Читать книгу: «Un curso de amor»
Un curso de Amor
Un curso de Amor
El Curso
Los Tratados
Los Diálogos
Mari Perron, Primera receptora
Índice de contenido
Portadilla
Legales
Palabras en torno a la traducción
Prólogo
Libro Uno: Un Curso de Amor
El aprendizaje en el tiempo de Cristo I
Introducción
Preludio
Capítulo 1: Un curso de amor
Capítulo 2: Qué es el amor
Capítulo 3: La primera lección
Capítulo 4: La equidad del amor
Capítulo 5: Relación
Capítulo 6: Perdón/Unión
Capítulo 7: Lo que te guardas
Capítulo 8: Separarse del cuerpo
Capítulo 9: El regreso del hijo pródigo
Capítulo 10: Uso y comprensión
Capítulo 11: Libre albedrío y voluntad
Capítulo 12: El origen de la separación
Capítulo 13: Observación y experiencia
Capítulo 14: Relaciones especiales, terrenales y humanas
Capítulo 15: El yo especial
Capítulo 16: Lo que eliges en su lugar
Capítulo 17: La no-planificación consciente
Capítulo 18: La mente que se une
Capítulo 19: Unicidad y dualidad
Capítulo 20: El abrazo
Capítulo 21: El amor es
Capítulo 22: La intersección
Capítulo 23: La libertad del cuerpo
Capítulo 24: Tiempo de sensibilidad
Capítulo 25: La devoción como forma de participación
Capítulo 26: La vida plena
Capítulo 27: Ser
Capítulo 28: Dar testimonio
Capítulo 29: La atención
Capítulo 30: Estar presente
Capítulo 31: La naturaleza de la mente
Capítulo 32: El amor retornado al amor
Libro Dos: Los Tratados de Un curso de amor
El aprendizaje en el tiempo de Cristo II
Un tratado sobre el arte del pensamiento: El primer Tratado
Capítulo 1: La primera instrucción
Capítulo 2: El arte del pensamiento
Capítulo 3: La llamada al milagro
Capítulo 4: El centro del universo
Capítulo 5: La opción por el amor
Capítulo 6: El acto de orar . .
Capítulo 7: El sufrimiento y el nuevo aprendizaje
Capítulo 8: Encarnación y resurrección
Capítulo 9: Dar y recibir
Capítulo 10: La paz
Un tratado sobre la naturaleza de la unidad y su reconocimiento: El segundo Tratado
Capítulo 1: Tesoros
Capítulo 2: Escuchar la llamada
Capítulo 3: Responder a la llamada
Capítulo 4: La llamada a quien tú eres
Capítulo 5: La fuente de tu llamada
Capítulo 6: La creencia: “Consumación”
Capítulo 7: La creencia: “Dar y recibir es un solo acto”
Capítulo 8: La creencia: “Ninguna relación es especial”
Capítulo 9: La creencia: “No hay pérdida, sino sólo ganancia”
Capítulo 10: La creencia: “Sólo aprendemos en unidad”
Capítulo 11: La creencia: “Existimos en relación y unidad”
Capítulo 12: La creencia: “Corrección y expiación” .
Capítulo 13: La última llamada
Un tratado sobre el ser personal: El tercer Tratado
Capítulo 1: Representación verdadera y representación falsa
Capítulo 2: El propósito de la representación
Capítulo 3: El Ser verdadero
Capítulo 4: El desmantelamiento de la ilusión
Capítulo 5: El propósito original
Capítulo 6: El deseo de recompensa
Capítulo 7: La explosión de las creencias
Capítulo 8: La Casa de la Verdad
Capítulo 9: Morar en la Casa de la Verdad
Capítulo 10: Un ejercicio para el olvido
Capítulo 11: Las tentaciones de la experiencia humana
Capítulo 12: El ser físico en la Casa de la Verdad
Capítulo 13: Práctica: “No hay pérdida, sino sólo ganancia” .
Capítulo 14: No querrías ser distinto de quien eres .
Capítulo 15: El nuevo comienzo
Capítulo 16: Voluntad, tentación y creencias
Capítulo 17: Un error en el aprendizaje
Capítulo 18: Observación
Capítulo 19: La realidad física
Capítulo 20: El sufrimiento y la observancia
Capítulo 21: La identidad del Ser verdadero
Capítulo 22: El Ser verdadero en forma observable .
Un tratado sobre lo nuevo: El cuarto Tratado
Capítulo 1: Todos son elegidos
Capítulo 2: Visión compartida
Capítulo 3: Visión natural
Capítulo 4: La herencia de la vida eterna
Capítulo 5: La energía de la creación y el cuerpo de Cristo
Capítulo 6: Una nueva opción
Capítulo 7: Un final para el aprendizaje
Capítulo 8: Llegar a conocer
Capítulo 9: Más allá del aprendizaje
Capítulo 10: Crear lo nuevo
Capítulo 11: El final del aprendizaje y la sostenibilidad de la consciencia Crística
Capítulo 12: Un preludio a los Diálogos
Libro Tres: Los Diálogos de Un curso de amor
El aprendizaje en el tiempo de Cristo III
Capítulo 1: Aceptación del estado de gracia del Hijo de Dios recién identificado
Capítulo 2: Aceptación y negación
Capítulo 3: El Pacto de lo nuevo
Capítulo 4: El nuevo tú
Capítulo 5: Representación verdadera
Capítulo 6: El cuerpo y la elevación de la forma
Capítulo 7: El tiempo y la experiencia de la transformación
Capítulo 8: El territorio de la conciencia consciente
Capítulo 9: La conciencia que no proviene del pensamiento
Capítulo 10: La meta y la consumación del Ser elevado de la forma
Capítulo 11: El retorno a la unidad y el fin del pensamiento tal como lo conoces
Capítulo 12: El cuerpo y tus pensamientos
Capítulo 13: El compartir, y una refinación de tu modo de expresar lo que sabes
Capítulo 14: Nuevas fronteras más allá del cuerpo y la mente, más allá de la forma y el tiempo
Capítulo 15: El llegar a ser y los principios de la creación
Capítulo 16: De la imagen a la presencia
Capítulo 17: El secreto de la sucesión
Cuarenta días y cuarenta noches
Día 1: Acéptame
Día 2: Acepta tu Ser
Día 3: Acepta la abundancia
Día 4: Las nuevas tentaciones
Día 5: El acceso a la unidad
Día 6: El tiempo intermedio
Día 7: Las condiciones del tiempo de la aceptación
Día 8: Acepta el presente
Día 9: Libertad
Día 10: Poder
Día 11: La consciencia Crística
Día 12: El Ser espacioso unido en relación
Día 13: La unión con el Ser espacioso
Día 14: Sanación
Día 15: Entrar en el diálogo
Día 16: El paraíso nuevamente hallado
Día 17: El cumplimiento del modo de Jesús
Día 18: El camino al paraíso
Día 19: El modo de María
Día 20: La primera transición
Día 21: La inversión
Día 22: Canalización
Día 23: Lo que llevas contigo
Día 24: Potencialidad
Día 25: El cuidado de tu jardín
Día 26: La guía del Ser
Día 27: La aprehensión de los niveles de experiencia
Día 28: Cambiar la orientación de las experiencias de vida, de lo externo a lo interno
Día 29: El denominador común de la experiencia
Día 30: Ceder ante la totalidad
Día 31: Fusión
Día 32: La experiencia del Ser y el poder de Dios
Día 33: Esencia en relación
Día 34: Decir que sí al poder
Día 35: Ser creador en unidad y relación
Día 36: Quien eres en unidad y relación
Día 37: Un nuevo concepto de Dios
Día 38: Quien Yo Soy
Día 39: Quien Yo Soy para ti
Día 40: Quien tú eres para mí
Epílogo: Una nota en torno al estado de ser
Diálogo desvelado
Recursos de utilidad
| Perron, Mari Un curso de amor : edición en un solo volumen / Mari Perron. - 1a ed . - Pilar : Tequisté. TXT, 2020.Archivo Digital: descargaTraducción de: Coralie Pearson.ISBN 978-987-4935-25-01. Espiritualidad. 2. Jesucristo. 3. Autoayuda. I. Pearson, Coralie, trad. II. Título.CDD 230 |
Traducido por
Coralie Pearson
con la colaboración de
Lorena Miño Dávila
Copyright ©2018: The Center for A Course of Love, Asociación sin fines de lucro.
Todos los derechos reservados. Se permite la reproducción y transmisión de partes de este libro.
Para determinar si se necesita autorización, por favor lea las indicaciones en www.acourseoflove.org
Los derechos de traducción de Un curso de amor: Edición en un solo volumen en lengua española pertenecen a Take Heart Publications.
12402 Bitney Springs Road, Nevada City, California 95959, EE.UU.
La unión de la cual habla este Curso inspiró el emblema de la portada, que sigue el modelo de la trompeta del ángel: una gran flor, cuyos cinco pétalos se despliegan en espiral, mirando hacia abajo, hacia la tierra. Durante el día, esta flor muestra totalmente su belleza, pero es a la noche cuando libera su exquisito y delicado perfume. Este acto de creación, que abraza en la misma medida la luz y la oscuridad, sugiere la unión de cielo y tierra.
Coordinación editorial
M. Fernanda Karageorgiu
Diseño original
Patty Arnold
LIBRO DE EDICIÓN ARGENTINA
TEQUISTÉ EDICIONES
Av. José E. Uriburu 1631 - Bosque 16
(1629) Pilar, Buenos Aires, Argentina
www.tequiste.com
Digitalización: Proyecto451
Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del “Copyright”, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático.
Inscripción ley 11.723 en trámite
ISBN edición digital (ePub): 978-987-4935-25-0
Al leer estas palabras, […] eres también un “receptor” de este diálogo en la misma medida en que lo es la primera persona que las escucha y las traslada al papel. ¿Acaso no recibes una pieza musical aun cuando seas uno entre miles o millones de personas que la escuchan? ¿Acaso importa quién es el primero en oír la música? Éste es, en verdad, un diálogo entre tú y yo. No quieras que la “vía” de la transcriptora de estas palabras sea la “vía” para todo el mundo, y no pienses que oír “directamente” de la Fuente es diferente de lo que haces aquí. (D:1.19-20)
Mari Perron fue, en palabras de Jesús, la “primera receptora” de este Curso (D:12.7,11). Ése es, en consecuencia, el término que se adopta para referirse a su función en esta edición completa.
NOTAS SOBRE ESTA EDICIÓN
El texto de esta edición completa se ha cotejado cuidadosamente con la transcripción original, y aquí se presenta tal como se recibió, corregido únicamente por cuestiones menores de tipo ortotipográfico.
Hacia finales de 2014, mientras leía el libro en voz alta como preparación para una edición en audio, Mari Perron descubrió que podía volver a “oírlo” como lo había hecho al recibirlo en un principio, con algunas ligeras variaciones en relación al texto impreso. Por consiguiente, esas pequeñas correcciones, junto con otras correcciones menores, están reflejadas en la presente impresión.
Las notas al pie pertenecen a la edición en español; no aparecen en la edición en inglés.
GUÍA DE REFERENCIAS
Para citar las referencias al texto, seguimos el siguiente patrón: Libro: capítulo. párrafo.
El Libro Uno se menciona con la C de “Curso” (C); el Libro Dos, con la T de “Tratados” (T) y el Libro Tres con la D de “Diálogos” (D). La E es la referencia del Epílogo, la A es la referencia del texto titulado “El aprendizaje en el tiempo de Cristo”. DD indica el texto titulado “Diálogo desvelado”.
Por ejemplo, C:20.30 se refiere al capítulo 20, párrafo 30 del Curso.
Las referencias a párrafos dentro del Preludio o la Introducción anteponen la C de “Curso” antes de la P de “Preludio y la I de “Introducción”. Por ejemplo, C:P.8 o C:I.9.
Las referencias a los párrafos dentro de los Tratados deben identificar el número del Tratado. Por ejemplo, T2:10.1 o T3:13.6.
La sección de “Cuarenta días y cuarenta noches”, que forma parte de los Diálogos, incluirá la mención del Día que se esté citando. Por ejemplo: D:Día1.23.
Las referencias a párrafos dentro de “El aprendizaje en el tiempo de Cristo” indicarán el apartado correspondiente. Por ejemplo, A:III.49.
Palabras en torno a la traducción
Al arribar a puerto al final de una travesía que ha durado dos años y un mes (a diferencia de la del búho y la gatita, que navegaron un año y un día), parece oportuno hacer una última pausa antes de desembarcar, para repasar el cuaderno de bitácora y comentar algunas de las incidencias de la navegación, por si conocerlas sirve de utilidad al lector que está a punto de iniciar su propia travesía.
En estos tiempos de sensibilidad al lenguaje inclusivo y no sexista, quizás convenga comenzar haciendo eco de lo que dice Glenn Hovemann en su prólogo: “[el Curso] habla en igual medida a “ella” y a “él”, a las hermanas y a los hermanos, y valida con fuerza los caminos femeninos del saber.” Esto es más evidente en la lengua inglesa, en la que para la mayoría de los sustantivos no se distingue entre el género masculino y el femenino, y el uso de los pronombres personales en tercera persona indica claramente si el sujeto del verbo es hombre o mujer, como también lo hacen los pronombres posesivos en tercera persona. Hacer esta inclusividad patente en la lengua española es más complicado, y hemos preferido no entorpecer el fluir de las enseñanzas de Jesús intentándolo.
La polisemia de muchas palabras inglesas también trae complicaciones a la hora de traducirlas, y algunos casos concretos se han comentado en notas al pie. Sirva como botón de muestra la palabra “way” que en sus diversas acepciones puede significar: camino, vía, modo, forma, manera, costumbre, sentido, entre otras muchas. Por otro lado, en la mayor parte de la obra, Jesús nos habla directamente a nosotros, o sea, a la segunda persona, que en inglés no distingue entre tú, vosotros y ustedes. En la traducción hemos ido intercambiando entre el singular y el plural, como mejor nos ha parecido en cada caso, confiando en la benevolencia del lector, si en algún momento el salto de uno a otro llama la atención.
Ahora bien, las presentes palabras no pretenden ser una disquisición sobre el arte de traducir y sus dificultades; esa es materia para obras técnicas. No es aconsejable leer los tres libros de la presente edición desde la perspectiva de un estudiante deseoso de practicar su capacidad para el análisis de textos. Como dice Jesús en el texto titulado “El aprendizaje en el tiempo de Cristo”:
Se te insta a que no apliques tu pensar y tus esfuerzos –los medios habituales que utilizas para aprender– a este Curso de amor. Este Curso no es para la mente sino para el corazón. No es un camino de pensar y esforzarse, sino un camino de sentir, de facilidad y de relación directa. (A:I.4)
Este camino de sentir y de relación directa –aunque no siempre de facilidad– es el que hemos recorrido Lorena Miño y yo como compañeras de travesía. Lorena ha desempeñado la función de correctora de textos, yo la de traductora, funciones en las que cada una tenemos una larga trayectoria profesional. Y hemos pasado horas juntas reflexionando sobre pasajes complejos, matices sutiles, y estructuras sintácticas ambiguas (¡en las que Jesús es un gran artista!). Nuestro empeño, ante todo, ha sido comunicar el mensaje de Jesús con la mayor fidelidad, y conseguir que el lector de habla española lo reciba con la misma potente carga energética que transmite el texto en inglés. Y no lo hemos hecho solas, sino que nos hemos sentido guiadas y acompañadas por una gracia divina en todo momento a lo largo de este proceso. He perdido la cuenta de las veces que ante una dificultad concreta hemos optado por dejarlo en ese momento y esperar ayuda. Y haciendo eco de lo que dice Mari Perron, al poco tiempo “las palabras surgían desde dentro, más o menos como pensamientos que yo no pensaba”. Ha sido una experiencia que no ha dejado de asombrarme, y en muchas ocasiones me ha provocado una carcajada por la forma divertida en que la solución ha llegado.
Como cualquier viaje a un lugar desconocido que se viva desde el corazón, esta travesía nos ha transformado a las dos, cada una por nuestra parte, y juntas, en unidad. Hemos vivido la experiencia de crear una relación sagrada entre nosotras que nos ha mostrado los milagros que se producen cuando elegimos dejar a un lado el ser egoico.
Y así, con este talante, es como animo a ponerse en marcha a quien se dispone para realizar esta travesía. Es larga, y llena de palabras; también de retos, sorpresas y regocijo. Vislumbrar el destino desde este punto de partida es imposible. El destino es inimaginable, os lo aseguro; es un lugar completamente nuevo, así que ¡a disfrutar de la travesía!
El mundo, el universo, es tu pareja, y sólo ahora oyes la música que imbuye de gracia todos tus movimientos, todos tus actos, todas tus expresiones de amor. Aunque esto pueda parecer lenguaje metafórico, no lo es. Escucha y oirás. Oye, y no podrás evitar regocijarte en la danza. (C:20.34)
Coralie Pearson, traductora
Prólogo
Por Glenn Hovemann, editor del texto inglés original
Durante casi tres años, Mari Perron oyó una voz interior, como si le estuviera dictando, y transcribió lo que la voz le decía. El resultado, sin editar (1), es Un curso de amor. Según se señala en el texto de forma explícita, se trata de una “continuación” de Un curso de milagros, si bien no existe una conexión formal entre los dos cursos. Ambos se recibieron de manera idéntica. En ambos, Jesús es totalmente claro acerca de su identidad como la Fuente.
Los dos cursos se recibieron con un intervalo de aproximadamente treinta años entre sí. Helen Schucman recibió Un curso de milagros a lo largo de un período de siete años, hacia finales de los años sesenta y principios de los setenta; Mari recibió Un curso de amor entre diciembre de 1998 y octubre de 2001. Ambos Cursos se caracterizan por un grado poco común de autoridad e inteligencia. La naturaleza pionera de su espiritualidad trasciende sobremanera lo que las dos mujeres hubieran sido capaces de escribir por sí solas. Los lectores que conocen Un curso de milagros reconocerán el estilo característico y brillante, aunque es probable que a la mayoría el lenguaje de Un curso de amor le resulte mucho menos complejo y más accesible que el de su predecesor.
El dictado que Mari transcribió señalaba específicamente a este Curso como una “continuación del material didáctico en Un curso de milagros” (A:I.4). También afirmaba:
Mientras que Un curso de milagros fue un curso de inversión del pensamiento y de entrenamiento mental, un curso que señaló la locura de la crisis de identidad e hizo tambalear el dominio del ego, el propósito de este curso es establecer tu identidad y poner fin a dicho dominio. (C:P.8)
Mari Perron creció en una familia de clase trabajadora en St. Paul, Minnesota (EE.UU.). Se licenció en Filología Inglesa en la Universidad de Minnesota, donde ya como estudiante adulta y madre de tres hijos, recibió el distinguido Premio Jean Keller-Bouvier por sus logros literarios. Católica practicante, sentía una fe profunda, y no le atraían otras formas de plantear la espiritualidad. “Quería escribir novelas de misterio, fumar cigarrillos y ser una intelectual”. Se describe a sí misma como una mujer “corriente”.
Fue a través de una relación de conexión profundamente personal con otras dos mujeres que se preparó el camino para la transmisión de Un curso de amor. (Del mismo modo, quienes conocen la historia de Un curso de milagros recordarán que fueron las palabras “Debe de haber otra manera”, pronunciadas por Bill Thetford, compañero profesional de Helen, en busca de una salida al conflicto entre ambos, y el asentimiento incondicional de Helen, las que señalaron los acontecimientos que llevaron a la transmisión a través de Helen). En 1993, Mari era una de las tres administradoras que dirigían un programa de estudios externo para adultos en el Departamento de Servicios de la Salud de la universidad. La naturaleza del trabajo exigía que hubiera una estrecha colaboración entre las tres mujeres: Mari, Mary y Julieanne. Casi al mismo tiempo, Julieanne y Mary descubrieron que ambas estaban embarazadas y que la fecha prevista para el nacimiento de sus hijos era casi la misma. Julieanne dio a luz un bebé sano. La bebé de Mary, Grace, tenía una grave malformación cardíaca. Cinco semanas después de su nacimiento, y tras múltiples intervenciones quirúrgicas, Grace murió. Aunque el fuerte contraste entre las situaciones de las dos mujeres fácilmente podría haber destrozado el grupo, no hizo sino estrechar su relación. A través de la vida y muerte de Grace, las tres mujeres se unieron en una búsqueda de sentido profundamente personal. Leyeron muchos libros espirituales. Todas vivieron experiencias significativas, que les aportaron profundos entendimientos. Y lo que es más importante, compartieron sus sentimientos y descubrimientos de forma activa con sus “hermanas espirituales”.
Una de las lecturas que compartieron sugería la posibilidad de que cada persona pudiera contactar con su “ángel”. Mari se mostró escéptica. Sin embargo, el 1 de mayo de 1995 decidió probar, y escribió entonces una pequeña carta. Su forma favorita de expresarse es a través de la escritura. Estaba “dispuesta a preguntar”, aunque no esperaba recibir respuesta. En sus propias palabras, esto es lo que ocurrió a continuación:
“Mi querido Ángel:
“Creo que te he sentido conmigo desde mi más temprana infancia, desde luego en mis momentos de mayor tormento, cuando me decías que yo era especial y una parte de mí te creía. Te doy las gracias. Esa voz que me decía que era especial me mantuvo viviendo tanto como me fue posible. Sintiendo tanto como podía sentir… Es esta parte de mí la que está dispuesta a creer que puedo hablar contigo. Es esta parte de mí la que dice que esto tiene sentido. ¿Hablarás conmigo?”
La respuesta fue inmediata: los dedos respondían y tecleaban las palabras casi antes de que los pensamientos apareciesen en mi mente… no oí una voz distinta de la mía. Pero sabía que las palabras no eran mías.
Huele la dulzura. Eres dulce. No intentes forzarlo, conseguirlo por fuerza de voluntad, simplemente deja que llegue. Está allí, en el medio, entre el pensamiento y el sentimiento. Respira. Siente tu corazón.
Así comenzaron a llegar mensajes de una voz que se identificaba como un ángel, cuyo nombre era “Paz”. Más tarde, Mari escribiría: “Ahora, miro hacia atrás, y pienso en lo simple que era esa comunicación. Casi infantil. Tan inocente…. Se dio por medio del acto de pedir”. En 1995, Mari, Mary y Julieanne decidieron compartir su historia con el mundo a través de la publicación de The Grace Trilogy (Hazelden, 1997; puede adquirirse en inglés como libro electrónico a través de Take Heart Publications). La experiencia de recibir mensajes del ángel Paz resultó ser un preludio, o tal vez un ejercicio previo a lo que iba a llegar.
Mari descubrió Un curso de milagros en 1996.
Leí un artículo de prensa sobre UCDM, que no lo señalaba como un libro que venía en la voz de Jesús. Al empezar a leerlo, lo seguía ignorando, y cuando me di cuenta no podía creerlo. Pero para entonces, ya no iba a dejar de leerlo, porque me parecía que todo lo que decía era la Verdad con V mayúscula… Después de un tiempo empecé a pensar que tal vez en verdad se trataba de Jesús.
Mari quedó cautivada. Aunque habitualmente era una lectora voraz de muchos libros, durante dos años, de forma casi exclusiva repetía la lectura de Un curso de milagros una y otra vez, centrándose, en particular, en el Texto (2). Bastante más de un año antes de que empezara a escuchar la voz, la preparación había comenzado. Según dice Mari:
Un curso de amor comenzó con un sueño que tuve en julio de 1997, y en el que escuché: “Ya no puedes seguir vendiendo tu mente por dinero. Tu mente ahora le pertenece a Dios”.
A esa experiencia le siguieron meses de profunda introspección. Al final, Mari se despidió de su trabajo y quedó a la espera, preparada… sin tener ni idea de para qué. Al cabo de nueve meses, y en una situación de gran incertidumbre económica, se planteó volver a trabajar. Sin embargo, una certeza intuitiva le decía una y otra vez que “tenía un trabajo que hacer para Dios”. Luego su amiga Mary compartió con ella un sueño en el que había visto “un nuevo curso de milagros”. A Mari le pareció que de alguna manera el sueño de Mary era un anuncio del trabajo que iba a llegar: un trabajo tan monumental que Mari había sido incapaz de aceptar las señales que ahora, mirando hacia atrás, en todo momento estaban apuntando hacia esta labor de escriba. Una semana después, el 1 de diciembre de 1998, Mari empezó a “oír” la voz.
En cuanto oí la voz familiar de Jesús, no como la recordaba de mi juventud o de la Biblia, sino como la recordaba de las muchas lecturas de Un curso de milagros, me sentí sobrecogida por la tarea que tenía por delante. Durante los tres años siguientes, me dediqué a recibir los tres libros que, juntos, transmiten este nuevo mensaje.
Refiriéndose a Mari, Jesús dijo: “La primera receptora de estas palabras puede ‘oírlas’ en forma de pensamientos. Ten presente que tiene pensamientos que ella no piensa” (D:12.7).
En 2001, Mari, junto con Dan Odegard, un amigo y antiguo agente literario, trabajó para sacar a la luz la primera edición de Un curso de amor, publicada por New World Library. Varias decisiones adoptadas en ese momento fueron revocadas después. Debido al litigio en curso relativo a los derechos de autor de Un curso de milagros, se eliminaron las referencias directas que señalaban a Un curso de amor como una continuación de Un curso de milagros. Más tarde, esas referencias se restablecieron. De igual manera, posteriormente se eliminó el subtítulo “El Curso completo”, porque llevaba a error, ya que la edición contenía únicamente el Libro I (El Curso).
Una vez publicado el libro, Mari no se sentía llamada a hacer algo concreto con él. “Me sentía llamada a estar en soledad, y esa fue la forma de vida que adopté durante la mayor parte de los dos años siguientes”. Así, desde fuera, puede parecer poco probable que Jesús eligiera a una persona como Mari para transmitir su mensaje monumental al mundo. Sin embargo, cuando la editorial New World Library decidió no editar los otros tomos, Mari no tardó en hacerlos accesibles por su cuenta.
Mari fue difundiendo los Tratados y los Diálogos. En 2003, mientras trabajaba en estos volúmenes, recibió un mensaje adicional: “El aprendizaje en el tiempo de Cristo”, de la misma manera que el resto del material. En él, se preveía la existencia en el futuro de grupos de diálogo, y su claro propósito era servir de ayuda tanto para las personas que estudiarían este Curso en grupo como para las que lo harían en soledad. Dicho mensaje se presenta en esta obra dividido en tres apartados –I, II y III-: precediendo al Curso, a los Tratados y a los Diálogos. Por otro lado, el texto titulado “Diálogo desvelado”, recibido por Mari en 2002, se presenta a continuación de los Diálogos.
Finalmente, cuando se agotó el denominado Curso completo, al dejar la editorial New World Library de imprimir nuevos ejemplares, Mari se dispuso a publicar por sí misma los tres tomos como serie coherente. Una vez más, mientras preparaba los textos, el día de San Valentín de 2006, recibió un nuevo mensaje, cuya intención evidente era la de servir de introducción a este Curso. Es el texto que se incluye en la presente edición como “Introducción”.
Incluso como editora, Mari no se inclinaba naturalmente a hacer campaña a favor de Un curso de amor, aunque se tomó muy en serio el mensaje de que “la única forma de ser quienes sois es compartir quienes sois” (C:31.17). Decidió que no sólo estaba dispuesta a pedir, a escuchar y a transcribir, sino también a compartir, y no sólo las bellas palabras reconfortantes de Jesús. Mari comparte su propia humanidad, sus retos y sus luchas como madre, su falta de recursos, los problemas de adicción en el seno de su familia, y una perspectiva sobre la sanación que no es una visión sentimental del amor ni de la vida. En su blog, en sus libros y en su abundante correspondencia privada, Mari habla de la aceptación que el amor puede traer a aquellos que tienen pasados “imperfectos” y de cómo “conocer y ser conocido” puede convidar a la justicia, la igualdad y la dignidad, además de a la paz.
