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TESIS, TESINAS, MONOGRAFÍAS E INFORMES
Este libro está especialmente dedicado a docentes y estudiantes universitarios o secundarios, profesionales e investigadores en formación. Ofrece no solo técnicas de estudio y escritura sino las normas más actualizadas para abordar la escritura de tesis, tesinas, monografías, informes de investigación y otros trabajos relacionados con la actividad intelectual en lengua española. Éstos son los temas esenciales que se plantean de una forma sencilla y a la vez rigurosa: selección del tema, planteamiento de una o varias hipótesis, cómo organizar el plan de trabajo; fuentes y recursos al alcance del investigador, la búsqueda bibliográfica y por internet; fichas, citas y notas; referencias a recursos electrónicos, el dominio y la interpretación de los datos, las conclusiones, la escritura y los aspectos formales de presentación del trabajo.
En los Apéndices se ofrecen las novísimas normas de organismos internacionales y nacionales de normalización para la descripción completa de publicaciones de diverso tipo, los más variados modelos de fichas, las nuevas reglas de descripción de documentos electrónicos y los datos actualizados de bibliotecas y archivos nacionales en países de habla hispana. En esta nueva edición también se ofrece un apartado sobre la tesina, un tipo de trabajo cada vez más habitual en el nivel medio y superior.
Mirta Botta se graduó en Letras en la Universidad de Buenos Aires. Fue profesora titular del Taller de Monografías y del seminario de Técnicas y Procedimientos de Estudio y Escritura en Trabajos de Investigación en la Facultad de Ciencias Sociales de esa universidad. Fue profesora y conferencista invitada por la Universidad de Columbia y por la Universidad de West Chester de Pensilvania (Estados Unidos). Ha publicado Comunicaciones escritas en la empresa (1994) y Comunicación escrita para secretarias (1994), además de obras de ficción.
Jorge Warley es graduado en Letras en el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González”. Es docente en las universidades de Buenos Aires y La Pampa. Entre otras obras, ha publicado La cultura. Versiones y definiciones (2003) y Semiótica de los medios. Signo, representación, ideología, política (2007). Es coautor de La lectura y la escritura en el inicio de los estudios superiores (2007).
Nora Fasano de Roig es bibliotecaria graduada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Es jefa de Publicaciones Periódicas y responsable del servicio de atención al usuario en el Sistema de Bibliotecas y de Información (SISBI) de la Universidad de Buenos Aires. Representa al SISBI en el Subcomité de Documentación del Instituto Argentino de Normalización (IRAM) y a la UBA en la Comisión Asesora de la Biblioteca Electrónica de Ciencia y Tecnología de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (SECyT).
MIRTA A. BOTTA
JORGE WARLEY
Apéndices: NORA FASANO DE ROIG
TESIS, TESINAS, MONOGRAFÍAS E INFORMES
Nuevas normas y técnicas de investigación y redacción

Índice
Cubierta
Acerca de este libro
Portada
Prefacio a la nueva edición, por Jorge Warley
Introducción
1. Géneros académicos y escritura profesional 1.1. Los diferentes géneros en la investigación y sus características 1.2. Las fases de la investigación
2. El plan y la escritura del trabajo 2.1. El título y el plan de trabajo 2.2. La estructura del trabajo
3. La búsqueda bibliográfica 3.1. Bibliotecas, centros de información, archivos 3.2. Recursos al servicio del investigador 3.3. El orden de la búsqueda bibliográfica 3.4. Búsquedas por internet
4. El fichero 4.1. Diversos tipos de fichas 4.2. Medidas internacionales de las fichas 4.3. Criterios de ordenación de las fichas
5. Las citas textuales 5.1. Cuándo y cómo se cita 5.2. Reglas para citar a otros autores 5.3. Abreviaturas más importantes 5.4. Los riesgos de la paráfrasis
6. Las notas 6.1. Concepto 6.2. Las cuatro formas básicas de las notas 6.3. Notas a pie de página o agrupadas 6.4. Sistema de referencias con mención de autor y año
7. La redacción final 7.1. El lenguaje 7.2. Preliminares de la escritura 7.3. El primer borrador
8. La presentación formal 8.1. Los aspectos gráficos 8.2. Estructura del trabajo 8.3. La numeración de páginas 8.4. Las citas textuales 8.5. Las notas al pie 8.6. Apéndice/s 8.7. Bibliografía 8.8. Abreviaturas
Apéndices, por Nora Fasano de Roig Apéndice A. Redacción de fichas bibliográficas Apéndice B. Bibliotecas y archivos nacionales en países de habla hispana
Bibliografía
Créditos
Prefacio a la nueva edición
Aunque de un modo un tanto superficial se insiste una y otra vez con que la entrada al nuevo siglo supone una serie de transformaciones profundas en relación con los modos en que los hombres nos comunicamos y se subraya el particular lugar que en ese sentido están llamadas a ocupar las imágenes y las nuevas tecnologías, lo cierto es que los requerimientos para un correcto y diversificado uso de la tradicional práctica de la escritura se han ido multiplicando.
En primer lugar, ello sucede por la ampliación del sistema educativo, a través de la extensión del carácter obligatorio hacia la escuela media, y, en el otro extremo, por la proliferación de maestrías, posgrados y doctorados que han determinado de hecho la prolongación de los estudios superiores.
En segundo lugar, porque la ampliación del campo profesional, de la mano de una actualización que sigue un ritmo constante e indetenible, obliga a sus miembros a concurrir a uno o más congresos por año, elaborar abstracts, papers e informes de investigación, para mencionar sólo algunos ejemplos, que los enfrenta al desafío de mostrarse eficaces en el tratamiento por escrito de los temas de su especialidad de acuerdo con normas de presentación fuertemente convencionalizadas.
No es una exageración decir que todo profesional debe estar preparado para ser, hoy por hoy, un técnico en el manejo de la lengua escrita en sus diferentes formatos.
La diversificación del quehacer profesional en curso, además, obliga permanentemente a ajustes de último momento y a la toma de decisiones empíricas y particularizadas frente a los problemas que se enfrentan. Ocurre que un manejo tal exige, sin duda, el dominio previo y fluido, por parte de quien lo realiza, de los marcos genéricos tradicionales de las formas de la escritura estandarizadas, precisamente para que la adecuación necesaria sea justa y productiva y no se pierda en la mera improvisación.
Los cambios educativos en curso, por ejemplo, han llevado un desafío de este tipo al espacio de los colegios secundarios. Las reformas de los planes de estudio, todavía en curso en el área de la lengua y la literatura, han derivado en la extensión de las actividades de lo que habitualmente se denominaba “taller” o un poco más técnicamente “prácticas del lenguaje”. La popularización de los informes de laboratorio en el área de las ciencias físico-naturales y la confección de monografías para las ciencias sociales y las disciplinas estéticas ya son una práctica bien extendida en la escuela media. De igual modo, la incorporación de las tesinas como cierre de ciclo y, a la vez, como puente hacia los estudios superiores, es un requisito para el egreso de los bachilleratos de muchos establecimientos de la ciudad de Buenos Aires y otros puntos de la Argentina.
El libro de Mirta Botta que ahora se reedita ya ha pasado con gran éxito la prueba del aula en el caso de la escuela media, así como se ha convertido en bibliografía básica de consulta para la organización y la confección de los trabajos escritos de aquellos estudiantes y profesionales universitarios que desarrollan tareas de investigación. Acorde con su función práctica, esta nueva edición ofrece como ampliación la definición y caracterización genérica de la tesina, así como una última actualización acerca de la normativa establecida para confeccionar las referencias a fuentes bibliográficas y los soportes que ofrecen las nuevas tecnologías, incluida internet.
JORGE WARLEY
Mayo de 2007
Introducción
Este libro no es un manual de composición literaria sino un conjunto de normas de general aceptación en los ámbitos académicos, y un repertorio de procedimientos y recursos básicos para abordar la escritura de trabajos profesionales que facilitarán el proceso de producción de textos. El conocimiento de los aspectos formales de la escritura profesional libera al investigador de la pesada carga de pensar simultáneamente en la corrección de la forma y en la originalidad del contenido.
Está destinado a los docentes, estudiantes, investigadores que se inician y a los profesionales que deben escribir trabajos de distinta índole relacionados con su actividad: ensayos, ponencias, artículos de divulgación periodística o libros de su especialidad.
La primera elaboración de este manual surgió de las fichas y apuntes que tuve que redactar como titular de un seminario para estudiantes universitarios, quienes debían presentar monografías, informes y eventualmente tesis. Este Seminario de técnicas y procedimientos de estudio y escritura en trabajos de investigación,que dicté desde 1988 hasta 1992 en la carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, fue una idea muy útil de las autoridades académicas, porque este tipo de aprendizaje metodológico-instrumental reviste una gran importancia en la formación de los alumnos, al aportar el conocimiento de normativa en la presentación de trabajos de investigación, desde una simple monografía hasta una tesis de licenciatura o de doctorado.
Tesis, monografías e informes conducirá al estudiante o profesional en la realización de un trabajo escrito, desde el plan inicial hasta la redacción final, pasando por la información, en lo que respecta a los recursos que tiene a su alcance y que tal vez el investigador no conozca; los instrumentos de que debe valerse y cómo utilizarlos; el dominio de organización del aparato crítico y los aspectos formales de presentación del texto, respetando las convenciones académicas y las nuevas normas.
La bibliotecaria Nora Fasano de Roig elaboró los dos apéndices que posee este libro. El Apéndice A aporta ejemplos de la más amplia variedad de fichas bibliográficas, algunas de ellas de reciente adopción, como las correspondientes a documentos electrónicos. Su aporte a este respecto es clave, debido no sólo a su experiencia profesional en bibliotecas de la Universidad de Buenos Aires, sino también a su participación en el Subcomité de Documentación del Instituto Argentino de Normalización (IRAM) que se ocupó durante 1999, entre otros temas, de establecer las normas para referencias bibliográficas, especialmente de documentos electrónicos.
El Apéndice Bincorpora un listado de bibliotecas y archivos nacionales de países de habla hispana, a los que se puede acceder por las vías tradicionales de consulta o por medios electrónicos.
Espero que este libro pueda llenar un vacío de bibliografía en español sobre el tema, con el que me encontré al asumir como titular la cátedra mencionada precedentemente, vacío que aún subsiste, salvo algunas valiosas excepciones. Existen en el mercado, por un lado, manuales traducidos de otros idiomas que cubren algunos aspectos de la normativa para escribir trabajos de investigación, pero que, naturalmente, desconocen normas y reglas de la escritura en español; por otro, excelentes manuales de profesores de habla hispana, que en su momento cumplieron su cometido pero que a esta altura resultan anticuados porque no se han publicado ediciones actualizadas. Todos ellos figuran en la Bibliografía de este libro, porque me ayudaron inicialmente a construir las bases del seminario y también las del presente manual.
Finalmente quiero advertir a los lectores que las normas y los ejemplos de este manual corresponden especialmente a ciencias sociales y humanidades porque responden a mi experiencia docente en ese campo y a mi especialidad profesional.
MIRTA BOTTA
1. Géneros académicos y escritura profesional
1.1. Los diferentes géneros en la investigación y sus características
1.1.1. LA MONOGRAFÍA
La monografía es el tratamiento por escrito de un tema específico estudiado e investigado. Con este nombre se conoce en la vida universitaria el primer intento de escribir un artículo científico.
Requiere un previo adiestramiento en las técnicas de lectura, de estudio, de fichado bibliográfico, de metodología de la disciplina que se cultiva y hasta de la escritura de informes.
Es una tarea que debe ser encargada al alumno que ya tiene un cierto tiempo de dedicación a la carrera, y constituye el primer paso importante dirigido hacia la investigación. Una monografía bien hecha puede convertirse, después de una tarea de ampliación y reajuste, en un trabajo de investigación mayor.
Respecto al tema de la monografía conviene:
1 sentir interés personal por él;
2 que sea sencillo y no esté ligado a otro tema con el cual se confunda o se complique;
3 que esté claramente delimitado, es decir que lo entendamos con precisión conociendo sus límites;
4 que sea pequeño en extensión. Dejar los temas más amplios para la tesis o trabajos de investigación de mayor envergadura, y
5 no es indispensable un tema absolutamente original. Cualquier tema claro y pequeño sirve para el aprendizaje de los métodos y es digno de ser estudiado en una monografía, si constituye un aporte al esclarecimiento de algún aspecto del objeto de estudio seleccionado.
Pasos a seguir
En el planteamiento inicial:
– elección del tema,
– adquisición de la información básica,
– elaboración del plan de trabajo.
A lo largo del trabajo:
– recolección de datos,
– ordenación e interpretación de los materiales.
En la redacción final:
– formulación coherente de los argumentos,
– firmeza de las conclusiones,
– precisa distribución final de la exposición.
Así la monografía estará cuidadosamente realizada.
1.1.2. LA TESINA
Tesina es el término utilizado para designar un tipo de trabajo escrito que se ubica entre los requerimientos formales de la monografía y los de la tesis. De algún modo se trata de un género híbrido (su diminutivo ya lo sugiere: recuerda los problemas de clasificación que encubren fórmulas como “cuento largo” o “novela corta”) que fue concebido a partir de la necesidad de considerar el trabajo de investigación en el ámbito universitario como una secuencia o recorrido de una actividad que comienza no bien el estudiante ingresa a una determinada facultad a través de la confección y entrega de monografías, y que tiene como meta mayor la tesis que enfrenta al investigador con su desafío mayor y más complejo.
Tesina es una forma, asimismo, cuyas normas no parecen todavía haber sedimentado y por lo tanto no puede correlacionarse con una demanda única y clara. Las autoridades educativas han fijado con ese nombre un tipo de trabajo que los estudiantes secundarios deben entregar y aprobar, generalmente con el cierre que brinda la defensa oral de su trabajo, como requisito para su egreso. En este caso, tesina refiere, aproximadamente, a un trabajo monográfico de mayor desarrollo e investigación. Por lo general los estudiantes cumplen en la escuela media una secuencia que, en el área de la escritura, tiene una primera culminación en la monografía que, según la nueva concepción, concibe un peldaño más arriba a la tesina como una reduplicación de los parámetros utilizados para la realización del trabajo monográfico, tanto cuantitativa como cualitativamente. En la escuela media la tesina es una forma que “mira hacia atrás” y busca alcanzar un objetivo de salida que se diseña en la medida y proporción de la monografía.
En el nivel universitario, la tesina es concebida institucionalmente de otro modo. Está en relación con los requisitos para obtener la licenciatura y es un trabajo que “mira hacia adelante”, o sea que tiene como meta crear en los estudiantes el hábito de la investigación para que en un futuro inmediato encaren trabajos de investigación originales y propios, cuyo espejo es la ambiciosa tesis y la obtención de un doctorado.
Que las tesinas se hayan convertido en constante tema de debate en el interior de las facultades (entre otras cosas, en cuanto a determinar los parámetros objetivos que acompañan la tarea del tutor que dirige y orienta al estudiante durante la gestación de la tesina y del evaluador que es el encargado de dictaminar la aprobación final del trabajo) demuestra hasta qué punto no existen criterios claros con relación a este género. Por ejemplo, así como en la escuela secundaria se piensa la tesina con una extensión cercana a las veinte carillas; en el ámbito universitario, donde en las materias introductorias se exigen trabajos monográficos de cinco a ocho carillas, la extensión de una tesina oscila entre las ochenta y las cien carillas.
La tesina, al igual que la monografía, tampoco exige que el tema elegido sea original, pero sí se pretende que su autor se acerque de un modo mucho más exhaustivo, profundo y propio al tratamiento de las fuentes consultadas.
En el caso de su implementación en el espacio de la universidad, el mayor desarrollo cuantitativo supone como consecuencia una expansión del apartado referido al enfoque metodológico –que es, en definitiva, una reflexión epistemológica–, lo que lo lleva fuera de la introducción donde suele estar concentrado en una monografía. La tesina universitaria también exige el desarrollo de un cierto “estado de la cuestión”, propio de las tesis, es decir un apartado en el cual el investigador deja asentado el relevamiento que llevó a cabo acerca de todo el material bibliográfico existente acerca de un cierto tema o problema, con su debida actualización. En el caso de la tesina este relevamiento no aspira, como en la tesis, a la totalidad, sino que más bien se detiene en el establecimiento y la descripción de aquellas fuentes que se estiman más relevantes acerca de la cuestión tratada.
1.1.3. LA TESIS
Es un trabajo científico original, de una mayor extensión o importancia que la monografía. Es el primer libro que se escribe al graduarse, y de hecho merecerá ser publicado. Puede servir o no como título de grado (licenciatura, maestría o doctorado). Resulta muy dificultosa la elaboración de la tesis, y dudosos sus resultados, si alguien no se ha entrenado y disciplinado en la realización de monografías, pues son demasiadas cosas que hay que aprender de golpe.
Una tesis debe tener entre 120 y 400 páginas. Lo que la distingue de la monografía es, cuantitativamente, la extensión y, cualitativamente, la originalidad, que es una exigencia de este tipo de trabajo.
La metodología es prácticamente la misma y, gracias a la práctica de la elaboración de monografías, se habrán asimilado los métodos de la investigación científica. Sin embargo, no debe convertirse en tesis una monografía ya hecha, mediante una inflación verbal engañosa que no hace sino pervertir el trabajo intelectual.
Otro recaudo importante es solicitar la asesoría, tutoría o dirección de la tesis a un profesor experimentado en la materia.
