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INTENSEMENT

ALEJANDRO ARZE RICO
INTENSEMENT
EXLIBRIC
ANTEQUERA 2021
INTENSEMENT
© Alejandro Arze Rico
© de la imagen de cubiertas: Luciana Arze Salamanca
Diseño de portada: Dpto. de Diseño Gráfico Exlibric
Iª edición
© ExLibric, 2021.
Editado por: ExLibric
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reprodujeren o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria,
artística o científica.
ISBN: 978-84-19092-35-9
Nota de la editorial: ExLibric pertenece a Innovación y Cualificación S. L.
ALEJANDRO ARZE RICO
INTENSEMENT
Te regalo cada uno de mis pensamientos,
traducidos en tinta y letra, para que siempre los
lleves a los lugares más hermosos de tu vida.
Índice
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Sobre el autor
1
Te llevo a recónditos paisajes
para que seas mi paisaje principal.
Atravieso las fronteras de mi mente
para crear tu espacio ideal.
El relicto más hermoso
concebido solo para ti,
para crear la ilusión
de la imaginación.
Horizontes sin fronteras,
solo el hielo entre tú y yo.
Tú, mi maga de esperanza,
que se abalanza en mi interior,
con el humo del delirio
me invitas a pasar.
El escote es perfecto
y tu figura sideral.
Te acaricio con el alma
y te beso con pasión.
Eres libre, como parte del paisaje,
eres bella y eterna.
La mirada es transparente,
posees todo lo que pasa,
pero es la última vez.
El camino se hace largo,
y el peso de tu ausencia
ya se empieza a percibir.
Beso tras beso, la conquista se concreta,
tú, mi maga y hechicera,
que robaron mi quietud.
Me abate tu partida
y lamento tu quietud,
es la brisa de tu ausencia
que se aleja una vez más.
Partes con el ramo entre las manos.
La mirada es furtiva,
aquejando un día más.
Mi musa, maga y esencia,
tienes un pretexto más,
no me dejes de besar.
Es un día, es un sueño,
es tu forma de pensar,
es la magia que traspones,
que inunda todo al partir.
Dame un beso tras de otro
y no pares nunca más.
Yo te toco poco a poco
y te pido un poco más.
Contamíname de tu esencia,
porque es solo una noche más.
2
Nos aferramos a ideas que solo sangran en el río,
juzgando el buen humor del espacio en tiempos
que no fueron perfectos,
apostando en las orillas, siempre jugando a perdedor.
Todos los días amanece,
pero no puedes dejar las pretensiones del sentir
una vez más,
condenando al amor pasajero
que no piensa y no juzga, solo deja ir.
El amor de verso no presiona, no confunde,
día a día avanza sin prejuicio,
amanece amando y presiente
que la luz de la mañana ya no estará ahí.
3
Contágiame tu forma de andar bajo la noche,
escuchando tu voz,
desfilando con el perfume de tu piel,
insensato por las rosas que marchaban
sugiriéndote solo una noche más
a través de tu silencio.
Los acordes son precisos
caminando aferrado a tu razón.
La luna se deja mirar,
profanando los latidos del silencio,
encontrando en lo profundo
y callado de tu amor.
La conjetura terminó con el miedo de escuchar,
de pronunciar una sola palabra,
de sentir el latido de tu ser,
por sacarte una risa,
mostrándote en el mapa
los lugares más distantes
que un día habité
en las sombras del ayer,
que mostraban la herradura,
pidiendo que te quedes solo un instante más,
y que siempre tengas la excusa perfecta
para no decirme adiós,
y que solo sople el viento.
Descontando lo de ayer,
sin atadura ni ligamento,
solo quédate con el recuerdo de un amanecer.
4
Escribo a tu recuerdo, a tu aroma, a tu piel,
como flor incandescente no dejas de brillar.
Le canto a la libertad, a la ausencia de lo efímero,
a tus labios con sabor a alcohol.
Ovaciono tu encanto cada día al caminar.
Me apasionas, conquistas
y mueves sin piedad.
Eres justa, agua, clara y mi piel.
Con tu ausencia en el camino,
la distancia cada día es más.
Le escribo a tu recuerdo,
al encanto del ayer
por haberte conocido a inicios del desdén,
por la causa, el fruto y el humo de tu voz.
Me encandilas y alumbras,
me empujas al andar.
Los pétalos guardados del ramo peculiar
ya son parte del recuerdo que quedó en el ayer.
«Sin miedo a nada», citas a Ubago.
Firme y elocuente te abrazas sin prisión.
Eres firme y endeble,
te agudizas, elevas y empiezas a volar.
Me abrazas y besas con la mente limpia,
y ya es tiempo de partir,
¡de partir acongojada por tu estado marital!
5
Como nota pasajera siempre
se hace tarde para entrar.
Vivo en equilibrio imperfecto de verdad.
Con el juego de la vida siempre empieza
todo de cabeza una vez más.
No tienes norte, nunca sabes dónde vas,
cómo salir y querer vivir echando todo al azar
con el tiempo que te juega
las traviesas aventuras del disturbio del rodar y rodar.
Como que no sabes por dónde salir,
porque no hay nadie que te espere
en un silencioso adiós.
Con la ausencia del disturbio,
una vez más dices adiós.
6
Confinados a vivir en el recuerdo,
retirados de toda locación emocional.
Con frecuencia miras alto, pero nunca logras ver.
La fatiga y el ocaso te aventajan
ante impíos sofocantes del presagio del ayer.
Tu mirada es furtiva
y tu aliento a alcohol
marcado por cada estación.
Las palabras son hechizos
que viajan en el tiempo,
poseyendo las praderas
que despeinan tu sosiego.
Son miradas de cemento
y abismos de quietud,
caucásicos y tibios por el eje de tu piel,
consanguíneo arbitrario,
juez de lo eterno y pasajero
que por ti agachas la mirada.
Con el trono ante tus pies
y la mirada devastada,
haces claro el horizonte,
tiempo en el que juegas al azar
con las trampas del destino,
que ya huyen otra vez.
7
Conectados con la vida
y el equilibrio que nos da;
conectados con el alma,
te siento cada día más eterna;
conectados con la luz
que ilumina nuestro andar en la tiniebla;
conectados por un cable,
para cada día estar a tierra;
conectados por la piel
cada día te extraño más;
conectados por el sonido de tu voz
que hace eco en la habitación.
Estamos conectados por tu esencia,
ya que cada día te recuerdo con más exactitud;
conectados por la vía.
Y tú estás aquí, mi hermosa compañera,
mi silueta, mi presencia,
que añoro con tanta exactitud.
8
Con piedad te pido:
dame habilidad,
la ofensiva de ilusión
y el conjuro de tu voz.
Vivo al pie del caudal,
siempre dando oportunidad.
Caí en cuenta del eterno pasajero
que llevo rodando en mi interior.
No sé dónde encuentro la salida,
rogando en el pilar de la cruz
que goza por verte partir.
Aún eres el miembro exacto que descuadra
mi amplio espíritu de quietud,
mamífero insatisfecho e intuitivo que avanza
imperante al discurso de ovación,
con las canas pituitarias que cantan al brotar,
con la luz que apenas logras divisar.
Buscas la locura, y no los círculos que se van,
sigues haciéndolo todo mal.
Los seis ejemplos de quietud,
las seis historias de tu vida,
como caja preciosa que no se puede ni tocar,
y las seis terapias que desbocan en lujuria
y la respuesta es la historia,
es que vuelves para atrás.
9
Con una lágrima sutil pero perfecta,
demandas atención de lo inusual.
Con tu mirada taciturna y triste tratas de brillar.
Con tu silencio y el eco de tu ausencia
tratas de disimular tu enojo.
Con mi aullido negativo,
tras dos copas de verdad,
te veo auténtica una vez más.
Con palabras lacerantes trato de llevarte
y convencerte de una realidad.
Eres cálida y fría cada día al despertar.
Te contemplo sollozante
día a día en el altar.
En tu mente tienes clara
la idea visceral del coloquio marital.
En tu vientre haces eco del llamado
de un llanto pasajero que lo traes del ayer.
Tu mirada ebria pero eterna
me contempla al despertar.
Confundida en el espacio
llamas la atención del equilibrio,
con tu gesto pionero
que devasta mi interior.
Caen lágrimas de desconsuelo
que el tiempo no logró posesionar.
Cae el alba. Con él brotan
los primeros rayos de sol,
encontrándote perfecta, tibia,
con los ojos cerrados de emoción.
Eres clara, eres luz, eres eterna y perfecta,
con la tempestad dispuesta a tu esencia.
Eres libre, y también agua cristalina,
pura y hermosa.
Con la mirada a tus pies te levantas
y sigues pasajera,
te vuelves eterna primavera
en el llanto del ayer.
10
Con el tranvía que vuela junto a ti
en busca de su capitán,
perdiendo, pero siempre ganando
un poco más en la labor;
volando lejos, pero siempre con las alas rotas,
los tiempos de las risas jactanciosas
y nos deja qué mirar,
solo soledad.
En tiempos imperfectos,
con luz prestada,
siempre con simplicidad,
los cántaros llenos
y las flores marchitas,
enjaulaban tu espíritu
dejándote en estado de quietud.
La ausencia de comas
hacía que el verso
fuese solo un párrafo más,
distante a realidades
imperfectas para mí.
Solo existes en el ocaso,
tú, inquieta y feliz,
radiante, solo porque sabes
que el tiempo de partir acaba de llegar.
11
Cómo seducir tus pasos
cuando cada día los siento más ausentes.
El tiempo es mi gloria,
cuando te encuentro junto a mí.
Despertar de madrugada con tu esencia,
con tu luz a contraluz.
Cómo acudir a otras almas,
cuando la tuya me tiene poseído.
El encuentro a dos voces
y la mirada celestial que cautiva
en lo profundo y en la caja de recuerdos.
12
Tus labios y besos me levitan al andar,
ojos que esquivan a los míos
y miran sin mirar.
El latido de tu voz,
que le canta a la luna y al sol
que estás conmigo,
es tu piel perfecta
que acompaña la ilusión.
Te miro fijamente
y no encuentro imperfección.
Eres bella, pura, magia y locura.
Mi inconsciente está contigo,
paso a paso desde ayer.
Perspectiva incongruente
que no sale de la mente,
te deslizas suavemente
con el abrazo del ayer.
Posees la costumbre de amarrarme
en tu mundo de prisión.
Amor caótico, eterno y libre,
perfecto, inusual y pasajero.
Eres tú, silueta, trastorno
y forma de pensar.
Abates la distancia y te abochornas al partir.
Me llamas elocuente y despiertas la quietud,
te desvelas noche a noche,
pensando en mi interior.
Avasallado con mis besos,
te pido un día más.
No descuentes los presagios
que te llevaron a mi ser,
tu calma imperfecta que se apoya
en el filo del abismo, no dejándote caer.
Delicada, tibia, te abates al entrar
en cada uno de mis pensamientos.
Te desnudas libremente,
permitiéndome alcanzar
el pensamiento más profundo
de tenerte junto a mí.
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