Читать книгу: «Cómo cura la avena»

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© Dr. Miquel Pros, 2012.

© de esta edición digital: RBA Libros, S.A., 2018.

Diagonal, 189 - 08018 Barcelona.

www.rbalibros.com

REF.: ODBO403

ISBN: 9788491181415

Composición digital: Newcomlab, S.L.L.

Queda rigurosamente prohibida sin autorización por escrito del editor cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra, que será sometida a las sanciones establecidas por la ley. Todos los derechos reservados.

Índice

Presentación del Dr. Miquel Pros

Mi camino hacia la avena

Introducción

Avena y...

Hablan mis pacientes

La Monodieta de Avena del Dr. Pros

Monodieta de Avena del Dr. Pros para 7 días

Plan Dietético para 14 días

Dieta de mantenimiento

Recetas para la Monodieta de Avena del Dr. Pros

Entrevista al Dr. Pros

Conclusión

Índice de recetas

Marcas de avena recomendadas

Bibliografía

Mis recetas

Notas

Dedico este libro a los miles de lectores que han sentido la curiosidad de descubrir los beneficios que la avena puede aportar a su salud y la han incorporado en su dieta diaria.

... y a los más de tres millones de internautas que han seguido mis conferencias sobre Cómo cura la avena y otros temas de salud a través de internet.

A todos mi más profundo agradecimiento y la promesa de que seguiré investigando cada día las virtudes curativas de este maravilloso cereal.

MIQUEL PROS

Solius, Costa Brava, verano 2018

PRESENTACIÓN DEL DR. MIQUEL PROS

M i colega, el Dr. Miquel Pros Casas, es uno de los médicos naturistas más destacados de nuestro país. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, se especializó en Medicina Naturista en Alemania. En el año 1978 fundó el primer Curhotel de España y desde el año 1981 ejerce la Medicina Natural en su consulta privada de Barcelona y en Solius, en la Costa Brava.

Realiza una constante labor divulgativa de la Medicina Naturista dando conferencias y colaborando con diversos medios de comunicación (redes sociales, prensa, radio y televisión).

Es pionero en la introducción en España de terapias como el tratamiento de las depresiones leves y moderadas con hipérico (Hypericum perforatum), la ozonoterapia o la terapia humoral (ventosas), en las que se ha convertido en todo un referente y creador del primer Balneario Respiratorio marino, inaugurado en Barcelona en el año 2002. El Balneario Respiratorio Dr. Pros es un centro terapéutico revolucionario para el tratamiento de las enfermedades respiratorias y del oído con medios naturales. Tras definir un nuevo concepto médico, la «sinusitis silenciosa», surgido de las observaciones que ha venido realizando entre sus pacientes en los últimos veinte años, ideó y puso en marcha un original corpus terapéutico basado en la fuerza curativa del agua de mar para el tratamiento de la mayoría de las enfermedades respiratorias y del oído de una forma completamente natural, rápida, eficaz y sin efectos secundarios indeseables, que ha recopilado en el libro ¡Mocos fuera!

Su insaciable curiosidad y eclecticismo lo empujan a investigar y aprender constantemente en todos los ámbitos relacionados con la salud, lo cual estoy convencido que nos puede deparar algunas sorpresas más en un futuro no muy lejano.

PERE RÓDENAS

Médico naturista fundador de Integral

Centre Mèdic i de Salut y expresidente

de la Sección Colegial de Médicos Naturistas

del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona

MI CAMINO HACIA LA AVENA

N ací en el siglo pasado en Sant Cugat del Vallès, un pequeño pueblo cercano a Barcelona en el que nos conocíamos todos. Mi padre era librero y mi madre ama de casa. Mis abuelos eran los masoveros de Can Villà, una masía situada en las afueras del pueblo en donde había vacas, cerdos, gallinas, patos y conejos. Allí pasamos mis hermanos, mis primos y yo los mejores veranos de nuestra infancia. Mi abuela, que era una cocinera excelente y solía reunir a toda la familia y amigos alrededor de su mesa para saborear deliciosos platos que aún recordamos todos.

Corría el año 1967 cuando mi padre enfermó gravemente. Le diagnosticaron una aterosclerosis galopante. Visitó a los mejores especialistas de Barcelona pero todos coincidieron, estaba desahuciado, le quedaban solo unos meses de vida.

Cuando llevaba ya varias semanas encamado, recibimos la visita de un primo lejano que era vegetariano. Hablaron largamente y convenció a mi padre, que no tenía nada que perder, para que hiciera un cambio de vida radical. Ante nuestra sorpresa, tiró a la basura de un manotazo todos los medicamentos que atestaban su mesita de noche y se hizo vegetariano, y con él, de la noche a la mañana, nos hicimos vegetarianos mi madre, mis hermanos y yo. Como buen librero que era, empezó a leer todo lo que se publicaba sobre Medicina Natural mientras iba incorporando algunas prácticas naturistas en su día a día y, poco a poco, contra todo pronóstico, su salud mejoró. Al cabo de pocos meses pudo volver a caminar.

La rápida recuperación de mi padre me impulsó a estudiar Medicina para intentar comprender qué había pasado, cómo era posible que los sesudos y eminentes médicos que le habían desahuciado unos meses atrás estuvieran tan equivocados... y de ahí surgió mi vocación.

Me matriculé en Medicina en el Hospital Clínic de Barcelona y empecé a leer toda la literatura naturista de la biblioteca de mi padre, libros de Nicolás Capo, Vander, Castro, Dr. Lezaeta, Dr. Honorio Gimeno, Dr. Vicente Ferrándiz... Algunos de ellos citaban a autores alemanes, y así fue como descubrí el vasto mundo de la Medicina Natural centroeuropea, completamente desconocido en España por aquel entonces. Deslumbrado por el nuevo horizonte que se me abría, escribí a aquellos eminentes médicos naturistas, quería ir allí para ver y entender cómo funcionaba la Medicina que había curado a mi padre.

La primera respuesta que recibí fue la del Dr. Herbert Scholz, que me invitaba a pasar unos días con su familia para conocer lo que hacía. Por aquel entonces era un médico en la cincuentena que ejercía en Badenweiler, un pueblecito en el corazón de la Selva Negra alemana. Era un médico muy avanzado, con grandes conocimientos de quiropraxia y una habilidad especial para el tratamiento de la columna vertebral. Pero su curiosidad y conocimientos no tenían fin, utilizaba también la acupuntura, la moxibustión, la terapia neural, la homotoxicología, la ozonoterapia y aplicaba las ventosas en sus diferentes formas. La primera cámara de frío de Alemania —para realizar tratamientos de crioterapia a –150 °C— llegó a su consulta procedente de Japón. Más tarde fue quien introdujo en Alemania los tratamientos de quelación, procedentes, en este caso, de los EE.UU.

No hace falta decir que el Dr. Scholz me marcó de por vida por ser un médico vegetariano profundamente convencido, por su insaciable curiosidad, sus vastos conocimientos y su imponente personalidad. Entre nosotros nació una amistad que duró hasta su muerte y que aún conservo con su familia. Recuerdo como si fuera ayer los paseos diarios entre su vivienda (un antiguo molino que había reconstruido con sus propias manos) y su consulta situada a un kilómetro de distancia, a través de hermosos bosques y el Kurpark, un impresionante jardín «curativo» que el municipio de Badenweiler pone a disposición de sus habitantes.

El Dr. Scholz me recomendó después ante su colega, el Dr. Erik Röhling. El Dr. Röhling regentaba una preciosa clínica de Medicina Natural con sesenta camas a los pies del Karwendel, la montaña más alta de Alemania. Él y su esposa María, responsable de la cocina de la clínica, habían creado un auténtico espacio curativo por el que desfilaron miles de enfermos crónicos de todo tipo. La importancia de la Medicina Natural en Alemania era tal en aquellos días que la Seguridad Social alemana pagaba una estancia anual en una de estas clínicas a toda persona que lo necesitara. En la clínica Röhling descubrí la filosofía de Are y Ebba Waerland, un movimiento reformista sueco para el que la alimentación a base de cereales y langmilch (literalmente, «leche larga») era la clave del éxito; allí asistí a curaciones casi milagrosas de pacientes con esclerosis múltiple.

También contestó a mi carta el Dr. Werner Zabel, que era algo mayor y se estaba ya retirando. Tenía una clínica de Medicina Natural en Berchtesgaden, centrada en la alimentación vegetariana. Estaba muy cerca del famoso Nido de Águilas de Hitler y, de hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, siempre que Hitler se alojaba en el Nido de Águilas su comida vegetariana procedía del cocinero del Dr. Zabel, sin que ello significara que este fuera filonazi.

En aquellos años en Alemania pude observar que en los menús de las clínicas en que trabajaba siempre aparecía una especie de crema mucilaginosa que me intrigó, y que los pacientes tomaban con gusto. Inspirado por los comentarios de estos y viendo sus mejorías, intuí entonces que ese «mucílago mágico» debía tener algo que ver con su curación, y ahí nació mi curiosidad hacia un cereal que era entonces para mí absolutamente desconocido, la avena.

Con el tiempo fui profundizando en el estudio de las muchas propiedades curativas de la avena, que pronto pasó a formar parte de mis recomendaciones dietéticas hasta que, unos años después, creé la Monodieta de Avena del Dr. Pros que encontrarán en este libro, una herramienta terapéutica maravillosa que sigo aplicando cada día en mis pacientes con grandes resultados.

INTRODUCCIÓN
LOS CEREALES

L a historia de los cereales está íntimamente relacionada con la evolución del hombre. Mientras este comió los cereales crudos, ya fueran enteros o machacados, remojados o simplemente masticados lentamente, tal como la naturaleza se los brindaba, todo fue bien para su salud. Pero a partir del momento en que el hombre descubre la utilización del fuego y empieza a elaborar con ellos papillas y panes, la alimentación humana sufre un profundo cambio que altera sustancialmente su salud. Nuevas enfermedades que el hombre primitivo nunca antes había padecido aparecieron como consecuencia directa de la manipulación de los alimentos que la naturaleza le ofrecía.

El hombre pasó de ser un animal crudívoro a ser un animal que cocina y acabó convertido en un «animal cocinero», tal como lo definía mi amigo el Dr. Silverio Palafox.

El proceso empeora a partir de la Revolución Industrial, cuando la industria de la alimentación, para justificar un aumento de los precios y probablemente también por una cuestión de «refinamiento», empieza a blanquear las harinas de los cereales.

Al blanquearlas, se eliminan fitonutrientes, vitaminas, minerales y oligoelementos presentes en el alimento original, conservando únicamente su valor calórico y perdiendo su valor biológico.

La harina pasa a ser un producto que engorda pero no alimenta. En este sentido, la floreciente industria alimentaria se ha convertido en una amenaza para la salud pública que, en los países civilizados, ha ido empeorando de forma alarmante durante los últimos cuarenta años. Afortunadamente, desde hace ya unos años se están alzando voces que denuncian esta manipulación alimentaria perjudicial para la salud y claman por un regreso a los alimentos de cultivo ecológico, a los cereales y harinas integrales (sin refinar).

Estudios recientes han descubierto que la especie humana conserva en su bagaje genético la memoria del tipo de alimentación de sus antecesores más lejanos, por lo que nuestro organismo recibe con gran afinidad los alimentos que han dejado huella en nuestra historia evolutiva, como las frutas y verduras o los cereales. Esos alimentos son los que mejor se digieren y los que mejor nos sientan.

Hoy en día, en el mundo civilizado, empezamos a incorporar a nuestra dieta algunos cereales como la avena en el desayuno (muesli), el maíz en las ensaladas, el centeno en los panes integrales o el mijo y, más recientemente, la quinoa o la chía.

Puesto que los nombres de muchos cereales son todavía desconocidos para la mayoría de las personas y, a veces, suscitan dudas y son motivo de confusión, he incluido una tabla en la página siguiente con los nombres científicos y comunes de cada cereal en diferentes idiomas.

LA AVENA

Si en un concurso televisivo nos preguntaran cuáles son los cereales más utilizados, con toda seguridad acudirían a nuestra memoria los tres más populares: el trigo, el arroz y la cebada (a partir de la cual se elabora la cerveza).


Lamentablemente, otros cereales permanecen en el anonimato o bien se los relaciona únicamente con la alimentación de los animales. Tal es el caso del mijo y la avena. El primero, como alimento para pájaros, y el segundo, como alimento para el ganado, en especial de los caballos.

Pocos autores han defendido, popularizado y alabado las cualidades de la avena, ya sea por sus propiedades dietéticas o por sus virtudes terapéuticas. Sin embargo, en mi consulta médica suelo recomendar su consumo habitual.

La acción terapéutica de la avena, tanto en personas enfermas como sanas, en niños como en ancianos, no se encuentra en ningún otro cereal. Y sus resultados no son cosa de teoría. Centenares de enfermos, víctimas de las más diversas dolencias, han sanado gracias a las virtudes de la avena. Algunos de mis pacientes la han bautizado como el «alimento milagroso». La avena forma parte fundamental del tratamiento de múltiples y variadas patologías que veo diariamente en mi consulta: el síndrome metabólico, el exceso de peso, la artritis psoriásica, los reumatismos, en oncología para minimizar los efectos de la radioterapia y la quimioterapia, para compensar los efectos del tratamiento con corticoides, en las enfermedades de la piel, el cabello y las uñas, y el insomnio y, sobre todo, en los trastornos digestivos, como veremos más adelante.

Centenares de enfermos han sido curados con avena

Este libro contiene interesantísimas informaciones acerca de este noble cereal, capaz de cambiar positivamente el curso de graves enfermedades nerviosas, metabólicas, digestivas, dermatológicas y reumáticas y, a la vez, de satisfacer el más exigente paladar.

Propiedades generales de la avena

• Quelante natural.

• Antioxidante.

• Reduce la osteoporosis (disminuye la apoptosis de osteoblastos y osteocitos —las células que generan y componen el hueso— y aumenta la de los osteoclastos —las células que destruyen el hueso).

• Anticancerígena (existen estudios específicos en casos de cáncer de colon, melanoma, mama y pulmón, y cada día se publican nuevos estudios que corroboran esta cualidad).

• Antiinflamatoria y antiprurito.

• Antiaterosclerosis y cardioprotectora (las avenantramidas inhiben la proliferación de las células del músculo liso de los vasos y aumentan la producción de óxido nítrico, un vasodilatador endógeno).

• Antihipercolesterolémica (las avenantramidas y los ácidos fenólicos de la avena son biodisponibles y actúan sinérgicamente con la vitamina C para aumentar la resistencia del colesterol LDL a la oxidación).

• Antihipertensiva.

• Aporta fibra.

• Ayuda en el tratamiento de la diabetes tipo 2.

HISTORIA Y DESCRIPCIÓN

La avena es una gramínea muy extendida, del género botánico Avena sp., que tiene varias especies. Las hay silvestres (Avena fatua, Avena pratensis, Avena sulcata) y cultivadas. Entre las cultivadas, la Avena sativa es la más extendida, la que consumimos mayoritariamente, seguida de la Avena byzantina y la Avena nuda (avena de grano desnudo). El origen de la Avena sativa se pierde en los tiempos, sin posibilidad de establecer con certeza su procedencia. Se cree que deriva de una especie selvática, la Avena fatua, o de un híbrido de esta con la Avena sterilis.

La elegancia de un campo de avena mecido por el viento nos recuerda que es la excepción entre los cereales cultivados, la única que no reúne sus granos apretados en espigas, sino que los presenta colgando de finos y largos pedúnculos. Esta disposición permite que, en ellos, penetren sin obstáculos el sol, el aire, la luz y el agua, vivificándolos. Además, según algunos autores, por ser el último cereal que se cosecha, a finales del verano, los granos de avena acumulan más energía cósmica, aumentan su contenido en minerales, saponoides, flavonoides, silicio y vitamina B.

Si bien se considera que los primeros cultivos de avena documentados datan de la Edad del Bronze (3800-1200 a.C.) y se sitúan en Europa central (Suiza, Saboya, Dinamarca), un estudio publicado en 2015 por Maria Mariotti de la Universidad de Florencia descubrió en la región italiana de Apulia restos de granos de avena en herramientas de molienda de 32.000 años de antigüedad procedentes de la cultura de cazadores-recolectores denominada Gravetiana, que al parecer recolectaban granos de avena, los tostaban y los molían para obtener una especie de harina.

Plinio (23-79 d.C.) describe el cultivo de la avena y la degustación de la papilla de avena como una peculiaridad de los germanos. Desde los tiempos anteriores a Cristo hasta el siglo XIX, la avena fue la base de la alimentación de las clases sociales bajas de Europa central y del norte. Durante más de dos milenios se consumió sobre todo en forma de papilla o puré.

En el año 1770, a causa del descenso de los precios de los cereales para elaborar el pan y la introducción de la patata en Europa, hubo un cambio en el modo de alimentarse de las grandes masas en Europa central y, como consecuencia, la avena perdió el importante papel que tuvo durante milenios como base de la alimentación.

Hasta 1800 la avena fue la base de la alimentación en Europa central

Hubo que esperar casi dos siglos hasta que, a mediados del siglo XX, se volvieran a reconsiderar las grandes cualidades alimenticias de la avena. Los primeros en recuperar su uso fueron los pediatras, que se dieron cuenta de las grandes cualidades de la avena para combatir los problemas de crecimiento y digestión de los recién nacidos y lactantes.

En el año 1946, tras la Segunda Guerra Mundial, cuando las condiciones de vida en Alemania eran todavía muy duras y los alimentos muy escasos, el fisiólogo Hermann Rein (Gotinga) fue el primero en llamar la atención del gran público sobre las virtudes alimenticias de la avena. De esta forma, Rein inauguró, sin saberlo, la gran renaissance de la avena en la alimentación actual.

¿Qué simboliza la avena?

Sus grandes cualidades terapéuticas hacen que la avena sea considerada como un símbolo de:


• Fuerza. • Equilibrio. • Energía. • Belleza.. • Vitalidad. • Longevidad. • Buen humor. • Serenidad de espíritu. • Afabilidad. • Cordura (tan necesaria en estos días).

EL CEREAL MÁS COMPLETO

De entre todos los cereales, la avena es el cereal más completo. Ha sido, por sus cualidades energéticas y nutritivas, la base de la alimentación de pueblos y civilizaciones conocidos por el extraordinario vigor de su gente, como los escoceses, los irlandeses o el pueblo hunza (originario de la provincia india de Cachemira), que destacó por su longevidad y gran capacidad de trabajo hasta edades muy avanzadas.

No es casualidad que fuera precisamente allí donde el escritor británico James Hilton, en su novela Horizontes perdidos, situara su Shangri-La, la tierra de la eterna juventud, que dio lugar después a una famosa película.

La avena contiene las sustancias básicas necesarias para una correcta alimentación. Es rica en proteínas de alta calidad biológica, hidratos de carbono, grasas y un gran número de vitaminas, minerales y oligoelementos. Además, purifica el organismo, aligera la digestión, aporta equilibrio psíquico y sosiega la inquietud. En definitiva, es un alimento muy completo y equilibrado para todas las edades.

Por este motivo, es un plato común en los países de clima frío, porque al consumirla aumenta el calor interno del cuerpo y ayuda a recuperar energías.

Incorpore algunos platos a base de avena en sus menús cotidianos y verá cómo mejora la salud de toda la familia.

«Avena. Cereal con el cual se alimentan los hombres en Escocia y los caballos en Inglaterra. Esto explica por qué Escocia proporciona los más bellos ejemplares humanos e Inglaterra los más hermosos caballos».

Diccionario americano Webster

LOS COPOS DE AVENA, UN ALIMENTO INTEGRAL

Los copos de avena se obtienen prensando los granos enteros, previa eliminación de su cascarilla exterior, el salvado.

Esta transformación nos permite tomarlos crudos o cocinarlos en poco tiempo (unos 10 minutos) sin perder algunos de los principios nutritivos que se concentran en la capa exterior que lo envuelve. En el proceso de transformación del grano de avena en copo de avena no se añade ni se quita nada, por este motivo los copos de avena constituyen un alimento integral.

Los copos de avena son la base ideal de cualquier comida. Se pueden preparar con leche, agua, caldo vegetal, frutas o yogur, como más gusten. Tomados con leche, como lo hacen los escoceses y los galeses en su célebre porridge (gachas de avena) se convierten en un desayuno de alto valor biológico.

Son, además, el ingrediente fundamental del célebre muesli, popularizado por el médico naturista suizo Maximilian O. Bircher-Benner (1867-1939), que ha dado la vuelta al mundo. Este, desconocido para la mayoría de los médicos de habla hispana, popularizó a comienzos del siglo XX, en Suiza y otros países nórdicos, el consumo de copos de avena crudos en el desayuno. Su maravillosa receta todavía tardó ochenta años en llegar a España, pues nadie había oído hablar aquí del muesli antes de la década de 1980.

Los copos de avena son un desayuno de alto valor biológico

Afortunadamente, en los últimos años nos hemos puesto al día y hoy podemos encontrar en los comercios una amplísima variedad de mueslis ya preparados, algunos de ellos con fórmulas muy originales.

La palabra müsli, o muesli, significa «mezcla» en suizo-alemán, y describe perfectamente la esencia de este desayuno energético y saludable puesto que está formado por una mezcla de cereales en forma de copos, frutos secos, fruta fresca y yogur o bebida vegetal, que constituye un desayuno nutritivo, completo y muy equilibrado, ideal para todas las edades.

El muesli debería incluirse en la dieta básica de todos los hospitales

En mi opinión, debería incluirse en las dietas de todos los hospitales, puesto que su fácil digestión y su alto valor nutricional lo hacen ideal para la recuperación de las personas enfermas o convalecientes.

Una vez se ha probado un buen muesli, difícilmente se olvidan su agradable sabor y textura.

Junto con los copos de avena, que constituyen la base del muesli, se pueden realizar múltiples combinaciones. Una de las ventajas de este desayuno es que permite variar su composición utilizando la fruta fresca de cada estación, lo que, por otro lado, estimula la creatividad en la cocina, puesto que la lista de ingredientes que un muesli puede contener es tan amplia como la imaginación de cada cual. Además, el muesli, tiene una virtud muy apreciada en nuestros tiempos: es un plato de elaboración muy rápida.

¿POR QUÉ LOS MÉDICOS ACONSEJAN TOMAR CEREALES INTEGRALES?

Las sociedades llamadas «civilizadas» combaten con energía el abuso de las drogas, el tabaco y el alcohol. No obstante, estoy convencido de que deberían combatir con igual o mayor intensidad el consumo de alimentos altamente desnaturalizados, como el pan blanco y el azúcar refinado, dos alimentos de primera necesidad cuyo consumo excesivo está minando día a día la salud básica de la población. El primero debería ser sustituido por pan integral y el segundo, por miel, azúcar de caña o unas gotas de estevia.

El pan blanco debería ser sustituido por pan integral

Basta con comparar los datos de la tabla siguiente:


Este argumento es más que suficiente para desterrar la costumbre de comer pan blanco y otros alimentos elaborados con harinas blancas (bollería, pasta, galletas, sopas), y sustituirlos por alimentos a base de cereales integrales.

OTRAS FORMAS DE TOMAR AVENA

Además del consumo de avena en forma de copos, sin duda el más extendido de todos, existen otras formas de tomar avena:


• Grano entero. • Harina. • Salvado. • Bebida de avena. • Infusión de avena verde. • Otros.

Grano entero

El grano de avena entero conserva al máximo sus cualidades nutritivas porque está entero, es integral (tan solo se ha eliminado la cáscara de la espiga). Puede preparase igual que el arroz integral, utilizando dos o tres medidas de agua por cada medida de avena, si bien se recomienda ponerlo en remojo de 2 a 6 horas antes y necesita un tiempo de cocción a fuego medio de entre 45 y 60 minutos como mínimo (añadiendo agua si se queda sin).

Harina de avena

La harina de avena (mejor si es harina integral) se puede encontrar en textura gruesa (para preparar el porridge) o fina. En el primer caso, se deja en remojo durante toda la noche y después se cuece en el agua del remojo. La harina de avena de textura fina se utiliza como espesante para sopas y salsas.

Salvado de avena

El salvado de avena es muy rico en fibras, por lo que resulta laxante y normaliza el exceso de colesterol del organismo (pueden tomarse 75 g al día hasta que se reduzca el nivel de triglicéridos en sangre y luego bastará con una dieta de mantenimiento que contenga 50 g de salvado diarios). El salvado de avena se incluye en las dietas contra la obesidad porque la absorción de agua se produce en el estómago provocando sensación de saciedad. Se toma mezclado con yogur, macedonia o esparcido sobre una ensalada o un plato de sopa.

Bebida de avena

Prensando el grano de avena y poniéndolo en remojo durante unas horas se obtiene una especie de horchata de avena, nutritiva, sin colesterol, de fácil digestión y de un sabor muy suave, que se denomina bebida de avena. Actualmente se puede encontrar en algunas tiendas de alimentación o de dietética, elaborada con avena biológica y agua de manantial.

Infusión de avena verde

Además, también se puede tomar avena en forma de infusión o, mejor aún, decocción. La decocción de avena verde, de suave sabor y de un color verde pálido, es muy drenante y diurética, ya que estimula la excreción de productos residuales de nuestro metabolismo.

Las bolsitas de avena verde contienen las espigas y tallos finos de la avena recolectados en plena época de floración de la planta y puestos a secar muy lentamente, lo que hace que conserve un alto contenido en principios activos. En Europa existe una larga tradición de uso de la avena verde como coadyuvante de la función excretora de los riñones. Esta decocción no debe tomarse en caso de grave obstrucción de las vías urinarias.

Si bien en los países nórdicos la infusión de avena verde se comercializa desde hace tiempo, en España no hace mucho que ha aparecido en las estanterías de los herbolarios.

La dosificación normal es de 3 a 6 tazas diarias, que deben tomarse preferiblemente calientes y, a poder ser, sin azúcar. La avena verde puede emplearse durante dos o tres meses como cura depurativa general para el organismo o bien como complemento en la Monodieta de Avena del Dr. Pros.

Preparación de la decocción de avena verde. Poner a hervir en un cazo entre 300 y 450 ml de agua. Cuando esté en ebullición, añadir una cucharada sopera de avena verde, tapar el cazo y dejar hervir a fuego lento durante 5 minutos más. Colar y añadir el agua que se haya perdido por evaporación. Tomar repartida en tres a seis tazas a lo largo del día, preferiblemente caliente.

Otros

El descubrimiento reciente de la avena por parte de la industria farmacéutica ha hecho que podamos encontrar también avena en cápsulas, en tintura o incluso el jugo de planta fresca de avena en el mercado. Todos ellos se emplean como complementos dietéticos.

COMPOSICIÓN DE LA AVENA

La avena es uno de los cereales más calóricos y más completos que existen.

Composición nutricional y calórica de los copos de avena en gramos por cada 100 g


La avena resulta ideal en los países de clima frío porque un plato de avena cocida (porridge) aporta calor e inyecta energía en abundancia, aunque también actúa como regulador térmico, como una especie de bomba de calor, puesto que, en verano, un plato frío de avena elimina calor del cuerpo.

Proteínas

El aporte proteico de la avena es muy importante. Para comprenderlo bien conviene una pequeña explicación previa.

Las proteínas son moléculas complejas, constituidas por largas cadenas de aminoácidos unidos entre sí. De los veintidós aminoácidos conocidos, nueve forman el grupo de los aminoácidos esenciales. Los aminoácidos esenciales reciben este nombre porque nuestro organismo es incapaz de fabricarlos, lo cual significa que, para estar sanos, debemos ingerirlos cada día en los alimentos que tomamos.

Los aminoácidos esenciales son: lisina, fenilalanina, isoleucina, leucina, treonina, metionina, triptófano, histidina y valina. De estos nueve aminoácidos, todos, excepto la histidina y la valina, están presentes en la avena, aunque la metionina y el triptófano lo están en pequeña cantidad.

La avena es especialmente rica en lisina, un aminoácido necesario durante la etapa de crecimiento. Esto convierte a la avena en el cereal más rico en cuanto a su aporte proteico.

La avena es el cereal con mayor aporte proteico. Existen nueve aminoácidos esenciales para la vida y, de ellos, siete están presentes en la avena.

Hay dos tipos de proteínas, las normales y las llamadas proteínas de alto valor biológico. El valor biológico de una proteína viene determinado por su composición. Cuanto mayor es el número de aminoácidos esenciales que contiene, mayor es su valor biológico.

Puesto que la avena contiene siete de los nueve aminoácidos esenciales, si la comparamos con el trigo, que solo contiene uno, o con la cebada y el centeno, que no contienen ninguno, se hace evidente que la avena es muy superior como fuente de proteínas.

La mayoría de los nutricionistas aceptan hoy que, incluyendo diferentes cereales integrales y de cultivo ecológico en nuestra dieta semanal, podemos disminuir considerablemente el consumo de proteína animal. Pero si, además, combinamos los cereales con legumbres (arroz con lentejas, judías o garbanzos con avena) obtenemos platos altamente nutritivos con un elevado aporte de proteínas de alto valor biológico, muy semejante al que obtenemos comiendo proteína animal. Esta es la razón de que en muchas culturas se consuma como alimento básico un plato que combina legumbres y cereales más o menos aderezados, como el tradicional arroz con lentejas de la cocina hindú. La ventaja de estos platos combinados de legumbres y cereales es que nos ahorran las toxinas procedentes de la carne y los efectos nocivos de esta.

Lípidos

La avena es el cereal que contiene el porcentaje más alto de lípidos en forma de grasa vegetal. Por eso, resulta fundamental para nuestra alimentación.

Contenido en grasas (g/100)


La avena contiene un 65 por ciento de ácidos grasos poliinsaturados y un 35 por ciento de ácido linoleico. En definitiva, 100 g de copos de avena cubren un tercio de nuestras necesidades diarias de ácidos grasos esenciales y, además, no engordan.

Contiene también lecitina, que contribuye a disminuir los niveles de colesterol en sangre y es necesaria para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Hidratos de carbono

La avena contiene un 69 por ciento de hidratos de carbono de absorción lenta y de fácil asimilación. Estos hidratos de carbono nos proporcionan energía durante largo tiempo tras su ingestión, sin caer en la sensación de fatiga y desmayo que se siente cuando se consumen hidratos de carbono de rápida absorción (harinas blancas).

Otro componente de la avena son los betaglucanos, mucílagos solubles en agua que tienen una acción emoliente y curativa sobre las mucosas. De hecho, he podido observar repetidamente que muchos pacientes que presentaban alguna enfermedad de las vías respiratorias altas, cuando siguen la Monodieta de Avena del Dr. Pros, coinciden en que ven aumentar de forma considerable el drenaje de sus mucosidades. Con el tiempo, la observación de cientos de casos como estos me llevó a acuñar un nuevo término médico, que denominé «sinusitis silenciosa», que defino como la acumulación persistente e ignorada —a veces durante años porque sus síntomas pasan fácilmente desapercibidos— de mucosidades en las vías respiratorias altas y que, en mi opinión, está en la base del desarrollo posterior de muchas de las patologías respiratorias y del oído que sufre la población, y que están aumentando de una forma alarmante en los últimos veinte años. Si desea más información sobre el tema, no dude en consultar mi libro ¡Mocos fuera!, que yo mismo he editado.

La gran capacidad de los betaglucanos para absorber agua les confiere, además, una magnífica cualidad como reguladores del tránsito intestinal.

La avena contiene otro grupo de hidratos de carbono de molécula grande formados total o parcialmente por fructosa que son fácilmente descompuestos durante la digestión, liberando moléculas de fructosa. Comparada con la glucosa, la fructosa tiene la ventaja de que es absorbida por nuestro organismo sin necesidad de insulina, por lo que si una persona diabética toma avena, no produce insulina o la produce en poca cantidad, lo que convierte a la avena en una alternativa a la glucosa como proveedor de calorías para los diabéticos. Si es usted diabético, consulte previamente a su médico naturista antes de iniciar un consumo regular de avena.

Vitaminas, minerales y oligoelementos

Afortunadamente, en la actualidad los nutricionistas centran más su atención en la presencia de estos importantes elementos en nuestra comida diaria que en el estricto recuento de las calorías.

La dieta desnaturalizada que prevalece hoy entre los habitantes del mal llamado mundo civilizado, a base de alimentos excesivamente transformados, manipulados, precocinados o directamente artificiales, hace que la mayoría de nosotros andemos muy faltos de vitaminas, minerales y oligoelementos, por lo que el consumo de alimentos frescos, integrales y ecológicos resulta fundamental para equilibrar nuestra dieta diaria.

En particular, la riqueza de la avena en vitaminas del grupo B la hace muy indicada para el tratamiento de las enfermedades nerviosas, pues fortalece los nervios y estabiliza nuestro psiquismo.

Composición nutricional en mg por cada 100 g de copos de avena


La ausencia o disminución de alguno de estos elementos puede causar graves trastornos de salud. Curiosamente, la avena los contiene en mayor concentración que los cereales más consumidos, por lo que es ideal tanto para curar como para prevenir diversos trastornos orgánicos. ¡Compare la siguiente tabla!

Contenido comparado en vitaminas, minerales y oligoelementos (g/100)


Silicio

Vamos a hacer una mención especial al silicio, un elemento que la avena contiene en abundancia, hasta 595 mg por cada 100 g de avena, una cifra muy elevada si pensamos que 100 g de trigo tan solo contienen 160 mg de silicio o que un litro de cerveza contiene solo 30 mg.

Contenido comparado en silicio de diversos alimentos (m/100 g)


En el cuerpo humano hay una media de 7 g de silicio orgánico. Esta concentración es incluso más alta que la de otros elementos esenciales, como el hierro o el cobre. Nuestras necesidades diarias de silicio oscilan entre 15 y 35 mg. Además del silicio circulante en la sangre (5 mg/l), este elemento también se encuentra en nuestro organismo bajo una forma ligada a los tejidos. Está presente en la piel, el timo, las paredes vasculares, las glándulas suprarrenales, el hígado, el bazo y, sobre todo, el páncreas. Y, por último, también se encuentra, en cantidades escasas pero con una función fisiológica todavía mayor, en el tejido conjuntivo, sobre todo de los huesos y cartílagos.

El silicio desempeña un papel muy destacado en el tratamiento y la prevención de las afecciones osteoarticulares y es un elemento indispensable para asimilar el calcio y crear nuevas células óseas, porque interviene en el proceso de remineralización ósea.

El déficit de silicio se asocia a alteraciones óseas (osteoporosis), de los cartílagos y también de las arterias.

En resumen, podríamos decir que el silicio es el mineral más importante de nuestro cuerpo, donde actúa como una especie de superconductor, igual que en el mundo de la informática en que forma parte del «plasma» de las pantallas de televisión y de muchos otros componentes de los ordenadores.

No es de extrañar que mi paciente, la señora Eugenia G. (vea su historia en el capítulo «Hablan mis pacientes»), que sufría una condropatía rotuliana susceptible de cirugía, consiguiera evitar la operación tras someterse únicamente a una sencilla Monodieta de Avena.

Su caso confirma plenamente el papel de la avena como agente antiinflamatorio y remineralizante de primer orden. Pero no solo eso: artritis, artrosis, osteoporosis e incluso las temidas fracturas de huesos en la tercera edad pueden mejorar enormemente con una dieta rica en avena.

El silicio protege y proporciona elasticidad a las arterias y venas

Además, el silicio está íntimamente relacionado con la salud del aparato cardiovascular, ya que protege la pared interna de las arterias, venas y capilares, y les proporciona elasticidad, una cualidad fundamental para el buen funcionamiento de la red circulatoria.

Tomar avena reduce el riesgo cardiovascular. Se realizó un seguimiento a 43 adultos con sobrepeso durante ocho semanas para determinar cómo afectaba la dieta a su peso, presión sanguínea y niveles de colesterol.

Todos los voluntarios, a partir de la tercera semana, siguieron una dieta baja en calorías, un grupo con avena y el otro grupo sin avena. Los dos grupos perdieron cantidades de peso similares, pero los que se alimentaron con avena experimentaron una disminución de la presión sistólica de, aproximadamente, unos 6 mmHg respecto al grupo control. Esta dieta también producía una disminución significativa del colesterol total.

Saltzman y colaboradores1 concluyeron que seguir una dieta hipocalórica que contenga avena durante seis semanas proporciona mejores resultados sobre la presión sanguínea sistólica y sobre el perfil lipídico del paciente que una dieta hipocalórica que no contenga avena.

De hecho, en personas afectadas por arteriosclerosis se constata una disminución de la cantidad de silicio presente en las paredes arteriales. Puedo asegurar que, en toda mi práctica médica, entre los pacientes que han incorporado la avena a su dieta de forma regular apenas se dan casos de anginas de pecho ni de infartos de miocardio.

El silicio resulta fundamental para la integridad del tejido conjuntivo, puesto que es indispensable para la formación de las fibras de colágeno y elastina que lo constituyen. Este mineral disminuye en nuestro organismo con la edad, de ahí que el envejecimiento de la piel —la aparición de las temidas arrugas— tenga mucho que ver con la presencia o la ausencia de silicio en nuestro cuerpo. Además, nuestra piel es un órgano particularmente rico en silicio, que contribuye a una rápida y mejor cicatrización de la piel.

El silicio ayuda a prevenir lesiones osteoarticulares, acelera la recuperación de los deportistas e interviene en las reacciones químicas que genera el metabolismo celular, estimulando los mecanismos de renovación de los tejidos. La experiencia me ha demostrado que es así, puesto que muchos de los pacientes que han seguido mi Monodieta de Avena durante un período largo, o aquellos que han incorporado la avena a sus hábitos dietéticos de forma regular, relatan una y otra vez que su aspecto físico mejora notablemente. Además, el silicio elimina la sensibilidad dental y evita el desarrollo de las caries.

La avena mejora notablemente el aspecto físico

Y, por último, se ha demostrado también que la presencia de sílice junto con las avenantramidas, impiden la formación de radicales libres: frenan, en consecuencia, el proceso de envejecimiento, reducen el riesgo de padecer Alzheimer y estimulan el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

EL SILICIO INTERVIENE EN LOS SIGUIENTES ASPECTOS

• Intercambio celular.

• Construcción celular.

• Frena el envejecimiento, es antioxidante.

• Mejora la estructura y la función del tejido conjuntivo.

• Elasticidad vascular.

• Modula la inflamación.

• Estimula el sistema inmunológico.

OTRAS FUNCIONES

• Previene la arteriosclerosis y mejora sus consecuencias.

• Aparato respiratorio: contribuye a drenar la mucosidad.

• Mejora la reabsorción de la linfa en las llamadas «piernas linfáticas».

• Mejora los problemas digestivos.

• Mejora los problemas de piel, uñas y cabello (sobre todo en el sexo femenino).

AVENA Y...
LA AVENA, EXCELENTE FUENTE DE ENERGÍA

O tra de las características reconocidas de la avena es su riqueza como fuente de energía y vitalidad.

Al estar presente en la dieta de los países nórdicos desde la Edad del Bronce (3800-1200 a.C.), sus virtudes han sido recogidas en algunos proverbios populares. Así, hay un viejo dicho alemán que reza: «Hafer macht Männer stark», que se puede traducir como: «La avena hace a los hombres de hierro». Mientras que otro dice: «Der Hafer sticht», «la avena te acelera». Ambos hacen referencia a que la avena aporta vitalidad y energía.

Por eso se recomienda este cereal como alimento ideal para todas aquellas personas que deseen mejorar su rendimiento físico (deportistas); para los que estén por debajo de su peso normal; los estudiantes que deseen aumentar su rendimiento intelectual; las personas asténicas o que se encuentren abatidas, sin fuerzas, con permanente sensación de sueño, sin ilusión, y también para aquellas personas sometidas a un alto nivel de estrés.

Si usted es una de ellas, consuma a partir de ahora avena y verá que su nivel energético aumenta progresivamente. Al tomarla le dará la sensación de haber cambiado la batería de su viejo coche y sentirá que gana en energía y vitalidad.

Además, por su contenido en hidratos de carbono de absorción lenta, resulta un alimento energético que permite realizar esfuerzos prolongados.

COMER AVENA ES MEJORAR LA SALUD

Gracias a su elevado contenido en proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales, la avena no solo es un alimento, sino que, como médico, he acabado considerándola también un «medicamento». La avena aumenta tanto la capacidad física como la mental. Devuelve la sensación de bienestar. En los hipertensos, disminuye la presión sanguínea. Reduce el colesterol. Protege contra enfermedades cardiovasculares. Sus vitaminas son la mejor garantía para el cerebro y el sistema nervioso. Sus minerales protegen la dentadura y las articulaciones, y desintoxican la sangre. Resulta realmente eficaz para remediar los trastornos del estómago, intestinos e hígado, a los que protege de las infecciones.

La avena combate el cansancio, da vitalidad, devuelve las ganas de vivir y nos proporciona un sueño más reparador.

COMER AVENA NOS AYUDA A

• Mantener nuestro peso óptimo.

• Protegernos contra el cáncer.

• Eliminar el estreñimiento.

• Rendir más.

• Conservar el sistema nervioso en buenas condiciones.

• Serenar la mente.

• Acabar con el insomnio.

• Desterrar el cansancio.

• Mitigar el estrés.

• Aumentar la libido.

¿ADELGAZAN LOS CEREALES?

Desde hace algún tiempo se ha extendido la creencia de que los hidratos de carbono engordan. En realidad, conviene hacer una aclaración: esta afirmación solo puede aplicarse a los hidratos de carbono refinados, las harinas blancas, que, debido al proceso a que son sometidas, son desnaturalizadas; pero no vale en absoluto para los hidratos de carbono procedentes de cereales y harinas integrales.

Consumir alimentos elaborados con harinas refinadas engorda y no nos nutre. Nos desmineraliza, nos desvitaliza y provoca estreñimiento por falta de fibra.

En cambio, consumir alimentos elaborados con cereales integrales, sea avena en forma de copos, pan integral o bollos y galletas integrales, significa alimentarnos, remineralizarnos, vitaminarnos...

Según mi experiencia, en realidad los cereales integrales son reguladores metabólicos: quien presenta un exceso de peso suele adelgazar y quien está por debajo de su peso, engorda. Y en lo que se refiere al complejo vitamínico B1, B2 que contiene la avena, a la presencia de fibra y a su efecto diurético intrínseco, consumir avena ayuda a regular el peso, aumenta la vitalidad y mejora el rendimiento físico y mental.

LA AVENA EN LA ALIMENTACIÓN DE LAS PERSONAS SANAS Y ENFERMAS

En las páginas anteriores hemos descrito las sustancias nutritivas de la avena, que la sitúan en una posición de preferencia con respecto a los otros cereales y permiten obtener unos resultados dietéticos excelentes tanto en personas sanas como enfermas.

La reconocida Food and Drug Administration (FDA), el organismo encargado de velar por la salud de los ciudadanos de Estados Unidos, la ha declarado «alimento específico para la salud».

EFECTOS TERAPÉUTICOS DE LA AVENA

• Antioxidante.

• Antiinflamatorio.

• Hipocolesterolemiante.

• Hipoglicemiante (diabetes no insulinodependiente).

• Antihipertensivo.

• Antiaterosclerótico.

• Cardioprotector.

• Protector de la mucosa digestiva.

• Emoliente (en uso tópico).

• Antipruriginoso.

• Contra la osteoporosis.

• Sedante.

• Antiesterilidad.

• Diurético.

• Drenante.

• Laxante.

• Tónico y equilibrante.

• Reconstituyente.

• Adelgazante.

Por todo ello, las dietas a base de avena constituyen una valiosa aportación para mejorar nuestra salud.

AVENA Y TRACTO DIGESTIVO

Difícilmente vamos a encontrar en la farmacia un medicamento tan eficaz para combatir una gran variedad de trastornos digestivos como los siguientes:

• Pirosis.

• Diarreas.

• Estreñimiento.

• Gastritis.

• Colitis ulcerosa.

• Hinchazón de vientre.

• Ulcus.

• Gastralgias.

• Disfunciones hepatobiliares.

La avena tiene un suave efecto laxante (las fibras que contiene activan el tránsito intestinal) y protege el hígado y el estómago, lo que permite mejorar la digestión de enfermos y personas ancianas.

Durante la cocción, el mucílago de la avena (que contiene betaglucanos, xilosa y arabinosa) aumenta su volumen al absorber agua y se descompone gracias a la acción de un enzima, la laminariasa, presente en el propio grano de avena.

Cuando se come avena, el mucílago que contiene forma una fina película sobre la pared intestinal que la protege contra irritaciones e infecciones. Por este motivo, y también por su alta digestibilidad, la avena está indicada en caso de gastritis, colitis y úlcera de estómago en fase de remisión, y mejora los casos de diarrea crónica. Nuestro paciente Joan R., que sufrió una colitis ulcerosa, afirma: «desde que el Dr. Pros me descubrió la avena, cenamos a menudo en casa una crema de avena con verduras y, la verdad, esta crema ¡es como una caricia para los intestinos!».

Avena y estreñimiento. Puede suceder que al iniciar la monodieta de avena note, durante los primeros días, un cambio en sus hábitos de deposición. No se preocupe, por lo general esta situación se normaliza en poco tiempo.

La avena es para mí el sustituto natural del ubicuo Omeprazol, un medicamento muy recetado para proteger el tracto digestivo de la agresividad de otros medicamentos. Algunos de mis pacientes afirman que al comer avena sienten como si se «retapizara» todo su tracto digestivo con una capa de terciopelo.

De todos modos debo recalcar que, si los copos de avena no son de cultivo ecológico o tienen la piel demasiado gruesa, podrían llegar a provocar diarrea. En este caso, será necesario pasarlos por el colador chino y desechar la parte más basta.

Haferschleimsuppe, la papilla curativa. En Noruega, Alemania y otros países nórdicos es una costumbre ancestral preparar esta papilla curativa para las personas que padecen dolencias digestivas y estomacales, y para los convalecientes.

Preparación:

Se vierten dos o tres cucharadas soperas de copos de avena finos en 400-500 ml de agua, que se lleva lentamente a ebullición. Debe hervir lentamente hasta que los copos de avena liberen el mucílago que contienen, dando a la sopa una textura muy cremosa, como de «moco» (de ahí su nombre, que literalmente significa «sopa de moco»), y que se adereza únicamente con un poco de sal. Podríamos añadirle un toque mediterráneo antes de servirla: un chorrito de aceite de oliva.

La fibra presente en la avena acelera la velocidad del tránsito intestinal y aumenta la motilidad del colon. Además, forma una especie de soporte sobre cuya superficie interaccionan las bacterias con el contenido intestinal, produciendo cambios en la absorción de los nutrientes. La energía liberada por la fermentación de los alimentos la usan las bacterias para multiplicarse y ahí reside el secreto del efecto prebiótico de la avena: al estimular el crecimiento de la flora intestinal aumenta el aporte de nutrientes esenciales para la nutrición celular. Así que tomar avena regularmente nos permitirá ahorrarnos los tan de moda prebióticos que ahora recetan muchos médicos naturistas y convencionales.

MASTICAR LA AVENA

Al comer avena (y otros cereales) en crudo en forma de muesli, es muy importante masticar y ensalivar muy bien para que el proceso digestivo se realice correctamente. Este requerimiento, lejos de ser un inconveniente, constituye para mí otra de las ventajas de la avena, a saber, nos obliga a practicar la masticación.

¿Por qué? Porque la dieta del hombre moderno se ha vuelto tan «blanda» que parece más bien una dieta para bebés (carnes deshuesadas, pan blanco, pan de molde sin corteza, frutas sin hueso, pescado sin espinas, pechugas sin hueso...). La pérdida del hábito de masticar alimentos de textura gruesa o ruda no solo perjudica nuestra dentadura, que acaba cayendo antes, sino que también perjudica enormemente nuestra digestión, puesto que los alimentos que ingerimos llegan al estómago sin la necesaria predigestión que debe realizarse en la boca al masticar y ensalivar con calma.

AVENA Y CARIES

En niños pequeños que sufren molestias febriles durante el desarrollo dental, comer muesli de avena o crema de avena con verduras da como resultado un receso importante de las molestias de la dentición y previene la aparición de caries.

También en los adultos parece ser que la avena elimina, o, como mínimo, frena, el desarrollo de las caries dentales gracias a los fitatos que se encuentran en gran cantidad en las capas periféricas del grano de avena y tienen una función protectora del esmalte dental. Si sumamos a este factor preventivo y curativo la acción protectora de la manzana, el efecto preventivo se multiplica por el simple hecho de desayunar muesli.

AVENA, COLESTEROL Y TRIGLICÉRIDOS

Una de las aportaciones terapéuticas más importantes de la avena es que puede reducir el nivel de colesterol en la sangre cuando este es demasiado alto, con el consiguiente efecto preventivo contra la arteriosclerosis, responsable a su vez de los infartos de miocardio y la hipertensión.

La avena ayuda a reducir el nivel de colesterol en la sangre

Este descenso se debe, principalmente, a que comer avena ayuda a disminuir el colesterol de tipo LDL (del inglés low density lipoproteins), el llamado colesterol «malo», y la tasa de triglicéridos en sangre. Esto es debido a que la fibra de avena contiene unas moléculas, las fitoesterinas, de al menos ocho tipos diferentes, que tienen una estructura similar a la del colesterol, y su presencia evita la reabsorción de colesterol en el intestino. Además, los betaglucanos (un tipo de fibra soluble en agua) fijan en su superficie las moléculas de colesterol y de ácidos biliares, cuyo retorno al interior del organismo no es deseable, contribuyendo también a impedir su reabsorción intestinal. De esta forma, la fibra de la avena favorece la reducción del nivel de colesterol en sangre.

La presencia del ácido linoleico, de las citadas fitoesterinas y la fibra bloquean el paso del colesterol a través del intestino.

Mi recomendación personal es que los pacientes con un nivel alterado de colesterol o de triglicéridos en sangre deberían seguir la Monodieta de Avena del Dr. Pros durante dos o tres semanas, tal como se explica en el apartado correspondiente. Los resultados se harán evidentes en muy poco tiempo. Así fue como le sucedió a mi paciente Alberto P. (vea el capítulo «Hablan mis pacientes»); y no solo verán disminuir su nivel de colesterol y triglicéridos en sangre, sino que las personas obesas obtendrán una disminución de peso considerable y los hipertensos, una reducción de su presión arterial.

Proteína animal: con una vez al día basta. Una de las causas principales de los llamados «males de la civilización» es el exceso de proteína animal que ingerimos.

Para una persona adulta basta con tomar proteína animal (huevos, pescado, quesos, carne) una sola vez al día. Y siempre es preferible que sea al mediodía. Pruébelo y verá que aligerar su dieta de esta forma le dará alas.

AVENA E INTOLERANCIA AL GLUTEN

Nuestra experiencia nos demuestra que la avena es bien asimilada por los celíacos porque es el cereal que contiene menos gluten. Aun así conviene actuar con mucha prudencia y, siempre de acuerdo con el gastroenterólogo, ir incorporando preparados con avena de forma paulatina en la dieta de las personas intolerantes al gluten, para evitar, de ese modo, que aparezca alguna reacción adversa. Varios estudios científicos sobre este tema corroboran que la mayoría de las personas que padecen celiaquía pueden incluir la avena, de forma moderada, en una dieta libre de gluten.

Desde hace décadas se están llevando a cabo numerosas investigaciones sobre el efecto de la avena en el tratamiento dietético de las personas celíacas. La confirmación de que la avena no contiene gliadina, la sustancia más tóxica del gluten (esta prolamina en la avena se denomina avenina, y su cantidad es menor), permitiría incluir este interesante cereal en el plan dietético de quienes padecen celiaquía, ampliando la gama de productos alimenticios tolerados por estas personas.

Si se confirman los estudios, podría incluirse la avena en la dieta de los celíacos

El estudio más riguroso sobre la cuestión fue el dirigido por Esko Janatuinen, de la Unidad de Gastroenterología del Hospital Universitario Kuopio (Finlandia), en 1995, que se publicó en el New England Journal of Medicine. En este ensayo aleatorio, los investigadores estudiaron los efectos de una dieta libre de gluten, con avena y sin avena, en 52 adultos con enfermedad celíaca en fase de remisión y en 40 personas recién diagnosticadas de celiaquía.

Al inicio del estudio, consideraron como cantidad moderada de avena unos 50-70 g de este cereal por día, presentado de tres formas distintas: harina de trigo, mezclada con la misma cantidad de avena; muesli con un 60 por ciento de avena; y copos de avena de desayuno. A los pacientes con enfermedad celíaca en remisión se les hizo el seguimiento durante seis meses. El tratamiento para las personas con diagnóstico reciente de celiaquía duró el doble.

A todos se les realizó una biopsia de las vellosidades intestinales al principio y al final del estudio. En la biopsia final se comprobó que no había diferencias significativas entre ambos grupos de pacientes (no hubo empeoramiento de la estructura de las vellosidades intestinales). Los análisis de laboratorio tampoco dieron diferencias entre el grupo que consumió avena y el grupo de control. Incluso todos los pacientes con diagnóstico reciente de celiaquía que consumieron avena, excepto uno, se encontraban en remisión al año de comenzar el estudio.

Con esta investigación se confirma que cantidades moderadas de avena pueden incluirse, sin efectos adversos, en una dieta libre de gluten en la mayoría de las personas adultas con enfermedad celíaca. Al final del estudio la mayoría de los pacientes consumían una media de 30 g de avena por día.

Janatuinen prosiguió la investigación con el objetivo de analizar la seguridad a largo plazo de la ingesta de avena, en este caso durante 5 años. En este tiempo se realizó el seguimiento de 23 pacientes, consumidores habituales de avena, que habían participado en el estudio anterior. Los resultados se compararon con el grupo de control (que seguían una dieta libre de gluten pero sin avena). Los resultados del estudio proporcionan la primera evidencia científica de la seguridad a largo plazo del consumo moderado de avena dentro de una dieta libre de gluten para personas adultas con celiaquía.

También existen estudios en este sentido realizados con niños, aunque son de menor duración.

¿LECHE DE VACA O BEBIDA VEGETAL?

Voy a extenderme un poco en este tema puesto que está en el origen de múltiples problemas de salud y todavía resulta bastante desconocido para la mayoría.

Si hasta los años setenta del siglo XX el consumo de leche de vaca recién ordeñada se defendía como tradicional y saludable, con el avance de la ganadería industrial la situación ha cambiado radicalmente, puesto que, en la actualidad, casi nadie puede consumir leche de vacas que pastan libremente ni leche recién ordeñada. El motivo alegado por nuestras autoridades ha sido por «prevención sanitaria».2

Lo que hoy se vende como «leche de vaca» envasada, de la auténtica leche de vaca únicamente conserva el nombre. La leche que solemos comprar poco tiene que ver con la que bebíamos en España, cruda y recién ordeñada, hace tan solo cuarenta años. En realidad, estoy convencido de que en los envases de leche de vaca procedente de la ganadería industrial (intensiva), que proviene de vacas que no han pastado libremente y que son medicadas y hormonadas con el fin de aumentar su producción diaria de leche hasta extremos inhumanos, debería añadirse el siguiente aviso en letras muy grandes: «Este envase contiene leche de vacas de ganadería industrial».

La leche que tomamos, debido a la alimentación cada día más artificial de las vacas, a las hormonas que reciben para aumentar su producción de leche, los medicamentos que les suministran, así como a los procesos industriales a que es sometida posteriormente la leche para su comercialización es, en mi opinión, una amenaza para nuestra salud.

Se emplean hormonas sintéticas para que las vacas lecheras aumenten la producción de leche y así produzcan enormes cantidades de leche de forma antinatural (una sola vaca puede producir entre 12.000 y 20.000 litros en los 9 o 10 meses que dura una lactación), pudiendo llegar a producir hasta 40 litros al día. De hecho, el récord Guinness lo ostenta una pobre vaca canadiense que en 11 años llegó a producir ¡217.000 litros de leche! Estas vacas lecheras hiperexplotadas por los ganaderos suelen padecer mastitis (inflamación de las glándulas mamarias) cuyo tratamiento requiere el uso de antibióticos, de forma que, al final, tanto las hormonas como los antibióticos aparecen en la leche que bebemos.

Por si fuera poco, estimulados por grandes campañas publicitarias, consumimos una cantidad desmesurada de leche de vaca: el consumo medio per cápita en España es de 90 litros de leche al año, a los que hay que añadir unos 30 kilos de derivados lácteos (yogures, quesos), lo que agrava aún más esta situación. De hecho, el hombre que, entre todos los animales, es el único que continúa tomando leche después del destete, también es el único que, curiosamente, tiene problemas de descalcificación ósea temprana.

Por todo ello, somos cada vez más numerosos los médicos y pediatras que, alarmados por el aumento creciente de las intolerancias y las alergias a la leche de vaca industrial entre la población, así como por el aumento de la osteoporosis y las enfermedades degenerativas, recomendamos sustituirla por bebidas de origen vegetal, como las bebidas de avena, arroz, almendras, avellanas, sésamo, espelta o soja, que se pueden encontrar fácilmente en establecimientos especializados en alimentación natural.

Tomamos una cantidad excesiva de leche y de sus derivados

Las bebidas vegetales suelen digerirse mejor que las leches animales. La inmensa mayoría de las personas que pasan de la leche de vaca a la bebida vegetal observan que se reducen sus síntomas dispépticos. El estreñimiento, la diarrea, el colon irritable y las alergias son algunas de las enfermedades que más se benefician por este cambio.

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14 ноября 2024
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177 стр. 13 иллюстраций
ISBN:
9788491181620
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