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EZRA POUND

PRIMEROS POEMAS

(1908-1920)

Biblioteca Javier Coy d’estudis nord-americans

http://www.uv.es/bibjcoy

Directora

Carme Manuel

EZRA POUND

PRIMEROS POEMAS

(1908-1920)

Selección, traducción y edición

Rolando Costa Picazo

Biblioteca Javier Coy d’estudis nord-americans

Universitat de València

Ezra Pound. Primeros poemas (1908-1920)

© Rolando Costa Picazo, selección, traducción y edición

1ª edición de 2014

Reservados todos los derechos

Prohibida su reproducción total o parcial

ISBN: 978-84-9134-159-8

Imagen de la portada: Sophia de Vera Höltz

Diseño de la cubierta: Celso Hernández de la Figuera

Publicacions de la Universitat de València

http://puv.uv.es

publicacions@uv.es

A mi equipo de cátedra y a mis estudiantes

de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires,

a quienes desearía haberles trasmitido mi amor

por la enseñanza de la poesía y la literatura estadounidenses

A Carme Manuel, agradecido


Ezra Pound por Henri Gaudier-Brzeska

VOLUMEN I (1908-1914)

Introducción

Cronología: vida y obra de 1885 a 1920

A LUME SPENTO (1908)

La Fraisne

El fresno

Cino

Cino

Villanaud for This Yule

Villonada para esta Navidad

The Tree

El árbol

Threnos

Treno

On His Own Face in a Glass

Sobre su propio rostro en un espejo

Mesmerism

Mesmerismo

Praise of Ysolt

Elogio de Isolda

Night Litany

Letanía nocturna

Na Audiart

Na Audiart

NOTAS

PERSONAE/EXULTATIONS (1909)

In Durance

En cautividad

Guido Invites You Thus

Guido te invita así

Marvoil

Marvoil

The White Stag

El ciervo blanco

Sestina: Altaforte

Sestina: Altaforte

Piere Vidal Old

Piere Vidal, viejo

Ballad of the Goodly Fere

Balada del buen compañero

Francesca

Francesca

And Thus in Ninive

Y así en Nínive

Paracelsus in Excelsis

Paracelsus in Excelsis

The Eyes

Los ojos

Planh for the Young English King

Lamento por el joven rey inglés

NOTAS

CANZONI (1911)

“Blandula, Tenella, Vagula”

“Blandula, Tenella, Vagula”

Erat Hora

Erat Hora

Mr. Housman’s Message

El mensaje de Mr. Housman

The House of Splendour

La casa del esplendor

Horae Beate Inscripto

Horae Beate Inscripto

The Altar

El altar

Au Salon

Au Salon

Au Jardin

Au Jardin

Rome

Roma

NOTAS

RIPOSTES (1912)

Silet

Silet

In Exitum Cuiusdam

In Exitum Cuiusdam

The Tomb at Akr Caar

La tumba en Akr Caar

Portrait d’une Femme

Portrait d’une Femme

N.Y.

N.Y.

A Girl

Una muchacha

“Phasellus Ille”

“Phasellus Ille”

The Seafarer

El navegante

The Cloak

El manto

∆ὡpia

∆ὡpia

Apparuit

Apparuit

Sub Mare

Sub Mare

The Needle

La aguja

Plunge

La zambullida

Virginal

Un virginal

Pan Is Dead

Pan ha muerto

Dieu! Qu’Il La Fait

Dieu! Qu’Il La Fait

The Picture

El cuadro

Of Jacopo del Sellaio

De Jacopo del Sellaio

The Return

El regreso

The Alchemist

El alquimista

NOTAS

BLAST I & II (1914)

BLAST I

Before Sleep

Antes del sueño

Epitaphs

Epitafios

Meditatio

Meditatio

Fratres Minores

Fratres Minores

Come My Cantilations

Vamos, cantilenas mías

Momentum Ӕre, Etc.

Momentum Ӕre, Etc.

L’Art, 1910

L’Art, 1910

The New Cake of Soap

La pastilla nueva de jabón

Salutation the Third

Salutación tercera

BLAST I I

Ancient Wisdom, Rather Cosmic

Sabiduría antigua, un tanto cósmica

The Social Order

El orden social

The Game of Chess

El juego de ajedrez

Our Contemporaries

Nuestros contemporaneous

NOTAS

CATHAY (1915)

Song of the Bowmen of Shu

Canción de los arqueros de Shu

The Beautiful Toilet

El hermoso tocado

The River Song

La canción del río

Poem by the Bridge at Ten-Shin

Poema junto al puento en Ten-Shin

The River Merchant’s Wife: A Letter

La mujer del mercader del río: una carta

The Jewel Stairs’ Grievance

La queja de la escalera enjoyada

Lament of the Frontier Guard

Lamento del guardia fronterizo

Exile’s Letter

Carta desde el exilio

Four Poems of Departure

Cuatro poemas de despedida

South-Folk in Cold Country

Sureños en territorio helado

Sennin Poem by Kakuhaku

Poema sennin por Kakuhaku

A Ballad of the Mulberry Road

Una balada del camino de las moreras

Old Idea of Choan By Rosoriu

Vieja idea de Choan por Rosoriu

To-Em-Mei’s “The Unmoving Cloud”

“La nube inmóvil” por To-Em-Mei

NOTAS

LUSTRA (1916-1917)

Tenzone

Tenzone

The Condolence

La condolencia

The Garret

El ático

The Garden

El jardín

Ortus

Ortus

Salutation

Salutación

Salutation the Second

Salutación segunda

The Spring

La primavera

Albâtre

Albâtre

Commission

Comisión

A Pact

Un pacto

Surgit Fama

Surgit Fama

Dance Figure

Figura de danza

April

Abril

Gentildonna

Gentildonna

The Rest

El resto

Les Millwin

Les Millwin

Further Instructions

Más instrucciones

Ité

Ité

Dum Capitolium Scandet

Dum Capitolium Scandet

The Study in Aesthetics

El estudio de estética

Tò Kaʎóv

Tò Kaʎóv

Salvationists

Salvacionistas

Arides

Arides

The Bath Tub

La bañadera

The Temperaments

Los temperamentos

Amities

Amities

Ancora

Ancora

Dompna Pois de me No’ us Cal

Dompna Pois de me No’ us Cal

The Coming of War: Actaeon

El advenimiento de la guerra: Acteón

After Ch’U Yuan

Según Ch’U Yuan

Liu Ch’e

Liu Ch’e

Fan-piece, for her imperial lord

Pieza de abanico para su alteza imperial

Ts’ai Chi’h

Ts’ai Chi’h

In a Station of the Metro

En una estación del metro

Alba

Alba

Heather

Brezo

The Faun

El fauno

Coitus

Coito

The Encounter

El encuentro

Papyrus

Papiro

Ione, Dead The Long Year

Ione, muerta hace un largo año

Ιμέρρɯ

Ιμέρρɯ

To Formanius’ Young Lady Friend

A la joven dama de Formanius

Ladies

Damas

Tame Cat

Gato manso

The Tea Shop

Salón de té

The Lake Isle

La isla del lago

Black Slippers: Bellotti

Zapatillas negras: Bellotti

Epilogue

Epílogo

The Three Poets

Los tres poetas

The Gypsy

El gitano

Provincia Deserta

Provincia desierta

NOTAS

OTROS POEMAS (1915-1920)

Near Perigord

Cerca de Perigord

Phyllidula

Phyllidula

Pagani’s. November 8

En Paganini, 8 de noviembre

To a Friend Writing on Cabaret Dancers

A un amigo que escribe sobre bailarinas de cabaret

Homage to Quintus Septimius Florentis Christianus

Homenaje a Quintus Septimius Florentis Christianus

Fish and the Shadow

El pez y la sombra

Cantico del Sole

Cantico del Sole

Langue d’Oc

Langue d’Oc

Moeurs Contemporaines

Moeurs Contemporaines

Cantus Planus

Cantus Planus

Homage to Sextus Propertius

Homenaje a Sextus Propertius

Hugh Selwyn Mauberley

Hugh Selwyn Mauberley

NOTAS

BIBLIOGRAFÍA

Introducción

Ezra Pound. Primeros poemas (1908-1920) recoge una selección de los poemas que el poeta escribió y publicó entre los primeros años del siglo XX y los siguientes a la Gran Guerra. No es tarea sencilla abordar a un escritor como él, una de las figuras literarias más controvertidas del siglo XX. Para quien lo reverencia como poeta, traductor, crítico y generoso amigo de muchos escritores, Pound puede llegar a ser una pesada carga moral y psicológica capaz de generar una crisis profunda, pues hay aspectos inaceptables en quien hizo gala de antisemitismo y fue acusado de traición a su patria. Sintió gran admiración por Mussolini, en quien creyó ver el modelo perfecto del estadista que había destruido la plutocracia y hecho un verdadero arte de la política. Lo consideraba el creador de un estado modelo justo, ordenado y progresista, y veía en él a un líder que había devuelto a Roma su gloria del pasado. En 1933 conoció al Duce personalmente. Le había enviado su volumen A Draft of XXX Cantos, publicado en París tres años antes. Esbozó para él sus ideas económicas sobre la reforma monetaria. Estaba entusiasmado, enloquecido con sus creencias, que al parecer le impedían ver la realidad. Esa única entrevista que mantuvieron debe de haber sido como un diálogo de sordos. ¿Podía interesarle al antojadizo e irascible Duce, de quien se desconocía una inclinación por la poesía, lo que le decía Pound, un norteamericano excéntrico? ¿Maravillarse ante un poeta estadounidense cuya poesía, aun en el supuesto caso de que llegara a leerla, le parecería incomprensible? Cada uno, el poeta y el gobernante, estaba en su esfera propia: cada uno entonaba una tonada imposible de armonizar con la del otro.

No sabemos lo suficiente acerca de las fantasías del ególatra dictador, pero hemos estudiado a Pound y creemos que ya en esa época se iba internando cada vez más en su propia obsesión, dominado por una serie de teorías económicas complejas, ideales e irrealizables. En varias oportunidades, muchos de sus amigos dudaron de su equilibrio mental y no llegó a ser sometido a juicio en Estados Unidos justamente por ello. El 18 de abril de 1958 oyó en una corte federal de los Estados Unidos que se le declaraba permanente e incurablemente insano e incompetente, al punto de que ni siquiera podría librar cheques (Kenner 1071: 535). Se le liberó bajo la custodia de su familia. Nunca se levantaron los cargos contra él, en especial el de traición a la patria.

Escribe Humphrey Carpenter, uno de sus biógrafos, que Richard Aldington, el poeta amigo de Pound (a quien, junto con Hilda Doolittle, Pound nombró imagiste), fue uno de los primeros en sugerir que Ezra padecía un complejo de persecución: se sentía maltratado por críticos y enemigos. Después de la pelea de Pound con la poeta Amy Lowell en el verano de 1914, Aldington dijo que Ezra se veía “terriblemente enfermo” y decía tener “gota cerebral.” Quizás estuviera un poco “cracked” (chiflado). Carpenter cree ver un síntoma de paranoia en una nota de Pound agregada a Cathay, en la que hace referencia al odio que le tienen muchos, y a la envidia que sienten por haber él declarado creer “en algunos artistas jóvenes” (Carpenter 295). Por su parte, James Laughlin, uno de sus mejores amigos, discípulo y editor de toda su obra en su editorial New Directions, se refiere al dolor que le causó Pound en la década de 1940 por su extremo antisemitismo. Escribe Laughlin que logró comprender la obsesión de su maestro de una manera más caritativa cuando el doctor Overholser, jefe de psiquiatras del hospital de St. Elizabeth, donde estuvo recluido el poeta, le dijo: “‘Usted no debe juzgar a Pound moralmente; debe juzgarlo médicamente.’ Me explicó que Ezra era paranoico y que su antisemitismo es un elemento reconocido en la paranoia. Pound no podía controlarse” (Laughlin 15).

Existen numerosos comentarios sobre sus obsesiones. Quizás el golpe afectivo más terrible que recibió Pound fue la muerte de su amigo, el escultor Henri Gaudier-Brzeska, en la Gran Guerra. Desde ese momento empezó a ver que las guerras tenían una causa fundamentalmente económica: eran instigadas y fomentadas por fabricantes de armas y banqueros, que para Pound eran, en su mayor parte, usureros judíos. Sus blancos de ataque eran los Rothschild, que personificaban las finanzas internacionales, y los Schneider-Creusot, fabricantes de armas, que vendían tanto a los alemanes como a los aliados. Escribe al final del Cantar LXXVIII de los Cantares Pisanos:

no

hay

guerras

justas

[there

are

no

righteous

wars]

Y en una estrofa de “Hugh Selwyn Mauberley,” de 1920, se refiere a la muerte de tantas víctimas de los intereses que movían los hilos:

Murió una miríada,

y entre ellos, los mejores,

por una vieja perra desdentada,

por una civilización remendada,

encanto sonriente en la buena boca,

ojos vivaces bajo el párpado de la tierra …

[There died a myriad,

And of the best, among them,

For an old bitch gone in the teeth,

For a botched civilization,

Charm, smiling at the good mouth,

Quick eyes gone under earth’s lid … ]

La causa, el gran crimen, escribe Pound, es la usura:

Murieron algunos, pro patria,

ni “dulce ni “et décor” …

caminaron con el infierno hasta los ojos

creyendo en las mentiras de los viejos, luego dejando de creer

volvieron a casa, a una mentira,

a casa a muchos engaños,

a casa a viejas mentiras y una nueva infamia;

a la usura vieja como el tiempo …

[Died some, pro patria,

Non “dulce” not “et decor”

Walked eye-deep in hell

Believing in old men’s lies, then unbelieving

Came home, home to a lie,

Home to many deceits,

Home to old lies and new infamy;

Usury age-old and age-thick … ]

Esta es la primera vez que menciona en su obra la usura, que de ahora en más se convertirá en su obsesión. Usa el término para significar interés excesivo no relacionado con la producción: usura se convierte en sinónimo de toda forma del mal. La define al final del Cantar XLV: “Usura: gravamen por el uso de poder adquisitivo, impuesto sin tomar en consideración la producción; muchas veces sin consideración a las posibilidades de producción” [Usury: A charge for the use of purchasing power, levied without regard to the possibilities of production]. Para Pound, el peor crimen es que el dinero provenga del dinero y no del trabajo o de otras fuentes naturales.

La obsesión con la usura es una de las principales fijaciones durante una gran parte de su vida. Había leído en el Cantar XI del Infierno que Dante conectaba el crimen de la usura, perversión de la riqueza, con la sodomía. La usura se relaciona en Pound con su desmedido interés por lo económico. James Laughlin tiene un ensayo sobre el tema de la economía, “Pound’s Economics,” en una recopilación de estudios sobre su maestro, titulada Ezra Pound. The Legacy of Kulchur. Aunque Laughlin nos previene que él no comprende del todo las teorías económicas, en exceso complejas, su ensayo arroja buena luz sobre el interés de Pound por la economía y nos ayuda a ingresar en un tema en exceso peliagudo. La economía es una presencia permanente en los Cantares. El asunto central de los Cantares XCVI y XCVII es la historia monetaria, y antes, con el árido tema de la usura forja nuestro poeta el eje temático de su bellísimo Cantar XLV:

con usura, pecado contra natura,

es tu pan siempre de harapos rancios

es tu pan seco como papel,

sin trigo de montaña, sin harina buena …

[with usura, sin against nature,

is thy bread ever more of stale rags

is thy bread dry as paper,

with no mountain wheat, no strong flour … ]

Laughlin califica las teorías económicas de Pound como un “revoltijo de excentricidades” inspiradas por su inmenso optimismo y la certidumbre de que conocía las respuestas, lo que no es el caso. Este estudioso explica que Pound deseaba crear un paraíso terrestre con un sistema económico justo, sin tener que recurrir al socialismo ni a la revolución. Pero el sueño de Pound no puede hacerse realidad salvo en sus propias ciudades imaginarias, como Wagadú y Dioce. El poeta había leído sobre Wagadú en Frobenius, a quien tanto admiraba. Leo Frobenius (1873-1938) era un genial etnólogo y antropólogo alemán que exploró el África, y fue el primero en tratar una pluralidad de culturas como igualmente válidas y contemporáneas. Por Frobenius se enteró Pound de la existencia de la ciudad de Wagadú, destruida cuatro veces y reconstruida, según la leyenda. En los Cantares, Pound la relaciona con Ecbatana, la ciudad de Dioce (rey de los Medas, siglo VI de nuestra era), de la que habla Herodoto. Wagadú fue destruida, sucesivamente, por la vanidad, la falsedad, la avaricia de los hombres o por el disenso entre ellos (Brooke-Rose 6-7; Kenner, The Pound Era 507). Pound escribe sobre Wagadú en el Cantar LXXIV:

4 veces fue reconstruida la ciudad ( … )

ahora en la mente indestructible ( … )

con los cuatro gigantes en los cuatro rincones

y cuatro portalones a mitad del muro Juu Fasa

y una terraza del color de las estrellas

pálida como el alba, la luna

delgada como la cabellera de Deméter … ]

[4 times was the city rebuilt ( … )

now in the mind indestructible ( … )

With the four giants at the four corners

and four gates mid-wall Hooo Fasa

and a terrace the color of stars

pale as the dawn, la luna

thin as Demeter’s hair … ]

“Hooo Fasa” [Juu Fasa] es el refrán de un canto de Gassire, hijo de Fasa, rey de la tribu del mismo nombre. “Hooo” significa “salve.” Pound se refiere al cantar de alabanza de Gassire, que se acompañaba con un laúd. Todo esto es parte de la historia de Wagadú, la ciudad mágica de esta tribu, que no es de piedra ni de madera ni de tierra: es la fuerza que vive en el corazón de los hombres y se destruye cuando se apartan del camino. Esta leyenda ilustra la doctrina de Confucio que era fundamental para Pound: si un gobernante carece de orden en su corazón, esto lleva al desorden en su familia y en su pueblo. Ese orden debe reinar también en la economía (Kenner 1971: 508; Brooke-Rose 140; Terrell, vol. II, 361 y siguientes).

La economía en Pound es un tema complejo, que no explica, puesto que es más bien una emoción que lo moviliza, y como tal no es algo que analice, sino que la poetiza. En Pound, las teorías económicas no encuentran una fácil explicación, y en un lector de poesía pueden llegar a ser un escollo. Quizá basten unos datos generales para saber de qué se tratan, porque son recurrentes en los Cantares.

Es la teoría del crédito social la que atrae al poeta. Social Credit es un libro de Clifford Hugh Douglas, que deslumbra a Pound, y que reseñó en las revistas The Athenaeum y The Little Review. Había conocido a su autor en la oficina de A.R. Orage de The New Age, revista que Orage editaba y a la que contribuía Pound. Unos años después, reseñó otro libro de Douglas, Economic Democracy (Londres: C. Palmer, 1924).

Clifford Hugh Douglas (1879-1952), oriundo del condado inglés de Cheshire, era un exitoso ingeniero mecánico e industrial que trabajó para Westinghouse en la India y para los ferrocarriles británicos en la Argentina y en el Pacífico Sur. Autor de una decena de libros, era un demócrata apasionado y un idealista, que buscaba trabajar por una sociedad mejor. Consideraba que el problema que enfrentaba la economía británica en el siglo XX era que, a pesar de que los milagros de la modernización industrial deberían haber mejorado el nivel de vida de todos, de hecho no era así. Douglas veía que los trabajadores no tenían dinero suficiente para consumir todo lo que se producía, mientras que los ricos no sentían la necesidad de consumir todo lo que quedaba. Como resultado, los ricos invertían el dinero en más negocios: más fábricas y más mejoras en los medios de producción, lo que llevaba a una cantidad mayor de bienes a vender, que pocos podían adquirir. El problema, entonces, no estaba en la producción de riqueza, sino en su consumo o distribución. El exceso de ahorro y la concomitante inversión de capital conducían al infraconsumo. Como los mercados de cada país no resultaban suficientes, las naciones capitalistas se veían obligadas a competir con los mercados extranjeros. La competición y la explotación resultantes llevaban a la guerra. Tampoco podían los pobres obtener préstamos de los bancos (Redman 59). Como solución para el infraconsumo, Douglas proponía crear dinero en cantidad suficiente y distribuirlo mediante un dividendo nacional, un subsidio que proporcionaría el estado. Todo ciudadano tenía derecho a este dividendo porque la riqueza de la sociedad era producto de la inventiva o ingeniosidad cumulativa de toda la humanidad, de la herencia cultural.

James Laughlin hace la aclaración de que, si bien nunca “ningún economista ortodoxo y respetable” aprobó las teorías de Douglas, Pound desechaba toda objeción a ellas como parte de la estupidez de los académicos (156). Creemos importante enfatizar que el dividendo nacional de Douglas aspiraba a mantener y alimentar a todos quienes se quedaran sin empleo en los tiempos de guerra que se avecinaban, temor que estaba en el aire en Gran Bretaña desde el comienzo mismo de la Gran Guerra. El crédito social de Douglas era una forma de ayuda gubernamental que controlaría la circulación monetaria, permitiría que los manufactureros bajaran sus precios y que los consumidores compraran libremente. Haría innecesarios los préstamos bancarios, terminaría con los prestamistas e inauguraría una nueva era de libertad personal y de prosperidad. Douglas aclaraba que el “nuevo dinero” no sería creado mediante impuestos. De hecho, no sería dinero en el sentido tradicional, sino “certificados de trabajo cumplido,” basados en la cuidadosa estimación de producción real que haría el gobierno, un “dividendo nacional” y un “precio de compensación,” en vez de la inflacionaria impresión de dinero. Escribe Douglas en Economic Democracy: “Del amenazador caos podría asomar un nuevo amanecer, un amanecer que podría mostrar los estragos de la tormenta, pero que permitiría que todos vieran claramente la promesa de un día mejor” (cit. Carpenter 358).

Hubo otros dos economistas que entusiasmaron a Pound. El primero, de menor importancia, es Alexander Del Mar, autor de A History of Monetary Systems (Londres 1895, Nueva York 1903). Del Mar (1836-1926), estadounidense de origen judeoespañol, fue en su momento un importante economista político e historiador, primer director del Buró de Estadística del Departamento del Tesoro del Gobierno de Estados Unidos de 1866 a 1869. Hizo importantes contribuciones a la historia del dinero y de los metales preciosos. Del Mar llegó a la conclusión de que, por lo general, el oro y la plata se producían con pérdida y circulaban por el mundo a un valor inferior al costo corriente de su producción. Pound cita a Del Mar en los Cantares LXXXIX y XCVI. Ejemplo del LXXXIX:

Echaron no a los dioses, sino al Emperador, Imperator.

advirtió Del Mar:

“proporciones en Roma y en el Oriente.”

[Drove out not gods, but the Emperor, Imperator.

remarked Del Mar:

“ratios in Rome and in the Orient.”]

El otro economista que ocupa un espacio importante en Pound es Silvio Gesell (1852-1930), que llegó a reemplazar a Douglas en el interés de nuestro poeta. Nacido en Alemania, Gesell hizo una fortuna en la Argentina y luego, por un breve tiempo, en 1919 fue ministro de finanzas en Baviera. En el Cantar LXXIV, Pound escribe que estuvo en el cargo cinco días. Igual que Douglas, Gesell aborrecía el sistema capitalista existente. Creía que podían remediarse las injusticias no mediante la intervención del gobierno con subsidios o dividendos, sino cambiando la naturaleza del dinero mismo, de manera que, si los ricos atesoraban dinero, terminaran penalizados, en vez de recompensados. Expuso su teoría en The Natural Economic Order, un libro de 1906, luego ampliado en una segunda edición.

Gesell sugería que debía eliminarse el sistema según el cual billetes y monedas tenían un valor intrínseco. Debían reemplazarse por un sistema de billetes llamado “Free-Money”; si estos billetes no se usaban rápidamente para comprar algo, caducaban como un periódico viejo y perdían su valor. Guardarlos no servía para nada. Lo lógico era gastarlos y mantener el dinero en permanente circulación. El interés bancario no existía. El proceso era simple. “Free-Money” eran pedazos de papel billete, con un valor determinado y espacios en blanco en los que, a intervalos regulares, debía pegárseles estampillas para poder mantener su valor. El gobierno vendía las estampillas. La compra era un impuesto sobre el dinero y producía una fuente de ingresos para beneficio público. Si no se compraba estampillas fechadas, el billete ya no servía para nada.

El sistema de Gesell despertó interés en algunos economistas. J.M. Keynes lo describió como una forma de “socialismo antimarxista” y, aunque puso objeciones, dijo que era sensato (Carpenter 524). Pound vio en el sistema una forma de abolir la usura, “una manera sana de tributación … un impuesto al dinero inactivo” (cit. Carpenter 524). El plan de Gesell se puso exitosamente en práctica por un tiempo en dos comunidades austriacas, Wörgl y Schwanenkirchen (Laughlin 159). En 1932, un partidario de las teorías de Gesell, Michael Unterguggenberger, fue electo alcalde de Wörgl, pueblo cercano a Salzburgo, y puso en práctica la idea de la estampilla. 1500 trabajadores de una población total de 4300 fueron empleados para realizar proyectos de obras públicas, pagándoseles el salario con las estampillas de la aldea, que debían ponerse al día todos los meses para que mantuvieran su valor. El plan entró en funcionamiento el 1 de agosto de 1932 y finalizó un año después a causa de un pleito contra la aldea iniciado por el Banco Nacional de Austria, que denunció que se estaba infringiendo el monopolio del banco de imprimir dinero. El plan estaba teniendo éxito, porque varias aldeas se preparaban para seguir el ejemplo (Redman 127).

Si bien los temas económicos aparecen en los primeros treinta cantares, no son predominantes. La primera aparición importante ocurre en el Cantar XII, donde el poeta cuenta, con admiración, la historia de Frank “Baldy” [calvo] Bacon, un deshonesto hombre de negocios estadounidense que creía que el mejor negocio era especular con dinero, pues eso era lo que hacían los banqueros. Pound lo conoció en Nueva York durante una visita que hizo a su país en 1910, y luego lo siguió viendo. Bacon puso en aprietos el mercado al monopolizar “todos los centavos de cobre” en Cuba y luego venderlos con ganancia. Si bien no se explica el operativo, Baldy dice que con esta maniobra ahorró a los empleados de su financiera once mil dólares, lo que le gana la admiración de Ezra. En el cantar se menciona también una reunión de banqueros, a quienes se llama “usureros in excelsis.”

Pound fue acusado de fascista, pero no lo fue en el sentido de haberse afiliado al Partido o involucrado de manera directa en su accionar. El Partido no habría aceptado su incorporación, de todos modos, por extranjero y extravagante, y él solo estaba interesado en las ideas políticas. Eso sí, veía con buenos ojos el fascismo, en parte porque sentía tanta admiración por Mussolini como gobernante, que en su libro Jefferson and/or Mussolini llegó a compararlo con uno de sus héroes, Thomas Jefferson, sobre la base de sus políticas económicas. No obstante, sospechaba que Mussolini podría no ser el gobernante justo que él creía. En Jefferson and/or Mussolini escribe que cualquier juicio cabal sobre el Duce debe ser, en cierto sentido, “un acto de fe” y dependerá de lo que uno cree que debe hacer, lo que uno “cree que el hombre quiere lograr” (33). Termina este libro de 1935 con una declaración de idolatría, expresando su “firme creencia de que el Duce se erguirá, no con los déspotas y amantes del poder, sino con los amantes del Orden y to kalón” (la belleza).

Pound insistía en que el fascismo como forma política era válido solo para Italia en ese momento (Redman 106). Por otra parte, el fascismo le interesaba porque, bajo el gobierno de Mussolini en una Italia fascista, veía que era posible implementar el crédito social de Douglas en los gremios. Había una cita del Duce que hizo imprimir en su papel de cartas: “La libertad no es un derecho sino un deber.” Para James Laughlin (20), Pound, en su delirio, equiparaba a Mussolini con una de las grandes figuras del Renacimiento italiano y uno de los héroes de su panteón personal, Sigismundo Malatesta, de Rímini, a quien dedica los Cantares VIII al XI. Sigismundo no fue solo un gran guerrero, sino un patrono de las artes y del saber humanista. Se pregunta Laughlin si no es posible que Pound imaginara factible convencer a Mussolini a que amparara y ayudara a escritores y artistas. Sin embargo, al único escritor al que ayudó el Duce fue a Pirandello, que era fascista.

El ya citado encuentro entre Mussolini y Pound tuvo lugar el 30 de enero de 1933 en el salón Mappo Mundo del Palazzo Venezia de Roma. La noticia de la audiencia (concedida luego de repetidas negativas) se publicó en la primera página de Il Mare, el diario de Rapallo, localidad donde vivía Ezra. El proverbial encanto de Mussolini surtió efecto en su visitante. El poeta había enviado al Duce un volumen con sus primeros treinta cantares, que Mussolini estaba hojeando cuando Pound fue conducido a su presencia. Para el gobernante, era otra audiencia entre la docena que había otorgado para ese día, mientras que el visitante se habría forjado importantes ilusiones para lo que consideraría una ocasión histórica. El único comentario que hizo el Duce sobre los Cantares fue: “Ma questo è divertente?” [Pero ¿esto es divertido?]. Pound no debe de haber captado el significado de las palabras de Mussolini, pues escribe sobre esta situación en el Cantar XLI:

“Ma Questo,”

dijo el Jefe, “è divertente.”

Captando el sentido antes que los estetas se dieran cuenta;

después de desecar la inmundicia cerca de Vada

de las marismas, cerca de Circeo, de donde nadie la habría desecado.

Esperaron 2000 años, comiendo trigo de los pantanos;

agua potable para diez millones, otro millón de “vani”

es decir, habitaciones para que viviera la gente en el

XI de nuestra era.

[“Ma Questo,”

Said the Boss, “è divertente.”

Catching the point before the aesthetes had got there;

Having drained off the muck by Vada

From the marshes, by Circeo, where no one else would have drained it.

Waited 2000 years, ate grain from the marshes;

Water supply for ten million, another one million “vani”

That is rooms for people to live in

XI of our era.]

Esta parte de los Cantares elogia a Mussolini, que secó los pantanos de la aldea de Vada, en la provincia de Livorno, en la Toscana, cerca de la ciudad de Circeo, algo que nadie había hecho desde los tiempos de Tiberio, cuando ya empezó a hablarse de hacerlo. “Vani” significa “habitaciones,” y la fecha final es el año decimoprimero de la era fascista.

El antisemitismo de Pound fue una aberración, si bien se inspiraba en cuestiones económicas, en especial la usura, y él buscaba fundamentarlo. Existe una amplia documentación sobre el antisemitismo de Pound, especialmente en sus programas de Radio Roma, donde hablaba en contra de Inglaterra e intentaba impedir que Estados Unidos entrara en la guerra.1 En Ezra Pound and Italian Fascism, Tim Redman aclara que debe enfatizarse el hecho de que Pound no estaba enterado del horror perpetrado por los nazis en el momento en que él hablaba por Radio Roma contra la guerra. De hecho, no existen pruebas de que indique que estuviera enterado de la existencia de los campos de exterminio (Redman 5).

Cabe recordar un encuentro histórico con el poeta beat estadounidense Allen Ginsberg. Judío, homosexual y simpatizante de la izquierda, Ginsberg viajó a Italia para ver a Ezra Pound, antijudío, heterosexual y simpatizante de la derecha. Ginsberg llegó a Sant’ Ambrogio, cerca de Rapallo, donde vivía Pound con Olga Rudge, compañera de toda su vida en Italia, en el verano de 1967, y cantó el Hare Krishna frente a la casa. La primera pregunta que hizo Ginsberg al ver a Pound y a Olga Rudge fue: “¿Necesitan algo de dinero?” Conversaron y Ginsberg le hizo escuchar a Pound unos discos de los Beatles y de Bob Dylan, luego cantó mantras, acompañándose con una armónica. Pound insistía en decirle que su propia poesía no servía para nada. Ginsberg lo contrarió: los Cantares, afirmó, eran un ejemplo incomparable de la economía del lenguaje. Pound le aclaró: “A los 70 años me di cuenta de que, en vez de ser un lunático, era un imbécil.” “Usted nos ha mostrado el camino,” le dijo Ginsberg. “Mientras más leo su poesía, más convencido estoy de que es la mejor de nuestra época. Y su economía es correcta. Cada vez nos damos más cuenta, al ver a Vietnam. Usted nos demostró quiénes hacían ganancias con las guerras.” Pound le contestó: “Cualquier bien que pude hacer fue echado a perder por malas intenciones, por preocupaciones con cosas sin importancia, estúpidas … Pero el peor error que cometí fue ese estúpido prejuicio suburbano del antisemitismo” (Carpenter 897-99). Y el poeta reitera su arrepentimiento en los bellos versos de “Notas para CXVII et seq.,” un cantar inconcluso.

Michael Reck publicó un memorable artículo en junio de 1968, titulado “Conversaciones de Ezra Pound con Allen Ginsberg,” en Evergreen Review de Nueva York. Nuestras referencias son a una traducción de Susana Greco en una selección de estudios poundianos, El poeta enjaulado. Ginsberg permaneció una semana al lado de Pound, en una época en que el poeta ya estaba sumido en el silencio. No obstante, habló con Ginsberg y respondió sus preguntas. Ginsberg le recitó las palabras de Próspero al final de La tempestad: “Próspero arrojó su vara mágica al final de la obra [ … ] Pero usted debe seguir trabajando, debe registrar las últimas escenas del drama. Usted todavía tiene mucho que decir. Después de todo, ahora no tiene nada que perder. Usted se halla trabajando, ¿verdad?” Pound se mantuvo en silencio. Viene a nuestra mente el último Cantar, el CXX:

He intentado escribir el Paraíso

no se muevan

tejen que el viento hable

eso es paraíso.

Que los Dioses perdonen lo que

he hecho

que los que amo traten de perdonar

lo que he hecho.

[I have tried to write Paradise

Do not move

Let the wind speak / that is paradise.

Let the Gods forgive what I

have made

Let those I love try to forgive

what I have made.]

Antes de su entusiasmo por el fascismo y su antisemitismo, como apunta su biógrafo A. David Moody, tan temprano como el otoño de 1919 y la primavera de 1920, desde las páginas de The New Age, fustigaba a todos los enemigos del esclarecimiento, entre los que se encontraban las religiones, los nacionalismos y el sistema económico capitalista. Ofendían los derechos y libertades individuales y destruían la paz y la civilización (Moody 369). Pound era un luchador rebelde que defendía sus ideas y principios con terquedad, y se expresaba con una franqueza y falta de tacto que resultaban inaceptables para quienes eran el blanco de sus ataques. Sus opiniones eran terminantes; sus juicios, lapidarios. En una carta de abril de 1934 ataca a los diarios por su mediocridad: no hay verdad en la prensa. De las universidades, dice que no hay en ellas “vida intelectual.” Y que hay excelentes autores que el “fétido sistema editorial” estadounidense no quiere publicar (Letters 256). En sus cartas desprecia y ataca a Milton, a Tennyson y a Francis Thompson. Wordsworth es “una oveja aburrida” (90); Sandburg, “un leñador” (99); Claudel, un palurdo de pacotilla (205); Bernard Shaw, “un pobre piojo” (284).

Sus críticas y comentarios adversos le causaron sinsabores y le acarrearon docenas de enemigos. Es posible que fuera demasiado exigente y midiera a los demás escritores con una vara severa en exceso. Era un idealista que en literatura soñaba con una renovación modernista que superara el romanticismo y el victorianismo aún reinante y, sobre todo, con un Risorgimento literario, al que se refiere ya en Patria mía, de 1912. Su entronización de Mussolini también tiene que ver, sostiene Redman (77), con la necesidad que tenía de creer (después de su desilusión con Gran Bretaña y Francia) que bajo su líder Italia estaba al borde de un nuevo Renacimiento, y su deseo personal de ubicarse en el centro o vortex de un movimiento nuevo, como antes en el imaginismo e incluso en el vorticismo.

En el otro platillo de la balanza tienden a contrarrestar el gran peso negativo esencialmente su obra, de inmensa importancia como poeta, traductor, crítico, maestro; como figura primordial en la renovación literaria que representó el modernism, es decir, la vanguardia filosófica y artística de principios del siglo XX; sus estudios y traducciones de culturas poco difundidas en su tiempo, como la de los trovadores y la Provenza, la de la China de Confucio, la de Egipto y Japón, a las que infundió nueva sangre; también su enorme generosidad con amigos y discípulos; y quizá, por sobre todo, su entrega total y absoluta, su honda reverencia por el arte de la poesía.

Una de sus mayores contribuciones a la poesía es su insistencia en el principio de la renovación, su convicción de que cada época debe producir su propia poesía, concepto que resume en su ideal Make It New, ideal que no se sostiene solo, pues se origina en el respeto absoluto por la tradición: se construye sobre los cimientos de la gloria pasada, que pervive. El talento individual, como sostiene también Eliot, se suma a la larga tradición, que es más amplia que el individuo. Sin la larga ortodoxia de la tradición, la suma de lo mejor que se ha creado, el respeto y reverencia debidos a ella, lo actual languidece, pierde brillo. La nueva voz pierde significación.

Pound comienza su ensayo “The Tradition” (1913), recopilado en The Literary Essays of Ezra Pound, diciendo: “La tradición es una belleza que preservamos y no un juego de grilletes que nos constriñe” [The Tradition is a beauty which we preserve and not a set of fetters to bind us]. Las dos grandes tradiciones poéticas son la de los poetas mélicos (líricos) y los de Provenza. De la primera surgió la poesía del “mundo antiguo”; de la segunda, prácticamente toda la del mundo moderno. En Provenza y en Grecia, la poesía alcanzó su mayor brillantez rítmica y métrica, cuando las artes de la música y la poesía estaban más íntimamente unidas. La canzon de la Provenza se convirtió en la canzone italiana. Dante y sus poetas contemporáneos renovaron esa característica. Así va avanzando la tradición, y la canzone pasa a ser el soneto y la ballade de los isabelinos (“The Tradition” 91-92). El ensayo alcanza un vuelo lírico en la aseveración poundiana de que “Un regreso a los orígenes vigoriza, porque es un regreso a la naturaleza y a la razón” [A return to origin invigorates because it is a return to nature and reason, 93].

Pound pagó sus culpas, quizás en exceso. En 1949 fue declarado traidor a la patria. Es indudable que había hablado contra los Aliados, e intentado con todas sus fuerzas impedir la entrada de su país en la contienda. Es verdad también que pocos lo escuchaban, y que los servicios de inteligencia sospechaban que estaba hablando en código, sobre todo cuando leía pasajes de sus Cantares o se refería a las teorías del crédito social o a Confucio. Pero hablaba en contra de Churchill y de Roosevelt, a quienes aborrecía y consideraba responsables de la muerte de millones de personas.

Al terminar la contienda fue hecho prisionero por partisanos italianos. Lo llevaron al Disciplinary Training Center en Pisa, un campo de concentración al que el ejército estadounidense enviaba a los peores criminales para ser “entrenados.” Allí se le encerró en una jaula de alambre. Al principio dormía en unas colchas sobre el piso de cemento en la jaula sin techo, a la intemperie, expuesto al sol y a la lluvia; luego, bajo una pequeña tienda de campaña. Nadie podía hablar con él. Después de tres semanas sufrió un colapso nervioso, y los médicos lo trasladaron a la enfermería. Logró salir del trance, y empezó a leer a Confucio y a traducirlo, pues había logrado llevarse con él un libro del filósofo chino. Podía caminar y jugaba imaginariamente al tenis con una madera y piedras. Un día encontró en la letrina una antología de poesía inglesa colgada de un clavo a guisa de papel higiénico. Se la apropió, y su lectura ayudó a su espíritu. Entre diciembre y noviembre de 1945 compuso los Pisan Cantos, que luego le valieron uno de los premios poéticos más importantes del momento, pero esa es otra historia.

Pound fue liberado de St. Elizabeth’s en junio de 1958. El 30 se embarcó con su esposa, Dorothy Shakespear, en el trasatlántico Cristoforo Colombo, que llegó a Nápoles el 9 de julio. Periodistas y fotógrafos italianos subieron a bordo y le preguntaron cómo había sido su larga estancia en un asilo de locos. “Todos los Estados Unidos son un asilo de locos,” fue su respuesta.

Boris de Rachewiltz, egiptólogo italiano con quien se había casado Mary, la hija de Pound y Olga Rudge, había comprado en 1948 un castillo derruido, cerca de la aldea de Tirolo, en la ladera de las montañas tirolesas, que había logrado reconstruir y poner en condiciones más o menos habitables. Era el castillo de Brunnenburg, y allí fue Pound a su regreso a Italia. Llevó sus libros, sus fotografías, el busto de su cabeza hierática, obra de Henri Gaudier-Brzeska, y se instaló. Pero hacía mucho frío en invierno, y pronto volvió a vivir en Sant’ Ambroggio, con Olga.

En sus últimos años se queja varias veces, en entrevistas, de los errores de su vida, que retrospectivamente considera un gran fracaso. Se ve como un Quijote fracasado, que ha librado una batalla inútil contra molinos de viento. Lo ha sustentado por momentos su creencia en el valor absoluto de las grandes obras de la literatura, el arte, la arquitectura, y en la fuerza redentora del amor. De hecho, en el Cantar LXXVI declara: “Nada importa, salvo la cualidad / del afecto”). Por momentos parece haber perdido su fe en lo duradero, aquella seguridad en la eternidad de lo valioso. Recordamos una parte del notable Cantar LXXXI:

Lo que bien amas perdura,

el resto es escoria

de lo que bien amas no habrán de privarte,

lo que amas bien es tu verdadero patrimonio

¿Cuál mundo, el mío o el de ellos

o es de ninguno?

Primero vino lo visible, luego el palpable

Elíseo, aunque fuera en las salas del infierno,

lo que bien amas es tu verdadero patrimonio

de lo que bien amas no habrán de privarte.

[What thou lovest well remains,

The rest is dross

What thou lov’st well shall not be reft from thee

What thou lov’st well is thy true heritage

Whose world, or mine or theirs

or is it of none?

First came the seen, then thus the palpable

Elysium, though it were in the halls of hell,

What thou lovest well is thy true heritage

What thou lov’st well shall not be reft from thee.]

Hacia el fin de su vida, a principios de la década de 1960, Pound se sumió en el silencio. Dejó de hablar. Era como el rey Lear, vuelto de la tormenta, la intemperie y la locura. Después que pasó la primera euforia del regreso y la felicidad de estar libre y en el seno de su familia, Pound cayó en una depresión esquizofrénica de la cual posiblemente nunca se recobró. En una oportunidad, aclaró: “Yo no me sumí en el silencio; el silencio se apoderó de mí” (Carpenter 882). 2

1 Ezra Pound Speaking: Radio Speeches of World War II, ed. Leonard Doob, Westport, Connecticut: Greenwood Press, 1978.

2 Extractos de partes de este trabajo han sido publicados en libros de la Asociación de Estudios Americanos y en el Boletín de la Academia Argentina de Letras, Tomo LXXI, N° 287-288.

Cronología: vida y obra 1885-1920

1885 Ezra Weston Loomis Pound nace el 30 de octubre en Hailey, Idaho. Hijo único de Homer Pound (1858-1942) e Isabel Weston (1860-1948), descendiente del poeta Henry Wadsworth Longfellow. En 1883, Homer había abierto la Government Land Office [Oficina de Tierras del Gobierno], donde se registraban los títulos de minas y se ensayaban metales, en especial la plata.

1889 La familia se muda a Filadelfia, al municipio de Jenkintown, donde Homer ha sido nombrado Assistant Assayer [Ensayador asistente] de la Philadelphia Mint [Casa de la Moneda de Filadelfia]. Entre 1892 y 1897, Ezra asiste a una serie de escuelas “de señoritas” (Dame Schools), como la de Miss Elliot, la de las Misses Heacock y la Florence Ridpath School. Esta última pasa a ser Wyncote Public School en 1895.

1898 Hace una gira por Europa con su tía abuela Frank.

1898-1900 Asiste a Cheltenham Military Academy.

1901-3 Ingresa en la Universidad de Pennsylvania, College of Liberal Arts, a los 16 años. Allí conoce a William Carlos Williams y a Hilda Doolittle (H.D.). Transfiere a Hamilton College, Clinton (Nueva York), por dos años, y en 1905 regresa a la universidad de Pennsylvania para estudios de graduado en filología de lenguas romances y literatura comparada.

1902 Visita Londres y Venecia con su padre, Homer Pound.

1905-1906 Ph.B. (Bachelor of Philosophy), Hamilton College. Ingresa en la Universidad de Pennsylvania, Facultad de Artes y Ciencias. Obtiene el grado de Master of Arts de la Universidad de Pennsylvania. Recibe una beca de la Fundación Harrison para investigaciones hacia un Ph.D. en estudios de literaturas romances, y viaja a Europa para realizar un estudio sobre Lope de Vega. Investiga en bibliotecas de Madrid, París y Londres.

1907 Abandona la universidad. Enseña lenguas y literaturas romances en Wabash College, Indiana.

1908 Se exige su renuncia tras cuatro meses por dar alojamiento en su residencia del College a una corista una noche. Viaja a Venecia. Allí publica A Lume Spento, su primer poemario. Se establece en Londres en el otoño. Publica A Quinzaine for This Yule.

1909 Publica Personae y Exultations. En enero y febrero ofrece conferencias en Regent Street Polytechnic, Londres, sobre la emergencia de la literatura vernácula en la Edad Media, que serán publicadas como The Spirit of Romance en 1910. Conoce a W.B. Yeats, Ford Madox Hueffer (luego Ford Madox Ford), T.E. Hulme, Olivia Shakespear y a su hija Dorothy.

1910 En marzo viaja a París y a Italia. Publica The Spirit of Romance. Regresa en junio. Viaja a Estados Unidos el 18 de junio; pasa algunas semanas con sus padres, luego otras en Nueva York, y regresa a Inglaterra en febrero.

1911 Publica Canzoni. Marzo-mayo en París; junio-julio en Sirmione; julio-agosto con Hueffer en Alemania; de vuelta en Londres a fines de agosto. En octubre conoce a Alfred R. Orage, editor de New Age, un semanario socialista, en el que empieza a colaborar.

1912 Publica Sonnets and Ballads of Guido Cavalcanti (traducción); publica el poemario Ripostes en el otoño. Excursión a pie por el sur de Francia, a la región de los trovadores. Es nombrado “director extranjero” de Poetry: A Magazine of Verse (Chicago), dirigida por Harriet Monroe (hasta 1919).

1913-14 En abril va a Sirmione vía París. En el verano conoce a Henri Gaudier-Brzeska y a Wyndham Lewis. Publica “A Few Don’t’s by an Imagiste” en el número de marzo de Poetry. Comienza su asociación con The Freewoman (luego The Egoist), de Dora Marsden. Recibe los cuadernos de Fenollosa. Es secretario de William Butler Yeats de noviembre 1913 a enero 1914.

1914 Febrero-abril. Gaudier esculpe su “cabeza hierática.” Se casa con Dorothy Shakespear, abril 18. Se establecen en el número 5 de Holland Place Chambers, Kensington. En septiembre conoce a T.S. Eliot. Empieza a trabajar con los papeles de Fenollosa. Publica Des Imagistes: An Anthology. Contribuye en la revista Blast, N° 1, de Wyndham Lewis. Publica “Vorticism” en The Fortnightly Review. Director de The Egoist, donde publica A Portrait of the Artist as a Young Man de Joyce. Comienza la Gran Guerra.

1915 Cathay. Empieza The Cantos. Pasa desde diciembre de 1915 a febrero de 1916 como secretario de Yeats en Stone Cottage, en la campiña inglesa. En abril se publica Cathay. Gaudier-Brzeska muere en el frente en junio.

1916 Se publican Certain Noble Plays of Japan; Lustra; Gaudier-Brzeska: A Memoir.

1917 Primeras versiones de Cantos I-III publicadas de Poetry. En abril los Estados Unidos entran en guerra. En mayo se le nombra director extranjero de Little Review, de Margaret Anderson (hasta 1919). T.E. Hulme muere en el frente. Colabora en The Little Review, en la que logra que a partir de diciembre se inicie la publicación de Ulysses. Revolución rusa en octubre: Lenin y los bolcheviques al poder. Noviembre, Pound entra como crítico musical en The New Age, con el nombre de “William Aetheling.”

1918 Comienza Homage to Sextus Propertius. Se publica Pavanne and Divisions. Noviembre 11, se firma el Armisticio, que pone fin a la guerra.

1919 Publica “Homage to Sextus Propertius,” una “traducción. Mussolini organiza un pequeño grupo militante, Fasciti de Combattimenti. Ezra y Dorothy viajan al sur de Francia, abril-septiembre. El 28 de junio se firma la paz de Versailles. Septiembre, Hitler organiza el partido nacional-socialista. Publica Quis Pauper Amavi, que incluye “Three Cantos” y “Homage to Sextus Propertius.” En The New Age conoce al mayor C.H. Douglas.

1920 En junio conoce a James Joyce en Sirmione (sobre el lago Garda en Brescia, Italia), y lo ayuda a establecerse en París. Publica “Hugh Selwyn Mauberley”; Umbra; Instigations (que incluye The Chinese Written Character as a Medium for Poetry, de Ernest Fenollosa). Es nombrado director extranjero de The Dial. Deja Londres y se establece en París, hasta 1924. Conoce a Gertrude Stein, Ernest Hemingway, Jean Cocteau, E.E. Cummings.

BOSQUEJO BIOGRÁFICO

Ezra Pound nació el 30 de octubre de 1885, a las tres de la tarde, en Haley, una remota comunidad minera del estado de Idaho, en una modesta casa de madera de dos pisos, pintada de blanco. Pound habla de su familia y de sus ancestros en Indiscretions; or Une Revue de Deux Mondes, una breve autobiografía de sesenta y dos páginas escrita a los 35 años, dedicada a A.R. Orage y publicada en 1923 en París por Three Mountain Press, en una edición de tres cientos ejemplares.1 El libro consta de fragmentos de historia familiar, referidos en especial a Homer Pound, su padre. La idea central de esta breve autobiografía postula la tesis de que la historia de la familia es la de los Estados Unidos en microcosmo. Aquí Ezra cuenta que su tía abuela Frank, que lo llevó a Europa en el verano de 1898 (él tenía 13 años), había bailado con el general Ulysses Grant, héroe de la Guerra Civil y luego Presidente de los Estados Unidos durante dos períodos.

Los ancestros de Pound eran inmigrantes ingleses llegados a Estados Unidos en el siglo XVII. El primero de ellos, William Wadsworth, era un refugiado puritano que se embarcó en Boston en 1632. El padre de Ezra, Homer, trabajó como ensayador (de metales preciosos) de la Land Office del Gobierno en Haley. En 1889 consiguió un empleo en la Casa de la Moneda de Filadelfia. En julio de 1893, la familia adquirió una casa en el número 166 de la Avenida Fernbrook de la ciudad de Wyncote, Pennsylvania.

La primera universidad a la que asiste Ezra es la de Pennsylvania, ubicada en el oeste de Filadelfia, donde es estudiante de primer año (freshman). El programa mixto de materias incluye idioma inglés, composición, álgebra, geometría y trigonometría y textos en latín. Si bien Ezra no ha empezado a escribir poemas, ya tiene interés en la literatura. El profesor Felix Schelling, que enseña inglés, incluye a Shakespeare en sus clases. Años después, Schelling mantendrá con él una relación epistolar, en la que Pound lo tiene al tanto de lo que está escribiendo o publicando. Es a Schelling a quien le escribe una larga carta desde París el 8 de julio de 1922 en la que cita el artículo que ha escrito al profesor de Chicago que ha criticado su Propertius, en que Pound le explica que su poema no es una traducción y en que habla también sobre la métrica que ha usado en Mauberley.

En 1901 conoce a Hilda Doolittle, luego conocida como la famosa poeta H.D., que se casa con otro poeta, Richard Aldington. Pound nombrará a H.D. y Aldington los primeros imagistes.

Hay un amor adolescente entre Ezra y Hilda. Él llama a su amada “dríada.” Entre 1905 y 1907, Pound lleva un cuaderno, en el que anota versos hasta formar una pequeña colección, que denomina Hilda’s Book, y que obsequia a su amada. A. David Moody, uno de sus biógrafos, apunta que el primer poema de la colección se refiere a la Edad de Oro y es de carácter pastoril, pero que las demás composiciones no mantienen la visión prometida, con las deidades paganas que pueblan este género poético, sino que el lenguaje y los sentimientos que expresan tienen que ver con un cristianismo romantizado, con toques de misticismo y un deseo de trascendencia, que demuestran una influencia del primer Yeats, del prerrafaelista Dante Gabriel Rossetti, de William Morris, de Swinburne y del Dante de la Vita Nuova.2 Carpenter escribe que, mucho después, Pound hablaba de aquel período de enamoramiento como una experiencia cargada de misticismo, iluminación, ocultismo y locura, algo característico de la literatura postromántica de fin de siècle.

En 1908, cuando se queda sin su empleo como profesor de Wabash College, Indiana, Ezra va a buscar a Hilda y le propone que se casen y viajen a Europa, pero el padre de ella, que en una ocasión había sorprendido a Ezra besando a su hija y lo había echado de su casa, se ríe cuando el joven le pide la mano de Hilda. Él no puede aceptar que su hija se case con “un nómada.” Tres años después, cuando Ezra vuelve a Nueva York (ya está viviendo en Londres), Hilda lo va a ver, quizá con alguna esperanza de reanudar la relación, pero allí se entera de que Ezra está comprometido con Dorothy Shakespear, y la relación termina. Hilda y Ezra volverán a verse en Londres, con Hilda ya casada con Richard Aldington. Por su parte, Ezra está demasiado entusiasmado con sus guerras poéticas para pensar en otra cosa. Hay un poema temprano de amor sobre H.D., “Francesca,” y otros dos, “The Tree” y “A Girl,” que Pound consideró dignos de conservar y que hemos incluido en nuestra antología poética.

En las universidades a las que asiste, Pound tiene una serie de profesores excelentes, que contribuyen de manera decisiva a formar sus preferencias poéticas. En la Universidad de Pennsylvania estudia con Hugo Rennert, autor de una vida de Lope de Vega, tomando cursos de español y francés antiguos, provenzal y literatura española. Menciona a Rennert en el Cantar XX. Luego, en Hamilton College (situado en Clinton, estado de Nueva York), tiene a William Pearce Shephard (había estudiado en la Sorbona y en Heidelberg) como profesor de literaturas romances, con quien estudia a los poetas provenzales; al reverendo Joseph Darling Ibbotson, autoridad en literatura inglesa y anglosajona; y al ya mencionado Felix Schelling, con quien estudia poesía isabelina. En 1939, Hamilton College le otorgará un doctorado honoris causa en literatura.

También en la Universidad de Pennsylvania conoció a William Carlos Williams e inició una larga amistad con él, que se mantendrá en su mayor parte epistolarmente, sobre todo porque Williams, a diferencia de Pound, insistía en permanecer en Estados Unidos y ponderaba la producción poética local. Cuando se conocieron, William (Bill), de 19 años, era un estudiante de primer año en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania. Ya había estado en Europa y pasado un año en Ginebra. Años más tarde, Williams criticará a los poetas estadounidenses exiliados. Cuando se conocieron, Williams ya escribía poemas, igual que Ezra. Más adelante, con la generosidad que lo caracterizaba, Pound puso a Williams en contacto con Harriet Monroe, que aceptó incluir algunos de sus poemas en su revista Poetry, y luego convenció al director y librero londinense Elkin Mathews para que publicara un poemario de Williams, The Tempers, que él reseñó en el número de diciembre de 1913 de Poetry.

En sus cartas a Williams, sobre todo las primeras, Ezra adopta una actitud condescendiente, de maestro, cruzado y reformista. En una carta del 21 de octubre de 1908, por ejemplo, ataca la poesía convencional (en ese momento Williams escribía poemas fuertemente influenciados por Keats) y hace una lista de lo que millones de poetas incluyen en sus poemas, como la primavera, las flores, el amor, el hecho de que los hombres luchan en batallas, o hacen viajes. Insiste en que Londres es el lugar para la poesía, y recomienda leer a Aristóteles, Longino, De Quincey (carta del 3 de febrero de 1909). En la carta del 19 de diciembre, aprueba el vocabulario de Williams pero critica su sintaxis, porque ocasionalmente se aparta del “orden simple del lenguaje natural.” Con el tiempo, Ezra va cambiando de actitud. Entusiasma a su amigo con su imaginismo (que Williams adoptará). Y hacia 1920 empieza a criticar a Inglaterra, pues es un país sin vida intelectual; Yeats ha “empalidecido” [faded]; no hay publicaciones literarias buenas, salvo las que “nosotros” publicamos (como en The Egoist) (carta del 11 de septiembre de 1920).

Williams dedica un espacio importante a Pound en The Autobiography of William Carlos Williams. Cuando se conocen, en aquellos primeros días de 1902, Pound escribía un soneto por día. “Los destruía a todos al final del año” (Autobiography 53). Hay tres capítulos dedicados por entero a Pound: el 12, titulado “Ezra Pound,” que versa sobre el primer tiempo en la universidad; el 48, “The FBI and Ezra Pound,” sobre el final de los años 40, en la época inmediatamente anterior a la invasión de Francia por los nazis, cuando aparecen agentes del FBI en la casa de Williams para preguntarle si estaría dispuesto a escuchar unas grabaciones de Radio Roma y afirmar que quien hablaba era auténticamente Pound. Le hicieron otras preguntas, referidas a si él (Williams) era un ciudadano estadounidense leal. Estaban reuniendo pruebas para luego acusar a Pound de traición a la patria. Lo cierto es que Williams recibió dos visitas de FBI, pero finalmente los agentes no le llevaron las grabaciones para que las oyera. El tercer capítulo, el 51, versa sobre la época en que Pound está preso en St. Elizabeth’s y Williams lo visita periódicamente. Lo encuentra siempre en el jardín, bajo los árboles, sentado en una reposera junto a Dorothy, su esposa, que le leía. Bill y Ezra charlaban de un sinfín de cosas, como el estado de la literatura en esos días; de una de las obsesiones de Pound, el inevitable tema de la economía, en especial de las finanzas internacionales; de la guerra y del presidente Roosevelt, para Pound, un criminal. Dorothy, que compartió todo el tiempo el encarcelamiento de su marido, escuchaba: “[Dorothy es] una alta, ascética inglesa para quien todos los que la ven y la conocen tienen un profundo respeto y afecto. Los Pound no tienen dinero. Durante el primer invierno, Dorothy vivió en el cuarto de un tercer piso adyacente al hospital, sin calefacción” (Autobiography 336).

Pound y Williams hablaban de los viejos tiempos, de amigos comunes como Wyndham Lewis, de Stalin, de Marx y del hecho de que en su libro el Das Kapital jamás se menciona el dinero. Según Pound, Marx nunca supo nada de la verdadera situación que entonces gobernaba el mundo. El poeta decía que una dialéctica es una premisa y, en el caso de Marx, equivocada. Ezra tenía 65 años entonces, y su amigo Bill ve que ha engordado con los años. Se ha dejado crecer en desorden el pelo, la barba y los bigotes rojizos, de manera tal que Williams le encuentra un parecido con la bestia de Cocteau en su famosa película La Belle et la Bête de 1946.

Durante su vida de confinamiento, Pound no dejó de trabajar constante e interminablemente. Tenía sus privilegios y el curador de la sección oriental de la Biblioteca del Congreso le llevaba todos los textos que le interesaban. Traducía. Tenía una máquina de escribir. “Su erudición se ha tornado más y más terrible a medida que pasa el tiempo,” observa Williams, y luego enumera los resultados positivos de la reclusión. La celda del monje es ideal. Representa un tranquilo alivio de las presiones económicas. Lo mismo sucede con la cárcel: Esopo fue un esclavo; Safo debe de haberse sentido confinada en Lesbos; Sir Walter Raleigh escribió en prisión, y Don Quijote nació en la cárcel. Pound, por su parte, escribió en confinamiento gran parte de los Cantares Pisanos, y mucho más.

Williams le cuenta de su proyectada autobiografía. Pound sonríe y dice: “Puedes decir cualquier cosa que desees sobre mí con perfecta seguridad, pues no tengo estado legal en el país” (Autobiography 335-344).

En 1904 Ezra conoce a una concertista de piano y compositora, Katherine Ruth Heyman, diez años mayor que él, que llegaría a ser una renombrada intérprete de Scriabin. Sería una presencia recurrente y fuente de inspiración para Pound de los poemas escritos en esos primeros años. Ella le dio un anillo de diamantes, que había pertenecido a su madre, como prueba de amistad. Sin embargo, como escribe Moody, poco se sabe de la naturaleza de la relación (Moody 39-41). Pound la menciona en una carta a otra amiga suya, Iris Barry, fechada en Londres el 29 de agosto de 1916, donde dice que su primera amiga “fue una pianista, naturalmente 15 years plus agée que moi. Eso fue en Estados Unidos. Yo entré en Londres más o menos bajo sus alas … ” (Letters 95). Ezra se refiere a Katherine en un poema de 1906, “Scriptor Ignotus,” dedicado a ella, que no publicó (Carpenter 49).

En ese año de 1904, lee con interés el extenso Sordello de Robert Browning, que lo absorbe y que será una influencia permanente en los Cantares desde el principio. Pound hace una diferencia entre la “poesía como canto,” o mélica, y la “poesía como discurso,” que es la de Browning. Se dirige a él en el Cantar II, en son de protesta por inmiscuirse en su poema, cuando Pound bien sabe que no es posible imitar un poema como Sordello, que es irrepetible, aunque él quiere tener su propio Sordello:

¡Diablos, Robert Browning,

solo puede haber un “Sordello”!

Pero Sordello, ¿y mi Sordello?

[Hang it all, Robert Browning,

There can be but the one “Sordello.”

But Sordello, and my Sordello?]

De Browning tomará el monólogo dramático, que usa tempranamente con provecho en “Cino,” uno de sus primeros poemas publicados, incluido en su primer poemario, A Lume Spento, y en “Sestina: Altaforte” y “Na Audiart,” este otro también un monólogo dramático, donde quien habla es Bertran (también Bertrand o Bertrans) de Born, caballero trovador del siglo XII, que entra a formar parte del panteón poundiano y de quien traduce varios poemas. Dante Alighieri encuentra a Bertran (caracterizado como “amante de la lucha por la lucha misma”) en el Malebolge, Octavo Círculo del Infierno, entre los sembradores de la discordia, como un cuerpo que lleva su cercenada cabeza en la mano. Uno de los poemas de Bertran que Pound traduce, o recrea, es “Planh for the Young English King” [Lamento por el Rey Joven inglés], poema de Personae (1909), que hemos incluido en nuestra antología. El “Rey Joven” es el príncipe Henry Plantagenet, hijo mayor de Enrique II y amigo de Bertran de Born, quien, según se decía, había incitado al príncipe a declararle la guerra a su hermano, Ricardo Corazón de León. Bertran mató al príncipe en batalla, de lo que se lamenta en el poema.

El monólogo dramático, una suerte de soliloquio en el teatro, como el de muchos personajes de Shakespeare cuando se dirigen a la audiencia, alcanza un alto nivel en Browning. Es una máscara o persona que adopta la voz poética, forma que en la poesía en inglés retoman Tennyson, Yeats, Pound, Eliot, Frost y muchos otros. Pound creía, como Browning, que el poeta debe adoptar una serie de máscaras poéticas en su búsqueda de la mejor manera de expresarse. En el poema “Mesmerism” (A Lume Spento), Pound rinde un afectuoso homenaje a Browning:

“Y hay un gato en el barril”—Robert Browning

¡Sí, eres un hombre hecho y derecho, viejo hipnotizador

que atas el sentido con setenta vendas.

Hay que levantarse temprano, por la fuerza,

para sorprenderte cuando asoman las lombrices ¡Santo calavera!

¡Gato en el barril! El pensamiento es tu barril de versos;

dinos esto otro, más bien, que te creeremos,

tú, maestro Bob Browning, a pesar de tu atavío,

aviva el seso y rinde alabanza, como es nuestro deseo.

Resuellas como una Calíope resfriada de amígdalas inflamadas,

pero ¡por Dios! Has llegado a ver hasta en nuestras entrañas,

loco de remate pero, de seguro, no miope,

ancho como el mar y hacia el hombre inclinado.

De corazón tan grande como tripas del Vesubio,

de palabras aladas cual chispas en erupción,

con águilas y truenos como Júpiter, dios de la lluvia,

resuenas en tu viento por encima de toda corrupción.

Esto es en tu honor, anciano saltimbanqui del idioma,

veraz por la verdad misma y diestro disector,

te apropiaste del oro sin tener que juntar centavos

en tus versículos.

¡Clarividente elector!

[“And a cat’s in the water-butt”— Robert Browning

Aye you’re a man that! Ye old mesmerizer

Tyin’ in seventy swadelings,

One must of needs be a hang’d early riser

To match you at worm turning. Holy Odd’s bodykins!

Cat’s i’the water butt! Thought’s in your verse-barrel,

Tell us this thing rather, then we’ll believe you,

You, Master Bob Browning, spite your apparel

Jump to your sense and give praise as we’d lief do.

You wheeze as a head-cold long-tonsilled Calliope,

But God! What a sight you ha’got o’our innards,

Mad as a hatter but surely no Miope,

Broad as all ocean and leanin’ man-kin’ards.

Heart that was big as the bowels of Vesuvius,

Words that were wing’d as her sparks in eruption,

Eagled and thundered as Jupiter Pluvius,

Sound in your wind past all signs o’ corruption.

Here’s to you, Old Hippety-Hop o’ the accents,

True to the Truth’s sake and crafty dissector,

You grabbed at the gold sure had no need to pack cents

Into your versicles,

Clear sight’s elector!]

El poema de Browning pertenece a su libro Dramatic Romance (1855) y es la descripción de la influencia de una mente sobre otra, situación en la que se ejerce una especie de hipnotismo. En su poema, Pound confiesa la admiración por la técnica poética de Browning. El epígrafe es un ejemplo de la costumbre que tiene el poeta inglés de incorporar referencias y términos no poéticos, provenientes del mundo cotidiano; igualmente, hay muchas palabras apocopadas, que remedan la tendencia de Browning a imitar el idioma popular hablado. “Master Bob” (sobrenombre de Robert) es un ejemplo de cariño y familiaridad. Pound imita, a la par que rinde homenaje, al poeta de quien tanto aprendió al comienzo de su carrera. Sin nombrar a Browning, ya se refiere a su técnica del monólogo dramático en “Vorticism,” publicado en Fortnightly Review en 1914:

En la “búsqueda de uno mismo,” en la búsqueda de “autoexpresión sincera,” uno tantea, uno encuentra alguna verdad aparente. Uno dice “soy” esto o aquello, y no bien termina de decirlo cesa de ser tal cosa.

Yo comencé esta búsqueda de lo real en un libro titulado Personae, quitándome, diríase, máscaras completas del yo en cada poema. La continué en una larga serie de traducciones, que solo eran máscaras más elaboradas. (Fortnightly Review, Vol. 96, 1914. Cit. Sullivan 46).

Hay muchos otros poemas tempranos que muestran la impronta del poeta victoriano: además de los ya nombrados “Cino,” “Na Audiart” y “Sestina: Altaforte” (de Personae), son ejemplos otros poemas de Personae: “Piere Vidal Old,” “Marvoil,” “In Durance.”

Con el dinero de la beca de la Fundación Harrison, Pound decide hacer investigaciones sobre la figura del gracioso, o bufón, en la obra de Lope de Vega, que era su proyecto de tesis de maestría, que dirigía el Dr. Hugo Rennert. Parte de Nueva York en el buque König Albert el 28 de abril de 1906 y desembarca en Gibraltar. Inmediatamente va a Córdoba, luego a Madrid, donde pasa tres semanas, y después a Burgos, ciudad del Cid Campeador, que será tema de su Cantar III. A continuación viaja a París, donde asiste a clases y conferencias en la Sorbona. Siente que los trovadores despiertan más su interés que Lope, que comienza a aburrirlo. En Londres lee y estudia en la sala de lectura del Museo Británico. El 8 de julio emprende el regreso, partiendo para Nueva York desde Boulogne.

De regreso en Estados Unidos, en el verano de 1907, trabaja como tutor particular, preparando para el ingreso a la universidad al hijo de una familia que vive cerca de Trenton, New Jersey. Conoce allí a Mary Moore, una muchacha de 23 años (Ezra tiene dos años menos). Según Carpenter, Mary es bonita y llena de vida, “una mujer moderna emancipada, de espíritu independiente y desprecio por las convenciones.” No es intelectual, ni tiene intereses literarios, pero Ezra se siente atraído hacia ella. Dan largas caminatas y hacen picnics y paseos en canoa. Él la llama “Rabbit” y, al parecer, está enamorado de ella. Sin embargo, en una carta que escribe a un amigo en 1970, cuando tenía más de 80 años, le dice que lo más lejos que llegaron fue a “un beso en la frente” (Moody 57). No obstante, en 1909, Pound le dedicó su poemario Personae: “This book is for MARY MOORE of Trenton, if she wants it.”

En 1907 Pound, que andaba buscando trabajo, se enteró de una oportunidad en Wabash College, una pequeña universidad presbiteriana en Crawfordsville, en el estado de Indiana. Se anunciaba el puesto como una vacante para “Director del Departamento de Lenguas Romances,” pero en realidad era para instructor. Ezra se presentó a una entrevista en Filadelfia en agosto de 1907, con el presidente mismo de la universidad, y fue aceptado. Debía enseñar francés, español e italiano. Crawfordsville era una ciudad pequeña, a poco más de 60 kilómetros al noroeste de Indianápolis, con una población de 9000 habitantes. Se la publicitaba como “la Atenas del Oeste,” lugar de origen de Lewis Wallace, el autor de la novela Ben-Hur (1880). Wabash College había sido fundado en 1832 por misioneros presbiterianos. Contaba con 345 estudiantes y poseía un estricto código moral (Moody 56, 58).

Ahora que tenía una entrada permanente, Ezra escribió una carta a Mary Moore en que le hablaba de casamiento, y le envió el anillo que le había regalado Catherine Heyman, pero en octubre Mary le anunció que, si bien lo quería mucho, ella estaba comprometida para casarse, y todo terminó entre ellos. Pound le pidió los poemas que le había enviado, y le dijo que lamentaba que a ella no le gustaran los genios (Moody 58).

A Ezra Crawfordsville pronto le pareció la imagen de la desolación, el sexto círculo del Infierno, con una biblioteca “totalmente inútil.” Para peor, él fumaba entonces, y estaba prohibida la venta de cigarrillos en todo el estado de Indiana (Norman 22). Al principio, se alojó en un hotel, pero para el invierno estaba establecido en una habitación de la casa de las muy pías señoritas Ida y Belle Hall, que alquilaban cuartos a profesores solteros de la universidad y que sentían un fuerte interés por la vida universitaria.

Los estudiantes no sabían qué pensar acerca de su nuevo profesor. Después de las primeras semanas, “una delegación de estudiantes a punto de reprobar el curso” fue a ver al presidente de la universidad para quejarse del instructor por su “horrible lenguaje” y por la cantidad de cigarrillos que fumaba. Uno de ellos lo recuerda como “exhibicionista” y “egotista,” pero otro piensa que era una bocanada de aire fresco (Carpenter 73-4). En general, Pound lleva una vida solitaria, escribiendo y leyendo sobre los trovadores. Sus poemas “Na Audiart” y “En Durance” datan de esta época de Wabash College, que solo duró cuatro meses y cuyo fin comenzó una noche terriblemente fría de principios de noviembre, como se narra en la historia de Wabash College:

Después de leer hasta tarde en la noche, [Pound] salió en medio de una tormenta de nieve para echar una carta en el centro de la ciudad. En la calle se cruzó con una muchacha, desamparada, sin recursos y medio muerta de frío, que trabajaba en un teatro de variedades que se había marchado, dejándola atrás. La llevó a su hospedaje. Pasó la noche en su cama, y él en el piso del estudio. A las 8 de la mañana, salió a dar clase. Las dueñas del hospedaje subieron a hacer la cama de su cuarto y encontraron a la muchacha … Informaron por teléfono al presidente y a un par de miembros del directorio. Poco después hubo una discusión entre Pound y estos caballeros. (Carpenter 80)

Ezra contó esta misma historia a Hilda Doolittle un tiempo después. Dijo que preparó un té caliente para la muchacha, que durmió, abrigada, en su cama; él en el piso, envuelto en su sobretodo. Años después, escribió en una carta a James Joyce: “Ella no hubiera tentado ni a Calibán en el punto culminante de su primer celo, ¡pero, che! de todos modos, en la inocencia de aquel período no sentí excitación.”3

Desafió a las autoridades de la universidad a que probaran que había habido inmoralidad en su proceder; no pudieron hacerlo, y le ofrecieron conservar su puesto. Pound escribió a su padre, contándole que le hicieron una propuesta para que se quedara, pero que él prefería irse y viajar a la soleada Italia. Entonces, el poeta mandó a las autoridades al diablo y se marchó. Las autoridades deben de haber sentido alivio, porque había muchas denuncias en su contra: su manera de hablar era atroz, no iba a la iglesia, fumaba todo el tiempo, y se ponía ron en el té. Evidentemente, era un bohemio.

Ezra fue a ver a Hilda. La historia de lo ocurrido en Wabash solo confirmaba la reputación de nómada que tenía el Sr. Doolittle de él. La relación con Hilda se hizo añicos, como una copa de cristal de Venecia, y el 17 de marzo de 1908, día de San Patricio, Pound se embarcó en el Slavonia rumbo a Europa (Carpenter 82-3).

PRIMERA ETAPA: VENECIA, 1908

Pound volvía a Europa, que desde un comienzo parecía haber sido su destino. En el ya citado texto biográfico, Indiscretions, de 1923, se lee que se dirigía a Venecia, “excelente lugar si se proviene de Crawfordsville, Indiana” (Norman 26). Desembarcó en Gibraltar y allí se quedó durante aproximadamente un mes. Por 15 dólares diarios trabajó como guía de turismo, mensajero y “gard-enfants” de una familia estadounidense adinerada, Dunlap de apellido, que hacía una gira por Tánger y España. Cuenta en el Cantar XXII que consiguió el empleo a través de un judío de Gibraltar, Yusuf Benemore, a quien había conocido diez años antes, en la visita que hiciera con su tía (Carpenter 88-89). A fin de mes (abril de 1908), viajó a Venecia. Llevaba consigo unos poemas, entre viejos y recientes, que entregó al impresor, A. Antonini, recomendado por el Dr. Sandy Robertson, ministro de la iglesia escocesa presbiteriana de la ciudad. Pound recuerda un momento dramático y decisivo de su vida en el Cantar LXXVI, en el que no sabe si publicar los poemas o tirarlos al agua. Finalmente, decide esperar veinticuatro horas antes de tomar una decisión:

¿debería tirar todo al agua de la marea?

le bozze “A Lume Spento”

y junto a la columna de Todero4

debería ir al otro lado

o esperar 24 horas

[shd/ I chuck the lot into the tide-water?

le bozze “A Lume Spento”

and by the column of Todero

shd/ I shift to the other side

or wait 24 hours]

Decide publicar A Lume Spento. El título (con los cirios consumidos) proviene del Purgatorio de Dante, Cantar III, verso 132, donde la referencia es a Manfredo, que murió excomulgado, razón por la que no podía haber en su funeral las acostumbradas velas encendidas:

Hoy los baña la lluvia y mueve el viento

fuera del reino, casi junto al Verde.

donde él los trasmudó, sin luz de antorchas.5

[Or le bagna la pioggia e move il vento

di fuor dal regno, quasi lungo il Verde,

dov’ e i le trasmutò a lume spento.]

Estaba en Venecia un pintor, a quien Pound había conocido en Filadelfia, y a él le dedicó el poemario: a “William Brooke Smith, pintor, soñador de sueños.” Años después, en una carta de 1921 a William Carlos Williams, le dice que su amigo Will Smith eludió una era muy desagradable de la vida estadounidense gracias a su muerte de tuberculosis, para el dolor íntimo de sus amigos (Letters 165).

También estaba en Venecia en ese momento, en una gira de conciertos, Katherine Ruth Heyman. Ezra se desempeñó como empresario de su amiga. Organizó una conferencia de prensa, consiguió para ella un concierto en Venecia, que anunció en los diarios neoyorquinos como “el gran acontecimiento de la temporada pianística.” Decía allí que él la acompañaría a París y Londres antes de su regreso a los Estados Unidos (Carpenter 93-94). De hecho, tenía el propósito de hacerlo, pero cambió de idea y signó su futuro al permanecer en Europa.

A Lume Spento se publicó la tercera semana de julio, en una edición de cien ejemplares. Tenía 72 páginas y se vendía por cinco liras (Norman 29). Ezra envió quince libros a su padre, entre ellos copias para Mary Moore, Hilda Doolittle y William Carlos Williams. También envió un libro a William Butler Yeats, a quien consideraba el más grande poeta del mundo, que le envió una nota en la que decía que encontraba los poemas “encantadores.” Quizá fueron estas palabras de aliento las que terminaron por convencerlo a viajar a Londres. Lo haría ahora como poeta, con un libro bajo el brazo.

El libro contiene algunos poemas que Ezra conservó y volvió a incluir en poemarios futuros, entre ellos “The Tree” [El árbol]; “Threnos” [Endecha]; “La Fraisne” [fraisne = fresno]; “Cino”; “Na Audiart”; “Villonaud for this Yule” [“villonaud,” término acuñado por Pound, significa “poema en honor a François Villon”; “Yule” es Navidad]; “A Villonaud”; “Mesmerism” [mesmerismo]; “Famam Librosque Cano” [latín, canto sobre la fama y los libros]; “On His Own Face” [Acerca de su propio rostro]; “For E. McC” [Para Eugene McCartney].

SEGUNDA ETAPA: LONDRES, 1908-1920

PERSONAE. IMAGISM

Pronto Venecia le pareció una pequeña aldea “muy doméstica” (Carpenter 92), y empezó a pensar en proseguir su periplo europeo. Su siguiente destino sería Londres, donde la mayor atracción era William Butler Yeats, pues era imperativo conocer al mejor poeta del mundo. Proyectar y realizar fueron una sola cosa. Ezra llegó a la capital inglesa el 14 de agosto de 1908 con tres libras en el bolsillo. No conocía a nadie.

Su esposa Dorothy recordaría, en 1951, que su marido llevaba una camisa de cuello duro blanco, estilo mariposa (cit. Moody 68). Estaba convencido de que Londres era el centro indiscutible del mundo de las letras en ese momento. Se dirigió de inmediato a una pensión ubicada en Duchess Street, donde se había alojado dos años antes. A principios de septiembre fue a visitar a Elkin Matthews —librero y editor, que publicó a Yeats, Joyce y Robert Bridges, entre otros— cerca de Piccadilly Circus, cuya librería era frecuentada por poetas y críticos. Matthews había editado (con John Lane, 1854-1925, también editor, que fundó la reputada editorial The Bodley Head) la célebre revista The Yellow Book a fines del siglo anterior, en que publicaban Max Beerbohm, Arnold Bennett, Ernest Dowson, Arthur Symons, H.G. Wells y W.B. Yeats, y cuyo gran ilustrador era Aubrey Beardsley. Asociada con la decadencia de fin de siecle, recibió el espaldarazo crítico con la afirmación de Oscar Wilde de que no era “lo suficientemente amarilla” (escandalosa).

Matthews dijo que estaba dispuesto a dar un espacio a A Lume Spento en su librería. En diciembre de 1908 publicó un poemario de Pound, A Quinzaine of this Yule [Una quincena (de poemas) para esta Navidad]. La tirada era de 100 ejemplares. Cada uno anunciaba que había sido impreso por “Elkin Matthews, Vigo Street, London W,” “para circulación privada.” En el prefacio, Pound adopta un alter ego, “Weston St. Llewmys,” y declara su credo poético (al menos, para ese poemario) que parece tomado del Celtic Twilight6 de Yeats:

La Belleza … es Maravilla y Prodigio, y en el arte debemos primero encontrar estas puertas —la de la Maravilla y el Prodigio— y, al atravesarlas, una lenta comprensión … como la de una figura en la neblina.

[Beauty is Marvel and Wonder, and in art we should find first these doors—Marvel and Wonder—and, coming through them, a slow understanding … as of a figure in a mist.]

Como anuncia el título, A Quinzaine for This Yule consta de 15 poemas: “Aube of the West Dawn,” “Beddoesque,” “Christophori Columbi Tumulus,” “Fortunatus,” “Greek Epigram,” “Histrion,” “Lucifer Caditurus,” “Nel Biancheggiar,” “Night Litany,” “Partenza di Venecia,” “Prelude: Over the Ognisanti,” “Purveyors General,” “Sandalphon,” “The Amphora” y “To la Contessa Bianzafior.” Está dedicado a Kathetine Ruth Heyman, ya mencionada: “To the Aube of the West Dawn” [A la alborada del amanecer occidental].

De los quince poemas, Pound volvió a incluir solo a “Night Litany” (Letanía nocturna) en poemarios futuros. Lo traducimos y comentamos en nuestra antología. Encontró un trabajo remunerado en el Polytechnic Institute de la calle Regent, en Londres. Su padre le contó a un periodista en Filadelfia:

Vio que los fondos menguaban, como pasa siempre, de modo que fue al Polytechnic Institute y dio su nombre. “¿Quiere registrarse como estudiante?” le preguntaron. “No,” respondió Ezra.” “Quiero registrarme como profesor. Quiero dar un curso sobre las literaturas romances del sur de Europa.” “Pero no queremos un curso sobre las literaturas romances del sur de Europa,” le dijeron. Además, ¿quién es usted? “Déjeme dar el curso,” dijo Ezra, “y ya verá.” (Philadelphia Evening Bulletin, Feb. 20, 1928. Cit. Norman 31)

El 21 de enero de 1909, Ezra empezó a dictar un ciclo de seis conferencias en el Polytechnic Institute de Londres, sobre literatura medieval, que incluía la poesía de España y Francia, Provenza, los trovadores y Dante. Lo tituló “Un breve curso introductorio sobre el desarrollo de la literatura en el sur de Europa.” Enseñó en el Polytechnic durante el invierno de 1909-1910. Posteriormente, dio la sinopsis de los cursos o conferencias en su libro The Spirit of Romance, de 1910, referidos a los primeros críticos, desde Platón y Aristóteles; la literatura medieval; Camoens; los poetas italianos; Lope de Vega; Villon. Aquí sostiene que Cavalcanti, Dante y Cino llevaron la forma poética canzone a la perfección. Rinde especial homenaje a Dante y, de los ingleses, a Shakespeare, el único poeta inglés que considera que puede compararse con el florentino. The Spirit of Romance fue publicado por J.M. Dent & Co. en una edición de 1250 ejemplares, encuadernados en tela.

Entre las personas que se anotaron en el seminario se encontraban Miss Dorothy Shakespear y su madre. Dorothy tenía 22 años (tendría 27 cuando se casó con Ezra). Su madre, Olivia, era una renombrada anfitriona londinense. Entonces de cuarenta y tantos años, era prima del poeta Lionel Johnson, y estaba casada con un abogado, Henry Hope Shakespear. Autora de una serie de novelas, había tenido una relación amorosa extramatrimonial con William Butler Yeats.

Mientras tanto, Ezra decidió escribir sobre Whitman, quizá porque pensaba que había sido injusto con él. Empieza a escribir un ensayo, que titula “What I Feel about Walt Whitman” [Lo que siento acerca de Walt Whitman] y que no termina, pero deja un borrador de siete páginas, hoy conservado en la biblioteca de la Universidad de Yale:

Desde este lado del Atlántico, por primera vez puedo leer a Whitman, y desde la posición ventajosa de mi educación y —si esto se le permite a un hombre de mis escasos años— desde mi ciudadanía del mundo. Lo veo como el poeta de América [ … ] Él es América. Su crudeza es un hedor excesivo, pero eso es América. Él es el hueco en la roca que resuena con su tiempo. Verdaderamente “canta la etapa crucial” y es suya “la voz triunfante.” Es ofensivo. Es una píldora nauseabunda en exceso, pero cumple su misión. Totalmente libre del ideal humanista del Renacimiento del hombre completo o del idealismo griego, se conforma con ser lo que es, y él es su tiempo y su pueblo. Es un genio porque posee la visión de lo que es, y de su función. Sabe que es un comienzo y no una obra clásica terminada.

Lo respeto porque él me profetizó a mí, mientras que yo solo puedo reconocerlo como un antepasado de quien debería estar orgulloso.

Anotó su nombre y la fecha: 1 de febrero de 1909.

En marzo de ese año, Pound escribió su mejor poema hasta la fecha, “Sestina: Altaforte,” otro monólogo dramático que seguía el estilo de Browning, sobre el trovador Bertran de Born, a quien Dante sitúa en el Infierno por ser tan irascible y combativo. Este poema causará una sensación en el círculo literario londinense, con el que pronto empieza a relacionarse. Conoce a Frank Stewart Flint (1885-1960), entonces de 24 años, poeta, crítico y traductor, de quien se decía que conocía al menos diez idiomas, y escribía en francés tan bien como en su propio idioma. Fue uno de los primeros imagistes. Conoció también a Edward Thomas (1878-1917), amigo de Robert Frost, crítico y excelente poeta, cuya poesía empezó a conocerse y valorarse después de su muerte en la Gran Guerra.

El escritor más importante que conoce Pound en ese tiempo es Ford Madox Hueffer (1873-1939), amigo y colaborador de Joseph Conrad, autor de excelentes novelas como The Good Soldier (1915) y la trilogía Parade’s End (1924-1928), basada en sus experiencias en la Gran Guerra. Se cambió el nombre a Ford Madox Ford en 1919. Fundador de The English Review, fue su director de diciembre a febrero de 1908. De Ford, que había tomado a Flaubert y a Henry James como maestros para su narrativa, Pound aprendió una máxima que haría suya por el resto de su vida: “La poesía debería ser escrita al menos tan bien como la prosa.”

Pound vio a James un día de febrero de 1909. Según el mismo Pound, intercambiaron “miradas intensas” (Moody 179). Al poco tiempo se encontraron como únicos invitados de un pequeño almuerzo, y en esa ocasión James se mostró encantador. Tuvieron una conversación “inolvidable.” A Pound le encantó la forma de hablar de James, con “largas oraciones que se acumulaban en compleja frase tras compleja frase, con incisiones como rayos, pausas … ” (Moody, ídem). Se refiere a ello en el Cantar VII, versos 26-30, de un modo que combina al hombre y su estilo literario:

Y la gran cabeza como una cúpula, con gli occhi onesti e tardi

se mueve ante mí, fantasma de pesado movimiento,

grave incessu, embebiendo el tono de las cosas,

y la voz vieja se eleva

entretejiendo una oración interminable.

[And the great domed head, con gli occhi onesti e tardi7

Moves before me, phantom with weighted motion,

Grave incessu,8 drinking the tone of things,

And the old voice lifts itself

Weaving an endless sentence.]

Otro gran escritor que conoce Pound en 1909 es Thomas Ernest Hulme (1883-1917), que será su gran influencia para el imaginismo. Hulme dirigía un grupo literario que se había separado de The Poets’ Club, cenáculo este que Pound había descrito como “una horrible mezcla conglomerada” integrada por románticos trasnochados, “pastosos keatsianos, wordsworthianos e isabelinos de cuarta” (Carpenter 113). Hulme tenía la voz cantante en el nuevo grupo de escritores, o “grupo de los jueves,” que se reunía en Soho los jueves por la noche. T.E. Hulme, como se le conocía, era un escritor con poca obra, de inclinación filosófica (experto en Bergson9), que había asistido a University College, Londres y después a St. John’s College, Cambridge, de donde fue expulsado en 1904 por mal comportamiento en una regata. De hecho, según Carpenter, sus ideas filosóficas constituían poco más que un rechazo del humanismo liberal en favor de una perspectiva “vigorosamente pesimista” (Carpenter 114). Poco a poco, Hulme se fue abriendo paso en la vanguardia londinense, y llegó a ser reconocido en la historia literaria como uno de los grandes impulsores de la entrada de la poesía inglesa en el siglo XX. Comentando su obra para la revista The Criterion, T.S. Eliot lo elogia como una “figura solitaria … precursora de una nueva actitud mental, la del siglo XX … (Abril de 1924, 23). Durante su breve carrera, que terminó con su muerte en el campo de batalla en 1917, Hulme solo publicó un puñado de poemas muy breves y unos cuantos escritos sobre filosofía, arte y política. De la breve producción poética de Hulme, Pound incluyó cinco de sus poemas, como apéndice, en Ripostes, de 1912. El don de Hulme para la conversación y su ingenio atrajeron a muchos artistas e intelectuales a sus veladas en el café de Soho, y se convirtió en una especie de celebridad. Sus ensayos fueron recopilados en Speculations, publicado en forma póstuma en 1924.

En uno de sus ensayos, leído en The Poet’s Club en 1908, titulado “Lecture on Modern Poetry,” Hulme establece una serie de principios de la modernidad, empezando con “Cada época debe tener su propia forma especial de expresión.” Refiriéndose a los temas, Hulme sostiene que la poesía tradicional se ocupaba de “grandes cosas,” “temas épicos, mientras que la poesía moderna es decididamente pequeña.” Es una forma de expresión, y no una manera de elevar el alma y ponerla en contacto con Dios. En otro ensayo, “Romanticism and Classicism,” recopilado en Speculations, predice “un período de verso seco, duro, clásico.” Los conceptos básicos de Hulme son el orden, la disciplina y la restricción (en el sentido opuesto a la expansión), que él considera virtudes clásicas, opuestas a las ideas románticas de libertad, expresión, e individualismo. Estaba interesado en el lenguaje poético, que —según insistía— debía ser visual y concreto, mientras que el lenguaje común estaba lleno de abstracciones imposibles de visualizar. El lenguaje poético debe individualizar el objeto, y hacer que el lector lo vea. En Speculations Hulme ilustra lo que quiere decir:

Si digo que la colina está vestida de árboles, la mente del lector pasa por alto la palabra “vestida,” que no puede ser visualizada. No tenemos una imagen definida de los árboles cubriendo la colina como las prendas de vestir cubren el cuerpo. Pero si los árboles dejaran una impresión definida en quien los vio... éste no quedaría satisfecho hasta conseguir una metáfora que atrajera al lector y lo hiciera visualizar la cosa. Si se trataba tan sólo de una angosta línea de árboles rodeando la colina en la cumbre, uno podría decir que formaban una gorguera isabelina.

Pound comparte estas ideas. Si bien en teoría y en base filosófica Hulme era líder indiscutible, Pound le llevaba ventaja en la práctica, en especial en su oposición al verso de métrica regular. Hulme insistirá en que el poeta no debe decirnos cómo se siente, sino mostrarlo. Debe encontrar “ecuaciones para las emociones humanas.” Esta idea es muy similar al objective correlative, de Eliot. En ambos casos, el énfasis está en el objeto percibido y en la impersonalidad de la voz poética. Los vanguardistas y los New Critics10 usaron la idea de la impersonalidad para destacar la diferencia entre la poesía vanguardista y la romántico-victoriana. La poesía moderna cultivaba la impersonalidad, la objetividad, la indiferencia y el desprendimiento, todo esto opuesto a la expresión personal de los románticos. Otras características de la poesía moderna son la yuxtaposición abrupta de elementos dispares, la ambigüedad, la paradoja y la ironía. Eliot encontró estas técnicas en John Donne y en sus contemporáneos, y los Nuevos Críticos las instituyeron como características inevitables del nuevo lenguaje poético.

El impacto de Pound en la escena literaria inglesa tuvo lugar en marzo de 1909, en el cenáculo literario de los jueves, de Hulme. Pound leyó esa noche su poema “Sestina: Altaforte,” su monólogo dramático à la Browning, basado en una canción de guerra escrita en el siglo XII por el ya mencionado trovador Bertran de Born (al que Dante puso en el Infierno por ser un sembrador de discordias), que Pound vierte en forma de sestina, una compleja forma poética inventada por otro trovador provenzal, Arnaut Daniel. Todos los poetas reunidos esa noche escucharon, electrizados, cómo este vehemente norteamericano desconocido, de barba rojiza y ojos azules, se identificaba con Bertran de Born, y recitaba con voz rugiente el poema, que comienza de manera explosiva: “Damn it all! All this our South stinks peace!” [¡Maldito sea todo! Todo este nuestro sur apesta a paz!]. A partir de esa noche, Pound dejó de ser un rebelde solitario: se le habían abierto las puertas de la literatura inglesa experimental del momento, que él contribuiría a renovar y a afianzar.

Ahora Ezra escribirá poesía moderna, y es este esfuerzo consciente de modernidad lo que caracterizará toda su literatura de ahora en adelante. “Make It New” se convierte en su lema, lema que puede servir como estandarte de batalla de todo el movimiento vanguardista. Lo incluye en el Cantar LIII. El fundador de la dinastía Shang (1766 a. C.) inscribió el lema en su bañadera. En el Cantar LIII leemos:

Tching rezó en la montaña y

escribió HACEDLO NUEVO

en su bañadera

Día tras día hacedlo nuevo

cortad la maleza

apilad los leños

mantenedlo creciendo.

[Tching prayed on the mountain and

wrote MAKE IT NEW

on his bath tub

Day by day make it new

cut underbrush

pile the logs

keep it growing.]

En Pound, “Make It New” incluye una determinación de doble y paradojal significación: por una parte la de terminar con el pasado, enterrarlo, y escribir poemas nuevos, diferentes, y por otra parte, la de “re-novar,” es decir, no desechar el pasado, sino darle nueva energía, mantener la tradición, mirada con nuevos ojos. Esto es importante, porque los vanguardistas angloamericanos jamás renuncian a la tradición poética: forman un nuevo canon propio, en el que descartan a algunos poetas y resucitan a otros. Eliot se referirá a la tradición como una bola de nieve, que se va agrandando con cada nuevo aporte.

Y llegamos al imaginismo. En el poemario Lustra (1915), encontramos uno de los grandes poemas imaginistas, “In a Station of the Metro.” Consta de dos versos tan solo:

La aparición de estos rostros en la multitud

pétalos sobre una húmeda rama negra.

[The apparition of these faces in the crowd

Petals on a wet, black bough.]

En una visita a París en 1911, Pound se bajó del metro en La Concorde, y “vi de repente una hermosa cara, y luego otra y otra … y traté de encontrar palabras para lo que eso significó para mí...” (cit. Kenner 1971: 184). Hay un símil implícito entre los dos versos, dominados por imágenes de blanco y negro, luz y oscuridad, con una sugerencia de fantasmas y una epifanía, una revelación, el descubrimiento de humedad —vida— y belleza natural —flores— en un lugar, el subterráneo, que es como un infierno urbano, donde no crece nada. Recordamos la definición que hace Pound de la imagen: imagen es lo que presenta un complejo intelectual y emocional en un instante de tiempo (apuntamos: pensamiento + emoción, esencia de la poesía). La persona poética ha absorbido una idea y reaccionado ante ella, respondido en un momento, evanescente como todo momento. La cadencia es increíble: larga y obsesionante en el primer verso, con acentos sobre los monosílabos en el segundo. Las imágenes son visuales y táctiles. Una sola palabra abstracta, fantasmal, “apparition” quiebra el plano concreto y, por contraste, se erige en la palabra clave.

La antología Des Imagistes se publicó en los Estados Unidos en febrero de 1914, y en Londres al mes siguiente. Incluía poemas de Richard Aldington, H.D [Hilda Doolittle], F.S. Flint, Amy Lowell, William Carlos Williams, James Joyce, Ford Madox Hueffer, y seis poemas de Ezra, cuatro de los cuales tenían la impronta de la poesía japonesa, eran breves y su forma se asemejaba a la del haiku.

Ezra conoció al poeta, traductor y crítico Richard Aldington en 1912, cuando este tenía 19 años. Aldington (1892-1962) se casó con Hilda Doolittle y luchó en la Gran Guerra. Desempeñó un papel importante en el imaginismo desde el primer momento, embebiendo sus principios con gran entusiasmo. Según Carpenter (177), funcionó como Sancho Panza para un Pound como Don Quijote, a quien idolatraba por su diferencia radical con los poetas del momento y por su campaña a favor del verso libre y la experimentación poética.

Los principios generales del imaginismo eran: (1) usar el lenguaje de la conversación común, pero emplear siempre la palabra exacta, no la aproximada; (2) evitar todos los clisés; (3) crear nuevos ritmos; (4) componer según la secuencia de la frase musical, no del metrónomo; (5) presentar una imagen (concreta, firme, definida, dura).

El imaginismo se distanciaba del simbolismo francés y su tendencia a la evocación, a lo difuso, a la imprecisión, la vaguedad, la abstracción, lo sugestivo, a los paisajes mentales, la musicalidad, la transcendencia. El imaginismo enfatiza la claridad de presentación — “tratamiento directo de la cosa”— la dureza de la prosa (los modelos son Flaubert y Henry James), del habla contemporánea, y de lo concreto. Una imagen difiere fundamentalmente de un símbolo por el hecho de que significa lo que es: no representa nada, salvo ella misma.

Volviendo al orden cronológico, a 1909, vemos que en abril de ese año Matthews publica una nueva selección de poemas de Pound, Personae, 33 poemas en total, 15 de los cuales habían aparecido en A Lume Spento. Es un poemario de 59 páginas, cuyo título alude a la técnica de la máscara o persona a la que nos hemos referido. El volumen está dedicado a Mary Moore, “si ella lo quiere.” En una carta, Mary le pregunta cuándo regresará a la patria, a lo que él responde: “No tengo patria” (Carpenter 154).

El tema del exilio o de la expatriación es constante en Pound. Hay un período de expatriación real en su vida, que comienza con su estadía en Inglaterra, entre 1908 y 1920, sigue con los años en París, hasta 1924, y finalmente con su vida en Italia, desde 1925 hasta su muerte, con un intervalo como prisionero en St. Elizabeth’s, entre 1945 y 1958. Por otra parte, el tema está presente en su obra, principalmente como máscara o persona de la voz poética. En los Cantares es Odiseo, siempre ausente, siempre lejos. Se retoma el tema en los poemas de Cathay (1915), con la pregunta de “Canción de los arqueros de Shu” (“¿Cuándo volveremos a nuestra patria?”), que a pesar de que su “tristeza es amarga,” no querrían volver a su país, y pasa a la soledad de “La esposa del mercader del río,” cuyo marido está ausente en la guerra. Hay en Cathay todo un poema sobre el tema, “Carta del exiliado,” y luego, en “The Seafarer” [El navegante], la voz poética, que tiene instinto de nómada, se explaya sobre el tema de la ausencia: a pesar de que vive “apenado entre los mares” siente la pasión de navegar sobre las aguas. En “How to Read,” Pound destaca el hecho de que, a diferencia del pasado, en el siglo XX ya Inglaterra no puede conservar a sus poetas, que emigran, y da como ejemplos a Shelley, Keats, Byron, Browning y Beddoes, que marchan al Continente (Literary Essays 32). Como Jack Kerouac, Ezra Pound pasa la primera parte de su vida en el camino, una vida de impermanencia, soledad y pasión creativa.11

En un sentido estricto, Personae es el primer poemario de Pound, pues los dos anteriores no habían sido distribuidos ni recibido reseñas. Todavía es un libro inmaduro, con influencias prerrafaelistas y yeatsianas, pero un indudable y personalísimo aporte a la poesía angloamericana y el anuncio de una renovación poética y del rechazo del “espíritu crepuscular de la poesía moderna”:

Quiero sacudir el letargo de este nuestro tiempo, y dar

Por sombras — formas de poder

Por sueños — hombres.12

[I would shake off the lethargy of this our time, and give

For shadows—shapes of power

For dreams—men.]

Personae es bien recibido por la crítica. El poeta Edward Thomas hace una reseña positiva en The Little Review, publicación del movimiento vanguardista, a la que luego contribuyó Pound, y de la que sería “director extranjero” a partir de mayo de 1917. La revista había sido fundada en Chicago en 1914 por Margaret Anderson (1886-1973), que si bien tenía entonces 21 años, ya era una directora literaria experimentada. Igual que en el caso de Poetry, la revista se trasladó a Nueva York (en 1916). “The Little Review” (escribió Anderson) “cree en la Vida en función del Arte, y escriben en ella personas inteligentes cuya filosofía es el anarquismo aplicado13 … ” (cit. Moody 322). Pound estaba entonces un tanto desilusionado con Harriet Monroe y su política en Poetry, y estaba convencido de que (a diferencia de Monroe), Anderson aceptaría “el individualismo francés y el realismo francés.” Quería que cuatro escritores aparecieran en la revista una vez por mes: Eliot, él, James Joyce y Wyndham Lewis (carta a John Quinn del 8 de febrero de 1917, Letters 106-107). En su detallada reseña de Personae of Ezra Pound, que cubría tres páginas y media, Edward Thomas escribe:

[Pound] casi no posee las buenas cualidades superficiales de los versificadores modernos … No tiene la actual melancolía o resignación o renuencia de vivir; ni la clase de sentimiento por la naturaleza que abunda en descripciones insignificantes y metáforas decorativas. No es posible compararlo con ningún escritor viviente [ … ]. De fuerte personalidad y con el debido poder para expresarla, desde el primer verso al último de la mayoría de sus poemas nos mantiene con firmeza dentro de su puro, grave y apasionado mundo [ … ] La belleza de “In Praise of Ysolt” [En alabanza de Isolda] es la belleza de la pasión, la sinceridad y la intensidad, no de bellas palabras e imágenes y sugerencias … El pensamiento domina las palabras y es más grande que ellas. (Cit. Norman 37)

Aparecieron reseñas favorables en Punch, The Observer, The Bookman y The Daily Chronicle (Norman 37-38), lo que indicaba que Pound ya era considerado una figura literaria de importancia. Un ataque inesperado provino de otro poeta importante del momento (que también murió en la Gran Guerra), Rupert Brooke, que escribió una reseña de Personae en The Cambridge Review el 2 de diciembre de 1910. Desde su postura de poeta tradicional, ponderaba los poemas de Pound escritos en métrica regular, pero criticaba el hecho de que hubiera caído bajo “la peligrosa influencia de Whitman, el métricamente torpe estadounidense.” El resultado era un exceso de poemas largos que no expresaban belleza. Habría que informarle de que, según las leyes de la prosodia, la poesía debía ser escrita en versos medidos. Terminaba reconociendo que “Mr. Pound era poseedor de gran talento,” por lo que debía ser rescatado del “tartamudeo en prosa” (cit. Moody 93).

A fines de 1909, Pound conoce finalmente a su primer gran ídolo poético, William Butler Yeats, cuya poesía estaba a punto de dejar atrás el romanticismo tardío del “Celtic Twilight” por un nuevo estilo. Esto se hace evidente en su octavo poemario, de 1910, The Green Helmet and Other Poems. Un año después, Ezra escribe a su padre desde París:

Yeats me gusta mucho. Lo he visto seguido, casi diariamente, aunque ahora [mayo de 1911] acaba de viajar a Londres. Como estaba aquí para descansar, existía la posibilidad de verlo más que cuando estaba atareado con otros asuntos. Como he dicho antes, es un gran hombre, y su valor aumenta cuanto más se lo conoce.14

Pound cita un juicio de Yeats en una carta a su padre, artista plástico que se había establecido en Estados Unidos: “No hay una generación poética más joven: Ezra Pound es un volcán solitario” (Moody 99). También Yeats poeta se refiere a Pound en términos favorables en las palabras pronunciadas en un banquete dispuesto en su honor por la revista Poetry en Chicago, en 1914:

Cuando regresé a Londres desde Irlanda, pedí a un joven que revisara mi trabajo conmigo para eliminar las abstracciones. Era un poeta estadounidense, Ezra Pound. Gran parte de su obra es experimental; su trabajo avanzará despacio, deberá hacer muchos experimentos antes de ser reconocido … (cit. Goodwin 85-86)

Si bien algunos comentarios críticos se inclinan por sugerir que Pound ejerció una influencia importante sobre el cambio experimentado en Yeats, no creemos que la supuesta influencia haya ido más allá de algunas sugerencias menores, tendientes a eliminar las abstracciones, reforzar la imagen concreta y abandonar las inversiones. Yeats era un poeta demasiado grande para aceptar otra clase de consejos. Lo que hizo Pound fue corregir algunos de los poemas de Yeats que envió a Harriet Monroe para su publicación en Poetry, y que fueron publicados en el número de diciembre de 1912. Se trataba de cambios menores. Al parecer, Yeats se disgustó al principio, pero pronto su fastidio se desvaneció (Goodwin 88).

Pound y Yeats se hicieron muy amigos. Durante tres inviernos (1913-14, 1914-15 y 1915-16), Pound ejerció como secretario de Yeats en Stone Cottage, una cabaña muy cómoda, de seis habitaciones en dos pisos, en lo más recóndito de la campiña de Sussex. Los dos poetas habían establecido un plan que incluía lectura, escritura, conversación y ejercicio, específicamente esgrima. Poco antes de la primera estadía, Pound había adquirido los papeles de Ernest Fenollosa, erudito en chino y japonés, y en Stone Cottage Yeats y Pound empezaron a familiarizarse (y a entusiasmarse) con las obras teatrales Noh del Japón (Brown 214-15). Durante la primera estadía, Pound terminó parte del material de los manuscritos, y preparó una de las obras, Nishikigi, para su publicación en Poetry. En la tercera estadía, Yeats comenzó a adoptar algunas convenciones del Noh a una pieza teatral que estaba escribiendo, At the Hawk’s Well. En 1916 se publicó el resultado del trabajo hecho en colaboración por los dos autores: Certain Noble Plays of Japan (Churchtown, Dundrum: The Cuala Press, 1916). Contiene los manuscritos de Fenollosa, escogidos y terminados por Ezra Pound y una introducción de W. B. Yeats. En su Cantar LXXXIII, Pound recuerda los días pasados en Stone College:

Hay una fatiga honda en la tumba.

el Kakemono crece en la tierra llana de la bruma

el sol sale ladeado sobre la montaña

de modo que yo recordé el ruido en la chimenea

como si fuera el viento en la chimenea

pero era en realidad el tío William

abajo componiendo

que había creado un gran Pavo real

que le llenaba el ojo

había creado un gran pavo real …

creado un gran pavo real

que le llenaba el ojo.15

[There is fatigue deep in the grave.

The Kakemono grows in flat land out of mist

sun rises lop-sided over the mountain

so that I recalled the noise of the chimney

as it were the wind in the chimney

but was in reality Uncle William

downstairs composing

that had made a great Peeeeacock

in the proide ov his oiye

had made a great peeeeeecock in the …

made a great peacock

in the proide of his oyyee.]

En el mismo Cantar LXXXIII, aparece otra referencia a Yeats, específicamente a la característica simbolista que Pound veía en el poeta irlandés y que él criticaba por difusa. En este sentido, el estudioso de Yeats A. Norman Jeffares cita una referencia que hace Yeats: “Él [Pound] es experto en la Edad Media y me ayuda a volver a lo definido y concreto, lejos de las abstracciones modernas”16:

Le Paradis n’est pas artificiel

y el tío William demorándose en torno a Nôtre Dame

en busca de lo que fuera

hizo una pausa para admirar el símbolo

con Nôtre Dame dentro de él.17

[Le Paradis n’est pas artificiel

and Uncle William dawdling around Nôtre Dame

in search of whatever

paused to admire the symbol

with Nôtre Dame standing inside it.]

El siguiente poemario, Exultations, aparece el 25 de octubre de 1909, siempre en la editorial-imprenta de Elkin Matthews, en una edición de mil ejemplares. Está dedicado a Carlos Tracy Chester, un amigo de la familia Pound, graduado de Hamilton College, la universidad del estado de Nueva York a la que asistió Ezra desde 1903, donde se graduó en 1905. De hecho, estudió allí por consejo de Chester, que había sido pastor de la iglesia del Calvario de Wyncote, en la que Ezra hizo su profesión de fe en 1897. Chester, a quien Carpenter describe como “un hombre entusiasta,” publicó los primeros ensayos de Pound en 1906, en el periódico Book News Monthly, que el pastor editaba en Filadelfia (Moody 19). Exultations llevaba un epígrafe:

Soy un espíritu eterno y las cosas

que hago son efímeras, aunque yo perduro:

Sí, y la pequeña tierra se desmenuza bajo

nuestros pies y perduramos.

[I am an eternal spirit and the things I

make are but ephemera, yet I endure:

Yea, and the little earth crumbles beneath

our feet and we endure.]

Exultations consiste en 27 poemas, de los cuales 13 ya habían sido publicados en A Lume Spento o A Quinzaine for this Yule. Entre los nuevos poemas están “Sestina: Altaforte,” al que nos hemos referido, que había causado sensación una noche de marzo de 1909 en el cenáculo de los jueves de T. E. Hulme. Otros de los nuevos poemas son “Guido Invites You Thus,” “Piere Vidal Old,” “Ballad of the Goodly Fere,” “Francesca” y “Planh for the Young English King.” Carpenter escribe que prevalece en ellos un tono de decadente languidez. En las publicaciones especializadas, las reseñas son cautas y menos entusiastas que en el caso de Personae. Hubo ponderaciones para “Sestina: Altaforte” y “The Ballad of the Goodly Fere.” En The Daily Chronicle, Edward Thomas opinaba que “bajo la turbulenta opacidad de sus peculiaridades, había prácticamente casi nada,” y juzgaba que la condición poética de Pound era “todavía interesante —quizá prometedora— aunque ciertamente penosa” (Carpenter 140).

En marzo de 1910, Ezra viajó a Italia. En el camino, se detuvo en París para reunirse con Walter Morse Rummel, dos años menor que Ezra (que tenía entonces 25 años). Rummel era hijo de un concertista de piano de cierto renombre. El nexo de la unión fue Katherine Ruth Heyman, también concertista de piano, ya mencionada, a quien Ezra había conocido en 1904 y vuelto a ver en Venecia, donde se desempeñó como una suerte de empresario de su gira de conciertos. Walter (1887-1953), amigo e intérprete de Debussy, se distinguió como compositor y pianista,. El punto de contacto con Pound era el interés que compartían por la relación entre la música y las palabras. Trabajaron juntos componiendo música para poemas de los trovadores.18

De París, Pound viajó a Verona, donde, luego de visitar la iglesia románica de San Zenón, tomó un tren al lago Garda y se alojó en el hotel Edén, en Sirmione, originalmente una aldea de pescadores, pero entonces ya convertida en un balneario turístico de aguas minerales. Ezra conocía el nombre de Sirmione por sus lecturas de Catulo, que tuvo una casa de campo sobre la costa sur del Garda. En su poema 31, el poeta latino expresa su deleite por haber regresado a salvo a Sirmio (Sirmione), que elogia más que todas “las islas y penínsulas de las que todas las demás en que flota Neptuno.”19

Pound volvió a visitar Sirmione en junio de 1911, abril de 1913 y en mayo-junio de 1920. Hay otras referencias a Sirmione en sus poemas “The Flame” (Canzoni of Ezra Pound, 1911) y “The Study in Aesthetics” (Poetry, N° 5, agosto de 1914), y en los Cantares LXXIV, LXXVI y LXXVIII. Sirmione figura en los Cantares como uno de los lugares donde habían habitado los dioses. Vuelve Pound en este viaje a enamorarse de Italia y decide escribir sobre otro de sus amores, Guido Cavalcanti, poeta toscano (ca. 1225-1330), al que había leído en las traducciones de Dante Gabriel Rossetti y luego traducido él mismo.

En “Blandula, Tenulla, Vagula,” poema de Canzoni of Ezra Pound, el poeta canta a la belleza paradisíaca del lago Garda. En aquella estadía de marzo de 1910, se reunió allí con Olivia y Dorothy Shakespear, que llegaron en abril. Ezra ya había declarado su amor a Dorothy. Los tres viajaron a Venecia, pero las Shakespear no regresaron con él a Londres. La madre le había prohibido a Ezra que visitara su casa o le escribiera a Dorothy luego de enterarse de la relación romántica entre Ezra y su hija. Olivia y su marido no veían en un poeta sin dinero perspectivas para considerarlo un candidato posible para su hija. Poco tiempo después, en un cambio de 180 grados, Olivia le dijo a Ezra que, en realidad, Dorothy no era lo suficientemente buena para él:

… la veo convirtiéndose cada vez más esencialmente egoísta y abstraída en sí misma. Esto no se ve en la superficie, por supuesto, pues sus modales son muy buenos para ello, pero en realidad no creo que movería ni un dedo para ayudar a su amigo más querido si eso le causara un momento siquiera de dificultad o inconveniente … 20

Es posible que Olivia se haya sentido atraída hacia Ezra, y que luego de su relación amorosa con Yeats esperara el amor de otro poeta.

Poco después de su regreso a Londres, el 15 de junio de ese año de 1910, Ezra parte para Estados Unidos. Hacía ya tiempo que planeaba su regreso al hogar, aunque no de forma definitiva. Dorothy le escribió, diciéndole que esperaba que volviera a Londres “el próximo verano” (enero-marzo de 1911) con fuerza suficiente para decirle a su madre que ella podía escoger sus propios amigos. Le estaba agradecida eternamente porque él le había dado la Vida de una manera que jamás pensó que existiera (Carpenter 148).

En su estadía de alrededor de ocho meses, Ezra vio a su amigo William Carlos Williams y pasó un par de semanas con Walter Rummel, de visita en Estados Unidos, en una pequeña casa cerca de Filadelfia que habían alquilado los padres de Ezra para pasar el verano. Hilda Doolittle viajó desde Clinton para verlo. No sabía nada de su relación con Dorothy, y quería viajar a Europa con Ezra, a pesar de la oposición de sus padres. Ezra pasó el resto de su estada en Nueva York, donde su padre le alquiló un apartamento en 270 Fourth Avenue (hoy Park Avenue). En esa época, Pound se sentía un trovador y se vestía de manera estrafalaria, a veces con un zapato marrón y otro azul y un sombrero de paja brillosa, con una cinta de lunares rojos (Carpenter 151). Conoció a Witter Bynner, poeta y director de poesía de la revista McClure’s, de Nueva York, que estaba familiarizado con la obra de Ezra y había persuadido a la editorial Small, Maynard & Co., de Boston, para que publicaran Provença, una selección de poemas de Personae y Exultations, que apareció en noviembre de ese año. El libro recibió una reseña negativa en el Boston Evening Transcript, que juzgaba que Ezra había obtenido sus laureles ingleses prematuramente. Habría luego mejores comentarios en el Chicago Evening Post, donde Floyd Dell decía que Pound era “un poeta verdadero”; y en The Smart Set, donde el temible H.L. Mencken agregaba que, a pesar de que consideraba sus poemas “toscos, desagradables y bárbaros,” le gustaba su austera música pagana.

Pound también ejercitó su aptitud crítica, posiblemente con la idea de escribir sus impresiones. Algo de eso haría en una serie de once artículos que se publicarían en The New Age en septiembre y noviembre de 1912 y que en 1950 fueron reunidos en un delgado volumen, Patria Mia, que publicó Ralph Fletcher Seymour en Chicago. Se paseó por Nueva York. Se pregunta en Patria Mia si Nueva York no es, acaso, la ciudad más bella del mundo (Norman 65). Le interesó la arquitectura: allí se evidenciaba el carácter de la ciudad. Era un verdadero logro, comparable a “los palacios del Renacimiento.” Por el contrario, la neoclásica Biblioteca Pública, recientemente construida, le pareció “chapucera … falsa … horrenda.” La gente era también idiosincrásica: “ansiosa, despreocupada, con un vigor animal distinto al de ninguna multitud europea” que había visto. “No hay nada de la melancolía, el malhumor, de la muchedumbre inglesa, ni nada de la fatigada vivacidad de París.” “¿Y Nueva York es la ciudad más hermosa del mundo? No está lejos de serlo. No hay noche urbana parecida a una noche allí ….”21

En este viaje, conoció a John Butler Yeats, padre del poeta, establecido en Nueva York, quien a su vez le presentó a John Quinn (1870-1924), abogado y patrón de las artes, que los invitó a su apartamento en Central Park West. Los tres hombres fueron luego a caminar por Coney Island. Quinn no era acaudalado, pero invertía mucho en cuadros y libros. Compró cuadros de Yeats padre y manuscritos de Joseph Conrad. Estaba a punto de adquirir esculturas de Henri Gaudier-Brzeska, cuando estalló la guerra y Gaudier murió en el frente. Quinn fue benefactor de T.S. Eliot, quien le obsequió el manuscrito de The Waste Land. Pound tuvo una larga y amistosa relación con Quinn, como atestigua una abundante correspondencia. No solo ayudó a Pound en sentido financiero, sino que llegó a convertirse, prácticamente, en su agente literario en Nueva York.

El 22 de febrero de 1911, Ezra abordó el Mauritania para regresar a Londres. Estaría ausente de los Estados Unidos durante veintiocho años (hasta 1939), cuando realizó una vista breve. Sin embargo, a diferencia de otros escritores, no renunció a la nacionalidad estadounidense. Tampoco cambió su acento.

En 1910, Ezra no había dejado de crear. Tradujo poemas de Cavalcanti, que en 1912 se publicarían como Sonnets and Ballate of Guido Cavalcanti (Londres: Stephen Swift & Co., Ltd; Small, Maynard & Co, Boston). El libro está dedicado a “Violet y Ford Madox Hueffer.” Cavalcanti es el poeta del dolce stil novo que Pound más admira luego de Dante. Lo encuentra preciso en su expresión y carente de retórica. Creía, por otra parte, que el poeta toscano había podido decir cosas sobre el sexo y el amor que él intentaba decir (Carpenter 145). Uno de los poemas incluidos es “Donna mi prega,” del que hará una nueva versión en Guido Cavalcanti Rime (Genoa: Edizioni Marsano, 1932). Para la traducción de Sonnets and Ballate of Guido Cavalcani se apoyó en las versiones de Rossetti en The Early Italian Poets, de 1861, sin cuya ayuda no podría haber traducido a Cavalcanti entonces. Al respecto, escribe en la introducción al libro: “En lo referido a la traducción y a mis conocimientos de la poesía toscana, Rossetti es mi padre y mi madre.” Llama a la técnica de traducción de Rossetti “estética” y a la propia “escolástica.” En una reseña publicada en Poetry Review, su autor, Arundel del Re, escribe: “O bien Mr. Pound sabe muy poco del idioma italiano, o carece por completo del juicio crítico necesario para un traductor.” Había incluido el original de los poemas en italiano, pero —decía el reseñador— el texto era obsoleto e indigno de confianza; se habían introducido en él enmiendas injustificables y contenía una enorme cantidad de nombres incorrectos. Ezra se enojó, pero años después, en una carta a Joyce, reconocía haber hecho una mala traducción de Cavalcanti.22

Después de Cavalcanti, Pound se abocó a la traducción de Arnaut Daniel, el trovador que Dante llamara il miglior fabbro (el mejor artífice), ponderación que dirigiría T.S. Eliot a Pound en The Waste Land, en agradecimiento por las correcciones y consejos de Ezra. Los poemas traducidos de Daniel fueron enviados a un director de Chicago, que luego de un tiempo le devolvió el manuscrito, sin publicar, cosa que más tarde Pound agradeció, porque había usado un lenguaje victoriano, como el de las traducciones de Cavalcanti (Carpenter 155).

De esta época data también la imitación de Pound del poema anglosajón The Seafarer, que formaría parte de Ripostes, de 1912. En Nueva York completó una nueva colección de poemas para Londres, que publicaría, una vez más, Elkin Matthews. Se tituló Canzoni of Ezra Pound. Dedicado a Olivia y Dorothy Pound (quizá como intento de congraciarse con Olivia), el libro apareció en julio de 1911. Ezra y Dorothy ya habían formalizado su relación. Canzoni no constituye un mojón significativo en la producción de Pound. Le da un ejemplar a su amigo Ford Madox Hueffer, quizás en busca de aprobación, pero lo que consigue es una reacción negativa. Casi treinta años después, Pound recordaba que Ford había demostrado su desprecio por el libro tirándose al piso y fingiendo un acceso de agonía (Carpenter 162). En una carta a Dorothy, le dice que supuestamente Canzoni consistía en una especie de historia cronológica de emociones: “Provença, Toscana, el Renacimiento, los siglos XVIII Y XIX, la modernidad externa (suprimida), la modernidad subjetiva. Finis.”23 De hecho, se considera que, como indica el título del poemario, los poemas son una especie de ejercicios en los que se experimenta con la forma italiana y provenzal canzone en inglés. En el origen, había tres estilos principales en la canzone: trágico, cómico y elegíaco. Años después, Pound explicó la naturaleza de su poemario Canzoni:

Artísticamente hablando, se supone que es una especie de tabla cronológica de emociones: Provenza, Toscana, el Renacimiento, el siglo XVIII, el XIX, otros siglos, la modernidad externa (suprimida), la subjetividad [ … ] Supongo que nadie lo verá en esta luz, pero cuando mis biógrafos desentierren esta misiva será registrada como una sorprendente prueba de mi genio. (Carta a Dorothy Shakespear. Cit. Carpenter 158)

A pesar de su jactanciosa predicción, no resultó así para la crítica, que consideró el libro mayormente arcaico, con algún uso del idioma contemporáneo, como en algunos versos de “Elegía,” poema IV de “Und Drang,” omitido de sucesivas colecciones:

Te he andado buscado en el crepúsculo,

aquí en la confusión de la Quinta Avenida …

[I have gone seeking for you in the twilight,

Here in the flurry of Fifth Avenue … ]

Hacia fines de 1911, la mayor preocupación de Pound era la de tratar de formalizar su relación con Dorothy Shakespear. Los enamorados se habían estado viendo en el Museo Británico. En octubre, Pound fue a ver a Mr. Shakespear a su bufete de abogados, empeñado en asegurarle que era lo suficientemente solvente para casarse con su hija. Dijo que podía escribirle a su padre en los Estados Unidos para demostrar que él era financieramente seguro. Corrió luego a su apartamento y escribió un borrador de la carta que su padre debía enviar a Mr. Shakespear, en la que debía decirle que su hijo tenía una entrada regular como escritor, que entre lo que recibía de las revistas que publicaban sus poemas y trabajos críticos, conferencias y derechos de autor, tenía una renta fija de doscientas libras (o mil dólares) por año. El padre obedeció y envió la carta, que no satisfizo a Mr. Shakespear. De todos modos, Ezra recibió autorización para seguir visitando a Dorothy. Quizás urgido por la necesidad de presentar pruebas, entró en contacto con A.R. Orage, director del semanario New Age, quien le ofreció una columna regular en la revista, a partir de noviembre de ese año.

Alfred Richard Orage (1873-1934), maestro, miembro del partido Laborista Independiente, socialista, teosófico y nietzscheano, publicó su revista The New Age (1907-1922) sobre política, literatura y arte, y luego fundó New English Weekly para promover la teoría económica del crédito social, teoría que Pound suscribió más adelante. A través de Orage, Pound conoció más tarde (en 1918) a C.H. Douglas,24 un ingeniero escocés, inventor del social credit. Como indica su nombre, el crédito social se ocupaba del papel del crédito en la sociedad. La creencia de Douglas y sus seguidores era que el crédito real de una nación residía en la capacidad de su gente de producir bienes necesarios y proveer servicios necesarios, pero el dinero había sido “atrapado” [cornered], de modo que el crédito “financiero” (el crédito de bancos y finalistas) controlaba el crédito “real.” Orage, siguiendo a Douglas, sostenía que “esta falta de armonía entre el crédito real y el financiero” era la raíz de los problemas económicos y sociales del mundo:

El crédito real es un producto de la producción y el consumo, y su fuente es la comunidad en su total. El crédito financiero, que debería ser, y estaba destinado a ser, un servidor del crédito real, y si existe es debido al crédito real, es el monopolio de comparativamente pocos individuos, apenas más de 1 en 100000 de una población. (cit. Ellmann 35)

Estas teorías, de difícil comprensión, entusiasmaron a Pound, que abrazó la teoría de Douglas. Durante las décadas de 1930 y 1940 escribió una serie de opúsculos sobre economía y política.25 En febrero de 1912, Pound entregó la copia mecanografiada de una nueva colección de poemas a la editorial londinense de Swift & Company, que ya había aceptado para su publicación Sonnets and Ballate of Guido Cavalcanti. Esta serie contiene una “Introducción” de Pound fechada noviembre 15, 1910,26 en la que el poeta expresa conceptos esenciales sobre la traducción, indudablemente uno de los aspectos más importantes de su quehacer poético. Sostiene allí que la poesía de otros tiempos o lugares requiere, no solo la traducción de palabra y espíritu, sino lo que él denomina “acompañamiento” (“accompaniment”), concepto que implica el deber que tiene el traductor de hacer que el lector actual tome conciencia del contenido mental del lector de aquel otro tiempo o lugar (Translations 17). Más adelante aclara que “la percepción del intelecto” se da en la palabra, y la de las emociones, en la cadencia del verso. Solo en “el ritmo perfecto unido a la palabra perfecta” se puede registrar la doble visión” (23). En su traducción de Cavalcanti, Pound busca hallar (y transmitir) el ritmo exacto, porque el ritmo es el elemento básico, tanto en la poesía como en la música. El ritmo, el tono, la variación, son esenciales. Cada poema tiene su propio ritmo, como ocurre con cada forma musical, fuga o sonata, y se corresponde con la emoción (24).

Se refiere Pound al poder de Cavalcanti como su virtú, en el sentido técnico en el que Tomás de Aquino y Aristóteles hablaban de potencia: “la propiedad eficiente de una sustancia o persona.” Así, la ciencia moderna nos muestra el elemento químico radio como una noble virtud de la energía. Cada cosa o persona “envía magnetismos de ciertos efectos” (18).

La nueva colección, Ripostes, también de 1912, de 25 poemas, estaba dedicada a William Carlos Williams. En julio del año siguiente, se publicó la edición estadounidense en Small, Maynard and Company, Boston. Ripostes incluía un apéndice, titulado “The Complete Poetical Works of T.E. Hulme.” En una suerte de prefacio, Pound explicaba que Hulme había completado su ouvre entera a los treinta años. Hulme, que en realidad tenía veintinueve años, agregaba: “Mr. Pound ha exagerado mucho mi edad.” La obra completa consistía en cinco poemas muy breves. Uno de ellos es “Autumn,” que ya se inscribe en lo más puro del imaginismo: un poema breve en el que prevalecen imágenes de color. Hay excepciones, como “wistful stars” (añorantes estrellas), el uso del símil en el último verso, y quizá la personificación en el verbo “lean,” pero, con todo, se aproxima a la objetividad del imaginismo. El peor pecado es probablemente “wistful,” que no tiene existencia exterior real e implica una emoción personal no verificable.

Otoño

Un toque de frío en la noche de otoño—

salí a caminar

y vi la luna rojiza inclinada sobre un seto

como un granjero de cara roja.

No me detuve a hablar, sino que saludé con la cabeza,

y alrededor estaban las añorantes estrellas

de cara blanca como niños de ciudad.

[Autumn

A touch of cold in the Autumn night—

I walked abroad,

And saw the ruddy moon lean over a hedge

Like a red-faced farmer.

I did not stop to speak, but nodded,

And round about there were the wistful stars

With white faces like town children.]

En “Lecture on Modern Poetry,” Hulme se rebela contra la idea falsa de que la poesía es una especie de religión, o algo que busca comunicar un pensamiento en toda su perfección, o una pirámide construida para la eternidad. Un poema es, simplemente, un medio de expresión.

En una carta a Harriet Monroe, Pound se hace eco de estas ideas de Hulme, que animarían su imaginismo y se inscribirían en su batalla por la modernización poética. Aboga en la carta por “objetividad y más objetividad” y declara la guerra a los adjetivos, al discurso tennysoniano, y a todo lo que no se pudiera “realmente decir en alguna circunstancia, bajo la tensión de alguna emoción.” Fuera toda forma de literaturidad y las palabras librescas. Y al aceptar el ofrecimiento a Harriet Monroe de ser el corresponsal de Poetry en Europa, vuelve a manifestar sus principios poéticos:

¿Puede enseñarse a un poeta estadounidense que la poesía es un arte, un arte con una técnica, un arte que debe estar en flujo constante, en constante cambio de forma, si es que está destinado a vivir? ¿Puede enseñársele que no es un eco pentamétrico del dogma sociológico impreso en las revistas del año pasado?27

En otra carta a Monroe expresa su política editorial:

Mi idea de nuestra política es esta: Apoyemos a los poetas estadounidenses, preferentemente a los jóvenes que posean una seria determinación de producir obras maestras. Importemos solo arte que sea mejor al producido en el país. La mejor obra extranjera, la obra que esté bien por encima de la mediocridad, o los experimentos que parezcan serios, y dirigidos seria y sensatamente hacia la ampliación y el desarrollo de El Arte de la Poesía.28

Yeats, por su parte, reconocía en una carta a Lady Gregory —amiga y colaboradora suya, en la creación del Teatro Nacional de Irlanda— que Pound lo había ayudado a volver a lo definido y concreto (Carpenter 192). Pound estaba seriamente empeñado en causar un Risorgimento poético, como escribe en la posdata de su carta de aceptación del 18 de agosto a Miss Monroe: “P.D. Cualquier sacrificio que tienda a apresurar lo que yo creo que en última instancia es inevitable, nuestro Risorgimento Estadounidense, me es caro. Ese despertar hará que el Renacimiento italiano parezca una tempestad en un vaso de agua. Tenemos la fuerza, y el impulso, pero debemos aguardar y luchar por el sentido de guía y la discriminación para aplicar la fuerza.”

En su esfuerzo poético personal, Ripostes no era todavía el poemario experimental y revolucionario al que Pound aspiraba. Estaba demasiado inquieto por ser conocido y brillar. Se sentía obligado a publicar. El libro recibió reseñas buenas y malas. El crítico del prestigioso Times Literary Supplement lo atacó. En un comentario anónimo, decía que el libro de Pound tendría sobre sus lectores el mismo efecto que la exhibición de los postimpresionistas ejercía sobre sus visitantes: algunos zapateaban de furia y otros se morían de risa. En Poetry and Drama, el poeta Frank Flint lo ensalzó: “Mr. Pound es uno de los pocos en este país a quien le importa la poesía como arte … Posee un extenso aprendizaje en la técnica de su oficio.” Destaca su habilidad con las palabras, pondera el uso del verso aliterativo en la traducción del poeta anglosajón “The Seafarer” (que dista mucho de ser una traducción literal, pero sí es una interpretación personal) y los experimentos con la rima polifónica en sus traducciones de Arnaut Daniel. Concluye: “Mr. Pound se ha ganado el derecho de usar la forma poética que desee: ha dado al vers libre una sólida base en la tradición, y puede reírse de los críticos.” Claro que Flint era un amigo, cuya poesía se incluiría en Des Imagistes (1914) y en las futuras antologías del imaginismo.

Ripostes contiene poemas excelentes, como “The Tomb at Akr Caar,” “Portrait d’une Femme” y “The Return.” En este último, ponderado por Yeats, ya se utiliza una técnica experimental que tiende hacia el minimalismo. Como opina Moody, el poemario es moderno en el uso de un idioma contemporáneo y una sintaxis más natural. De cualquier modo, debe ser considerado como de transición (Moody 178).

En la primavera de 1912, Pound viajó a París y se alojó en casa de Walter Rummel en la rue Raynouard. Allí hizo algunas traducciones del provenzal para canciones que estaba componiendo Rummel, y vio a su amiga Margaret Craven. Recorriendo los puestos de libros callejeros de la margen izquierda del Sena, hizo un hallazgo providencial: encontró la versión en latín de La Odisea hecha por Andreas Divus Justinopolitanus, oscuro poeta de principios del siglo XVI o antes. Hace una referencia a ello en el Cantar I. Pasó un tiempo en la Bibliothèque Nationale reuniendo material para un libro que pensaba hacer sobre los trovadores, que titularía Gironde. En junio inició una gira a pie por el sur de Francia, también relacionada con el libro proyectado, pero al llegar a su primer destino, Limoges, recibió una nota de Dorothy en que le comunicaba que Margaret Craven se había suicidado. Regresó a París en el acto. Allí se enteró de que la causa probable de la desgracia era el hecho de que Margaret se había enterado de que Walter Rummel había anunciado su casamiento con otra música, Thérèse Chaigneau. Pound hace una breve referencia a esto en su Cantar LXXVII: “O Margaret of the seven griefs / who has entered the lotus” [O Margaret de los siete pesares / que ha entrado en el loto].

En junio reanudó el viaje a pie, y cubrió gran parte de la Provenza entre ese mes y el siguiente. Por lo general tomaba trenes nocturnos y caminaba de día, visitando lugares relacionados con los trovadores poetas. Entre la primera y la segunda etapa de su viaje, en distintos momentos visitó Chalais, donde había vivido la vizcondesa Dompna (compondrá un poema sobre ella), dama de Bertran De Born, uno de sus héroes; Ribérac, donde nació otro de sus héroes, Arnaut Daniel; luego fue a Vieux Mareuil, que inspiró el poema “Marvoil” de Pound. Otra de sus visitas fue a Perigord, el castillo de Hautefort (el Altafort de De Born), lugar que inspira el poema “Near Perigord.” También estuvo en Chalus, lugar donde recibió su herida de muerte Ricardo Corazón de León.

La mayor parte de estos lugares figuran en los Cantares. En el LXXVI, por ejemplo, desde su prisión en Pisa, en 1945, recuerda una caminata donde repetidas veces tuvo la visión del paraíso terrestre. En ese cantar (y en el siguiente) se repite el verso “Le Paradis n’est pas artificiel,” probablemente tomado de Baudelaire. En parte del LXXVI se rememora el paisaje del sur de Francia recorrido a pie:

Pero poner aquí los caminos de Francia,

De Cahors, de Chalus,

la posada baja junto a la margen del río,

los álamos; poner aquí los caminos de Francia

Aubeterre, la piedra sacada de la cantera más allá de Poitiers …

[But to set here the roads of France,

of Cahors,29 of Chalus,

the inn low by the river’s edge,

the poplars; to set here the roads of France

Aubeterre, the quarried stone beyond Poitiers … ]

En 1913, Pound conoció a Wyndham Lewis, que desempeñaría un papel importante en el período inglés que estamos estudiando. Lewis (1882-1957) era un artista y escritor inglés, que había estudiado en la Slade School of Art, una importante institución fundada en 1871, en que se formaron artistas de la importancia de Augustus John, Jacob Epstein y Dora Carrington, bajo maestros como Roger Fry y otros, que llevaron las últimas tendencias artísticas desde París. Lewis regresó de Slade en 1901 y luego viajó por Europa hasta 1909. Publicó primero cuentos en The English Review, que dirigía Ford Madox Hueffer. Luego de presentar su obra pictórica en exhibiciones de grupo, formó su propio centro, el Rebel Art Centre, y editó la revista BLAST, órgano del movimiento vorticista, al que Pound se sumó con entusiasmo. Del arte vorticista Pound escribió que estaba interesado más en el arreglo u organización de las formas que “en la materia muerta organizada.” En la entrevista de The Paris Review, que le hace Donald Hall (véase Bibliografía) se explaya acerca del vorticismo al referirse a su poema “The Game of Chess”:

Uno miraba cuadros en las galerías y podía encontrar algo. El poema “The Game of Chess”30 muestra el efecto del arte abstracto moderno, pero desde mi ángulo, el vorticismo era una renovación del sentido de construcción. El color había muerto y Manet y los impresionistas lo reavivaron. Entonces, lo que llamo el sentido de la forma se tornó borroso, y el vorticismo, a diferencia del cubismo, fue un intento por reavivar el sentido de la forma, la forma que había en De Prospettive Pingendi de Piero della Francesca, su tratado sobre las proporciones y la composición. Yo me interesé en la idea de formas comparadas antes de dejar Estados Unidos. Un tipo llamado Poole escribió un libro sobre la composición. Yo tenía algunas cosas en la cabeza cuando llegué a Londres … (The Paris Review Interview 44)

Según Pound, gran parte del placer del movimiento vorticista era el de encontrarse “por fin, inter pares” (cit. Moody 254). Cada integrante del grupo tenía libertad absoluta para expresarse, aunque había un centro común, que tenía que ver con la abstracción, lo geométrico, la lejanía de la naturaleza, principios que lógicamente eran más difíciles de expresar en poesía que en el arte pictórico o la música. En las pinturas de Lewis, el vorticismo se expresa en la composición geométrica, donde las formas dinámicas se relacionan por contraste. Resulta prácticamente imposible afirmar que Pound escribiera poesía “vorticista” (o que tal cosa exista). Lewis y Pound estaban fuertemente unidos en su amor por la experimentación, el rechazo del victorianismo y el industrialismo, el deseo de dar impulso a una nueva sensibilidad, una nueva civilización y, en general, la sensación de ruptura que representaba el vorticismo. Ezra se refería a la revista BLAST como “una revue cubiste.” En una carta a Joyce en que le sugiere que contribuya a la revista, la describe como una nueva publicación trimestral “futurista, cubista, imaginista” (Carpenter 245). El mismo nombre, blast (explosión, estallido, voladura) sugiere el impulso revolucionario del vorticismo, emparentado en espíritu con el futurismo de Marinetti. De hecho, BLAST apareció tan solo dos veces: la N° 1 es de junio de 1914 y la 2, de julio de 1915. Luego, Lewis publicó Tarr, su primera novela, y se unió al ejército británico, primero como artillero y luego bombardero, en la Gran Guerra.

Fue Pound quien inventó el término “vorticista,” como escribe Lewis en el primer número de la revista. Proviene de vortex, vórtice, el punto de máxima energía, que representa, en mecánica, la mayor eficacia. De hecho, vórtice es torbellino, remolino, el centro de un ciclón. En Tarr, Wyndham Lewis escribe que “las líneas y masas de una estatua son su alma”: el arte no tiene interior, no tiene nada que no se pueda ver (cit. Hugh Kenner en The Pound Era 30). El vorticismo da prioridad a la composición sobre la representación. El imaginismo de Pound se funde con el vorticismo. En Blast #1 escribe:

Todo concepto, toda emoción se presenta ante el vívido consciente en alguna forma primaria. Pertenece al arte de esta forma. Si es sonido, a la música; si palabras formadas, a la literatura; la imagen, a la poesía; la forma, al diseño; el color en posición, a la pintura; la forma o diseño en tres planos, a la escultura; el movimiento, a la danza o al ritmo de la música o los versos. (Cit. The Pound Era 191)

Pound se esfuerza por separar al vorticismo del futurismo de Marinetti, quizá porque le debe mucho. Escribe en Fortnightly Review (vol. 96, 1914):

No es más ridículo que una persona reciba o exprese una emoción mediante un arreglo de formas, o planos, o colores, que lo haga mediante un arreglo de notas musicales.

Supongo que esta propuesta es evidente por sí misma. Whistler dijo lo mismo, hace algunos años, y Pater proclamó que “Todas las artes se aproximan a la condición de la música.”

Cada vez que digo esto me encuentro con una tormenta de “sí, pero … ¿Por qué este arte no es futurismo?” [ … ]

Todos somos futuristas en el sentido de que creemos, con Guillaume Apollinaire, que “On ne peut porter partout avec soi le cadavre de son père.”31 Pero cuando de arte se trata, el futurismo, por la mayor parte, es un descendiente del impresionismo. Es una especie de impresionismo acelerado.

Hay otra descendencia artística por vía de Picasso y Kandinsky, por vía del cubismo y el expresionismo. [ … ]

El vorticismo no tiene el curioso tic de destruir glorias pasadas. No tengo duda de que Italia necesitaba al Sr. Marinetti, pero él no se sentó sobre un huevo y me empolló, y como estoy totalmente opuesto a sus principios estéticos, no veo razón para que se suponga que yo, y varios hombres que están de acuerdo conmigo, nos llamemos futuristas. No deseamos evadir comparaciones con el pasado. Preferimos que la comparación se haga con alguna persona inteligente cuya idea de “la tradición” no se limite al gusto convencional de cuatro o cinco siglos y de un continente. (resumido de las págs. 462-470)

A diferencia del futurismo, que sobre todo admiraba al poder y movimiento de la máquina, su energía, y odiaba el pasado, el vorticismo enfatizaba el perfecto diseño y destreza requeridos para controlar energías conflictivas durante largos períodos de tiempo. En tanto representaba la utilización y aprovechamiento de la energía humana gracias al arte, la máquina se convertía en el emblema más característico del movimiento vorticista. T.E. Hulme, quizás uno de sus portavoces más representativos, toma la metáfora de la máquina en su ensayo más importante, el ya citado “Modern Art and Its Philosophy.” Escribe que el destino de los modernos es “el intento de crear, en el arte, estructuras cuya organización sea muy similar a la de la máquina” (Bush 36-37). Al mismo tiempo, es imperativo separarse del “automovilismo” de Marinetti, y su ruido. El vorticismo abarca todas las expresiones artísticas: la imagen es el pigmento del poeta, clama Pound. Lo expresa en su poema vorticista “The Game of Chess,” al que nos hemos referido:

Dogmática declaración sobre el juego de ajedrez:

tema para una serie de cuadros

Caballos rojos, alfiles marrones, brillantes reinas

golpeando el tablero, que caen con fuertes “eles” de color,

llegan y golpean en ángulos,

sostienen líneas de un solo color:

este tablero está lleno de vida de luz,

estas piezas viven en formas,

sus movimientos rompen y vuelven a formar el diseño:

luminoso verde de las torres,

que chocan con las “equis” de las reinas,

enlazadas con los saltos de los caballos.

Peones en “y griega” que se abren paso, son contenidos,

giran, centrípetos, hacen jaque mate, cae el Rey en el vórtice:

choques, saltos de bando, líneas rectas de duros colores,

luces bloqueadas, escapatorias, restablecimiento de la partida.

[Dogmatic Statement Concerning the Game of Chess:

Theme for a Series of Pictures

Red knights, brown bishops, bright queens,

Striking the board, falling in strong ‘L’s of color.

Reaching and striking in angles,

holding lines in one colour

this board is alive with light;

these pieces are living in form,

their moves break and reform the pattern:

luminous green from the rooks,

Clashing with ‘X’s of queens,

looped with the knight-leaps.

‘Y’ pawns, cleaving, embanking!

Whirl! Centripetal! Mate! King down in the vortex,

Clash, leaping of bands, straight strips of hard colour,

Blocked lights working in. Escapes. Renewal of contest.]

“The Game of Chess” es quizás el único poema de Pound que podría llamarse “vorticista” por su carácter experimental, reflejado en la sensación de vértigo que comunica, la serie de enumeraciones no relacionadas, el uso de formas en —ing, que junto con las exclamaciones contribuyen a imprimir dinamismo, velocidad y simultaneidad a los verbos. Pound lo envió a Poetry, donde Harriet Monroe lo publicó a regañadientes, por considerarlo futurista.

Ezra y Dorothy se casaron el 18 de abril de 1914 en el hogar de Mr. and Mrs. Hope Shakespear, padres de Dorothy, y el matrimonio se registró en la Iglesia de la parroquia anglicana de Kensington el día 20. Los recién casados se establecieron en un apartamento en el número 5 de Holland Place Chambers, a la vuelta de la esquina de la iglesia. Sophie Brzeska le preguntó a Pound por qué se molestaba en casarse. “No importa,” le contestó él. “Es solo cuestión de unos pocos trámites por conveniencia.” Ella insistió: “¿Y si uno decide separarse?” “¿Para qué molestarse en un divorcio? Uno vive en mutua tolerancia.”32

En una nota publicada en Poetry en septiembre de 1946, Eliot describe el nuevo hogar de los Pound como un apartamento “pequeño y oscuro. En la habitación más grande, con luz artificial, Ezra cocinaba; en la mejor iluminada, aunque más pequeña, inconvenientemente triangular, él trabajaba y recibía visitas” (Norman 168).

Uno de los encuentros más importantes de la vida de Pound fue en julio de 1913, con el escultor Henri Gaudier-Brzeska. Ocurrió en el Albert Hall, en la exposición de Allied Artists [Artistas aliados]. Pound recorría las galerías superiores con Olivia Shakespear cuando vio a un joven delgado, de mirada brillante, que le recordó a William Carlos Williams. Se movía con una especie de gracia animal, como un lobo joven (Norman 134). Era Henri Gaudier, que había optado por hacerse llamar Gaudier-Brzeska, agregando al suyo el apellido de Sophia Brzeska, “una polaca neurótica que amenazaba con suicidarse” y con la que mantenía una extraña relación (Carpenter 215). Gaudier era un francés de veintiún años que antes pintaba, pero que ahora había empezado a esculpir. Influenciado por Rodin al principio, pronto empezó a desechar el arte representativo y abrazó el vanguardismo, privilegiando la línea, el ritmo y las masas y trabajando con distintos materiales, como piedra y metal. Pound quedó deslumbrado con Gaudier y su talento. En una carta del 19 de diciembre de 1913 a Williams escribe:”He comprado dos estatuillas del escultor de gran futuro, Gaudier-Brzeska. Me gusta mucho. Es la única persona con quien yo realmente puedo ser ‘Altaforte’” (Letters 27).

Gaudier hizo dos retratos de Pound, pertenecientes a una serie de dibujos. El escultor pronto se había convencido de que Ezra sería excelente materia para su arte desde que Pound le leyó “Altaforte” con toda la pasión y energía que él sabía poner de manifiesto. Ezra empezó a posar para Gaudier, que planeaba usar yeso para un busto de Pound, que objetó: el yeso era un “medio detestable.” Compró un bloque de mármol de media tonelada. Gaudier empezó haciendo una cantidad de esbozos en tinta china. Luego, en varias sesiones, a partir de febrero de 1914, sentado en una silla de madera de la peor calidad, Ezra vio cómo iba tomando forma la escultura de una cabeza hierática, que Gaudier concebía como fálica, y a la que llamó Tête hiératique d’Ezra Pound. El escultor Jacob Epstein dijo que fue Pound quien le pidió a Gaudier que le diera la forma de un falo (Norman 136). Pound se refiere a la escultura en el séptimo poema de “Moeurs Contemporaines,” secuencia publicada originalmente en Little Review, en mayo de 1918. La escultura se exhibió en la galería Whitechapel.

Gaudier, que previamente había evadido el servicio militar obligatorio en Francia, huyendo a Londres para ello, al estallar la guerra en 1914 decidió que debía luchar, por lo que se presentó a su embajada en Inglaterra y se alistó. Pronto fue promovido a sargento y entrenado como oficial (Carpenter 236). Pound publicó la noticia de su muerte en BLAST N° 2:

“MORT POUR LA PATRIE”

Henri Gaudier-Brzeska: luego de meses de lucha y dos promociones por gallardía, Henri Gaudier-Brzeska fue muerto en una carga en Neuville St Vaast, el 5 de junio de 1915.

Pound lo recuerda en el Cantar XVI, junto a otro amigo muerto en la guerra, T.E. Hulme:

Y Henri Gaudier fue a ella,

y lo mataron,

y mataron una buena cantidad de esculturas,

y el viejo T.E.H. fue a ella,

con un montón de libros de la biblioteca, y una granada los enterró en una trinchera,

y la Biblioteca expresó su fastidio.

[And Henri Gaudier went to it,

And they killed him,

And killed a good deal of sculpture,

And ole T.E.H he went to it,

With a lot of books from the library, and a shell buried ‘em in a dug-out,

And the Library expressed its annoyance.]

Yeats le había hablado de Joyce varias veces. Pound se entera de que el escritor irlandés vivía en Trieste, y el 15 de diciembre de 1913 le escribe una carta. Le dice que está relacionado con algunas revistas literarias nuevas, aunque carentes de dinero, como The Egoist, y además con otras estadounidenses, que pagaban bien las colaboraciones. Joyce, cuya posición económica en Trieste no era precisamente próspera, y que deseaba publicar y abrirse camino, empezó a ilusionarse. Le habla a Pound de su obra Dubliners, que había intentado publicar, pero que los editores que estaban interesados querían censurar, lo que Joyce no estaba dispuesto a aceptar. Joyce le envió el manuscrito de Dubliners y el primer capítulo de su novela A Portrait of the Artist as a Young Man. Pound hizo suya la situación de Joyce, que desde ese momento tuvo asegurado su presente y futuro literarios. Joyce le escribió a Yeats, agradeciéndole la conexión con Pound: “Nunca podré agradecerle lo suficiente por haberme relacionado con su amigo Ezra Pound, que es, por cierto, un obrero del milagro.”33

La revista The Smart Set rechazó los tres cuentos de Dubliners que le envió Pound. Ezra llamó al rechazo “a prime example of bullshit” (Carpenter 226). Consiguió que Harriet Shaw Weaver aceptara A Portrait para su serialización en The Egoist, y la primera parte se publicó en el número del 2 de febrero de 1914, día en que Joyce cumplía 32 años. Fortalecido, Joyce insistió con Grant Richards, director editorial que había rechazado Dubliners, que aceptó reconsiderarlo, y finalmente lo publicó en junio de ese año de 1914. Más adelante, en junio de 1916, Pound consiguió subvenciones económicas para Joyce de The Society of Authors, del gobierno de Asquith, de la millonaria Nancy Cunard y de Harriet Shaw Weaver, que durante un largo tiempo envió al irlandés un cheque por 50 libras cuatro veces por año. Joyce les enseñó a sus dos hijos, que hablaban italiano, que llamaran a Ezra “Signore Sterlina” (Carpenter 277-278).

Otro escritor al que Ezra ayudó, y a quien posibilitó la publicación de su obra, al igual que en el caso de Joyce, fue Thomas Stearns Eliot. Eliot se presentó ante Pound el 22 de septiembre de 1914, en el apartamento de Holland Place. La reunión había sido sugerida por otro poeta estadounidense, Conrad Aiken, que sabía que Ezra tenía conexiones con directores de revistas. Después de leer “The Love Song of J. Alfred Prufrock,” Pound escribió a Harriet Monroe, de Poetry, ensalzando a Eliot, que “se había entrenado y modernizado solo.” Ezra ya estaba en su campaña de Risorgimento de la poesía estadounidense, y había descubierto a un candidato más que digno para sus filas. Pound se aseguró de que se publicara la poesía de Eliot, y Eliot nunca dejó de agradecerle y reconocerlo como quien le abrió las puertas del éxito con la publicación del poemario Prufrock and Other Observations en 1917. Más tarde, fue el corrector responsable de la versión final de The Waste Land, y Eliot le agradece su ayuda, dedicando el poema a “Ezra Pound, il miglior fabbro” [el mejor artífice], que es el tributo de Dante al poeta provenzal que tanto quería Pound, Arnaut Daniel, tributo que aparece en Purgatorio, Cantar XXVI: “Il miglior fabbro del parlar materno.”

En su introducción al primer volumen de The Letters of T.S. Eliot, editado por su segunda esposa, Valerie Eliot, esta hace una referencia a Ezra Pound. Cita palabras de Eliot: “En 1914 … mi encuentro con Ezra Pound cambió mi vida. Él estaba entusiasmado con mis poemas, y me brindó tanto aliento y elogios como hacía mucho que yo había dejado de esperar. Yo me sentía feliz en Inglaterra, incluso en tiempo de guerra: Pound me instó a que me quedara … y me estimuló para que volviera a escribir poemas.”34

Pound y Eliot fueron amigos durante toda su vida. Cuando murió Eliot, el 4 de enero de 1965, Pound, viejo, enfermo y pobre, viajó desde Italia para asistir al servicio fúnebre de Eliot en Westminster Abbey. “Su voz era verdaderamente dantesca,” escribió en el número de tributo a Eliot en Sewanee Review. “No fue homenajeado lo suficiente, y merecía mucho más de lo que yo le di” (cit. Carpenter 888). Sin embargo, Eliot había recibido todos los honores literarios del mundo, incluyendo el Premio Nobel, y Pound seguía siendo un paria, solo y sin reconocimiento.

Ripostes, el siguiente poemario de Pound, fue publicado por Swift & Company en octubre de 1912. La crítica lo considera un volumen de transición, porque en él Pound va abandonando las marcas de lo tradicional, el estilo de fines de siglo y los trovadores, y va iniciando su experimentación modernista. Uno de los poemas de cambio es “The Return,” muy elogiado por Yeats y otros poetas destacados; otro es su “traducción” del inglés antiguo, de “The Seafarer,” que en realidad es una interpretación personal, o imitación, como algunas de sus otras versiones del chino, el provenzal, el italiano, el latín y el francés. Ripostes incluye un apéndice titulado “The Complete Works of T.E. Hulme,” que son solo cinco breves poemas, aunque valiosos como ejemplos de concisión e imaginismo, características de la nueva etapa poética que inicia Pound. El poeta Frank Flint, del grupo de Hulme y luego el autor de una descripción del imaginismo en Poetry, en marzo de 1913, describe los poemas de Hulme que incluye Pound como “pequeñas estampas japonesas,” posiblemente por lo que tienen de parentesco con la brevedad y concentración del haiku. Hulme muere en Flandes, en la Gran Guerra, en 1917.

En marzo de 1914 se publica la antología Des Imagistes, un delgado volumen de 64 páginas, publicado en Londres por The Poetry Bookshop, asociada con Harold Monro, que publicaba y vendía poesía, y que estuvo activa entre 1913 y 1926. Entre sus publicaciones más representativas están las cinco antologías de Georgian Poetry, aparecidas entre 1912 y 1922. Des Imagistes comprendía poemas de Pound, de la poeta estadounidense Amy Lowell, de William Carlos Williams, Allen Upward, Ford Madox Hueffer, Richard Aldington, Hilda Doolittle, John Cournos y F.S. Flint, y hasta uno de James Joyce. La antología también encontró un editor en Estados Unidos, Alfred Kreymborg, un poeta de Nueva York amigo de Pound que publicaba la revista Glebe y que dedicó un número entero a Des Imagistes.

En el invierno de 1914-1915, que pasó con Dorothy como secretario de Yeats en Stone Cottage, Pound empezó a trabajar con los papeles de Ernest Fenollosa (1853-1908), que había recibido de la viuda35 de este especialista en el arte de China y Japón. El idioma chino había sido desde hacía tiempo uno de los mayores intereses de Pound. Era conocida su curiosidad por todo lo oriental. “Uno debe ir continuamente hacia el Este para mantener viva la mente,” decía para fundamentar su interés por los trovadores y su poesía (cit. Mellow 154). Empezó a estudiar a Confucio alrededor de 1915, cuando su amigo, el poeta Allen Upward, traductor de Sayings of Confucius, le prestó una traducción de Chug Yung36 y la viuda de Fenollosa le entregó los cuadernos de su marido. Como decía Eliot, refiriéndose a Cathay, “Pound inventó la poesía china para nuestro tiempo.”37 Cuando fueron a arrestarlo los partisanos, en septiembre de 1945, atinó a meterse en el bolsillo un libro de Confucio. Como escribe A. David Moody, “su China sería un recurso de toda la vida en la lucha para permanecer cuerdo mientras peleaba contra el mundo” (Moody 240).

Fenollosa era un profesor estadounidense educado en Harvard, que había enseñado en Japón, donde aprendió el japonés con Mori Sainan (1863-1908) y Ariga Nagao (1860-1921). Luego empezó a traducir poesía japonesa y piezas de teatro Noh. Dejó 16 cuadernos con sus notas sobre el idioma y la traducción, y Pound usó el trabajo de Fenollosa como punto de partida para su propia traducción. Empezó a experimentar con lo que denominó “el método ideográmico,” que consistía en suprimir todo argumento abstracto o cualquier clase de proceso racional y presentar imágenes sin relacionarlas u organizarlas entre sí, y sin mediación gramatical, lo que llevaría al collage y a la fragmentación de los Cantares. Christine Brooke-Rose lo define como “la yuxtaposición de elementos diferentes, como en el ideograma chino.” Como el nombre indica, el método ideográmico parte del ideograma, que es una estructura de materiales concretos y heterogéneos discontinuos que el lector o espectador debe relacionar. El ideograma es la ilustración o dibujo de la imagen taquigráfica de una acción, proceso o relación entre componentes. Como la metáfora, aunque con la yuxtaposición de elementos no necesariamente, o claramente, relacionados entre sí, el ideograma establece la identidad en la diferencia. Muchos ideogramas son simples: un cuchillo en el corazón, “pena, dolor”; la yuxtaposición de agua y ojo, “llanto.” El ideograma atrajo de inmediato a Pound, que vio que dos o más elementos separados expresaban una cosa o una idea. Combinando la técnica de la pintura con el lenguaje, el ideograma podía trasmitir una representación objetiva y dramática del mundo. Dice Pound:

… cuando un chino quería hacer el dibujo de algo más complicado, o de una idea general ¿qué hacía? Quiere definir el rojo. ¿Cómo hacerlo sin colores? Reúne los dibujos de


ROSA CEREZA
HERRUMBRE FLAMENCO (ABC of Reading 122)

En sus cuadernos, Fenollosa había copiado primero los caracteres chinos originales, después escrito una transcripción fonética, usando la pronunciación japonesa de dos profesores amigos que lo ayudaban en Tokio (los ya mencionados Mori Sainan y Ariga Nagao), luego hecho una traducción palabra por palabra al inglés con notas interpretativas. Ezra trabajó con todo este material para sus “traducciones,” usando una técnica de verso libre. El resultado fue una aproximación al Imaginismo, con referencias al paisaje y uso de imágenes. Muchos de los poemas eran del poeta Li T’ai Po, del siglo VIII, (conocido como Li Po), que Pound llamó por su forma japonesa, “Rihaku.” También usó poemas de Hsieh T’iao y de T’ao Ch’ien.

Los papeles y cuadernos de Fenollosa dieron nacimiento a cuatro libros de Pound: Cathay (1915), Certain Noble Plays of Japan (1916), cuatro piezas Noh, que constituyen Noh, or Accomplishment (1917) y The Chinese Written Character as a Medium for Poetry, en Instigations (1920).

The Chinese Written Character as a Medium for Poetry,38 un estudio de los ideogramas, acompañaba los papeles de Fenollosa. El ensayo parte de la hipótesis de que los caracteres chinos son casi enteramente pictóricos en su origen (aunque hay en ellos una considerable proporción de representación fonética) y que constituyen una vívida ilustración de los elementos y procesos de la naturaleza. Combinan la técnica de la pintura con el lenguaje, y así presentan una imagen del mundo más objetiva y dramática que la que pueden lograr los pintores o los escritores. Fenollosa concluía que, debido a la propia naturaleza de los caracteres chinos, si se coloca dos o más ideogramas uno al lado del otro, se produce un efecto particularmente resonante. En el proceso de componer los ideogramas, decía, “dos cosas agregadas no producen una tercera, pero sugieren alguna relación fundamental entre ellas.”

Cathay

Michael Alexander explica que Pound “no sabía chino y trabajaba a partir de las notas póstumas de un estadounidense que había estudiado el idioma chino con un japonés [ … ] Sin embargo, no debemos olvidar que a pesar de su ignorancia del chino, muchos jueces competentes de chino y de poesía inglesa opinan que estas son las mejores traducciones al inglés de poemas chinos que se han hecho” (97).

En realidad, quizá deba decirse que existe en los poemas que componen el Cathay de Pound tanto de traducción como de pura creación. Por momentos, Cathay es pura creación porque, con sus escasos conocimientos de chino, muchas veces Pound apelaba a su imaginación inventiva, o combinaba poemas, haciendo uno de dos fragmentos, o porque se apartaba de las notas de Fenollosa para crear un poema propio. Eliot profetizaba que Cathay sería consideraba, no una traducción, sino “un magnífico espécimen de poesía china del siglo XX” (Introducción a Ezra Pound. Selected Poems 15). La profecía de Eliot se ha cumplido. Hoy nadie lee los poemas de Cathay cotejándolos con las versiones en chino, sino como poemas de Pound. Destacamos la economía de recursos poéticos, la sencillez del tema, la presentación de la naturaleza, la evocación del dramatismo de la guerra, el dolor del exilio, la nostalgia del hogar y la soledad de las mujeres lejos del frente, que esperan a sus maridos soldados. En los años de la Gran Guerra, el tema de la guerra está especialmente cargado de dolor y tragedia, resumido en un verso de “Canción de los arqueros de Shu”: “Nuestra mente está llena de tristeza ¿quién sabrá de nuestra pena?”

Toda traducción es colaboración, el encuentro de dos idiomas, dos nacionalidades, dos voces, dos sensibilidades, dos personae. En el caso de Cathay, hay más de dos de todo (si consideramos a Fenollosa), a lo que se suma un tercer idioma. Además, otro importantísimo factor a tener en cuenta es el poeta chino que escribió la mayoría de los poemas de Cathay: Li Po, a quien Pound llamaba por su nombre japonés, “Rihaku.” Li Po hoy llega al español a través del inglés, del chino y del japonés—otra cadena de colaboraciones.

Li Po (701-762) fue uno de los poetas más grandes y populares de la dinastía T’ang, considerado un gran compilador, un hombre que rescató poemas olvidados, muchos de ellos anónimos, que se habrían perdido. “Un compilador,” escribe Pound, “no es quien solo recoge; su principal distinción consiste en extirpar, e incluso en revisar. De esa manera, una parte de la labor de Rihaku consiste en viejos temas reescritos, en una suerte de resumen de la poesía que existía antes de él.”39

La familia de Li Po vivía en lo que es hoy el sudeste de Gansu, y luego se mudó a Jiangyon, en la actual provincia de Sichuan. A los diez años se inició su educación formal. El taoísmo fue la influencia mayor en él. Llevó una vida nómada, recorriendo China, disfrutando del alcohol y de la libertad, un modo de vida reñido con el de un correcto caballero confuciano. A los diecinueve años se fue de su casa y vivió con una reclusa taoísta. Después de un período de vagabundeo, se casó con ella y fue a vivir en casa de la familia de su mujer. Ya había empezado a escribir poesía. Después de otro período de vagabundeo, se dirigió a la corte con la esperanza de conseguir un empleo (no tuvo suerte), conoció al poeta Tu Fu, y vio crecer su fama. Acompañó la expedición militar del príncipe Lin como poeta laureado no oficial, pero en general llevó una vida irregular y nada convencional. Se lo consideraba un vago inmoral, un borracho irresponsable. Según la leyenda popular, murió ahogado mientras, totalmente borracho, trataba de apoderarse de la luna reflejada en el agua. Sus poemas celebran la alegría de beber y la amistad. Sus temas son la soledad, el paso del tiempo y la hermosura de la naturaleza.40

Cuando Pound empezó a leer las notas de Fenollosa, le llamó la atención la similitud con sus principios imaginistas (tratamiento directo de la cosa, ninguna palabra superflua, y composición según la frase musical y no la métrica) y lo que le pareció una “estética de ausencia.” En Arte e ilusión: Un estudio de la psicología de la representación pictórica, E.H. Gombrich descubre lo mismo en el arte chino: “Las figuras, aunque están pintadas sin ojos, parecen mirar; sin orejas, parecen escuchar … Se da expresión a lo invisible.”41 Pound compró la Historia de la literatura china, un libro de 1901, de H.A. Giles, donde encontró ejemplos de poemas chinos, bajo cuya influencia empezó a escribir sus propias imitaciones, como un pequeño poema imaginista que incluyó en su poemario Lustra, de 1915:

Oh abanico de seda blanca,

claro como escarcha sobre [brizna de hierba

A ti también se te hace a un lado.

[O fan of white silk

clear as frost on the grass-blade

You also are laid aside.]

El título de este poema, casi tan largo como el poema mismo, es “Fan-Piece, for Her Imperial Lord” (Pieza de abanico, para su Lord Imperial). Pound lo leyó en A History of Chinese Literature (1901), de Giles, donde consta de 10 versos, pero él lo convierte en una miniatura, un camafeo poético carente de recursos retóricos, cuyo efecto depende de lo que sugiere o lo que se induce, más de lo que dice. El lector debe hacer sus propias inferencias. La voz poética, una muchacha que ha perdido el favor del emperador; se compara a un objeto, el abanico, que también puede ser descartado. El segundo verso sugiere sencillez, frescura, delicadeza, pequeñez, inocencia, humildad, una vida breve y transitoria. El tono es objetivo, aseverativo; la voz poética carece de autocompasión; tampoco quiere convencer, ni enseñar nada, ni hacer una generalización sobre la vida: simplemente, manifiesta un hecho incontrovertible.

En la poesía oriental, Pound descubrió un uso instintivo del mundo natural como analogía expresiva de lo humano (no como símbolo ni alegoría), sino como algo paralelo o contrastivo. Por ejemplo, lee un poema en el que hay una referencia a la abundancia y plenitud de la naturaleza y que establece un contraste con la soledad y desolación de la situación poética: “Peach boughs and apricot boughs hang over a thousand gates” [Ramas de duraznero y ramas de damasco cuelgan sobre un millar de puertas], “Poem by the Bridge at Ten-Shin”). El método ideográmico de Pound, que recibe su nombre con el descubrimiento de Fenollosa y los ideogramas, es en realidad el método natural de la composición poundiana, que es yuxtaposición paratáctica, la idea de que homologías, simpatías y analogías generan significado sin necesidad de explicación.

Pound empezó a hacer las traducciones al inglés de los poemas de Li Po que leyó en las notas de Fenollosa ese mismo invierno de 1914-15 que pasó con Yeats en Sussex, y que incluiría en Cathay, publicado en abril de 1915. Contiene 17 traducciones, casi todas de Li T’ai Po.

Cathay es el nombre literario de China. Los poemas de Cathay describen un imperio, del siglo VIII, en que el poder político y el de la inteligencia creativa están debilitados. El mejor poeta, Li Po, no tiene interés en servir al estado, pero tampoco al estado le interesa su obra. El estado está en guerra con los bárbaros, que atacan sus fronteras; el corazón de la corte está carcomido por la decadencia. La poca energía que queda está concentrada en los soldados, que mueren olvidados, lejos de la corte y de su hogar. Los sentimientos dominantes son la separación y la tristeza. Casi todos los poemas, provenientes de los cuadernos de Fenollosa, que contienen 150 en total, ofrecen la imagen de un gran imperio degradado. Casi todos son de Li Po. De hecho, podría decirse que poeta e imperio se reflejan mutuamente. Pound califica a la época de petrarquesca, porque él consideraba a Petrarca falto de virtú, palabra que conlleva el significado de la energía que individualiza al artista, la fuerza que despliega, su firma, el nudo que solo él ata. Pound asociaba a Petrarca con ausencia de virtú y con decadencia y exceso de elaboración. Para Pound, Petrarca y Virgilio meramente registran su medio y su tiempo. Poseían virtú muchos de sus poetas provenzales, y Dante, Cavalcanti, Homero y Ovidio.

Existe otra relación interesante en el poema, entre el imperio chino y el imperio británico en 1914, ambos empeñados en una guerra en la que los soldados sufren en el frente, mientras el corazón del imperio, la corte, da la espalda al sufrimiento de su tropa. Muy diferente será la situación en la Segunda Guerra Mundial, donde por primera vez habrán de sufrir los civiles. La Primera Guerra, la Gran Guerra, fue de gran dolor en las trincheras y en el frente, pero librada muy lejos de Inglaterra.

Son bien conocidas las dificultades que presenta la traducción del chino. En After Babel, George Steiner destaca que, si bien los caracteres son logográficos (usan símbolos abreviados para una palabra o frase), muchos son ideogramas que contienen rudimentos pictóricos, o los sugieren. La relación entre las proposiciones son paratácticas (coordinadas), y los signos de puntuación representan pausas para la respiración, más que segmentaciones lógicas o gramaticales. En ciertos casos es imposible distinguir entre prosa y verso. Más que el diccionario, el traductor necesita fijarse en el contexto, que es lo que certifica el significado.42

Los poemas chinos de Cathay se caracterizan por su economía de recursos poéticos. En su mayoría son simples, una aprehensión íntima y directa del mundo natural. Son objetivos, sin comentarios sobre la emoción que puede sentir la voz poética. No hay en ellos uso del simbolismo ni de la alegoría. A Pound le atrae el verso largo, el lenguaje directo y simple y las vívidas imágenes naturales. Por un tiempo, Pound vivió maravillado por la poesía china. En febrero de 1915, escribió en Poetry que los poemas de los escritores chinos “son un tesoro que el siglo próximo podrá considerar un estímulo tan grande como fue el de los griegos para el Renacimiento.” La edición original de Cathay estuvo a cargo de Elkin Matthews, de Londres, en 1915. Se aclara debajo del título:

Traducciones de Ezra Pound. En su mayoría, del chino de Rihaku, de las notas de Ernest Fenollosa, fallecido, y los desciframientos de los profesores Mori y Ariga.

En el postscriptum se lee:

No he llegado al final de las notas de Ernest Fenollosa, ni nada que se le parezca, ni es por entero la perplejidad lo que me causa cesar en la traducción. Es verdad que encuentro poco que añadir a un verso de cierto poema:

Sabes muy bien adónde fue que caminé

Después que me dejaras.

En otro encuentro un discurso perfecto de una literalidad que para muchos resultará inaceptable. El pareado es el siguiente:

Sacando la espada, cortando el agua, el agua vuelve a fluir:

Levanta la copa, aplaca la tristeza, la tristeza otra vez lamentada.

Hay otros poemas, sobre todo “Five-colour screen” [La pantalla de cinco colores], en la que el profesor Fenollosa, como crítico de arte, estaba especialmente interesado, y una suerte de Ars Poetica de Rihaku, que podría ofrecerse con timidez a una audiencia de buena voluntad. Pero si procedo a hacerlos, con las interrupciones necesarias para explicaciones, y un tedio de notas, es seguro que el odio personal que me tienen muchos, y la invidia dirigida contra mí porque he osado abiertamente declarar mi fe en ciertos jóvenes artistas, se utilizarán primero para destacar los defectos de la traducción, que luego se transformará en menosprecio por el libro completo de traducciones. Por lo tanto, solo ofreceré estos incuestionables poemas.

E.P.

En noviembre de 1915 Pound publicó Catholic Anthology 1914-1915, cuya tapa lucía un diseño vorticista de Dorothy Pound. “Catholic” se usaba en el sentido de “universal,” lo que originó protestas de varios católicos (Carpenter 282). La antología, publicada por Elkin Matthews, era de orientación vanguardista, e incluía, entre otros, el poema imaginista “In a Station of the Metro,” de Pound, integrante de su serie “Contemporania” junto con “Further Instructions” y “The Study of Aesthetics.” Otros de los poetas que contribuyeron a la antología eran W.B. Yeats, William Carlos Williams, Carl Sandburg y T.S. Eliot, representado este por “The Love Song of J. Alfred Prufrock” y “Portrait of a Lady.”

En la Quarterly Review, Arthur Waugh (1866-1943), importante autor y crítico de publicaciones como The Daily Telegraph, escribió una reseña negativa: la antología (decía) era la obra de “cubistas literarios” que amenazaban con la anarquía y la “ruina roja” (por comunista) (cit. Moody 280). De hecho, para Pound era el comienzo del ataque permanente que dirigirían los románticos tardíos y postvictorianos por sus innovaciones y sus críticas a los tradicionalistas.

En uno de los poemas satíricos que publica en Blast N° 2 (julio de 1915), que titula “Our Contemporaries,” Pound se burla de Rupert Brooke, el poeta adorado por todos que pasó tres meses en Tahití, se enamoró de los mares del Sur y luego murió en los Dardanelos durante la Gran Guerra: “Cuando la princesa tahitiana / oyó que él se había decidido, / corrió hacia la luz del sol y trepó a un cocotero, / pero él volvió a esta isla / y escribió noventa sonetos petrarquescos.” El ataque a un héroe de la guerra y admirado poeta nacional era imposible de digerir por los patrióticos habitantes de la Inglaterra de aquel momento. Pound se defendió, aduciendo que él había escrito el poema meses antes de la muerte de Brooke (Carpenter 283).

En abril y noviembre de 1913, Pound había publicado una serie de poemas en la revista Poetry de Harriet Monroe, poemas que se caracterizan por su crítica a la forma de vida de la sociedad inglesa y que luego recopilaría en diversos poemarios que llevan el título genérico de Lustra. Una nota en la guarda explicaba el título:

DEFINICION: LUSTRUM: ofrenda por los pecados de todo un pueblo, hecha por los censores al final de sus cinco años de servicio, etc. Diccionario de latín elemental de Charlton T. Lewis.43

De hecho, hay varias “Lustra”: Lustra of Ezra Pound (Londres, septiembre 1916); Lustra of Ezra Pound (Londres, octubre 1916); Lustra of Ezra Pound with Earlier Poems (Nueva York, septiembre 1917, no expurgada); Lustra of Ezra Pound with Earlier Poems (Nueva York, octubre 16, 1917, expurgada). Según Moody, en estas ediciones el poeta posee “la seguridad del individuo que no responde a nadie, salvo a sí mismo” y que ha aprendido a decir “no.” A los artistas descorazonados y frustrados en Estados Unidos les ofrece un pensamiento alentador, lo que él ha logrado hacer: “He capeado la tormenta, / he derrotado a mi exilio.” El poemario marca un hito fundamental en el desarrollo de la poesía de Pound. Deja atrás la simbología y los arcaísmos y empieza a escribir una especie de verso de sociedad44 que utiliza para una crítica satírica dirigida contra varios frentes. Los poemas de Lustra son la obra de un poeta inconformista y batallador. Hablan contra las convenciones, contra la respetabilidad, contra todas las formas de opresión, contra la falta de imaginación, contra la burguesía que se está muriendo de aburrimiento. Ha nacido un Pound combativo, dispuesto a todo. Un Pound que se rebela contra el verso tradicional, y que canta y lucha con una nueva cadencia. Podría decirse que el poema “Ité” es una declaración de sus nuevos principios:

Vayan, cantos míos, busquen sus elogios de los jóvenes y los intolerantes,

alternen solo con los amantes de la perfección.

busquen siempre exponerse a la dura luz sofocleana

y soporten de buen grado las heridas que les inflija.

[Go, my songs, seek your praises from the young and the intolerant,

Move among the lovers of perfection alone.

Seek ever to stand in the hard Sophoclean light

And take your wounds from it gladly.]

Si bien los poemas de Lustra que envió a Harriet Monroe para Poetry en 1913 contenían solo parte del ataque a las convenciones, la estadounidense no dejó de protestar. En una carta del 30 de marzo de ese año, Pound se defiende contra la acusación de “risqué” aplicada a algunos de sus poemas: “Risqué. ¡Realmente! ¿Aplica usted ese término a todas las estatuas desnudas?” (Carta del 30 de marzo de 1913). En 1916 envió un nuevo Lustra a su editor, Elkin Matthews, que contenía muchos poemas que ya habían sido publicados en revistas, sin causar escándalo. Sin embargo, Matthews marcó 25 a los que había que hacer correcciones o que no podrían publicarse, algunos de los cuales hacían referencia a la irregular vida sexual de algunos ciudadanos “respetables,” o al adulterio. Uno, titulado “The Temperaments,” hacía una enumeración de los pecados de Bastídides:

Bastídides, por el contrario, que no habla ni escribe de nada, salvo la copulación,

se ha convertido en padre de mellizos,

pero logró esta hazaña con algún costo;

tuvo que ser cornudo cuatro veces.

[Bastidides, on the contrary, who both talks and writes of nothing save copulation,

Has become the father of twins,

But he accomplished this feat at some cost:

He had to be four times cuckold.]

Pound se quejó de la censura y de la hipocresía que representaba, pero lo único que logró fue que Matthews le ofreciera hacer 200 copias sin expurgaciones, pero uno de los impresores (William Clowes) se negó de lleno a imprimir cuatro de los poemas con expurgaciones o sin ellas, y uno de estos poemas era el de Bastídides (Carpenter 304). En otro (“The Lake Isle”), la palabra que ofendía era “whores” [putas] y en otro, “cocotte.” Pound llamó a la edición de Lustra de octubre de 1916, la versión castrata.

En 1917 las primeras versiones de Cantares I-III se publican en Poetry. La primera referencia a los Cantares, con este nombre, es en una carta a su padre de diciembre de 1915, pero Pound ya había empezado a trabajar en ellos a mediados de septiembre, fecha en que le dijo a un correspondiente que estaba dedicado a un poema de largo inconmensurable que lo tendría ocupado las cuatro décadas siguientes (Carpenter 187). Se equivocó: lo ocuparía el resto de la vida. El primero de los tres cantares, de 1915, empieza con una referencia al Sordello de Browning, como uno de sus personae. De hecho, conserva esta referencia en los Cantares definitivos. El segundo cantar se hace eco del de 1915 y empieza:

Al Diablo con todo, Robert Browning,

solo puede haber el único “Sordello,”

pero Sordello ¿y mi Sordello?

[Hang it all, Robert Browning,

There can be but the one “Sordello.”

But Sordello, and my Sordello?]

Sordello, el trovador italiano, es la persona lírica o máscara de Browning en el extenso poema del inglés, de 1840, cuyo personaje ha sido mencionado por Dante en Purgatorio. Pound ha seguido la técnica de la persona de Browning en gran parte de su obra anterior a los Cantares. Pound ve a Sordello como la culminación de la tradición épica en inglés. Lo considera el mejor poema largo después de Chaucer. Ahora él da inicio a su propia obra épica. Sordello es el personaje pero también es Browning, de hecho el héroe. En sus Cantares, Pound hallará su propio Sordello: hablará de otras personas, pero también sobre sí mismo. Igual que la obra de Browning, la técnica será mezclar momentos históricos, temas y estilos poéticos, pero seguirá su propio método ideográmico. El significado se generará de la interacción de los componentes, como en los ideogramas chinos, como había aprendido leyendo los cuadernos de Fenollosa, que lo ayudó en limpiar su mente de la técnica occidental e iniciar su técnica ideogramática. Los tres cantares de Pound (“Three Cantos”) se publicaron en Poetry, los dos primeros en junio y julio de 1917, respectivamente, y el tercero y final en agosto de 1917.

Quedan dos importantes obras de Pound antes de su partida de Inglaterra: “Homage to Sextus Propertius” y “Hugh Selwyn Mauberley,” a los que nos referimos en forma detallada en nuestra antología.

También en 1917, Margaret Anderson, directora de The Little Review desde que fundó la revista en Chicago en 1914, invitó a Pound a que ingresara como editor extranjero, lo que él aceptó de buen grado. Se trataba de algo similar a lo que ocurriera con la revista Poetry. The Little Review atraía ya a muchos de los escritores más destacados de Estados Unidos y aspiraba a hacer lo mismo en Inglaterra y el continente.

Pound necesitaba el dinero y tenía planes de publicar a Eliot, Joyce y Wyndham Lewis, lo que hizo, y agregó a Yeats y William Carlos Williams. El gran triunfo fue la publicación del Ulises de Joyce por entregas. Pero pronto la revista tuvo problemas con la censura, que suprimió el número de octubre por considerar obsceno un cuento de Lewis. Esto movilizó a Pound a protestar. Compuso un poema, “Cantico del Sole,” que publicó en el número de mayo de 1918 de The Little Review, que incluimos y comentamos en nuestra antología.

Hacia el final de su estadía en Inglaterra, Pound se siente disconforme con su vida en ese país. No tiene demasiadas perspectivas como editor de publicaciones importantes, salvo The Little Review. Por otra parte, su excesiva franqueza en ponderar o atacar, según el caso, le había hecho perder supremacía en el ambiente literario de Londres. Ya no tiene interés en causar un “Risorgimento” de la poesía en Estados Unidos. En una carta a Joyce se refiere con pesimismo a su sueño del “American Renaissance.” Le dice que “quizá sea mejor desenterrar los cadáveres de Li Po o Sextus Propertius que preservar este maldito lío del modernism” (Carpenter 338). Escribe una carta a su amigo William Carlos Williams en la que manifiesta su descontento:

Y ahora que ya no hay ninguna vida intelectual en Inglaterra, salvo la que se centra en esta habitación pentagonal de ocho por diez [su propio apartamento]; ahora que Remy [de Gourmont] y Henry [James] se han ido y Yeats se ha apagado, y que no existe ninguna publicación literaria en absoluto, salvo la que “nosotros” editamos [The Egoist y Ovid Press], subsiste la cuestión de si debo renunciar a toda pizca de comodidad, a todo pedazo de mi vida personal, y “gravitar” a una Nueva York que me quiere tan poco como hace diez o quince años. Si desde el punto de vista médico es masoquismo de mi parte quedarme aquí, en vez de mudarme a París; si la tortura autoinfligida tiene el menor elemento de dignidad. [ … ] ¿Tengo siquiera un país … ahora que Mouquin [restaurant en la 6ª. avenida en Nueva York] ya no existe?... ¿O es que tú no ves alternativa? (Selected Letters 158-159)

A fines de abril de 1920, Ezra y Dorothy parten al continente de vacaciones, vía París hasta Venecia. A mediados de mayo están en Sirmione, en el hotel Eden sobre el lago Garda, uno de los paraísos de Pound. Invita a Joyce a pasar una semana con Dorothy y él. En junio de 1920 se produce el encuentro de estos dos grandes escritores. Pound lo recuerda venticinco años después, desde su prisión de Pisa, recuerdo que deja para la posteridad en el Cantar LXXVI. Una tormenta de lluvia lo trajo a su mente:

La llegada de Joyce et fils45

a la guarida de Catulo

con la veneración del trueno de Jim46 y el Gardasee47 en

magnificencia

Magnificencia es le mot juste.

A LUME SPENTO

(1908)

LA FRAISNE

For I was a gaunt, grave councillor

Being in all things wise, and very old,

But I have put aside this folly and the cold

That old age weareth for a cloak.

I was quite strong—at least they said so—

The young men at the sword-play;

But I have put aside this folly, being gay

In another fashion that more suiteth me.

I have curled ‘mid the boles of the ash wood,

I have hidden my face where the oak

Spread his leaves over me, and the yoke

Of the old ways of men have I cast aside.

By the still pool of Mar-nan-otha

Have I found me a bride

That was a dog-wood tree some syne.

She hath called me from mine old ways

She hath hushed my rancour of council,

Bidding me praise

Naught but the wind that flutters in the leaves.

She hath drawn me from mine old ways,

Till men say that I am mad;

But I have seen the sorrow of men, and am glad,

For I know that the wailing and bitterness are a folly.

And I? I have put aside all folly and all grief.

I wrapped my tears in an ellum leaf

And left them under a stone

And now men call me mad because I have thrown

All folly from me, putting it aside

To leave the old barren ways of men,

Because my bride

Is a pool of the wood, and

Though all men say that I am mad

It is only that I am glad,

Very glad, for my bride hath toward me a great love

That is sweeter than the love of women

That plague and burn and drive one away.

EL FRESNO

Pues era yo un solitario y grave consejero,

en todos los asuntos sabio, y muy anciano,

pero he dejado de lado esta locura y el frío

que la vejez usa como manto.

Era bastante fuerte, o al menos eso decían

los jóvenes practicando esgrima;

pero he dejado de lado esta locura, pues me alegro

de otra manera que mejor me sienta.

Me he enroscado en los troncos de los fresnos,

he escondido el rostro donde el roble

extiende sus hojas sobre mí, y el yugo

de las antiguas costumbres de los hombres desechado.

Junto al tranquilo estanque de Mar-nan-otha

encontré una esposa,

que antes era un cerezo silvestre.

Ella me ha rescatado de mis viejas costumbres

ella ha aplacado mi rencor de consejero,

haciendo que nada más ponderara

el viento que aletea entre las hojas.

Ella me ha apartado de mis viejas costumbres,

al punto de que los hombres dicen que estoy loco;

pero he visto el dolor de los hombres, y me alegro.

Porque sé que el lamento y la amargura son una locura.

¿Y yo? Yo he dejado de lado toda locura y toda pena.

Envolví mis lágrimas en una hoja de olmo

y las dejé debajo de una piedra

y ahora los hombres me llaman loco porque he arrojado

de mí toda forma de locura, apartándola

para abandonar las viejas costumbres de los hombres,

porque mi esposa

es un estanque en el bosque, y

aunque todos los hombres dicen que estoy loco

lo que pasa es que solo estoy contento,

muy contento, y mi esposa tiene por mí un gran amor

que es más dulce que el amor de las mujeres

que atormenta y quema y que nos aleja.

Aie-e! ‘Tis true that I am gay

Quite gay, for I have her alone here

And no man troubleth us.

Once when I was among the young men …

And they said I was quite strong, among the young men.

Once there was a woman …

… but I forget … she was …

… I hope she will not come again.

… I do not remember….

I think she hurt me once, but …

That was very long ago.

I do not like to remember things any more.

I like one little band of winds that blow

In the ash trees here:

For we are quite alone

Here ‘mid the ash trees.

¡Aye! Es verdad que soy alegre

muy alegre, porque la tengo aquí solo para mí,

y no hay hombre que nos moleste.

Antes, cuando estaba entre los hombres …

y decían que yo era fuerte, entre los jóvenes,

una vez hubo una mujer …

… pero no me acuerdo … ella era …

… espero que no vuelva otra vez.

… no recuerdo …

Creo que una vez me lastimó, pero …

Hace mucho tiempo de eso.

Ya no me gusta más recordar cosas.

Me gusta una pequeña orquesta de vientos que soplan

aquí, en los fresnos:

porque estamos totalmente solos

aquí, entre los fresnos.

CINO

(Italian Campagna 1309, the open road)

“Bah! I have sung women in three cities,

But it is all the same;

And I will sing of the sun.

Lips, words, and you snare them,

Dreams, words, and they are as jewels,

Strange spells of old deity,

Ravens, nights, allurement:

And they are not;

Having become the souls of song.

Eyes, dreams, lips, and the night goes.

Being upon the road once more,

They are not.

Forgetful in their towers of our tuneing

Once for wind-runeing

They dream us-toward and

Sighing, say, “Would Cino,

“Passionate Cino, of the wrinkling eyes,

“Gay Cino, of quick laughter,

“Cino, of the dare, the jibe.

“Frail Cino, strongest of his tribe

“That tramp old ways beneath the sun-light,

“Would Cino of the Luth were here!”

Once, twice a year—-

Vaguely thus word they:

“Cino?” “Oh, eh, Cino Polnesi

“The singer is’t you mean?”

“Ah yes, passed once our way,

“A saucy fellow, but …

“(Oh they are all one these vagabonds),

“Peste! ‘tis his own songs?

“Or some other’s that he sings?

“But you, My Lord, how with your city?”

CINO

(En la campiña italiana, 1309, en el camino)

¡Bah! He cantado a las mujeres en tres ciudades,

pero es todo lo mismo;

y he de cantar al sol.

Labios, palabras, y los atrapas,

sueños, palabras, y son como joyas.

extraños conjuros de antigua deidad,

cuervos, noches, tentaciones:

y ya no están;

se han convertido en las almas del canto.

Ojos, sueños, labios, y se va la noche.

Cuando se vuelve a estar en el camino,

ya no son.

Olvidados en la torres de nuestras canciones,

que alguna vez en las runas del viento

nos hacen soñar y

suspirando dicen “¡Ojalá Cino,

el apasionado Cino, el que entrecierra los ojos,

el alegre Cino, de la risa fácil,

Cino, el de lo desafíos y las burlas,

el frágil Cino, el más fuerte de su tribu,

que recorre antiguos caminos bajo la luz del sol,

ojalá Cino el del laúd estuviera aquí!”

Una o dos veces por año,

vagamente dicen:

“¿Cino?” “Ah, eh, Cino Polnesi,

“¿Os referís al cantante?”

“Ah, sí, que una vez pasó por aquí,

un tipo desvergonzado, pero …

“(Ay, son todos iguales estos vagabundos).”

“¡Una peste! ¿las canciones son suyas?

¿O canta las de otro?”

“Pero vos, mi Señor, ¿qué tal vuestra ciudad?”

But you “My Lord,” God’s pity!

And all I knew were out, My Lord, you

Were Lack-land Cino, e’en as I am,

O Sinistro.

I have sung women in three cities.

But it is all one.

I will sing of the sun.

… eh? … they mostly had grey eyes,

But it is all one, I will sing of the sun.

“‘Pollo Phoibee, old tin pan, you

Glory to Zeus’ aegis-day,

Shield o’ steel-blue, th’ heaven o’er us

Hath for boss thy lustre gay!

‘Pollo Phoibee, to our way-fare

Make thy laugh our wander-lied;

Bid thy ‘flugence bear away care.

Cloud and rain-tears pass they fleet!

Seeking e’er the new-laid rast-way

To the gardens of the sun …

… … … … … … … … … … … …

… … … … … … … … … … … …

I have sung women in three cities

But it is all one.

I will sing of the white birds

In the blue waters of heaven,

The clouds that are spray to its sea.

Pero vos, “mi Señor,” ¡por amor de Dios!

Y si se supiera todo lo que sé, mi Señor,

seríais Cino Sin Tierra, como soy yo,

oh Sinistro.

He cantado a mujeres en tres ciudades.

Pero todo es lo mismo.

Y voy a cantar al sol.

… ¿eh?... Casi todas tienen ojos grises,

pero es todo lo mismo, y voy a cantar al sol.

“‘¡Febo Apolo, vieja cacerola de lata,

gloria de la égida de Zeus,

escudo de azul acero, que en el cielo que nos cubre

ojala tenga por patrón tu alegre lustre!

¡Febo Apolo, que en nuestro camino

haz que tu risa sea el errante canto que nos guíe;

que tu fulgor disipe nuestras preocupaciones!

¡Que pasen pronto las nubes y las lágrimas de lluvia!

Buscando siempre una nueva senda

hacia los jardines del sol …

… … … … … … … … … … … …

… … … … … … … … … … … …

He cantado a mujeres en tres ciudades

pero es todo lo mismo.

Voy a cantar a los blancos pájaros

en las azules aguas del cielo,

a las nubes que son la espuma de su mar.

VILLONAUD FOR THIS YULE

Towards the Noel that morte saison

(Christ make the shepherds homage dear!)

Then when the grey wolves everychone

Drink of the winds their chill small-beer

And lap o’ the Songs food’s gueredon

Then makyng my heart his yule-tide cheer

(Skoal! with the dregs if the clear be gone!)

Wining the ghosts of yester-year.

Ask ye what ghosts I dream upon?

(What of the magians’scented gear?)

The ghosts of dead loves everyone

That make the stark winds reek with fear

Lest love return with the foison sun

And slay the memories that me cheer

(Such as I drink to mine fashion)

Wining the ghosts of yester-year.

Where are the joys my heart had won?

(Saturn and Mars to Zeus drawn near!)*

Where are the lips mine lay upon,

Aye! Where are the glances feat and clear

That bade my heart his valour don?

I skoal to the eyes as grey-blown mere

(Who knows whose was that paragon?)

Wining the ghosts of yester-year.

Prince: ask me not what I have done

Nor what God hath that can me cheer

But ye ask first where the winds are gone

Wining the ghosts of yester-year.

*Signum Nativitatis (N. de Villon)

VILLONADA PARA ESTA NAVIDAD

Hacia la Navidad, esa muerta estación,

(¡Hace Cristo un precioso homenaje a los pastores!)

entonces, cuando todos los grises lobos

beben en el viento su floja cerveza helada

y lamen en las nieves la recompensa de su comida,

entonces hacen que mi corazón festeje la alegría de su Navidad

(¡Salud! ¡Brindad con las heces si se fue el día!)

agasajando a los fantasmas del ayer.

¿Me preguntas con qué fantasmas sueño?

(¿qué fue de la perfumada vestimenta de los magos?)

cuando los fantasmas de los amores muertos

que hacen que los rigurosos vientos humeen de miedo

a menos que el amor regrese con el sol abundante

y mate los recuerdos que me alientan

(así yo bebo a mi manera)

agasajando a los fantasmas del ayer.

¿Dónde están las alegrías que conquistaron mi corazón?

(¡Saturno y Marte junto a Zeus!)*

¿Dónde están los labios que los míos besaron,

¡Ay! ¿dónde están las miradas, dignas y claras,

Que entregaron a mi corazón el don de su valor?

Brindo por los ojos de agitado gris mar

(¿Quién sabe cual era su modelo?)

agasajando a los fantasmas del ayer.

Príncipe: no me preguntes qué he hecho

ni que posee Dios que pueda consolarme;

salvo que primero me preguntes adónde han ido los vientos

agasajando a los fantasmas del ayer.

*Signum Nativitatis (N. de Villon)

THE TREE

I stood still and was a tree amid the wood,

Knowing the truth of things unseen before;

Of Daphne and the laurel bow

And that god-feasting couple old

that grew elm-oak amid the wold.

‘Twas not until the gods had been

Kindly entreated, and been brought within

Unto the hearth of their heart’s home

That they might do this wonder thing;

Nathless I have been a tree amid the wood

And many a new thing understood

That was rank folly to my head before.

EL ÁRBOL

Yo permanecía inmóvil y era un árbol en medio del bosque,

y conocía la verdad de cosas no vistas antes;

sobre Dafne y la rama de laurel

y esa pareja de viejos que agasajó a los dioses

y creció roble-olmo en medio de la campiña.

Solo cuando fueron los dioses

devotamente invocados, y llevados al

fogón del hogar de su corazón

pudieron consumar este milagro;

sin embargo, fui un árbol en medio del bosque

y comprendí muchas cosas nuevas

que antes para mí eran nada más que tonterías.

THRENOS

No more for us the little sighing.

No more the winds at twilight trouble us.

Lo the fair dead!

No more do I burn.

No more for us the fluttering of wings

That whirred in the air above us.

Lo the fair dead!

No more desire flayeth me,

No more for us the trembling

At the meeting of hands.

Lo the fair dead!

No more for us the wine of the lips,

No more for us the knowledge.

Lo the fair dead!

No more the torrent,

No more for us the meeting-place

(Lo the fair dead!)

Tintagoel.

TRENO

No más para nosotros el breve suspirar.

no más los vientos que nos turban al ocaso.

¡Ved aquí a la hermosa muerta!

No me consumo más.

No más para nosotros el aleteo de alas

que zumbaban en el aire, a lo alto.

¡Ved aquí a la hermosa muerta!

No más el deseo que me destrozaba,

no más para nosotros el estremecimiento

al encontrarse nuestras manos.

¡Ved aquí a la hermosa muerta!

No más para nosotros el vino de los labios,

no más para nosotros el conocimiento.

¡Ved aquí a la hermosa muerta!

No más el torrente,

no más para nosotros el lugar del encuentro

(¡Ved aquí a la hermosa muerta!)

Tintagoel.

ON HIS OWN FACE IN A GLASS

O strange face there in the glass!

O ribald company, O saintly host,

O sorrow-swept my fool,

What answer?

O ye myriad

That strive? and play and pass,

Jest, challenge, counterlie!

I ? I ? I ?

And ye?

SOBRE SU PROPIO ROSTRO EN UN ESPEJO

¡Ay, extraño rostro allí en el espejo!

Ay, impúdica compañía, Ay, santo huésped,

Ay, tonto mío, arrebatado por el dolor,

¿Qué respondes?

Ay, miríada

Que luchas y actúas y pasas,

Que te burlas, desafías y respondes con mentiras

¿Yo ? ¿Yo ? ¿Yo ?

¿Y tú?

MESMERISM

“And a cat’s in the water-butt”

Robert Browning, Mesmerism

Aye you’re a man that! ye old mesmerizer

Tyin’ your meanin’ in seventy swadelin’s,

One must of needs be a hang’d early riser

To match you at worm turning. Holy Odd’s bodykins!

“Cat’s i’ the water butt!” Thought’s in your verse-barrel,

Tell us this thing rather, then we’ll believe you,

You, Master Bob Browning, spite your apparel

Jump to your sense and give praise as we’d lief do.

You wheeze as a head-cold long-tonsilled Calliope,

But God! What a sight you ha’got o’ our innards,

Mad as a hatter but surely no Myope,

Broad as all ocean and leanin’ man-kin’ards.

Heart that was big as the bowels of Vesuvius,

Words that were wing’d as her sparks in eruption,

Eagled and thundered as Jupiter Pluvius,

Sound in your wind past all signs o’ corruption.

Here’s to you, Old Hippety-Hop o’the accents,

True to the Truth’s sake and crafty dissector,

You grabbed at the gold sure had no need to pack cents

Into your versicles.

Clear sight’s elector!

MESMERISMO

“Y hay un gato en el barril”

Robert Browning, Mesmerism

¡Sí, eres un hombre hecho y derecho, viejo hipnotizador

que atas el sentido con setenta vendas.

Hay que levantarse temprano, por la fuerza,

para sorprenderte cuando asoman las lombrices ¡Santo calavera!

“¡Gato en el barril!” El pensamiento es tu barril de versos;

Dinos esto otro, más bien, que te creeremos,

tú, maestro Bob Browning, a pesar de tu atavío,

aviva el seso y rinde alabanza, como es nuestro deseo.

Resuellas como una Calíope resfriada de amígdalas inflamadas,

pero ¡por Dios! Has llegado a ver hasta en nuestras entrañas,

loco de remate pero, de seguro, no miope,

ancho como el mar y hacia el hombre inclinado.

De corazón tan grande como tripas del Vesubio,

de palabras aladas cual chispas en erupción,

con águilas y truenos como Júpiter, dios de la lluvia,

resuenas en tu viento por encima de toda corrupción.

Esto es en tu honor, anciano saltimbanqui del idioma,

veraz por la verdad misma y diestro disector,

te apropiaste del oro sin tener que juntar centavos

en tus versículos.

¡Clarividente elector!

PRAISE OF YSOLT

In vain have I striven,

to teach my heart to bow;

In vain have I said to him

“There be many singers greater than thou.”

But his answer cometh, as winds and as lutany,

As a vague crying upon the night

That leaveth me no rest, saying ever,

“Song, a song.”

Their echoes play upon each other in the twilight

Seeking ever a song.

Lo, I am worn with travail

And the wandering of many roads hath made my eyes

As dark red circles filled with dust.

Yet there is a trembling upon me in the twilight,


And little red elf words crying, “A song,”
Little grey elf words crying for a song,
Little brown leaf words crying, “A song,”
Little green leaf words crying for a song.

The words are as leaves, old brown leaves in the spring time

Blowing they know not whither, seeking a song.

White words as snow flakes but they are cold,

Moss words, lip words, words of slow streams.

In vain have I striven

to teach my soul to bow,

In vain have I pled with him:

“There be greater souls than thou.”

For in the morn of my years there came a woman

As moonlight calling,

As the moon calleth the tides,

“Song, a song.”

Wherefore I made her a song and she went from me

As the moon doth from the sea,

But still came the leaf words, little brown elf words

Saying “The soul sendeth us.”

“A song, a song!”

And in vain I cried unto them ‘I have no song

For she I sang of hath gone from me.’

ELOGIO DE ISOLDA

En vano he luchado

por enseñar a mi corazón a conformarse;

en vano le he dicho

“hay muchos cantores mejores que tú.”

Pero su respuesta llega como los vientos y como música de laúd,

como un vago llanto en la noche

que no me da tregua, que siempre dice:

“Canción, una canción.”

Sus ecos se entretejen al ocaso

buscando siempre una canción.

Mirad, estoy transido de fatiga

y el vagar por muchos caminos me ha cambiado los ojos

en dos cuencas rojo oscuro llenas de polvo.

Pero un temblor se apodera de mí en el ocaso,


y pequeñas palabras como elfos rojos claman: “Una canción,”
pequeñas palabras como elfos grises claman por una canción,
pequeñas palabras como hojas pardas claman: “Una canción,”
pequeñas palabras como hojas verdes claman por una canción.

Las palabras son como hojas, viejas hojas pardas en la primavera

que vuelan sin saber dónde, buscando una canción.

Palabras blancas como copos de nieve, pero que son frías,

palabras de musgo, palabras de labios, palabras de ríos despaciosos.

En vano he luchado

por enseñar a mi alma a conformarse,

en vano he discutido con ella, suplicante:

“hay almas más grandes que tú.”

Pues en la mañana de mis años vino una mujer

que llegó como la luz de la luna,

como la luna que llama a las mareas:

“Canción, una canción.”

Por lo cual le compuse una canción y ella se fue de mi lado

como se va la luna del mar,

pero siguieron llegando las palabras como hojas, pequeñas palabras de elfos pardos

que decían: “El alma nos envía.”

“¡Una canción, una canción!”

Y así en vano les dije: “No tengo una canción

porque la mujer a quien le canto me dejó.”

But my soul sent a woman, a woman of the wonder-folk,

A woman as fire upon the pine woods

crying “Song, a song.”

As the flame crieth unto the sap.

My song was ablaze with her and she went from me

As flame leaveth the embers so went she unto new forests

And the words were with me

crying ever. “Song, a song.”

And I “I have no song,”

Till my soul sent a woman as the sun:

Yea as the sun calleth to the seed,

As the spring upon the bough

So is she that cometh the song-drawer

She that holdeth the wonder words within her eyes

The words, little elf words

that call ever unto me,

“Song, a song.”

ENVOI

In vain have I striven with my soul

to teach my soul to bow.

What soul boweth

while in his heart art thou?

Pero mi alma me envió una mujer, una mujer de la gente de la maravilla,

una mujer como el fuego en un pinar

que clamaba “Canción, una canción.”

Como la llama gime sobre la savia.

Mi canción se encendió con ella, y ella se fue de mi lado

como la llama se va de las brasas, así se fue en busca de nuevos bosques

y las palabras se quedaron conmigo

siempre exclamando “Canción, una canción.”

Y yo: “No tengo una canción,”

hasta que mi alma me envió a una mujer como el sol:

sí, como el sol que llama a la simiente,

como la primavera sobre la rama,

así es la mujer que llega, la madre de mis canciones,

la que encierra las palabras de maravilla en sus ojos,

las palabras, pequeñas palabras de elfos

que siempre claman:

“Canción, una canción.”

ENVOI

En vano he luchado con mi alma

para enseñar a mi alma a conformarse,

¿Qué alma se conformaría

cuando tú estás en su corazón?

NIGHT LITANY

O Dieu, purifiez nos coeurs!

purifiez nos coeurs!

Yea the lines hast thou laid unto me

in pleasant places,

And the beauty of this thy Venice

hast thou shown unto me

Until is its loveliness become unto me

a thing of tears.

O God, what great kindness

have we done in times past

and forgotten it,

That thou givest this wonder unto us,

O God of waters?

O God of the night,

What great sorrow

Cometh unto us,

That thou thus repayest us

Before the time of its coming?

O God of silence,

Purifiez nos cœurs,

Purifiez nos cœurs,

For we have seen

The glory of the shadow of the

likeness of thine handmaid,

Yea, the glory of the shadow

of thy Beauty hath walked

Upon the shadow of the waters

In this thy Venice.

And before the holiness

Of the shadow of thy handmaid

Have I hidden mine eyes,

O God of waters.

LETANÍA NOCTURNA

O Dieu, purifiez nos coeurs!

purifiez nos coeurs!

Sí, has dejado ante mí versos

en lugares placenteros

y la belleza de esta, tu Venecia,

has tendido ante mí

hasta que su encanto me convirtió

en un mar de lágrimas.

Oh, Dios, ¿qué gran bondad

hemos hecho en el pasado,

y olvidado,

para que nos brindes esta maravilla,

oh Dios de las aguas?

Oh, Dios de la noche,

¿qué gran tristeza

viene a nosotros,

que así nos recompensas

antes del momento de su llegada?

Oh, Dios del silencio,

purifiez nos coeurs,

purifiez nos coeurs,

pues hemos visto

la gloria de la sombra

de la imagen de tu sierva,

sí, la gloria de la sombra

de tu Belleza ha caminado

sobre la sombra de las aguas

en esta, tu Venecia,

y ante la santidad

de la sombra de tu sierva

he ocultado yo mis ojos,

oh Dios de las aguas.

O God of silence,

Purifiez nos cœurs,

Purifiez nos cœurs,

O God of waters,

make clean our hearts within us,

And our lips to show forth thy praise

For I have seen the

shadow of this thy Venice

floating upon the waters,

And thy stars

have seen this thing, out of their far courses

have they seen this thing,

O God of waters,

Even as are thy stars

Silent unto us in their far-coursing,

Even so is mine heart

become silent within me.

(Fainter)

Purifiez nos cœurs,

O God of the silence,

Purifiez nos cœurs,

O God of waters.

Oh, Dios del silencio,

purifiez nos coeurs,

purifiez nos coeurs,

oh Dios de las aguas.

limpia nuestro corazón,

y que nuestros labios pronuncien tus alabanzas,

pues he visto

la sombra de esta, tu Venecia,

flotando sobre las aguas,

y tus estrellas

la han visto, desde sus lejanos cursos

han visto esta cosa,

oh Dios de las aguas;

así como ellas son tus estrellas

silenciosas para nosotros desde sus lejanos cursos,

también mi corazón

se ha callado en mi pecho.

(En voz baja)

Purifiez nos coeurs

oh Dios del silencio,

purifiez nos coeurs

oh Dios de las aguas.

NA AUDIART

Que be-m vols mal

NOTE: Anyone who has read anything of the troubadours knows well the tale of Bertran de Born and My Lady Maent of Montaignac, and knows also the song he made when she would none of him, the song wherein he, seeking to find or make her equal, begs of each preeminent lady of Langue d’Oc some trait or some fair semblante: thus of Cembelins her “esgart amoros” to wit, her love-lit glance, of Aelis her speech free-running, of the Vicomptess of Chales her throat and her two hands, at Roacoart of Anhes her hair golden as Iseult’s; and even in this fashion of Lady Audiart “although she would that ill come upon him” he sought and praised the lineaments of her torse. And all this to make “Una dompna soiseubuda” a borrowed lady or as the Italians translated it “Una donna ideale.”

Though thou well dost wish me ill

Audiart, Audiart

Where thy bodice laces start

As ivy fingers clutching through

Its crevices,

Audiart, Audiart

Stately, tall and lovely tender

Who shall render

Audiart, Audiart,

Praises meet unto thy fashion?

Here a word kiss!

Pass I on

Unto Lady “Miels-de-Ben,”

Having praised thy girdle’s scope

How the stays ply back from it;

I breath no hope

That thou shouldst…

Nay no whit

Bespeak thyself for anything.

NA AUDIART

Que be-m vols mal

NOTA: Cualquiera que haya leído algo sobre los trovadores conoce bien la historia de Bertran de Born y la dama Maent de Montaignac, y conoce también la canción que él compuso cuando ella no quería saber nada de él, la canción en la que, tratando de encontrar o hacer alguien igual, él le pide a todas las damas eminentes de Langue d’Oc un rasgo o algún buen parecido: así, de Cembelins pide su “esgart amoros,” es decir, su mirada amorosa, de Aelis su facilidad de palabra, de la vizcondesa de Chales su garganta y sus manos, en Roacoart, de Anhes su cabello tan dorado como el de Isolda; y de esta manera, de Lady Audiart, “aunque solo le deseaba el mal,” buscó y elogió la líneas de su torso. Y todo esto para hacer “Una dompna soiseubuda,” una dama prestada, o como traducen los italianos, “Una donna ideale.”

Aunque tú me deseas el mal

Audiart, Audiart,

donde empiezan los cordones de tu corpiño

como dedos de hiedra que se agarran a través de

sus fisuras,

Audiart, Audiart,

majestuosa, alta y encantadoramente tierna

¿quién ha de emitir

Audiart, Audiart,

elogios dignos de tu distinción?

¡Vaya un beso de palabra!

Paso

a la dama “Miels-de-Bien,”

luego de ponderar la forma de tu faja

que se pliega por detrás;

no abrigo esperanza

de que tú vayas a ….

No, ni una pizca

de ti reserves para nada.

Just a word in thy praise, girl,

Just for the swirl

Thy satins make upon the stair,

‘Cause never a flaw was there

Where thy torse and limbs are met

Though thou hate me, read it set

In rose and gold.

Or when the minstrel, tale half told,

Shall burst to lilting at the phrase

“Audiart, Audiart” …

Bertrans, master of his lays,

Bertrans of Aultaforte thy praise

Sets forth, and though thou hate me well,

Yea though thou wish me ill,

Audiart, Audiart.

Thy loveliness is here writ till,

Audiart,

Oh, till thou come again.

And being bent and wrinkled, in a form

That hath no perfect limning, when the warm

Youth dew is cold

Upon thy hands, and thy old soul

Scorning a new, wry’d casement,

Churlish at seemed misplacement,

Finds the earth as bitter

As now seems it sweet,

Being so young and fair

As then only in dreams,

Being then young and wry’d,

Broken of ancient pride,

Thou shalt then soften,

Knowing, I know not how,

Thou wert once she

Audiart, Audiart

For whose fairness one forgave

Audiart, Audiart

Que be-m vols mal.

Solo una palabra de alabanza, niña,

tan solo por el remolinear

que hacen tus satenes en la escalera,

pues jamás hubo una tacha

donde tu torso y piernas se unen

aunque me odias, léelo escrito

en rosa y oro.50

O cuando el trovador, en la mitad del cuento,

irrumpe en elogio a las palabras de

“Audiart, Audiart” …

Bertran, dueño de sus canciones,

Bertran de Aultaforte tu elogio

empieza, y aunque me odias,

sí, aunque me deseas el mal,

Audiart, Audiart,

Tu hermosura queda aquí escrita, hasta que,

Audiart,

hasta que vuelvas de nuevo.51

Y cuando camines doblada y arrugada, en una forma

imposible de pintar, cuando el tibio

rocío de la juventud se enfríe

en tus manos, y tu alma vieja

desdeñando un nuevo deformado bastidor,

intratable por semejante extravío,

encuentre la tierra tan amarga

como dulce te parece ahora,

que eres tan joven y hermosa

como es posible ser solo en sueños,

cuando se es joven y deformada,

despojada del antiguo orgullo,

entonces te ablandarás,

sabiendo, yo no sé cómo,

que una vez fuiste

Audiart, Audiart

una por cuya belleza alguien te perdonó

Audiart, Audiart

Que be-m vols mal.

Notas

A Lume Spento (1908)

LA FRAISNE (El fresno). Luego de ser publicado en A Lume Spento, fue incluido en Personae of Ezra Pound (Londres, 1908), en Umbra (Londres, 1920) y en Personae. The Collected Poems of Ezra Pound (Nueva York, 1926). Según la crítica, Pound tenía la idea de que este poema diera título a su primer poemario. En el libro definitivo, hay un breve prefacio, “Note Precedent,” donde se asocia el poema con “Mr. Yeats in his Celtic Twilight.” Celtic Twilight [ocaso celta] es el título de un libro temprano de Yeats, 1893, que comprende una selección de cuentos que ejemplifican el misticismo de los irlandeses y su creencia en hadas, duendes, fantasmas y espíritus. “Celtic Twilight” se usa como una expresión genérica para designar el renacimiento literario que floreció en los siglos XIX y XX en Irlanda, de carácter nacionalista, interesado en despertar interés en la herencia irlandesa. La poesía del Celtic Twilight está entroncada en el folklore celta, sus leyendas y tradiciones, y comparte características con el esteticismo y prerrafaelismo de poetas como Dante Gabriel Rossetti o postrománticos como Swinburne, Lionel Johnson, Ernest Dowson y el Yeats del primer período (período también denominado del Celtic Twilight), que consideran que el arte, la forma suprema de interpretar la realidad, es autosuficiente. La mayoría poco se interesa en factores económicos, sociales, morales, políticos o didácticos, aunque sí históricos: muchos de estos poetas se sienten atraídos por temas medievales, leyendas del rey Arturo, baladas y romances.

La poesía del primer Pound tiene mucho que ver con esta corriente, y abunda en faunos y dríadas en medio de una naturaleza primigenia. Con frecuencia utiliza como subtexto el lay, una composición poética de la Edad Media, en provenzal o en francés, en la que se relata una leyenda o historia de amores, casi siempre en versos cortos. Así como Yeats, y los cultores del Celtic Twilight en general, acuden a las historias de la tradición celta, Pound por lo general abreva en las historias medievales de trovadores y nobles en la corte francesa. Es posible que leyera un lay de Marie de France, “La Fraisne,” sobre el fresno. Marie de France es una poeta francesa de la corte del rey inglés Enrique II (1133-1189), entre fines del siglo XII y principios del XIII. Al parecer, nació en Francia pero realizó gran parte de su obra literaria en Inglaterra. Mujer culta, además del francés y el inglés, conocía también el latín. Compuso varios layes, en algunos de los cuales figuran personajes como Arturo o Tristán. Es autora de una colección de fábulas esópicas, a las que les dio el nombre de Isopet, y de una versión francesa de la leyenda latina del Purgatorio de San Patricio (St. Patrick’s Purgatory). El título alude a una cueva al oeste de Irlanda donde, según la leyenda, se le reveló a St. Patrick una entrada al Purgatorio, que le sería útil para vencer la obstinación de las personas que intentaba convertir. Marie de France también tiene un lay sobre Piere Vidal, sobre el que Pound escribe un poema temprano.

“La Fraisne,” escrito alrededor de 1906, es un poema que podría considerarse narrativo, solo que, más que narrar, sugiere. Es un poema fracturado, en el sentido de que es solo el bosquejo de una historia que está interrumpida, que queda inconclusa. Solo toma del lay francés el ambiente boscoso y la imagen central del fresno. Inspirado en la técnica de Browning, es un monólogo dramático que hace uso del recurso de la máscara o persona, que es la de un solitario y grave consejero que ahora no ha de ser lastimado por una mujer porque será un fresno y amará un cerezo silvestre.

El título en otro idioma, en este caso el francés, es un rasgo típico del romanticismo tardío del Pound de los comienzos. Otros ejemplos son “Erat Hora,” “Au Jardin,” “Portrait d’une Femme,” entre muchos otros.

En A Lume Spento estaba dedicado: “To such as love the same beauty that I love, somewhat after mine own fashion” [A quienes aman la misma belleza que yo amo, en cierto modo de igual manera que yo]. Seguía luego un epígrafe. Ambos fueron suprimidos en ediciones posteriores. El epígrafe ubicaba el poema: “Scene: The Ash Wood of Malvern” [Escena: El bosque de fresnos de Malvern, un bosque del condado de Worcestershire]. Venía luego una nota, también suprimida, de la que incluimos un extracto:

Cuando el alma ha extinguido el fuego, entonces el espíritu regresa a su naturaleza primigenia y hay en ella una paz grande y del bosque, magna pax silvestris. Entonces es pariente del fauno y de la dríada, habitante del bosque entre las rocas y los ríos. [ … ] También Mr. Yeats, en su Celtic Twilight, se ha ocupado de esto, y yo, al entrar en este estado de ánimo, sintiéndome dividido entre mi yo corpóreo y un ser etéreo, “habitante junto a ríos y bosques, eterno porque simple y elemental, “Aeternus quia simplex naturae.”

Libre del peso de un alma “capaz de salvación o perdición,” de una afligida cosa de que luego de mucho esfuerzo me he librado misericordiosamente, como si hubiera pasado, diciendo, como en el Libro de los Muertos,

“Yo, he aquí que soy el coordinador de almas” [ … ]

En la nota inicial sugiere que la fuente del poema es la leyenda del trovador ficticio Miraut de Garzelas, enamorado de Riels de Calidorn, que, “sin ningún provecho para nadie, corrió, enloquecido, en el bosque.” Sugiere también Pound que la historia es similar a la de Peire [o Piere] Vidal, sobre quien tiene un poema en Personae, “Piere Vidal Old.”

“La Fraisne” empieza con tres cuartetos en los que riman el segundo y tercer versos, pero luego de este comienzo regular el patrón se rompe. Se conservan la rima y la métrica, pero en forma irregular. Se repiten frases, palabras y estructuras sintácticas o gramaticales, lo que enfatiza el carácter oral de monólogo dramático que tiene el poema. Lo consideramos un poema de gran belleza y honda sabiduría para un joven autor de apenas poco más de 20 años.

v. 13. Mar-nan-otha: probablemente un nombre imaginario inspirado por la “Maranatha” bíblica de Corintios I, 16:22. El término es una trascripción griega de una expresión de origen arameo, que significa “El Señor viene.” Pound corta la palabra siguiendo lo que hacía Yeats con los nombres propios celtas.

v. 15. Syne. Hace tiempo, desde. Posiblemente de origen francés, el término su usa en Escocia y el norte de Inglaterra, con el significado de ago.

v. 25. Ellum. Forma dialectal de “elm” (olmo).

CINO. Poema escrito en Crawfordsville, Indiana, en 1907, cuando Pound enseñaba en Wabash College. Formó parte de A Lume Spento y con posterioridad fue incluido en Personae of Ezra Pound (Londres, 1909), Provença (Boston, 1910), Umbra (1920) y Personae. The Collected Poems of Ezra Pound (1926).

Cino es un joven lleno de vida, un amante que ha cantado al sol y al amor de las mujeres, y que cree que ya no sufrirá por ellas porque cantará acerca de las aves, el sol y las nubes. En el poema, Pound imagina su canción de vagabundo exiliado. En el verso 25 se le llama “Cino Polnesi,” cantante. Polnesi es boloñés, de la Toscana. Esto refuerza el juego de personae (máscaras) de la voz poética, pues Cino Polnesi es Cino Da Pistoia, máscara de la persona del poeta. Humphrey Carpenter caracteriza al poema como de muchas capas. Pound adopta la voz de Browning, que asume la personalidad de Cino Polnesi, que es Cino da Pistoia (Pistoia, ciudad de la Toscana). Cino es un hombre de muchas facetas: es Cino alegre, de la risa fácil, de los desafíos y las burlas, y Cino frágil, el del laúd, y el más fuerte. Mediante el uso del monólogo dramático, Pound rememora una era histórica de su preferencia y recrea su atmósfera.

Cino da Pistoia (ca.1270-ca.1337) fue un poeta y jurisconsulto italiano. Ejerció como juez, y es autor de obras jurídicas, pero es recordado como poeta, autor de más de doscientos poemas en su cancionero de rimas. Pertenece al dolce stil novo, expresión toscana referida al estilo de la poesía lírica de un grupo de poetas italianos de la segunda mitad del siglo XIII, entre ellos Dante y Guido Cavalcanti. Dante usa la expresión en Purgatorio, Cantar XXIV, v. 57, donde el poeta florentino Bonagiunta di Lucca denomina con ella la obra de Dante en contraposición a la lírica trovadoresca, a pesar que de ésta toma ciertas convenciones, como la actitud hacia la mujer y el amor. En su nota a la traducción al español de La divina comedia, escribe el maestro Ángel Battistessa:

[A las escuelas poéticas del tiempo de Dante] en la segunda mitad del siglo XIII no tardó en sumarse [ … ] la escuela del dolce stil nuovo. La doctrina de Guido Guinizelli52 [ca.1235-1276, poeta italiano, precursor de Dante], en lo que toca al amor como sentimiento connatural de las almas nobles y gentiles, sirvió de punto de partida teórico a los representantes de esta tendencia. Los supuestos doctrinales, el calor del sentimiento y los juegos de la fantasía llevaron a estos poetas a idealizar a la mujer, hasta convertirla —como acontece con la Beatriz dantesca— en la llamada donna angelicata. Siempre sutiles y a veces ligeramente herméticos, los delicados poetas del dolce stil nuovo tendieron hacia una expresión selecta pero natural, artística pero ante todo inspirada. Practicaron las formas ceñidas y entonces aristocráticas de la canción y el soneto, y acogieron, afinándola, la forma popular de la balada.53

El dolce stil nuovo tiene relación con el amour courtois, amore cortese en italiano y domnei en Provenzal, el amor cortesano que se originó en el sur de Francia y fue celebrado en la poesía de los trovadores, tan cara a Ezra Pound, que floreció entre ca. 1100 y 1350.

Dante incluye a Cino, junto con Bertran de Born y Arnaut Daniel, como un poeta del amor (De vulgari eloquentia, Libro II, capítulo 2). En The Spirit of Romance, Pound lo incluye, con Cavalcanti y Dante, entre los poetas que llevaron la canzone italiana a la perfección (Brooker 35).54 Dante y Cino Da Pistoia intercambiaron sonetos. En algunos, Dante le reprocha a Cino su actitud despreocupada de amante veleidoso e inestable. En un soneto, Cino se excusa por su inconstancia, y se disculpa, atribuyendo su débil voluntad al “pesado exilio” en que vive, tan alejado de la “Fuente de alegría y gracia” de su lugar nativo. Solo lo conforma el deleite del amor.55

“Cino” se incluye en Personae, el poemario que reunió una selección de las primeras obras.

Subtítulo: Italian Campagna 1309, the open road. [En la campiña italiana, 1309, en el camino]. Cino fue exiliado de Pistoia en 1303. “The open road” recuerda el poema de Walt Whitman, “Song of the Open Road,” de Leaves of Grass. En 1909, Pound declara su admiración y respeto por Whitman en su breve ensayo “What I Feel about Walt Whitman” (He is America, escribe), que refrenda en el poema “A Pact,” en Lustra (1913).

v. 1. “¡Bah!” Esta exclamación que abre el poema es un claro ejemplo del lenguaje y el tono coloquiales que caracterizan el poema, y otra marca del tono familiar de Browning que incorpora Pound. El coloquialismo aparece en la incorporación de monólogos o diálogos de los versos 25 y siguientes; en exclamaciones como la del verso 30 (Peste!) o en el apodo al sol (Pollo Phoibee), del v. 42, repetida en el v. 46.

v. 3. And I will sing of the sun [y he de cantar al sol]. Aquí declara Cino su intención de no cantar más a las mujeres, sino a la naturaleza, representada por el sol y, al final (vv. 54-56), a las blancas aves, a las azules aguas, y a las nubes.

vv. 4-5 y v. 10. Lips, words … /jewels y Eyes, dreams, lips … [Labios, palabras, y los atrapas, / sueños, palabras, y son como joyas.[ … ] Ojos, sueños, labios, y se va la noche]. Pronto parece dejar de lado el propósito de no cantar más a las mujeres y lo que las recuerda.

v. 25. Polnesi Cino. Posiblemente una pronunciación dialectal de Bolognese (boloñés) (Ruthven). Cino estudió en la universidad de Bolonia, y allí conoció a Dante.

v. 30. Peste! Plaga. Un ejemplo del uso de coloquialismo.

v. 36. Sinistro. En italiano, “siniestro, avieso y malintencionado.” Según Ruthven, Pound puede estar usando el término en el sentido heráldico de torcido, bastardo, refiriéndose al “Señor” (vv. 32-34), que es ilegítimo y, que si esto se supiera, perdería sus tierras. Este “Señor” lo ha sucedido en el afecto de las mujeres, por lo que Cino busca desprestigiarlo (Froula).

vv. 37-38. I have sung women in three cities. / But all is one. [He cantado a mujeres en tres ciudades. Pero todo es lo mismo]. Cino respondió a Dante con el soneto LXXXVII cuando éste le reprochó su actitud de amante veleidoso. Cino termina diciendo:

Un piacer sempre mi lega, e dissolve,

Nel qual convien, ch’a simil di biltate

Con molte donne sparte mi diletti.

[Un placer siempre me ata y me consume,

De forma tal que, por la misma belleza atraído,

Con muchas mujeres me deleito.] (Ruthven)

vv. 41-51. But it is all one, I will sing of the sun [ … ] To the gardens of the sun [pero es todo lo mismo, y voy a cantar al sol [ … ] A los jardines del sol]. El deseo de volver a cantar al sol, a la vida, a la naturaleza recuerda el Cántico del sole, compuesto en dialecto umbro en 1224 o 1225 por San Francisco de Asís, enfermo y ciego, como alabanza a todas las criaturas y a la naturaleza.

vv. 42. Pollo Phoibee, old tin pan. Febo Apolo, vieja cacerola de lata. Otro ejemplo de coloquialismo para referirse a Febo Apolo, el sol, y así comenzar esta suerte de “Cántico del Sole,” a lo que nos referimos más arriba. Pound tradujo el “Cantico del Sole” de San Francisco de Asís, un poema de 53 versos, que repite con insistencia “Be praised, O Lord.” Está en Ezra Pound: Translations. Nueva York: New Directions, 1963.

v. 43. Aegis-day. Égida, el escudo de armas de Zeus.

v. 45. Boss [tachón]. El tachón o protuberancia del centro del escudo. La imagen total es la del cielo sobre la tierra como un gran escudo azul acero con el sol brillando desde el centro.

v. 47. Wander-lied (alemán). Canción errante, canción para el camino.

v. 50. Rast-way. Traducimos como “senda” por el sentido de la oración, pero “rast” no figura en diccionarios, salvo en relación con rastafari, ideología espiritual africana, considerada por muchos como una senda de vida (way of life). Los rastafaris adoran a Haile Selassie (1892-1974, emperador de Etiopía entre 1930 y 1974). Ruthven apunta que en el Cantar XV, Pound describe su escapada del Infierno a lo largo de “a narrow rast.” En sus notas, Terrell traduce “rast” como strip (franja, faja de tierra, pista). También en Terrell, Mary de Rachewiltz, hija de Pound y estudiosa de su obra, traduce “rast” al italiano como “striscia stretta” (franja angosta).

VILLONAUD FOR THIS YULE (Villonada para esta Navidad). Poema de Navidad (Yule) escrito en 1907 que celebra al poeta francés François Villon]. Publicado en A Lume Spento, y luego en Personae of Ezra Pound (Londres, 1909), Provença (Boston, 1910), Umbra (1920), y Personae. The Collected Poems of Ezra Pound (Nueva York, 1926). Como dice Pound a sus padres en una carta, “Villonaud” es de su propia invención, una palabra compuesta a partir del nombre Villon, “un poeta francés del siglo XIII o del XII o del XIV; no soy bueno para las fechas” (Carpenter 72, quien agrega que Villon en realidad vivió en el siglo XV). Explica en la carta que ha tratado (cree que con éxito) de expresar el espíritu de Villon. Añade que usó como modelo la traducción de la “Ballad of Dead Ladies” [Balada para damas difuntas] de Dante Gabriel Rossetti. Dos años después, incluye comentarios sobre Villon en The Spirit of Romance, entre otros: “La grandeza de Villon es que inconscientemente proclama el derecho divino del hombre de ser sí mismo.” Insiste en caracterizarlo como poeta del realismo: “Sus poemas tratan de realidades; no están contaminados con la fantasía … En Villon la mugre es mugre, el crimen, crimen. Ni la mugre ni el crimen son dorados.” Y también: “Todos los bardos son ladrones, salvo Villon, maestro de ladrones” (en el sentido estricto del término).

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