Читать книгу: «Períocas. Períocas de Oxirrinco. Fragmentos. Libro de los prodigios.»
BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 210

Asesores para la sección latina: JOSÉ JAVIER ISO y JOSÉ LUIS MORALEJO .
Según las normas de la B. C. G., la traducción de este volumen ha sido revisada por JOSÉ SOLÍS .
© EDITORIAL GREDOS, S. A. U., 2008.
López de Hoyos, 141, 28002 Madrid.
www.editorialgredos.com
REF. GEBO309
ISBN 9788424932381.
PERÍOCAS
INTRODUCCIÓN
Aunque las Periochae tienen independencia e historia propia, su relación, interna y externa, con el Ab Urbe condita de Livio explica que se hayan presentado unidos ambos textos en todas las ediciones (con dos notables excepciones: las ediciones de O. Jahn y de Rossbach, en la que está basada la traducción que sigue), y por esta razón se incluyen las Períocas en este volumen complementario, una vez publicada la traducción completa de la obra de Livio.
1. EL AUTOR
Se trata de una obra anónima. En palabras de Rossbach, quisquis is fuit qui periochas composuit ... nomen suum videtur tacuisse 1 . No llevan ninguna introducción, en la que podrían haber aparecido datos sobre el mismo o sobre los motivos o la intención de su obra. En algún momento se supuso que podría haber sido el propio Livio o, tal vez, su hijo, pero esta hipótesis apenas llegó a encontrar eco. Mayor consistencia presentó en principio la atribución a Floro. De hecho, al menos una veintena de manuscritos de las Períocas incluyen también el texto de Floro, y al menos cinco atribuyen a Floro su autoría. Pero a partir, sobre todo, del estudio de Niebuhr 2 , y principalmente por razones de estructura y estilo, se considera descartada por completo esta hipótesis.
Hay que considerar descartada asimismo la hipótesis de la autoría múltiple 3 . A lo largo de este siglo es comúnmente compartida la convicción de que las Períocas se deben a la mano de un único redactor. Por lo que se refiere a la fecha, la opinión más común coincide en considerarlo un escritor de época tardía, situándolo en el s. IV , sin descartar del todo algunos argumentos de menor entidad que harían pensar en el s. III o incluso, con muy escasa probabilidad, en el s. II .
2. LA OBRA
Se trata de unos breves sumarios o resúmenes de cada uno de los libros de Livio (con la excepción del 136 y el 137). La extensión de las Períocas varía desde las tres líneas de la 135 y la 138 hasta las cuatro páginas de la 49 (95 líneas), andando el promedio entre 10 y 30 líneas. Se desconoce si esta diversidad guarda alguna relación con la extensión de los libros perdidos o se debe a razones de selección de contenido por parte del epitomista.
a)
Título
Estos «resúmenes» son conocidos como Periochae porque este es el título que llevan en tres de los manuscritos más importantes: Titi Livi Periochae omnium librorum ab urbe condita .
Otros manuscritos las titulan epitoma o epitome , otros breviarium , y otros no llevan título. Se trata de una cuestión en la que van implicados el carácter y la finalidad de la obra. Los editores, desde la editio princeps hasta O. Jahn (1853) utilizaron el término Epitomae , pero desde comienzos de este siglo se impuso la denominación Periochae por su presencia en los manuscritos (sobre todo en las suscriptiones , al menos ocho casos) y especialmente por considerar que responde mejor a las características del texto. Mientras que «epítome» responde más a una historia abreviada, un relato conciso pero continuo, períoca designa más bien argumentum , sumario del contenido de una obra. En palabras de O. Jahn, «... singulorum librorum argumenta, quibus quid quisque liber contineat quam brevissime adnotetur ... quas Graeci
dicere solent » 4 .
b)
Transmisión del texto
Las Períocas tienen su propia transmisión manuscrita, independiente de la transmisión del texto de Livio (los primeros códices donde aparecen las Periochae como apéndice de los libros de Livio son de finales del siglo XV ). Son muy numerosos (al menos 87) los códices que las transmiten parcial o totalmente.
Forman un grupo nueve manuscritos (de los siglos X al XV ) que contienen únicamente las siete primeras períocas.
Otro grupo, mucho más numeroso, está formado por los manuscritos que incluyen todas las períocas (es decir: 140, pues las períocas 136 y 137 no figuran en ninguno; y son muy pocos los que señalan la laguna —bien con un espacio en blanco, bien con una anotación, o bien saltando la numeración de 135 a 138 y extendiéndola hasta 142—). El más antiguo es el Palatinus 894 (N), del s. IX , perteneciente a la abadía de San Nazario de Lorsch, conservado actualmente en Heidelberg. Los demás son, en su mayoría, del s. XV .
Al menos la mitad de los ms. contienen el texto de las Períocas junto con el texto de la Epitoma de Floro.
La editio princeps es de 1469. Los editores publican las Períocas junto con el texto de Livio, con las dos excepciones ya señaladas que las editan aparte: O. JAHN , Titi Livi ab urbe condita librorum CXLII Periochae (Leipzig, 1853), que las publica junto con el Liber prodigiorum de Obsecuente, y O. ROSSBACH , Titi Livii Periochae omnium librorum, fragmenta Oxyrhynchi reperta, Iulii Obsequentis prodigiorum liber (Leipzig, 1910).
c)
Fuentes
Dando por admitido sin discusión el hecho de que las Períocas tienen su fuente en Livio, la cuestión fundamental radica en saber si fueron compiladas directamente sobre ese original o si derivan de una instancia intermedia, un epítome de la obra de Livio.
La discusión de este punto ha centrado la mayor parte de los estudios de las Períocas desde el siglo pasado hasta hoy. Puede verse una síntesis de las distintas posiciones en Bingham 5 , Jal 6 y Bessone 7 .
Desde el s. XIX hasta mediados del XX es compartida de manera general la «Epitometheorie», la idea de que hubo un epítome (o varios) de la obra de Livio, perdido, no citado expresamente por ninguna fuente antigua. Redactado en el s. I d. C., habría servido de fuente directa para las Períocas, las Períocas de Oxirrinco y las demás obras basadas en Livio 8 . Sólo así se explicarían las divergencias (formales y de fondo) entre todas estas obras, por una parte, y el Livio conservado, por otra. Sólo así se explicarían las divergencias comunes a las Períocas y a Orosio, frente a los libros conservados de Livio. A un epítome de estas características estaría refiriéndose MARCIAL , XIV 190.
En los últimos años han aparecido algunas opiniones progresivamente escépticas con respecto a la teoría del epítome, más inclinadas a la idea de que el redactor de las Períocas utilizó directamente a Livio como fuente. Así Klotz 9 y C. M. Begbie 10 . La más convencida en esta línea es la posición de Jal, que rebate los argumentos anteriores 11 y reduce a una quincena las divergencias entre las Períocas y lo que se conserva de Livio 12 . Más detallado y más prudente en sus conclusiones es el estudio de Bingham, que llega, entre otras, a la conclusión de que «it is natural to assume that the Periochae were compiled directly from the Livian original» 13 .
Fontán opina que el autor de las Períocas dispuso o pudo disponer del Liuius ingens , basándose en una carta del año 401 dirigida a Valeriano por Q. Aurelio Símaco en la que le habla de la edición de un Livio completo (totius Liuiani operis quod spopondi) que está siendo preparada bajo su patrocinio 14 .
Bessone propone avanzar por una vía que a su juicio ha sido menos estudiada que la naturaleza de las Períocas y el problema de sus fuentes: investigar los criterios seguidos por su autor a la hora de seleccionar el material original de Livio. Y sostiene que las divergencias entre las Períocas y ese original, en lo que se conserva, «rilanciano l’ipotesi dell’Epitome como fonte comune in luogo di Livio, anche se si verificano ulteriori differenziazioni» 15 .
d)
El texto de las Períocas y el texto de Livio
La comparación de las períocas 1-10 y 21-45 con los correspondientes libros de Livio permite constatar que hay una coincidencia básica, tanto de contenido como de lenguaje, y a la vez algunas diferencias. El análisis de contenidos realizado por Bingham 16 pone de manifiesto que las relaciones de Roma con el exterior son recogidas en las Períocas sistemáticamente, y muchas veces, como es el caso de algunas guerras, casi exclusivamente. En las noticias relativas a la constitución, a las leyes y al gobierno se trasluce una selección pero no un criterio específico que la explique. Las noticias de carácter religioso aparecen esporádicamente, al igual que las referentes a obras públicas y juegos. También son citados los discursos de Livio cuando tienen un interés especial, y se reflejan episodios anecdóticos con relativa frecuencia.
Por otra parte, el compilador en algunas ocasiones añade hechos o detalles que no se encuentran en el modelo (55 casos según el estudio de Bingham) o que dan una versión diferente de la que aparece en Livio (65 casos). No es posible determinar el origen de estos añadidos, que podrían deberse a la utilización de otra fuente, a la opción del autor de las Períocas en favor de una versión diferente cuando existían varias, o a errores en la transcripción o la transmisión del texto de Livio o de las Períocas.
Por lo que se refiere al orden, el epitomador suele respetar libro por libro la sucesión expositiva de Livio, pero en ocasiones (58 en total), casi siempre de forma intencionada, introduce cambios en la secuencia, o reagrupa y sintetiza acontecimientos que en el modelo están separados.
Las frases empleadas en las Períocas reproducen el modelo con total fidelidad en unos casos y con alguna diferencia en la colocación de alguna palabra en otros.
En síntesis se puede decir que el autor de las Períocas entresaca del texto de Livio lo que considera pertinente, eliminando y seleccionando; a veces reordena o reagrupa los hechos, o condensa en pocas palabras lo esencial de largos desarrollos del modelo; otras veces interpreta, o añade, aposiciones o elementos buscando precisar, o se inclina, en ocasiones muy contadas, por una versión diferente.
e)
Aspectos particulares
La Periocha 1 comprende dos períocas, 1a y 1b, bastante diferentes en contenido, vocabulario y estilo. En gran parte de los manuscritos figuran una a continuación de otra sin ningún elemento de separación, en otro grupo 1b aparece como 2, y en unos pocos se indica de algún modo el paso de una a otra. La 1a resume todo el libro primero de Livio, y la 1b sólo a partir de I 33. La hipótesis más común es que tienen un origen diferente, que la 1b se debe a la misma mano que compiló el resto de las períocas, y que al faltarle el principio otra mano la completó recurriendo a una períoca de otra serie.
Los subtítulos de las períocas 109-116 figuran en la mayor parte de los manuscritos (aunque no siempre todos). Se supone que podrían derivar de una antigua edición de esos ocho libros por separado. El subtítulo de la períoca 121 sólo figura en cuatro manuscritos, y también es discutida su autenticidad.
La última frase de las Períocas, clades Quinctilii Vari («derrota de Quintilio Varo»), de gran relevancia en orden a establecer la fecha hasta donde llegaba la obra de Livio, parece no ser auténtica sino un añadido de comienzos del s. XVII ; sólo figuraría, en todo caso, en un manuscrito, hoy desaparecido 17 .
f)
Valor de las Períocas
En primer lugar es preciso destacar su valor histórico: aparte de que hay numerosos datos que sólo son conocidos por las Períocas, éstas constituyen el cauce natural —aparte están los fragmentos— por el que nos ha llegado la información histórica contenida en la obra de Livio, y, salvo cuestiones de detalle, la autenticidad de su contenido no es objeto de discusión. No hay que olvidar, sin embargo, que su valor histórico guarda relación muy directa con el nivel de su fidelidad al modelo, y con su capacidad de reflejar y transmitir lo esencial de Ab Urbe condita , y en esta línea la comparación entre los libros conservados y sus correspondientes períocas permite deducir conclusiones extrapolables al total.
En segundo lugar, y en estrecha relación con lo anterior, está la cuestión del valor literario de las Períocas. No puede descartarse alguna forma de intención literaria en su autor. El estilo neutro, la escueta yuxtaposición de datos, la reiteración de fórmulas expresivas propias de quien se limita a resumir los contenidos del modelo, coexiste con desarrollos de anécdotas de carácter diverso, no siempre presentes en el modelo, y con la selección y reorganización del material, buscando dirigir el interés del lector. Por eso sigue siendo objeto de estudio la naturaleza de las Períocas, su definición, entre dos polos: el simple índice, o la «historia abreviada».
3. LA PRESENTE TRADUCCIÓN
Está basada en el texto latino de la mencionada edición de O. Rossbach (Leipzig, Teubner, 1910), señalándose en nota a pie de página las divergencias. La numeración de parágrafos corresponde a la también mencionada edición de P. Jal. En las notas a pie de página se ha pretendido fundamentalmente (casi exclusivamente, por razones de prioridad en la selección) complementar el texto con referencias a la cronología y a las magistraturas, dado su interés histórico.
La preparación del presente volumen es deudora del trabajo realizado por Araceli Fernández Rodríguez, especialmente en los aspectos comparativos con la obra de Livio que forman parte de las introducciones.
1 T. Livi Periochae omnium librorum (Leipzig, 1910), praef , pág. XXIII.
2 Vorträge über römischen Geschichte . Berlín, 1846.
3 Hipótesis rebatida por E. WÖLFFIN, «Die Latinität der verlorenen Epitoma Livii», en Archiv. f. lat. Lexikogr . 11 (1900). 1.
4 T. Livi ab urbe condita librorum CXLII Periochae , Leipzig, 1853, praef ., pág. IX. Citado por L. BESSONE, «Le Periochae di Livio», Atene e Roma 29 (1984), 43.
5 J. BINGHAM , A study of the Livian «Periochae » and their relation to Livy’s «ab urbe condita », Univ. of Illinois at Urbana-Champaing, PHD., 1978 (Univ. Microfilms Int. 1982), passim . Se trata del estudio reciente más completo de las Períocas.
6 P. JAL, Abrégés del livres de l’Histoire Romaine de Tite-Live. Tome XXXIV, 1.er Partie: «Periochae» transmises par les manuscrits , París, 1984, págs. XXVI-LV.
7 Op. cit ., págs. 47-55.
8 Las obras de Obsecuente, Floro, Orosio, Eutropio, etc.
9 «El Epítome de Livio debe ser relegado al reino de la fábula». Artículo Livius , en PAULY -WISSOWA, R. E., c . 829 (1936). Citado por JAL , op. cit ., pág. LV, nota 5.
10 E. BEGBIE, «The Epitome of Livy», Classical Quarterly 17 (1967), 332-338.
11 Op. cit ., págs. XXXIII s.
12 Op. cit .. págs. XLV-XLVI.
13 Op. cit ., pág. 444.
14 A. FONTÁN, Tito Livio. Historia de Roma I , Madrid, 1987, pág. LV.
15 Op. cit ., pág. 54.
16 Op. cit ., págs. 407-438.
17 Cf. la edición de ROSSBACH, praef , págs. XIV-XVI, y JAL, op. cit ., págs. XIX-XXII.
PERÍOCAS
DEL LIBRO 1
1a 1
1 Llegada de Eneas a Italia y gestas llevadas a cabo.
2 Reinado de Ascanio en Alba, y de los Silvios a continuación.
3 De la hija de Númitor, violada por Marte, nacieron Rómulo y Remo.
4 Amulio fue degollado.
5 Roma fue fundada por Rómulo.
6 Se formó el senado.
7 Se estuvo en guerra con los sabinos.
8 Se presentaron despojos opimos como ofrenda a Júpiter Feretrio.
9 Se distribuyó la población en curias.
10 Se venció a los fidenates y a los veyentes.
11 Rómulo fue divinizado.
12 Numa Pompilio confió a la tradición los ritos de las celebraciones religiosas.
13 La puerta de Jano fue cerrada.
14 Tulo Hostilio saqueó 2 a los albanos.
15 Combate de los tres gemelos.
16 Suplicio de Metio Fufecio.
17 Murió Tulo fulminado por un rayo.
18 Anco Marcio derrotó a los latinos y fundó Ostia.
19 Tarquinio Prisco venció a los latinos, construyó un circo, derrotó por completo a los pueblos limítrofes, construyó murallas y alcantarillado.
20 La cabeza de Servio Tulio se inflamó en llamas.
21 Servio Tulio derrotó a los veyentes, dividió la población en clases y dedicó un templo a Diana.
22 Tarquinio el Soberbio ocupó el trono por la fuerza tras el asesinato de Tulio.
23 Acción criminal de Tulia contra su padre.
24 Turno Hedonio recibió la muerte por intervención de Tarquinio.
25 Guerra contra los volscos.
26 Merced a una treta de Sexto Tarquinio, Gabios fue saqueada 3 .
27 Comenzó la construcción del Capitolio.
28 No hubo forma de desplazar los altares de Termón 4 y de Juventa 5 .
29 Lucrecia se quitó la vida.
30 Expulsión del Soberbio.
31 Duración de la monarquía: doscientos cincuenta y cinco 6 años.
1b
32 Asignó 7 a los latinos, después de vencerlos, el monte Aventino, ensanchó las fronteras, fundó la colonia 8 de Ostia.
33 Restableció las ceremonias religiosas instituidas por Numa.
34 Según cuentan fue él quien, para poner a prueba los conocimientos del augur Ato Navio 9 , le preguntó si era factible lo que estaba pensando; al responder aquél que era posible hacerlo le pidió que cortara una piedra con una navaja, cosa que Ato hizo al instante.
35 Reinó veinticuatro años.
36 Durante su reinado, Lucumón, hijo de Demárato de Corinto, se trasladó de la ciudad etrusca de Tarquinios a Roma. Acogido por Anco como amigo comenzó a usar el nombre de Tarquinio Prisco, y a la muerte de Anco recibió el poder real.
37 Escogió a cien para senadores, sometió a los latinos, ofreció unos juegos en el circo, amplió el número de componentes de las centurias de caballeros, rodeó la ciudad con una muralla, construyó alcantarillas.
38 Fue muerto por los hijos de Anco después de reinar treinta y ocho años.
39 Lo sucedió Servio Tulio, hijo de una noble de Cornículo cautiva. Siendo éste niño, estando aún en la cuna, según la tradición había ardido una llama en torno a su cabeza.
40 Él llevó a cabo el primer censo, cerró un lustro en el que dicen que se censaron ochenta mil ciudadanos, ensanchó el pomerio, incorporó a la ciudad las colinas Quirinal, Viminal y Esquilino, construyó juntamente con los latinos un templo a Diana en el Aventino.
41 Lucio Tarquinio, hijo de Prisco, le dio muerte, por instigación de su propia hija Tulia, cuando había reinado cuarenta y cuatro años.
42 Tras él ocupó el trono por la fuerza Lucio Tarquinio el Soberbio sin mandato del senado ni del pueblo.
43 Éste, para protegerse, tuvo una escolta de hombres armados.
44 Hizo la guerra a los volscos, y con sus despojos erigió un templo a Júpiter en el Capitolio.
45 Mediante un engaño hizo que Gabios cayera bajo su dominio.
46 Cuando sus hijos marcharon a Delfos y preguntaron cuál de ellos iba a reinar en Roma, se les respondió que quien hubiese sido el primero en besar a su madre.
47 Mientras que ellos dieron otra interpretación a esta respuesta, Junio Bruto, que los había acompañado, fingió que tropezaba y caía, y besó la tierra.
48 El desenlace de este episodio confirmó su alcance.
49 En efecto, cuando el comportamiento tiránico de Tarquinio el Soberbio llevó a que todos lo odiasen, y finalmente, debido a que su hijo Sexto asaltó por la fuerza durante la noche la virtud de Lucrecia, ésta se quitó la vida con un cuchillo después de llamar a su lado a su padre Tricipitino y a su marido Colatino y conjurarlos a que no dejasen sin venganza su muerte, fue expulsado gracias sobre todo a la intervención de Bruto después de reinar veinticinco años.
50 A continuación fueron elegidos los primeros cónsules, Lucio Junio Bruto y Lucio Tarquinio Colatino.
DEL LIBRO 2 10
1 Bruto comprometió al pueblo bajo juramento a no tolerar que nadie reinase en Roma.
2 A su colega Tarquinio Colatino, sospechoso por su parentesco con los Tarquinios, lo obligó 11 a dimitir del consulado y abandonar la ciudad.
3 Dio orden de saquear los bienes de los reyes y consagró a Marte un campo de éstos, que se llamó Campo de Marte.
4 Decapitó a unos jóvenes de la nobleza, incluidos entre ellos sus propios hijos y los de su hermano, por haber conspirado para reponer la monarquía.
5 Concedió la libertad al esclavo autor de la denuncia, que se llamaba Vindicio, de donde le viene el nombre a la uindicta .
6 Marchó al frente de un ejército contra los reyes, que habían desencadenado una ofensiva después de reunir las tropas veyentes y tarquinienses, y murió en el campo de batalla junto con Arrunte, el hijo del Soberbio; y las matronas guardaron un año de luto por él.
7 El cónsul Publio Valerio presentó una proposición de ley sobre el derecho de apelación al pueblo.
8 Se dedicó el Capitolio.
9 Porsena, rey de los clusinos, emprendió una guerra por la causa de los Tarquinios y cuando ya había llegado al Janículo, le impidió cruzar el Tíber el valor de Horacio Cocles.
10 Éste, mientras los otros cortaban el puente Sublicio, aguantó él solo a los etruscos, y una vez destruido el puente se lanzó armado al río y se reunió con los suyos a nado.
11 Con el caso de Mucio se añadió un nuevo ejemplo de valor.
12 Después de penetrar en el campamento enemigo con el propósito de herir a Porsena, dio muerte a un escriba al que había confundido con el rey; apresado, puso la mano sobre un altar en el que se había ofrecido un sacrificio, aguantó que se abrasara y dijo que había trescientos como él.
13 La admiración por ellos forzó a Porsena a ofrecer condiciones de paz, poniendo fin a la guerra después de recibir rehenes.
14 Uno de ellos, la joven Clelia, burló a sus guardianes y se reunió con los suyos cruzando el Tíber a nado, y al ser devuelta, Porsena la dejó marchar con todos los honores, y fue recompensada con una estatua ecuestre.
15 El dictador Aulo Postumio libró batalla con éxito contra Tarquinio el Soberbio, que participaba en una ofensiva bélica con el ejército de los latinos.
16 Apio Claudio desertó de los sabinos huyendo a Roma.
17 Por esta razón se añadió la tribu Claudia, y quedó ampliado a veintiuno el número de tribus.
18 Habiéndose retirado la plebe al monte Sacro a causa de los que eran reducidos a esclavitud por deudas, los consejos de Menenio Agripa hicieron que abandonaran la secesión.
19 Cuando murió este mismo Agripa, debido a su pobreza corrió el Estado con los gastos del sepelio.
20 Se crearon cinco tribunos de la plebe.
21 La plaza volsca de Coríolos fue tomada gracias a la valiente intervención de Gneo Marcio, que por esta hazaña fue llamado Coriolano.
22 En una visión, un plebeyo, Tito Latinio, fue advertido de que hiciese llegar un informe al senado a propósito de ciertas manifestaciones religiosas; no hizo caso, perdió un hijo y sufrió una parálisis en los pies; trasladado al senado en una litera presentó la mencionada información y regresó a casa con la movilidad de los pies recobrada.
23 Gneo Marcio Coriolano, que había sido mandado al destierro, fue nombrado general de los volscos y avanzó sobre Roma al frente del ejército enemigo; después de serle enviados primero parlamentarios y luego sacerdotes que en vano le suplicaron que no hiciera la guerra a su patria, su madre Veturia y su esposa Volumnia consiguieron de él que se retirase.
24 Fue presentado por primera vez un proyecto de ley agraria.
25 Espurio Casio, que había sido cónsul, fue acusado de haber pretendido hacerse rey, y fue condenado y ajusticiado.
26 La joven vestal Opilia 12 fue enterrada viva por incesto.
27 Como los veyentes eran unos vecinos incómodos, más que peligrosos, la familia Fabia solicitó hacerse cargo de aquella guerra y envió a ella trescientos seis hombres armados, los cuales fueron muertos por el enemigo, todos menos uno, a orillas del Crémera.
28 Tras librar contra los volscos un combate desafortunado a causa de la insubordinación de su ejército, el cónsul Apio Claudio azotó con el bastón a un soldado de cada diez.
29 Contiene además las operaciones contra los volscos, los hérnicos y los veyentes, y los movimientos sediciosos entre los patricios y la plebe.
DEL LIBRO 3 13
1 Hubo sediciones a propósito de las leyes agrarias.
2 Ocupado el Capitolio por exiliados y esclavos, fue recuperado después de aniquilarlos.
3 Se realizó el censo dos veces.
4 Se censaron en el primer lustro ciento 14 ocho mil setecientos catorce ciudadanos, huérfanos y huérfanas aparte, y en el siguiente, ciento diecisiete mil doscientos diecinueve.
5 Como no había sido bien llevada la campaña contra los ecuos, para dirigir dicha guerra se fue a buscar a Lucio Quincio Cincinato, nombrado dictador, cuando estaba dedicado a las tareas agrícolas.
6 Éste venció a los enemigos y les hizo pasar bajo el yugo.
7 El número de tribunos de la plebe fue ampliado a diez treinta y cinco años después del primer tribunado de la plebe.
8 Trescientos dos años después de la fundación de la ciudad, tras enviar diputados a buscar y traer leyes de Atenas, para establecerlas y promulgarlas se nombraron decénviros con atribuciones consulares sin ningún otro magistrado, y del mismo modo que el poder había pasado de los reyes a los cónsules, pasó de los cónsules a los decénviros.
9 Estos presentaron diez tablas de leyes, y como se habían comportado con moderación en aquella función y por esa razón se había decidido que también para el año siguiente continuase la misma magistratura, después de añadir otras dos a las diez tablas perpetraron muchas acciones tiránicas, se negaron a abandonar el cargo y lo retuvieron un tercer año hasta que supuso el fin de su odioso poder la torpe pasión de Apio Claudio.
10 Prendado éste del amor de una doncella, Virginia, envió a alguien en secreto para que la reclamase como esclava, colocando a su padre Virginio en una situación sin salida.
11 Cogió un cuchillo de una tienda cercana y dio muerte a su hija, dado que no había otro modo de evitar que cayese en poder de quien la iba a deshonrar.
12 La plebe, soliviantada ante esta muestra de una injusticia tan grande, ocupó el monte Aventino y obligó a los decénviros a abandonar la magistratura.
13 De ellos, el que había merecido el mayor castigo, Apio, fue encarcelado; los demás fueron mandados al exilio.
14 Contiene también las operaciones llevadas a cabo con éxito contra los sabinos y los volscos, y el poco honroso veredicto del pueblo romano.
15 Éste, requerido como árbitro por los ardeates y los aricinos, se adjudicó a sí mismo el territorio objeto de litigio.
DEL LIBRO 4 15
1 Los tribunos, a costa de grandes enfrentamientos debido a la resistencia de los senadores, sacaron adelante la ley sobre el matrimonio entre patricios y plebeyos.
2 Los tribunos *** 16 de la plebe.
3 Durante varios años la gestión de los asuntos tanto civiles como militares del pueblo romano corrió a cargo de esta clase de magistrados.
4 También entonces se instituyeron por primera vez los censores.
5 Les fue devuelto a los ardeates, enviando a él colonos, el territorio arrebatado por el veredicto del pueblo.
6 Como el pueblo romano sufría el azote del hambre, Espurio Melio, un caballero romano, distribuyó entre el pueblo trigo en abundancia a expensas suyas, y como aspiraba a la monarquía tras ganarse a la plebe con este gesto, fue ajusticiado por el jefe de la caballería Gayo Servilio Ahala por orden del dictador Quincio Cincinato. El denunciante, Lucio Minucio, fue recompensado con un buey dorado.
7 A los embajadores romanos muertos a manos de los fidenates se les erigieron estatuas en los Rostros dado que habían sufrido la muerte por servir al Estado.
8 El tribuno militar Coso Cornelio dio muerte a Tolumnio, rey de los veyentes, y trajo los segundos despojos opimos.
9 El dictador Mamerco Emilio limitó a un año y seis meses la duración del cargo de censor, que antes se ejercía durante cinco años; por este motivo los censores le pusieron una nota infamante.
10 Fidenas fue sometida, enviándose allí colonos.
11 Los fidenates les dieron muerte e hicieron defección; el dictador Mamerco Emilio los venció, y Fidenas fue tomada.
12 Se aplastó una conjuración de esclavos.
13 El tribuno militar Postumio, debido a su crueldad, fue muerto por su ejército.
14 Por primera vez entonces se dio a los soldados una paga con cargo al tesoro público.
15 Contiene además las operaciones llevadas a cabo contra los volscos, los fidenates y los faliscos.
DEL LIBRO 5 17
1 Durante el asedio de Veyos se montaron tiendas para los soldados.
2 Como se trataba de una novedad, esto provocó la indignación de los tribunos de la plebe que se quejaban de que ni siquiera durante el invierno se permitiera a la plebe descansar del servicio militar.
3 Por primera vez comenzaron entonces los jinetes a servir con sus propios caballos.
4 Como se produjo una inundación debido al desbordamiento del lago Albano, se capturó entre los enemigos un adivino capaz de interpretar dicho fenómeno.
5 El dictador Furio Camilo tomó Veyos, asediada durante diez años, trasladó a Roma la estatua de Juno y envió a Delfos, a Apolo, la décima parte del botín.
6 También él, cuando estaba sitiando a los faliscos siendo tribuno militar, devolvió a sus padres los hijos de los enemigos, que habían sido entregados a traición, y los faliscos se rindieron de inmediato, consiguiendo él la victoria gracias a su justicia.
7 Al haber muerto Gayo Julio, uno de los censores, para reemplazarlo fue elegido Marco Cornelio.
8 Después no se llevó a cabo esta medida porque durante aquel lustro Roma fue tomada por los galos.
9 Furio Camilo, citado por el tribuno de la plebe Lucio Apuleyo para comparecer a juicio, marchó al destierro.
10 Los galos senones sitiaron Clusio y como los embajadores enviados por el senado para propiciar un arreglo de paz entre ellos y los clusinos combatían contra los galos formando en el ejército de los clusinos, los sénones, irritados por este comportamiento, marcharon sobre Roma con su ejército en son de guerra y después de derrotar a los romanos a orillas del Alia tomaron la ciudad, con la excepción del Capitolio donde se habían refugiado los jóvenes; a los de más edad, que permanecían sentados en el vestíbulo de sus casas con los distintivos de las magistraturas que cada uno había desempeñado, los mataron.
11 Y cuando ya habían escalado hasta la cima por el lado de atrás del Capitolio fueron delatados por el graznido de unos gansos y fueron rechazados gracias sobre todo a la intervención de Marco Manlio.
12 Forzados después por el hambre los romanos, hasta llegar al extremo de entregar mil libras de oro y comprar a este precio el final del asedio, Furio Camilo, nombrado dictador en su ausencia, llegó precisamente durante la negociación en la que se estaba tratando de las condiciones de paz y echó de Roma a los galos, después de seis meses, y los aniquiló.
13 Se habló de que, al haber sido incendiada y destruida la ciudad, era preciso emigrar a Veyos; este proyecto fue descartado a propuesta de Camilo.
14 También causó impresión entre la población el presagio de unas palabras oídas de labios de un centurión que, al llegar al foro, había dicho a los soldados de su manípulo: «¡Alto ahí, soldado! Éste es el mejor sitio para quedarnos».
15 Se construyó un templo a Júpiter Capitolino 18 porque antes de la toma de la ciudad se había oído una voz anunciando que los galos se estaban acercando.
DEL LIBRO 6 19
1 Contiene las operaciones llevadas a cabo con éxito contra los volscos, los ecuos y los prenestinos.
2 Se añadieron cuatro tribus: Estelatina, Tromentina, Sabatina y Arniense.
3 Como Marco Manlio, que había defendido de los galos el Capitolio, liberaba a los que estaban obligados por deudas y dejaba en libertad a los que estaban esclavizados como deudores insolventes, fue acusado de pretender la monarquía, condenado y arrojado desde lo alto de la roca Tarpeya.
4 Para infamarlo se promulgó un senadoconsulto 20 disponiendo que ningún miembro de la familia Manlia llevase el nombre de Marco.
5 Los tribunos de la plebe Gayo Licinio y Lucio Sextio hicieron público un proyecto de ley disponiendo que los cónsules, que se elegían entre los patricios, se eligieran de entre la plebe 21 , y lo sacaron adelante en medio de una gran tensión por la tenaz resistencia que ofrecían los patricios, mientras que los mismos tribunos de la plebe habían sido los únicos magistrados a lo largo de cinco años. Y fue Lucio Sextio el primer cónsul plebeyo que se eligió.
6 También se presentó un segundo proyecto de ley disponiendo que no se permitiera a nadie poseer más de quinientas yugadas de tierra.
DEL LIBRO 7 22
1 Se instituyeron dos nuevas magistraturas, la pretura y la edilidad curul.
2 La población se vio aquejada de una epidemia señalada con la muerte de Furio Camilo.
3 Como se buscaba un remedio para ponerle fin recurriendo a prácticas religiosas nuevas, se celebraron entonces por primera vez unas representaciones teatrales.
4 El tribuno de la plebe Marco Pomponio citó ante la justicia a Lucio Manlio por haber llevado a cabo con dureza el llamamiento a filas y por haber relegado al campo a su hijo Tito Manlio sin el menor motivo de culpa; entonces el propio joven de cuya relegación se acusaba a su padre se presentó en la habitación del tribuno y desenvainando la espada lo obligó a jurar, dictándole él la fórmula, que no persistiría en la acusación.
5 En aquella época se arrojaron a una profunda sima de la ciudad de Roma todos los objetos de valor.
6 En ella se precipitó Curcio, armado, montado en su caballo, y la sima se cerró.
7 El joven Tito Manlio, que había librado a su padre del acoso del tribuno, se enfrentó en combate singular con un galo que retaba a uno de los soldados romanos, y después de darle muerte le arrancó el torques de oro que en adelante llevó él mismo llamándose, por ello, Torcuato.
8 Se añadieron dos tribus, la Pontina y la Publilia.
9 Licinio Estolón, a tenor de la ley que había presentado, fue condenado por poseer más de quinientas yugadas de tierra.
10 El tribuno militar Marco Valerio dio muerte a un galo por el que había sido desafiado, teniendo posado sobre el casco un cuervo que atacaba al enemigo con garras y pico, y por ello recibió el nombre de Cuervo, y por su valor fue elegido cónsul al año siguiente cuando tenía veintitrés años.
11 Se establecieron relaciones de amistad con los cartagineses.
12 Los campanos, que sufrían el acoso bélico de los samnitas, pidieron al senado ayuda frente a éstos, y como no la consiguieron entregaron la ciudad y los campos al pueblo romano.
13 Por esta razón se decidió defender, haciendo la guerra a los samnitas, lo que había pasado a propiedad del pueblo romano.
14 Encontrándose en un grave aprieto el ejército, que había sido conducido por el cónsul Aulo Cornelio a una posición desfavorable, se salvó gracias a la intervención del tribuno militar Publio Decio Mus.
15 Ocupando éste una colina que dominaba la cima en la que se habían asentado los samnitas, proporcionó al cónsul la oportunidad de salir a una posición más favorable; él, rodeado por los enemigos, logró abrirse paso.
16 Los soldados romanos que habían quedado en Capua como guarnición conspiraron para apoderarse de dicha ciudad; descubierto el plan hicieron defección al pueblo romano por miedo al suplicio, siendo devueltos a su patria por mediación del dictador Marco Valerio Cuervo, el cual, con sus consejos, hizo que se volvieran atrás de su desvarío.
17 Contiene igualmente las operaciones llevadas a cabo con éxito frente a hérnicos, galos, tiburtes, privernates, tarquinienses, samnitas y volscos.
DEL LIBRO 8 23
1 Los latinos, junto con los campanos, hicieron defección y enviaron embajadores 24 al senado poniendo como condición, si se quería tener paz, que se eligiese entre los latinos a uno de los cónsules.
2 Cumplida esta embajada, su jefe Anio sufrió en el Capitolio una caída tal que le costó la vida.
3 El cónsul Tito Manlio hizo decapitar a su hijo por haber librado combate contra los latinos contraviniendo sus órdenes expresas, a pesar de que había combatido con éxito.
4 Encontrándose los romanos en dificultades en el campo de batalla, Publio Decio, cónsul entonces junto con Manlio, se ofreció en sacrificio por el ejército; se lanzó en medio de los enemigos con su caballo al galope y recibió la muerte, y con ella devolvió la victoria a los romanos.
5 Los latinos se rindieron.
6 Cuando Tito Manlio regresaba a Roma, ni uno solo de los jóvenes salió a recibirlo.
7 Minucia, una doncella vestal, fue condenada por incesto.
8 Tras vencer a los ausones y tomarles la ciudad se fundaron colonias en Cales así como en Fregelas.
9 Se descubrieron delitos de envenenamiento de un buen número de matronas, muchas de las cuales murieron inmediatamente después de tomar sus brebajes.
10 Se estableció entonces por primera vez una ley sobre el envenenamiento.
11 Los privernates emprendieron una guerra y después de vencerlos se les concedió el derecho de ciudadanía.
12 Los neapolitanos, vencidos tras una guerra y un asedio, se sometieron.
13 Quinto Publilio, que los había sitiado, fue el primero a quien se prorrogó el mando y se concedió el triunfo siendo procónsul.
14 La plebe fue liberada de la esclavitud por deudas merced a la torpe pasión del acreedor Lucio Papirio, que había pretendido atentar contra el pudor de su deudor Gayo Publilio.
15 Cuando el dictador Lucio Papirio Cúrsor volvió a Roma desde el frente para tomar de nuevo los auspicios, el jefe de la caballería Quinto Fabio, ante la perspectiva de obtener una victoria, a pesar de su orden expresa combatió, con éxito, contra los samnitas.
16 El dictador parecía dispuesto, por tal motivo, a castigar al jefe de la caballería; entonces Fabio huyó a Roma y como judicialmente no adelantaba gran cosa fue perdonado gracias a las súplicas del pueblo.
17 Contiene también las gestas llevadas a cabo contra los samnitas.
DEL LIBRO 9 25
1 En las Horcas Caudinas los cónsules Tito Veturio y Espurio Postumio metieron el ejército en un paraje cerrado; como no había ninguna esperanza de escapar hicieron un pacto con los samnitas y después de entregar seiscientos jinetes romanos como rehenes, sacaron al ejército a condición de que todos pasaran bajo el yugo; y ellos, a propuesta del cónsul Espurio Postumio, que había aconsejado en el senado que se liberase de compromiso al Estado entregando a aquellos por cuya culpa se había suscrito un pacto tan vergonzoso, fueron entregados a los samnitas junto con dos tribunos de la plebe y con todos los que se habían comprometido como garantes del pacto, pero no fueron aceptados.
2 No mucho más tarde, tras ser derrotados por Papirio Cúrsor los samnitas y obligados a pasar bajo el yugo y ser recuperados los seiscientos jinetes que habían sido entregados como rehenes, se borró la vergüenza de la humillación anterior.
3 Se añadieron dos tribus, la Oufentina 26 y la Falerna.
4 Se fundaron las colonias de Suesa y Poncia.
5 El censor Apio Claudio llevó a cabo una traída de aguas, empedró la que se llamó Vía Apia, escogió hijos de libertos para el senado.
6 De ahí que, como este estamento parecía manchado por miembros indignos, en la elección de los cónsules del año siguiente se atuvieran a la norma que había estado en vigor antes de los últimos censores.
7 Asimismo, contiene las campañas realizadas con éxito frente a ápulos, etruscos, umbros, marsos, pelignos, ecuos y samnitas, con los que se restableció el tratado.
8 El escriba Gneo Flavio, nacido de padre liberto, resultó elegido edil curul por el populacho del foro; como éste provocaba disturbios en el comicio y en el Campo de Marte, donde dominaba gracias a sus desmedidas fuerzas, el censor Quinto Fabio lo agrupó en cuatro tribus que denominó urbanas.
9 Y esta medida le dio a Fabio el sobrenombre de Máximo.
10 En este libro se hace 27 mención de Alejandro, que vivió en aquella época, y tras una estimación de las fuerzas que entonces tenía el pueblo romano se llega a la conclusión de que, si Alejandro hubiera pasado a Italia, no habría conseguido una victoria sobre el pueblo romano como sobre aquellos pueblos a los que había sometido a su imperio en Oriente.
DEL LIBRO 10 28
1 Se fundaron las colonias de Sora, Alba y Carséolos.
2 Se aceptó la rendición de los marsos.
3 Se amplió el colegio de los augures de modo que fueran nueve sus componentes, que anteriormente eran cuatro.
4 El cónsul Murena 29 presentó, entonces por tercera vez, un proyecto de ley sobre la apelación al pueblo.
5 Se añadieron dos tribus, la Aniense y la Terentina.
6 Se declaró la guerra a los samnitas y se combatió con éxito contra ellos en repetidas ocasiones.
7 Cuando se estaba combatiendo contra etruscos, umbros, samnitas y galos bajo el mando de Publio Decio y Quinto Fabio y se encontraba en una situación muy apurada el ejército romano, Publio Decio, siguiendo el ejemplo de su padre, se ofreció en sacrificio por el ejército y con su muerte dio la victoria al pueblo romano en aquella batalla.
8 Papirio Cúrsor derrotó al ejército de los samnitas que había formado en el campo de batalla obligado bajo juramento para que su valor en el combate fuera más firme.
9 Se realizó el censo y se cerró el lustro.
10 Se censaron doscientos setenta y dos mil trescientos veinte ciudadanos.
DEL LIBRO 11 30
1 Fabio Gúrgite 31 había librado un combate desafortunado contra los samnitas y el senado hablaba de apartarlo del ejército; entonces Fabio Máximo 32 , su padre, evitó esta humillación a su hijo a base de ruegos, pero sobre todo causó impresión en el senado porque se comprometió a ir como legado a las órdenes de su hijo, y lo cumplió.
2 Ayudado por sus consejos y su colaboración efectiva, el cónsul su hijo destrozó a los samnitas y obtuvo el triunfo. Al general de los samnitas Gayo Poncio lo hizo decapitar después de llevarlo en el desfile triunfal.
3 Encontrándose la población afectada por una epidemia, se enviaron embajadores para traer de Epidauro a Roma la estatua de Esculapio 33 , y trajeron una serpiente que se les había metido en la nave y en la cual se tenía la certeza de que estaba la propia divinidad; salió a tierra en la isla del Tíber, y en dicho lugar se erigió un templo a Esculapio.
4 Lucio Postumio 34 , un ex cónsul, fue condenado por haberse servido del ejército que mandaba como mano de obra en un campo de su propiedad.
5 Al pedir la paz los samnitas se renovó por cuarta vez el tratado de alianza.
6 El cónsul Curio Dentato 35 destrozó a los samnitas, venció a los sabinos que se habían sublevado y recibió su rendición, y triunfó dos veces durante el desempeño de la misma magistratura.
7 Se fundaron las colonias de Castro 36 , Sena y Hadria.
8 Se instituyeron entonces 37 los triúnviros capitales.
9 Una vez realizado el censo se cerró el lustro 38 .
10 Se censaron doscientos setenta y dos mil ciudadanos.
11 Después de graves y prolongadas revueltas por causa de sus deudas, la plebe, como última medida, se retiró al Janículo, de donde consiguió hacerla bajar el dictador Quinto Hortensio 39 , el cual falleció precisamente durante el ejercicio de su magistratura.
12 Contiene además las operaciones llevadas a cabo contra los vulsinienses y también contra los lucanos, frente a los cuales se había decidio prestar ayuda a los turinos.
DEL LIBRO 12 40
1 Unos embajadores romanos fueron muertos por los galos sénones; por tal motivo se declaró la guerra a los galos, quienes aniquilaron al pretor Lucio Cecilio 41 con sus legiones.
2 Los tarentinos saquearon la flota romana y dieron muerte al duúnviro que la mandaba 42 ; los embajadores que les envió el senado para quejarse de estos desafueros fueron expulsados.
3 Por esa razón se les declaró la guerra.
4 Los samnitas hicieron defección.
5 Frente a ellos y los lucanos, los brucios y los etruscos, varios generales libraron con éxito un buen número de combates.
6 Pirro, rey del Epiro, vino a Italia para prestar ayuda a los tarentinos.
7 Enviada como guarnición a Regio una legión campana con el prefecto Decio Vibulio 43 , ocupó Regio después de dar muerte a sus habitantes.
DEL LIBRO 13 44
1 El cónsul Valerio Levino 45 combatió contra Pirro sin demasiada fortuna, pues sus soldados se asustaron especialmente por el aspecto de los elefantes, al que no estaban acostumbrados.
2 Cuando Pirro, después de aquel combate, inspeccionó los cuerpos de los romanos que habían caído en el campo de batalla, los encontró a todos vueltos hacia el enemigo, y, devastando todo a su paso, avanzó hacia la ciudad de Roma.
3 Para tratar del rescate de los prisioneros, el senado le envió a Gayo Fabricio 46 , que en vano fue tentado por el rey para que abandonase su patria.
4 Los prisioneros fueron devueltos sin rescate.
5 Cineas, enviado por Pirro como embajador ante el senado, solicitó que se recibiera al rey en la ciudad para llegar a un arreglo de paz.
6 Se decidió que el senado debatiera este punto en una sesión más concurrida, y entonces Apio Claudio 47 , que llevaba ya largo tiempo sin intervenir en las deliberaciones públicas debido a una enfermedad de la vista, acudió a la curia y con su opinión consiguió que se negara a Pirro lo que pedía.
7 Gneo Domicio 48 fue el primer censor plebeyo que cerró el lustro.
8 Se censaron doscientos ochenta y siete mil doscientos veintidós ciudadanos.
9 De nuevo se libró combate contra Pirro, con desenlace dudoso.
10 Se renovó por cuarta vez el tratado con los cartagineses.
11 Un desertor que se había pasado de Pirro al cónsul Gayo Fabricio prometió a éste que suministraría un veneno al rey, y por ello fue denunciado y devuelto al rey.
12 También contiene las campañas llevadas a cabo con éxito contra lucanos, brucios, samnitas y etruscos 49 .
DEL LIBRO 14 50
1 Pirro hizo la travesía a Sicilia.
2 Cuando, entre otros prodigios, la estatua de Júpiter fue derribada por un rayo en el Capitolio, su cabeza fue hallada por mediación de los arúspices.
3 El cónsul Curio Dentato fue el primero que, al llevar a cabo el reclutamiento, vendió los bienes de uno que no había respondido al llamamiento; también venció a Pirro, que había vuelto de nuevo a Italia desde Sicilia 51 , y lo expulsó de Italia.
4 El censor Fabricio excluyó del senado al excónsul 52 Publio Cornelio Rufino porque era poseedor de diez libras de plata labrada.
5 Una vez cerrado el lustro por los censores 53 , quedaron censados doscientos setenta y un mil doscientos veinticuatro ciudadanos.
6 Se concertó una alianza con Tolomeo, rey de Egipto.
7 Sextilia, una joven vestal, fue condenada por incesto y enterrada viva 54 .
8 Se fundaron las colonias de Posidonia y Cosa.
9 Una flota cartaginesa acudió en apoyo de los tarentinos 55 , con lo cual éstos violaron el tratado.
10 Además, contiene las acciones llevadas a cabo con éxito contra los lucanos, los brucios y los samnitas, así como la muerte del rey Pirro.
DEL LIBRO 15 56
1 A los tarentinos, vencidos, se les concedió la paz y la libertad.
2 La legión campana que había ocupado Regio fue rodeada y ajusticiada con el hacha tras su rendición 57 .
3 Unos jóvenes que habían golpeado a los embajadores de Apolonia enviados ante el senado fueron entregados a los apoloniatas.
4 Se venció a los picentes 58 y se les concedió la paz.
5 Se fundaron las colonias de Arímino en el Piceno y de Benevento en el Samnio.
6 El pueblo romano comenzó entonces por primera vez a utilizar el dinero.
7 Se aceptó la rendición de los umbros y los salentinos, que habían sido vencidos 59 .
8 Se amplió a ocho el número de cuestores.
DEL LIBRO 16 60
1 Se relatan los orígenes de los cartagineses y el nacimiento de su ciudad.
2 Para hacerles frente a ellos y a Hierón, rey de Siracusa, el senado, después de un enfrentamiento sobre el particular entre partidarios y no partidarios de hacerlo, decidió que se debía enviar ayuda a los mamertinos; los ejércitos 61 romanos cruzaron entonces por primera vez el mar y se libraron combates, favorables la mayoría de las veces, contra Hierón.
3 Pidió la paz, y le fue concedida 62 .
4 Los censores 63 cerraron el lustro.
5 Se censaron trescientos ochenta y dos mil doscientos treinta y cuatro ciudadanos.
6 Décimo Junio Bruto fue el primero que ofreció un espectáculo de gladiadores en honor de su padre difunto.
7 Se fundó la colonia de Esernia.
8 Contiene también las campañas llevadas a cabo con éxito contra los cartagineses y los vulsinienses 64 .
DEL LIBRO 17 65
1 El cónsul Gneo Cornelio 66 fue rodeado por la flota cartaginesa y hecho prisionero mediante una artimaña, bajo apariencia de invitarlo a una entrevista.
2 El cónsul Gayo Duilio combatió con éxito contra la flota cartaginesa, y fue el primero de todos los generales romanos que consiguió el triunfo tras una victoria naval.
3 Por esta razón se le concedió también un honor vitalicio: cuando regresaba de una cena lo precedía una antorcha mientras tocaba un flautista.
4 El cónsul Lucio Cornelio 67 combatió con resultado favorable en Cerdeña y Córcega contra los sardos y los corsos y contra Hannón, general de los cartagineses.
5 El cónsul Atilio Calatino 68 , que, imprudentemente, había metido el ejército en un lugar rodeado por los cartagineses, se escapó gracias a la valerosa intervención del tribuno militar Marco Calpurnio 69 , el cual forzó una salida con trescientos soldados atrayendo sobre sí la atención del enemigo.
6 Aníbal, un general cartaginés, fue crucificado por sus soldados porque había sido vencida la flota que tenía a sus órdenes.
7 El cónsul Atilio Régulo hizo la travesía a África después de vencer a los cartagineses en un combate naval 70 .
DEL LIBRO 18 71
1 Atilio Régulo, en África, mató una serpiente de tamaño monstruoso 72 , a costa de grandes pérdidas de soldados, y como, después de librar con éxito varios combates contra los cartagineses, el senado no le enviaba sucesor en vista de que llevaba la campaña con buenos resultados, se quejó de dicha circunstancia a través de una carta que escribió al senado en la cual, entre otras razones para reclamar un sucesor, estaba el hecho de que su pequeña propiedad había sido abandonada por los asalariados.
2 Quiso luego la suerte que se manifestara en Régulo un ejemplo importante de las dos caras de la fortuna: fue vencido en combate y cogido prisionero cuando los cartagineses hicieron venir al general lacedemonio Jantipo 73 .
3 El naufragio 74 de las flotas deslució los éxitos obtenidos a continuación por todos los generales romanos por tierra y mar.
4 Tiberio Coruncanio fue el primer plebeyo elegido pontífice máximo 75 .
5 Cuando los censores Manio Valerio Máximo y Publio Sempronio Sofo proclamaron la lista del senado dejaron fuera a dieciséis de sus miembros 76 .
6 Cerraron el lustro, en el que se censaron doscientos noventa y siete mil setecientos noventa y siete ciudadanos.
7 Régulo fue enviado por los cartagineses ante el senado para negociar la paz o, en caso de no poder conseguirla, el canje de prisioneros; comprometido bajo juramento a regresar a Cartago si no se aprobaba el canje de prisioneros, él mismo propuso al senado que se negase a ambas cosas, y como mantuvo su compromiso y regresó, murió sometido a suplicio por los cartagineses.
DEL LIBRO 19 77
1 Cecilio Metelo 78 , tras los éxitos obtenidos frente a los cartagineses, celebró con brillantez un triunfo en cuyo desfile llevó trece generales enemigos y ciento veinte elefantes.
2 El cónsul Claudio Pulcro 79 , que partió teniendo en contra los auspicios —mandó tirar al agua los pollos, que se negaban a comer—, sufrió una derrota combatiendo con la flota contra los cartagineses; el senado le mandó volver y tras recibir instrucciones de nombrar un dictador nombró a Claudio Glicia, un hombre de la más baja condición que se vio forzado a dimitir del cargo y después asistió al espectáculo de los juegos vestido con la toga pretexta.
3 Aulo Atilio Calatino fue el primer dictador que marchó al frente de un ejército fuera de Italia.
4 Se hizo el canje de prisioneros con los cartagineses.
5 Se fundó la colonia de Fregenas y, en territorio Salentino, la de Brundisio 80 .
6 Los censores 81 cerraron el lustro.
7 Se censaron doscientos cuarenta y un mil doscientos doce ciudadanos.
8 Claudia, hermana del Publio Claudio que había menospreciado los auspicios y había sufrido una derrota en combate, cuando volvía de los juegos sufrió los apretones de la multitud y exclamó: «¡Ojalá viviera mi hermano; mandaría de nuevo la flota!».
9 Por tal motivo le fue impuesta una multa 82 .
10 Por primera vez entonces 83 se nombraron dos pretores.
11 El pontífice máximo Cecilio Metelo retuvo en la ciudad al cónsul Aulo Postumio que quería marchar a dirigir la campaña bélica, ya que también era flamen de Marte, y no le permitió abandonar las funciones religiosas 84 .
12 Después de que muchos generales habían obtenido victorias frente a los cartagineses, el cónsul Gayo Lutacio culminó las victorias derrotando en las islas Égates a la flota cartaginesa 85 .
13 Los cartagineses pidieron la paz y les fue concedida.
14 Estando en llamas el templo de Vesta, el pontífice máximo Cecilio Metelo arrancó del incendio los objetos sagrados.
15 Se añadieron dos tribus, la Velina y la Quirina.
DEL LIBRO 20 86
1 Se sublevaron los faliscos y en cinco días, dominados por completo, se rindieron 87 .
2 Se fundó una colonia en Espoleto.
3 Fue entonces cuando por primera vez se desplazó un ejército contra los lígures.
4 Los sardos y los corsos, que se habían sublevado, fueron sometidos.
5 Tucia, una joven vestal, fue condenada por incesto.
6 Se declaró la guerra a los ilirios por haber asesinado a uno de los que les habían sido enviados como embajadores, y una vez reducidos se rindieron 88 .
7 Se amplió a cuatro el número de pretores 89 .
8 Los galos transalpinos, que habían irrumpido en Italia, fueron aniquilados 90 .
9 Dice 91 que en aquella guerra tuvo el pueblo romano, entre los suyos y los latinos, ochocientos mil hombres armados.
10 Después de conducir los ejércitos romanos, por primera vez entonces 92 , al otro lado del Po, los galos ínsubres fueron derrotados en numerosos combates y capitularon.
11 El cónsul Marco Claudio Marcelo, una vez muerto el jefe de los galos ínsubres Vertomaro, trajo a su vuelta los despojos opimos 93 .
12 Los histros fueron sometidos 94 .
13 Los ilirios, que se habían sublevado de nuevo, fueron reducidos y se rindieron 95 .
14 Los censores 96 cerraron tres veces el lustro.
15 Durante el primer lustro se censaron doscientos setenta mil doscientos doce ciudadanos.
16 Los libertos, que hasta entonces estaban repartidos por todas las tribus, fueron agrupados en cuatro: Esquilina, Palatina, Suburana y Colina.
17 El censor Gayo Flaminio construyó la Vía Flaminia y erigió el Circo Flaminio 97 .
18 En el territorio conquistado a los galos se fundaron las colonias de Plasencia y Cremona.
DEL LIBRO 21 98
1 Cuenta 99 el origen de la segunda guerra púnica y el paso del río Ebro por Aníbal, el general cartaginés, en violación del tratado.
2 Sagunto, ciudad de unos aliados del pueblo romano, fue sitiada por él y tomada al octavo mes.
3 Se enviaron embajadores a los cartagineses para protestar por estos desafueros.
4 Como no quisieron dar satisfacciones, se les declaró la guerra.
5 Aníbal, tras salvar el desfiladero del Pirineo, cruzó las Galias después de derrotar a los volcas, que habían intentado hacerle frente, llegó a los Alpes y después de atravesarlos con muchos esfuerzos y rechazar también en varios combates a los galos de montaña que le salieron al paso, descendió a Italia y a orillas del Tesino derrotó a los romanos en un combate de caballería.
6 Herido en este combate Publio Cornelio Escipión fue protegido por su hijo, el que después recibió el sobrenombre de Africano.
7 Y tras derrotar de nuevo al ejército romano junto al río Trebia, Aníbal cruzó también el Apenino, a costa de grandes sufrimientos de sus soldados debido a los rigores de las borrascas.
8 Gneo Cornelio Escipión combatió victoriosamente en Hispania contra los cartagineses, cogiendo prisionero al general enemigo Magón 100 .
DEL LIBRO 22 101
1 Aníbal llegó a Etruria después de perder un ojo a causa de las continuas vigilias en medio de los pantanos, por los que realizó una marcha durante cuatro días y tres noches sin un momento de descanso.
2 El cónsul Gayo Flaminio, hombre temerario, emprendió la marcha teniendo los auspicios en contra después de desclavar las enseñas militares que no se podían arrancar; tras salir despedido por encima de la cabeza del caballo en el que había montado, fue atrapado por Aníbal en una emboscada a orillas del lago Trasimeno y aniquilado junto con su ejército.
3 Seis mil hombres que habían escapado fueron encadenados, por la mala fe de Aníbal, a pesar del compromiso adquirido por Aderbal 102 .
4 Mientras en Roma había luto por la noticia de la derrota, dos madres murieron de alegría al encontrarse con sus hijos cuando no lo esperaban.
5 Debido a este desastre se prometió con voto, de acuerdo con los Libros Sibilinos, una primavera sagrada.
6 Después, el dictador Quinto Fabio Máximo, enviado contra Aníbal, no quería batirse con él en campo abierto para no enfrentar a sus hombres en combates adversos 103 contra un enemigo crecido por tantas victorias, y se contentaba con tratar de impedir los intentos de Aníbal cerrándole el paso. Entonces el jefe de la caballería Marco Minucio, fanfarrón y temerario, a base de acusar de poco activo y pusilánime al dictador consiguió que un mandato del pueblo igualara sus poderes a los del dictador. Cuando, tras dividir el ejército, se había metido en un combate en terreno desfavorable y sus legiones se encontraban en una situación muy crítica, de pronto llegó Fabio Máximo con su ejército y lo sacó del aprieto.
7 Ganado por este gesto unió su campamento al de Fabio, lo saludó como padre y ordenó a sus soldados que hicieran lo mismo.
8 Encerrado Aníbal por Fabio entre la ciudad de Casilino y el monte Calícula después de devastar la Campania, atando sarmientos a los cuernos de unos bueyes y prendiéndoles fuego puso en fuga a la guarnición romana que ocupaba el monte Calícula, y de este modo pasó el desfiladero.
9 También él, para hacer sospechoso de traición al dictador Quinto Fabio Máximo, perdonó una finca suya cuando quemó las que estaban alrededor.
10 Luego, bajo el consulado y el mando de Emilio Paulo y Terencio Varrón, se combatió en Cannas contra Aníbal sufriéndose una gran derrota: en aquella batalla fueron muertos cuarenta y cinco mil romanos con el cónsul Paulo, noventa senadores y treinta antiguos cónsules o pretores o ediles 104 .
11 Cuando, después de estos hechos, unos jóvenes nobles concibieron por desesperación el proyecto de abandonar Italia, el tribuno militar Publio Cornelio Escipión, el que después fue llamado Africano, desenvainando su espada sobre las cabezas de los que deliberaban juró que trataría como enemigo a quien no prestase juramento repitiendo sus palabras y consiguió que todos se comprometieran bajo juramente a no abandonar Italia.
12 Debido a la falta de soldados fueron armados ocho mil esclavos.
13 A pesar de que había la posibilidad de rescatar a los prisioneros, no fueron rescatados.
14 Relata también el pánico y el luto de la ciudad y las operaciones llevadas a cabo con mejores resultados en Hispania.
15 Las vírgenes vestales Opimia y Florencia 105 fueron condenadas por incesto.
16 Se salió a recibir a Varrón y se le dieron las gracias por no haber renunciado a la esperanza con respecto a la república.
DEL LIBRO 23 106
1 Los campanos se pasaron a Aníbal.
2 Magón, enviado a Cartago para anunciar la victoria de Cannas, arrojó en el vestíbulo de la curia los anillos de oro arrancados a los cuerpos de los muertos, y, según la tradición, sobrepasaban la cabida de un moyo.
3 Tras la llegada de este mensajero, un hombre de la nobleza cartaginesa, Hannón, aconsejaba al senado de Cartago que pidiese la paz al pueblo romano, pero no lo consiguió, dada la ruidosa oposición del partido de los Barca.
4 El pretor Claudio Marcelo combatió victoriosamente en Nola tras producirse una salida contra Aníbal desde el interior de la plaza.
5 Casilino, sitiada por los cartagineses, sufrió de tal modo el azote del hambre que los sitiados comieron correas, pieles arrancadas de los escudos y ratas.
6 Sobrevivieron gracias a las nueces enviadas por los romanos por el río Volturno.
7 Se completó el senado con la incorporación de ciento noventa y siete 107 miembros del orden ecuestre.
8 El pretor 108 Lucio Postumio fue aniquilado por los galos junto con su ejército.
9 Gneo y Publio Escipión vencieron a Asdrúbal en Hispania y se adueñaron de ella.
10 Los supervivientes del ejército de Cannas fueron relegados a Sicilia y se les prohibió salir de allí hasta que la guerra hubiese terminado.
11 El cónsul Sempronio Graco aplastó a los campanos.
12 El pretor Claudio Marcelo derrotó en combate y puso en fuga al ejército de Aníbal en Nola y fue el primero que abrió a los romanos, agotados de tantos desastres, unas perspectivas bélicas más halagüeñas.
13 Se selló una alianza entre Filipo, rey de Macedonia, y Aníbal.
14 También contiene las operaciones llevadas a cabo con éxito en Hispania por Publio y ... 109 el pretor Tito Manlio, que hicieron prisioneros al general Asdrúbal, a Magón y a Hannón.
15 El ejército de Aníbal se abandonó de tal modo a la buena vida en los cuarteles de invierno que se enervaron sus cuerpos y sus mentes.
DEL LIBRO 24 110
1 Jerónimo, rey de Siracusa cuyo padre 111 Hierón había sido amigo del pueblo romano, se pasó a los cartagineses y por su crueldad y soberbia fue asesinado por los suyos.
2 El procónsul Tiberio Sempronio Graco, gracias sobre todo a la intervención de los esclavos, a los que dio orden de liberar, combatió con éxito en Benevento contra los cartagineses y su general Hannón.
3 En Sicilia, que se había pasado a los cartagineses casi toda ella, el cónsul Claudio Marcelo asedió Siracusa.
4 Se declaró la guerra a Filipo, rey de Macedonia; éste, cogido por sorpresa en Apolonia en un ataque nocturno y obligado a huir, se refugió en Macedonia con su ejército casi desarmado.
5 Para dirigir esta guerra fue enviado el pretor Marco Valerio.
6 Contiene también las campañas llevadas a cabo en Hispania contra los cartagineses por Publio y Gneo Escipión.
7 Éstos se unieron en alianza con Sífax, rey de Numidia, el cual, vencido por el rey de los masilios Masinisa que combatía a favor de los cartagineses, pasó 112 a Hispania con un gran contingente de tropas al encuentro de Escipión frente a Cádiz donde un angosto estrecho separa África e Hispania.
8 También fueron acogidos en amistad los celtíberos.
9 Y como se les habían pedido tropas auxiliares, por primera vez un campamento romano albergó entonces a soldados mercenarios.
DEL LIBRO 25 113
1 Publio Cornelio Escipión, después Africano, fue elegido edil antes de la edad reglamentaria.
2 Gracias a la colaboración de unos jóvenes tarentinos que fingían salir a cazar por la noche, Aníbal tomó la ciudad de Tarento con excepción de la ciudadela en la que había ido a refugiarse la guarnición romana.
3 Los Juegos Apolinares fueron instituidos de acuerdo con los versos proféticos de Marcio que había vaticinado la derrota de Cannas.
4 Los cónsules Quinto Fulvio y Apio Claudio lucharon con resultado favorable contra Hannón, general de los cartagineses.
5 El procónsul Tiberio Sempronio Graco, atraído a una emboscada por un lucano huésped suyo, fue muerto por Magón.
6 Centenio Pénula, que había servido como centurión, solicitó al senado que se le asignara un ejército y prometió una victoria sobre Aníbal en caso de serle concedido. Nombrado general recibió ocho mil soldados, enfrentándose con Aníbal en batalla campal fue aniquilado junto con su ejército.
7 Capua fue asediada por los cónsules Quinto Fulvio y Apio Claudio.
8 El pretor Gneo Fulvio sufrió una derrota combatiendo contra Aníbal.
9 En esta batalla cayeron veinte mil hombres; él huyó con doscientos jinetes.
10 Claudio Marcelo tomó por asalto Siracusa después de dos años y se comportó con magnanimidad.
11 En la confusión consiguiente a la toma de la ciudad resultó muerto Arquímedes cuando estaba abstraído con unos dibujos que había trazado en el polvo.
12 En Hispania, Publio y Gneo Escipión encontraron un triste final después de tantas acciones llevadas a cabo con éxito, pues fueron aniquilados con casi todo su ejército siete años después de su partida para Hispania.
13 Y se habría perdido el dominio de dicha provincia de no ser porque, gracias al valor y la habilidad del caballero romano Lucio Marcio, se reagruparon los supervivientes de los ejércitos y, con sus palabras de aliento, se tomaron por asalto dos campamentos enemigos.
14 Fueron cerca de veintisiete mil los muertos ... 114 , mil ochocientos, se cogió un botín muy considerable. Marcio fue aclamado como general.
DEL LIBRO 26 115
1 Aníbal estableció su campamento junto al tercer miliario a partir de Roma, a orillas del Anio.
2 Él mismo, con dos mil jinetes, cabalgó hasta la puerta Capena 116 misma para examinar el emplazamiento de la ciudad.
3 Y aunque por ambas partes durante tres días salió el ejército entero a formarse en orden de batalla, el mal tiempo dejó en suspenso el combate; y cuando habían regresado al campamento, inmediatamente se serenaba el cielo.
4 Capua fue tomada por los cónsules 117 Quinto Fulvio y Apio Claudio.
5 Los dirigentes campanos se quitaron la vida con veneno.
6 Cuando los senadores campanos estaban atados a los postes para ser decapitados con el hacha el cónsul, Quinto Fulvio guardó en el pliegue de su toga, sin leerla, una carta remitida por el senado en la que se le ordenaba perdonarles, dio orden de proceder de acuerdo con la ley y llevó la ejecución hasta el final.
7 Cuando se preguntó al pueblo en los comicios a quién se confería el mando de las Hispanias y nadie quería hacerse cargo del mismo, Publio Escipión, hijo del Publio que había caído en Hispania, declaró que iría él y, enviado con el sufragio del pueblo y con el asentimiento de todos, tomó por asalto Cartagena; tenía, pues, veinticuatro años y parecía de estirpe divina porque desde que había tomado la toga él estaba todos los días en el Capitolio y, por otra parte, en la habitación de su madre se veía a menudo una serpiente.
8 Recoge asimismo las operaciones desarrolladas en Sicilia, el tratado de amistad con los etolios y la guerra hecha a los acarnanes y a Filipo, rey de Macedonia.
DEL LIBRO 27 118
1 El procónsul Gneo Fulvio fue aniquilado por Aníbal en Herdónea con su ejército.
2 Más afortunado fue el combate librado en Numistrón por el cónsul Claudio Marcelo contra el mismo enemigo.
3 Aníbal se retiró de allí por la noche.
4 Marcelo salió en su persecución y después le fue pisando los talones en su retirada hasta llegar al combate.
5 En la primera batalla fue superior Aníbal, en la siguiente Marcelo.
6 Fabio Máximo padre, el cónsul 119 , recuperó Tarento gracias a una traición.
7 Los cónsules Claudio Marcelo y Tito Quincio Crispino, que se habían adelantado desde el campamento para reconocer el terreno, fueron rodeados por Aníbal en una emboscada.
8 Marcelo murió, Crispino escapó.
9 Los censores cerraron el lustro.
10 Se censaron ciento treinta y siete mil ciento ocho ciudadanos. Esta cifra dejó ver claramente cuántos hombres había arrebatado al pueblo romano la suerte adversa de tantos combates.
11 En Hispania se enfrentó Escipión en combate con Asdrúbal y Amílcar cerca de Bécula y salió vencedor.
12 Entre otros hechos cogió prisionero a un joven de estirpe real de notable presencia y lo envió con regalos a su tío materno Masinisa.
13 Asdrúbal, que había cruzado los Alpes con un nuevo ejército para unirse a Aníbal, fue aniquilado con cincuenta y seis mil hombres, y se hicieron cinco mil cuatrocientos prisioneros bajo la dirección del cónsul Marco Livio pero con la colaboración no menos importante del cónsul Claudio Nerón. Éste, aunque tenía la misión de enfrentarse a Aníbal, había abandonado el campamento sin que el enemigo se percatara y marchando con una tropa escogida había rodeado a Asdrúbal.
14 Incluye también las operaciones llevadas a cabo con éxito por Publio Escipión en Hispania y por el pretor Publio Sulpicio contra Filipo y los aqueos.
DEL LIBRO 28 120
1 Se relatan las campañas llevadas a cabo con éxito en Hispania por Silano, legado de Escipión, y por su hermano Lucio Escipión contra los cartagineses, y por el procónsul Publio Sulpicio, con Átalo, rey de Asia, como aliado, en contra del rey de Macedonia Filipo y en favor de los etolios.
2 Se concedió por decreto el triunfo a los cónsules Marco Livio y Claudio Nerón. Livio, que había operado en su provincia, desfiló en cuádriga; Nerón, que había entrado en la provincia de su colega para colaborar en la victoria, desfiló detrás a caballo y en estas circunstancias consiguió mayor gloria y respeto, pues también en la guerra había hecho más que su colega.
3 El fuego del templo de Vesta se apagó por la negligencia de una vestal que no lo había vigilado. Fue azotada con el látigo.
4 En Hispania, Publio Escipión puso fin a la guerra contra los cartagineses el año decimocuarto de esta guerra, quinto desde su llegada, y recobró las Hispanias después de cerrar por completo a los enemigos la ocupación de aquella provincia. Trasladándose desde Tarragona a África a presencia de Sífax, rey de los masilios, hizo un tratado de alianza.
5 Allí cenó con él en el mismo lecho Asdrúbal, hijo de Gisgón.
6 En Cartagena ofreció un espectáculo gladiatorio en honor de su padre y de su tío, con la intervención no de gladiadores sino de aquellos que bajaban a la arena en honor de su general o por haber sido desafiados. Allí se batieron por el trono con la espada unos príncipes que eran hermanos.
7 Durante el asedio a la ciudad de Gisia 121 sus habitantes hicieron una hoguera sobre la que dieron muerte a sus hijos y sus mujeres y se precipitaron ellos encima.
8 El propio Escipión, una vez restablecido, sofocó un amotinamiento que había estallado mientras él estaba aquejado por una grave enfermedad, y obligó a rendirse a los pueblos de Hispania que se habían rebelado.
9 Estableció relaciones de amistad con el rey de los númidas Masinisa, que le prometía ayuda si pasaba a África, y también con los gaditanos una vez que se marchó de allí Magón, a quien se había comunicado por escrito desde Cartago que se trasladara a Italia. Retornó a Roma y fue elegido cónsul.
10 Cuando pidió la provincia de África se opuso a ello Quinto Fabio Máximo, siéndole asignada Sicilia con autorización para cruzar a África si lo consideraba acorde con los intereses del Estado.
11 Magón, hijo de Amílcar, hizo la travesía a Italia desde la menor de las islas Baleares, donde había pasado el invierno.
DEL LIBRO 29 122
1 Gayo Lelio, enviado por Escipión a África desde Sicilia, volvió con un botín muy cuantioso y transmitió a Escipión un mensaje de Masinisa quejándose de que no hubiera trasladado aún a África su ejército.
2 En Hispania se puso fin, con victoria romana, a la guerra que había suscitado Indíbil 123 ; él mismo resultó muerto en el campo de batalla, y Mandonio fue entregado por los suyos al reclamarlo los romanos.
3 A Magón, que se encontraba en Albingauno, en Liguria, se le envió desde África un numeroso contingente de tropas y fondos para contratar refuerzos, y se le dio orden de reunirse con Aníbal.
4 Escipión pasó de Siracusa al Brucio y recuperó Locros después de expulsar a la guarnición púnica y hacer huir a Aníbal.
5 Se firmó la paz con Filipo.
6 La Madre del Ida fue trasladada a Roma desde Pesinunte, ciudad de Frigia, pues se había encontrado en los Libros Sibilinos un vaticinio según el cual era posible expulsar de Italia a un enemigo extranjero si la Madre del Ida era trasladada a Roma.
7 Fue entregada a los romanos por Átalo, rey de Asia.
8 Se trataba de una piedra que, a decir de los nativos, era la madre de los dioses.
9 La recibió Publio Escipión Nasica, hijo de Gneo, aquel que había muerto en Hispania. Fue considerado por el senado el hombre más cualificado, a pesar de que era un joven sin edad aún para ser cuestor, porque el oráculo prescribía que la divinidad fuese recibida y consagrada por el hombre mejor.
10 Los locrenses enviaron a Roma embajadores para quejarse de los excesos del legado Pleminio, que había robado el dinero de Prosérpina y deshonrado a sus hijos y sus mujeres.
11 Llevado a Roma encadenado, murió en la cárcel.
12 Cuando había llegado hasta la ciudad un falso rumor según el cual el procónsul Publio Escipión, que se encontraba en Sicilia, estaba entregado al placer, el senado, por ese motivo, envió diputados a investigar si eran verdad tales comentarios. Su buen nombre quedó limpio y Escipión pasó a África con el permiso del senado.
13 Sífax, después de recibir en matrimonio a la hija de Asdrúbal de Gisgón, renunció a la relación de amistad que había establecido con Escipión.
14 Mientras Masinisa, rey de los masilios, combatía en Hispania al lado de los cartagineses, perdió a su padre Gala y fue desposeído del trono.
15 Cuando intentó recuperarlo mediante la guerra en repetidas ocasiones, fue vencido en varios combates por Sífax, el rey de los númidas, y quedó desposeído de todo. Como un desterrado, con doscientos jinetes, se unió a Escipión y con él, nada más comenzar la guerra, dio muerte a Hannón hijo de Amílcar y a su numerosa tropa.
16 Escipión, forzado a abandonar el asedio de Útica por la llegada de Asdrúbal y Sífax que habían acudido con cerca de cien mil hombres armados, fortificó unos cuarteles de invierno.
17 El cónsul Sempronio combatió victoriosamente contra Aníbal en territorio crotoniense.
18 Entre los censores Marco Livio y Claudio Nerón hubo una notable falta de entendimiento.
19 Claudio, en efecto, suprimió el caballo a su colega porque había sido condenado por el pueblo y mandado al destierro, y Livio hizo otro tanto con Claudio por haber atestiguado en falso contra él y por no haber sido sincero al reconciliarse con él.
20 Livio, asimismo, privó del derecho de sufragio a todas las tribus menos una porque lo habían condenado siendo inocente y después lo habían elegido cónsul y censor.
21 Los censores procedieron al cierre del lustro.
22 Se censaron doscientos catorce mil ciudadanos.
DEL LIBRO 30 124
1 Escipión, con la colaboración de Masinisa, derrotó en África en numerosos combates a los cartagineses y al mismo Sífax, rey de Numidia, así como a Asdrúbal, y tomó por asalto dos campamentos enemigos en los que perecieron cuarenta mil hombres por el hierro y el fuego.
2 Por mediación de Gayo Lelio y de Masinisa hizo prisionero a Sífax.
3 Masinisa se enamoró al instante de una prisionera, Sofonisba, esposa de Sífax e hija de Asdrúbal, y después de celebrarse la boda la tuvo por esposa. Reprendido por Escipión, le envió veneno; ella lo tomó y murió.
4 Y las numerosas victorias de Escipión tuvieron como efecto que los cartagineses, llevados a la desesperación, llamaran a Aníbal en auxilio de la salvación nacional.
5 Aníbal, abandonando Italia después de dieciséis años, hizo la travesía a África e intentó un arreglo de paz con Escipión por medio de una entrevista. No se llegó a un acuerdo sobre las condiciones de paz, y fue vencido en una batalla campal.
6 Los cartagineses pidieron la paz, y les fue concedida.
7 Aníbal apartó con su propia mano a Gisgón, tirando de él, cuando estaba hablando en contra de la paz; luego, después de pedir disculpas por la osadía de su gesto, intervino personalmente aconsejando la paz.
8 A Masinisa le fue devuelto el reino.
9 De vuelta a Roma, Escipión celebró el más espléndido y renombrado de los triunfos, seguido por el senador Quinto Terencio Culeón tocado con el píleo.
10 Escipión recibió el sobrenombre de Africano sin que se sepa con certeza si ello fue debido antes al apoyo de los soldados o a su popularidad.
11 Él fue, eso sí, el primer general distinguido con el nombre de la nación a la que había vencido.
12 Magón, herido en la guerra en la que se había enfrentado a los romanos en territorio de los ínsubres, murió a consecuencia de la herida durante su regreso a África, adonde había sido llamado por medio de mensajeros.
DEL LIBRO 31 125
1 Como motivos para reemprender la guerra contra Filipo, rey de Macedonia, que había sido interrumpida, se enumeran los siguientes:
2 En la época de los misterios de iniciación, dos jóvenes acarnanes que no estaban iniciados fueron a Atenas y penetraron en el santuario de Ceres con otros compatriotas.
3 Por este motivo, como si hubieran perpetrado el más horrendo de los sacrilegios, fueron muertos por los atenienses.
4 Alarmados los acarnanes por la muerte de los suyos pidieron refuerzos a Filipo para vengarlos y atacaron Atenas, y los atenienses pidieron ayuda a los romanos pocos meses después de haberles sido concedida la paz a los cartagineses.
5 Los embajadores de los atenienses, que estaban siendo asediados por Filipo, pidieron ayuda al senado; el senado decidió que procedía concederla, y aunque no estaba de acuerdo la plebe, por la carga que representaban los esfuerzos de tantas guerras ininterrumpidas, la influencia de los senadores logró que también el pueblo votara a favor de enviar ayuda a una ciudad aliada.
6 Dicha guerra fue encomendada al cónsul Publio Sulpicio; éste, después de marchar al frente del ejército a Macedonia, se enfrentó con éxito a Filipo en combates de caballería.
7 Los abidenos, sitiados por Filipo, siguiendo el ejemplo de los saguntinos se quitaron la vida a sí mismos y a los suyos.
8 El pretor Lucio Furio venció en batalla regular a los ínsubres, que se habían sublevado, y al cartaginés Amílcar, que estaba desencadenando una ofensiva en aquella zona de Italia.
9 En esta guerra murieron Amílcar y treinta y cinco mil hombres.
10 Se recogen también las expediciones del rey Filipo y del cónsul Sulpicio así como las conquistas de ciudades llevadas a cabo por uno y otro.
11 El cónsul Sulpicio hacía la guerra con la ayuda del rey Átalo y los rodios.
12 El pretor Lucio Furio celebró un triunfo sobre los galos.
DEL LIBRO 32 126
1 Se relatan numerosos prodigios anunciados desde diversas regiones, entre ellos el rebrote de un laurel en la popa de un navío en Macedonia.
2 El cónsul Tito Quincio Flaminino obtuvo una victoria combatiendo contra Filipo en las gargantas del Epiro y después de ponerlo en fuga lo obligó a retornar a su reino.
3 Él mismo, teniendo como aliados a los etolios y los atamanes, atacó Tesalia, que es vecina de Macedonia, mientras que Lucio Quincio Flaminino, el hermano del cónsul, tras un combate naval, con la ayuda del rey Átalo y de los rodios hizo otro tanto con Eubea y la franja costera.
4 Los aqueos fueron acogidos en amistad.
5 Se amplió el número de pretores, de modo que se elegirían seis.
6 Se sofocó una conspiración de esclavos hecha para liberar a los rehenes de los cartagineses; fueron ajusticiados dos mil quinientos 127 .
7 El cónsul Cornelio Cetego derrotó en combate a los galos ínsubres.
8 Se establecieron relaciones de amistad con los lacedemonios y su tirano Nabis.
9 Se relatan además las tomas de ciudades en Macedonia.
DEL LIBRO 33 128
1 El procónsul Tito Quincio Flaminino remató la guerra contra Filipo al vencerlo en batalla campal junto a Cinoscéfalas, en Tesalia.
2 Lucio Quincio Flaminino, el hermano del procónsul, recibió la sumisión de los acarnanes tras la toma por asalto de la ciudad de Léucade, que es la capital de los acarnanes.
3 Una vez liberada Grecia, Filipo pidió la paz y le fue concedida.
4 Átalo, trasladado de Tebas a Pérgamo a causa de una repentina enfermedad, falleció.
5 El pretor 129 Gayo Sempronio Tuditano fue aniquilado por los celtíberos junto con su ejército.
6 Los cónsules Lucio Furio Purpurión y Claudio Marcelo sometieron a los boyos y a los galos ínsubres.
7 Marcelo celebró un triunfo.
8 Aníbal, tras un intento frustrado de desencadenar una guerra en África y denunciado por ello a los romanos mediante una carta de los jefes de la facción contraria, por temor a los romanos, que habían enviado embajadores a tal efecto ante el senado cartaginés, se exilió a la corte de Antíoco, rey de Siria, el cual preparaba una ofensiva bélica contra los romanos.
DEL LIBRO 34 130
1 La ley Opia, que el tribuno de la plebe Gayo Opio había presentado en el transcurso de la guerra púnica para poner coto al lujo de las matronas, fue derogada en medio de grandes tensiones a pesar de que Marco Porcio Catón se había mostrado contrario a su abolición.
2 Catón partió hacia Hispania y con una guerra que comenzó en Ampurias pacificó la Hispania citerior.
3 Tito Quincio Flaminino puso fin a una guerra llevada con éxito contra los lacedemonios y su tirano Nabis después de concederles la paz como él quería y de liberar Argos, que estaba bajo el dominio del tirano.
4 Se relatan también las operaciones llevadas a cabo con buen pie en Hispania y contra los boyos y los galos ínsubres.
5 Los senadores asistieron a los juegos, por primera vez entonces, separados del pueblo.
6 Los censores Sexto Elio Peto y Gayo Cornelio Cetego intervinieron para que así ocurriera, con la indignación de la plebe.
7 Se fundaron muchas colonias.
8 Marco Porcio Catón triunfó sobre Hispania.
9 Tito Quincio Flaminino, que había vencido a Filipo, rey de Macedonia, y a Nabis, tirano de los lacedemonios, y había liberado a Grecia entera, celebró por tal motivo un triunfo de tres días.
10 Unos embajadores cartagineses comunicaron que Aníbal se había refugiado al lado de Antíoco y estaba maquinando una guerra de acuerdo con él.
11 Aníbal, por otra parte, por medio del tirio Aristón, al que envió a Cartago sin una carta suya, había intentado animar a los cartagineses a una guerra.
DEL LIBRO 35 131
1 Publio Escipión Africano, enviado como embajador a Antíoco, se entrevistó en Éfeso con Aníbal, que se había unido a Antíoco, para liberarlo, si era posible, del miedo que había cogido al pueblo romano.
2 Cuando, entre otras cosas, le preguntó quién consideraba que había sido el mejor general, Aníbal respondió que Alejandro, el rey de Macedonia, porque con un puñado de soldados había derrotado a innumerables ejércitos y porque había recorrido las más alejadas regiones, que la especie humana no esperaba llegar a ver.
3 Cuando, a continuación, le preguntó a quién pondría en segundo lugar, contestó que Pirro había sido el primero que había enseñado a tomar las medidas para el campamento, además de que nadie había elegido los emplazamientos ni dispuesto los destacamentos con más acierto.
4 Al continuar preguntándole a quién consideraría el tercero, dijo que a sí mismo.
5 Riéndose Escipión dijo: «¿Qué opinarías si me hubieras vencido?».
6 «En ese caso, exclamó, me colocaría antes de Alejandro, de Pirro y de los demás».
7 Entre otros prodigios, que, dicen, fueron muchos, se cuenta que habló una vaca del cónsul Gneo Domicio y dijo: «Roma, ten cuidado».
8 El tirano de los lacedemonios Nabis, inducido por los etolios que instigaban a Filipo y a Antíoco a hacer la guerra al pueblo romano, rompió con el pueblo romano, pero fue muerto por los etolios en la guerra llevada a cabo contra Filopemén, el pretor de los aqueos.
9 También los etolios abandonaron la amistad del pueblo romano.
10 Después de formar una alianza, Antíoco, rey de Siria, al llevar la guerra a Grecia, ocupó muchas ciudades, entre ellas Calcis y toda Eubea.
11 Contiene además las operaciones llevadas a cabo en Liguria y los preparativos de guerra de Antíoco.
DEL LIBRO 36 132
1 El cónsul Acilio Glabrión expulsó de Grecia a Antíoco que había sido vencido en las Termópilas con la ayuda del rey Filipo y, asimismo, sometió a los etolios.
2 El cónsul Publio Cornelio Escipión Nasica dedicó un templo 133 a la madre de los dioses que él mismo, considerado por el senado el mejor hombre, había llevado al Palatino.
3 A su vez aceptó la rendición de los galos boyos vencidos y obtuvo los honores del triunfo por su victoria sobre ellos.
4 Se relatan también los éxitos en los combates navales contra los prefectos del rey Antíoco.
DEL LIBRO 37 134
1 El cónsul Lucio Cornelio Escipión, con su hermano Escipión Africano como legado —éste había manifestado que sería el legado de su hermano si se le asignaba la provincia de Grecia, al parecerle que esa provincia podía ser ofrecida a Gayo Lelio, que tenía una gran influencia en el senado—, partiendo para hacer la guerra al rey Antíoco fue el primero de todos los generales romanos que hizo la travesía a Asia.
2 Regilo luchó victoriosamente junto a Mioneso contra la flota real de Antíoco, con la ayuda de los rodios.
3 Antíoco, después de hacer prisionero al hijo del Africano, lo devolvió a su padre.
4 Luego, vencido Antíoco por Lucio Cornelio Escipión con la ayuda de Éumenes, rey de Pérgamo, hijo de Átalo, se concedió la paz con la condición de que se retirara de todas las provincias de la parte de acá del monte Tauro.
5 Lucio Cornelio Escipión, que había concluido la guerra contra Antíoco, fue llamado Asiático, igualándolo con el sobrenombre a su hermano.
6 Se fundó la colonia de Bononia.
7 El reino de Éumenes, con cuya ayuda había sido vencido Antíoco, fue ampliado.
8 También a los rodios, que habían colaborado a su vez, se les concedieron algunas ciudades.
9 Emilio Regilo, que había derrotado a los prefectos de Antíoco en una batalla naval, recibió los honores de un triunfo naval.
10 Manio Acilio Glabrión celebró un triunfo sobre Antíoco, a quien había expulsado de Grecia, y sobre los etolios.
DEL LIBRO 38 135
1 En el Epiro, el cónsul Marco Fulvio aceptó la rendición de los ambracienses, a los que había sitiado, sometió Cefalania y concedió la paz a los etolios después de reducirlos por completo.
2 Su colega el cónsul Gneo Manlio venció a los galogriegos —tolostobogios, tectosagos y trocmos— que habían pasado a Asia con Breno a la cabeza y eran los únicos, a este lado del monte Tauro, que no prestaban obediencia.
3 Se cuenta su origen y la forma en que invadieron aquellas regiones que ocupan.
4 Se relata también el ejemplo de valor y honestidad de una mujer.
5 Ésta, que era la esposa del rey de los galogriegos, hecha prisionera, mató al centurión que la había violado.
6 Los censores cerraron el lustro.
7 Se censaron doscientos cincuenta y ocho mil trescientos diez ciudadanos.
8 Se establecieron relaciones de amistad con Ariarate, rey de Capadocia.
9 Gneo Manlio, después de defender su propia causa ante el senado, celebró un triunfo sobre los galogriegos con la oposición de los diez delegados con cuyo asesoramiento había redactado el tratado con Antíoco.
10 Escipión Africano, que había sido citado judicialmente por el tribuno de la plebe Quinto Petilio 136 según dicen unos y por Nevio según otros, porque había defraudado al erario con el botín cogido a Antíoco, cuando llegó el día señalado y fue llamado a la tribuna rostral dijo: «En esta fecha, Quirites, vencí a Cartago» y, seguido del pueblo, subió al Capitolio.
11 A continuación, para no ser más vejado por las afrentas de los tribunos, se retiró a Literno a un exilio voluntario.
12 No se sabe con seguridad si murió allí o en Roma, pues en ambos sitios hubo un monumento funerario suyo.
13 Cuando Lucio Escipión Asiático, hermano del Africano, incluido en la misma acusación de malversación y condenado, fue arrestado para ser conducido a prisión, puso el veto el tribuno de la plebe Tiberio Sempronio Graco, que antes había sido enemigo de los Escipiones, y por este favor se casó con la hija del Africano.
14 Cuando fueron enviados los cuestores a confiscar oficialmente sus bienes no sólo no se encontró el menor rastro del dinero del rey sino que ni siquiera se reunió tanto dinero como la suma por la que había sido condenado.
15 No quiso aceptar la incalculable cantidad de dinero reunida por sus parientes y amigos; se rescató lo que necesitaba para su modo de vida.
DEL LIBRO 39 137
1 Una vez sometidos los lígures, el cónsul Marco Emilio prolongó la vía que iba desde Plasencia a Arímino, uniéndola a la vía Flaminia.
2 Se relatan los comienzos de la afición al lujo introducida en la ciudad por el ejército de Asia.
3 Todos los lígures que había a este lado del Apenino fueron sometidos.
4 Como las bacanales, culto griego y nocturno, semillero de toda clase de acciones criminales, llegaron a ser una conspiración de una ingente multitud, fueron investigadas y suprimidas, con el castigo de mucha gente.
5 Los censores Lucio Valerio Flaco y Marco Porcio Catón, el hombre más notable tanto en las artes de la guerra como en las de la paz, apartaron del senado a Lucio Quincio Flaminino, hermano de Tito, porque, cuando ocupaba como cónsul la provincia de la Galia, a ruegos del cartaginés Filipo, famoso prostituto querido suyo, había matado a un galo por su propia mano, o bien porque, según la versión de algunos, a ruegos de una ramera placentina de la que estaba perdidamente enamorado había decapitado con el hacha a uno de los condenados.
6 Se conserva aún el discurso de Marco Catón contra él.
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