Читать книгу: «Geografía. Libros VIII-X»
BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 289

Asesor para la sección griega: CARLOS GARCÍA GUAL .
Según las normas de la B. C. G., la traducción de este volumen ha sido revisada por JORGE CANO CUENCA .
© EDITORIAL GREDOS, S. A. U., 2008
López de Hoyos, 141, 28002 Madrid.
www.editorialgredos.com
REF. GEBO373
ISBN 9788424933081.
LIBRO VIII
SINOPSIS
1. INTRODUCCIÓN
1. La Geografía de Grecia. Plan de trabajo . — 2. Los diferentes pueblos griegos y su distribución geográfica . 3. Situación geográfica del Peloponeso .
2. GENERALIDADES SOBRE EL PELOPONESO Y EL GOLFO DE CORINTO
1. Forma y dimensiones del Peloponeso . — 2. Las regiones del Peloponeso . — 3. El golfo de Corinto .
3. ÉLIDE
1-3. Generalidades
1. Élide actual y antigua . — 2. Sinecismo de Élide . — 3. Los territorios de Néstor y el testimonio de Homero .
4-11. Élide Cava
4. Desde el cabo Araxo hasta el cabo Quelonatas . — 5. Éfira de Élide y ciudades homónimas . — 6. Digresión sobre la homonimia. Apolodoro y Demetrio de Escepsis . — 7. Las tres Pilos . — 8. Élide y Buprasio . — 9. Epeos y eleos . — 10. Hirmine y Mírsino, la Roca Olenia y Alisio . — 11. Los caucones .
12-15. El antiguo reino de Néstor de Élide meridional: Pisátide y Trifilia
12. La costa de Pisátide. El Alfeo y el Eurotas. El culto a Ártemis y otros cultos de la región . — 13. De Pisátide a Trifilia. Macistia, Sámico y el santuario de Posidón Samio . — 14. Pilos de Trifilia. Minte y los cultos a Hades y Deméter . — 15. Hípana y Tipaneas. El Dalión y el Aqueronte. Cultos y contrastes de Trifilia .
16-25. El antiguo reino de Néstor de Élide meridional: el país de los caucones
16. Lépreo, Macisto y los caucones. El santuario de Posidón Samio y la tumba de Caucón . — 17. El problema de los caucones . — 18. Los paraoreatas . — 19. Grutas y recintos sagrados. Sámico y Arene. La marisma del Anigro o Minieo. Los minias y Tera . — 20. La antigua Samos de Trifilia . — 21. Distancias hasta Pilos de Mesenia. El Acidonte y la ciudad de Caa . — 22. La frontera entre Trifilia y Mesenia. El Neda, Pirgos y Ciparisia . — 23. De Ciparisia a Corifasio. La investigación del pasado y el testimonio de Homero a la luz del presente . — 24. El testimonio de Homero sobre el territorio de Néstor: Ilíada II 591-596 . — 25. Sigue el comentario de Ilíada II 591-596 .
26-29. La identificación de Pilos de Néstor
26. Pilos de Trifilia como patria de Néstor a la luz del viaje de Telémaco . — 27. Pilos de Élide y Pilos de Mesenia descartadas . — 28. El relato homérico de la guerra entre pilios y eleos acredita a Pilos trifilia . — 29. Pilos elea y Pilos mesenia de nuevo descartadas .
30-33. Olimpia y Pisátide
30. Olimpia, el santuario de Zeus y la supremacía de los eleos . — 31. Historia y tradiciones de Pisátide y Pisa . — 32. Las ciudades de Pisátide . — 33. Los etolios en Élide. Carácter sagrado de Élide. Los eleos en Olimpia. Fidón de Argos. Alianza de eleos y lacedemonios .
4. MESENIA
1-6. Estudio geográfico
1. Geografía histórica. Mesenia en tiempos de la guerra de Troya . — 2. Pilos de Mesenia, Corifasio y Esfacteria. Ciparisia, Prote y las Estrófades . — 3. Metone . — 4. El golfo de Mesenia . — 5. Las siete ciudades ofrecidas a Aquiles . — 6. El río Pamiso .
7-11. Historia de Mesenia
7. La división de Cresfontes . — 8. Importancia militar de Mesene. Mesene y Corinto . — 9. La causa de la primera guerra mesenia . — 10. Tirteo y la segunda guerra mesenia. Las otras guerras mesenias. Longitud de la costa mesenia . — 11. Despoblación de Mesenia y Laconia .
5. LACONIA
1-3. Estudio geográfico
1. Golfo de Laconia, Taigeto, Esparta, cabo Ténaro, Citera . — 2. Descripción de la costa del golfo de Laconia . — 3. Las ciudades del Catálogo homérico. Mese y los ejemplos de apócope .
4-5. Historia de Laconia
4. Los Heraclidas Eurístenes y Procles y la división de Laconia. Espartiatas, periecos e hilotas . — 5. Los aqueos en Laconia y Acaya. Constitución y evolución del Estado espartano .
6-8. Comentarios geográficos y curiosidades
6. Recursos naturales de Laconia y Mesenia. De Laconia a Élide: el Pamiso y las fronteras . — 7. Algunas particularidades de Laconia . — 8. El sentido de la palabra Lacedemonia en Homero .
6. ARGÓLIDE
1. De Laconia a Argólide
La costa del golfo Argólico. El sector laconio .
2-4. Estudio geográfico de Argólide
2. El golfo Argólico. Prasias, Temenio y Nauplia. El mito de Nauplio . — 3. El golfo Hermiónico. Ásine, Hermíone, Trecén y Calauria . — 4. El golfo Sarónico. De Argólide al Istmo de Corinto. Epidauro, Egina, Cencreas, Esquinunte .
5-6. Sentido de los términos «Argos» y «helenos» en Homero
5. Acepciones del término «Argos» . — 6. Uso de las palabras «Hélade», «helenos» y «panhelenos» .
7-15. Las ciudades de Argólide
7. Argos. Su sitio y su hidrografía . — 8. Los ríos Ínaco y Erasino. La fuente Amimone y Lema. Los pozos de Argos . — 9. El prestigio de Dánao y del nombre de Argos . — 10. Argos y Micenas antes del retorno de los Heraclidas . — 11. Tirinte y Licimna. Nauplia, Midea, Prosimna y Ásine . — 12. Hermíone y los Halieos. El descenso al Hades . — 13. Hermíone y Ásine, fundaciones dríopes. El cabo Escileo. Eyonas . — 14. Tracén y Pogón. Calauria y su Anfictionía. El santuario de Posidón . — 15. Epidauro y el santuario de Asclepio. Metana .
16. La isla de Egina
Las dos Eginas. Importancia histórica de la isla. Situación y recursos naturales. La población y el comercio .
17. La geografía de Argólide en Homero
Criterios de enumeración en Homero. Lugares no citados por el poeta. Tirea, Hisias, Cencreas, Lirceo y Orneas .
18-19. Más observaciones sobre las ciudades de Argólide
18. Comparación entre Esparta y Argos . — 19. Micenas y sus dominios en el Catálogo de las Naves . Micenas, Cleonas y Nemea .
20-23. Corinto y su territorio
20. Situación, recursos económicos, vida política y lujo de Corinto . — 21. Descripción de la ciudad. Las fuentes y el paisaje . — 22. Corintia . — 23. Corinto y los Romanos .
24-25. Argólide del Norte
24. Orneas y Fliunte. — 25. Sición .
7. ACAYA
1. Historia de Acaya anterior a la Liga Aquea . — 2. La catástrofe de Hélice . — 3. La Liga Aquea .
4-5. Las ciudades aqueas
4. El orden de las doce ciudades aqueas. Casos de sinecismo. Egas y Óleno . — 5. Descripción de los doce distritos de Acaya .
8. ARCADIA
1-3. Orografía y población .
1. Montes, pueblos y rebaños. El monte Cilene. Megalópolis . — 2. Las ciudades de Arcadia . — 3. Los montes de Arcadia .
4. Curiosidades geográficas de Arcadia
Las catavotras .
5. Conclusión
Distancia del cabo Malea al Istro. Lista de los fundadores peloponesios .
1. INTRODUCCIÓN
1 La Geografía de Grecia. Plan de trabajo
Una vez que, a partir de las regiones occidentales de Europa comprendidas entre el mar interior y el mar exterior 1 , hemos recorrido todas las naciones bárbaras que se encuentran en ella hasta llegar al Tanais 2 y a una pequeña parte de Grecia, a Macedonia 3 , haremos ahora la descripción del resto de la geografía de Grecia.
El primero en ocuparse de este tema fue Homero 4 y, después de él, lo han tratado a su vez otros muchos, algunos de los cuales han escrito tratados especiales con el título de Portulanos, Periplos, Itinerarios de la Tierra , o algo similar, en cuyo contenido también figuran partes dedicadas a Grecia; otros autores, en la composición de su obra histórica general, han consagrado una parte a la topografía de los continentes, como es el caso de Éforo y Polibio 5 ; y otros, en sus trabajos de física y matemáticas, también han incluido algunas observaciones al respecto, como es el caso de Posidonio e Hiparco 6 . Ahora bien, mientras que resulta fácil emitir una opinión sobre las afirmaciones de los otros, los datos proporcionados por Homero 7 necesitan un atento examen crítico, puesto que nos habla como poeta, y no de cosas en su estado actual, sino de cosas muy antiguas, cuyos vestigios en su mayor parte han sido oscurecidos por el tiempo.
Con la mayor atención posible conviene, pues, acometer la empresa, comenzando por las regiones donde nos detuvimos. Nuestra descripción se interrumpió, por el oeste y el norte, en los pueblos de Epiro e Iliria, y, por el este, en los de Macedonia hasta llegar a Bizancio. Después de los epirotas e ilirios se encuentran los pueblos griegos de los acarnanios, los etolios y los locros ózolas; y a continuación están los focenses y los beocios 8 . Frente a éstos, al otro lado del estrecho, está el Peloponeso, que con la costa de enfrente delimita el golfo de Corinto, al que configura y por el que a su vez es configurado. Después de Macedonia se encuentran los tesalios, que se extienden hasta el país de los melieos, y a continuación los territorios del resto de pueblos situados al exterior y al interior del Istmo 9 .
2 Los diferentes pueblos griegos y su distribución geográfica
En estos territorios se han establecido muchos pueblos, pero en un principio su número no superaba al de los dialectos griegos que tradicionalmente reconocemos. De estos dialectos, que son cuatro 10 , pensamos que el jonio es igual al ático antiguo (se llamaba en efecto jonios a quienes en otro tiempo habitaban el Ática, de donde asimismo proceden los jonios que colonizaron Asia y que utilizan el dialecto que ahora llamamos jonio), y que al dórico le ocurre lo mismo respecto al eolio 11 , pues todos los griegos que habitan en la parte exterior del Istmo, a excepción de los atenienses, los megareos y los dorios de la región del Parnaso, todavía hoy reciben el nombre de eolios 12 ; y es verosímil que también los dorios, al ser poco numerosos y habitar una región muy accidentada, debido a su aislamiento hayan modificado su lengua y sus demás costumbres hasta el punto de diferenciarse del grupo étnico al que antes pertenecían. Esto mismo fue lo que ocurrió a los atenienses, que, al habitar un país árido y accidentado, por esta razón no fueron objeto de devastaciones, y afirma Tucídides 13 que pasaban por autóctonos, al haber ocupado siempre el mismo territorio, sin que ningún enemigo les hubiera expulsado de sus tierras o hubiera deseado poseerlas; ésta y no otra fue sin duda la causa, como es natural, de su diferenciación lingüística y étnica, a pesar de su inferioridad numérica.
Así como el elemento eólico predominaba en las regiones situadas al exterior del istmo, del mismo modo los pueblos de la parte interior fueron también eolios en un principio, pero después se mezclaron con otros grupos, cuando los jonios procedentes del Ática ocuparon Egíalo 14 y cuando los Heraclidas regresaron al frente de los dorios a quienes se debe la fundación de Mégara y de muchas ciudades del Peloponeso. Los jonios, sin embargo, pronto fueron expulsados a su vez por los aqueos 15 , un pueblo de estirpe eólica; y de este modo no quedaron en el Peloponeso más que dos grupos étnicos, el eólico y el dórico. Todos los pueblos que tuvieron menos relaciones con los dorios (éste fue el caso de los arcadios y los eleos, los primeros porque vivían absolutamente entre montañas y no participaron en el sorteo de tierras 16 , y los segundos porque se les consideraba consagrados al culto de Zeus Olímpico y por ello vivieron mucho tiempo dedicados a sus cosas y en paz; y sobre todo porque eran de estirpe eólica y habían acogido al ejército venido con Oxilo 17 cuando tuvo lugar el retorno de los Heraclidas), estos pueblos, digo, hablaban en dialecto eolio, mientras que los otros utilizaban una especie de dialecto mixto con elementos de ambas partes, acercándose más al eolio en unos casos y menos en otros. Y podría decirse que aun hoy se hablan diferentes dialectos en las distintas ciudades, pero que, debido a la supremacía alcanzada por los dorios, parece que todo el mundo se expresa en dialecto dórico 18 .
Tales son, pues, los pueblos de Grecia y de esta manera puede trazarse, en líneas generales, su distribución geográfica. Ahora nos referiremos a ellos separadamente, siguiendo el orden adecuado.
3 Situación geográfica del Peloponeso en el conjunto de Grecia
Éforo 19 afirma que, por la parte occidental, Grecia comienza en Acarnania; ésta es, dice, la primera región que confina con los pueblos de Epiro. Y así como este autor comienza por allí, sirviéndose de la costa como línea de referencia para medir las distancias, por juzgar que el mar supone un principio de orientación en la descripción de un país —puesto que en otro caso hubiera podido situar el comienzo de Grecia en las tierras de los macedonios y los tesalios— de este mismo modo parece oportuno que en nuestro seguimiento de la configuración de los lugares también tomemos el mar como punto de referencia 20 .
Este mar que arranca en aguas de Sicilia por una parte penetra en el golfo de Corinto y por otra hace del Peloponeso una gran península, cerrada por un estrecho istmo. A partir de este punto se diferencian las dos grandes zonas de Grecia, la de la parte interior del Istmo y la exterior, que se extiende hasta las Termópilas y a continuación hasta la desembocadura del Peneo. La parte interior del Istmo es la menos extensa 21 y a la vez la más famosa; prácticamente se podría decir que el Peloponeso es la acrópolis de toda Grecia 22 ; en efecto, sin contar con el esplendor y el poder de los pueblos que lo han habitado, la propia configuración de Grecia sugiere ya esta hegemonía, al estar formada por una variopinta combinación de un gran número de golfos y cabos y, lo que es más significativo, de grandes penínsulas que se suceden abarcándose unas a otras.
La primera de estas penínsulas es el Peloponeso, que está cerrado por un istmo de cuarenta estadios 23 . La segunda, que encierra a la precedente, tiene un istmo que se extiende desde Pegas de Megáride hasta Nisea, el puerto de Mégara, formando un paso de ciento veinte estadios de mar a mar 24 . La tercera también encierra a la que la precede y su istmo se extiende desde el fondo del golfo de Crisa hasta las Termópilas; su delimitación la señalaría una línea recta imaginaria de unos quinientos veinte estadios 25 que dejaría toda Beocia en el interior de la península y cortaría oblicuamente Fócide y el país de los epicnemidios 26 . La cuarta es aquella cuyo istmo, de unos ochocientos estadios 27 , se extiende desde el golfo de Ambracia, a través del Eta 28 y Traquinia, hasta el golfo Malíaco y las Termópilas; hay otro istmo, de más de mil estadios 29 , que desde el mismo golfo de Ambracia atraviesa las tierras de los tesalios y macedonios hasta llegar al fondo del golfo Termaico.
La sucesión de estas penínsulas sugiere un cierto orden nada desacertado; es aconsejable, pues, comenzar por la más pequeña, pero la más famosa de ellas 30 .
1 El Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico.
2 El Don, río que, según los antiguos geógrafos señalaría el límite entre Europa y Asia. Cf. ESTR ., VII 4, 5.
3 Cf. asimismo ESTR ., VII 7, 1; fr. 9. Para nuestro geógrafo Macedonia es sin duda una parte de Grecia. Algún pasaje, sin embargo, parece reflejar una época o una opinión que no la tenían por griega. Así algo más abajo, en VIII 1, 3, cuando en la división de Grecia se distinguen cinco penínsulas unidas por istmos, la quinta se extiende desde el golfo de Ambracia hasta el fondo del golfo Termaico y parece que Macedonia queda fuera del territorio griego así considerado. En este caso Estrabón debe de regirse por una división que probablemente remonta a Éforo. Desde el siglo v a. C. se admitía que los Argéadas , que reinaban en Pela, descendían de los Teménidas de Argos (cf. HERÓDOTO , VIII 137-139; TUCÍDIDES , II 99, 3-100, 2); pero Macedonia, como entidad geográfica, fue considerada durante bastante tiempo como exterior a Grecia. Posteriormente se iría imponiendo la idea de que «Macedonia era Grecia», lo que explicaría la insistencia de Estrabón, autor que en nuestros días aparece frecuentemente citado como antiguo testimonio en las pancartas que se enarbolan proclamando la grecidad de Macedonia en las manifestaciones motivadas por el problema macedonio y la utilización del nombre y los antiguos símbolos por parte del gobierno de Escopia. Respecto a la Macedonia de Estrabón y a su helenismo, cf. YEORYÁDIS , I arjéa Makedonía katá ton Strávona , con prólogo de N. G. L. HAMMOND , Maliaris, ed. Tesalónica, 1993.
4 Las dos regiones a las que Estrabón dedica más espacio en este libro VIII son Élide y Argólide (33 y 25 capítulos respectivamente frente a un total de 28 capítulos para las cuatro regiones restantes, Mesenia, Laconia, Acaya y Arcadia). Evidentemente Élide y Argólide, con los recuerdos de los reinos de Néstor y Agamenón, eran los territorios con un pasado homérico más importante y en torno a ellos había una rica tradición de exégesis homérica. Era necesario analizar y confrontar los datos proporcionados por el poeta (cf. infra , VIII 3, 3; 3, 23). Sobre el problema homérico, la presencia del poeta en una obra de geografía y su defensa por parte de Estrabón, cf. A. M. BIRASCHI , «Strabone e la difesa di Omero nei Prolegomena», en Strabone. Contributi allo studio della personalità e dell’opera , I, ed. F. PRONTERA , Perugia, 1984, págs. 131-136; D. M. SCHENKEVELD , «Strabo on Homer», Mnemosyne 29 (1976), 52-64; W. R. KAHLES , Strabo and Homer. The Homeric citations in the Geography of Strabo , Chicago, 1976.
5 Éforo de Cime, historiador griego del siglo IV , escribió una Historia Universal en treinta libros usada y admirada por Diodoro y Polibio, de la que se han conservado fragmentos. Cf. F. JACOBY , FGrHist 70. Polibio de Megalópolis (ca . 200-118 a. C.), historiador griego de Roma, escribió una vasta obra histórica en cuarenta libros, de los que el libro XXXIV, conservado fragmentariamente, estaba dedicado a cuestiones geográficas.
6 El sirio Posidonio de Apamea (ca . 135-50 a. C.), filósofo estoico discípulo de Panecio, no sólo fue autor de obras filosóficas, sino que también dejó escritos de ciencias naturales y de historiografía, de las que han quedado fragmentos. Hiparco de Nicea (siglo II a. C.) fue astrónomo y geógrafo.
7 Con frecuencia se planteaba el problema de la validez del testimonio homérico. Cf. TUC ., Historia de la Guerra del Peloponeso , libros I-II, B. C. G., 149 [trad. y notas de J. J. TORRES ], 1990, I 9, 3 n. 65; «Arqueología», passim .
8 Estrabón ya se ha referido a Iliria, Epiro y Macedonia en el libro VII; y de los otros pueblos aquí mencionados hablará en los libros IX y X.
9 Es decir, al norte y al sur del Istmo de Corinto.
10 Cf. asimismo ESTR ., XIV 5, 26. Estrabón simplifica aquí el complejo problema de la clasificación de los dialectos griegos mediante una reducción en dos grupos: el jónico-ático y el eólico-dórico.
11 Sobre las afinidades del dorio y el eolio, cf. P. CHANTRAINE , Morphologie historique du grec , 2.a ed., París, 1961, págs. 16-24 («Le grec et ses dialectes»); en concreto XVI y págs. 20-21, donde habla de «dialectes septentrionaux avec les restes marginaux et complexes que constituent les dialectes éoliens, et le groupe plus jeune des dialectes doriens et du Nord-Ouest, qui, aux yeux même des Grecs, s’opposaient franchement à l’ionien-attique», en una síntesis que se compadece muy bien con el punto de vista aquí expresado por Estrabón.
12 Estrabón amplía exageradamente la zona «eolia». De los dialectos hablados en Grecia continental fuera del Peloponeso sólo se tienen por eolios el beocio y el tesalio; los otros dialectos, hablados en la Grecia del Noroeste (Fócide, Lócride, Etolia, Acarnania y Epiro) constituyen un grupo que se relaciona con el dorio.
13 El pasaje de Tucídides que aquí tiene presente Estrabón destaca las características del Ática que explicaban la condición autóctona de sus habitantes y su estabilidad frente a otras regiones de Grecia. Cf. TUC ., Historia de la Guerra del Peloponeso , B. C. G. 149, 1 2, 4-6, nn. 15 y 16. Cf. asimismo HERÓD ., Historia , libro VII [trad. y notas de C. SCHRADER ], B. C. G. 82, Madrid, 1985, VII 161, 3, n. 786; y TUC ., II 36, 1, en el discurso fúnebre de Pericles. Esa pretensión de autoctonía, motivo de orgullo para los atenienses, fue un tópico de la oratoria ática (cf. PLATÓN , Diálogos II [trad. y notas de E. ACOSTA ], B. C. G. 61, Madrid, 1983, Menéxeno 237b, nota 28).
14 Antiguo nombre de Acaya. Cf. infra VIII 7, 1. Se encuentra en HOM ., Ilíada II 575.
15 Los aqueos habían sido expulsados de Laconia por los Heraclidas. Cf. infra , VIII 5, 4; 7, 1.
16 Hecho a raíz del retorno de los Heraclidas. Cf. infra , VIII 3, 33; 5, 6.
17 Sobre el carácter sagrado de los eleos, cf. infra , VIII 3, 33; y POLIBIO IV 73-74. Respecto a Oxilo, cf. infra , VIII 3, 33.
18 Koiné doria frecuentemente atestiguada en las inscripciones, sobre todo en las aqueas.
19 Cf. F. JACOBY , FGrHist 70, F 143.
20 Sýmbolon como medio de identificación o signo de referencia o reconocimiento establecido. Otra lectura da sýmboulon , consejero, guía.
21 La «parte exterior» podría referirse sólo al territorio tesalio y no a toda la Grecia central y septentrional situada al norte del Istmo; esta interpretación concordaría con la mantenimiento del texto de los manuscritos, con un meîzon , «la más extensa», sin corregir en meîon , «la menos extensa», puesto que efectivamente la «parte interior», el Peloponeso, es más extensa que el territorio tesalio comprendido entre las Termópilas y el Peneo. Pero se efectúa la corrección para evitar una cierta contradicción con el cercano final de este capítulo donde Estrabón califica al Peloponeso como «la más pequeña». En comparación con el resto de Grecia, incluida Tesalia, es evidentemente menos extenso (22.283 km2 frente a 38.330 km2 ).
22 Algunos autores echaban en falta aquí algo así como «y que Grecia es la acrópolis de todo el mundo».
23 Según ESTR ., VII 7, 4 y VII fr. 56 (57) LOEB , un estadio equivale a unos 185 m. Polibio, sin embargo, le daba una equivalencia menor (de unos 177 m.). Como es sabido, la conversión del estadio es un tanto variable e imprecisa; Estrabón, como otros autores, utilizaba fuentes y cómputos diversos y en las medidas de las distancias se daban algunos factores (suma de itinerarios parciales, diversidad de líneas y recorridos, etc.) que no facilitaban la exactitud, lo que a veces dificulta la confrontación con las medidas actuales. En este caso, con la equivalencia de 185 m., 40 estadios serían 7, 4 Km., lo que no concuerda con la extensión del canal actual (de 6.340 m.). Estrabón da al istmo la misma dimensión que al díolkos (cf. infra , VIII 2, 1; TUC ., Historia de la Guerra del Peloponeso , libros III-IV, B. C. G. 151, Madrid, 1991, III 15, 1, nota 90). Por este díolkos (denominación atestiguada sólo en Estrabón —cf. infra VIII 2, 1; 6, 22— y Hesiquio, aunque diversos autores se refieren a ello) se transportaban a través del istmo, en plataformas de madera sobre ruedas o rodillos a lo largo de carriles paralelos, determinados cargamentos (mármol, madera, etc.) y embarcaciones separadamente, y naves no excesivamente pesadas como las trirremes (cf. TUC ., III 15, 1; VIII 7-8; POLIB ., V 101, 4; B. R. MAC DONALD «The Diolkos», Journal of Hellenic Studies 106 [1986], 191-195); conocemos sus puntos extremos y su trazado general (N. VERDELIS , «Die Ausgrabung des Diolkos während der Jahre 1957-59», Ath. Mitt. = Mitteilungen des deutschen archäologischen Instituts, Athenische Abteilung , 73, 1958 [1962], 140-145 y Beilage 106/118), y parece que tenía una longitud algo superior a la del canal actual, pero distinta a la que aquí da Estrabón. Si la diferencia de cerca de un kilómetro parece excesiva, puede pensarse que es debida a una suma de medidas de un recorrido algo zigzagueante o a que Estrabón nos transmite una medida efectuada originariamente en un cómputo distinto, tal vez basado en el estadio egipcio de 157, 5 m., con lo que 40 estadios serían unos 6.300 m. Respecto al «estadio» cf. TUC ., Hist. de la Guerra del Peloponeso , Madrid, B. C. G., núms. 149, 151, 164 y 173, 1990-1992: I 63, 2, n. 364; II 5, 2, n. 31; 13, 7, n. 105; 86, 3, n. 577; III 92, 6, n. 667; 97, 2, n. 707; 105, 1; IV 3, 2; 8, 6, n. 39; 42, 2, n. 220; 45, 1, n. 240; 57, 1, n. 310; 66, 3, n. 363; 102, 4, n. 630; VI 1, 2, n. 4; 2, 4, n. 26; 19, 2, n. 104; 59, 3, n. 343; VIII 67, 2 y 95, 3, n. 479.
24 120 estadios equivalen a 22, 2 Km., distancia que concuerda con la realidad. Sobre Nisea, cf. TUC , ob. cit ., I 103, 4, n. 584.
25 La equivalencia de 520 estadios son 96, 2 Km., pero en la realidad esta línea es bastante menor; en línea recta son unos cincuenta kilómetros.
26 Los locros epicnemidios.
27 800 estadios equivalen a 148 Km., que en realidad son unos 130 Km.
28 Macizo montañoso situado en los límites entre Tesalia y Fócide. Cf. TUC ., III 92, 2-3; VIII 3, 1.
29 O sea, de más de 185 Km.; esta línea es en realidad de unos 220 Km.
30 Cf. supra n. 21. Se piensa en la utilización de Éforo (cf. PSEUDO ESCIMNO , V . 470-478) como fuente y en el uso de un mapa para estas descripciones de la morfología de Grecia.
2. GENERALIDADES SOBRE EL PELOPONESO Y EL GOLFO DE CORINTO
1 Forma y dimensiones del Peloponeso
Por su forma el Peloponeso se parece a una hoja de plátano 31 y su longitud y anchura son prácticamente iguales, de unos mil cuatrocientos estadios; una se mide de oeste a este, en concreto desde el cabo Quelonatas 32 hasta el Istmo pasando por la región de Olimpia y la de Megalópolis; la otra de sur a norte, de Malea hasta Egio a través de Arcadia 33 . El perímetro, sin contar las sinuosidades de la costa, es de cuatro mil estadios según Polibio, mientras que Artemidoro le da cuatrocientos estadios más 34 ; pero si consideramos las sinuosidades de la costa, supera los cinco mil seiscientos estadios. La anchura del Istmo por el díolkos 35 , a lo largo del cual las naves son arrastradas por tierra de un mar a otro, ya se ha dicho que es de cuarenta estadios.
2 Las regiones del Peloponeso
Ocupan la parte occidental de esta península los eleos y los mesenios, cuyos territorios están bañados por el mar de Sicilia; pero su costa se extiende aun más, en uno y otro caso; la de Élide gira hacia el norte y hacia el comienzo del golfo de Corinto hasta el cabo Araxo, frente al cual, al otro lado del estrecho, se encuentran Acarnania y las islas situadas frente a su costa, Zacinto, Cefalenia, Ítaca y las Equínadas 36 , entre las cuales está Duliquio; la mayor parte de Mesenia, en cambio, se abre hacia el sur y hacia el mar Líbico, hasta el cabo llamado Tirides 37 , que se encuentra cerca del Ténaro. A continuación, después de Élide, viene el país de los aqueos 38 , que mira hacia el norte y se extiende a lo largo del golfo de Corinto para terminar en Sicionia. Luego siguen Sición y Corinto, hasta llegar al Istmo. Y por el otro lado, después de Mesenia, se extienden Laconia y Argólide, hasta que ésta llega también al Istmo.
En esta costa se abren varios golfos, el Mesénico y el Lacónico y, en tercer lugar, el Argólico; el cuarto es el Hermiónico y después está el Sarónico, al que también se llama golfo de Salamina. De estos golfos unos reciben sus aguas del mar Líbico, otros del mar de Creta y del mar de Mirto 39 ; algunos autores, sin embargo, al Sarónico lo llaman «estrecho» o «mar».
En el interior de la península se encuentra Arcadia, territorio limítrofe y vecino de los demás países.
3 El golfo de Corinto
El golfo de Corinto comienza, por un lado, en la desembocadura del Eveno 40 (aunque algunos dicen que lo hace en la del Aqueloo 41 , el río que marca la frontera entre los acarnanios y los etolios) y, por el otro, en el cabo Araxo 42 . Aquí es, en efecto, donde las costas de uno y otro lado empiezan a aproximarse una a otra de forma notable; luego prosiguen su avance y acaban encontrándose en Río y Antirrío, donde tan sólo dejan entre ellas un estrecho de unos cinco estadios 43 . Río, en la costa de Acaya, es un promontorio bajo, que se curva en forma de hoz hacia el interior (y por esto también se llama Drépano) 44 ; se encuentra entre Patras y Egio y tiene un santuario de Posidón 45 . Antirrío está situado en la frontera de Etolia y Lócride y también recibe el nombre de Río Molicrio 46 . A continuación las líneas de costa se van separando de nuevo una de otra suavemente y siguen luego adelante hasta formar el golfo de Crisa, donde llegan a su término al cerrarse en los límites occidentales de Beocia y Megáride 47 .
El perímetro del golfo de Corinto, desde el Eveno hasta el Araxo, es de dos mil doscientos treinta estadios; pero en el caso de medir desde el Aqueloo, aumentaría en unos cien estadios 48 .
Desde el Aqueloo hasta el Eveno se encuentran los acarnanios 49 , y luego, desde allí hasta Antirrío están los etolios, mientras que el resto de la costa hasta el Istmo pertenece ⟨a los locros⟩ 50 , a los focenses, a los beocios y a Megáride; la longitud es de mil ciento dieciocho estadios 51 . El mar que va de Antirrío hasta el Istmo 〈recibe el nombre de golfo de Crisa, y el que se encuentra a partir de la ciudad de Creúsa〉 52 se llama mar Alcionio 53 , y es parte del golfo de Crisa. Desde el Istmo hasta el cabo Araxo hay una distancia de mil treinta estadios.
Tales son, pues, en términos generales, la situación y la extensión del Peloponeso y del territorio situado al otro lado del estrecho hasta el fondo del golfo; y tal es asimismo la configuración del golfo que está entre las dos partes.
Ahora describiremos estas regiones una por una, comenzando por Élide.
31 Cf. ESTR ., II 1, 30.
32 Situado en la costa occidental de Élide, frente a la isla de Zacinto. El nombre antiguo (Chelōnátas , «Cabo de la Tortuga», derivado de chelṓnē , «tortuga», reflejo de cómo lo veían los marinos de la época) parece que se aplicaba, en general, a todo el promontorio comprendido entre el cabo Kyllini (Glarentza) y el cabo Tripiti y, más en concreto, al cabo Tornese .
33 El cabo Malea, el actual Maleas, es el extremo de la península oriental del tridente meridional del Peloponeso (cf. TUC ., IV 53, 2). Egio es una ciudad de Acaya; la moderna Egio está edificada sobre las ruinas de la ciudad antigua. En cuanto a la terminología de esta descripción, se piensa en una fuente como Dicearco. En el texto se habla de una longitud que va de oeste a este paralelamente al ecuador y de una anchura máxima norte-sur perpendicular al ecuador; se afirma que son prácticamente iguales, de unos 1.400 estadios (= 259 Km. con estadios de 185 m. o 220 Km. si se mide con estadios egipcios), lo cual no es cierto, puesto que la distancia norte-sur (Egio-Malea) es de 230 Km., mientras que la esteoeste (Istmo-Quelonatas) tan sólo alcanza los 160 Km.; parece, pues, que Estrabón tenía una visión del Peloponeso mucho menos alargada en el sentido norte-sur, concepción que se fue transmitiendo en Ptolomeo y en los mapas de la Edad Media y el siglo XVI . En cuanto a la citada línea Quelonatas-Istmo, hay que observar que no pasa, como afirma Estrabón, por la región de Olimpia y la de Megalópolis, bastante más al sur en realidad, pero es verdad que dicha línea representa la mayor distancia del Peloponeso medida entre dos puntos situados en el mismo paralelo.
34 ARTEMIDORO de Éfeso, geógrafo del siglo II-I a. C., escribió una obra titulada Geographoúmena en once libros; es una de las fuentes de Estrabón. En cuanto a la diferencia entre Polibio y Artemidoro a la que aquí se refiere Estrabón, podemos pensar que aun era mayor que la indicada, puesto que Polibio utilizaba un estadio más corto que el de Artemidoro (177 m. frente a algo más de 184 m., es decir, un 24/25 del estadio de Artemidoro), con lo que para Polibio el perímetro era de unos 708 Km., mientras que para Artemidoro era de unos 812 Km., evaluación a la que se aproximaba PLINIO (563 millas de 1.480 m. = 833 Km. Cf. Historia Natural IV, 5), que se basaba en un geógrafo contemporáneo de Estrabón, Isidoro de Cárax, quien a su vez se inspiraba en Artemidoro, Eratóstenes y Timóstenes, probable fuente este último de los datos de Artemidoro que refleja Estrabón en este pasaje. Este perímetro ideal debe de rondar en torno a los 800 Km. En cuanto al perímetro completo, siguiendo la línea de la costa, esta evaluación, basada en Artemidoro, de 5.600 estadios equivale a unos 1.033 Km. PLINIO basándose en el citado Isidoro, da la cifra de algo menos de 1.126 millas, es decir, de 1.666 Km. (cf. Hist. Nat . IV 9).
35 Cf. supra , VIII 1, 3, nota 23. Respecto a un transporte similar por el Istmo de Léucade, cf. TUC ., III 81, 1; IV 8, 2.
36 Las Equínadas (las actuales Ejinádes Nisiá) son un archipiélago de pequeñas islas situadas frente a la costa occidental de Acarnania, a la altura de Cefalenia e Ítaca, entre el cabo Ástaco al norte y la desembocadura del Aqueloo al sur. Se dividen en dos grupos: uno septentrional, frente a la bahía de Ástaco, llamado actualmente Dragonera, y otro al sur, enfrente de la antigua Eníadas y de las bocas del Aqueloo, con el nombre de Oxeîai o «Islas Puntiagudas», una de las cuales es la actual Makri , que puede identificarse con la antigua Duliquio, citada por Homero. Sobre estos lugares, cf. TUC ., ob. cit. , I 111, 3; II 30, 1; 33, 1-2; 82; 102, 1-6, donde se habla de los aluviones del Aqueloo y de la tendencia de las Equínadas a unirse al continente (cf. asimismo HERÓD ., II 10 y ESTR ., X 2, 2) y se hace una interesante digresión respecto a estas islas y a las tierras aluviales del Aqueloo en conexión con la leyenda de Alcmeón; III 7, 4; 94, 1; 114; IV 77, 2.
37 Cf. infra , VIII 5, 1.
38 Cf. infra , VIII 7, 4.
39 Mar que baña la costa oriental del Peloponeso, entre el Ática, Laconia y las Cícladas.
40 Río de Etolia respecto al que el mismo Estrabón afirma que anteriormente se llamaba Lycormas (cf. infra , VII 7, 8; supra , X 2, 5). Es el actual Evinos y desemboca en el golfo de Patras.
41 Artemidoro hacía comenzar el golfo de Corinto en el Aqueloo, mientras que Apolodoro de Atenas (erudito del siglo II a. C. que escribió un Comentario al Catálogo de las Naves; cf. F. JACOBY , FGrHist 244) situaba el comienzo en el Eveno. Actualmente sólo se llama golfo de Corinto a la parte más estrecha, al este de Río; la amplia entrada, hasta el estrecho de Río, recibe el nombre de golfo de Patras.
42 Promontorio en la costa noroccidental del Peloponeso con dos salientes, el cabo Kalogriá y el Papás .
43 Río es el nombre del cabo y del núcleo de población situados a unos 7 Km. al nordeste de Patras (cf. infra , VIII 7, 5). El cabo situado en la costa de enfrente se llama, por oposición, Antirrío. El término genérico (rhíon) significa precisamente «promontorio». En otros casos a Río se le distingue como «Río de Acaya» y a Antirrío, como «Río de Etolia» o «Río de Molicrio» (cf. TUC ., ob. cit. , II 84, 4, nota 560; 86, 2-5; 92, 5). La distancia del estrecho entre los dos Ríos que aquí se da (5 estadios = 925 m.) resulta corta. Actualmente hay en realidad 2 Km., es decir, unos 11 estadios. TUCÍDIDES habla de 7 estadios (cf. op. cit. , II 86, 3, nota 577), cifra que también da el geógrafo Agatemero (I-II d. C.). Cabría pensar en un agrandamiento del estrecho desde la antigüedad, debido a un hundimiento de la costa (de lo que hay casos en el Peloponeso), pero Pseudo Escílax (35) da 10 estadios, lo que ya es una distancia cercana a la actual. Parece, pues, que debemos pensar en una medición inexacta.
44 Río y Drépano son en realidad dos cabos distintos, que aquí Estrabón no distingue claramente. Drépano es el cabo que precede a Río viniendo de Corinto y constituye el punto más septentrional del Peloponeso; está situado enfrente de la bahía de Naupacto y tiene realmente la forma de hoz (drépanon) que le da su nombre (para un caso similar respecto a Zancle, en Sicilia, cf. TUC ., VI 4, 5). El saliente de Río, en cambio, es rectilíneo y perpendicular a la costa, como un espigón y sin forma de hoz.
45 Respecto a este santuario, cf. TUC ., op. cit. , II 84, 4, nota 561; PAUSANIAS , X 11, 6.
46 Nombre derivado de Molicria, pequeña población etolia situada en las cercanías.
47 Cf. infra , VIII 6, 21.
48 2.230 estadios equivalen a unos 412 Km., cifra que parece cercana a la realidad. En el segundo caso se añadirían unos 18,5 Km., equivalentes a 100 estadios. De todas formas, los aluviones y las transformaciones de las desembocaduras de los ríos, sobre todo del Aqueloo, hacen difícil la verificación.
49 Frente a la opinión de algunos, recogida al comienzo de 2, 3, respecto al Aqueloo como frontera de acarnanios y etolios.
50 Falta en los manuscritos; conjetura y corrección de Pletho, Coray y Forbiger. Estrabón acaba de decir que «Antirrío está situado en la frontera de Etolia y Lócride» (cf. infra , IX 3, 1).
51 1.118 estadios son unos 207 Km. Estas medidas son problemáticas. Si estos 1.118 estadios se refieren a toda la costa norte y luego se suman los 1.030 (unos 190 Km.) que a continuación da para la costa sur, no se alcanza el total de 2.230 (o 2.330) dado anteriormente. Tal vez habría que aplicar los 1.118 únicamente al tramo Antirrío-Istmo; así, computando por separado y añadiendo la distancia del tramo Eveno-Antirrío, se llegaría a un total cercano al indicado. De todas formas las cifras no son seguras; puede haber errores en la conversión procedentes del propio Estrabón o equivocaciones debidas a los copistas.
52 Cf. ESTR ., IX 1, 8; 2, 1. El texto es problemático y lagunoso. Seguimos la edición de R. BALADIÉ , Strabon. Géographie , tomo V (libro VIII), París, Les Belles Lettres, 1978. Respecto a Creúsa, lugar de emplazamiento incierto, cf. ESTR ., IX 2, 25.
53 Situado en el ángulo nordeste del golfo de Corinto. Su nombre se debe a la presencia de numerosos alciones.
3. ÉLIDE
GENERALIDADES (1-3)
1 Élide actual y antigua
Actualmente se llama Élide a todo el territorio formado por la costa comprendida entre Acaya y Mesenia que se extiende hacia el interior hasta limitar con las tierras de Arcadia de la zona de Fóloe habitadas por los azanes y los parrasios 54 .
En los tiempos más antiguos, sin embargo, este territorio estaba repartido entre varios reinos, y luego tan sólo entre dos, el de los epeos y el gobernado por Néstor, hijo de Neleo, tal como nos lo explica el mismo Homero, cuando llama con el nombre de Élide a la tierra de los epeos:
a lo largo de la divina Élide, donde dominan los epeos 55 ,
y con el de Pilos a la región gobernada por Néstor, a través de la cual dice que pasa el Alfeo:
el Alfeo, que en ancho lecho atraviesa la tierra de Pilos 56 .
Ciertamente el poeta también conocía la ciudad de Pilos:
llegaron a Pilos, la bien construida plaza fuerte de Neleo 57 .
El Alfeo, sin embargo, no atraviesa la ciudad, ni tampoco pasa por sus alrededores; cerca de ella, en cambio, discurre otro río, al que unos llaman Pamiso y otros Ámato 58 , de donde parece que procede el calificativo de ēmathóeis 59 dado a esta ciudad de Pilos; por donde pasa el Alfeo es por su territorio 60 .
2 Sinecismo de Élide
La actual ciudad de Élide aún no había sido fundada en tiempos de Homero, sino que el territorio estaba habitado por una población dispersa en aldeas; la región era llamada Élide Cava debido a la circunstancia de que la mayor parte y la más fértil tenía una configuración cóncava 61 . Fue sólo mucho más tarde, después de las guerras contra Persia, cuando se reunió la población de muchas comunidades para formar la actual ciudad de Élide 62 .
Prácticamente se podría afirmar que todas las demás localidades del Peloponeso que el poeta enumera no son nombradas 63 , salvo escasas excepciones, como ciudades, sino como territorios compuestos en cada caso por diversas comunidades, de cuyo proceso de unificación surgieron más tarde las ciudades que conocemos. Así, por ejemplo, Mantinea, en Arcadia, fue fundada por los argivos a partir de la fusión de cinco comunidades 64 ; Tegea lo fue a partir de nueve, el mismo número que en el caso de Herea, que fue fundada por Cleómbroto o Cleónimo 65 ; del mismo modo Egio se constituyó como ciudad con la participación de siete u ocho comunidades; Patras de siete, y Dime de ocho 66 . En un proceso semejante, Élide se constituyó como ciudad a partir de la reunión de las comunidades de la zona (una de ellas, Agriades, debió de agregarse más tarde) 67 .
El río Peneo discurre a través de la ciudad y pasa junto al gimnasio 68 .
Los eleos concluyeron esta transformación 69 mucho tiempo después de que hubieran pasado a ellos los territorios sometidos al dominio de Néstor.
3 Los territorios de Néstor y el testimonio de Homero
Estos territorios comprendían Pisátide, de la que Olimpia forma parte, Trifilia y el país de los caucones. Los trifilios 70 recibieron este nombre debido al hecho de que en la región se habían reunido tres tribus diferentes, la de los epeos, que habitaban allí desde el principio, la de los minias, que posteriormente se establecieron como colonos, y la de los eleos, los últimos en dominar el país. Algunos, en lugar de minias, hablan de arcadios, dado que éstos a menudo han reivindicado sus derechos sobre el territorio, y de ahí viene que la misma Pilos unas veces sea llamada Pilos arcadia y otras Pilos trifilia 71 . Homero llama Pilos a todo ese territorio hasta Mesenia, y da el mismo nombre a la ciudad. Que la Élide Cava se distinguía de los lugares sometidos a Néstor, lo evidencia el Catálogo de las Naves 72 con los nombres de los jefes y de los asentamientos.
Hago mis afirmaciones comparando la situación presente con la descrita por Homero; es necesario, en efecto, efectuar esta confrontación del estado de cosas actual con el reseñado por aquél debido a la fama del poeta y a la familiaridad que desde la niñez tenemos con él, lo que hace que en el momento de presentar una exposición cada uno de nosotros crea que se encuentra en el buen camino cuando no está en absoluto en contradicción con los testimonios homéricos sobre el asunto tan sólidamente consagrados. Es preciso, pues, mostrar la realidad presente y, en la medida en que hay relación, examinarla con referencia a la expuesta por el poeta 73 .
ÉLIDE CAVA (4-11)
4 Desde el cabo Araxo hasta el cabo Quelonatas
En el extremo septentrional de Élide hay un cabo, el Araxo, a sesenta estadios de Dime, una ciudad aquea 74 . Situamos el comienzo de la costa de Élide en este cabo. A partir de allí, avanzando hacia occidente, se encuentra la base naval de los eleos, Cilene 75 , desde donde, en una marcha hacia el interior de ciento veinte estadios, se llega a la actual ciudad de Élide. Homero también se refiere a esta Cilene, cuando habla del cilenio Oto, jefe de los epeos 76 , pues si hubiera sido originario del monte de Arcadia, no lo hubiera presentado como jefe de los epeos. Cilene es un pueblo de tamaño medio; posee el Asclepio de Colotes, una estatua de marfil admirable de ver 77 .
Después de Cilene está el cabo Quelonatas, el punto más a poniente del Peloponeso. Frente a él hay una pequeña isla y unos escollos, a la altura de los confines entre Élide Cava y Pisátide 78 ; y desde allí hasta Cefalenia hay una travesía que no supera los ochenta estadios 79 . En aquella zona, por la citada línea fronteriza, también discurre el río Elisón o Elisa.
5 Éfira de Élide y ciudades homónimas
Entre el cabo Quelonatas y Cilene desemboca el río Peneo y también lo hace el mencionado por el poeta con el nombre de Seleente, río que tiene su nacimiento en Fóloe 80 ; junto a él está la ciudad de Éfira, que debe diferenciarse de la de Tesprotia así como de la de Tesalia y de la corintia 81 ; esta cuarta Éfira se encuentra en el camino que conduce a Lasión; se la identifica con Benoa (así se suele llamar a Énoe) o se la sitúa en sus cercanías y dista ciento veinte estadios de la capital de los eleos 82 . La tradición parece tenerla por patria de la madre de Tlepólemo, hijo de Heracles; es preferible, en efecto, localizar en esta región las empresas de Heracles:
se la llevó de Éfira, de la ribera del río Seleente 83 ;
puesto que no existe ningún río Seleente junto a las otras Éfiras antes mencionadas. También procedía de allí la coraza de Meges:
un día Fileo la había llevado de Éfira, de la ribera del río Seleente 84 .
Y de ella proceden asimismo los venenos mortíferos; dice el poeta que Odiseo se dirigió a Éfira
en busca de un veneno mortífero, con el que pudiera
impregnar sus flechas 85 ;
y los pretendientes dicen de Telémaco:
o quiere encaminarse a la fértil tierra de Éfira ,
para traerse de allí venenos destructores de vida 86
y Néstor, ciertamente, en su relato de la guerra contra los epeos, presenta a la hija de Augias, el rey de los epeos, como una hechicera experta en venenos cuando dice:
Fui el primero en matar a un hombre.. .
al belicoso Mulio; era yerno de Augias ,
pues tenía por esposa a su hija mayor... ,
que conocía cuantos venenos produce la vasta tierra 87 .
[También hay un río Seleente en las proximidades de Sición y junto a él un pueblo llamado Éfira; y asimismo en Etolia, en el territorio de los agreos, hay un pueblo con el nombre de Éfira] 88 . Sus habitantes se llaman éfiros; hay otros éfiros entre los perrebos que viven junto a Macedonia; son los cranonios; y entre los tesprotios también llevan ese nombre los habitantes de Cíquiro, cuyo nombre antiguo era Éfira 89 .
6 Digresión sobre la homonimia. Apolodoro y Demetrio de Escepsis
Apolodoro 90 , al enseñarnos de qué manera el poeta acostumbra a distinguir los lugares que llevan el mismo nombre llamando, por ejemplo, en el caso de Orcómeno, «rica en rebaños» a la de Arcadia y «minia» a la de Beocia 91 , o citando a Samos tracia con relación a otro lugar como en la expresión:
y en medio de Samos e Imbros 92 ,
a fin de diferenciar esta Samos de la Samos de Jonia, nos dice que, del mismo modo, la Éfira de Tesprotia también aparece caracterizada por la palabra «lejos» y por la expresión:
de la ribera del río Seleente 93 .
En este punto, sin embargo, Apolodoro no coincide con lo que escribe Demetrio de Escepsis, del que toma la mayor parte de sus informaciones; Demetrio niega, en efecto, que haya un río Seleente en Tesprotia y afirma que está en Élide, junto a la Éfira de aquella región, tal como hemos dicho antes 94 .
En esta aseveración, pues, Apolodoro se muestra falto de sképsis 95 , igual que a propósito de Ecalia, puesto que, a pesar de haber más de una ciudad con ese nombre, afirma que sólo existe la de Éurito Ecalieo, es decir, la de Tesalia, respecto a la cual Homero dice:
los que habitaban Ecalia, ciudad de Éurito Ecalieo 96 .
¿Cuál era, pues, la ciudad de la que había partido cuando las Musas, junto a Dorio,
salieron al encuentro del tracio Támiris y le privaron del canto? 97 .
Homero dice en efecto:
al volver de Ecalia, de casa de Éurito Ecalieo 98 .
Por consiguiente, si se tratara de la ciudad tesalia, Demetrio de Escepsis estaría de nuevo equivocado al afirmar que era una ciudad arcadia, que actualmente se llama Andania; pero si Demetrio está en lo cierto, también la ciudad de Arcadia se llamaría «ciudad de Éurito», de modo que no existiría sólo una Ecalia, al contrario de lo que afirma Apolodoro.
7 Las tres Pilos
Entre la desembocadura del Peneo y la del Seleente, al pie del monte Escolio, se encontraba Pilos 99 , pero no la ciudad de Néstor, sino otra diferente que no tiene nada que ver con el Alfeo ni con el Pamiso (o Ámato, si se debe llamar así) 100 . Algunos fuerzan el sentido de las palabras de Homero, pretendiendo hacer suya la gloria de Néstor y su nobleza de linaje; se mencionan, en efecto, tres Pilos en el Peloponeso (tal como lo atestigua el siguiente dístico:
Precediendo a Pilos se encuentra Pilos,
y ciertamente todavía existe otra Pilos) 101 ,
a saber, esta Pilos en cuestión, la Pilos lepreática en Trifilia y Pisátide y una tercera Pilos en Mesenia, junto a Corifasio 102 , y los habitantes de cada una de ellas tratan de demostrar que la de su territorio es «arenosa» 103 y la declaran patria de Néstor. Así, la mayor parte de los más recientes historiadores y poetas sostienen que Néstor era mesenio, tomando partido por la Pilos que se ha conservado hasta su tiempo 104 ; otros, en cambio, más fieles al testimonio homérico, siguiendo los versos del poeta, afirman que la Pilos de Néstor es aquella cuyo territorio es atravesado por el Alfeo; y el Alfeo atraviesa Pisátide y Trifilia.
Por su parte, los autores originarios de Élide Cava 105 han atribuido un tal honor a la Pilos de su territorio, mostrando además como signos de reconocimiento un lugar llamado Gereno, un río Geronte y otro río llamado Geranio y declarándose convencidos de que de ellos deriva el epíteto Gerenio asignado a Néstor.
Lo mismo han hecho también los mesenios, y su argumentación parece al menos más plausible; afirman, en efecto, que es más conocido el lugar de su territorio llamado Gerena, que constituyó en un tiempo una comunidad próspera.
Tal es la situación presente en lo tocante a Élide Cava 106 .
8 Élide y Buprasio
Cuando el poeta divide este país en cuatro regiones y habla de sus cuatro caudillos, no se expresa con claridad:
Los que habitaban Buprasio y Élide divina,
hasta los límites que Hirmine y Mírsino lejana,
y la Roca Olenia y Alisio marcan;
cuatro eran sus jefes, y seguían a cada uno
diez naves veloces con muchos epeos a bordo 107 .
Por el hecho de denominar epeos a ambos, a los buprasieos y a los eleos, y de no llamar nunca eleos a los buprasios 108 , podría parecer que no es Élide la que divide en cuatro regiones diferentes, sino el territorio de los epeos, que anteriormente ha dividido en dos partes; así, pues, Buprasio no sería parte de Élide, sino más bien del territorio de los epeos. Que llama, en efecto, epeos a los buprasios resulta evidente:
Como cuando los epeos enterraron al poderoso Amarinceo en Buprasio 109 .
[Parece claro, sin embargo, que Buprasio es una región de Élide; no existe allí actualmente ningún asentamiento de tal nombre; pero forma parte en todo caso del territorio de Élide] 110 . Por otra parte, al unir en la misma enumeración a Buprasio y a la divina Élide y al efectuar luego la división en cuatro partes, parece que sitúa estas cuatro zonas bajo el común dominio de Buprasio y de Élide.
Es razonable pensar que Buprasio fue un asentamiento importante de Élide que actualmente ha dejado de existir; sólo ha conservado este nombre la región que se encuentra junto al camino que conduce a Dime desde la actual ciudad de Élide.
Incluso se podría suponer que la ciudad de Buprasio gozara entonces de una cierta preeminencia con respecto a Élide, como la tuvieron los epeos con relación a los eleos; pero más tarde en lugar de epeos pasaron a llamarse eleos. Buprasio era pues una parte de Élide, pero se dice que Homero, recurriendo a una figura poética, combinó la parte y el todo en la misma expresión, como cuando dice:
a lo largo de Hélade y en el corazón de Argos 111 ,
y
en Hélade y en Ftía 112 ,
o en el caso de
curetes y etolios combatían 113 ,
y de
los de Duliquio y de las sagradas Equínadas 114 ,
(puesto que Duliquio es una de las Equínadas). Los poetas más recientes también usan esa figura; Hiponacte, por ejemplo, cuando escribe:
a aquellos que han comido el pan de los chipriotas
y el trigo de los amatusios 115 ,
(pues los amatusios son también chipriotas); y Alcmán cuando dice:
dejando atrás la amable Chipre
y Pafos abrazada por las aguas 116
e igualmente Esquilo cuando escribe:
teniendo toda Chipre y Pafos como lote 117 .
Y si es cierto que Homero no ha llamado eleos a los buprasios, podemos asimismo afirmar que tampoco hace mención de otras muchas cosas de existencia probada; esto, empero, no significa que no existan, sino simplemente que el poeta no las ha mencionado.
9 Epeos y eleos
Hecateo de Mileto 118 , sin embargo, afirma que los epeos constituyen un pueblo diferente de los eleos; los epeos, dice, acompañaron a Heracles en su expedición contra Augias 119 y le ayudaron a hacerse dueño de Augias y de Élide; y califica además a Dime como epea o aquea 120 .
Los primeros historiadores dicen sin duda muchas cosas que no son ciertas, habituados como están a la falsedad por servirse de los mitos en sus narraciones; por esto no están de acuerdo entre ellos respecto a las mismas cosas. Pero no resulta increíble que los epeos, aunque en un tiempo fueran un pueblo distinto de los eleos y de diferente raza, se unieran luego con ellos en una asociación basada en la supremacía que habían alcanzado y constituyeran un Estado en común; su dominio se extendía hasta Dime. Homero no nombra Dime, pero no es inverosímil que entonces esta ciudad estuviera bajo la autoridad de los epeos y que luego pasara a manos de los jonios o, si no a las de éstos, en todo caso a las de los aqueos que se apoderaron de su territorio.
De las cuatro partes 121 dentro de las que está también Buprasio, dos, Hirmine y Mírsino, están en Élide, pero las otras dos, como piensan algunos autores, ya se encuentran en los confines de Pisátide.
10 Hirmine y Mírsino, la Roca Olenia y Alisio
Hirmine era sólo una pequeña ciudad, que actualmente ha dejado de existir; pero, junto a Cilene, hay una altura conocida con el nombre de Hormina o Hirmina 122 . Mírsino es la actual Mirtuntio 123 , un asentamiento que se extiende hacia el mar, en el camino de Dime a Élide, a setenta estadios de la ciudad de los eleos. Se supone que la Roca Olenia es el actual Escolis 124 ; nos vemos obligados en efecto a movernos en el terreno de la conjetura, dado que los lugares y sus nombres se han visto sometidos a cambios y que en muchos casos Homero no es del todo claro. El Escolis es un macizo rocoso en el que confluyen los territorios de los dimeos, triteos 125 y eleos, lindante con otro monte arcadio, el Lampea 126 ; dista de Élide ciento treinta estadios 127 , cien de Tritea y otros tantos de Dime 128 ; estas dos últimas son ciudades aqueas.
Alisio es el actual Alesieo, un territorio de Anfidólide 129 , donde los habitantes de los alrededores celebran un mercado mensual. Se encuentra en el camino montañoso que va de Élide a Olimpia; antes era una ciudad de Pisátide, pero las fronteras han variado en uno u otro sentido y en diversas ocasiones como resultado de los cambios de gobernantes.
Homero también llama a Alisio «Colina de Alisio» cuando dice:
hasta que llevamos nuestros caballos a Buprasio rica en grano ,
y a la Roca Olenia, y allí donde de Alisio una colina
ha sido denominada 130 .
Debemos ver aquí un caso de hipérbaton, equivalente a «y allí donde está el lugar denominado Colina de Alisio». Algunos autores también señalan un río llamado Alisio.
10 Los caucones
Al localizarse en Trifilia, junto a Mesenia, unos pueblos conocidos con el nombre de caucones, y al atribuir asimismo algunos a Dime el calificativo de Caucónide 131 , y darse el caso además de que en el territorio de Dime, entre Dime y Tritea, hay un río que recibe el nombre de Caucón, [en género femenino] 132 , se ha suscitado con relación a los caucones la cuestión de si no se trata de dos pueblos distintos, uno en Trifilia y el otro en la zona de Dime y Élide y en la ribera del río Caucón. Este río desemboca en otro que se llama Téuteas, en género masculino, con el mismo nombre de una de las pequeñas ciudades que dieron origen a Dime, pero con la diferencia de que el de ésta, Téutea, se dice en femenino y sin la s final y con alargamiento de la última sílaba; allí se encuentra el santuario de Ártemis Nemidia 133 .
El Téuteas desemboca en el Aqueloo, que atraviesa el territorio de Dime y tiene el mismo nombre que el río de Acamania; también se llama Piro 134 . De él habla Hesíodo en el pasaje siguiente:
Y habitaba en la Roca Olenia, junto a las riberas de un río, el ancho Piro 135 ,
nombre que algunos corrigen, equivocadamente, escribiendo Píero.
En cuanto a los caucones, si se suscita la discusión sobre ellos, se debe a que en el pasaje de la Odisea en el que Atenea, bajo apariencia de Méntor, dice a Néstor:
y al alba a los magnánimos caucones
me llegaré, donde se me ha de pagar una deuda, antigua
y no pequeña. Tú, a este amigo, puesto que ha acudido a tu casa,
envíale con un carro y en compañía de un hijo tuyo; y dale caballos 136 ,
parece que se alude a un lugar del territorio de los epeos que ocuparon los caucones, unos caucones diferentes a los de Trifilia y que tal vez se extendían hasta el territorio de Dime.
No conviene dejar a un lado la cuestión de dónde procede el calificativo Caucónide atribuido a Dime, ni del nombre Caucón dado al río, debido a que es objeto de investigación quiénes eran aquellos caucones a cuyas tierras Atenea dice que marcha para el cobro de una deuda. Porque si debemos aceptar que se trata de los caucones de Trifilia, los que vivían en la región de Lépreo, no veo cómo pueda resultar verosímil el relato. Por eso algunos escriben de esta otra manera:
donde se me ha de pagar una deuda, en la divina Élide, no pequeña 137 .
Pero esta cuestión será objeto de un examen más esclarecedor cuando recorramos la región que viene a continuación, es decir, Pisátide y Trifilia hasta la frontera de Mesenia 138 .
EL ANTIGUO REINO DE NÉSTOR DE ÉLIDE MERIDIONAL: PISÁTIDE Y TRIFILIA (12-15)
12 La costa de Pisátide. El Alfeo y el Eurotas. El culto a Ártemis y otros cultos de la región
Después del cabo Quelonatas viene un largo tramo de costa baja, la costa de Pisátide; y a continuación el promontorio de Fía. También había una pequeña población con este nombre:
al pie de las murallas de Fía, junto a la corriente del Yár dano 139 .
También hay, en efecto, un pequeño río al lado. Algunos consideran que Fía es el comienzo de Pisátide. Frente a ella se encuentra una pequeña isla con un puerto; desde allí hasta Olimpia el trayecto más breve a partir del mar es de ciento veinte estadios 140 .
A continuación hay otro promontorio, el Ictis 141 , que, como el cabo Quelonatas, avanza de manera considerable hacia occidente; la distancia entre este promontorio y Cefalenia vuelve a ser de ciento veinte estadios 142 .
Viene luego la desembocadura del Alfeo, a doscientos ochenta estadios del cabo Quelonatas y a quinientos cuarenta y cinco del cabo Araxo 143 . El Alfeo procede de los mismos lugares de los que procede el Eurotas; se llama Asea 144 al pueblo del territorio de Megalópolis donde se encuentran, una cerca de otra, las dos fuentes de las que manan los citados ríos; después de desaparecer bajo tierra por espacio de bastantes estadios 145 , brotan de nuevo para descender luego uno hacia Laconia y otro hacia Pisátide. La corriente del Eurotas reaparece donde principia la región de Bleminátide; discurre luego junto a la misma Esparta, atraviesa una larga cañada cerca de Helo, localidad de la que hace mención Homero 146 , y desemboca en el mar entre Gitio, la base naval de Esparta, y Acrea. El Alfeo, por su parte, tras recibir las aguas del Ladón, del Erimanto y de otros afluentes de menor importancia, se desliza a través de Frixa 147 , Pisátide y Trifilia y, después de pasar por la misma Olimpia, vierte su corriente en el mar de Sicilia, entre Fía y Epitalio 148 .
Junto a su desembocadura se encuentra el recinto sagrado de Ártemis Alfionia o Alfiusa (de las dos formas se llama), que dista unos ochenta estadios de Olimpia 149 . En Olimpia asimismo se produce una gran afluencia de gente en la fiesta que cada año se celebra en honor de esta diosa, igual que en honor de Ártemis Elafia y Dafnia.
Toda esta tierra está llena de lugares de culto consagrados a Ártemis, a Afrodita y a las Ninfas, situados en recintos sagrados generalmente llenos de flores gracias a la abundancia de agua; hay también numerosos hermes 150 en los caminos y lugares de culto dedicados a Posidón en los promontorios.
En el templo de Ártemis Alfionia hay pinturas, muy celebradas, de Cleantes y Aregonte, dos artistas corintios 151 ; del primero hay una Toma de Troya y un Nacimiento de Atenea; y del segundo una. Ártemis sostenida en el aire por un grifo .
13 De Pisátide a Trifilia. Macistia, Sámico y el santuario de Posidón Samio
A continuación viene el monte que separa de la Pisátide la zona de Trifilia llamada Macistia 152 ; luego hay otro río llamado Calcis, la fuente Crunos y una localidad llamada Calcis, y, después de estos lugares, Sámico, donde se encuentra el muy venerado santuario de Posidón Samio 153 . Es un recinto sagrado lleno de acebuches; cuidaban de él los macistios, y también eran ellos quienes proclamaban la tregua sagrada llamada Samia. Pero todos los trifilios contribuyen al mantenimiento del santuario. ⟨Asimismo el santuario de Atenea Esciluntia, en Escilunte, en las proximidades de Olimpia y junto a Felón, es de los más afamados⟩ 154 .
14 Pilos de Trifilia. Minte y los cultos a Hades y Deméter
En las proximidades de estos santuarios, a treinta estadios o un poco más del mar, se yergue Pilos de Trifilia, llamada también Lepreática, a la que el poeta denomina «ēmathóeis » 155 y transmite a la posteridad como patria de Néstor, como podemos atestiguar apoyándonos en los versos de Homero, ya sea que el río que la baña al norte, y que actualmente se llama también Arcádico 156 , fuera llamado en otro tiempo Ámathos , de donde derivaría el calificativo de ēmathóeis , ya sea que este río se llame en cambio Pamiso, con el mismo nombre que dos ríos de Mesenia, y que la etimología del epíteto de la ciudad sea insegura; pues se dice que es falso que al río o al territorio les cuadre el calificativo de «amathódēs» 157 .
Cerca de Pilos, hacia oriente, se encuentra una montaña que lleva el nombre de Minte, una joven que, según la leyenda, por haberse convertido en concubina de Hades, fue pisoteada por Core y transformada en menta de jardín, la planta a la que algunos llaman hēdýosmos 158 . Precisamente junto a esta montaña se encuentra un santuario consagrado a Hades, venerado también por los macistios, y, además, un recinto sagrado dedicado a Deméter, que domina la llanura pilia.
Esta llanura es fértil y, tocando al mar, se extiende a lo largo de todo el tramo de costa comprendido entre Sámico y el río Neda. El litoral es una franja estrecha y arenosa, de modo que no se puede abandonar la idea de que Pilos haya sido calificada por esta razón con el epíteto de «ēmathóeis» 159 .
15 Hípana y Tipaneas. El Dalión y el Aqueronte. Cultos y contrastes de Trifilia
Por el norte, en los confines del territorio de Pilos, se encontraban dos pequeñas ciudades trifilias, Hípana y Tipaneas; la primera fue incorporada en la ciudad de Élide, mientras que la segunda se quedó como estaba 160 . Cerca de ellas discurren dos ríos, el Dalión y el Aqueronte, que vierten sus aguas al Alfeo. El Aqueronte ha recibido este nombre por la relación con Hades; porque es sabido que en aquella zona no sólo son objeto de gran veneración los templos de Deméter y Core, sino también los de Hades 161 , tal vez, como dice Demetrio de Escepsis, a causa de los contrastes que allí aparecen. En efecto, si es cierto que Trifilia es fértil, también lo es que produce añublo y junco; y por esto, en lugar de una gran cosecha, la falta de producción es algo que se repite con frecuencia en estos lugares.
EL ANTIGUO REINO DE NÉSTOR DE ÉLIDE MERIDIONAL: EL PAÍS DE LOS CAUCONES (16-25)
16 Lépreo, Macisto y los caucones. El santuario de Posidón Samio y la tumba de Caucón
Al sur de Pilos se encuentra Lépreo 162 . También era una ciudad situada al interior, a cuarenta estadios del mar entre Lépreo y el Alfeo 163 ; a cien estadios de uno y otro sitio, está el santuario de Posidón Samio. En este santuario es donde dice el poeta que Telémaco encontró a los pilios celebrando un sacrificio:
A Pilos, la bien fortificada ciudad de Neleo,
llegaron; a orillas del mar los pilios ofrecían un sacrificio
de negros toros al Sacudidor de la tierra de azules guede jas 164 .
[Al poeta le está permitido, en efecto, incluso inventar lo que no es real, pero cuando le es posible adaptar sus versos a la realidad sin violentar su exposición, es preferible que se abstenga de la primera posibilidad] 165 .
Los lepreatas ocupaban un territorio fértil, limítrofe con el de Ciparisia. Estas dos regiones las habitaron los caucones, lo mismo que Macisto 166 , a la que algunos llaman Platanistunte. Hay una ciudad con el mismo nombre que el territorio. Se dice además que en Lepreátide se encuentra la tumba de alguien llamado Caucón, bien porque fuera el fundador de la nación, bien porque, por cualquier otro motivo, tuviera el mismo nombre que el pueblo 167 .
17 El problema de los caucones
Existen diversas tradiciones en relación con los caucones; algunos afirman que son un pueblo arcadio, como los pelasgos, y nómadas también, al igual que ellos. El poeta 168 se refiere simplemente a que acudieron a Troya como aliados de los troyanos, sin precisar de dónde venían; pero parece que procedían de Paflagonia; allí se encuentran, en efecto, los llamados cauconiatas, un pueblo cuyo territorio limita con el de los mariandinos, que son también paflagones. Pero hablaremos de ellos más largamente cuando nuestra descripción verse sobre aquellos lugares 169 .
Ahora, respecto a los caucones de Trifilia, todavía deben añadirse a mi relato las siguientes observaciones. Algunos autores sostienen que todo el territorio que actualmente se conoce como Élide, desde Mesenia hasta Dime, era llamado Cauconia. Antímaco 170 , por ejemplo, llama a todos sus habitantes tanto epeos como caucones. Según otros, en cambio, los caucones no ocupaban todo el país, sino que lo habitaban separados en dos grupos, unos en Trifilia, junto a Mesenia, y los otros en la región de Buprasio y Élide Cava, cerca de Dime; Aristóteles 171 conocía más a los que estaban establecidos en aquella zona. Realmente la última hipótesis está más de acuerdo con lo que dice Homero y con ella encuentra solución el problema que antes se ha planteado 172 . En efecto, se parte de la base de que Pilos de Trifilia es la residencia de Néstor, y de que los territorios situados al sur y al este (es decir, los contiguos a Mesenia y Laconia) están bajo su autoridad; y estos territorios están habitados por los caucones, de modo que para ir de Pilos a Lacedemonia se debía seguir necesariamente una ruta que pasara por el territorio de los caucones. Pero el santuario de Posidón Samio y el fondeadero cercano en el que desembarcó Telémaco están orientados hacia el noroeste. Así que, si los caucones sólo habitaban en aquella zona, no se sostiene el relato del poeta. 〈Al poeta le está permitido, en efecto, incluso inventar lo que no es real, pero cuando le es posible adaptar sus versos a la realidad sin violentar su exposición, es preferible que se abstenga de la primera posibilidad〉 173 .
Méntor-Atenea, como dice Sótades, exhorta, en efecto, a Néstor a enviar a Telémaco a Lacedemonia
en un carro y en compañía de su hijo
hacia el este, mientras que ella dice que irá a la nave a pasar la noche, volviendo sobre sus pasos y en dirección oeste. Marchará luego
al alba hacia los magnánimos caucones 174
para cobrar una deuda, de nuevo hacia adelante. ¿Cuál era, pues, la dirección que tomaba? Porque Néstor podía objetarle: «Pero los caucones son mis súbditos y se encuentran en el camino de quien se dirige a Lacedemonia; ¿por qué, pues, no haces el viaje en compañía de Telémaco y de su escolta en lugar de volver sobre tus pasos?». Además habría sido natural que quien se ponía en camino para el cobro de una deuda, no pequeña, según dice, a un pueblo que era súbdito de Néstor, solicitara de éste alguna ayuda por si había mala fe, como suele ocurrir, respecto al reconocimiento de la deuda; pero no fue esto lo que ocurrió.
Así pues, en la hipótesis de que los caucones sólo vivieran allí 175 , llegaríamos a consecuencias absurdas; pero si se admite que una parte de este pueblo se separó y fue a habitar las tierras de Élide que están junto a Dime, en este caso Atenea podía hablar de una visita a aquella región y ya no tendría nada de incongruente ni su retorno a la nave, ni sudecisión de separarse de los compañeros de viaje, siendo así que iban en direcciones opuestas.
De modo similar las dudas que se suscitan respecto a Pilos también podrán encontrar la solución adecuada cuando avancemos un poco más en esta corografía y lleguemos a Pilos de Mesenia.
18 Los paroreatas
Recibían el nombre de paroreatas algunas poblaciones de Trifilia que habitaban las montañas de la zona de Lépreo y Macisto, cuyas pendientes llegaban al mar en las proximidades del santuario de Posidón Samio 176 .
19 Grutas y recintos sagrados. Sámico y Arene. La marisma del Anigro o Minieo. Los minias y Tera
Al pie de estas montañas, en la costa, se encuentran dos grutas; una es la de las ninfas Anigríades, la otra es aquella en la que la leyenda sitúa las historias de las Atlántides y el nacimiento de Dárdano 177 . Allí se encuentran asimismo los recintos sagrados llamados Joneo y Euricideo 178 . 〈...〉 Sámico es actualmente sólo una fortaleza, mientras que antes era también una ciudad conocida con el nombre de Samos, probablemente por su situación elevada, dado que se llamaba «samos» a las alturas; y tal vez era la acrópolis de Arene, que el poeta menciona en el Catálogo:
los que habitaban Pilos y la amable Arene 179 .
Al no encontrar en ninguna otra parte vestigios claros, preferentemente se localiza Arene en este sitio, donde la proximidad del río Anigro, llamado antes Minieo, nos ofrece una seña de identificación nada despreciable, ya que el poeta dice:
Hay un río, el Minieo, que vierte sus aguas al mar
cerca de Arene 180 .
Junto a la gruta de las ninfas Anigríades hay, en efecto, una fuente que es la causa de que sea muy húmedo y pantanoso el territorio que está debajo; la mayor parte de estas aguas son recogidas por el Anigro, cuyo lecho profundo y sin pendiente llega a formar una laguna; y al ser el lugar cenagoso, despide un olor insoportable que se esparce en una zona de veinte estadios a la redonda, y hace que los peces no sean comestibles 181 .
Hay diversas explicaciones míticas al respecto; para algunos se debería al hecho de que los centauros heridos se habrían lavado allí para quitarse el veneno de la Hidra; según otros, en cambio, la causa estaría en que Melampo habría utilizado estas aguas como aguas lustrales para la purificación de las Prétides 182 . Los baños tomados en estas aguas sanan de la lepra, la elefantiasis y la sarna. También se dice que el Alfeo debe su nombre a su propiedad de curar la lepra (alphoí) 183 .
Y dado que la escasa pendiente del Anigro y el rechace de sus aguas por el mar son causa de estancamiento más que de corriente, dicen que originariamente se le había llamado Menieo 184 y que después algunos le habían deformado el nombre, cambiándolo en Minieo.
Pero la etimología de la palabra ofrece también otros puntos de partida, ya sea que se la haga remontar al nombre de las gentes venidas con Cloris, la madre de Néstor 185 , de Orcómeno Miniea, ya sea que se la haga derivar de los Minias, descendientes de los Argonautas, que, expulsados de Lemnos, se refugiaron en Lacedemonia y de allí pasaron a Trifilia y se establecieron en las cercanías de Arene, en la región que ahora se llama Epasia 186 y que ya no conserva vestigios de estos Minias. Algunos de ellos, con Teras, hijo de Autesión (que era descendiente de Polinices), zarparon hacia la isla que se encuentra entre Cirenaica y Creta 187 :
Caliste se la llamaba antes, pero después su nombre fue Tera 188 ,
como dice Calímaco; allí fundaron Tera, la metrópoli de Cirene, y denominaron a la isla con el mismo nombre de la ciudad.
20 La antigua Samos de Trifilia
Entre el Anigro y la montaña de la que mana, se muestran el prado y la tumba de Yárdano 189 ; También se encuentran las Rocas Aqueas, que son unos riscos de la misma montaña, sobre los cuales, como dijimos 190 , estaba la ciudad de Samos. Esta Samos, sin embargo, no es objeto de la más mínima mención por parte de los autores de los Periplos , tal vez porque estaba destruida desde hacía mucho tiempo, tal vez a causa de su situación; en efecto, el recinto sagrado de Posidón, como se ha dicho 191 , está situado al borde de mar; lo domina una alta colina, que hace de pantalla de ocultación al interponerse delante de la actual Sámico, en la que se erguía Samos, de modo que el sitio no puede verse desde el mar. Por otra parte, la llanura que allí se encuentra lleva el nombre de Sámico, lo que constituye una prueba más de la existencia de la antigua ciudad de Samos.
Y el poema titulado Rádina , que se atribuye a Estesícoro y que comienza de este modo:
¡Ea! Musa de voz sonora, comienza tu canto, oh Érato,
entona con la lira amorosa la canción de los jóvenes sa mios 192 ,
se refiere a los hijos de esta Samos; en efecto, de Rádina, prometida del tirano de Corinto, se nos dice que, zarpando de Samos, hizo rumbo a Corinto empujada por el céfiro, lo que excluye evidentemente a Samos de Jonia; y con el mismo viento fue a Delfos su hermano como jefe de una misión 193 ; y su primo, que estaba enamorado de ella, en su carro se dirigió precipitadamente hacia Corinto en pos de su amada; luego el tirano hizo matar a los dos jóvenes y devolvió sus cuerpos en un carro, pero finalmente, arrepentido de su crimen, mandó que el carro regresara y los enterró 194 .
21 Distancias hasta Pilos de Mesenia. El Acidonte y la ciudad de Caa
Una distancia de unos cuatrocientos estadios separa esta Pilos a la que nos hemos referido y Lépreo de Pilos de Mesenia y Corifasio, fortalezas situadas sobre el mar con la isla de Esfagia a su lado 195 ; desde el Alfeo hay setecientos cincuenta estadios y desde el cabo Quelonatas mil treinta 196 .
En el espacio intermedio se encuentran el templo de Heracles Macistio y el río Acidonte. Este río discurre cerca de la tumba de Yárdano y de Caa, una ciudad que antiguamente existía en las proximidades de Lépreo, donde se encuentra igualmente la llanura Epasia. Algunos afirman que esta Caa fue la causa de la guerra de los arcadios contra los pilios, de la que nos habla Homero; y piensan que debe escribirse:
¡Ah! si fuera joven todavía, como cuando a orillas del rápido Acidonte
encontrándose pilios y arcadios combatían al
pie de las murallas de Caa 197 ,
es decir, no Celadonte, sino Acidonte, y tampoco Fía, sino Caa; este sitio, en efecto, es más cercano que aquél a la tumba de Yárdano y al territorio de los arcadios.
22 La frontera entre Trifilia y Mesenia. El Neda, Pirgos y Ciparisia
Ciparisia está situada en el litoral de Trifilia, igual que Pirgos y los ríos Acidonte y Neda 198 . Actualmente la frontera entre Trifilia y Mesenia está marcada por el curso del Neda, un río impetuoso que desciende del Liceo, un monte de Arcadia; mana de una fuente que, según la leyenda, hizo brotar Rea para lavarse después de dar a luz a Zeus; pasa por Figalia y desemboca en el mar en un punto en el que Pirgos, la última población de Trifilia, confina con Ciparisia, la primera ciudad mesenia.
Antiguamente la frontera entre los dos territorios pasaba por otra parte 199 , de modo que algunos pueblos allende el Neda, tanto el de Ciparisia como algunos otros situados más allá, estaban bajo la autoridad de Néstor, del mismo modo que el poeta hace llegar el mar Pilio hasta las siete ciudades que Agamenón prometió a Aquiles:
todas están situadas cerca del mar de la arenosa Pilos 200 ,
lo que es lo mismo que decir «cerca del mar Pilio».
23 De Ciparisia a Corifasio. La investigación del pasado y el testimonio de Homero a la luz del presente
Inmediatamente después de Ciparisente 201 , navegando a lo largo de la costa rumbo a Pilos de Mesenia y Corifasio, se encuentra Érana, de la que algunos piensan, erróneamente, que antes se llamaba Arene, con el mismo nombre de la ciudad pilia; a continuación viene el cabo Platamodes, que dista cien estadios de Corifasio y de la ciudad que actualmente se conoce con el nombre de Pilos 202 . También hay una pequeña isla, Prote, y en ella se encuentra una pequeña población del mismo nombre.
Tal vez no debería examinar tan prolijamente cosas que pertenecen a un pasado lejano, y podría contentarme con describir detalladamente el estado actual de cada lugar, si sobre estos lugares no nos hubiera sido transmitida una serie de tradiciones a las que desde niños hemos atendido; pero en vista de que no hay acuerdo entre ellas, se hace necesario emitir un juicio. En general tienen mayor credibilidad los autores más famosos, los más antiguos y los primeros en experiencia; y puesto que Homero supera a todos los demás en estos aspectos, es necesario analizar lo que él ha dicho y confrontarlo a la vez con el presente, como ya hemos dicho hace poco 203 .
24 El testimonio de Homero sobre el territorio de Néstor: «Ilíada» II 591-596 .
Ya hemos examinado lo que dice Homero acerca de Élide Cava y Buprasio. Respecto al territorio sometido a Néstor, de este tenor son sus palabras:
Y los que ocupaban Pilos y la amable Arene,
y Trío, vado del Alfeo, y Epi, la bien construida,
y los que habitaban Ciparisente y Anfigenia,
y Ptéleo, Helo y Dorio, donde las Musas
atajando a Támiris el tracio le privaron del canto,
cuando volvía de Ecalia, de casa de Eurito Ecaleo 204 .
Se trata ciertamente de la ciudad de Pilos, en torno a la que gira nuestra investigación; y en seguida será objeto de un nuevo examen. Acerca de Arene ya hemos hablado 205 . En cuanto a la ciudad que aquí llama Trío, recibe en otros pasajes el nombre de Trioesa:
Hay una ciudad, Trioesa, un escarpado cerro.
lejos, a orillas del Alfeo 206 .
Habla de «vado del Alfeo» porque parece que en este lugar el río puede ser atravesado a pie; ahora se llama Epitalio y es una localidad de Macistia.
Por lo que respecta a la expresión eúktiton aîpy 207 , algunos se preguntan cuál de las dos palabras es el epíteto y cuál es el nombre de la ciudad, y si se trata de la actual Marganas, en Anfidolia. Pero ésta no es una fortaleza natural, como lo es otro lugar que se señala como baluarte natural en Macistia. Consiguientemente, si se supone que Homero se refiere a este segundo lugar, se afirma con ello que el nombre de la ciudad es Epi (Aîpy) y que debe dicho nombre a su configuración natural, como es el caso de Helo y Egíalo y de muchos otros lugares 208 ; si se piensa, en cambio, que se trata de Margana, se puede llegar a la conclusión opuesta.
Por otra parte, se identifica Trío y Trioesa con Epitalio porque toda esta región está llena de juncos 209 y sobre todo los ríos; y esto es todavía más notorio en los lugares donde la corriente es vadeable. Se dice que en Homero tal vez se llamaba Trío al vado y eúktiton aîpy a Epitalio, que es, en efecto, un lugar fortificado por naturaleza. Y en otros pasajes el poeta también habla de un «escarpado cerro» :
Hay una ciudad, Trioesa, un escarpado cerro,
lejos, a orillas del Alfeo, en el extremo de la arenosa Pilos 210 .
25 Sigue el comentario de «Ilíada» II 591-596
Ciparisente se encuentra en los confines de la antigua Macistia, de los tiempos en que Macistia se extendía aun más allá del Neda; no está actualmente habitada, como tampoco lo está Macisto. Hay otra Ciparisia en Mesenia 211 ; su nombre no es idéntico, pero con una forma muy semejante se conoce actualmente como Ciparisia, en singular y femenino, mientras que el río se llama Ciparisente.
Anfigenia 212 también está en Macistia, en la región del Hipsoente, donde se encuentra el santuario de Leto.
Ptéleo 213 fue una fundación de colonos procedentes de la Ptéleo tesalia, de la que también se habla en Homero:
Antrón marítima y Ptéleo lecho de hierba 214 .
Ahora hay un paraje cubierto de encinas y deshabitado que se llama Pteleasio.
En cuanto a Helo, unos dicen que es un territorio en las cercanías del Alfeo, mientras que otros piensan que se trata de una ciudad, como la del mismo nombre en Laconia:
Helo, ciudad a orillas del mar 215 .
Otros aun creen que es una zona pantanosa en las proximidades del Alorio, donde se encuentra el santuario de Ártemis Helia, cuyo culto estaba bajo la tutela de los arcadios, pues este pueblo se encargaba del oficio sacerdotal.
Por lo que respecta a Dorio 216 , unos afirman que es un monte y otros que un llano, pero actualmente no se ve ningún vestigio; algunos, sin embargo, identifican Dorio con la actual Oluris u Olura, situada en lo que se llama Aulón de Mesenia.
En esta región se encuentra asimismo la Ecalia de Eurito, la actual Andania, una pequeña ciudad arcadia que tiene el mismo nombre que la tesalia y la euboica; el poeta dice que fue de allí de donde partió Támiris el tracio para ir a Dorio cuando fue privado por las Musas del arte del canto 217 .
LA IDENTIFICACIÓN DE PILOS DE NÉSTOR (26-29)
26 Pilos de Trifilia como patria de Néstor a la luz del viaje de Telémaco
De acuerdo, pues, con todo lo dicho, es evidente que el territorio sometido a Néstor, que el poeta designa en su conjunto como «tierra de los pilios», se extiende por las dos riberas del Alfeo; el Alfeo, empero, no toca por ninguna parte ni Mesenia ni Élide Cava. Es ciertamente en este territorio donde se encuentra la patria de Néstor, que denominamos Pilos trifilia, arcadia y lepreática. Y aun cabe el argumento de que mientras que las otras Pilos se localizan junto al mar, esta Pilos está a más de treinta estadios de la costa, como se desprende claramente de los versos de Homero 218 . En efecto, un mensajero es enviado al barco para presentar a los compañeros de Telémaco la oferta de hospitalidad de Néstor y, además, Telémaco, a su regreso de Esparta, se opone a que Pisístrato le lleve a la ciudad y le insta a cambiar de dirección para llegar rápidamente a la nave, evidentemente porque el camino hacia la ciudad no era el mismo que el que conducía al fondeadero. Y desde este punto de partida la travesía de regreso de Telémaco encuentra una descripción adecuada en los siguientes versos:
Costearon Crunos y Calcis de hermosa corriente.
Poníase el sol y se ensombrecían todos los caminos.
La nave dobló Fía, favorecida por el viento de Zeus,
y pasó frente a la divina Élide, dominio de los epeos 219 .
Hasta allí, pues, la travesía se hacía con rumbo norte; pero a partir de entonces se cambia de derrotero para poner proa al este. Es decir, la nave abandona la derrota que había seguido desde el principio y que le conducía directamente a Ítaca, debido a que los pretendientes se habían apostado allí para sorprender a Telémaco
en el estrecho entre Ítaca y Samos 220 .
Desde allí Telémaco hizo rumbo hacia las islas «Thoaí» 221 .
Homero llama Thoaí a las islas Oxeîai; son unas islas que forman parte de las Equínadas y están cerca del comienzo del golfo de Corinto y de la desembocadura del Aqueloo. Luego, después de superar Ítaca dejándola al sur, Telémaco volvió de nuevo al rumbo correcto que antes llevaba pasando entre Acarnania e Ítaca, y efectuó la arribada por la otra parte de la isla, evitando así el estrecho de Cefalenia que vigilaban los pretendientes.
27 Pilos de Élide y Pilos de Mesenia descartadas
Según esto, si se pensara que la Pilos elea era la Pilos de Néstor, el poeta no haría la descripción adecuada al decir que la nave, después de hacerse a la mar desde este punto de partida, había pasado por delante de Crunos y Calcis antes de la puesta de sol, que luego había doblado Fía de noche y que a continuación había costeado Élide; porque estos lugares se encuentran al sur de Élide, primero Fía, después Calcis, después Crunos y después Pilos de Trifilia y Sámico. Se haría, pues, esta travesía a partir de Pilos de Élide si se navegara con rumbo sur, pero dirigiéndose hacia el norte, donde se encuentra Ítaca, todos estos lugares quedan detrás; e incluso se habría debido costear la misma costa de Élide antes de la puesta de sol; pero el poeta afirma que esto ocurrió después de ponerse el sol.
Y si inversamente se supusiera que Pilos de Mesenia y Corifasio eran el punto de partida de la travesía desde el palacio de Néstor, la distancia sería considerable y exigiría un tiempo mayor. En efecto, la distancia hasta Pilos de Trifilia y hasta el santuario de Posidón Samio es de cuatrocientos estadios 222 ; y el viaje a lo largo de este tramo de costa no pasa por Crunos y Calcis [y Fía] 223 , nombres de ríos sin fama, más bien arroyos, sino primero por el Neda y después por el Acidonte y el Alfeo así como por los lugares intermedios; y era a continuación, en todo caso, cuando debían mencionarse asimismo los nombres de aquellos, puesto que la travesía también se hacía a lo largo de sus costas.
28 El relato homérico de la guerra entre pilios y eleos acredita a Pilos trifllia
Además, el relato que Néstor hace a Patroclo sobre la guerra que tuvo lugar entre pilios y eleos 224 confirma la tesis que tratamos de probar si se hace un examen detenido de los versos del poeta. Allí se nos dice, en efecto, que, al devastar Heracles la tierra pilia y acarrear con ello el consiguiente exterminio de su juventud y que a Neleo, de los doce hijos que tenía, sólo le quedara Néstor, todavía muy joven, los epeos despreciaron a Neleo a causa de su vejez y soledad y comenzaron a tratar a los pilios de modo arrogante y violento. Así, para hacer frente a este estado de cosas, Néstor, tras reunir a todos los fieles que pudo en su casa, marchó, dice, contra Élide y reunió un cuantioso botín:
cincuenta vacadas, otros tantos rebaños de ovejas
otras tantas piaras de cerdos 225 ,
igual número de manadas de cabras, y ciento cincuenta yeguas bayas, la mayor parte con sus potros.
Y llevamos este ganado a Pilos ,
dice,
...al país de Neleo ,
y de noche entramos en la ciudad 226 ,
significando así que el pillaje y la derrota de las tropas que acudieron en auxilio tuvieron lugar durante el día, tras el combate en el que dice que dio muerte a Itimoneo, mientras que el retorno tuvo lugar de noche, de modo que ya era noche cerrada cuando llegaron a la ciudad. Al tercer día 227 , mientras los pilios estaban ocupados en el reparto del botín y en la ofrenda de sacrificios, los epeos, tras reunirse un gran número de infantes y jinetes, lanzaron un contraataque y pusieron sitio a Trío, ciudad situada junto al Alfeo. Los pilios acudieron en su ayuda tan pronto como se enteraron; pasaron la noche en las proximidades del río Minieo, cerca de Arene 228 , y desde allí llegaron al Alfeo a pleno día, esto es, a la hora del mediodía; y después de ofrecer sacrificios a los dioses y pasar la noche junto al río, trabaron batalla apenas amaneció el día siguiente. Una vez que la derrota del enemigo fue clara, no cejaron en la persecución y en la matanza hasta que llegaron a Buprasio
y a la roca Olenia y allí donde de Alisio una colina
ha sido denominada, desde donde al ejército hizo volver Atenea 229 ;
y a continuación dice:
entonces los aqueos
a sus veloces corceles hicieron regresar desde Buprasio hasta Pilos 230 .
29 Pilos elea y Pilos mesenia de nuevo descartadas
De todo esto, pues, ¿cómo se puede deducir que se hable de la Pilos elea o de la mesenia? La de Élide queda descartada, porque, si hubiera sido ésta la devastada por Heracles, también lo hubiera sido al mismo tiempo la tierra de los epeos, y ésta no es otra que Élide. ¿Cómo, pues, un pueblo que había sido víctima de la misma devastación y que era de la misma estirpe iba a mostrar una tal arrogancia y desdén contra quienes habían sufrido la misma agresión? ¿Cómo habría podido realizar incursiones en la propia tierra y someterla a pillaje? ¿Cómo Augias 231 y Neleo, siendo enemigos personales, habrían podido reinar al mismo tiempo sobre el mismo pueblo?, si es cierto que a Neleo
una gran deuda se le tenía que satisfacer en la divina Élide ,
cuatro caballos de carreras con su carro;
habían ido a competir y el premio de la carrera era un trí pode;
pero en su casa Augias, caudillo de su pueblo ,
se los quedó, y despidió al auriga 232 ?
Y si Neleo habitaba allí, también era allí donde reinaba Néstor. ¿Cómo se puede decir entonces de los eleos y los buprasios que
cuatro eran sus jefes, y seguían a cada uno
diez naves veloces con muchos epeos a bordo 233 ,
y que el país estaba dividido en cuatro partes, pero que Néstor no reinaba sobre ninguna de ellas, sino sobre
los que ocupaban Pilos y la amable Arene 234
y los territorios que venían a continuación hasta Mesenia? Además, ¿cómo podían los epeos, en su contraataque contra los pilios, lanzarse hasta el Alfeo y hasta Trío? ¿Y cómo, una vez librada allí la batalla, pudieron huir derrotados hasta Buprasio?
Y en el otro caso, si hubiera sido Pilos mesenia la devastada por Heracles, ¿cómo podía un pueblo tan distante como los epeos tratarla con arrogancia, acordar con ella importantes convenios y faltar fraudulentamente a su cumplimiento hasta el punto de provocar por ello una guerra? ¿Cómo podía Néstor, efectuar una incursión de pillaje contra el territorio enemigo, reunir un botín tan grande de cerdos y otros rebaños que en ningún caso pueden marchar deprisa ni efectuar largos trayectos, y llevar a término un recorrido de más de mil estadios para llegar a Pilos, junto a Corifasio? 235 . Al tercer día, los epeos llegaron en masa a Trioesa y al río Alfeo para poner sitio a la plaza; ¿cómo podían estos lugares pertenecer a quienes tenían el poder en Mesenia cuando eran los caucones, los trifilios y los pisatas quienes los ocupaban?
En cuanto a Gerena o Gerenia 236 (se dice de ambos modos), tal vez algunos la denominaron así a propósito; pero también es posible que el lugar recibiera el nombre por casualidad.
En suma, dado que Mesenia se encontraba bajo la autoridad de Menelao, bajo la cual estaba también Laconia (como se verá asimismo por lo que expondré después) 237 , y que el Pamiso y el Nedón la atraviesan, mientras que de ningún modo lo hace el Alfeo
que en ancho lecho atraviesa la tierra de los pilios 238 ,
sobre la que reinaba Néstor, ¿cómo resultaría creíble un relato que sitúa a este monarca en el dominio de otro y lo despoja de las ciudades que le atribuye el Catálogo 239 , haciendo que todas estén sometidas a Menelao?
OLIMPIA Y PISÁTIDE (30-33)
30 Olimpia, el santuario de Zeus y la supremacía de los eleos
Me falta hablar de Olimpia y de cómo pasó todo a manos de los eleos.
El santuario está en Pisátide, a menos de trescientos estadios de Élide 240 ; frente a él se encuentra un acebuchal, en el que está el estadio. Al lado discurre el Alfeo, que procede de Arcadia y vierte sus aguas en el mar de Trifilia, entre el sur y el oeste. En el principio adquirió su celebridad gracias al oráculo de Zeus Olímpico 241 ; sin embargo, cuando el dios dejó de manifestarse, la fama del santuario no sólo no se debilitó, sino que experimentó un crecimiento, como es sabido, merced a la fiesta en la que se reúnen todos los pueblos griegos y a los Juegos Olímpicos cuyo premio es una corona y que tienen carácter sagrado, la competición más importante de todas las que existen.
El santuario se adornó con una multitud de ofrendas que le eran consagradas desde todas partes de Grecia. Entre ellas estaba el Zeus de oro trabajado a martillo 242 ofrenda de Cípselo, el tirano de Corinto; pero la más grande de todas ha sido la imagen de Zeus realizada por el ateniense Fidias, hijo de Cármides, una estatua de marfil 243 de tamaño tan colosal que, aun siendo muy considerables las dimensiones del templo, el artista parece no haber acertado en la proporción; representó al dios sentado, pero casi tocando el techo con la cabeza, hasta el punto de dar la impresión de que va a levantar la cubierta del edificio en caso de ponerse de pie. Algunos autores han registrado las medidas de la estatua y Calímaco se refiere a ella en un poema en versos yámbicos 244 .
El pintor Paneno 245 , sobrino y colaborador de Fidias, le prestó una gran ayuda en el policromado de la imagen, y sobre todo en la pintura de los vestidos. En el santuario también se muestran muchas pinturas admirables que son obras suyas. Se cuenta de Fidias que, en una ocasión en que Paneno le preguntó qué modelo tendría presente para crear la efigie de Zeus, el artista le respondió que la haría inspirándose en la imagen dejada por Homero en los versos siguientes:
Dijo el Cronión y con un signo de sus negras cejas asintió;
ondearon los divinos cabellos en la inmortal cabeza
del soberano y el inmenso Olimpo se estremeció 246 .
Una hermosísima descripción, en efecto, por todos sus detalles y en particular por el de las cejas, porque el poeta incita a nuestra imaginación a concebir el retrato de una gran figura y de una gran potencia, digna de Zeus, igual que hace en el caso de Hera, sin dejar de respetar además los trazos que convienen a cada una de las dos divinidades; pues de Hera dice:
se revolvió en su trono y el vasto Olimpo se estremeció 247 .
Lo que en el caso de la diosa ocurría cuando movía todo su cuerpo, en el caso de Zeus acaecía al hacer un simple signo de asentimiento con sus cejas, al que se unía, es cierto, algún movimiento de su cabellera. Con todo ello se dice, además, sutilmente que Homero es el único que ha visto y ha sabido representar la imagen de los dioses.
Los eleos más que nadie tienen el mérito de ser los promotores de la magnificencia y prestigio del que está rodeado el santuario de Olimpia. En tiempos de la guerra de Troya y antes todavía, no eran un pueblo próspero; habían tenido que doblegarse ante los pilios y luego ante Heracles, cuando su rey Augias fue destronado. Una prueba de esto la tenemos en el hecho de que sólo enviaron a Troya cuarenta naves, mientras que los pilios y Néstor mandaron noventa. Pero más tarde, después del retorno de los Heraclidas, se volvieron las tomas. Los etolios, tras volver con los Heraclidas bajo el mando de Oxilo y constituir un solo Estado con los epeos apoyándose en su antiguo parentesco 248 , acrecentaron Élide Cava; se apoderaron de una buena parte de Pisátide y Olimpia pasó a estar bajo su poder.
Y lo que es más importante, los Juegos Olímpicos son una invención de los eleos y fueron ellos los primeros en celebrar las Olimpiadas. Es preciso en efecto desechar las antiguas leyendas sobre la creación del santuario y la institución de los juegos, según las cuales se tiene como fundador bien a Heracles, uno de los Dáctilos Ideos, bien al hijo de Alcmena y de Zeus, que también habría competido en los primeros juegos y habría obtenido la victoria; tales historias circulan en diversas versiones y no merecen ningún crédito 249 . Está en cambio más cerca de la verdad quien afirma que desde la primera Olimpiada, en la que venció en la carrera el eleo Corebo 250 , hasta la vigésimo sexta los eleos estuvieron al frente del santuario y de los juegos.
En tiempos de la guerra de Troya, por el contrario, o no existían juegos en los que el premio era una corona o no eran famosos, ni éstos de Olimpia ni ninguno de los otros que actualmente tienen fama. Homero no hace mención de ninguno de ellos, aunque se refiere a algunos de otra naturaleza, a los juegos que se celebran en los funerales 251 . Les parece, sin embargo, a algunos que alude a los Juegos Olímpicos cuando dice que Augias arrebató «cuatro caballos de carreras que habían ido a competir» 252 ; afirman además que los pisatas no participaron en la guerra de Troya porque se les consideraba consagrados a Zeus. Pero Pisátide, en la que se encuentra Olimpia, no estaba entonces bajo la autoridad de Augias, sino que sólo lo estaba Élide; ni tampoco los Juegos Olímpicos se celebraron en Élide, ni siquiera una vez, sino que siempre tuvieron lugar en Olimpia. Por el contrario, los juegos a los que ahora he hecho referencia se celebraron claramente en Élide, donde se tenía que satisfacer la deuda:
una gran deuda se le tenía que satisfacer en la divina Élide cuatro caballos de carreras 253 .
Y estos juegos no eran, como en el caso de aquellos de Olimpia, juegos en los que el premio era una corona (dado que iban a correr por un trípode) 254 .
Después de la Olimpiada vigésimo sexta, los pisatas reconquistaron su tierra patria y también ellos celebraron los juegos, al ver que tenían una gran fama. Pero más tarde, cuando Pisátide pasó de nuevo a manos de los eleos, volvió igualmente a ellos la organización de los juegos 255 . Los lacedemonios, después de la derrota definitiva de los mesenlos, también cooperaron con los eleos, que habían sido sus aliados en la guerra, mientras que los descendientes de Néstor y los arcadios habían combatido al lado de los mesenlos 256 . Y cooperaron hasta tal punto que todo el territorio hasta Mesenia fue denominado Élide, nombre que se ha mantenido hasta nuestros días, mientras que de los pisatas, los trifilios y los caucones ni siquiera ha quedado el nombre. Además unieron a Lépreo incluso la arenosa Pilos, como agradecimiento a los lepreatas por no haber participado en la guerra 257 ; y destruyeron otros muchos asentamientos, e impusieron tributos a todos los que veían inclinados a actuar con independencia 258 .
31 Historia y tradiciones de Pisátide y Pisa
Pisátide fue originariamente muy renombrada gracias a sus muy poderosos gobernantes, Enómao, y luego Pélope, su sucesor, así como los numerosos hijos que tuvo este último. También se cita a Salmoneo 259 como rey de este país; y lo cierto es que una de las ocho ciudades que se reparten el territorio de Pisátide recibe el nombre de Salmone. Por estos motivos y, naturalmente, por la presencia del santuario de Olimpia, la fama del país está ampliamente extendida.
Pero es preciso prestar oído a las antiguas historias de tal modo que no se olvide que no son precisamente objeto de acuerdo. Los autores más recientes sostienen opiniones diversas y novedosas hasta el punto de dar versiones contrarias, como cuando afirman que Augias gobernó Pisátide, y que Enómao y Salmoneo lo hicieron en Élide; y algunos autores reúnen los dos pueblos en un solo Estado 260 . Es preciso seguir las tradiciones sobre las que se da un acuerdo más amplio, dado que ni siquiera hay unanimidad respecto a la etimología de la palabra Pisátide; algunos la hacen derivar de Pisa, una ciudad con el mismo nombre que el de una fuente, y esta fuente se llamaba Pisa, equivalente de pístra , que es lo mismo que potístra , «abrevadero» 261 ; muestran el emplazamiento de una ciudad construida en una altura entre dos montes, el Osa y el Olimpo, con el mismo nombre que los de Tesalia.
Otros, en cambio, sostienen que no hubo ninguna ciudad con el nombre de Pisa, puesto que habría figurado como una de las ocho; habría sólo una fuente, que actualmente recibe el nombre de Bisa y que estaría cerca de Cicisio, la mayor de las ocho ciudades. Estesícoro 262 , dicen, daría el nombre de «ciudad» al territorio llamado Pisa, del mismo modo que Homero califica a Lesbos como la ciudad de Mácar 263 . Y Eurípides dice en el Ión:
Eubea es una ciudad vecina de Atenas 264 ,
y en el Radamantis:
que ocupan la tierra de Eubea, una ciudad de las proximidades 265 ,
y Sófocles en los Misias:
Todo el país, oh extranjero, se llama Asia ,
pero la ciudad de los misios recibe el nombre de Misia 266 .
32 Las ciudades de Pisátide
Salmone 267 está próxima a la fuente del mismo nombre de la que mana el Enipeo; este río es un afluente del Alfeo [y su nombre actual es Barniquio] 268 ; dicen que Tiro se enamoró de él:
ella se enamoró de un río, el Enipeo divino 269 .
Allí tenía el reino su padre Salmoneo, como también dice Eurípides en su Eolo 270 ; algunos, sin embargo, escriben «Eniseo» 271 , el nombre de un río de Tesalia que nace en el Otris y recibe las aguas del Apídano, que desciende de Farsalo. Cerca de Salmone se encuentra Heraclea 272 , que también se cuenta como una de las ocho ciudades; dista unos cuarenta estadios 273 de Olimpia y está situada junto al río Citerio, donde se encuentra el santuario de las ninfas Joníades 274 , respecto a las que se cree que con sus aguas curan enfermedades.
En las proximidades de Olimpia está Harpina 275 , que también es una de las ocho ciudades; la atraviesa el río Partenias y se encuentra en el camino que sube hasta Ferea 276 . Ferea es una ciudad de Arcadia, situada tierra adentro al otro lado de la región de Dime, de Buprasio y de Élide, que están al norte de Pisátide. Allí también está Cicisio, otra de las ocho ciudades, y en el llano, en el camino que va de Élide a Olimpia, se encuentra Dispontio 277 . Esta ciudad fue destruida y la mayor parte de sus habitantes emigraron a Epidamno y Apolonia. El Fóloe, un monte de Arcadia, también está situado más arriba de Olimpia, y la domina de tan cerca que sus estribaciones están en Pisátide.
Pisátide en su totalidad y la mayor parte de Trifilia confinan con Arcadia; ésta es la razón por la que se tiene la idea de que son arcadios la mayor parte de los territorios que en el Catálogo son mencionados como pilios; las personas bien informadas, sin embargo, no piensan de ese modo, porque es el Erimanto, uno de los afluentes del Alfeo, el que marca la frontera con Arcadia y todas las localidades en cuestión están situadas en el lado exterior de este río 278 .
33 Los etolios en Élide. Carácter sagrado de Élide. Los eleos en Olimpia. Fidón de Argos. Alianza de eleos y lacedemonios
Éforo 279 afirma que Etolo, tras ser expulsado de Élide por Salmoneo, rey de los epeos y los pisatas, se refugió en Etolia, que dio su nombre al país y realizó la unidad política de las ciudades que allí había; que luego un descendiente suyo, Oxilo, ligado por vínculos de amistad con Témeno y los Heraclidas que lo acompañaban, se convirtió en su guía cuando regresaron al Peloponeso, repartió entre ellos el territorio enemigo y estableció las restantes condiciones relativas a la conquista del país; y a cambio de estos servicios, obtuvo la recompensa de la vuelta a Élide, la tierra de sus antepasados; así fue pues como, tras reunir un ejército, partió de Etolia y marchó contra los epeos, que ocupaban Élide.
Pero al salirle al encuentro los epeos para medir las armas, en vista de que sus fuerzas eran parejas, según una antigua costumbre de los griegos 280 , se enfrentaron en un combate singular el etolio Pirecmes y el epeo Dégmeno. Éste, armado a la ligera, con su arco únicamente, pensaba que, gracias al alcance de su disparo, vencería fácilmente a un adversario con armadura pesada; pero el otro, al darse cuenta de la astucia del contrario, se armó de una honda y un saco de piedras. La honda era un tipo de arma que precisamente acababan de inventar los etolios. Y al tener la honda un tiro de más largo alcance, Dégmeno cayó y los etolios expulsaron a los epeos y ocuparon el territorio. También se hicieron con la administración del santuario de Olimpia, que antes estaba en manos de los aqueos 281 .
Gracias a la amistad que unía a Oxilo con los Heraclidas, fácilmente se llegó a un acuerdo entre todos por el que se comprometían con juramento a que Élide estuviera consagrada a Zeus y a que fuera considerado maldito quien se dirigiera con armas contra aquel territorio, y a que del mismo modo fuera maldito quien se negara a intervenir en su ayuda con todas sus fuerzas.
Así se explica que quienes fundaron luego la ciudad de Élide 282 la dejaran sin murallas y que quienes atraviesan su territorio con un ejército entreguen sus armas en depósito y no las recuperen hasta su salida de la frontera.
Este carácter sagrado de los eleos facilitó asimismo que Ífito instituyera los Juegos Olímpicos 283 .
Merced a estas circunstancias los eleos acrecentaron su población, pues mientras los demás pueblos estaban continuamente en guerra unos contra otros, ellos eran los únicos que disfrutaban de una paz duradera, no sólo ellos mismos, sino también los residentes extranjeros, de modo que por esta razón se produjo un aumento de población superior a cualquier otro.
Fidón de Argos, sin embargo, que era el décimo sucesor de Témeno, superó en poder a los demás soberanos de su tiempo, por lo que pudo recuperar todo el lote de Témeno, que había sido dividido en varias partes; inventó el sistema de pesos y medidas llamado fidonio 284 y la acuñación de moneda en diversos metales y sobre todo en plata. Además de todo esto, atacó las ciudades que habían sido tomadas por Heracles y reclamó el derecho de organizar la celebración de todos los juegos que Heracles había instituido, y entre ellos también se contaban los Olímpicos; entró en Élide por la fuerza y los hizo celebrar, sin que los eleos tuvieran armas para oponerse debido a la situación de paz, y todos los demás pueblos estaban sometidos a su poder.
Los eleos, empero, no hicieron constar en sus listas esta celebración 285 ; por aquella causa, en cambio, se procuraron armas y comenzaron a cuidar de su propia defensa; y les ayudaron los lacedemonios, bien porque les envidiaban la prosperidad alcanzada gracias a la paz, bien porque pensaban tenerlos como aliados para destruir a Fidón, que les había arrebatado la hegemonía sobre el Peloponeso que antes habían tenido. Y efectivamente juntos destruyeron a Fidón, y los lacedemonios a su vez ayudaron a los eleos a hacerse con Pisátide y Trifilia.
Toda la travesía a lo largo de la costa de la actual Élide, sin entrar en los golfos, es de mil doscientos estadios 286 . Esto es todo lo que tenía que decir sobre Élide.
54 Fóloe es un distrito montañoso que constituye la prolongación meridional del monte Erimanto, en la orilla derecha del río del mismo nombre; es un macizo que no sobrepasa los 800 metros y que desciende en una serie de terrazas hasta la llanura de Élide y el valle del Alfeo. Jenofonte iba a cazar allí cuando vivía en Escilunte (cf. Anábasis V 3, 10). Los azanes habitaban la zona septentrional de Arcadia, limítrofes con Élide. Los parrasios eran un pueblo del Peloponeso central que se extendía desde la vertiente occidental del monte Liceo hacia el sur, hasta los confines de Laconia. Cf. TUC ., V 33.
55 Cf. HOM ., Od . XV 298.
56 Cf. HOM ., Il . V 545.
57 Cf. HOM ., Od . III 4.
58 Cf. infra , VIII 3, 7 y 14.
59 El epíteto homérico ēmathóeis significa «arenoso»; otra explicación, según Estrabón, hacía derivar el adjetivo del nombre del río Ámato (Ámathos); ámathos (< *samatho-) como nombre común significa «arena, playa, terreno arenoso» (cf. F. R. ADRADOS , E. GANGUTIA ... [et al. ], Diccionario Griego-Español , vol. II, Madrid, C.S.I.C., 1986, pág. 177).
60 Que el Alfeo atravesara el territorio pilio implica que el reino homérico de Pilos se extendía por Trifilia y Pisátide, regiones que en época de Estrabón constituían la zona meridional de Élide (cf. infra , VIII 3, 3).
61 Élide Cava o Cele Élide (koíle Êlis) , «Élide cóncava», la depresión de Élide (cf. «Celesiria» —ESTR ., XVI 2, 2—, una fértil depresión de Siria). Sobre su riqueza y fertilidad, cf. JENOFONTE , Helénicas III 2, 26; POLIB ., IV 73, 5-6. Actualmente también es una de las mejores zonas agrícolas de Grecia, a pesar de que en épocas de abandono la marisma y la malaria hicieron estragos.
62 Estrabón sitúa, pues, el sinecismo de Élide después de las Guerras Médicas. Lo mismo hace Diodoro (XI 54), que lo fecha en el segundo año de la LXXVII Olimpiada (472-471 a. C.). La ciudad se levantaba en la orilla izquierda del Peneo, en el sitio donde el río llega al llano, y la colina de Hagios Ioannis (150 m. de altura) era su acrópolis.
63 Para nuestra traducción mantenemos el onomázei de los manuscritos, sin la corrección nomízei ⟨n dei ⟩ propuesta por MEINEKE y aceptada por BALADIÉ . Cf. HOM ., Od . XV 298.
64 Este tipo de comunidad rural llamada dêmos constituía una entidad administrativa local dotada de personalidad jurídica; aparece citada en algunas inscripciones arcaicas de Élide y parece derivar del dâmos micénico. Esta organización de dêmoi a la que se refiere este texto de Estrabón es muy interesante para el estudio del sinecismo.
65 Herea y Tegea son centros de población de Arcadia. Cleómbroto I, de la dinastía de los Agíadas, hijo de Pausanias y padre de Cleómenes II, fue rey de Esparta desde el 380 hasta el 371 y murió en el campo de batalla de Leuctra. Cleónimo es un personaje no identificado, a no ser que se tratara de un error y que se refiriera a Cleómenes II, rey desde el 370 hasta el 309.
66 Dime era una ciudad de Acaya situada en la costa noroccidental, al sudoeste de Patras; se identifica con Kato Achaïa , donde se han encontrado restos antiguos. Cf. TUC ., II 84, 3-5.
67 El texto transmitido es defectuoso y de difícil restitución; seguimos la lectura de Baladié. Agriades debe de ser el nombre de un demo; no está atestiguado en otra parte.
68 Este gimnasio debe de ser el Xystós , el más grande de los tres gimnasios de Élide a los que se refiere PAUSANIAS (VI 22-23); estaba en la zona occidental de la ciudad, junto a la Vía Sacra que conducía a Olimpia.
69 Este final de capítulo, redactado sin duda rápidamente, ha sido objeto de discusiones. H. L. JONES (The Geography of Strabo , vol. IV, Cambridge Mass., Londres, Loeb Class. Libr., 1927, pág. 23) refería el verbo práttein al gimnasio y, aplicando la indicación cronológica a la construcción del gimnasio, traducía: «los eleos lo construyeron mucho tiempo después...».
70 Su nombre (Triphýlioi , de tri- , «tres» y phŷla «tribus») significa «tres tribus».
71 En 1907 Dörpfeld creyó localizar la Pilos de Trifilia en Kakovatos y la identificación de esta Pilos con la de Néstor fue aceptada por muchos especialistas hasta el descubrimiento del palacio de Ano Englianos, en Mesenia, por obra de Blegen (1939) y el desciframiento de las tablillas micénicas (1952-1961).
72 En el canto segundo de la Ilíada , donde se enumeran los contingentes de las naves que fueron a combatir a Troya y los nombres de sus jefes (cf. HOM ., Il . II 493-760).
73 Aparte de las reflexiones personales de Estrabón, se reconoce en esta parte la utilización de Apolodoro de Atenas y de los versos homéricos, de los que Apolodoro fue un gran comentarista.
74 Estos 60 estadios, equivalentes a unos 11 Km., están de acuerdo con la localización de Dime en Kato Achaïa . Respecto a la frontera entre Élide y Acaya, PAUS. (VI 26, 10) afirma que en su tiempo pasaba por el río Lariso (cf. asimismo JEN ., Hel . III 2, 23), pero que en una época anterior había llegado hasta el mismo cabo Araxo. En realidad, la parte situada al sur del cabo hasta la desembocadura del Lariso se atribuye por lo general a Dime, que tenía allí un fuerte (cf. POLIB ., IV 59; 65; 83) para proteger la frontera con Élide. Así, este pasaje de Estrabón parece reflejar una situación, recogida probablemente por alguna de sus fuentes, en la que la frontera llegaba al Araxo, o, de no ser así, se refiere a una delimitación no política, sino geográfica. Se ha observado que la expresión archén títhemen , «situamos el comienzo», parece sugerir una cierta arbitrariedad en la elección.
75 Respecto a la identificación de la importante base de Cilene, se ha discutido mucho. Probablemente deba localizarse en la zona de Glarentza, en la actual Kilini, a unos veinte Km. al oeste de la ciudad de Élide. Cf. TUC ., ob. cit. , I 30, 2, nota 219; II 84, 5; 86, 1; III 69, 1; 76; VI 88, 9.
76 Cf. HOM ., Il . XV 518-519. En cuanto al monte Cilene de Arcadia, se identifica con el actual Monte Ziria.
77 Colotes fue un escultor del siglo v a. C., originario de Heraclea de Élide, discípulo de Fidias, con el que habría colaborado en la ejecución del Zeus de Olimpia (cf. PLINIO , Historia Natural 34, 87; 35, 54). El Asclepio al que se refiere Estrabón no debió de ser una estatua sólo de marfil, sino que sería crisoelefantina, algo en lo que Colotes era especialista.
78 La pequeña isla es la actual Kafkalida (káfkalo es el caparazón de una tortuga en griego moderno); está situada a unos quinientos metros del cabo Tornese. En cuanto a la frontera entre Pisátide y Élide, se ha observado que estaría mejor indicada por el cabo Ictis (Ichthýs , «El Pez»: Cf. TUC ., II 25, 4). Estrabón lo sabe (cf. infra , VIII 3, 12), pero aquí tiene presente otra tradición, recogida por Artemidoro y fruto probablemente de un error entre los cabos, que llevaba la costa de Pisátide hasta el cabo Quelonatas.
79 Esta distancia (80 estadios son unos 15 Km.) es inferior a la realidad (unos 180 estadios, o sea, algo más de 33 Km.). Parece que hay una confusión de Estrabón o su fuente (Artemidoro) entre Cefalenia y Zacinto.
80 El río Peneo desemboca actualmente al sur del cabo Quelonatas, lo que no está de acuerdo con la afirmación de Estrabón. Se ha pensado en un cambio del curso del río y que en la antigüedad vertiera sus aguas al norte del cabo, hecho que podría estar reflejado en una leyenda de Heracles en la que el héroe desviaba un río en esta región. Cf. ESTR ., Géographie , tome V (libro VIII) par R. BALADIÉ , París, Les Belles Lettres, 1978, págs. 220-221. En cuanto al Seleente, se trata del nombre homérico de un río llamado de otra manera en época de Estrabón; pero su identificación plantea problemas. No hay ningún río de las características que le atribuyen Estrabón y sus fuentes (Demetrio de Escepsis y Apolodoro), es decir, nacido en Fóloe que desemboque en el mar en las cercanías del Peneo y con la antigua Pilos de Élide entre su desembocadura y la del Peneo (cf. infra , VIII 3, 7). El Ladón, afluente de la orilla izquierda del Peneo, respondería parcialmente a las condiciones, dado que desciende de Fóloe; y también se ha pensado en algunos arroyos costeros que desembocan en la bahía de Kyllini, cerca del Peneo. Pero el problema está ligado sin duda a una confusión relacionada con la localización de la más septentrional de las tres Pilos.
81 No es segura la localización de esta Éfira homérica de Élide, que Demetrio de Escepsis identifica con Énoe (en una altura junto a la actual Inoi o Kulugli, en la orilla izquierda del Ladón y a unos veinte kilómetros de la ciudad de Élide. Para la Éfira de Tesprotia, cf. TUC ., ob. cit. , I 46, 4, nota 275; estaba cerca del Aqueronte y la tradición localizaba allí una entrada del Hades.
82 Lasión estaba situada en el interior de Élide, en dirección a Arcadia, y se localiza en un lugar cercano a la actual Kumani, en el alto valle del Ladón y en la vertiente del Fóloe (cf. JEN ., Hel . III 2, 30; VII 4, 12-13). El pasaje es problemático; a la confusión geográfica sobre Éfira (con el debate entre dos localizaciones, una hacia el interior, en el camino a Lasión, y otra cerca de la costa, entre la ciudad de Élide y el mar) se añaden complicaciones textuales (la corrección de MÜLLER , generalmente admitida aunque con alguna discrepancia, que cambia el epì thalasíōna del manuscrito A = epithalassíōi , «cercano al mar», por epí ton Lasōna «en dirección a Lasión»).
83 A Astioquía, la madre de Tlepólemo. Cf. HOM ., Il . II 659.
84 Cf. HOM ., Il . XV 530-531.
85 Cf. HOM ., Od . I 261-262. Habla Atenea; MEINEKE la hace sujeto, insertando hē Athēnâ .
86 Cf. HOM ., Od . II 328-329.
87 Cf. HOM ., Il . XI 738-741.
88 Este pasaje se compadece mal con el anterior relativo a las cuatro Éfiras, la de Élide, la tesalia, la tesprotia y la corintia. Aquí se añaden otras dos, una de las cuales aparece también diferenciada por la presencia de un río Seleente, con lo que se destruye el principal argumento que acaba de dar el mismo Estrabón para caracterizar la Éfira de Élide de acuerdo con el texto homérico. Parece, pues, que estamos ante una interpolación o ante un añadido tardío del propio Estrabón, que lo habría introducido como nota marginal sin revisar el texto precedente.
89 Sobre estos pueblos, cf. ESTR ., VII 7, 5; fr. 16; TUC ., I 46, 4.
90 Cf. F. JACOBY , FGrHist 244, fr. 181.
91 Cf., respectivamente, HOM ., Il . II 605 y 511.
92 Samotracia. Cf. HOM ., Il . XXIV 78; ESTR ., X 2, 17.
93 Cf. HOM ., Il . II 659, donde Apolodoro leía tēlóthen y no tḕn áget’ . Cf. asimismo ESTR ., VII 7, 10.
94 Cf. ESTR ., VII 7, 10; VIII 3, 5. Para Apolodoro, como para Aristarco, Éfira y el Seleente de Homero debían localizarse en Tesprotia, no en Élide.
95 Estrabón hace aquí un juego de palabras basado en la homonimia entre el nombre de la patria de Demetrio (Escepsis, en gr. Skêpsis) y el término sképsis , «discernimiento», «perspicacia», «acierto».
96 Cf. HOM ., Il . II 730. En cuanto a Ecalia, la opinión de Apolodoro coincidía también en este caso con la de Aristarco, que situaba la Ecalia homérica en Tesalia (cf. asimismo Ilíada II 596), mientras que los poetas del Ciclo la situaban en Eubea, y otros, como Demetrio de Escepsis, la localizaban en Arcadia y concretamente en Andania. Cf. infra , VIII 3, 25.
97 Cf. HOM ., Il . II 595.
98 Cf. HOM ., Il . II 596.
99 El monte Escolio o Escolis (cf. infra , VIII 3, 10; 7, 5) es el actual Skollis Oros , llamado antes Santameri; es un pequeño macizo aislado, de 965 m. de altura, que se levanta en la llanura de Élide al oeste del Erimanto; su forma puntiaguda con laderas desnudas pueden explicar su nombre, posiblemente relacionado con la raíz de skóllys , «tonsura alrededor de la cabeza», y aposkolýptō , «pelar». Hacia el sur, domina la confluencia del Peneo y el Ladón. En cuanto a esta Pilos, la más septentrional de las tres, se ve una cierta confusión en su localización. Por una parte está claro que se la sitúa en la costa (cf. infra , VIII 3, 26), y por otra parece estar en el interior, al pie del monte Escolio, en el sitio en que se encontraba la Pilos clásica, junto a la confluencia del Peneo y el Ladón. Parece que la confusión surgió a raíz de la discusión sobre la identificación de la Pilos homérica, que unos situaban en la costa y otros en el interior, identificándola con la Pilos que existía en su tiempo. Para éstos el Ladón, que nacía en el Fóloe, sería el Seleente (cf. supra , VIII 3, 5). Pero es evidente que Estrabón tiene presentes a los partidarios de una Pilos costera.
100 El Pamiso es el río que atraviesa Pilos de Trifilia, que Estrabón (Apolodoro) considera la patria de Néstor. Cf. supra , VIII 3, 1.
101 Famoso oráculo en verso (ésti Pýlos prò Pýlos gé mén esti kaì állos) citado parcialmente por Aristófanes (Caballeros 1059) y conocido por su escoliasta tal como aparece en este pasaje. Esto prueba que ya en el siglo v estaba abierto el debate sobre la identificación de la Pilos homérica. Cf. asimismo ESTÉFANO DE BIZANCIO , s., v. Koryphásion y el comentario de EUSTACIO a Od . I 93.
102 Promontorio que cierra por el norte la bahía de Navarino. Cf. TUC ., IV 3, 2; 118, 4.
103 «Arenosa» es el significado del epíteto homérico ēmathóeis atribuido a la Pilos de Néstor. Cf. supra , VIII 3, 1, nota 59; pero cf. asimismo infra , VIII 3, 14.
104 La Pilos de Trifilia sería, pues, como mucho un campo de ruinas en época de Apolodoro. La única Pilos que existiría en su tiempo sería la mesenia, situada junto al mar, en Corifasio.
105 Como es el caso de Hipias de Élide. Cf. F. JACOBY , FGrHist 4 F 12 y Escolios a PÍNDARO , Nemeas VII 53.
106 Aquí Estrabón ha empezado hablando de la Pilos de la Élide Cava y ha introducido el tema de la identificación de la Pilos de Néstor. No mucho más adelante volverá a ocuparse, más ampliamente, del problema (cf. infra , VIII 3, 26-29).
107 Cf. HOM ., Il . II 615-619, en el Catálogo de las Naves . Parece que Homero se refiere a los cuatro extremos de Élide Cava. Cf. asimismo HOM ., Il . XI 756.
108 Buprasios o buprasieos (bouprasíous o bouprasieîs ).
109 Cf. HOM ., Il . XXIII 630-631. Sobre los epeos y Buprasio, el Mercado de bueyes , cf. HOMÈRE , Iliade , tome II, por P. MAZON , París, Belles Lettres, 1947, XI 688, 756, y las notas correspondientes.
110 Los editores suelen considerar este pasaje entre paréntesis como una glosa o, más probablemente, como una nota marginal del mismo Estrabón incorporada luego al texto; sería una anticipación de la tesis que se defenderá dentro de poco (de Demetrio de Escepsis) frente al punto de vista expuesto, que refleja la postura de Apolodoro. De todas formas, estamos ante un pasaje problemático, con importantes discrepancias en las lecturas de los manuscritos. Tanto en el presente párrafo 8 como en el siguiente se ha observado una exposición confusa por parte de Estrabón, que yuxtapone las opiniones divergentes de Demetrio de Escepsis y de Apolodoro respecto a Buprasio, Élide y los epeos. Para Apolodoro, que se basa en Hecateo de Mileto, los epeos constituirían un pueblo diferente de los eleos establecido en el territorio de la Élide histórica situado al norte del valle del Peneo; Buprasio habría sido su capital y se habrían impuesto a los eleos para unirse en un Estado único. Pero según Demetrio de Escepsis, Homero utilizaría indistintamente los dos nombres, epeos y eleos, para designar al mismo pueblo (cf. HOM. Il . XI 671 ss.); en todo caso sólo parecería distinguirles por el uso de la figura de tomar la parte por el todo; y Buprasio sería una antigua ciudad, ya desaparecida, de Élide. Estrabón confronta las dos tesis en una composición un tanto deslavazada, en un estilo que se ha calificado de notas, e introduce algunas observaciones personales.
111 Cf. HOM ., Od . I 344.
112 Cf. HOM ., Od . XI 496.
113 Cf. HOM ., Il . IX 529; ESTR ., X 3, 1.
114 Cf. HOM ., Il . II 625.
115 Cf. HIPONACTE , fr. 125 WEST . Los amatusios eran los habitantes de Amatunte, ciudad meridional de Chipre. Cf. HERÓD ., V 104 ss.
116 Cf. ALCMÁN , fr. 55 PAGE .
117 Cf. ESQUILO , fr. 744 METTE . MEINEKE (Vind. Strab . pág. 103) piensa que Estrabón escribió Archílochos , no Aischýlos .
118 Cf. F. JACOBY , FGrHist 1 fr. 25. Hecateo de Mileto (ss. VI-V a. C.), el primero de los logógrafos, mostró su preocupación por la racionalización del mito y por la exégesis de Homero.
119 Augeas o Augias (Augéas o Augeías) .
120 FGrHist 1 fr. 121.
121 Cf. supra , VIII 3, 8; HOM ., Il . II 615-619.
122 Hirmine era una ciudad homérica de Élide que probablemente deba localizarse en la altura donde se encuentra el castillo medieval de Khlemoutsi , cerca del cabo Quelonatas. Cf. J. SERVAIS , «Le site helladique de Khlémoutsi et l’Hyrminé homérique», Bulletin de Correspondance Hellénique 88 (1964), 9-50. El nombre de la altura, Hormína , no estaría relacionado con hórmos , «base naval», como quería Curtius, que situaba Cilene junto a la laguna de Kotiki e Hirmine en la bahía de Kounoupeli , sino que tendría que ver con hórminon , «salvia» (un caso de topónimo relacionado con un nombre de planta, frecuente en la región), como defiende Servais, quien localiza Cilene en Glarentza e Hirmine en el lugar citado; para ello interpreta la palabra akrōtḗrion de este pasaje no como «promontorio, cabo», sino como «altura». Sobre esta zona de Cilene, Cf. TUC ., Historia de la Guerra del Peloponeso , libros I-II, B. C. G. 149, Madrid, 1990, pág. 181, n. 219.
123 Mirtuntio debía de estar situada a unos 4 Km. al oeste de Kapeleton , en la orilla oriental de la laguna de Kotiki . Debido a los depósitos de arena del golfo de Kyllini , se piensa que en la antigüedad la distancia de la ciudad a la costa era inferior a la actual.
124 Cf. supra , VIII 3, 7, nota 99.
125 Tritea estaría al oeste del Erimanto, en una colina junto a Hagia Marina.
126 Según PAUS ., VII 24, 3, sería la parte del monte Erimanto en la que nace el río del mismo nombre. En los mapas actuales figura con el nombre de Lambia (Lámpeia) , pero en el siglo XIX se le conocía como monte Astras.
127 130 estadios equivalen a 24 Km., distancia bastante ajustada a la realidad, unos 21 Km. a vuelo de pájaro.
128 100 estadios son 18,5 Km., distancia aproximada de Dime (Kato Achaïa) al Escolis, hasta su extremo septentrional. Tritea, en la localización citada, se encuentra a unos 12 Km. de Escolis en línea recta.
129 Entre los antiguos intérpretes de Homero hay desacuerdo respecto a la identificación de Alisio. Era Apolodoro quien la identificaba con Alesieo, una ciudad de Anfidólide (región de Pisátide). Según Aristarco y Demetrio de Escepsis, Alisio era un pretendiente de Hipodamía y Aleisíou kolṓnē; , Colina de Alisio, se refería a su túmulo. Para otros, como Estrabón recoge al final, se trataría de un río.
130 Cf. HOM ., Il . XI 756-758.
131 Antímaco de Colofón, por ejemplo, que en la Tebaida (fr. 27 WYSS ) relacionaba el adjetivo con el nombre del río Caucón. Se conocía a los caucones como un pueblo prehistórico del Peloponeso occidental que había habitado una parte de Trifilia; HERÓD ., I 147, 1, se refiere a los caucones pilios, súbditos de Néstor en tiempos de la guerra de Troya (cf. HOM ., Od . III 366). El hecho de que un río de Acaya se llamara Caucón y de que Dime, ciudad aquea, recibiera el calificativo de Caucónide planteaba el debate respecto a estos pueblos caucones. Cf. asimismo infra , VIII 7, 5.
132 Suprimido por Meineke y la mayoría de editores; pero mantenido por Eustacio en dos citas (Il . II 607 y Od . III 367. Este río Caucón debe de ser uno de los grandes arroyos que nacen al noroeste del Erimanto y forman el Parapeiros .
133 Del culto a Ártemis Nemidia no se tienen referencias. Por eso algunos prefieren leer Ártemis Nemea, o mejor, Limnea (Limnaía) , cuyo culto está atestiguado en Sición (cf. PAUS ., II 7, 6) y Esparta (cf. infra , VIII 4, 9); cf. asimismo Ártemis Limnatis en Patras (PAUS ., VII 20, 7).
134 Importante río de Acaya occidental que nace en el Erimanto y desemboca en el golfo de Patras, cerca de Kato Achaïa (Dime). En los mapas modernos es el Piros (Peîros) , con el nombre de la antigüedad clásica conservado, pero se le había conocido como Kaminitsa. Cf. infra VIII 7, 4. En cuanto a la corrección errónea de la que habla a continuación (Píeros en lugar de Peîros) parece que procede de PAUS ., VII 22, 1, que habla de dos nombres para el mismo río, Piero (Píeros) en el interior y Piro (Peîros) con el nombre dado por las gentes de la costa.
135 Fr. 13 MERKELBACH -WEST . Cf. HESÍODO , Obras y Fragmentos [intr., trad. y notas de A. PÉREZ JIMÉNEZ y A. MARTÍNEZ DÍEZ ], B. C. G. 13, Madrid, 1978, pág. 217.
136 Cf. HOM ., Od . III 366-369.
137 Cf. HOM ., Od . III 367-368. En el verso 367, para evitar el equívoco, aparecería expresamente el nombre de Élide cambiando oú ti néon ge por Ḗlidi díei , una lectura inspirada seguramente en Il . XI 698.
138 Cf. infra , VIII 3, 17.
139 Cf. HOM ., Il . VII 135. La ciudad y el puerto de Fía se encontraban en el istmo que une el continente al cabo Katákolo , con la bahía de Pontiko al oeste y la de Katákolo al este. Su acrópolis del monte Pontiko estaba en el sitio donde se encuentran las ruinas de un castro medieval, el antiguo «Beauvoir» de Villehardouin. La acrópolis ya fue importante en tiempos prehistóricos; y en época histórica el puerto fortificado era un punto estratégico de Élide (Cf. TUC ., II 25, 3-5; VII 31, 1; JEN ., Hel . III 2, 30). La ciudad conoció un gran desarrollo al final de la época romana; su prosperidad duró hasta el siglo VI : el 5 ó 6 de julio del año 551 quedó parcialmente sumergida como resultado del terrible terremoto que asoló el noroeste del Peloponeso, que destruyó Patras y el templo de Zeus de Olimpia. En cuanto al río homérico del que aquí se habla, debe de ser el actual Vovos o Vuvo , el pequeño río de Skafidiá .
140 120 estadios equivalen a unos 22 Km., distancia correcta a partir de la bahía de Katákolo .
141 El actual cabo Katákolo . Cf. TUC ., II 25, 4.
142 Estrabón parece confundir, también aquí (cf. supra , VIII 3, 4, nota 79), Cefalenia y Zacinto. Aun así se queda corto en la distancia; da 22 Km., y en la travesía más directa hay un mínimo de 29 Km. entre Katákolo y Zacinto.
143 Son distancias por mar que corresponden a la realidad con bastante exactitud. 280 estadios son unos 50 Km. y 545 estadios equivalen a 98 Km.
144 Asea era una localidad de Arcadia (cf. infra , VIII 6, 22) en el camino de Megalópolis a Tegea. Sus ruinas han sido identificadas en una altura cercana al pueblo moderno del mismo nombre. Las fuentes de Franko-Vrysi, manantial del Alfeo, pueden verse cerca del pueblo, junto a la carretera que conduce de Trípoli a Megalópoli.
145 Según POL ., XVI 17, serían diez estadios. En cuanto al fenómeno de los ríos subterráneos, cf. asimismo ESTR ., VI 2, 9; e infra , VIII 8, 4.
146 Cf. HOM ., Il . II 584. Sobre Helo, Cf. TUC ., IV 54, 4; JEN ., Hel . VI 5, 32; PAUS ., III 22, 3. Modernamente su nombre (Hélos) se ha dado a Dourali , un pueblo situado en la orilla izquierda del Eurotas.
147 Frixa era una ciudad de Pisátide, a siete kilómetros de Olimpia río arriba; su acrópolis ocupaba una colina en la orilla meridional del Alfeo; en la vertiente sudeste de esta colina está actualmente el pueblo de Paleofanari.
148 Epitalio era una ciudad de Trifilia en la ribera meridional del Alfeo, cerca de su desembocadura. Sus restos se localizan junto al pueblo de Agoulinitsa , que actualmente ha recuperado el nombre antiguo de Epitalio. Cf. infra , VIII 3, 24; JEN ., Hel . III 2, 29; POLIB ., IV 8, 13; Pausanias no la menciona.
149 80 estadios equivalen a unos 14,5 km. De la desembocadura del Alfeo a Olimpia hay actualmente 16 km. Los aluviones del río han ganado terreno al mar desde la antigüedad. En cuanto al recinto de Ártemis, no es segura su identificación; PAUSANIAS , VI 22, 8-10, se refiere a un culto a Artemis Alpheiaia en las cercanías de la actual Pirgos, y se localiza este templo del que habla Pausanias en Hagios Ioannis , en el camino de Pirgos a Katákolo; pero Estrabón alude a un santuario próximo a la desembocadura del Alfeo.
150 Los hermes eran pilares de sección cuadrangular o rectangular, de mármol o de bronce por lo general, rematados por un busto que originariamente era del dios Hermes y que posteriormente también representaron otras divinidades. Era el dios en su advocación de guía y protector de los caminantes y se encontraba en caminos y encrucijadas, entradas, edificios públicos y lugares sagrados. Fue famosa la mutilación de los hermes de Atenas en vísperas de la expedición a Sicilia. Cf. TUC ., ob. cit. , tomo III, B. C. G. 164, Madrid, 1992, págs. 205 ss.
151 Son dos pintores de la época arcaica (siglos VII o VI a. C.). Aregonte o Aregón sólo es conocido por este pasaje de Estrabón. A Cleantes también lo citan PLINIO (Historia Natural XXXV 15) y ATENEO (VIII 364b-c).
152 Macistia era el nombre que algunos, siguiendo al parecer a Apolodoro, daban a los territorios al sur del Alfeo que, según Apolodoro, formaban parte del antiguo reino pilio; la zona iba más allá del río Neda y, traspasando la frontera sur de Trifilia, abarcaba todo el noroeste de Mesenia con Ciparisia. Su nombre derivaría de Macisto, una de las seis ciudades fundadas por los minias en el país de los paroreatas y caucones. Cf. HERÓD ., IV 148. JEN ., Helénicas III 2, 30, cita también a esta Macisto, a propósito de la campaña de Agis en Élide en el 399; pero, según Artemidoro, fuente de Estrabón (cf. infra , VIII 3, 25), desde el siglo II a. C. dejó de estar habitada. No la mencionan ni Polibio ni Pausanias; lo hacen en cambio los citados Jenofonte y Heródoto, y lo curioso es que estos autores que la citan no dicen nada de Sámico, mientras que Polibio y Pausanias, que no la citan, hablan, por el contrario, de Sámico. Esta circunstancia ha hecho pensar en que fueran nombres de una misma ciudad, que habría sido llamada de forma distinta según la época; la Macisto minia sería la Sámico helenística (Arene en época pilia y Samos —nombre de origen fenicio que significaba «altura»— en época pelásgica). Estrabón, confundido posiblemente por Artemidoro, es el único autor que cita a la vez los dos nombres como pertenecientes a ciudades distintas. En cuanto al monte del que aquí se habla como frontera, resulta difícil precisarlo ya que hay bastante confusión sobre este asunto en los diversos autores. Se puede pensar en una zona de colinas que desciende hacia el valle del Alfeo y que es una prolongación del monte Kaïafas (o Lapithas ).
153 La fuente Crunos se identifica con la actual fuente de Tavla, a unos dos kilómetros al norte de Sámico; en ella nace el riachuelo que Estrabón llama Calcis; el pueblo homónimo debía de estar cerca. Sámico era una ciudad fortificada situada en la costa a pocos kilómetros al noroeste de Zajaro; su nombre se ha conservado en la moderna Samikó . El santuario aquí mencionado era un famoso recinto sagrado (álsos) de Trifilia, del que hoy no quedan restos. PAUSANIAS (cf. VI 25, 5-6) vio en Élide una estatua de Posidón que habría sido venerada en Sámico.
154 Escilunte se encuentra cerca del actual pueblo de Makrysia a escasa distancia de Olimpia. Se ha identificado el templo de Atenea Esciluntia. Felón no ha sido localizado. Sobre la ubicación de este pasaje en los manuscritos, cf. n. 157.
155 Cf. supra , VIII 3, 1, nota 59.
156 En los manuscritos (Mámaos kaì Arkadikòs) aparecía otro nombre, Mámaos , que no aparece en otras fuentes y no parece griego; probablemente se trate de una glosa introducida en el texto. El antiguo nombre del río era Ámato (cf. supra , VIII 3, 1 y 7; infra , VIII 3, 14; 4, 6), en griego Ámathos .
157 Es decir, «arenoso», en griego amathṓdēs . De ahí se quería derivar el epíteto Ēmathóeis . Tras este punto, va en los manuscritos el pasaje entre paréntesis angulares trasladado al final del párrafo anterior por la mayor parte de editores.
158 Minte (Mínthē) es el término griego que significa «menta». También se encuentra esta leyenda en OVIDIO , Metamorfosis X 729, y en el léxico de FOCIO , s.v. Míntha . Se ha relacionado esta planta con el culto de Hades, hēdýosmos significa «aromática», «olorosa».
159 Es decir, «arenosa». Cf. supra , nota 59. Se ha observado que una banda de dunas bordea este tramo de costa, hecho que se repite en alguna otra parte de esta costa occidental del Peloponeso, pero que no es frecuente en Grecia. Esta circunstancia de las dunas podía justificar la identificación de la Pilos homérica con la de Trifilia, y la han tenido presente algunos estudiosos modernos como Dörpfeld, que defendía la identificación de Kakovatos, y V. Bérard, que proponía la de Sámico.
160 Hípana se localiza junto al actual pueblo de Gryllos (antes Mundritza), en la carretera de Andritsena a Crestena. Tipaneas estaría en una escarpada colina que domina el actual pueblo de Platiana, también junto a la carretera entre Andritsena y Crestena; hay incluso restos de un teatro.
161 El Dalión parece ser el mismo río que Pausanias cita con el nombre de Diagón (cf. VI 21, 4); es el actual Tseemperula, afluente de la orilla izquierda del Alfeo procedente del monte Minte. Su curso marcaba la frontera entre Arcadia y Trifilia al sur del Alfeo. El Aqueronte, como es sabido, era considerado por los antiguos el río de los infiernos, el río del Hades. Sobre el culto de Hades en Élide, cf. PAUS ., VI 25, 2.
162 Lépreo es una ciudad del sur de Trifilia cuya acrópolis se encuentra en una colina situada cerca del pueblo moderno del mismo nombre (aproximadamente a un Km. al norte, junto a la carretera de Tholó a Andritsena. Era una de las seis ciudades fundadas en Trifilia por los minias expulsados de Lemnos por los pelasgos (cf. HERÓD ., IV 148; infra , VIII 3, 19).
163 Aquí los manuscritos, en lugar de «Alfeo», que es una conjetura de KRAMER , dan «Annio», que es un nombre desconocido. Otros leen «Anigro», río que discurre junto al santuario, pero parece preferible «Alfeo», río cuya desembocadura se toma frecuentemente como punto de referencia, y que precisamente está a una distancia igual a la de Lépreo respecto al supuesto emplazamiento del santuario (unos 18 Km., es decir, los cien estadios que aquí se dan).
164 Cf. HOM ., Od . III 4-6.
165 Este pasaje aparece en este sitio en los manuscritos, pero muchos editores lo trasladan al capítulo siguiente. Tal vez no sea necesario. Lo damos aquí entre corchetes y luego lo repetiremos entre paréntesis angulares en el punto donde suele insertarse.
166 Respecto a Macisto, no identificada, y posiblemente otro nombre dado a Sámico en otra época, cf. supra , nota 152. El nombre Platanistunte (gr. Platanistoûs) no aparece en otro sitio como nombre propio. Como nombre común platanistoûs o platánistos significan «bosque de plátanos».
167 PAUS ., V 5, 5, recogió la misma tradición, pero no vio la tumba. Además del fundador, PAUSANIAS (IV 1, 5) hace referencia a otro Caucón, hijo de Celeno, introductor en Mesenia, en Andania, de los misterios de Eleusis.
168 Cf. HOM ., Il . XX, 329.
169 Del asunto se habían ocupado Apolodoro y Demetrio de Escepsis, y parece que se debe a este último el dato de la presencia de caucones en Asia. Cf. ESTR ., XII 3, 5 y XIV 5, 23.
170 Tebaida , Fr. 27 WYSS .
171 Fr. 493 ROSE .
172 Cf. supra , VIII 3, 11.
173 Cf. supra , VIII 3, 16, nota 165.
174 Cf. HOM ., Od . III 366.
175 Es decir, en la región de Lépreo, al sur de Trifilia.
176 Cf. infra , VIII 3, 20. Sobre los paroreatas (Parōreâtai) , pueblo primitivo de Trifilia meridional, cuyo nombre está relacionado con su habitat (la parṓreia , «región situada a lo largo o en las faldas de una cadena montañosa», en este caso en la franja costera al pie de las montañas de Arcadia entre Lépreo y Macisto), cf. HERÓD ., IV 148 y VIII 73.
177 PAUS ., V 5, 11, sólo se refiere a la gruta de las Ninfas; pero actualmente aún podemos ver las dos grutas al pie del acantilado que domina la laguna de Kayafas; hay un establecimiento termal que utiliza la fuente de agua caliente sulfurosa que mana en la gruta mayor. Las Atlántides eran las hijas de Atlas, las siete Pléyades. Dárdano era hijo de Zeus y de Electra, una Atlántide; sería el rey arcadio que habría emigrado con una parte de la población de su país, primero a Samotracia y después a Tróade. Cf. DIONISIO DE HALICARNASO , Hist. antigua de Roma I 50, 61.
178 El Joneo (Iōnaîon) se suele relacionar con la ninfas Joníades (cf. supra , VIII 3, 32), que presiden las curaciones con aguas termales; algunos, sin embargo, debido a que el otro recinto está consagrado a Eurícide, hija de Endimión, han sugerido la conjetura 〈Endym 〉iōnaîon , «Endimioneo», en lugar de «Joneo». Endimión era el padre de Epeo, el epónimo de los epeos, y de Etolo, rey mítico de Élide.
179 Cf. HOM ., Il . II 591. Sobre Sámico, Arene y Samos, cf. supra , nota 152. Cf. PAUS ., V 5, 6; 6, 1-2.
180 Cf. HOM ., Il . XI 722.
181 Cf. PAUS ., V 5, 5-8.
182 Cf. PAUS ., V 5, 10-11. Las Prétides (dos o tres, según las tradiciones) eran las hijas de Preto, rey de Tirinto o de Argos, que, enloquecidas por Hera, fueron curadas por el adivino Melampo.
183 Alphoí o alphós es la palabra griega que significa «lepra». En cuanto a las enfermedades citadas, hay algún desacuerdo sobre su exacta naturaleza; son enfermedades de la piel, alphoí (lepra, herpes o vitíligo),leúkē («enfermedad blanca», lepra blanca o albarazo, elefantiasis) y leichḗn (sarna). En nuestros días la tradición continúa y hay allí un balneario especialmente dedicado a eccemas y catarros crónicos.
184 Es decir, «el estancado». Este nombre se conecta con el verbo ménein , «permanecer), «pararse».
185 Cloris, hija de Anfión y esposa de Neleo.
186 Epasia, Aipasía , era una llanura litoral de Trifilia, entre la desembocadura del Neda y Sámico.
187 La isla de Tera se encuentra en realidad al norte de Creta y no entre Creta y Cirenaica. Cf. asimismo ESTR ., I 3, 15-16, donde aparece el mismo error. Sobre Teras, hijo de Autesión, cf. HERÓD ., IV 147.
188 CALÍMACO , Fr. 716 PFEIFFER . Respecto a la fundación de Tera y a este cambio de nombre, cf. asimismo HERÓD ., IV 147 ss. En relación con esta cita de Calímaco y con la información procedente de Heródoto, cf. igualmente ESTR ., XVII 3, 21.
189 Se ha querido identificar esta tumba de Yárdano con un túmulo descubierto en 1954 por el arqueólogo N. Yaluris situado en la parte baja de la ciudad de Sámico; contenía numerosos vasos fechados entre el Heládico Medio y el Micénico III B.
190 Cf. supra , VIII 3, 19.
191 Cf. supra , VIII 3, 13. Samos sería por tanto la acrópolis de Sámico. Entre el cerro que ocuparía el recinto de Posidón, junto al mar, y el de Samos había una altura que impedía la visión entre los dos cerros.
192 Cf. ESTESÍCORO , fr. 101 PAGE . La atribución de este poema a Estesícoro, gran poeta lírico del VII-VI a. C., magnifico evocador de los temas de la épica y la mitología, ha sido objeto de debate.
193 Como archithéōros , «jefe de los teoros»; sobre los teoros y las teorías (theōrós, theōría) , embajadores y delegaciones religiosas enviados por las ciudades griegas, cf., por ejemplo, TUC ., ob. cit. , V 16, 2, n. 36; VI 3, 1.
194 Este relato sólo puede explicarse admitiendo la existencia de una Samos en el Peloponeso. Una travesía a Corinto o a Delfos impulsada por el céfiro, un viento del oeste, nos lleva forzosamente a una navegación desde el mar Jonio; por otra parte, el viaje en carro a Corinto también se basa en un itinerario terrestre y excluye la posibilidad de la localización de la Samos del poema de Estesícoro en la isla del Egeo. Para Pausanias, en cambio, la tumba de Rádina y Leóntico, lugar de peregrinaje de amantes desdichados, estaría en la isla de Samos.
195 Esfagia o Esfacteria es la isla alargada que casi cierra la bahía de Navarino, al sur de la cual se encuentra la moderna ciudad de Pilos, en el extremo sudoeste del Peloponeso. Sobre esta isla, que tanta resonancia tuvo por un famoso episodio de la guerra del Peloponeso, así como sobre el promontorio de Corifasio o Pilos, al norte de la rada, en el extremo opuesto a la ciudad actual, cf. TUC ., ob. cit. , B. C. G. 151, Madrid, 1991, IV 3 ss., notas 10, 17, 24, 36 ss. y el mapa de la pág. 219. El palacio de Néstor de Ano Englianos está algo más arriba, al norte de Corifasio. Cf. infra , VIII 4, 2.
196 Respecto a las distancias que se dan en este pasaje, la de 400 estadios (= 74 Km.) entre Pilos de Trifilia y Pilos de Mesenia es bastante aproximada; en todo caso, es difícil una verificación más exacta debido a la problemática localización de Pilos de Trifilia. Los 750 estadios (= 139 Km.) del Alfeo a Pilos de Mesenia son en realidad unos 85 Km.; y los 1.030 (= 190 Km.) desde el cabo Quelonatas son sólo unos 140 Km. sobre el terreno. Pero se ha observado que estas distancias resultan exactas si a la primera no le ponemos como punto de partida el Alfeo, sino el cabo Quelonatas, y en el segundo caso ocurre lo mismo si partimos del cabo Araxo en lugar del cabo Quelonatas. Es una confusión que no se daba en VIII 3, 12, pero que se repetirá en VII 3, 33.
197 Cf. HOM ., Il . VII 133-135. La corrección al texto homérico que aquí propone Estrabón permitía localizar los combates entre arcadios y pilios en Trifilia, es decir, en una zona reivindicada por los arcadios y en campos de batalla cercanos a sus bases, sin tener que llegar a la más lejana Pisátide.
198 La enumeración es algo desordenada, puesto que Pirgos se encuentra al norte de Ciparisia, el Acidonte, de localización dudosa, al norte de Pirgos y el Neda, y éste al sur de Pirgos. Al citar los ríos en casos como éste, Estrabón se refiere naturalmente a su desembocadura. Ciparisia, Arcadia en la Edad Media, ha conservado el nombre en la actual Ciparisia (Kyparissía) , que, con Metone (Methóni) y Pilos (Pýlos) es uno de los puertos de esta costa mesenia. Pirgos se quiere identificar con las ruinas que se encuentran en la colina de Hagios Ilias, al este de la actual Tholó. Respecto al Acidonte, cf. supra , 3, 21; infra , 3, 27. Para el Neda, cf. supra , 3, 14; infra , 3, 24 y 27; 4, 4.
199 En época helenística y romana, la frontera entre Élide y Mesenia pasaba por el Neda; pero Apolodoro, para quien el reino pilio de Néstor tenía su capital en Trifilia, daba el nombre de Macistia a todo el territorio que iba desde el valle del Alfeo hasta más allá del Neda, hasta el cabo Platamodes.
200 Cf. HOM ., Il . IX 153. Pasaje discutido; el verso homérico suele traducirse «todas junto al mar, en los confines de la arenosa Pilos», pero parece que Estrabón y su fuente, Apolodoro, siguiendo a Aristarco, interpretaban néatai como 3.a persona del plural del presente de indicativo de naíō y no como un adjetivo significando «las últimas», «en los confines de».
201 Ciparisente (Kyparissḗeis) es el nombre de la ciudad homérica que se identifica con Ciparisia. Érana es una ciudad entre Ciparisia y Pilos de identificación dudosa. La localización más probable es la que la sitúa en Dialiskari; existe, sin embargo, el inconveniente de que este sitio se encuentra al sur del cabo Platamodes y no al norte como indica el texto de Estrabón. Por otra parte, Érana es la lectura de XYLANDER y de la mayoría de editores recientes por Érena; la lectura de MÜLLER y ESTÉFANO DE BIZANCIO es Éranna .
202 La distancia de 100 estadios equivale a 18,5 Km.; hay en realidad unos 15 desde el saliente cercano a Marathópoli, frente a la isla de Prote, con el que se identifica el cabo Platamodes. Prote es la actual Proti, separada del continente por un estrecho de apenas 2 Km.
203 Cf. supra , VIII 3, 3.
204 Cf. HOM ., Il . II 591-596. «Epi, la bien construida» es la traducción de la expresión que unas líneas más abajo aparecerá en su transliteración del griego (eúktiton aîpy) , con vistas a una mejor comprensión del texto.
205 Cf. supra , VIII 3, 19.
206 Cf. HOM ., Il . XI 711-712. Trío o Trioesa es una ciudad homérica de localización insegura, que los exégetas alejandrinos identificaban con Epitalio, en la ribera meridional del Alfeo.
207 Transliteración del griego. Se suele traducir eúktiton como adjetivo «bien construida» y Aîpy como sustantivo, «Epi», nombre de ciudad que significaría «la escarpada» (cf. Aípeia , ciudad de Mesenia en Il . IX 152), pero, según el escolio Ven. A, Il . II 592, Aristarco, seguido por Apolodoro, acentuaba aip como Ferecides, que hacía de eúktiton el nombre y tomaba aip por epíteto (cf. FGrHist 3 fr. 169). Marganas o Margana es una ciudad de localización incierta; debía de estar en la ribera septentrional del Alfeo. Margánai y más abajo Margánan son conjeturas generalmente aceptadas frente a las lecturas Margálai y Margálan de los manuscritos. Cf. JEN ., Hel . III 2, 25 y 30; IV 2, 16; VI 5, 2; VII 4, 14 y 26; DIODORO SÍCULO , XV 77.
208 Helo (gr. Hélos) tendría que ver con «lugar pantanoso» y Egíalo (gr. Aigialós) con «costa».
209 Thrýon es el término griego que significa «junco».
210 Cf.HOM ., Il . XI 711-712.
211 Ciparisente y Ciparisia eran en realidad la misma ciudad. Ciparisia se encontraba en Mesenia en la época clásica, pero, según Apolodoro, la ciudad homérica de Ciparisente, predecesora de Ciparisia en el mismo sitio, estaba en Macistia, en la parte sur del reino de Néstor, y Mesenia comenzaba entonces más abajo, al sur del cabo Platamodes. Este cambio de fronteras entre Élide y Mesenia de la edad homérica a la época clásica estaría en el origen de que se pensara en dos ciudades diferentes. En cuanto al río Ciparisente, se trata de un río que desemboca en el mar Jomo a unos 5 Km. al norte de Ciparisia; se identifica con el actual Peristeri Potamós.
212 Anfigenia ha sido identificada por Sp. Marinatos con la actual Muriatada, pequeño pueblo situado a nueve kilómetros al este de Ciparisia.
213 La identificación de la Ptéleo homérica, que Estrabón (Apolodoro) identificaba con un lugar llamado Pteleasio, es problemática; probablemente estaba en un lugar de la costa noroeste de Mesenia. En cuanto a la homónima localidad tesalia, sus vestigios se localizan cerca del canal de Tríkeri y del actual pueblo de Pteleos.
214 Cf. HOM ., Il . II 697. Antrón era una antigua ciudad de Ftiótide situada en el estrecho entre Tesalia y Eubea, enfrente de la actual Oreí (la antigua Histiea).
215 Cf. HOM ., Il . II 584. Helo es una ciudad homérica de localización incierta; según los exégetas alejandrinos, en un lugar indeterminado cerca del Alfeo o en las cercanías del santuario de Ártemis Limnatis, que estaba en el monte Lapithas, cerca de Vrestos y de la frontera de Arcadia.
216 Dorio se identifica con el sitio meso-heládico y micénico de la colina de Malthi, cerca del pueblo de Vasilikó. Cf. PAUS ., IV 33, 6-7. Ha sido excavado y estudiado por arqueólogos suecos. Dos sitios llamados Luri en las cercanías confirman la hipótesis de Estrabón.
217 Támiris fue castigado por las Musas por haberlas desafiado en el canto. Sobre esta leyenda y sobre Ecalia, cf. supra , VIII 3, 6 y n. 96.
218 A partir de los versos homéricos Estrabón inicia en este pasaje una argumentación en apoyo de la identificación de la Pilos homérica con Pilos de Trifilia. En cuanto a la situación de las tres Pilos respecto al mar como aquí la presenta Estrabón, debe observarse, en el caso de la trifilia, que la distancia de 30 estadios (= 5,5 Km.) del mar es superior a la que hay desde Kakovatos (a no más de 2,5 Km.), el sitio donde la localizó Dörpfeld. Pilos de Élide sólo estaría junto al mar con la identificación hipotética, defendida entre otros por Demetrio de Escepsis, con un lugar de la costa; según la otra identificación, la Pilos elea, cuya existencia está atestiguada en época clásica y romana, se encontraría en el interior, en la confluencia del Peneo y el Ladón, a 15 Km. al este de Élide. El caso de Pilos de Mesenia no ofrece problema respecto a su localización al borde del mar.
219 Cf. HOM ., Od . XV 295-298. Sobre Crunos y Calcis, cf. supra , VIII 3, 13 y nota 153; Calcis era el nombre de una localidad y de un pequeño río. Respecto a Fía, cabo y ciudad, cf. supra , VIII 3, 12.
220 Cf. HOM ., Od . IV 671. Samos era el nombre dado a Cefalenia.
221 Cf. HOM ., Od . XV 299. Según Estrabón, el homérico Thoaí , las Toas (las «Agudas», cf. el adjetivo thoós con el significado de «agudo» y el verbo thoóō , «aguzar» de Od . IX 327) era otro nombre dado a las islas Oxeîai , las Oxeas («Puntiagudas»). Respecto a las Equínadas, cf. supra , VIII 2, 2. En cuanto a la Ítaca homérica, en este pasaje es identificada por Estrabón con la actual ítaca. Pero cf. I 2, 20 y 28, y X 2, 12, donde parece que se identifica con Léucade.
222 Sobre esta distancia, cf. supra , VIII 3, 21, nota 196. Los cuatrocientos estadios son una distancia aproximada, distancia que no puede ser la misma respecto al santuario de Posidón y respecto a Pilos de Trifilia, que en la localización aceptada por Estrabón se encuentra algo más al sur, a casi unos 40 estadios (unos 7 Km.) del santuario. Sobre este santuario, cf. supra , VIII 3, 13, notas 153 y 191.
223 BALADIÉ suprime «y Fía», dado que al parecer los puntos de referencia se limitan aquí a los cursos de agua. Corais, en cambio, insertaba tópōn kaí delante de potamôn («localidades y ríos»).
224 Cf. HOM ., Il . XI 670 ss. El relato homérico de la guerra entre pilios y eleos le sirve a Estrabón para defender la tesis de Pilos trifilia como patria de Néstor excluyendo a las otras dos. Estrabón está en la línea de los exégetas de los poemas homéricos que ven en la narración épica un marco geográfico real y preciso.
225 Cf. HOM ., Il . XI 678-679.
226 Cf. HOM ., Il . XI 682-683.
227 Con el cálculo inclusivo, dos días después. Cf. HOM ., Il . XI 707.
228 Cf. supra , VIII 3, 19; 23; 24.
229 Cf. HOM ., Il . XI 757-758; supra . VIII 3, 10.
230 Cf. HOM ., Il . XI 759-760.
231 Cf. supra . VIII 3, 5 y 9.
232 Cf. HOM ., Il . XI 698-702.
233 Cf. supra , VIII 3, 8; HOM ., Il . II 618-619.
234 Cf. supra , VIII 3, 24; HOM ., Il . II 591.
235 Cf. supra , VIII 3, 21, donde se da una distancia de 1.030 estadios desde Pilos de Corifasio hasta el cabo Quelonatas, mientras que Pilos de Trifilia sólo estaba a 400 estadios.
236 Cf. supra , VIII 3, 7.
237 Cf. infra , VIII 5, 8. Sobre el Pamiso y el Nedón, cf. infra , VIII 4, 6 y 4, 4 respectivamente.
238 Cf. HOM ., Il . V 545.
239 Cf. HOM ., Il . II 591-602.
240 El santuario de Zeus, se entiende. Esta distancia de 300 estadios, unos 55 Km., entre Élide y Olimpia está medida sin duda por el camino de la montaña, que tenía de 6 a 7 Km. menos que el camino del llano.
241 Parece que en Olimpia se veneró en un principio un oráculo de la diosa Tierra (Gaîa) , que luego fue suplantado por el de Zeus. Cf. PAUS ., V 14, 10. A pesar de ello, la diosa cosmogónica siguió teniendo su culto y en su templo, situado cerca del de Hera, se podía ver el orificio de la sima por donde se habían ido las aguas del diluvio de Deucalión, el sitio en el que había estado el oráculo. Posteriormente, el oráculo de Zeus también enmudeció, como se dice en este pasaje, a causa probablemente de la competencia de otros centros rivales.
242 Cf. infra , VIII 6, 20; PLATÓN , Fedro 236 b.
243 Era en realidad una estatua crisoelefantina, con placas de oro y de marfil sobre una estructura de madera; el marfil se utilizaba para las partes desnudas del cuerpo. Este Zeus de Olimpia, posterior a la Atenea del Partenón, constituía para los antiguos la cumbre del arte de Fidias. Desgraciadamente sólo tenemos una insuficiente referencia plástica de cómo era a través de las monedas eleas de la época de Adriano, que nos dan el perfil del dios o la silueta de la estatua.
244 Cf. CALÍMACO , fr. 196 PFEIFFER . Las medidas serían las siguientes: altura del trono: 9,90 m.; altura de la estatua que sobresalía respecto al trono: 2,475 m.; altura total: unos 12,4 m.; altura de la celia: 14,33 m.; según esto, si se piensa que el pedestal debía de tener alrededor de un metro, la distancia entre la cabeza y el techo rondaría también el metro.
245 Plinio y Pausanias consideran a Paneno hermano de Fidias; pero era, como dice Estrabón, un hijo de su hermano, el pintor Plisteneto, autor de un fresco de la Stoa Poikile del ágora de Atenas en el que se representaba la batalla de Maratón.
246 Cf. HOM ., Il . I 528-530.
247 Cf. HOM ., Il . VIII 199.
248 Como descendiente de Etolo, fundador de los etolios, Oxilo procedía de la familia que había reinado sobre los epeos y los pisatas. Etolo había sido expulsado de Élide por Salmoneo. Cf. supra , VIII 1, 2; infra , VIII 3, 33.
249 Sobre los dáctilos Ideos o del Ida, cf. ESTR ., X 3, 22. Estaba extendida la tradición según la cual el fundador de los Juegos Olímpicos sería Heracles, pero no había acuerdo sobre si era Heracles del Ida o el hijo de Zeus y Alcmena. Pero Estrabón rechaza las tradiciones míticas sobre el origen de los Juegos y defiende tanto la fecha generalmente aceptada para la primera Olimpiada (el 776 a. C.) como la atribución de la fundación a Ífíto (cf. infra , VIII 3, 33). Pausanias, en cambio, atribuye a Ífito el restablecimiento de los Juegos después de una interrupción (cf. V 4, 5 y 8, 5). Estrabón también rechaza la hipótesis del conocimiento de los Juegos Olímpicos en Homero.
250 El eleo Corebo fue proclamado vencedor de la única prueba en que se compitió, la carrera del estadio, de seiscientos pies olímpicos, unos 192 metros. Cf. PAUS ., V 8, 6. En el período señalado los eleos tuvieron la prostasía , es decir, tenían la dirección suprema en todo lo relativo a la administración y al funcionamiento del santuario y en la organización de los juegos.
251 Como es sabido, junto a los Olímpicos, los juegos más famosos eran los Píticos, los Nemeos y los Ístmicos. Respecto a los juegos funerarios en HOMERO , cf. Il . XXIII 255 ss., los celebrados en honor de Patroclo. Cf. asimismo las referencias a los juegos fúnebres en honor de Edipo en Il . XXIII 679, en memoria de Amarinceo en Il . XXIII 629-631, y a los juegos fúnebres en general en Il . XXII 164.
252 Cf. supra , VIII 3, 29.
253 Cf. HOM ., Il . XI 698-699.
254 En la Iliada , el atleta vencedor era premiado con una cautiva, un trípode, una coraza, una yegua, etc., pero se desconoce el simbólico premio de la corona, que luego se introdujo en los grandes juegos panhelénicos. En Olimpia era una corona de olivo silvestre.
255 Esto debió de ocurrir en el 576 a. C., cuando los eleos, con el apoyo de los espartanos, destruyeron la ciudad de Pisa.
256 Existe contradicción entre este pasaje y otro posterior (VIII 4, 10) en lo relativo a la posición de los eleos en la Segunda Guerra Mesenia (siglo VII a. C.); aquí aparecen como aliados de Esparta, mientras que luego los veremos en la lista de pueblos peloponesios que sostuvieron a los mesenios. La contradicción puede proceder del hecho de que los pisatas no se distinguían claramente de los eleos.
257 Aquí Estrabón aludiría al fin de Pilos como ciudad autónoma a fines del VII o inicios del VI , un poco antes de que Pisa fuera destruida y su territorio pasara a los eleos (hacia 576-572). Sobre Lépreo y el establecimiento de hilotas por Esparta en el 421, Cf. TUC ., V 34. En cuanto a la expresión «por no haber participado en la guerra» (ou koinōnḗsasi toû polémou) es fruto de una conjetura (basada en PAUS ., VI 22, 4), puesto que, según los manuscritos, la lectura sería kratḗsasi polémoi , con lo que habría que traducir «que habían vencido en una guerra».
258 HERÓD ., IV 148 habla de una destrucción de ciudades (Lépreo, Macisto, etc.) ocurrida en su tiempo («en mis días»), durante la tercera guerra mesenia (hacia 469-460 a. C.). Pero cf. PAUS ., VI 22, 4, que se refiere a una época anterior, a continuación de la segunda guerra mesenia. Cf. G. GROTE , A History of Greece , vol. II, Londres, 1888, págs. 352-353; E. MEYER , Geschichte des Altertums , vol IV, 3.a ed., 1939, pág. 606.
259 Cf. HOM ., Od . XI 236. Salmoneo era hijo de Eolo, hermano de Sísifo y padre de Tiro, la que se enamoró de Enipeo. La tradición lo presenta como un rey orgulloso y odiado por su pueblo, que por su desmesura se atrajo la cólera de Zeus. Cf. APOLODORO , Biblioteca I 9, 7 ss; DIODORO , IV 68, 1; VIRGILIO , Eneida VI 585-594.
260 Augias aparece a veces como rey de los epeos (cf. HOM ., Il . XI 698 ss.; TEÓCRITO , 25, 43), pueblo que no siempre se distinguía de los eleos, con los que, según Hecateo (cf. supra , VIII 3, 9), formaron un Estado único después de haberlos conquistado; y en la mayor parte de las fuentes lo encontramos como rey de Élide. Sólo en las Argonáuticas de Orfeo (213-214) aparece una referencia a la tradición, reciente según Estrabón, que lo hacía rey de Pisátide. Enómao, hijo de Ares, era el padre de Hipodamía, con la que Pélope consiguió desposarse después del fracaso de numerosos pretendientes; las tradiciones que le afectan se relacionan con el valle del Alfeo, la ciudad de Pisa y Olimpia. En algún caso aparecía como rey de Élide, igual que le ocurría a Salmoneo, probablemente porque Pisátide, al haber sido absorbida por Élide, era confundida con ésta.
261 Pístra y potístra significan «abrevadero».
262 Cf. ESTESÍCORO , fr. 86 PAGE .
263 Cf. HOM ., Il . XXIV 544; el texto de la vulgata es Mákaros hédos , «morada de Mácar»; sólo en Estrabón aparece la lectura Mákaros pólin .
264 Cf. EURÍPIDES , Ión 294.
265 Cf. Radamantis , fr. 658 NAUCK .
266 Cf. Misios , fr. 411 RADT .
267 Salmone era una ciudad de Pisátide situada en el camino de montaña de Élide a Olimpia. Debía de estar al norte y a no mucha distancia de la actual Karatula.
268 Barniquio es un nombre que parece de origen eslavo; por ello algunos editores atetizan la frase, considerando que es una adición tardía incorporada por error.
269 Cf. HOM ., Od . XI 238.
270 Cf. EURÍPIDES , Eolo , fr. 14 NAUCK .
271 Estos topónimos de origen tesalio eran frecuentes en Trifilia. Sobre el Enipeo tesalio cf. infra , IX 5, 6, donde Estrabón lo llama Enipeo, no Eniseo; es afluente del Peneo y hoy se le conoce con su nombre antiguo. Aquí Estrabón presenta al Apídano como afluente del Enipeo, mientras que en IX 5, 6, por el contrario, el Enipeo es afluente del Apídano.
272 Heraclea está al noroeste de Olimpia, cerca del pueblo de Brouma , que actualmente ha recuperado el nombre antiguo.
273 Cuarenta estadios equivalen a 7,4 Km., distancia correcta.
274 A las fuentes termales de estas ninfas se refiere también PAUS ., VI 22, 7. Respecto a las Joníades y a las curaciones con aguas termales, cf. asimismo supra , VIII 3, 19, nota 178.
275 Según LUCIANO , Sobre la muerte de Peregrino 35, a 20 estadios (unos 3,5 Km.) al este de Olimpia; se han encontrado sus posibles vestigios al norte del pueblo de Miraka. Ya estaba en ruinas en tiempos de Pausanias (VI 21, 7). El Partenias de este pasaje de Estrabón parece corresponder al arroyo que PAUSANIAS (VI 21, 8) llama Harpinates, que atraviesa Harpina y se identifica con el actual Vylizeiko Potamos , que desemboca en el Alfeo. Pausanias, en cambio, da el nombre de Partenias al actual Bakireika , que también vierte sus aguas al Alfeo, algo más arriba que el Harpinates.
276 Ferea es una ciudad mencionada también por POLIB ., IV 77, 5; existen diversas hipótesis, pero su emplazamiento exacto es desconocido.
277 El sitio de Cicisio es también desconocido. Asimismo es objeto de discusión la localización de Dispontio, que depende en gran manera de la interpretación de en pedíōi , «en el llano», según se refiera al camino o a la ciudad misma. En cuanto a Epidamno y Apolonia, eran colonias de Corcira y Corinto (cf. TUC ., ob. cit. , I 24-26, n. 169, 189) en la costa de Iliria; fundadas a finales del VII a. C., se habrían acrecentado con estos exiliados hacia el 575 a. C.
278 Es decir, en la parte que se dirigía al mar, aquende el Erimanto para el que estaba en la costa.
279 Cf. F. JACOBY , FGrHist 70 Fr. 115.
280 Respecto a otros ejemplos de esta costumbre en ESTRABÓN , cf. infra , VIII 6, 17; IX 1, 7.
281 El recuerdo de una ocupación aquea anterior a la llegada de los etolios parece que puede rastrearse en la toponimia; cf. supra , VIII 3, 20, donde se habla de las Rocas Aqueas.
282 Hacia el 472 a. C. Sobre la ausencia de murallas en Élide, cf. JEN ., Hel . III 2, 27; VII 4, 14; DIOD ., XIV 17; XIX 87. Sólo fue amurallada en el 312 y lo estuvo poco tiempo. Respecto al carácter sagrado de Élide, cf. asimismo POLIB ., IV 73.
283 Para Estrabón, que sigue a Éforo, los Juegos Olímpicos no se habían celebrado nunca antes de Ífito; pero según PAUS ., V 8, 5, se habían interrumpido después del reinado de Oxilo y habían sido restaurados por Ífito.
284 Fidón fue un tirano de Argos hacia la primera mitad del siglo VII a. C. Sobre Fidón, su sistema de pesos y medidas y la controvertida acuñación de la moneda, cf. infra , VIII 6, 16; HERÓD ., VI 127.
285 Es decir, esta celebración no se registraba en las listas de los vencedores olímpicos que se conservaban en el santuario; de estos archivos se sirvió Hipias de Élide, el interlocutor de Sócrates, a fines del siglo v a. C., para confeccionar su lista, modelo de obras posteriores sobre el mismo tema. Cf. PLATÓN , Hipias Mayor 285 d; Hipias Menor 363 c-d.
286 Esta medida, equivalente a 222 Km., se considera excesiva, en unos 50 Km.; se debe seguramente a una confusión semejante a la de VIII 3, 21; cf. supra , nota 196. Los 1.200 estadios corresponden aproximadamente a la suma del tramo Araxo-Quelonatas de VIII 3, 12 (= 265 estadios) + Quelonatas-Pilos de Mesenia de VIII 3, 21 (= 1030 estadios), que da un total de 1.295 estadios, del que se restan los 100 estadios de Platamodes-Pilos de Mesenia que se dan en VIII 3, 23. Pero este cálculo da un resultado superior a la distancia real probablemente porque la distancia Araxo-Quelonatas se ha contado dos veces debido a la confusión citada de VIII 3, 21.
4. MESENIA
ESTUDIO GEOGRÁFICO (1-6)
1 Geografía histórica. Mesenia en tiempos de la guerra de Troya
Mesenia confina con Élide y en su mayor parte está orientada hacia el sur y hacia el mar Líbico. En tiempos de la guerra de Troya estaba bajo la autoridad de Menelao, dado que formaba parte de Laconia, y su territorio se llamaba Mesene; la ciudad que actualmente recibe el nombre de Mesene, cuya acrópolis fue el Itome, todavía no había sido fundada 287 . Después de la muerte de Menelao, al debilitarse el poder de los que le sucedieron en el gobierno de Laconia, los Nelidas pudieron imponer su autoridad sobre Mesenia. Así, en la época del retomo de los Heraclidas, cuando se procedió al reparto del territorio, el rey de los mesenios, que entonces eran independientes, era Melanto 288 . Antes, sin embargo, habían sido súbditos de Menelao. He aquí la prueba: las siete ciudades que Agamenón prometió dar a Aquiles se encontraban en el golfo de Mesenia y en el golfo de Ásine, que está a continuación y que se llama así por la ciudad mesenia de Ásine 289 ; eran las siguientes:
Cardámila, Énope y la herbosa Hira,
la divina Feras y Antea de exuberantes prados,
la hermosa Epea y Pédaso rodeada de viñedos 290 .
Sin duda no hubiera hecho esta promesa si las ciudades no le hubieran pertenecido a él o a su hermano. Y el poeta deja claro que hombres procedentes de Feras 291 fueron compañeros de armas de Menelao, y en el Catálogo de Laconia incluye Étilo 292 , que está situada en el golfo de Mesenia.
Mesene 293 está a continuación de Trifilia; hay un promontorio común a ambas, después del cual se encuentra Corifasio. Y dominando Corifasio y el mar, a una distancia de siete estadios, se levanta un monte, el Egáleo 294 .
2 Pilos de Mesenia, Corifasio y Esfacteria. Ciparisia, Prote y las Estrófades
La antigua Pilos de Mesenia era una ciudad situada al pie del Egáleo; pero una vez que esta ciudad fue destruida, algunos de sus habitantes fueron a instalarse en Corifasio 295 . Y cuando zarpó la segunda expedición a Sicilia, durante el arcontado de Estratocles, los atenienses, bajo el mando de Eurimedonte y Sófocles 296 , consolidaron el lugar como una fortaleza dirigida contra los lacedemonios.
Allí se encuentran asimismo Ciparisia de Mesenia 297 , la isla de Prote y, situada junto a Pilos, la isla de Esfagia, llamada también Esfacteria, donde los lacedemonios perdieron trescientos de sus hombres, que, sitiados y forzados a rendirse a los atenienses, fueron hechos prisioneros 298 . Frente a esta costa, en alta mar, se encuentran dos islas dependientes de Ciparisia que reciben el nombre de Estrófades; están a una distancia de unos cuatrocientos estadios del continente, en el mar Líbico o mar del Sur 299 . Tucídides afirma que esta Pilos fue la base naval de los mesenios 300 . Dista de Esparta cuatrocientos estadios.
3 Metone
A continuación viene Metone 301 . Dicen que esta ciudad es la que el poeta llama Pédaso, una de las siete que Agamenón prometió a Aquiles. Aquí fue donde Agripa, durante la guerra de Accio, después de tomar la plaza merced a un ataque por mar, dio muerte al rey de Mauritania Bogo, que era partidario de Antonio 302 .
4 El golfo de Mesenia
Inmediatamente después de Metone se encuentra el cabo Acritas 303 , que constituye el comienzo del golfo de Mesenia; a éste también se le llama golfo de Ásine, por Ásine, una pequeña ciudad que es la primera al entrar en el golfo y que tiene el mismo nombre que la ciudad hermiónica 304 . Esta ciudad de Ásine señala, pues, el comienzo del golfo por el oeste, mientras que por el este principia en el lugar llamado las Tírides 305 , que confina con la actual Laconia por la parte de Cinetio y de Ténaro. En medio, comenzando por las Tírides, se encuentra Étilo, a la que algunos llaman Bítilo; después está Leuctro 306 , una colonia de los leuctros de Beocia; después, en un peñasco escarpado, se levanta Cardámila; después viene Feras, que confina con Turia y con Gerena 307 , lugar por el cual, según se dice, Néstor habría sido llamado Gerenio 308 , porque allí, como ya hemos dicho, habría salvado su vida.
En el territorio de Gerena se puede ver el santuario de Asclepio Triceo, que es una filial del que se encuentra en Trica de Tesalia 309 . Se dice que Pélope fundó los sitios de Leuctro, Caradra y Tálamas 310 , actualmente llamados «Beocios», después de casar a su hermana Níobe con Anfión y traer algunos colonos de Beocia.
Junto a Feras desemboca el Nedón, río que atraviesa Laconia y que no debe confundirse con el Neda; allí está el célebre santuario de Atenea Nedusia 311 . En Peaesa también hay un santuario de Atenea Nedusia, pero éste debe su nombre a un lugar llamado Nedonte, de donde se dice que partió Teleclo para fundar Peaesa, Equeas y Tragio 312 .
5 Las siete ciudades ofrecidas a Aquiles
De las siete ciudades ofrecidas a Aquiles ya hemos hablado de Cardámila, Feras y Pédaso. En cuanto a Énope, unos dicen que es la ciudad de Pelana, mientras que otros la identifican con un lugar cercano a Cardámila, y para otros en fin se trata de Gerenia 313 .
Con respecto a Hira, se la sitúa en la zona montañosa cercana a Megalópolis, en Arcadia, junto al camino que lleva a Andania, la ciudad que, como hemos dicho 314 , el poeta llama Ecalia, pero que otros identifican con la actual Mésola, población cuyo territorio se extiende hasta el golfo entre el Taigeto y Mesenia 315 .
Epea actualmente es conocida como Turia, que, como hemos dicho 316 , confina con Feras; se levanta sobre una alta colina, y de eso le viene el nombre. Y de Turia deriva el nombre de golfo Turiata 317 , donde se encontraba una ciudad llamada Río, enfrente del Ténaro.
En cuanto a Antea, algunos la identifican con la misma Turia, e identifican Epea con Metone; pero otros opinan que de las ciudades mesenias la que merece más ser calificada como «de exuberantes prados» 318 es la que está en medio, Ásine, en cuya costa se encuentra la ciudad de Corone 319 ; y esta última sería, en opinión de algunos, la que el poeta designaría con el nombre de Pédaso.
Todas están situadas junto al mar 320 ,
pero mientras que Cardámila está al borde del mar, Feras se encuentra a una distancia de cinco estadios 321 y tiene un fondeadero de verano, y las otras están a diversas distancias del mar.
6 El río Pamiso
Cerca de Corone, poco más o menos en el centro del golfo, desemboca el río Pamiso. A su derecha está Corone y las ciudades que vienen a continuación, de las que las últimas hacia occidente son Pilos y Ciparisia; en medio de estas dos últimas está Érana 322 , de la que algunos piensan equivocadamente que antes se llamaba Arene. A su izquierda se encuentran Turia y Feras 323 . El Pamiso es el más importante de los ríos que se encuentran aquende el Istmo, a pesar de que su longitud no supera los cien estadios 324 ; alimentado por sus fuentes discurre con gran caudal a través de la llanura mesenia, particularmente por la región llamada Macaria. El río dista cincuenta estadios 325 de la actual ciudad de Mesene.
Existe otro Pamiso, un pequeño río de régimen torrencial, que discurre en las proximidades de Leuctro de Laconia; fue objeto de un contencioso que los mesenios ganaron a los lacedemonios en tiempos de Filipo 326 . Y en cuanto al Pamiso que algunos han llamado Ámato, ya hemos hablado antes 327 .
HISTORIA DE MESENIA (7-11)
7 La división de Cresfontes
Según Éforo 328 , una vez que Cresfontes se hubo apoderado de la antigua Mesenia 329 , la dividió en cinco ciudades de tal modo que a Esteniclaro, situada en el centro del territorio y en una posición segura 330 , la hizo su residencia real, mientras que a las otras—Pilos, Río, Mésola, Hiamitis 331 — les envió reyes, después de conceder a todos los mesenios la igualdad de derechos con los dorios; pero, al indignarse los dorios por aquella medida, tuvo que volverse atrás; Esteniclaro fue la única en tener la consideración de ciudad y en ella reunió a todos los dorios.
8 Importancia militar de Mesene. Mesene y Corinto
La ciudad de Mesene se parece a Corinto; las dos ciudades están dominadas por un monte alto y escarpado que queda englobado en el recinto fortificado 332 , de forma que sirve de acrópolis; en un caso se llama Itome y en el otro Acrocorinto. Así pues, Demetrio de Faros 333 parece haber hablado de modo oportuno a Filipo, el hijo de Demetrio, cuando le aconsejó que se apoderara de estas dos ciudades si ambicionaba el Peloponeso 334 . «Si la coges por ambos cuernos —le dijo— dominarás la vaca», entendiendo por «cuernos» Itome y Acrocorinto y por «vaca» el Peloponeso.
Y naturalmente, debido a esta situación ventajosa, estas ciudades han sido objeto de disputas. Los romanos destruyeron Corinto y luego la reconstruyeron 335 ; los lacedemonios demolieron Mesene y luego la reedificaron los tebanos y más tarde Filipo, hijo de Amintas 336 . Las acrópolis, sin embargo, permanecieron deshabitadas.
9 La causa de la primera guerra mesenia
El santuario de Ártemis de Limnas, en el que parece que los mesenios ultrajaron a las doncellas venidas para el sacrificio 337 , se encuentra en los confines de Laconia y Mesenia, donde ambos pueblos celebran una gran concentración y un sacrificio en común. Se dice que fue después de este ultraje, al negarse los mesenios a ofrecer una reparación, cuando estalló la guerra.
También toma su nombre de esta localidad de Limnas el santuario de Ártemis en Esparta, el llamado Limneo 338 .
10 Tirteo y la segunda guerra mesenia. Las otras guerras mesenias. Longitud de la costa mesenia
Las revueltas de los mesenios provocaron numerosas guerras. Tirteo dice en sus poemas que la primera conquista de Mesenia tuvo lugar en tiempos «de los padres de sus padres» 339 ; en la segunda, en la que los rebeldes tuvieron como aliados a los argivos, eleos, pisatas y arcadios 340 , los arcadios ofrecieron como estratego a Aristócrates, rey de Orcómeno, y los pisatas a Pantaleón, hijo de Onfalión, y eso —nos dice Tirteo— en el tiempo en que él mismo, venido de Eríneo, era estratego de los lacedemonios en la guerra. Dice, en efecto, en la elegía titulada Eunomía , que era originario de aquel lugar:
Porque el Cronión, esposo de Hera de hermosa corona,
el propio Zeus, ha dado esta ciudad a los Heraclidas,
en cuya compañía hemos dejado la ventosa Eríneo
y a la vasta isla de Pélope hemos llegado 341 .
En vista de lo cual o esta elegía no merece ningún crédito, o no debemos creer a Filócoro 342 cuando dice que Tirteo era ateniense del demo de Afidna, ni a Calístenes 343 y a algunos otros que afirman que llegó de Atenas a petición de los lacedemonios de acuerdo con un oráculo que les ordenaba buscar un jefe entre los atenienses. Fue, pues, en tiempos de Tirteo cuando tuvo lugar la segunda guerra mesenia; y se dice que luego estallaron una tercera y una cuarta, en la que los mesenios fueron definitivamente derrotados 344 .
La longitud total de la costa de Mesenia, teniendo en cuenta las sinuosidades de los golfos, es de unos ochocientos estadios 345 .
11 Despoblación de Mesenia y Laconia
A consecuencia de la abundancia de información, nos hemos extendido ciertamente más de lo razonable sobre un país que se encuentra en su mayor parte despoblado; y también Laconia está falta de habitantes en comparación con la floreciente población que antiguamente tuvo. En efecto, fuera de Esparta las pequeñas ciudades que quedan se cuentan en tomo a las treinta, mientras que antiguamente dicen que se llamaba Hecatómpolis 346 y que por esta razón todos los años se ofrecía allí un sacrificio en la fiesta de las Hecatombeas.
287 Mesene fue fundada por Epaminondas en el 369 a. C. Cf. DIOD ., XV 66.
288 Melanto era el padre de Codro; expulsado de su país a la llegada de los Heraclidas, encontró refugio en el Ática, donde llegó a ser rey de los atenienses. Cf. ESTR ., IX 1, 7; XIV 1, 3.
289 Aquí se distingue el golfo de Mesenia del golfo de Ásine, que no es más que la parte occidental del propio golfo de Mesenia, junto a la ciudad de Ásine, la medieval y actual Koroni (cf. TUC ., IV 13, 1; 54, 4), mientras que luego (cf. infra , VIII 4, 4) son dos nombres diferentes del mismo golfo.
290 Cf. HOM ., Il . IX 150-153.
291 Cf. HOM ., Il . V 543. Feras, forma jonia de Faras, se identifica con la actual Kalamata.
292 Cf. HOM ., Il . II 585. Étilo se identifica con la actual Itilo, al norte de Areópoli, en la costa oriental del golfo de Mesenia.
293 Mesene se refiere aquí no a la ciudad, sino al territorio de Mesenia en época homérica.
294 Siete estadios son 1,3 kilómetros, distancia algo corta, sólo aceptable si se piensa en las primeras pendientes; con el nombre de monte Egáleo de referiría a la parte meridional de la cadena que se extiende entre Ciparisia y la ensenada de Navarino; las últimas estribaciones son las que dominan Pilos de Corifasio.
295 Esta información de Estrabón ha sido confirmada por la arqueología. Después de la destrucción del palacio de Ano Englianos, identificado como el palacio de Néstor, la población abandonó el lugar y parece que un grupo de fugitivos se fue a instalar en el promontorio de Corifasio (al norte de la bahía de Navarino y en la misma línea de la alargada isla de Esfacteria, de la que sólo le separa un estrecho y poco profundo canal; Cf. TUC ., ob. cit . IV 3 ss.), donde en tiempos de las guerras mesenias existía un núcleo de población que conservaba el nombre de Pilos.
296 En los manuscritos hay una laguna; se lee «bajo el mando de Eurimedonte y Estratocles» y falta Sophokléous, epì árchontos , «y de Sófocles», «durante el arcontado de». Se ha subsanado mediante una conjetura basada en DIOD ., XII 60, según el cual Estratocles era arconte en el año de la expedición, el 425 a. C., y en TUC ., IV 3, para quien Eurimedonte y Sófocles estaban al mando de la expedición. El error de copia debió de producirse por la semejanza e idéntica terminación de dos nombres propios, Sófocles y Estratocles, lo que provocó la omisión de uno.
297 La actual Kyparissía, Arkadia en la edad media.
298 TUC ., IV 38 habla de doscientos noventa y dos prisioneros. Para todo el episodio de Pilos y Esfacteria, cf. TUC ., IV 3 ss.
299 400 estadios equivalen a 74 Km. Hay en realidad unos 50.
300 TUC ., IV 3. La distancia de cuatrocientos estadios en este caso se corresponde exactamente con la realidad.
301 La actual ciudad de Methóni se encuentra a poca distancia al norte del sitio donde estaba la antigua, ocupado después por el castro veneciano. Cf. TUCÍDIDES , II 25, 1-2. Respecto a Pédaso, cf. HOMERO , Ilíada IX 152 y 294.
302 Bogo, rey de Mauritania (cf. ESTR ., II 3, 4; XVII 3, 5; 3, 7) murió en las operaciones que se desarrollaron en las costas del Peloponeso, preliminares a la batalla de Accio (31 a. C.).
303 El cabo Acritas, llamado cabo Gallo en el siglo XIX , ha recuperado actualmente su nombre antiguo.
304 La Ásine de Hermiónide, en Argólide, a unos nueve kilómetros al sudeste de Nauplia, muy cerca de Toló; ha sido excavada por la escuela sueca. Los dríopes expulsados de esta ciudad hacia el 720 a. C., cuando fue destruida por los argivos, fundarían la Ásine del golfo de Mesenia con la ayuda de los espartiatas.
305 Las Tírides es el nombre de un promontorio que penetra en el golfo de Mesenia por la parte occidental de la península de Mani; su punta meridional abriga el pequeño puerto de Yerolimin. El nombre «Tírides» (Thyrídes , «Ventanas») se debe a las numerosas cavidades que hay en aquella costa.
306 Leuctro se encuentra cerca del actual pueblo del mismo nombre, situado junto al pequeño puerto de Stoúpa y a cinco kilómetros al sudeste de Kardamyli , que también conserva el nombre antiguo. Está en una colina que forma una fortaleza natural, comparable a la de Tirinto. En cuanto a Bítilo (Beítylos) , el otro nombre de Étilo (Oítylos) , se trata de una forma dialectal en la que la beta corresponde a una antigua digamma.
307 Turia estaba a unos once kilómetros al noroeste de Kalamata (la antigua Feras) y a tres kilómetros al norte del actual pueblo de Thouría , en el lugar llamado Paleocastro. Gerena o Gerenia se localiza en Kampos , un pueblo del interior, a quince kilómetros al sudeste de Kalamata.
308 Cf. supra , VIII 3, 7 y 28-29.
309 Una filial del santuario de Trica, según parece, sería el sentido de la palabra aphídryma . Trica de Tesalia estaría en el sitio de la actual Trícala, en la orilla izquierda del Peneo.
310 Tálamas estaría en un lugar llamado Svina , cerca del pueblo de Koutiphari , actualmente Thalames , a unos doce kilómetros al noroeste de Étilo.
311 El Nedón se encontraba en la vertiente occidental del Taigeto, en una zona conflictiva y disputada por mesenios y espartanos, pero que sólo se puede situar en Laconia si se piensa en las fronteras políticas de un determinado momento, no en los límites naturales. En cuanto al santuario de Atenea Nedusa, al que no se refiere Pausanias, podría estar en la acrópolis de Feras o junto al Nedón, curso de agua que baja del Taigeto y que actualmente conserva el mismo nombre.
312 Peaesa y las otras fundaciones de Teleclo no han sido identificadas; debían de estar en la zona del alto Nedón. Teleclo era un rey de Esparta, el octavo de la dinastía de los Agíadas.
313 De las tres posibilidades de localización de la Énope homérica la más verosímil es la que la identifica con Gerenia; el emplazamiento homérico se encontraría en la fortaleza veneciana de Zarnata, junto al pueblo de Kampos, al sudeste de Kalamata. Cf. PAUS ., III, 26, 8. En el texto encontramos Gerena o Gerenia. En cuanto a Pelana, el emplazamiento conocido con este nombre no se encuentra, como las otras ciudades ofrecidas a Aquiles, cerca del golfo de Mesenia, sino que está en Kalyvia de Georgitsi, que actualmente ha recuperado el nombre antiguo, al nordeste de Kastori, en la vertiente oriental del Taigeto y cerca de una de las fuentes del Eurotas. Cf. infra , VIII 7, 5; PAUS ., III 21, 2. Debido a esta situación se ha pensado que no debe identificarse con la Énope homérica y que tal vez habría otra Pelana en un lugar desconocido del golfo de Mesenia.
314 Cf. supra , VIII 3, 25. La localización del sitio homérico de Hira es muy problemática.
315 Mésola parece que puede identificarse con Giannitsa, al este de Kalamata. Cf. infra , VIII 4, 7.
316 Cf. supra , VIII 4, 4. Para el sitio homérico de Epea se ha propuesto la identificación con Nijoria (Rizomylo) , un importante centro micénico en un cruce de caminos al noroeste del golfo de Mesenia, en un lugar que no tiene nada que ver con las posibilidades apuntadas por Estrabón y Pausanias (IV 34, 5). Su nombre griego es Aípeia , que significa «alta», «elevada».
317 Cf. supra , nota 307. La antigua Turia se encuentra ahora a unos diez kilómetros del mar, pero, debido a que la zona de desembocadura del Pamiso es pantanosa y de formación reciente, es probable que antiguamente estuviera más cerca del mar. En cuanto al golfo Turiata, el nombre se aplica en sentido estricto a la parte nordeste del golfo de Mesenia, pero a veces se da el nombre a todo el golfo. Éste es el caso de este pasaje, donde se habla de Río («promontorio»), ciudad y territorio en el extremo de la costa occidental del golfo (cf. infra , VIII 4, 7), en el lado opuesto al cabo Ténaro.
318 Cf. HOM ., Il . IX 151. Para Antea los antiguos proponían la identificación con Turia o con Ásine (Koroni). La más verosímil parece ser la de Turia, la única conocida por Pausanias (IV 31, 1).
319 Corone parece que debe localizarse en Petalidi, un pequeño puerto en la costa occidental del golfo de Mesenia, a unos treinta kilómetros de Kalamata. PAUS ., IV 34, 4-5, creía que era el sitio de la Epea homérica, pero cf. supra , nota 316.
320 Cf. HOM ., Il . IX 153.
321 Cinco estadios equivalen a 925 m. Cf. PAUS ., IV 31, 1, que habla de seis estadios.
322 Cf. supra , VIII 3, 23, nota 201.
323 Sobre Faras, o Feras en su forma jónica, cf. supra , VIII 4, 1 y 4; 4-5; infra , VIII 5, 8; 7, 5.
324 Desde el Peloponeso, aquende el Istmo, en la parte interior. La longitud de 100 estadios corresponde a 18,5 Km., distancia exacta si se parte de Hagios Floros, pueblo donde se encuentran las principales fuentes del Pamiso, aunque su curso venga de más arriba. El Pamiso, llamado «Nilo de Mesenia», riega una región extraordinariamente fértil, que recibió el nombre de Makaría , «tierra opulenta o afortunada».
325 50 estadios son 9,25 Km., distancia más cercana a la realidad que los 40 estadios que da Pausanias (IV 31, 4); pero el texto de Estrabón es fruto de una corrección, ya que los manuscritos decían «doscientos cincuenta», cifra a todas luces exagerada debida a una confusión, tal vez con la distancia que hay hasta el pequeño Pamiso de Laconia del que se habla a continuación.
326 Filipo de Macedonia apoyó a los mesenios contra los lacedemonios.
327 Cf. supra , VIII 3, 1; 3, 7; 3, 14.
328 Cf. F. JACOBY , FGrHist 70 fr. 116.
329 Cuando tuvo lugar el retorno de los Heraclidas, Cresfontes obtuvo Mesenia en el reparto y fue el fundador del nuevo Estado (cf. infra , VIII 8, 5), sucediendo a Melanto, el último Nelida, que tuvo que exiliarse (cf. supra , VIII 4, 1).
330 Esteniclaro, la capital del reino mesenio de Cresfontes, debía de estar en el alto llano del Pamiso, en la región de Meligala, al nordeste del monte Itome. Cf. HERÓD ., IX 64, que se refiere a la llanura.
331 Hiamitis estaría en las cercanías de Andrusa, entre el Itome y el golfo de Mesenia. Cf. PAUS ., IV 14, 4, que la conoce como Hiamía.
332 Tanto el recinto de Corinto como el de Mesene, con la inclusión de Acrocorinto e Itome respectivamente, ocupaban una superficie muy superior a la de la propia ciudad. En caso de invasión podían ofrecer refugio a los habitantes y al ganado de la comarca.
333 Demetrio de Faros, monarca ilirio que había sido desterrado por los romanos y había encontrado refugio junto a Filipo V de Macedonia, murió en un ataque contra Itome que tuvo lugar en la campaña emprendida por Filipo en 215-214 a. C. Cf. POLIB ., III 19.
334 Esta anécdota ya se encontraba en POLIB ., VII 11, y se vuelve a encontrar en PLUTARCO , Arato 49 ss.
335 Corinto fue destruida por el cónsul Lucio Mummio en el 146 a. C. y fue reconstruida por Augusto.
336 Filipo II de Macedonia reconstruyó Mesene, que había conocido diversas destrucciones y reconstrucciones, después de la batalla de Queronea (338 a. C.).
337 Respecto a este episodio, cf. ESTR ., VI 1, 6 y 3, 3, donde se habla de la fundación de Regio y de Tarento, que recibieron exiliados mesenios en tiempos de la primera guerra mesenia, a cuyo origen se refiere este pasaje. Cf. asimismo PAUS ., III 2, 6 ; IV 4, 2; 31, 3.
338 Sobre este templo, distinto del de Artemis Orthia , cf. PAUS ., III 14,2.
339 Cf. TIRTEO , Fr. 4 Adrados (Fr. 4 Diehl), citado ya por ESTR ., VI 3, 3. Cf. PAUS ., IV 15, 2. La expresión, en Tirteo patérōn hemetérōn patéres , «los padres de nuestros padres», es en sentido literal, es decir «nuestros abuelos». Tirteo vivió en Esparta en el siglo VII a. C.; su obra está ligada a la segunda guerra mesenia, que se fecha en la segunda mitad del VII . La primera guerra mesenia (segunda mitad del VIII ) tuvo lugar en época de sus abuelos.
340 Al texto de los manuscritos se ha añadido «y arcadios», adición obligada por el contexto. En cuanto a la participación de los eleos en la segunda guerra mesenia al lado de los mesenios, la afirmación de este pasaje encuentra confirmación en PAUS ., IV 15, 7, pero está en contradicción con lo que ha dicho el propio Estrabón, siguiendo a Éforo, en VIII 3, 30, donde sostenía que los eleos participaron al lado de los espartanos. En cuanto a la perfidia de Aristócrates, cf. PAUS ., IV 17, 4.
341 Cf. TIRTEO , fr. 2 ADRADOS . Se ha señalado el error de Estrabón al interpretar las formas «hemos dejado» y «hemos llegado» como plural de majestad y atribuirlo a Tirteo, como si éste se refiriera a su caso personal. Aquí, como en otros pasajes, son los espartiatas que se expresan colectivamente por boca del poeta. Evidentemente no se puede hacer de Tirteo un contemporáneo del retorno de los Heraclidas. En cuanto a Eríneo, era una ciudad de Dóride: cf. HERÓD ., VIII 43; TUC ., I 107, 2.
342 Cf. F. JACOBY , FGrHist 328 fr. 215. Filócoro (siglo IV a. C.) es autor de una Atthis , una obra en diecisiete libros sobre la historia del Ática desde sus orígenes hasta el 261 a. C. que nos ha llegado de modo fragmentario. En cuanto a la tradición que hacía de Tirteo un ateniense, cf. PLATÓN , Leyes , 629a. Cf. F. R. ADRADOS , Líricos Griegos , vol. I, Colección Hispánica, Barcelona, 1956, págs. 117-118.
343 Cf. F. JACOBY , FGrHist 124 Fr. 24. Calístenes de Olinto fue un historiador y filósofo del siglo IV a. C. que vivió y trabajó con Aristóteles en la corte macedonia y siguió a Alejandro en su expedición; en el 327 fue condenado a muerte por su oposición en la cuestión de la proskynēsis .
344 DIOD . (XV 66) sólo menciona tres guerras mesenias.
345 Ochocientos estadios equivalen a 148 Km. En la realidad hay unos 175 desde el Neda hasta el pequeño Pamiso, 160 desde el cabo Platamodes hasta el promontorio de Tirides, y unos 145 desde el cabo Platamodes hasta el pequeño Pamiso.
346 Hecatómpolis , es decir, «el país de las cien ciudades». En cuanto a la fiesta de las Hecatombeas, Hekatómbaia , se celebraba en honor de Apolo Hekatómbaios , advocación en la que se basa el nombre de un mes griego, el hecatombeón. La fiesta está atestiguada fuera del territorio de Esparta, por ejemplo en Atenas. Su nombre parece derivar del sacrificio de cien bueyes o reses de otra especie, número que sería el originario y que después fue disminuyendo.
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