro pero hablamos un rato de todos sus proyectos y nuevas expectativas, de todo lo que quería hacer ahora en esta nueva etapa de su vida, de lo que había aprendido en esta relación y de cómo había aprendido a valorarse mucho más como mujer.
Completamente satisfecha de su nuevo tatuaje, me dio las gracias e hizo el comentario que ya sabía que iba a hacer:
- ¡Nunca más volveré a tatuarme el nombre de un novio! -
Hoy Mary sale con otro chico. Regresó a mi estudio a tatuarse pero esta vez no el nombre de su novio sino el nombre de su mamá que, estoy seguro, no le va a fallar de la misma manera.

Carpe Diem
Carpen diem, quam minimun credula postero: “Aprovecha el día, no confíes en el mañana”.
Adriana agendó su cita para tatuarse hace dos semanas. Quería hacerse algo pequeño en el hombro, algo muy femenino y delicado que representa mucho para ella.
El día de nuestra cita, me mostró la frase “Carpe diem”. Este diseño lo he hecho en varias oportunidades a hombres y mujeres por igual, pero esta vez fue especial por el significado que tenía para ella.
Después de haber escogido el diseño, haber preparado los equipos y antes de comenzar a tatuar, me contó que durante toda su vida había tenido la mala costumbre de dejar las cosas para después: Un gusto para después, una llamada para después, la visita a una amiga para después, sus quehaceres para después... Todo para después.
Por esa mala costumbre había perdido muchas oportunidades de pasarla bien y ser feliz.
La vida le había enseñado que: “Quien guarda manjares, guarda pesares” y ella no quería que su vida se convirtiera en un constante “¿Qué hubiera pasado si...?”.
Ella quería que su vida fuera un: “¡Qué bien la pasé!”.
Muy buena elección Adriana. Realmente muchas veces perdemos la oportunidad de vivir buenos momentos por esa mala costumbre de querer dejar todo para después. Adri: “Carpe diem”.
De Carel aprendí que El tiempo no pasa, el tiempo se acaba.
Octubre, 2021
| DE LA MOTIVACIÓN Y LOS BUENOS MOMENTOS | 2 |

Cada segundo que pasa, es un segundo menos
A mis 33 años y con una vida bastante vivida, conocí quizás a una de las personas más importantes para mí. A este holandés de 52 años le diagnosticaron ELA (esclerosis lateral amiotrófica). Cada segundo de vida lo acerca más a su muerte, muerte que él espera muy feliz, con la alegría de haber vivido plenamente.
Siempre estamos pensando en vivir cada día como si fuera el último. Pensamos en la mejor forma de experimentar nuestros días y sacarle el máximo provecho. Vivimos con la incertidumbre de no saber cuándo partiremos y, aunque Carel sabe que su vida llega a su final, la vive cada día de la mejor manera, aprovechando cada segundo para disfrutar de lo que esta le ofrece: la compañía de sus seres queridos, del hermoso sol y el calor de la ciudad de Barranquilla.
Me contactaron para realizarle un tatuaje, que representa la unión entre su lugar de nacimiento y el que espera sea el lugar de su muerte: un colibrí con la bandera de Colombia y una flor con los colores de la bandera de Holanda.
Al conocerlo me di cuenta que no podía hablar y muy poco escribir, pero su alegría y su sonrisa dicen lo que mil palabras no pudieran expresar.
De mis padres aprendí a cómo vivir, pero a mi edad, de Carel aprendí a cómo ¡NO MORIR!. Y en honor a él viviré pensando que el tiempo no pasa, sino que se acaba. ¡Y haré que cada segundo de mi vida cuente!
Gracias Carel porque si no te hubiera conocido seguramente seguiría posponiendo mi sueño de terminar de escribir este libro dedicado a todas las historias que he conocido en mi carrera!

Brillaremos juntos
Llevas muchos años luchando por conseguir lo que quieres para tu vida, te ha costado mucho esfuerzo y sacrificio. En ese camino vas como en una maratón, recorriendo hasta cansarte y volver a empezar, empiezas a recordar a las personas que has conocido.
Aquellos a los que llamas amigos, han llegado a tu vida y se quedaron; otros que, así como llegaron, se fueron. Pero nunca te aferraste, simplemente viviste, dejaste que tus sueños, tus procesos y las personas fueran eso: la oportunidad de saber estar porque este es un tiempo de vivir.
Pongamos que hablo de Julián, él no tenía la expectativa de conocer a alguien y entablar una relación. Siempre que conocía alguna chica y salía con ella, no compaginaba en lo que él quería para su vida: una chica igual que él, trabajadora con expectativas y con ganas de sacar nuevos proyectos adelante.
A veces pasa eso, rebotamos y vamos probando hasta que en el momento menos insospechado llega alguien que nos cambia para siempre. Allí estaba ella, allí apareció Camila.
Ella era una chica dos años menor que él, con la capacidad de emprender sueños de la misma forma que negocios. Cada uno de ellos tenía sus propias metas e ideas y entre más se conocían se daban cuenta que, aparte de ser una buena pareja, podrían ser socios en lo profesional.
Montaron una pequeña empresa de distribución de mercancía y con los contactos que tenían, forjaron una buena clientela y estabilizaron rápidamente su proyecto.
Me pidieron que les asesorara con algún diseño o frase para grabar sobre su piel.
Julián y Camila tenían el deseo de seguir creciendo juntos como pareja y socios. Les sugerí tatuarse la frase “brillaremos juntos”.
Cada uno tendría tatuado en su brazo derecho la frase que representaría su historia de novios y socios.

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